Capítulo 49
Kate se mordió el labio y sonrió mientras alimentaba a Audrey, todavía le dolía cada vez que la niña se desesperaba comiendo, pero a ella no le importaba… aunque en ese momento no se sintiera mujer, sino madre…
Dejó caer algunas lágrimas cuando la niña abrió los ojos y la miró. Sintió esa conexión de la que todos le habían hablado. Esa conexión que sin duda había tenido ella con su madre…
El llanto de Jonathan la sacó de sus pensamientos y como pudo se levantó para ir a verlo. Se había quedado sola con los niños. Rick la había acompañado los primeros 10 días sin pestañear pero ahora sus deberes lo reclamaban y había momentos en que ella se preguntaba si realmente estaba preparada para criar a sus hijos…
Le dio vueltas a la rueda del móvil para que sonara la música que seguramente ayudaría a calmarlo. Audrey protestó cuando la boca se le desprendió y no pudo seguir tomando.
-Hey… tranquila…- le dijo a la niña y así, de pie como estaba, volvió a acomodarla y Audrey volvió a prenderse con desesperación.
Jonathan pareció calmarse un momento, pero volvió a la carga cuando la música terminó y Kate no pudo hacer nada para calmarlo.
Cuando por fin terminó de alimentar a Audrey, Kate la dejó en la cuna y levantó a Jonathan…
-¿Qué pasa, hermoso? Acabas de comer…- dijo y arrugó la boca imitando el gesto del niño, que la miró un momento antes de volver a llorar- hey… dime que hago… no tengo idea de que hacer para calmarte…- dijo y lo abrazó, apoyando su cabecita en el hombro de ella y luego de un momento lo sintió vomitar- oh… no…- dijo y apartó para mirarlo.
Kate suspiró con resignación y Audrey comenzó a llorar.
-No… no… no… - dijo desesperada y vio entrar a Martha, que la miró comprensiva.
-Tranquila, querida…- dijo y se acercó a levantar a Audrey- Katherine… te diré que haremos… calmemos a estos niños y luego podrás ir a ducharte…- dijo y le guiñó le ojo.
-Gracias… Martha…- dijo con lágrimas en los ojos- no sabía qué hacer…
-No te preocupes, esto es normal…
-Ya lo sé…- dijo llorando mientras los niños seguían gritando.
-Debes tranquilizarte… los niños están bien, perfectos… es solo una crisis…- dijo y decidió cambiarle el pañal a la niña.
-Shhh… amor…- dijo Kate tratando de tranquilizarse y tranquilizar al niño.
Luego de un rato, Audrey estaba en su cuna y Jonathan, que también se había calmado, en brazos de su abuela.
-Ya está… listos… esto pasará querida… yo te entiendo, y estaré aquí cuando me necesites…
-Dios… yo sabía que sería difícil, pero me pregunto si podré con esto…- dijo y comenzó a llorar otra vez- ni siquiera sé por qué lloro… estoy enojada conmigo… - dijo tapándose la cara con las manos, tratando de secar sus lágrimas que corrían incontrolables.
-Es la angustia post parto… por qué no tomas un baño de inmersión y te quedas tranquila un rato… yo me encargaré de los niños…
-Gracias, Martha…- dijo Kate todavía llorando y Martha sacudió la cabeza cuando la vio irse.
Martha se quedó disfrutando de sus nietos que estaban despiertos y tranquilos. Colocó a Jonathan al lado de su hermana y se quedó hablándoles y haciéndoles morisquetas hasta que escuchó la puerta.
-Hey… madre…- dijo Rick sonriendo- ¿todo bien?
-Todo bien…- dijo Martha y recibió un beso de su hijo en la frente.
-¿Kate?
-La mandé a darse un baño… está con la angustia post parto… pobre… tienes que reconfortarla, hijo…
-¿En serio? Estaba bien cuando me fui hoy…
-Bueno… hubo una pequeña crisis aquí… pero ya pasó… ¿por qué no vas a verla?
-Sí… por supuesto…- dijo, pero primero se inclinó y le sonrió a sus hijos, que parecieron darse cuenta de que él estaba y se agitaron un poco- hola hermosos…- dijo y les tiró un beso a los dos- voy a ver a mami… pórtense bien con la abuela…
Rick golpeó suavemente la puerta del baño y entró. La vio sumergida en el baño de espuma con los auriculares y los ojos cerrados, tarareando una canción no demasiado movida, más bien melancólica… algunas lágrimas en sus mejillas.
Sintió que volvía a enamorarse de ella, si fuera posible… que lo que lo movilizaba, además del deseo lógico, porque hacía tiempo que no compartían intimidad, era esa belleza tan particular y que ahora, además de verla como mujer, como su mujer, Rick la podía ver en el rol de madre… una madre increíble… la madre de sus hijos.
La observó un buen rato y se acercó en silencio. Ella no había notado su presencia.
Cuando llegó a su lado, Kate abrió los ojos llorosos y se sobresaltó un poco.
-Amor…- le dijo él y la miró con ternura.
-Rick…- dijo ella agitada- me asustaste…
-Lo siento… golpeé la puerta, pero no me escuchaste…
-¿Los niños?
-Están tranquilos… acabo de verlos…
-Entonces soy yo…- dijo Kate llorando.
-No eres tú… -dijo él y se sentó a su lado- no digas eso… lo más importante es que aproveches estos momentos para desconectarte un poco…
-Rick…
-Siento no haber estado para ayudarte… me siento un tonto… no quiero que sufras…
-Tu madre… ella dice que tengo angustia post parto…
-Puede ser… no sé qué decirte… nada más que… te amo, que estoy aquí, que todo saldrá bien…
-Lo sé…- dijo ella y dejó caer más lágrimas.
-Deja de llorar…- le pidió él y se inclinó para besar su frente.
-Encima me siento un desastre…
-¿De qué hablas?
-Mírame… estoy gorda, con ojeras, los ojos hinchados…
-Estás hermosa…
-Mientes- le dijo ella con rabia.
-No miento… cuando entré me quedé mirándote… Kate… sigo eligiéndote, como mi mujer, como la única… la madre de mis hijos…
-Pero ahora solo soy madre…
-También eres mujer… solo que lo has dejado relegado por nuestros hijos… y yo te entiendo y te espero… y también te admiro, Kate… no hay nadie que esté más orgulloso y enamorado de ti que yo…- dijo con emoción y logró que Kate sonriera.
-Yo también te amo…- le dijo ella aspirando hondo para no seguir llorando- solo espero volver a ser al menos parecida a cómo era antes…
-Volverás, Kate… pero mejor… porque estás cumpliendo tu sueño… y lo estás haciendo bien, amor…
Kate se quedó más calmada y se tomó unos minutos más para terminar de relajarse.
Cuando salió, sonrió al ver a Rick con los dos niños en brazos, sentado frente a la televisión. Su corazón se enterneció y se acercó despacio. Los niños estaban entre dormidos y Rick sonreía distendido.
-Hey…- dijo él y le guiñó el ojo- mi madre te dejó un beso, mañana vendrá a ayudarte un rato mientras yo estoy en la editorial…
-Gracias… fue de gran ayuda hoy…- admitió Kate.
-¿Estás mejor?- dijo él hablando en voz baja, adorando la expresión de cansancio mezclada con ternura en sus ojos.
-¿Cómo podría no estarlo, si tengo los hijos más hermosos y el mejor marido del mundo?- dijo y se acurrucó a su lado, tomando a Audrey en sus brazos…
Rick besó sus labios y suspiró. De a poco, todo se iría acomodando, él lo sabía… y Kate no tardaría en darse cuenta…
Siguen aprendiendo a convivir con sus hijos, especialmente Kate. Espero que les haya gustado! Sigo pronto!
