ANHELOS

CAPITULO 11

Albert llevo a Candy a su habitación y se quedo un momento con ella para que se tranquilizara, le beso tiernamente la frente mientras le decía –

- Todo esta bien pequeña, te prometo que siempre te protegeré

- Lo sé Albert, no se como haces pero siempre apareces cuando mas te necesito – dijo Candy mientras un par de lagrimas resbalaban por sus mejillas

- No llores preciosa, no soporto verte llorar

- Es que tuve tanto miedo

- Me lo imagino, pero te prometo que de ahora en adelante siempre vamos a estar juntos

- Gracias Albert

- Candy, ¿te sientes bien como para bajar nuevamente al salón?

- Si Albert, pero…

- ¿Qué pasa pequeña?

- Mi vestido… se arruino – menciono Candy tratando de cubrir el escote desgarrado de su vestido.

Albert como todo un caballero trato de no mirar, sin embargo no pudo evitar hacerlo de soslayo y se quedo maravillado al ver tan bella y sensual visión, carraspeo un poco y se volteo para luego decir -

- Eso no importa, tienes unos vestidos muy hermosos

- Pero son muy sencillos para una ocasión tan importante

- A mi me parece que toda tu ropa es perfecta ¿y sabes porque?

- ¿Por qué?

- Porque toda tu eres perfecta Candy, eres la mujer mas perfecta que he conocido

- Oh Albert… yo no se que decir – menciono Candy sonrojandose

- Pues no digas nada y ponte más hermosa de lo que ya eres ¿quieres?

- Esta bien

- Entonces vendré por ti en un rato más.

Albert salió de la habitación de Candy, y de inmediato regreso al lugar donde estaba Neal todavía tirado tratando de recuperarse, entonces Albert al verlo dijo –

- Levántate, tu y yo ya ajustaremos cuentas mas tarde

- Ya lo creo que si, ya veras como el abuelo William te echara a patadas de su mansión maldito muerto de hambre, por ahora impediste que Candy fuera mía, pero no siempre vas a estar pegado a ella, ya encontrare la forma

- Eres un infeliz, un estúpido, te prometo que te vas a arrepentir, vamos levántate – menciono Albert tomándolo con rabia por las solapas

- Suéltame, no sabes en el tremendo lío que te estas metiendo, mi familia es muy poderosa y tiene mucho dinero e influencias, y te aseguro que se encargaran de hacerte pagar por como me estas tratando

- Entre mas hablas, mas me doy cuenta de que eres un gusano, un maldito canalla que tiene que recurrir a lo mas bajo con tal de que obtener lo que desea

- Lo has dicho bien, soy capaz de eso y mas, Candy me gusta y me gusta mucho mas ahora que se que es una mujer apasionada

- Cállate o soy capaz de…

- ¿De que? ¿de matarme? No eres capaz porque sabes que soy alguien muy importante y tu eres solamente un maldito muerto de hambre.

- Cállate, ahora vamos a la presentación del Sr. Andrew

- ¿Qué tienes tú que ver con el abuelo William?

- Ya lo veras – dijo Albert empujando a Neal.

Antes de que entraran al salón Elroy los alcanzo a ver y se apresuro a encontrarlos, al ver el estado en que se encontraba Neal pregunto un tanto asustada -

- ¿Pero que es lo que te paso Neal?

- Este maldito muerto de hambre me golpeo

- Pero Will…

- Sra. Elroy, en un momento le explicare que fue lo que realmente paso – menciono Albert antes de retirarse

- Esta bien, ven Neal, vamos ponte el antifaz, tienes que cubrirte el rostro

- Tía, ud. ¿conoce a ese hombre? – interrogo Neal un poco confuso

- No me preguntes cosas que aún no es tiempo de responder

- Francamente no la entiendo, pero le exijo que lo eche de aquí, mire, no se como logro colarse a la fiesta, pero es el vagabundo con el que vivió Candy, seguro ella lo invito, imagínese que los sorprendí en una de las habitaciones antiguas, y como lo corrí de la fiesta, se me echo encima y me golpeo, casi me mata y todo por culpa de Candy, por su ligereza

- ¡Dios mío! ¿Pero en que momento sucedió todo esto que me estas contando?

- Fue hace unos momentos

- Te aseguro que esto lo aclararemos, pero no esta noche, ahora por favor ve a la cocina y dile a Dorothy que te de un poco de hielo para que se te desinflamen un poco esos golpes

- Estoy bien tía, en cuanto el abuelo William se presente, le diré como sucedieron las cosas, estoy mas que seguro que me apoyara y correrá a ese vagabundo

- Neal, creo que lo más conveniente es que no digas nada más, por favor ve y arréglate bien esa ropa, y por favor compórtate, recuerda que esta noche es muy importante para los Andrew, cuando estés mas presentable entra al salón, que yo regreso en unos momentos.

Mientras Candy estaba terminando de arreglarse, se había puesto un hermoso vestido color azul marino con escote en corazón, tenía ligeras aplicaciones doradas en el busto, se había soltado el cabello y colocado una cinta de seda del mismo color del vestido, estaba un poco nerviosa, cuando escucho que tocaban a su puerta y enseguida entro Albert vestido con un elegante smoking negro, ella un tanto asombrada dijo –

- Pero Albert, ¿Por qué te cambiaste?

- Bueno, si tu no traes disfraz, entonces yo tampoco tengo porque traerlo

- Pero…

- Pero nada Candy

- Es que yo pensé que tu querías sorprender a tus invitados

- Y así va a ser Candy, te lo aseguro – menciono Albert poniéndose el antifaz mientras le preguntaba a ella – ¿tienes el tuyo?

- Pues si – dijo Candy mientras lo tomaba de la cómoda y se lo entregaba a el

- Muy bien señorita, ahora mismo te ayudo a ponértelo.

Elroy se dirigió a George y le pregunto por Albert, este le dijo que lo había visto subir a su habitación, entonces Elroy se dirigió a donde Albert, quería que le explicara que era lo que había sucedido, pero camino a ella escucho que alguien estaba en la habitación de Candy, y toco a su puerta, entonces Albert abrió y Elroy algo molesta pregunto –

- ¿Qué estas haciendo solo en la habitación con Candice?

- Vine por ella, ahora mismo íbamos a bajar

- William, ¿que es lo que sucedió? ¿porque Candy trae otro vestido en vez de su disfraz? ¿Es cierto que Neal los encontró juntos?

- Mire tía, ni me mencione a ese imbécil, y por el disfraz ni se preocupe, que basta y sobra con el antifaz ¿no?

- William, por favor modérate y explícame que fue lo que sucedió, ¿Por qué golpeaste a Neal?

- Sucede que ese malnacido, intento abusar de Candy

- Eso no puede ser

- Mire tía, si no llego a tiempo quien sabe que hubiera sucedido

- Candy ¿estas bien? – interrogo Elroy preocupada

- Si Sra. Elroy, gracias a Dios Albert llego a tiempo y evito que Neal se saliera con la suya

- Dios mío William, ¿Qué es lo que vas a hacer?

- Todavía no lo se, pero le aseguro que me voy a encargar de que ese maldito reciba su merecido

- William, te ruego que esta noche no hagas nada, prométemelo por favor

- Lo siento tía, pero no me pida eso

- Candy, por favor convéncelo, finalmente no paso nada.

Candy miro angustiada a Albert y este enseguida dijo –

- Eso depende de cómo se comporte Neal en la fiesta

- Gracias William, tratare de mantenerlo a raya – dijo Elroy preocupada.

Los tres se dirigieron al enorme salón, y aunque Albert y Candy se habían cambiado y traían el antifaz Neal los reconoció inmediatamente y furioso comenzó a gritar –

- Saquen a este muerto de hambre de aquí, es un vagabundo que no merece estar aquí, ¿acaso piensas que con esa ropa fina vas a engañar a todo mundo? Yo se que solo pretendes aprovecharte de que Candy es la hija adoptiva del abuelo William y que la has estado enamorando para así poder entrar en nuestra sociedad, ¿pero sabes una cosa vagabundo? Aunque Candy sea la hija adoptiva del abuelo William estoy seguro que no le va a tocar nada si ella se empeña en estar contigo., debiste haberme aceptado a mi Candy, debiste agradecer el que me haya fijado en ti, aún a pesar de que solo eres una huérfana.

Todos los asistentes se volvieron sorprendidos a mirar a la pareja que venia acompañada de Elroy, Eliza sonreía burlona, por fin Candy y su vagabundo eran puestos en evidencia frente a un sin numero de personalidades importantes, Terry miraba desde una esquina la lamentable escena, no entendía nada de nada, todo aquello se estaba convirtiendo en un verdadero circo.

Albert sentía como su sangre comenzaba a arder nuevamente y sus músculos se tensaron tanto que Candy pudo sentirlos y apretando un poco el brazo de Albert dijo –

- No Albert, por favor contrólate.

Mientras Stear se acercaba presuroso y le decía a Neal –

- ¿Qué diablos crees que estas haciendo estúpido?

A lo que Neal respondió en voz alta -

- ¿No lo vez? estoy poniendo en evidencia a tus amiguitos, pues si Sres. así es, al parecer este par pretendían engañar al abuelo William para así poder disfrutar de su dinero, pero ahora tendrán que justificar ante el lo que estaban planeando.

Elroy avergonzada bajaba la cabeza, pues el rostro de Albert se había teñido de un rojo escarlata, deseaba que Neal se callara por su propio bien y dijo entre dientes –

- Neal, por favor guarda silencio.

Albert haciendo uso de todo su autocontrol, se detuvo junto con Candy en las escaleras y dijo –

- Buenas noches a todos, antes que nada quiero pedirles disculpas por el lamentable comportamiento del joven Leagan, se que muchos se estarán preguntando quién soy ¿cierto? Pues bien, yo soy William Albert Andrew, el misterioso patriarca del clan Andrew, y por consiguiente el abuelo William, también quiero decir que esta dama aquí presente es alguien muy querido para mi, pero sobre todo, vuelvo a repetir es una dama, anteriormente era mi hija adoptiva pero ya no mas – menciono Albert quitándose finalmente el antifaz que cubría su rostro.

Neal no podía creer lo que estaba escuchando, tampoco Terry, todo mundo estaba sorprendido, después de un muy breve silencio Albert dijo –

- Permítanme aclararles una cosa, aquí la Srita. Candy es una dama honorable y todo lo que acaba de decir el joven Leagan es una total y absurda mentira

- Tía Elroy ¿es cierto eso? ¿ese hombre es el abuelo William? – interrogo Eliza muy sorprendida

- Si Eliza, y será mejor que le digas a tus padres que controlen a Neal, porque William esta muy molesto con el.

Mientras Albert terminaba con su presentación, Neal sentía que ahora si estaba perdido y discretamente se dirigió a los jardines para escapar de ahí, pero Stear al notar lo que pretendía hacer Neal, lo siguió y cuando lo tuvo cerca, lo tomo del brazo con fuerzas y le pregunto –

- ¿Adonde crees que vas?

- No tengo nada que hacer aquí, así que mejor me voy

- No tan rápido primito, creo que le debes bastante explicaciones al abuelo William

- ¿Tu sabias quien era verdad?

- Me entere hace poco, pero eso ahora no importa, por la manera en que Albert te miraba creo que no te va ir muy bien y por eso pensabas huir como el cobarde que siempre has sido

- Eso es mentira, yo no estaba huyendo, simplemente todo esto se ha convertido en un asqueroso circo en el que yo no pienso participar

- Por favor Neal, si todo este "circo" lo comenzaste tu, así que deja de hacerte el digno y enfrenta al abuelo William, y si tienes un poco de vergüenza discúlpate frente a todos, es lo menos que puedes hacer para tratar de reivindicarte frente a el y frente a los invitados

- Claro que no lo hare, así que déjame pasar

- Esta bien, pero te aseguro que esto no se va a quedar así

- Piensa lo que quieras y ahora déjame en paz – dijo Neal zafándose del fuerte brazo de Stear, mientras se dirigía con rapidez a la salida.

Stear fue por Patty para reunirse con los demás invitados y ahí se encontraron con Archie y Annie, quienes estaban muy sorprendidos por lo que acababan de enterarse, el Sr. Callaghan tenía poco de haber llegado, pero llego justo a tiempo para ver la penosa situación que había pasado durante la presentación del patriarca del clan Andrew, miro como Elroy trataba de ocultar el rostro, se notaba mortificada y llena de vergüenza, sintió unas ganas enormes de correr a abrazarla y consolarla, pero sabía que tendría que esperar, que no era el momento indicado para presentarse ante ella, finalmente se escucho decir al patriarca de los Andrew –

- Sres. por favor, este incomodo momento no debe de opacar la noche, así que los invito a que se sigan divirtiendo.

Albert hizo una seña a los de la orquesta y estos empezaron a tocar un delicioso vals y Albert tomando a Candy por la cintura la llevo a la pista para abrir el baile nuevamente, Candy se sentía un poco incomoda porque todas las miradas estaban puestas en ellos, el sonriendo galante y seguro de si le dijo –

- No les prestes tanta atención Candy, ya veras que todo esto pasara, anda mírame y regálame una de tus hermosas sonrisas

- Albert, yo estoy tan apenada, no se, me siento culpable por lo que sucedió hace rato, además la prensa no ha dejado de tomar fotos y nota de todo lo que esta pasando

- Candy, pequeña tu no tienes por que avergonzarte de nada, y bueno no le prestes tanta atención a la prensa, después hablare con George para que les diga que es lo que tienen que publicar.

Minutos después varias parejas los acompañaban en la pista, entre ellos Archie y Annie quien dijo –

- Albert, que gran sorpresa nos dieron, jamás hubiéramos imaginado que tu eras el abuelo William

- Así es Albert, y déjame decirte que ese corte te queda muy bien, seguro lo hiciste para que Candy se termine por enamorar de ti ¿cierto?

- ¡Archie! No seas indiscreto – dijo Annie al ver como Candy se sonrojaba y bajaba un poco el rostro.

Cuando ya había demasiadas parejas en la pista, Albert invito a Candy a dar un paseo por los jardines y esta acepto gustosa, necesitaba sentir el viento acariciar su rostro, necesitaba despejarse, lo que había sucedido la había asustado mucho, tanto que no sabía si el haber escuchado decir a Albert que la amaba era producto de su imaginación o había pasado realmente, todavía se sentía muy confundida, es mas ni siquiera estaba segura de que Terry estuviera ahí, desde que Albert la dejo en su habitación no lo había vuelto a ver, entonces Albert al verla tan callada y con los ojos cristalinos dijo –

- ¿Qué sucede Candy?

- Albert… ¿es real lo que dijiste?

- ¿Te refieres a si te amo?

- Si

- Si Candy, es muy real, hace tiempo que te entregue mi corazón, no sabes cuanto te amo, no sabes cuanto añoro besarte, me hubiera gustado declararte mi amor en otras circunstancias, pero…

Albert no pudo terminar la frase porque unos sedosos y húmedos labios lo habían tomado por sorpresa, y aunque al principio no supo como reaccionar, segundos después sus labios se comenzaron a mover al mismo ritmo que los de Candy, primero fue un beso tierno, dulce, pero después se fue tornando un tanto urgente y hasta demandante, Albert acaricio suavemente los hombros descubiertos de ella y la sintió temblar, ella estaba vibrando entre sus brazos y el sentía como su cuerpo también se estremecía presa del amor y la pasión guardada durante tanto tiempo, así estuvieron durante un largo rato, entregándose a ese beso por tanto tiempo deseado, Albert sentía como un fuego latente comenzaba a apoderarse de su cuerpo y decidió retirarse un poco de ella, ella bajo el rostro un poco avergonzada por su reacción tan arrebatada y el tomándola por el mentón le dijo –

- Candy, estoy profundamente enamorado de ti, permíteme estar a tu lado no como tu amigo, sino como el hombre enamorado que soy

- ¿Estas seguro? – interrogo Candy sintiendo como su pulso se aceleraba

- Tan seguro, como que te he escrito esto – dijo Albert mientras que de uno de sus bolsillos sacaba la nota que había escrito en Chicago.

Candy con manos temblorosas por la emoción comenzó a abrir la nota y a medida que leía, un par de gruesas lágrimas resbalaban por sus sonrosadas mejillas, y cuando termino de leer dijo emocionada –

- Si Albert, acepto ser tuya por siempre, yo también deseo demostrarte cuanto te amo, siempre te he amado

- Mi amor, no sabes cuanto tiempo espere escuchar eso de tus labios, y ahora que finalmente lo escucho me parece un sueño, dime por favor que estoy despierto y que no estoy soñando

- ¿Esto te parece un sueño? – dijo Candy rozando un poco los labios de Albert.

- Albert al sentir el ligero roce de ella sobre sus labios, los aprisiono nuevamente y después de deleitarse entre la humedad y la tibieza de sus labios dijo –

- Definitivamente no es un sueño, te amo mi amor, y quisiera gritarlo ahora mismo a los cuatro vientos

- A mi también, pero creo que tenemos muchas cosas que arreglar, Albert… ¿Por qué invitaste a Terry?

- Yo no lo invite, me pregunto quien lo habrá invitado

- Albert, tengo que hablar con el, creo que merece saber la verdad

- ¿Tienes miedo?

- No, pero si me siento mal por el, estoy segura de que se sentirá traicionado, además esta tu amistad con el de por medio

- Eso es cierto, pero no pienso renunciar a ti, ni por el ni por nadie.

Ambos estaban tomados de las manos cuando de pronto escucharon como si alguien discutiera con los guardias que cuidaban la entrada, entonces Albert le dijo a Candy –

- Ven amor, vamos a ver que es lo que sucede.

Cuando llegaron vieron a una mujer vestida elegantemente, Candy la reconoció de inmediato y le dijo a Albert –

- Es Susana Marlow, no comprendo que esta haciendo aquí

- Pues muy pronto vamos a saberlo.

Entonces Albert dirigiéndose a los guardias y les pregunto –

- ¿Qué sucede aquí?

- Es que la Srita. quiere entrar, pero no trae su invitación, dice que se le olvido

- Esta bien, déjenla pasar la Srita. Marlow es una de nuestras invitadas

- Como ud. ordene Sr. Andrew.

Tanto Candy como Susana miraron a Albert un tanto desconcertadas y Albert le hizo un pequeño guiño a Candy., entonces Susana aclarándose un poco la garganta dijo –

- Buenas noches, perdón por presentarme sin ser invitada, pero es que me urge hablar contigo Candy

- Esta bien, veo que debe de ser algo muy urgente ya que has venido desde Broadway para hablar conmigo

- Así es Candy, quisiera hablar contigo a solas, si es que al caballero no le molesta

- Desde luego que no me molesta, las dejo solas para que puedan charlar con toda tranquilidad

- Gracias Albert.

Cuando Albert se retiro, Candy invito a Susana a sentarse en una pequeña banca del jardín y después de estar unos minutos en silencio Susana dijo –

- Tal vez te estés preguntando que hago aquí ¿cierto?

- La verdad es que si, es mas ni siquiera tenemos nada en común

- Te equivocas Candy, si tenemos algo en común, y es por eso que me atreví a venir a esta reunión sin ser invitada

- No te comprendo

- Tenemos en común un amor, un amor al que no pienso renunciar.

Candy se le quedo mirando por unos instantes y entonces dijo-

- ¿Te estas refiriendo a Terry?

- Si Candy, yo amo con todo mi corazón a Terry, he hecho cosas impensables con tal de que el me ame aunque sea un poco

- Susana ¿porque me estas diciendo esto?

- Porque quiero que sepas que estoy dispuesta a luchar por su amor, porque he sido suya, si Candy, me he entregado a el y ahora el pretende terminar lo nuestro para estar contigo

- Pero Susana…

- No he terminado Candy, quiero que sepas que no me arrepiento de haberme entregado a el, se que para el no significo lo mismo que para mi, pero no me importa, sin embargo quise que lo supieras, porque voy a luchar por su amor y no me importa si esta bien o mal

- Susana yo también estoy enamorada

- Pues entonces ya lo sabes Candy

- Susana, permíteme decirte que yo no estoy enamorada de Terry, yo me di cuenta de que amo a otra persona, alguien que siempre estuvo cerca de mi, así que no me consideres tu enemiga porque no lo soy

- ¿Terry sabe esto?

- Creo que si, o la verdad no lo sé, pero lo que si tengo muy claro es que mañana voy a hablar con el para aclarar nuestra situación

- Candy, por favor perdona si fui un tanto grosera, no es mi manera de ser, pero considere necesario hacerlo porque venia dispuesta a luchar por su amor

- No te preocupes, ¿que te parece si vamos a reunirnos con los demás?

- Esta bien.

En cuanto entraron al salón Terry se paso la mano por el rostro un tanto molesto, no sabia si acercarse a ellas, de pronto Candy dejo a Susana con Annie y Archie platicando y Terry se acerco cauteloso a Candy para enseguida decirle –

- Veo que ya estas mucho mejor, me da gusto, Candy quisiera que habláramos ahora mismo, no quiero esperar a mañana y tampoco quiero que te cuenten cosas que no son

- No es el mejor momento Terry

- Yo creo que si, no me gusta que me vean la cara de estúpido

- Tranquilízate por favor, no hagas una escena como la que hizo Neal

- No me compares con ese imbécil, y desde ahora te digo que no me voy a tranquilizar hasta que me aclares muchas cosas

- Esta bien, vamos a hablar y aclarar muchas cosas, anda vamos al estudio de Albert, ahí podremos hablar tranquilamente.

Ni Candy ni Terry se habían dado cuenta de que Elroy había escuchado toda su conversación y sigilosa decidió seguirlos, no era su costumbre escuchar conversaciones ajenas, pero ahora era el momento de saber si Candy realmente amaba a su sobrino, para eso había invitado a Terry, cuando Candy cerro la pesada puerta Elroy se acerco para poder escuchar lo que iban a hablar.

- Pues bien Candy, quiero que me expliques que es lo que esta pasando

- Terry, hace tiempo que me di cuenta de que yo solo te quiero como amigo

- ¿De veras? Seguro que te diste cuenta en el momento en que Albert decía que te amaba cuando se abalanzo sobre el estúpido de Neal, eso no es amor Candy, es agradecimiento, y créeme lo comprendo, te salvo de una situación muy penosa, pero no por eso tienes que decirle que lo amas

- Estas equivocado Terry, yo en verdad amo a Albert

- Estas mintiendo, tu me amas

- No te estoy mintiendo, me di cuenta de que amaba a Albert cuando el desapareció de Chicago, cuando me dejo sola, necesite verlo perdido para darme cuenta que lo amo desde hace mucho tiempo, por eso no fui a verte al estreno de tu obra, no quería estar lejos de el, por eso vine a ver al abuelo William, quería pedirle ayuda para que me ayudara a buscar a Albert y así poder ser feliz a su lado, pero todo se complico cuando me di cuenta que el hombre que amaba era el abuelo William

- ¿Por qué estas inventando todo esto? Seguro es para lastimarme, esa tonta de Susana ya se encargo de llenarte de ideas la cabeza, pero te aseguro que nada de lo que te dijo es cierto

- ¿Y que ganaría ella con mentirme?

- Separarnos, tu sabes que ella siempre ha estado enamorada de mi

- No seas tan presuntuoso Terry, deberías de darle gracias a Dios de que Susana te ame hasta el punto de entregarse a ti

- Candy, Susana no significa nada para mi, lo que hubo entre nosotros no tiene la menor importancia para mi

- ¿Cómo te atreves a expresarte así de una mujer?

- No quise que sonara así, pero yo no la obligue, compréndeme

- Terry, compórtate como un caballero con ella, además ya te lo dije estoy enamorada de Albert

- Eso no es cierto, lo dices para herirme, quieres desquitarte por lo que te dijo Susana

- Que poco me conoces Terry, yo sería incapaz de desquitarme diciendo que amo a otro

- ¿Entonces? ¿Porque precisamente Albert? ¿Por qué mi mejor amigo? El único que he tenido ¿desde cuando me han estado engañado? ¿hace cuanto que se burlan de mí?

- Ni Albert ni yo nos hemos burlado de ti, simplemente descubrimos que nos amamos, comprende por favor

- Que fácil es para ti decirlo ¿y donde queda nuestro amor?

- Terry, yo te quiero mucho, pero como amiga, cuando tengas algún problema ahí voy a estar para apoyarte

- Candy ¿estas segura de lo que dices?

- Muy segura

- Esta bien, solo aclárame una cosa mas

- Dime

- ¿Tu y Albert tuvieron intimidad mientras vivieron juntos?

- No Terry, Albert siempre fue un caballero conmigo y lo sigue siendo

- Albert es un hombre bueno, lo reconozco, pero en estos momentos no sabes cuanto lo estoy odiando

- Terry, no quiero que odies a Albert

- Candy, como comprenderás no puedo ni quiero seguir siendo su amigo, sería hipócrita de mi parte decir que les deseo toda la dicha del mundo, porque me siento traicionado y herido – menciono Terry dirigiéndose a la puerta

- Espera Terry...

Este se volvió esperanzado y pregunto –

- ¿Que sucede Candy?

- No dejes ir a Susana, ella te ama sinceramente, es una chica buena, dale una oportunidad y también dátela tu

- Tal vez lo haga, aún no lo se

- Creo que en el fondo de tu corazón sientes algo por ella y yo solo soy una ilusión

- Tal vez tengas razón, ahora me voy, no me siento cómodo, adiós para siempre Candy, gracias por apoyarme cuando mas lo necesité, como comprenderás no quiero ver a Albert, despídeme de el.

Elroy se oculto rápidamente, y con una sonrisa en los labios pensó - Has pasado la prueba Candy, por un momento dude de tu amor por William pero veo que realmente lo amas.

Pero Terry no contaba con que Albert lo había visto salir de la mansión y lo alcanzo rápidamente, cuando estuvo cerca le dijo –

- Terry… me gustaría que habláramos

- No te preocupes "amigo" ya Candy me aclaro el amor que floreció entre ustedes – menciono este en tono sarcástico y a la vez dolido

- Es que no quiero que pienses que te traicionamos

- ¿Y eso a ti que más te da? No creo que te importe demasiado mi opinión

- Te equivocas, si me importa tu opinión , quiero que comprendas que esto sucedió sin que nos diéramos cuenta, Terry yo amo a Candy, me enamore como un loco de ella durante mi convalecencia, trate de alejarme, por eso me fui de su lado, los celos se apoderaban de mi al solo pensar en verlos juntos

- Entonces comprenderás como me siento, mira Albert no quiero estar cerca de ustedes, no puedo ni quiero ser su amigo, me siento traicionado

- Te entiendo perfectamente, lamento mucho que nuestra amistad termine de esta manera

- Yo también, con permiso Albert.

Terry se marcho dejando a Albert un tanto triste, de pronto George se le acerco y le dijo –

- No te preocupes Willliam, el tiempo todo lo cura

- Es que traicione su amistad George

- Eso no es cierto, porque la señorita Candy no lo ama, ella esta enamorada de ti, si tú la hubieras visto como estaba de preocupada cuando desapareciste…

- ¿Entonces tu sabias que ella me amaba?

- Si William, ella estaba dispuesta a todo por ti

- ¿Y porque no me lo dijo?

- Porque resultaste ser el abuelo William, ¿te das cuenta de todas las emociones que eso ocasiono en ella?

- Pobre de mi pequeña, y yo fui tan tonto en creer que no me amaba

- ¿Y ya se lo dijiste?

- Hace unos momentos, pero todo fue tan rápido… me hubiera gustado que sucediera de una manera mas romántica y además me gustaría proponerle matrimonio, ella es la única mujer con quien me gustaría compartir mi vida para siempre

- Eso me da mucho gusto William, y creo que no me equivoque en lo que pensé

- ¿A que te refieres George?

- Pues mira como los invitados están bastante divertidos en la fiesta, me tome el atrevimiento de pedirle a los empleados que arreglaran cerca de la fuente algo muy especial para ti y para la señorita Candy

- Pero George... los invitados y la tía Elroy...

- No te preocupes por los invitados, ni por tu tía que yo me haré cargo

- Gracias George, ahora mismo voy por Candy

- No, yo iré por ella, tu adelántate

- Esta bien, solo que...

- ¿Que sucede William?

- Es que no compre ningún anillo de compromiso para Candy - menciono Albert un tanto preocupado y triste

- ¿Y que opinas del anillo que te heredo tu madre para la mujer que eligieras como esposa?

- Es cierto, estoy tan nervioso y lleno de emociones que lo olvide por completo George, ahora mismo voy por el

- Claro, mientras yo voy por la Srita. Candy

- George, eres el mejor amigo del mundo, no se como pagarte este detalle

- ¿Qué te parece si me lo pagas siendo feliz y haciendo a la señorita Candy feliz?

- Claro que si amigo.

Camino a la mansión Albert se topo con el Sr. Callagham y con una sonrisa afable le dijo -

- Sr. Callagham, que gusto me da que haya venido

- Pero como iba a perderme de la presentación de William Andrew, mira que lograste engañarme muchacho

- Pero no fue con mala intención, se lo aseguro

- Y te creo, veo que estas un poco apurado, ¿acaso vas a una cita de amor?

- ¿Por qué dice eso?

- Porque hace algunos años yo tenia el mismo brillo en los ojos, ¿sabes? el amor y el odio son dos sentimientos que no se pueden ocultar, pero tus ojos brillan de amor, no desaproveches esta oportunidad que te brinda la vida, que yo no desaprovechare la mía

- Gracias por sus palabras señor Callagham

- Anda ve muchacho, no es de caballeros hacer esperar a una dama.

Albert llego a su recamara y saco un hermoso cofre donde estaban las joyas de su madre, tomo con delicadeza un precioso anillo con un fino rubí y enseguida abrió una vieja carta que le había escrito su madre donde decía -

Para mi querido hijo William Albert Andrew

Albert, aún eres muy pequeño, pero algún día seras un hombre tan gallardo y fuerte como lo es tu padre, se que eres un chico muy inteligente y sabrás elegir bien a la que sera tu compañera para toda la vida, tu corazón te indicara quien es la mujer para ideal para ti, quiero que seas feliz y que formes una bella familia, por eso te dejo este anillo para que se lo des a la mujer que elijas como esposa.

¿Sabes porque te escribí esta carta? porque aunque parezca increíble presiento que no estaré mucho tiempo contigo mi querido hijo, sin embargo yo siempre velare por ti y por tu hermana.

Se feliz hijo y cuida mucho a tu hermana.

Albert doblo nuevamente la carta y se limpio un par de lagrimas que habían salido de sus ojos, ¿como era posible que su madre hubiera presentido que no iba a estar con el cuando fuera grande? recordó a su hermana siempre tan alegre, pero a la vez tan delicada como las rosas que le encantaba cuidar, el era apenas un adolescente cuando su hermana Rosemary murió y el no estuvo ahí, todo fue tan rápido que apenas y lo recordaba, de pronto miro nuevamente el anillo y metiendolo en el fino estuche donde estaba, lo guardo en su bolsillo para enseguida decir en voz alta -

- Gracias mamá, hace tiempo que encontré el amor, te prometo que no lo dejare escapar.

Acto seguido Albert llego al lugar que le había dicho George y se sorprendió al ver la manera tan exquisita pero sencilla en que habían decorado el lugar, había una pequeña mesa decorada con un hermoso y fino mantel, un par de sillas, las dulce Candy perfumaban el ambiente y un par de velas iluminaban el lugar y lo hacían ver por demás romántico, se sentó cuidadoso y entrelazo sus manos un tanto nervioso.

Mientras en el salón Candy escuchaba bastante sorprendida a Elroy quien decía –

Candy quiero que sepas que no me voy a oponer a tu relación con William si es que este te lo propone, has demostrado que lo amas y para mi es muy importante la felicidad de mi familia, además tengo que agradecerte el que hayas alertado a William sobre lo que pretendía hacer Stear

- ¿Quiere decir que va a respetar nuestros sentimientos?

- Así es Candy, pero tendrás que ser mas refinada

- Claro que si Sra. Elroy – dijo Candy abrazando efusivamente a la dama

- Trata de ser mas discreta por favor – menciono Elroy seria

- Perdone, es que me emocione

- Bien pues creo que es hora de que nos reincorporemos a la fiesta

- Así es, vamos.

George se acerco a ellas y con una seriedad y firmeza que sorprendió a Elroy se dirigió a Candy y le dijo –

- Señorita Candy, por favor acompáñeme

- ¿Pero que le sucede George?

- Perdone Sra. Elroy, pero tengo que llevar a la señorita Candy a un lugar

- ¿Puedo ir Sra. Elroy? – interrogo Candy con ojos suplicantes

- Esta bien Candy, George después me explicara que es todo esto

- Claro que si madame.

CONTINUARA…

Muchas gracias por la espera, no me gusta dejar las cosas a medias pero tuve algunos problemas de salud y eso me atraso bastante, pero ya estamos aquí nuevamente, gracias a Mayra exitosa que fue quien me alentó a seguir y me saco del atolladero donde me encontraba.

Usagihell34, gracias por tus hermosos comentarios y tu preocupación

Gracias a

Patty andrew, Guest, patricia, Litzy, candice ledezma, 7792, Dimica, Irma, Serena Candy Andrew Graham, Josie, Lili lozano, Liovana, Sayuri17047, Maryel Tonks, Chicuelita, Sabrina Weasley, leihej, skarllet nortnman, humi, kokoro, patty a, tefy, lady susi, Iris adriana, glenda, Melissa Reyes, Zafiro Azul Cielo 1313, BlancaMac, AngieArdley, minuchi, LupiTa Cortez, Blackcat2010, flaquita, Cielo Azul A, CandyFan72, sahori sex, Elluz, Norma Angelica, Delhia Diaz, mfloresmayes, Elisa, Alex de Andrew.

Doy también las gracias a todas las anónimas, lo he dicho antes y lo vuelvo a repetir, sus comentarios son los que me alientan a seguir y mi humilde trabajo es para uds. lindas, ahora bien estoy pensando en cambiar la clasificación del fic, ustedes digan y sus deseos serán concedidos.

Un enorme abrazo a todas.