ANHELOS
CAPITULO 12
Mientras caminaban Candy miraba extrañada a George, pues por momentos le parecía ver como si este sonriera, algo no muy común en el, desde que lo conociera siempre se había caracterizado por su seriedad, y verlo sonreír era casi un milagro, ella sabía que era un hombre con una nobleza increíble, pero se podría decir que era la primera vez que le parecía verlo sonreír, por un momento pensó que le hubiera gustado que George fuera su padre, aunque siempre estaba serio, ella sabía que era un hombre muy bueno, de pronto sintió mucha curiosidad por saber a donde se dirigían y pregunto ansiosa –
- ¿A dónde vamos George?
- Mmm… es una sorpresa
- ¡George! Deme una pista por favor
- De ninguna manera Srita. Candy, no sea tan curiosa y espere – menciono George tratando de sonar muy serio
- Esta bien – dijo Candy haciendo un pequeño puchero.
No habían caminado mucho, cuando de pronto George se detuvo y dijo -
- Bien señorita Candy, ¿ve aquellas tenues luces?
- Si George
- Pues creo que una agradable sorpresa la esta esperando ahí, ande vaya .
Candy sonrió al imaginar de quien se trataba y solo acertó a decir –
- Muchas gracias George, es ud. una persona maravillosa.
George se retiro, y Candy se quedo por unos segundos parada solo escuchando el frenético latir de su corazón, finalmente camino hacia donde le había indicado George y se detuvo al ver la ancha y musculosa espalda de Albert, se le notaba nervioso porque no dejaba de retorcerse las manos y luego mirar su reloj para enseguida pasar sus manos por el sedoso cabello, eso le causo un poco de gracia, era la primera vez que veía a Albert tan nervioso y tenía que reconocer que el verlo de esa manera le gustaba, soltó un fuerte suspiro y finalmente se acerco, Albert al verla se levanto de inmediato y luego de ayudarle a tomar asiento dijo con voz aterciopelada –
- Por un momento pensé que no vendrías
- ¿Por qué?
- Me parece que te tardaste mucho
- Lo siento, es que estaba con la tía Elroy
- Candy esta noche en especial estas hermosa, es una noche maravillosa ¿no te parece?
- Si es una noche muy bella
- Perdona, por primera vez en mi vida me siento nervioso, no se que decir, me siento como un tonto, es decir quisiera decirte tantas cosas, pero no se en que orden debo decirlas, ¡cielos! Estoy hablando como un adolescente
- Yo también estoy un poco nerviosa, esta noche ha sido bastante… mmm no se como decirlo
- ¿Intensa?
- Algo así
- ¿Qué te parece si brindamos por nosotros?
- Me parece muy buena idea.
Mientras en el salón Elroy, se preguntaba si había hecho bien en decirle a Candy que no se opondría a su relación si su sobrino se lo proponía, de pronto vio un hombre alto que se acercaba a ella y cuando finalmente quedaron frente a frente este le dijo –
- Buenas noches Elroy, ¿me permitirías bailar esta pieza contigo?
- ¿Quién es ud. y porque me tutea? – interrogo un poco nerviosa.
El señor Callagham, sonriendo le dijo –
- Ya se, tal vez quieras una rebanada de tu postre favorito, enseguida regreso – dijo este retirándose dejando a una Elroy con el corazón latiéndole a mil por hora.
Por unos segundos sintió como si hubiera retrocedido a su juventud, no podía ser cierto, ¿o si? quería hablar pero nada salía de sus labios, tal vez alguien le estaba jugando una broma, de pronto el hombre regreso, Elroy lo miraba atenta, el no estaba disfrazado totalmente, vestía un elegante traje y solo llevaba un antifaz para cubrir su rostro, pero esos ojos, esa boca, esa manera tan familiar de hablarle la tenían bastante desconcertada, además cuando le entrego el plato con una pequeña rebanada de tarta de limón le dijo sonriente –
- Tu favorita, me hubiera gustado prepararla yo, pero no se si todavía me salga
- ¿Por qué me hace esto? – menciono por fin Elroy con la voz a punto de quebrársele
- No llores Elroy, no ahora que finalmente te he encontrado
- Es que no puede ser… simplemente no puede ser – dijo Elroy saliendo presurosa al jardín a tomar un poco de aire.
El Sr. Callagham, salió presuroso tras de ella, y la vio sentada con las manos entrelazadas sobre su regazo, parecía como una muchachita asustada, decidió dejarla un momento a solas, y se dirigió a su auto para enseguida sacar un estuche con una hermosa orquídea blanca, era ahora o nunca, quería que ella recordara como había sido la última vez, la primera y única vez que probo esos labios y que jamás olvido, esos labios que lo habían hecho el hombre mas feliz, tomando una fuerte bocanada de aire se dirigió al lugar donde estaba sentada Elroy, esta no sabía que sentir, su corazón y su cabeza eran un verdadero torbellino de emociones, finalmente vio al hombre que estaba parado frente a ella, quien entregándole el estuche con la orquídea le dijo –
- Si Elroy, soy yo, soy Mervin, déjame admirar nuevamente tu belleza a la luz de la luna, estas tan hermosa…
- ¿Cómo es posible? ¿Por qué hasta ahora? – dijo Elroy sin poder contener el llanto
- Porque quise esperar a tener una pequeña fortuna y así poder ser digno de ti
- Oh Mervín yo… yo siempre te he amado, nunca deje de pensarte.
Acto seguido Mervín tomo el dorso de su mano para besarlo con delicadeza, y después la tomo del mentón para rozar con ternura sus labios, ambos sintieron que los años no habían pasado, su amor seguía intacto, Elroy se aparto un poco avergonzada por dejarse llevar y bajando el rostro pregunto –
- ¿Estas casado?
- Te jure que nunca me casaría, y lo cumplí
- Yo tampoco me case, aquella noche que mi padre y mi hermano nos sorprendieron en el jardín fui una cobarde, me pediste que lucháramos por nuestro amor y no lo hice, no sabes como lo he lamentado, como puedes ver no soy mas aquella jovencita llena de vida de la que te enamoraste, ahora solo soy una vieja
- Shhh no digas eso, eres la mujer mas bella que mis ojos hayan contemplado
- Eso es mentira, ya no tengo 17 años, mírame
- Yo tampoco soy un jovenzuelo, pero mi amor por ti no ha cambiado en nada, ¿o acaso el tuyo si?
- No Mervín, mi amor por ti es mucho mas fuerte ahora, solo que me siento un poco ridícula, yo a mis años…
- A nuestros años tenemos derecho de amarnos, de desearnos
- ¡Mervín! – dijo Elroy sonrojándose
- Elroy como tu bien lo dices, ya no somos unos jovencitos, ¿y que de raro tiene que yo te desee? ¿acaso tú no me deseas?
- Bueno es que…
- He guardado mi amor y mi pasión por ti tantos años mi querida Elroy, que no quiero perder el tiempo, quiero que nos casemos cuanto antes, quiero que seas mi mujer, ya esperamos muchos años ¿no te parece?
- Necesitaría hablarlo con William, ver si esta de acuerdo
- Es chistoso ¿sabes?
- ¿Qué te parece chistoso?
- Bueno que aún tengas que pedir permiso, ahora ya no a tu padre ni a tu hermano, sino a tu sobrino
- Bueno es que el es el patriarca y…
- Y se los protocolos que debes de seguir, tu sobrino es un buen hombre, y estoy seguro de que no se va oponer a que su nuevo socio le pida la mano de su tía
- ¿Su nuevo socio?
- Así es
- ¿Entonces tú eres ese socio que fue a ver a Chicago?
- Si, tarde muchos años en hacer una pequeña fortuna para así poder asociarme con los Andrew ¿y sabes porque lo hice?
- No
- Porque quería estar cerca de ti, porque lo único que me importa en este mundo eres tu Elroy, te amo, y te amare hasta la muerte
- Yo también te amo Mervín.
Entonces Mervín tomo a Elroy entre sus brazos para comenzar a besarla, y Elroy correspondio impetuosa, en eso tanto Patty como Stear salían y se quedaron paralizados al ver semejante escena, Stear volteo a ver a Patty y esta tomándolo de la mano le hizo la seña de que no hiciera ruido y que volvieran al salón, ya dentro Stear dijo molesto –
- ¿Pero que diantres fue eso? ¿Era la tía Elroy?
- Parece que si
- ¿Viste lo que estaba haciendo?
- Bueno… creo que se estaba besando con un caballero ¿no?
- Ay Patty, eso ya lo sé, ¿pero porque se estaba comportando como si tuviera 17 años? ¿viste la manera en que se estaban besando? Tan solo de recordarlo me da… no se vergüenza, coraje… pero ahora mismo me va escuchar, ella que tanto nos reta por tonterías y mírala, parece una chiquilla besuqueándose como si estuviera en un parque – dijo este dirigiéndose nuevamente al jardín.
Pero Patty lo jalo un tanto brusca para luego decir en tono muy serio –
- A ver Stear, tranquilízate ¿quieres? ¿Por qué te molestas?
- No lo sé pero me molesta
- Hola chicos, ¿Qué hacen aquí? ¿porque no están disfrutando de la fiesta? – interrogo Archie con una enorme sonrisa
- Pues íbamos a dar un paseo por los jardines pero nos encontramos con una muy desagradable y penosa sorpresa – respondió Stear molesto
- Stear, nunca te había visto así de molesto ¿Qué paso? – menciono Annie confusa
- Pues solo asómense al jardín y verán un espectáculo por demás patético
- ¡Aliestear! Deja de comportarte como un niño celoso – lo reto molesta Patty.
Archie iba a asomarse, pero Patty le dijo –
- Por favor Archie, no es nada del otro mundo, te ruego que te quedes aquí con nosotros, ahora mismo les te digo porque esta tan molesto Stear
- Esta bien Patty
- Sera mejor que vayamos a nuestra mesa
- Bien vamos.
Archie estaba más que curioso, pues el rostro de su hermano se notaba más que molesto, cuando por fin llegaron a su mesa, Archie dijo –
- Pues bien ya estamos aquí, ¿Qué es lo que tanto le molesto ver en el jardín a Stear?
- Bueno no es para tanto, es solo que…
- Es solo que vimos a la tía Elroy besuqueándose con un tipo cual colegiala – dijo Stear interrumpiendo bruscamente a Patty
- ¿Qué? Jajajajajajaja hay hermanito creo que tomaste de mas
- No estoy tomado, no seas tonto – menciono Stear muy serio
- Entonces ¿es verdad?
- Pues si, Archie – dijo Patty.
Annie estaba con la boca abierta por la sorpresa de lo que acababa de escuchar, y Stear al verla dijo –
- Así mismo me quede yo Annie, sin poder decir palabra alguna
- Perdón es que… me parece increíble lo que acabo de escuchar
- Pues créelo Annie, ¿ahora entiendes mi molestia hermano?
- Desde luego que si, ¿conoces al tipo?
- No, nunca antes lo había visto
- Tenemos que defender la honra de la tía Elroy, no podemos permitir que ese extraño la seduzca
- A ver chicos, ¿no les parece que están haciendo una tormenta en un vaso de agua?
- ¿Te lo parece Annie?
- La verdad es que si, creo que se han tomado demasiado en serio sus disfraces, creí que el actor era Terry
- ¿Cómo puedes decir eso y estar bromeando con este asunto tan delicado?
- Vamos chicos, su tía tiene derecho a enamorarse, ¿no se han puesto a pensar que tal vez es un amor de antaño que regreso por ella? – dijo Annie entrelazando sus manos y mostrando una cara por demás soñadora
- Por favor Annie, no digas tonterías
- No son tonterías, ¿o acaso creen que la gente madura no tiene derecho de enamorarse?
- Es que tu no viste como se estaba besando con ese hombre – intervino Stear molesto
- Lo que veo es que son un par de egoístas
- Tal vez, pero ese tipo va tener que darnos algunas explicaciones
- Archie, Stear, mejor vamos a bailar, ya mañana hablaran con su tía
- Por favor Patty, ¿pretendes acaso que dejemos que mi tía este dando el gran espectáculo en el jardín?
- Bueno no creo que sea para tanto mira para allá.
Tanto Stear como Archie se quedaron con la boca abierta cuando vieron entrar a su tía tomada de la mano de aquel tipo tan misterioso, ¿pero que estaba pasando ahí? ¿Acaso su tía había perdido el juicio por completo? Stear miro a Archie y dijo –
- ¿Ves a lo que me refiero? Mírala parece una chiquilla, esta peor que Candy y Albert
- Que exagerado eres Stear – dijo Patty moviendo la cabeza de un lado a otro
- Tengo una idea hermano, vamos a que nos presente a ese tipo, a ver como reacciona
- ¿Qué te parece Annie? - dijo Patty
- Pues me parecen un par de niños celosos
- No es que estemos celosos, pero pues no queremos que se aprovechen de la tía Elroy
- Entonces que ¿van a ir? – interrogo Annie
- Creo que no va a ser necesario Annie, mira vienen para acá – menciono Patty.
Elroy caminaba muy alegre del brazo de Mervín, cosa que a los chicos los tenía completamente desconcertados, pero una cosa si tenían que reconocer, por primera vez su tía sonreía, y sonreía de verdad, era como si de pronto hubiera rejuvenecido, cuando llego con ellos finalmente dijo sonriendo y en un tono por demás jovial –
- Hola Stear, Archi, chicas, me alegra que estén aquí juntos, quiero presentarles a alguien muy importante
- ¿Algún socio nuevo tía? - interrogo Archie
- Bueno si es un nuevo socio, pero además es un viejo amigo, ¿saben? El viene de Escocia, nos conocimos en nuestra juventud y pues hoy me lleve una muy grata sorpresa al ver que William lo había invitado a su presentación
- Ah ¿entonces Albert esta enterado de quien es el Sr?
- Así es Stear, bueno permítanme presentarles al Sr. Mervín Callagham
- Mucho gusto en conocerlos jovencitos, ¿tu eres?
- Archivald Cornwell y mi hermano es Alistear
- Pues lo repito mucho gusto en conocerlos, son tal y como me los describiste Elroy, un par de jovencitos muy simpáticos ¿y estas jovencitas?
- Ah ellas son…
- Nuestra novias – se apresuro a decir Archie, interrumpiendo a su tía
- Caray jovencito es usted muy impetuoso
- Bueno si un poco, ella es Annie y es mi novia, ella es Patty novia de mi hermano
- Pues encantado de conocerlas
- Igualmente Sr. Callagham – mencionaron ambas al mismo tiempo, cosa que causo gracia en Elroy y en Mervín.
- Y dime Alistear, ¿siempre eres así de serio?
- Que va Mervín, si Stear, es muy parlanchín, ¿sabes? desde niño siempre le ha gustado hacer inventos, es un chico muy ocurrente - dijo Elroy orgullosa
- ¿En serio Stear?
- Así es, Sr. Callagham, me gusta inventar cosas
- Pues te felicito, tal vez después me puedas mostrar algunos de tus inventos
- ¿Se va quedar mucho tiempo aquí en Lakewood?
- Bueno eso depende de tu tía y también del Sr. Andrew- menciono Mervín mirando a Elroy con ojos soñadores para enseguida decir - Bueno chicos, la música suena deliciosa ¿acaso no van a bailar?
- Tal vez mas tarde
- Bueno nosotros si vamos a bailar ¿quieres Elroy?
- Claro Mervín, vamos.
Los cuatro chicos vieron a la pareja de enamorados dirigirse a la pista de baile, mientras Mervín tomaba por la cintura a Elroy esta sentía como si flotara entre sus brazos, era la primera vez que bailaba con alguien que no fuera de su familia, y se sentía muy bien, era como si sus cuerpos se reconocieran y se amoldaran a la hermosa melodía de un bello y acompasado vals.
Mientras en el jardín, una pareja de rubios platicaba de todo y de nada, hasta que Albert entrelazando su manos con las de Candy dijo -
- ¿Sabes una cosa Candy? a pesar de que he viajado mucho, y visto bastantes lugares hermosos, en ninguno me siento tan bien como aquí, esta casa, este jardín me traen unos recuerdos muy agradables, aquí jugaba con mi madre mientras que Rosemary atendía estos hermosos rosales, creo que tanto Rosemary como yo éramos muy parecidos a mi madre, ella adoraba la naturaleza y los animales
- ¿Y tu padre?
- El era un hombre muy bueno, pero siempre pendiente de los negocios
- ¿Jugaba contigo?
- No
- ¿Qué se siente tener padres Albert?
- Es como tener el mismo cielo a tus pies, es tener un amor que no conoce limites, es algo increíble
- La Srita. Pony y la hermana María así me hicieron sentir siempre
- Candy… ¿Qué tipo de amor sientes por mí?
- ¿A que te refieres?
- Me gustaría saber que sientes en estos momentos
- Bueno, es algo que no puedo describir muy bien
- Intenta describirlo por favor
- Pues, no se que de decir, creo que me quede en blanco
- ¿Quieres que te ayude?
- ¿Cómo?
- Ahora mismo lo veraz.
Entonces Albert se levanto y tomo suavemente a Candy por la cintura y después la acerco más a el, era como si no quisiera que se le escapara de los brazos, enseguida bajo su rostro para quedar muy cerca de su boca y después dijo con voz sensual –
- ¿Alcanzas a escuchar la música?
- Si, un poco
- Entonces bailemos.
Este pego mas a su a cuerpo a Candy para enseguida comenzar a moverla al ritmo de la música, ella solo se movía por instinto porque de pronto la música fue sustituida por el loco latir de su corazón, lo escuchaba claramente, luego sintió como Albert con su índice comenzaba a juguetear con sus rizos para enseguida recorrer anhelante su espalda y nuevamente preguntarle pero esta vez en un susurro –
- ¿Qué tipo de amor sientes por mí?
- Un amor que hacer que mi corazón casi explote, que hace que mi estomago se contraiga, un amor donde no me importan los prejuicios ni las clases sociales, en estos momento me siento extraña, un montón de sensaciones inexplicables están invadiendo mi cuerpo, es como si quisiera que me apretaras mas fuerte
- ¿Así? – interrogo Albert acercando mucho mas su cuerpo, haciéndola sentir su excitación
- Si Albert, así.
Entonces Albert la tomo por el mentón y luego apoderándose de sus labios, la comenzó a besar apasionadamente, después de un buen rato de deleitarse con los labios de ella, Albert beso su cuello y enseguida sus hombros, mientras besaba sus hombros comenzó a masajear la nuca de Candy, quien descansaba su cabeza entre los dedos de Albert, para enseguida soltar un fuerte suspiro y decir con voz ronca -
- Cásate conmigo Candy.
CONTINUARA…
