Capítulo 51

Kate se acostó con cuidado al lado de su marido. Él dormía profundamente, ella acababa de terminar de dormir a los dos pequeños, luego de un buen rato amamantándolos y luego cambiándoles el pañal…

Sonrió cuando él giró y se quedó con la cara mirando hacia ella. Lo amaba más allá de todo. Siempre había sentido algo fuerte por él, pero desde que habían decidido estar juntos, su sentimiento se había hecho más profundo…

Cerró los ojos y se sintió culpable. Sabía que él la entendía, pero no quería presionar tanto, ni tirar tanto de la cuerda… estaba segura de que él no sería capaz de buscarse otra mujer y engañarla, pero ese fantasma siempre había existido para ella, más por una cuestión personal que por lo que Rick hubiera hecho…

Él pareció darse cuenta, aún dormido de que ella estaba inquieta y la atrapó en sus brazos. Kate cerró los ojos, de alguna manera revelándose a la sensación de excitación repentina… estaba demasiado cansada.

Rick suspiró y deslizó una mano por su abdomen. Kate se mordió el labio en anticipación cuando él comenzó a ascender y acarició su pecho intensamente.

Kate quiso tomar su mano y deslizarla hacia abajo, donde estaba redescubriendo que necesitaba atención… pero él gruñó un poco y se separó, dejándola sin nada…

Inspiró hondo y pensó en encerrarse en el baño, pero no tenía sentido, sobre todo cuando Rick se moría de ganas de estar con ella… cerró los ojos y se quedó dormida casi al instante, estaba rendida…


Se despertó unas cuantas horas más tarde, estaba sola, tenía dolor de cuello y cuando intentó levantarse, se encontró con Rick, que tenía a Jony en sus brazos, totalmente dormido…

-Hey…- le dijo en voz bajísima y ella no pudo evitar sonreír. Quería tomarle una fotografía a esa cara de placidez de él.

-Me quedé dormida…

-Lo noté… por eso les dí un biberón a cada uno con la leche que te sacaste el otro día y guardaste…

-Gracias…- dijo ella y él puso un dedo sobre sus labios y desapareció un momento, dejando a su hijo en la cuna antes de reunirse con ella.

-¿Tienes hambre?

-Un poco… ¿Audrey?- le preguntó.

-Terminé con ella primero… fue la que se despertó antes…

-¿Duerme?

-Como toda una princesa…

-Ah…- dijo Kate y sonrió. Luego se tocó el cuello…

-¿Qué tienes?

-Debo haber dormido incómoda… me quedé con los niños hasta tarde…

-Lo siento… me quedé dormido, no te escuché…

-Lo sé…- dijo Kate y Rick la vio sonrojarse.

-¿Quieres unos masajes?

-Por favor…- dijo y dejó caer su camisón hacia abajo, dejando sus hombros al descubierto.

-¿Aceite?- dijo él y ella sonrió.

-Ya que lo harás, mejor que sea bien…- dijo ella.

Escuchó como él abría el cajón de su mesa de noche y extraía la botella. Luego lo escuchó frotar sus manos y cerró los ojos cuando sintió sus dedos sobre sus hombros, masajeándola suavemente al principio…

-Mmm…- jadeó ella cuando él aplicó más presión.

-¿Te hace bien?

-Mucho…- dijo ella y movió su cabeza, exponiendo su cuello a él.

Rick no pudo evitar inclinarse para besarla, pero en lugar de retirarse, se quedó allí, su nariz queriendo impregnarse de su perfume…

-Castle…- fue más un jadeo que un comentario.

-Sigues oliendo increíble…- dijo y deslizó la lengua por detrás de la oreja de ella.

Kate sintió que su piel reaccionaba a las caricias de él y se erizaba. Deseó pedirle que siguiera adelante, quería que él supiera… pero no fue necesario… Rick deslizó sus manos y acarició su pecho y Kate se encontró arqueando la espalda para darle mayor acceso…

-Amor… te deseo tanto…- le dijo él al oído.

-Yo… me sentía mal… fea… pero tú… tú me haces sentir increíble…

-Tú eres increíble… y eres mi esposa…

Rick la hizo incorporar y la abrazó por detrás, presionando sobre su espalda baja para que ella pudiera sentir su reacción a ella…

-Por favor, déjame hacerte el amor…-le dijo él.

-Pero…- intentó ella y él colocó un dedo sobre su boca…

-Seré cuidadoso… lo prometo…

-Los niños están aquí cerca…

-Entonces no podremos nunca…- dijo él mientras seguía masajeándola.

-No es eso…- dijo y se mordió el labio.

-Kate… amor… escucha… yo te dejé tranquila estos días… no quería presionarte… pero ahora te siento tan estimulada como yo… y la verdad es que te necesito… y quiero que te olvides de que eres madre durante un rato… quiero que solo seas mi esposa… ¿puede ser?

Kate sonrió e inspiró hondo, no tenía caso seguir negándose… Rick levantó su camisón y comenzó a besar sus hombros y espalda minuciosamente. Kate cerró los ojos, disfrutando cada segundo…

Rick deslizó su ropa interior hacia abajo y besó la curva de su cadera, estimulándola.

Kate se mordió el labio para no emitir sonido, le producía una sensación extraña imaginarse a sus hijos tan cerca…

Sin darse vuelta, Kate pudo darse cuenta de cómo Rick se quitaba la ropa y lo sintió, segundos después, cálido e intenso en toda la parte trasera de su cuerpo.

Rick volvió a besarla en el cuello y los hombros y sus manos masajearon primero su pecho y luego descendieron y la escuchó ahogar un gemido cuando sus dedos la acariciaron íntimamente, como hacía mucho tiempo no lo hacían…

-¿Estás bien?- le preguntó él al oído y la vio asentir, sin poder hablar, su espalda arqueada hacia él.

La hizo girar y Kate lo miró con deseo, pudiendo apreciar cuando la necesitaba él.

Rick perdió su mirada en ella. Descendió su boca sobre su vientre y ella entrelazó sus dedos en el cabello de él, desesperada…

Kate pensó que perdería el conocimiento cuando sintió sus labios en ella, estimulándola hábilmente. La tortura fue intensa y duró unos cuantos minutos, pero llegó el momento en que ella lo necesitaba a él y le rogó que le hiciera el amor…

-Kate…- le dijo él sobre ella, mirándola con una expresión totalmente distinta a la que ella pensó que tendría.

-¿Mmm?- preguntó ella jadeando.

-No puedo…- dijo y se acostó a su lado, sus manos tapando su cara.

-Rick…- dijo ella sin comprender y cuando se incorporó se dio cuenta de a lo que se refería él…

Kate cerró los ojos con impotencia y escuchó el llanto de uno de sus hijos. Se vistió rápidamente y dejó a Rick allí, aún con la cara tapada por sus manos…


Aunque les parezca mentira, estas cosas ocurren... veremos como sigue, gracias por seguir leyendo esta historia!