ANHELOS
CAPITULO 13
Cuando Candy escucho la propuesta de Albert, su cuerpo se puso rígido y abrió los ojos como platos, ¿acaso estaría soñando? O en verdad Albert le estaba proponiendo matrimonio, el al verla tan seria le pregunto –
- ¿Por qué no me contestas nada Candy?
- Bueno es que… estoy muy sorprendida, me halaga mucho tu propuesta pero…
- ¿Pero?
- Me parece que es muy pronto Albert, hace tan solo unos momentos nos declaramos nuestro amor y tú ahora me pides que nos casemos, ¿no te parece que es muy apresurado?
Albert se separo un poco de ella y enredando uno de sus rizos en su dedo comenzó a juguetear con el mientras preguntaba –
- ¿Por qué dices eso?
- Bueno es que quizás debamos conocernos mas
- Pero Candy, nos conocemos de años, creo que nos conocemos mejor que nadie, es mas tu me conoces mucho mejor que mi propia familia, hemos sido amigos, confidentes, hemos compartido tantas cosas, yo se todo de ti Candy y tu sabes todo de mi, ambos nos amamos, yo quiero que seas mi esposa, quiero que seas mía para siempre.
Ella al escuchar decir a Albert que quería que fuera suya para siempre, entrecerró los ojos y respiro profundo para intentar calmar el mar de emociones que aquellas palabras le estaban provocando, y después de unos segundos se acerco bastante a Albert y le susurró al oído –
- Si Albert, acepto ser tu esposa , quiero ser tuya para siempre.
De pronto Albert nuevamente la replegó a el y comenzó a besarla con mas intensidad que antes, ella sintió como la lengua de Albert buscaba ávida la suya y entonces ella se dejo llevar correspondiéndole con la misma vehemencia, era una sensación completamente nueva para ella, no supo por cuanto tiempo se estuvieron besando de esa manera tan apasionada, lo que si, es que se comenzó a sentir bastante acalorada y agitada, y se dio cuenta de que Albert estaba igual que ella, porque su respiración sonaba distinta, y su cuerpo se sentía tenso, podía sentir cada musculo de el, y eso le gustaba, le agradaba la manera en que el la estrujaba entre sus brazos, de pronto las manos de el bajaron hasta su cintura y la apretó con mas fuerza como si esto fuera posible, entonces Albert la replegó a su entrepierna para que pudiera sentirlo mejor, de pronto se comenzó a mover de manera provocativa y con la voz enronquecida dijo –
- Te amo Candy, te amo con todas las fibras de mi ser, quisiera en este mismo instante hacerte mía, hacerte el amor, poder acariciar cada centímetro de tu piel
- Yo también quisiera que me hicieras el amor en este preciso instante Albert – dijo Candy bastante excitada.
Al escucharla decir eso, Albert se dio cuenta de que si ambos seguían así no podrían contenerse mas, y sería capaz de hacerla suya en ese preciso instante, Candy estaba tan dispuesta como el, la podía sentir, se había dado perfectamente cuenta por lo que acababa ella de decirle, el tono de su voz era por demás sensual, era prácticamente una invitación, sentía como los pechos de ella subían y bajaban de una manera por demás provocativa por la respiración agitada, ¡Por Dios como le hubiera gustado posar su lengua sobre ellos! pero quería que la primera vez de ella fuera especial, desde luego que iba hacerle el amor, deseaba como un loco hacerla suya, hacerle sentir ese fuego que lo estaba quemando por dentro, pero ese no era el lugar ni el momento, así que con desgano se separo lentamente de ella y luego de darle un beso en la frente le dijo –
- Candy, mi vida tenemos que casarnos cuanto antes, no quiero esperar mucho tiempo
- Yo tampoco quiero esperar Albert – dijo Candy con el rostro totalmente sonrojado.
Después de algunos minutos donde solo se podía escuchar la respiración de ambos, Albert invito nuevamente a Candy a sentarse y ya mas calmado Albert saco de su pantalón un hermoso estuche y lo abrió lentamente para enseguida sacar el precioso anillo de compromiso que había heredado de su madre, y tomando con delicadeza la mano de Candy deslizo en su dedo el anillo que le quedo perfecto, y esta sonriendo dijo –
- Esta hermoso Albert, pero… es demasiado
- Nada es demasiado para ti Candy
- Pero dime ¿cuando lo compraste?
- No lo compre, es la herencia que mi madre dejo para la mujer que yo eligiera para compañera de toda la vida, y tu eres esa mujer Candy, esa compañera con la que deseo compartir toda mi vida
- Yo también quiero compartir toda mi vida contigo Albert
- ¿Crees en el destino Candy?
- Creo que cada persona se forja su propio destino
- ¿Sabes? yo creo que tu y yo siempre estuvimos destinados a estar juntos
- ¿En serio?
- Desde luego, cuando eras apenas una chiquilla quede prendado de tu sonrisa, eso es algo que siempre me ha cautivado de ti
- ¿Solo eso?
- La verdad es que siempre me agrado tu rebeldía, eres una mujer distinta de las demás, siempre has sido valiente, has luchado por lo que amas, y vivir contigo fue la mejor de las experiencias, ahí me enamore como un loco de ti, recuerdo perfectamente el esmero con que me cuidaste, eres lo mejor que me ha pasado Candy
- Tu eres un hombre maravilloso, eres mi alma gemela, nunca vuelvas a dejarme sola, promételo por favor
- Te lo prometo Candy, ahora ¿qué te parece si regresamos al salón? Ya no se escucha la música y quisiera decirle a la tía Elroy nuestra decisión
- Esta bien Albert vamos.
Mientras en el elegante salón los últimos invitados eran despedidos por Elroy y Mervín quienes sonreían de una manera por demás elocuente bajo la mirada desconcertada de un par de chicos y sus novias, la actitud de Elroy era de lo más extraña, no parecía ser ella misma, su rostro tan adusto se había transformado en uno sonriente y afable, además de vez en vez miraba con ilusión al hombre que estaba a su lado, Stear se dirigió a su hermano y le dijo –
- Estoy bastante preocupado por la tía Elroy, su comportamiento es muy extraño
- Yo también estoy preocupado Stear, sin embargo el Sr. Callagham parece ser una buena persona
- Tengo que reconocer que tienes razón hermano, pero recuerda que las apariencias engañan, tenemos que estar muy atentos con ese hombre.
Tanto Patty como Annie, se miraron y sonrieron un poco, les parecía un tanto exagerada la actitud de los chicos, pero tal vez tenían razón, apenas iban a decirles a los chicos que las llevaran a casa de Annie cuando Stear dijo –
- Miren ahí vienen Candy y Albert
- Tenemos que hablar con Albert de inmediato Stear, decirle lo que esta ocurriendo
- Chicos por favor tranquilos, ¿no les parece que esto lo pueden hablar por la mañana? – dijo Annie
- ¿Y dejar que ese hombre se quede a dormir en la mansión? – interrogo Archie molesto
- No tendría nada de malo, la mansión Andrew es enorme
- Por favor Annie, no se trata de si es enorme o no, se trata de que no esta bien que un desconocido con el cual te recuerdo se estaba besando la tía Elroy se quede en la mansión, no es correcto – menciono Stear un tanto molesto
- Bueno chicos tranquilícense, en realidad solo estamos suponiendo que el Sr. Callagham se vaya a quedar a dormir, tal vez no tarda en retirarse – dijo Patty tratando de aligerar un poco el ambiente
- Pues no se le ven intenciones de que vaya a retirarse, de hecho se esta comportando como si fuera ya parte de la familia, no comprendo porque esta acompañando a la tía Elroy a despedir a los invitados, ese no es su lugar – menciono Archie.
En esos momentos iban llegando Candy y Albert tomados de la mano y antes de decir nada, Archie se acerco presuroso para enseguida decir -
- Albert ¿dónde estaban? Tenemos que tratar un asunto algo delicado ¿podríamos conversar un momento a solas?
- A ver Archie cálmate un poco ¿Qué es lo que pasa? - interrogo Albert bastante confundido por la actitud de su sobrino
- Por favor Albert, te aseguro que es muy importante – menciono Stear.
Albert miro a Candy, y enseguida dijo –
- Chicos Candy y yo queremos darles una noticia, ¿que les parece si esperamos a que amanezca y luego platicamos de lo que uds. quieran?
- Albert por favor, te aseguro que es muy importante el asunto a tratar, si no fuera así, no los molestaríamos
- Por mi no hay problema Albert, yo espero en la recamara con las chicas
- Gracias, pequeña.
Cuando se dirigían a las escaleras Candy miro que Elroy estaba platicando con un caballero muy apuesto quien la tenía tomada de las manos y enseguida depositaba un tierno beso sobre ellas, tanto Patty como Annie sonrieron y le dijeron a Candy que en cuanto llegaran a su recamara le explicarían que era lo que estaba sucediendo, a lo que Candy solo asintió, mientras en el enorme salón Albert al ver que sus sobrinos no decían nada menciono –
- Bueno chicos vamos a la biblioteca.
Mientras Albert y los chicos se dirigían a la biblioteca, Elroy y Mervín conversaban muy animosos en el enorme salón, tan ensimismados estaban en su charla, que no vieron pasar a Albert con los chicos, y la verdad es que Albert tampoco los vio, puesto que estaba muy desconcertado por la actitud de sus sobrinos., finalmente cuando entraron a la biblioteca y el tomo asiento en el enorme sofá e invito a sus sobrinos a que también tomaran asiento, fue entonces que dijo -
- Bueno chicos ya estamos solos, ahora si explíquenme que es lo que esta pasando.
Pero ninguno de los dos dijo nada, Albert miraba como ambos se retorcían las manos un tanto nerviosos, entonces Albert se levanto del enorme sofá y entrelazando sus manos detrás de la espalda un tanto impaciente dijo -
- No los entiendo, primero parecía que tenían urgencia en tratar un tema muy importante conmigo y ahora no dicen nada, estoy bastante desconcertado
- Tienes razón Albert, es solo que no sabemos ni por donde comenzar – dijo Stear un poco apenado
- ¿Qué les parece si comienzan por el principio?
- Esta bien, ¿Conoces a un tipo llamado Mervín Callagham?
- Desde luego que lo conozco Archie, es mi nuevo socio ¿Por qué?
- Porque estamos preocupados por la tía Elroy – intervino Stear
- Debí imaginar lo que pasaría, seguramente la tía Elroy no fue muy amable con el Sr. Callagham
- Por el contrario Albert, se ha portado por demás amable, casi llegando a la exageración – menciono Stear
- A ver chicos los noto un tanto alterados, por favor tranquilícense y explíquenme que es lo que esta sucediendo porque no entiendo nada –dijo Albert confuso
- Mira Albert, tanto Archie como yo tenemos el presentimiento de que ese hombre quiere seducir a la tía Elroy
- ¿Queeeeee?
- Te sorprendes ¿verdad?
- La verdad es que un poco, pero díganme ¿Por qué piensan eso?
Después de un incomodo silencio Albert observo que sus sobrinos se miraban entre si, y entonces un tanto desesperado menciono –
- Por Dios chicos, no se queden callados y díganme porque piensan que el Sr. Callagham quiere seducir a la tía Elroy
- Tú dile Stear, al fin y al cabo tu fuiste quien los vio
- Tu también los viste después Archivald
- Si pero tu eres el hermano mayor así que te corresponde
- Pero…
- Chicos, mi paciencia se esta agotando, Stear dime que diantres esta pasando
- Esta bien Albert, mira lo que pasa es que durante la fiesta Patty y yo íbamos a tomar un poco de aire al jardín, pero nos detuvimos al ver a la tía Elroy besándose con tu nuevo socio
- Jajajajajajaja, eso me parece imposible de creer, ¿estas seguro Stear?
- Claro que estoy seguro, ¿Por qué inventaría yo semejante cosa? – dijo Stear molesto
- Es que esto me parece tan extraño que… no ser que pensar
- Oye Albert, ¿de donde conoces al tipo ese?
- Ahora que lo mencionas Archie…
Enseguida llego a su mente el día que se reunieron en Chicago el y George con el Sr. Callagham.
Flash-Back
- Sr. Callaghan, al Sr. Johnson y a mi nos resulta por demás interesante su propuesta, solo que tengo una pequeña duda
- Dígame cual joven Albert
- Como ud. sabe el Sr. Johnson y yo hemos venido en representación del Sr. William Andrew, y la verdad nos gustaría saber porque desea convertirse en socio minoritario de la cadena de hoteles de Miami pudiendo ud. abrir su propia cadena de hoteles y obtener ganancias mayores
- Bueno, tal vez sea porque aún siendo un viejo, guardo ilusiones y esperanzas
- No comprendo
- Tal vez algún día le cuente mi historia joven, pero por el momento me gustaría saber si aceptan mi propuesta
- ¿Si se da cuenta de que nosotros vamos a ser los mas beneficiados con esto?
- Tal vez económicamente si, pero emocionalmente tal vez yo salga ganando.
Fin de Flash Back.
Las palabras del Sr. Callagham, no dejaban de resonar en la mente de Albert, ¿Qué era lo que ese hombre pretendía? Ahora recordaba también que le había preguntado por su tía aquel día, y también se había expresado de ella como si le conociera cuando decidió invitarlo a su presentación con el propósito de vigilarlo mas de cerca, el Sr. Callaham dijo –
- Por cierto, ¿la Sra. Elroy Andrew estará presente?
- Desde luego, ella es quien esta organizando todo
- Con el buen gusto de ella, estoy seguro que el evento será todo un éxito.
Desde luego que en aquellos momentos no le había dado la importancia que tal vez merecía el tema, por andar pensando en como declararle su amor a Candy, de pronto Archie al ver a Albert tan pensativo y son el rostro un tanto descompuesto dijo –
- ¿Qué sucede Albert?
- Disculpen chicos, tengo que hablar de inmediato con el Sr. Callagham
- Pero...
- Retírense a descansar por favor.
Después de decir esto último Albert salió de la biblioteca dejando a Stear y Archie mas que confusos y luego se dirigió al enorme salón donde vio a su tía y al Sr. Callagham muy entretenidos charlando y no pudo evitar mirar que el Sr. Callagham, tenia a su tía tomada de la mano, estaban tan entretenidos recordando como se habían enamorado, que ni siquiera se dieron cuenta de que Albert se dirigía hacia ellos hasta que este estuvo frente a ellos y dijo –
- Buenas noches tía, espero no interrumpir tan agradable charla
- ¡William! Yo… Elroy se soltó de inmediato de la mano de Mervín, cuando vio como Albert la observaba muy serio
- De ninguna manera interrumpes nada muchacho ven siéntate, tenemos mucho de que hablar
- Ya lo creo que tenemos mucho de que hablar Sr. Callagham, sin embargo me gustaría hablar con Ud. a solas, tía ¿nos permite por favor?
- Claro que si William, buenas noches Sr. Callagham – menciono Elroy nerviosa y retirándose un tanto asustada.
Albert espero a ver que su tía saliera del salón y cuando esto sucedió miro fijamente al Sr. Callagham y con bastante seriedad dijo –
- Pues bien, creo que es hora de que me aclare algunas cosas ¿no le parece?
El Sr. Callagham sonrió levemente al ver la seriedad con que Albert le hablaba y le miraba, tenia que reconocer que aunque el patriarca del clan Andrew era muy joven sabia imponerse, tomo una copa con un poco de whisky y sin dejar de mirar a Albert le dijo –
- ¿Te importa si tomo un trago?
- Claro que no, adelante
- Gracias William.
Mientras en la recamara de Candy las chicas terminaban de contarle a Candy lo sucedido, esta se encontraba mas que sorprendida, tenia tantos pensamientos encontrados que no sabia como reaccionar, al parecer esa noche había estado llena de sorpresas de todo tipo, primero Neal, enseguida la declaración de Albert, y ahora al parecer la tía Elroy siendo seducida, ¿Qué mas faltaba? Al verla tan callada Patty pregunto –
- ¿Qué pasa Candy?
- Es que son tantas cosas que asimilar que me encuentro en un remolino de emociones
- ¿A que te refieres exactamente Candy?
- Bueno Annie, es que… ¿no se han preguntado porque ya no traigo mi disfraz?
- Es cierto, bajaste con el pero luego desapareciste y te cambiaste ¿acaso te sentiste incomoda?
- No, es solo que me paso algo horrible – menciono Candy con la voz a punto de quebrársele
- ¿Qué te paso Candy? anda dinos no te quedes callada – la urgió Annie
- Neal trato de aprovecharse de mi
- ¿Qué?
- Pero no logro dañarte ¿o si?
- No Patty, afortunadamente Albert llego justo a tiempo y se lo impidió
- Ese maldito idiota… - dijo Annie sorprendiendo tanto a Patty como a Candy pues nunca la habían escuchado maldecir
- Annie por favor no te expreses así – dijo Patty
- Es que me da tanta rabia, ¿Cómo pudo atreverse a hacer algo tan repulsivo?
- Bueno Annie, supongo que eso es porque es un niño mimado y sus padres no le han enseñado los valores morales – intervino Patty
- Eso no le da derecho a querer aprovecharse de una mujer
- Bueno chicas, ¿les parece si mejor cambiamos de tema? – interrogo Candy, pues ya no quería recordar el momento tan desagradable que había pasado con Neal
- Tienes razón Candy, mejor cuéntanos que era eso tan importante que tu y Albert tenían que decirnos
- Annie, Patty, Albert me pidió que nos casáramos
- ¿Y que le respondiste?
- ¿Uds. que creen? - interrogo Candy mostrando el hermoso anillo de compromiso que Albert le había regalado
- ¡Candy! que felicidad
- Estoy tan contenta chicas… que quisiera gritar y bailar de lo feliz que me siento
- Pues hazlo Candy – dijo Annie tomándola por las manos.
Candy apenas iba a brincar cuando de pronto se escucho que alguien tocaba a su recamara y esta haciendo un leve puchero y alzando los hombros dijo –
- Adelante.
Para sorpresa de las tres chicas era Elroy, quien algo apenada dijo –
- Espero no interrumpir chicas, pero me gustaría platicar con Candy a solas
- Desde luego Sra. Elroy, nosotras de hecho ya nos íbamos a retirar
- Si quieren quedarse ya ordene a Dorothy que les arreglara una recamara
- Muchas gracias Sra. Elroy, con su permiso hasta mañana.
Cuando las chicas estuvieron en la recamara que les indico Dorothy, Patty dijo –
- Oye Annie, ¿no te pareció algo extraña la actitud de la Sra. Elroy para con Candy?
- Claro que si, se le miraba hasta apenada por interrumpirnos, ya vez que ella siempre ha sido muy estricta y mucho mas con Candy, nunca la ha querido
- Pues si, espero que no se vaya a molestar si le llega a ver el anillo de compromiso a Candy
- Ya mañana lo sabremos, ahora ya tengo un poco de sueño, mejor vamos a dormir ¿te parece bien Patty?
- Si, buenas noches Annie.
En la recamara de Candy Elroy no dejaba de mirarla, no sabia porque pero tenia ganas de platicarle sobre Mervín, de hecho a eso había ido, quien mejor que Candy para comprender un amor guardado por tanto tiempo, y ella necesitaba que Candy convenciera a William de que no se fuera a oponer a su relación con Mervín, pues esta vez no estaba dispuesta a renunciar al amor aunque se lo pidiera el joven patriarca de los Andrew, de pronto Candy interrumpió sus pensamientos cuando dijo –
- ¿Se siente bien Sra. Elroy?
- ¿Eh?
- Pregunte que si se siente Ud. bien
- Si, bueno solo un poco preocupada
- ¿Puedo saber porque?
- Candy… tú mejor que nadie sabes lo que es que alguien se oponga a tu relación amorosa ¿verdad?
- Sra. Elroy no comprendo, hace unas horas Ud. me dijo que no se opondría a mi relación con Albert y ahora…
- Déjame terminar Candy, por favor
- Esta bien
- ¿Sabes? yo al igual que tu hace muchos años estuve muy enamorada, mi amor no pudo ser por culpa de las clases sociales, por mi cobardía, porque tenía que obedecer a mi padre, y ahora me he vuelto a encontrar con ese amor de antaño y tengo miedo de perderle
- ¿Se refiere Ud. al caballero alto que besaba su mano hace un rato?
- ¿Lo viste Candy?
- Si Sra. Elroy, ¿pero porque tiene miedo de perderlo?
- Hace un rato William se quedo platicando con el y lo note muy extraño, casi podría asegurarte que estaba enfadado
- Sra. Elroy creo que tengo que decirle algo, pero por favor tome las cosas con calma
- Me asustas Candy ¿que pasa?
- Bueno hace un rato Stear y Archie se quedaron hablando con Albert, yo no sabía sobre que querían hablar con el, lo que si es que se notaban algo preocupados, pero hace unos momentos las chicas me comentaron el porque estaban así los chicos
- ¿Y? – la apresuro Elroy
- Bueno es que al parecer durante la fiesta Stear y Patty iban al jardín y la vieron a Ud. con ese caballero.
El corazón de Elroy comenzó a latir apresuradamente y comenzó a retorcerse la manos con nerviosismo, y tratando de ocultar su nerviosismo tomo una figura de porcelana del tocador de Candy para comenzar a revisarla y tratando de sonar serena dijo –
- Bueno, nos verían platicando
- De hecho, creo que los vieron… besándose
- ¡Dios mío! No puede ser, por eso William esta tan molesto, no me puede pasar lo mismo otra vez
- Sra. Elroy cálmese por favor
- Candy no pienso renunciar a Mervín, esta vez pienso luchar por su amor, así me cueste renunciar a ser una Andrew, tu me enseñaste a ser valiente, tu no permitiste que me opusiera a tu amor por William, ya no quiero ser una vieja amargada, quiero vivir Candy, quiero volver a besar a Mervín, el es el único hombre que he amado en mi vida, jamás tuve ojos para nadie mas, ayúdame por favor.
Candy estaba muy sorprendida por la actitud de Elroy, jamás se hubiera imaginado ni en sus mas locos pensamientos que Elroy le confiaría a ella algo tan intimo, entonces tratando de tranquilizarla le dijo –
- No se preocupe, no creo que Albert se oponga a que Ud. sea feliz, yo hablare con el
- Gracias Candy, no sabes como me tranquiliza saber que me apoyaras
- Claro que la voy a apoyar Sra. Elroy
- Llámame tía Elroy nuevamente por favor
- Desde luego tía Elroy – dijo Candy tomando su mano y ofreciéndole una tierna sonrisa.
Candy sintió mucha ternura al ver a una Elroy tan humilde, aunque esta no le había contado detalladamente como había sido su separación de Mervín, Candy pudo adivinar que fue algo muy doloroso para ella, y que tal vez por eso se había convertido en una mujer demasiado dura, de pronto Elroy dijo –
- Ya es un poco tarde, me retiro a mis habitaciones a dormir, buenas noches Candy
- Buenas noches tía Elroy.
Cuando Elroy salió de la habitación de Candy, esta se tumbo de espaldas sobre la cama mientras pensaba – Ah no cabe duda de que el amor nos puede volver tan blandos como una masa o tan duros como una roca, me pregunto ¿Qué hubiera pasado si la tía Elroy se hubiera opuesto a mi relación con Albert? ¿o si Albert hubiese aceptado a esa Srita. de sociedad tan bella con quien bailo? ¿mmm será que con el tiempo me hubiera vuelto como la tía Elroy? No creo, tal vez hubiera terminado cuidando niños en el hogar de Pony, con lo que me encantan los niños, si, seguro que yo sería igual que la Srita. Pony o la hermana María.
Candy estaba tan centrada en sus pensamientos que no escucho que tocaban a su puerta, entonces Elroy al no escuchar respuesta alguna entreabrió la puerta justo en el momento en que Candy emocionada decía en voz alta y suspirando -
Oh Albert, ya muero de ganas por conocer a nuestro primer bebé.
CONTINUARA…
Mil perdones chicas, y muchas gracias por la paciencia, he tenido muchos contratiempos, por eso mi tardanza en actualizar.
Espero les haya gustado este capítulo.
