Por fin llegó el lunes, el despertador de Akane sonó temprano, ella quería tenerlo todo listo y calculado para llegar a tiempo el primer día de universidad. Estaba nerviosa porque no conocería a nadie de allí, por primera vez en muchos años estaría completamente sola, Ranma estaba en el mismo campus, pero no en la misma facultad así que tampoco lo tendría a él para conversar. Decidió que quería hacer amigas, Yuka y Sayuri se habían quedado en Tokyo así que no le quedaba otra que no fuera conocer a gente nueva.
Como cada mañana fue a correr, se duchó con calma y sacó leche de la nevera y cereales, lo dejó todo listo en la mesa y se fue al cuarto de su esposo para despertarlo. Como vio que los gritos no funcionaban, usó la técnica que más efectiva había resultado ser desde hacía años: agua fría. Cogió un vaso y se lo vertió a Ranma por encima, una linda pelirroja se levantó asustada de golpe y gritó a Akane por ello, ella sonrió y le dijo que si no se daba prisa llegaría tarde. La ahora chica se aseó y con agua caliente regresó a su estado original, se vistió y al final pudo desayunar con su mujer.
- ¿A qué hora terminas hoy? – Preguntó ella.
- Hoy creo que a las tres, luego iré al gimnasio, es mi primer día ya. Qué ganas.
- Parece que tienes más ganas de trabajar que de estudiar Ranma.
- Puede, es que aún no sé qué esperar de las clases de la uni.
- Ya, te entiendo… yo hoy acabo tarde, creo que d tenemos una sesión informativa para escoger asignaturas de libre elección. Las he estado mirando y creo que me gustaría hacer la de fisioterapia, iría bien para el gimnasio…
- ¿Eso es hacer masajes? Con tus manos de gorila matarías a los pobres pacientes.
- Ja, ja, ja, qué gracioso. Como mínimo yo sé algo de mi carrera.
- Yo también me he informado… Creo que mis clases hoy son relajadas… no entiendo muy bien las asignaturas, y mucho menos por qué tengo que hacer biología y anatomía, se supone que esta carrera va de entrenar…
- Vamos Ranma un poco de sabiduría en esa cabeza hueca que tienes no te hará ningún daño.
- Tonta…
- Meeehh – le sacó ella la lengua – ¡Corre vamos, que ya son y media!
Los dos salieron del edificio y se dirigieron hacia la universidad, se separaron llegado el momento y se despidieron con un simple hasta luego. Akane rebufó pensando que nunca se hubiera imaginado así la vida de casada, era como si en realidad no hubieran firmado nada, aunque sentía cómo empezaba a apreciar esos pequeños momentos que ahora compartían sin interrupciones; desayunar o cenar juntos hablando de cómo les había ido el día, ir a comprar, ver la tv, descansar… era una sensación… agradable.
Miró en su agenda y vio que hoy a primera hora tenía que acudir al auditorio para que le dieran la bienvenida a los alumnos y de paso explicarles mejor cómo funcionaba todo. Ella estaba asustada, todo era enorme, nada que ver con el Furinkan. No tenía ni idea de dónde estaba el auditorio así que tímidamente le preguntó a dos chicas que parecían simpáticas. Una de ellas era morena, con los ojos azules, tenía el pelo recogido en una cola alta y lucía unos pendientes de oro con forma de aro. La otra era más bajita que la anterior, un poco rechoncha pero muy bonita de cara, tenía el pelo rosa y los ojos verdes, y un flequillo corto que la hacía parecer más joven.
- Hola, disculpad, estoy buscando el auditorio, ¿me podéis decir dónde está?
- ¡Hola! Sí claro, vamos para allí, ven con nosotras.
- Oh gracias. Soy Akane Sao… Akane Tendo, empiezo hoy enfermería.
- Encantada Akane-chan, yo soy Natsuki Mori y ella es Yumiko Shiraiwa, también vamos a enfermería – dijo la morena.
- ¡Genial! ¿Vosotras ya os conocíais?
- Sí, estudiamos juntas en la preparatoria.
Las tres se dirigieron hacia la enorme sala, se sentaron juntas en la tercera fila esperando que el decano apareciera y les diera toda la información necesaria para saber a qué se enfrentaban ese año. Había muchísimos alumnos, chicas y chicos, todos gritando y conociéndose, algunos parecía que ya eran amigos, otros se presentaban por primera vez. Akane sonrió al ver que en tan poco tiempo ya había conseguido hablar con Natsuki y Yumiko, parecían muy majas y creía que podrían llegar a entablar una cordial amistad.
Ranma por su lado llegó a clase sin problema, se lo habían puesto muy fácil, tenía que ir al patio y esperar en las gradas que había en el exterior. Había muchos chicos y pocas chicas, pero aún así todos parecían muy excitados y llenos de ganas de empezar este nuevo curso. Se sentó al lado de un muchacho que aunque era muy grande, tanto como de alto como de ancho parecía muy tímido. Tenía el pelo claro y bastante rapado y unos grandes ojos de color grisáceo.
- Eh, uh, ahm, hola so-soy Yû Matsumoto, en-encantado – tartamudeó mientras extendía su mano hacia Ranma.
- ¡Hola! Yo soy Ranma Saotome, igualmente – dijo el de la trenza estrujándole la mano.
- Vaya, eres muy fuerte – comentó vergonzoso - ¿Qué es lo tuyo? Yo llevo 10 años practicando béisbol.
- Yo artes marciales, soy heredero de la Escuela de Combate de Estilo Libre – soltó con orgullo.
- Oh, suena interesante.
- Lo es, lo es – respondió fanfarrón.
Corriendo hacia ellos legó una chica pequeña, de estatura baja, delgadita pero muy rápida. Tenía el pelo de color cobrizo y tan largo como alborotado. Se sentó al lado del pelinegro y le dedicó una bonita sonrisa.
-¡Hola! ¿Llego tarde?
- No, tranquila – respondieron a la vez los chicos.
- Uf menos mal, soy un desastre. Me llamo Izumi Shimizu, pero podéis llamarme Izu-chan, como queráis. Ay qué nervios, ¿creéis que será muy duro el curso? Espero que no… trabajo también en una heladería sabéis… necesitaré tiempo para poder sacarme los exámenes, arrrg… ay perdón, siempre hablo demasiado jaja – dijo rascándose la cabeza – no sé ni vuestros nombres, qué maleducada.
Los chicos la miraron pasmados, menuda energía tenía aquella pequeña muchacha, parecía muy simpática y agradable y el hecho de que fuera tan habladora hizo gracia a Ranma.
- Este es Yû Matsumoto y yo Ranma Saotome, un placer.
- Genial, seamos amigos. Los tres nos podremos ayudar si tenemos deberes y demás – dijo ella amistosa. Yû era grande y vergonzoso e Izu diminuta y muy extrovertida, esto será divertido, pensó el de la trenza.
….
Las primeras clases pasaron rápido para los dos y sin darse cuenta ya había llegado la hora de la comida. A las 12:30h Akane y sus dos nuevas amigas fueron al comedor para ver qué oferta gastronómica encontraban allí, y la verdad es que quedaron fascinadas al descubrir la gran variedad de platos que había. Cogieron algo y corrieron a pillar una de las mesas que estaba vacía ya que parecía que eso iba a llenarse en un periquete. Estaban hablando tranquilamente de lo que los profesores les habían parecido hasta que una chica alta, esbelta, con largo pelo negro recogido en una cola, increíbles pechos y grandes ojos azules se sentó con ellas.
-¡Natsu-chan, Yumi-chan! Cuánto tiempo, ¿cómo estáis?
- Nanami-sempai, ¿has conseguido entrar a enfermería?
- Sí, al final sí y parece que iremos juntas. ¿Volveréis a dejarme los deberes? Porfi, porfi – ellas la miraron aburridas.
- Esto ya no es el insti Nanami-sempai, aquí no podemos jugárnosla así.
- Vamos, yo te conseguí una cita con Suke, me lo debes.
- Dejé que copiaras los exámenes finales, si no, hubieras repetido otra vez curso.
- Ay qué ver que rencorosa, bien pues estamos en paz. ¿Hay chicos guapos en clase? Aún no me he fijado… ay no me había dado cuenta de que estabas con ellas – dijo mirando a la peliazul – Soy Nanami Oka, parece que seremos compañeras. ¿Tú eres?
- Akane Tendo, un placer.
- Igualmente. ¿Y bien? Tema chicos, ¿qué me decís? Uy el sábado le eché el ojo a uno que estaba in-cre-í-ble ¿Tienes novio Aka-chan? No te importa verdad que te llame así ¿verdad?– siguió con su conversación Nanami.
- Eh, ah, no, está bien. Bueno novio, novio no… pero sí un pro…
- Ay cómo se llamaba ese chico del sábado… he oído que estudia en el mismo campus… - Akane roló los ojos, empezaba a hartarse de esa chica.
- Akane-chan, ¿decías? – continuó Yumiko animando a la peliazul a seguir con lo que estaba diciendo.
- Pues que no es que tenga novio pero sí un prometido se llama…
- ¡Ranma Saotome! Eso es, lo vi peleando en un gimnasio el sábado y madre de dios, casi me muero – dijo Nanami entusiasmada. Akane alzó las cejas, tanto que casi se le salen de la frente.
- ¿Ranma? – gritó un poco más fuerte de lo que le hubiera gustado.
- Sí, sí, alto, pelo negro, trenza sexy, cuerpo trabajado… aunque dicen que está prometido.
- De hecho yo soy su… - continuó la joven Tendo.
- Bah, no me importa, seguro que puedo con esa lagarta en un pis pas, será una guaperas con cuerpazo y sin cerebro… acabaré con ella rápidamente, jaja miradme, no tengo competencia. Bueno chicas me voy a ver si hay algo que valga la pena en nuestro curso. Bye.
Akane resopló agotada y algo enfadada… ¿quién se creía que era esta chica? Fijarse en su marido, qué descaro. Además la había menospreciado sin saberlo, vale que Ranma era guapo pero ¿por qué tenía él que estar con una tía buena? Ella también era merecedora del amor del chico aunque fuera un pelín marimacho. Sintió que si decía que ella era su prometida se reirían como lo hacían Shampoo o Kodachi… ahora no podría decir que ella era la que tenía un compromiso con Ranma, no podía ser que el primer día de clase ya buscara problemas y peleas, por ahora lo mantendría en secreto, total no es que a él le importara tampoco, no es como si estuvieran en un matrimonio cariñoso o algo parecido, pensó algo decaída.
-¿Estás bien Akane-chan? Perdona a Nanami, puede ser muy efusiva jaja. Ella fue a nuestra clase el último año de instituto aunque es un año mayor, repitió. Su obsesión son los chicos, salió con más de 6 en un sólo mes.
- Que nosotras sepamos… quizás son más – continuó Natsuki.
- No pasa nada, es sólo que me ha abrumado un poco.
….
Después del primer día de clases Akane fue directa hacia su apartamento para poder ducharse y preparar la cena para ella y para Ranma. Hoy lo haría bien, había pensado en hacer una receta de lo más sencilla que había encontrado en uno de los libros que su marido le había regalado. Pollo frito con patatas fritas. Fácil y simple. Paella, aceite, poner el pollo y las patatas en la paella y desear que no se queme nada. Lo hizo a conciencia, muy lentamente vigilando todos los detalles, aunque ¡ups! olvidó pelar las patatas y olvidó salar el pobre pollo. Pero eso ella no lo sabía, así que muy feliz esperó a que sonara el temporizador con el que Ranma también le había obsequiado. Una vez listo lo colocó todo en un par de platos y los sirvió sabiendo que el chico estaría al caer.
El joven la trenza abrió la puerta, llegaba con el pelo mojado, se había aseado en el gimnasio y rápidamente había ido hacia casa, había sido un día agotador para el muchacho, entre clases y su trabajo necesitaba descansar un poquito. Al entrar Akane lo recibió con una sonrisa y le señaló el comedor, él levantó la mirada y al ver la mesa preparada tragó saliva fuertemente temiendo por su vida.
- Tranquilo, está bueno, seguro, lo he hecho con calma como siempre dices que haga.
- Está bien… pero si no me gusta no te enfades, aunque estoy tan hambriento que podría comerme un elefante – ella asintió contenta al ver que él iba a hacer el esfuerzo de comérselo.
Ambos dieron un mordisco, era de las cosas más insípidas que habían probado en su vida, además la piel de las patatas tenía arenilla, lo que indicaba que la peliazul había olvidado lavarlas previamente. Sin embargo Ranma se lo empezó a comer sin pensar demasiado en el soso sabor del ave. Como mínimo no está ni crudo ni quemado, pensó él.
- Enhorabuena Akane, es comestible.
- ¿Sí? ¿Te gusta? – Preguntó con un gran brillo en sus ojos.
- No te emociones, he dicho que se puede comer, no que esté rico.
- Bueno por algo se empieza – dijo ella convencida de que tarde o temprano lo lograría.
Continuaron hablando de cómo les había ido el primer día en la universidad, la gente que habían conocido, los profesores que les había tocado, el planning para los exámenes, los clubs a los que se habían apuntado. Ranma le explicó que había empezado con su primer grupo de entreno, eran chicos de entre 12 y 14 años que tenían muchas ganas de aprender pero muy poca disciplina. Después de eso y algo cansados decidieron ver un poco la televisión antes de ir a dormir. Los dos se sentaron en el sofá y empezaron a buscar algún canal que diera algo decente, finalmente encontraron una película de acción.
Pasado el rato Ranma empezó a notar como su cuerpo necesitaba cambiar de posición, el sofá era muy estrecho, de dos plazas, así que sin pensar demasiado en lo que hacía estiró sus brazos bien alto y luego los dejó reposar en el borde del sofá colocando sin percatarse su mano derecha justo detrás de la cabecita de Akane, él no pareció inmutarse, pero ella sí que se dio cuenta y se puso un pelín nerviosa por su cercanía.
La peliazul se movió un poco en su sitio algo inquieta y su pelo entró en contacto con los dedos del joven Saotome, que inconscientemente empezó a jugar con su corta melena. Acariciaba suavemente, casi de manera imperceptible, las puntas de su cabello, que delicado y fino como era se escurría entre sus dedos y le aportaba un placer hipnótico que le impedía dejar de hacer lo que estaba haciendo. Lo curioso era que él no era consciente de ello. Sin embargo Akane estaba sonrojada a más no poder, no se atrevía ni a moverse, Ranma la estaba acariciando en una situación de lo más natural y normal, era algo que las parejas hacían usualmente, y ella no podía creer que él lo estuviera haciendo sin si siquiera darse cuenta. Era algo nuevo, pero desde luego era algo que quería volver a experimentar, era realmente relajante. Seguían viendo la peli en silencio, y el único ruido que podía escucharse era ese diminuto roce entre la piel del chico y el cabello de Akane.
Pasados unos largos minutos, Ranma regresó al mundo real y apartó su mirada de la pantalla para ver qué era eso que provocaba cosquillas en su mano. Se giró lentamente y cuando vio lo que estaba haciendo paró de repente, muy disimuladamente y activando el modo robot levantó su brazo hasta dejar su mano de nuevo en su regazo como si lo hiciera a cámara lenta.
- Lo, lo siento… no me di cuenta, que… perdona no… - decía tartamudeando muerto de la vergüenza sin poder mirarla.
- No, no me importa, está… bien – respondió ella sin perder el tono carmín en su rostro.
CONTINUARÁ
…
Ups, olvidé comentarlo anteriormente pero… nada de esto ("Apartamento para dos") me pertenece, Ranma ½ es de la gran Rumiko Takahashi, y a excepción del argumento y los nuevos personajes, todo lo demás es y será siempre suyo. Yo sólo hago esto como hobby, nunca con ánimo de lucro J
….
Ya han empezado la uni, perdón si hay muchos personajes nuevos, sé que en breves ya os los sabréis todos J es como Juego de Tronos… al final te acabas aprendiendo todos los nombres XD
¿Cómo veis este inicio de curso? ¿Y estos personajes? Y las caricias inconscientes de Ranma y los intentos de cocina de Akane por contenar al de la trenza… aix.
Os animo como siempre a que me dejéis reviews, buenas, malas, pésimas, lindas,… lo que queráis, todo es bien recibido.
Gracias enorme a los seguidores del fic y en especial a los que comentan:
deliza22: Hola y gracias por tu comentario, me encanta que sigas la historia… pobre Akane, esperemos que algún día aprenda a cocinar y deje de intoxicar a Ranma XD ¿Qué te pareció el primer día de clase? ¿Y el final del día ;)? ¡Abrazos!
FrankieMarinZ: Hola! Gracias por tu comentario, siempre he creído que estos dos se llevarían mejor si no estuvieran rodeados de los locos de Nerima… esperemos que la tranquilidad les dure un poquitín…
Elena 79: Hola Elena, no sabes la ilusión que me hace saber que es el primer fic que has escogido después de tu parón y sobre todo me encanta que te guste la historia. Espero que la sigas leyendo! Un abrazo :)
Guest: Muchas gracias por el comentario, yo también adoro ver cómo avanzan este par. ¡Saludos!
Josix: ¡Muchas gracias por tu comentario! Los padres de esos dos serían capaces de lanzarlos a los leones si fuera necesario XD Me gustó la idea de que igual que Akane aceptó casarse con Ranma al final del cómic para que, entre otras cosas, obtuviera la cura a su maldición, él haría lo mismo por ella en una situación como la que he escrito :) ¡Saludos!
eliza tendo: ¡Eliza! Gracias por tus palabras, como puedes ver la cosa se pone interesante en la universidad… siempre habrá chicas interesadas en Ranma XD ¿Qué te pareció Nanami? ¡Abrazos!
ElvisF231: Gracias por tu comentario :) Espero que también te guste este tercer capítulo. Ya me dirás… ¡Saludos!
AbiTaisho: Jaja, ¿pues qué te pareció que siguiera con su romanticismo inconscientemente? :O ¡Abrazos!
Guest: Ranma puede ser un primor cuando quiere… aix… jaja
Amigo: ¡Muchas gracias por la review amigo! Pues sí, a ver cómo reaccionarán los pretendientes y prometidas del pasado cuando se enteren, por lo pronto aparecen nuevos personajes que seguro también revolucionarán a la pareja :P ¡Abrazos!
Haruri Saotome: ¡Hola! Como siempre me encanta ver que comentas mis historias, millones de gracias por tu riguroso seguimiento, me animas a seguir escribiendo y no sabes cómo me alegra que creas que no han perdido su esencia, eso es primordial para mi. Quise añadir lo de Jusenkyo de modo divertido, ya que siempre se plantea como un drama, y esta historia, riñas a parte, quiero que sea humorística como el cómic. Nos seguimos leyendo, abrazos.
yessi-chibi: Jaja peleas habrá así que puedes estar contenta :P Me alegra que te parezca gracioso, espero que sigas la historia. ¡Saludos!
Próximo capítulo: ¡el martes!
¡Fins aviat!
