- Ahh no puedo creer que ya llevemos un mes en la uni, me ha pasado volando.

- A mi también Natsuki-chan.

- Oye Akane-chan, aún no nos has contado nada de tu prometido.

- Mmmm no hay mucho que contar…

- Qué tímida eres jaja, a ver si conseguimos sonsacarte algo.

- ¿Fue amor a primera vista o ha sido amor encontrado con el tiempo?

- Nuestros padres nos comprometieron antes de que naciéramos.

- Uh eso no es muy romántico…

- ¿Pero a él le gustas? – Akane se puso colorada ante la comprometedora pregunta.

- Ahm, bueno, no sé, a veces pienso que sí, otras no tanto… es complicado.

- Ya te entiendo, los chicos son todo un misterio. Yo estuve enamorada de uno durante meses y él ni se dio cuenta… con lo obvio que era, ¿verdad Yumiko-chan?

- Sí… aunque tú también le gustabas a Hayate-kun y cuando lo viste fue demasiado tarde…

- Ay el amor qué complicado es. Bueno Akane-chan, tienes que presentarnos a este chico misterioso… ¿cómo se llama? Siempre evitas llamarlo por su nombre.

- Mmm… chicas, ahm, quiero seros sincera, pero por favor, guardadme un secreto.

- ¿De qué hablas Akane-chan?

- Mi prometido es Ranma Saotome.

- ¿Ranma? ¿El de la trenza que tiene loca a Nanami?

- El mismo… no he querido decir nada porque no me fiaba de Nanami… y ahora no sé qué hacer.

- ¡No se lo digas! – gritaron sus dos amigas a la vez.

- Si Nanami se entera de que tú eres su prometida hará lo que sea para evitar que os caséis… El chico que he comentado antes, Hayate… cuando le dije que me gustaba… ella me lo robó.

- Vaya, lo siento. La verdad es que… ahm, puedo confiar en vosotras ¿sí?

- Claro Akane-chan, somos tus amigas.

- Ranma y yo ya estamos casados. Nos obligaron nuestros padres antes de venir a la universidad, pero no queremos que por ahora nadie lo sepa, así que fingimos que estamos prometidos.

- ¡¿Qué?! Nuestra dulce y tímida Akane es toda una mujer casada… Vaya… ¿Tú y Ranma ya…?

- ¡No! No, no, no, nada de eso – decía moviendo la cabeza en forma de negación insistentemente ruborizada– no es un matrimonio convencional… somos un poco raros en nuestra relación… vamos poco a poco…

- Pero… ¿os habéis besado? – ella volvió a negar con la cabeza.

- Entiendo… tiempo al tiempo Akane, seguro que todo fluye cuando tenga que surgir. Te ayudaremos en cuanto podamos, y tranquila que no le diremos nada a nadie más.

- Exacto, y tranquila, lo de Nanami es un capricho, en unos días seguro que se olvida de él y ya está centrada en otro.

- Gracias chicas. Bueno y a vosotras ¿quién os gusta? – dijo intentando cambiar de tema.

- Pfff, a mi ninguno de momento, en clase todos son un poco feos ¿no?

- A mi me gusta uno de la facultad de medicina, pero tengo que descubrir su nombre aún – respondió Yumiko.

El sonido de unos tacones hizo eco en toda la aula. Akane desganada giró la cabeza y vio como Nanami se acercaba hacia ellas. Esta chica no le acababa de gustar, no parecía mala muchacha, pero sí demasiado interesada y despreocupada en general, excepto si de hombres se trataba. Y sus amigas acababan de confirmarlo.

-¿Hablando de chicos? Uhh sabéis que me encanta el tema.

- Sí Nanami-senpai, hablábamos de los que nos gustan – contestó Natsuki.

- ¿Y quién son? Juro que esta vez no os robaré el novio, no volverá a pasar lo de Hayate.

- Como sabes Akane tiene un prometido y a Yumiko le gusta uno de medicina de quien no sabemos el nombre, y aunque lo supiéramos no te lo diría jaja.

- ¿Un prometido eh? ¿Cómo se llama?

- Mmm se llama… se llama… Ra-Ryo-Ku… - la peliazul empezó a ponerse nerviosa y sólo le venían a la mente nombres de chicos que conocía.

- ¿Raryoku? – preguntó alzando una ceja la exuberante chica.

- Aha, Raryoku, el nombre proviene de una región pequeña del norte – inventó la peliazul.

- ¿Tú a cuántos te has tirado ya? – preguntó directa la del pelo rosa.

- Sólo a tres… pero tengo el ojo puesto en ese tal Saotome, he descubierto que estudia Educación Física en el campus y que trabaja en ese gimnasio que está cerca así que un día de estos iré a hacerle una visita.

- ¡No puedes hacer eso! – dijo sin pensar Akane.

- ¿Y por qué no?

- He…he oído… que no le gustan las chicas que hacen eso… que es un presumido que sólo sale con las chicas que le suponen un reto, que no lo buscan.

- Ahm… pues esto se pone interesante, tendré que esperar la ocasión perfecta para seducirlo. ¡Gracias por el consejo Aka-chan!

Akane se sentía mal por tener que mentir así a Nanami, se preguntó si hacía bien siguiendo el consejo de sus amigas, pero las cosas no empezaron como ella quería, y decir ahora que Ranma no era ni su novio ni su prometido sino su marido no tenía sentido alguno. Sólo tenía que rezar para que ella no se acercara a su esposo y para que él no decidiera visitarla un buen día. Además presentía que volvía a sentirse como en el instituto, amenazada por cualquier chica más guapa y más femenina que ella. Pero ahora estaban casados y sabía que Ranma no sería de esos tipos que engañan a su mujer, puede que su matrimonio sea algo extraño pero al fin y al cabo, es un matrimonio, ellos mismos podían marcar el ritmo y las costumbres que quisieran. Ambos se estaban esforzando para que esto funcionara, cada uno a su manera ponía su granito de arena y luchaban por hacer las cosas bien. Seguían sin admitir sus sentimientos, aunque cada vez hacía menos falta verbalizarlos. Una acción puede valer más que mil palabras.

Aprovechando que era viernes algunos de sus compañeros quedaron para ir a tomar algo para celebrar el primer mes en la universidad, así que invitaron a Akane, pero ella quería regresar a casa ya que tenía algo pensado para sorprender a Ranma y demostrar que las tareas de casa se le daban bien. Al día siguiente un importantísimo hombre de negocios iba a visitar el gimnasio donde trabajaba el joven de la trenza para ver si merecía la pena invertir en éste y así pagar las remodelaciones y mejorar su aspecto para atraer a nuevos clientes. Akane sabía que él tendría que ir presentable, nada de andar con sus chinos y su camisa roja, así que decidió plancharle la camisa blanca con la que se habían casado para darle una buena impresión a ese ricachón. Ella se sentía pletórica, cada día iba mejorando en las cosas del hogar y aunque aún no había tenido tiempo de planchar nada, tenía el presentimiento de que esto se le daría mucho mejor que cualquier otra cosa que hubiera hecho.

Cogió la tabla y enchufó la plancha, colocó de manera delicada la camisa encima pero no tenía muy claro qué hacer a continuación, así que empezó a darle vueltas, ahora del revés, ahora bocabajo, primero las mangas, no, mejor empezar por el cuello. No se decidía, así que al final lo dejó todo allí y decidió llamar a Kasumi para preguntarle cuál era la mejor manera de hacerlo.

- Residencia Tendo ¿diga?

-Hola onee-chan, ¿cómo estáis?

- Akane-chan, todo bien ¿vosotros?

- Bien bien, mira, esto, yo quería plancharle a Ranma una camisa y no sé cómo…

- Ay como me alegro, ¿el matrimonio va bien verdad?

- Bueno, va…

- Mira, coges la camisa y…

- ¡Ahhhh! Tengoquecolgaradiós.

Akane corrió hacía el comedor donde el olor a quemado empezaba a inundar la habitación. Al llegar encontró la camisa sacando humo porque la plancha había quedado encendida encima de ella. La apartó rápidamente y la desenchufó, pero el agujero y la mancha marrón que ahora adornaban la prenda eran imborrables. La cogió con las dos manos y la levantó, podía ver a través de ella. Asustada empezó a recorrer todo el comedor intentando encontrar la manera de solucionar ese increíble desastre. Lo primero que hizo fue pensar en coser el orificio, pero sólo tenía hilo rojo, ese era el que su hermana mayor le había dado puesto que la mayoría de las camisas de su marido eran precisamente rojas. Empezó a atravesar la tela con la aguja con fuerza y decisión, pero la cosa empeoraba por momentos, así que decidió buscar otra solución. Removió todos los cajones del piso hasta que finalmente encontró una hoja de papel blanca y una barra de pegamento. Resopló angustiada, pero no le quedaba otro remedio, con paciencia recortó un trozo del papel y lo enganchó justo en el agujero. Levantó la camisa por última vez y pensó que podría verse mucho peor, pero desde luego distaba mucho de ser algo presentable. Justo entonces el teléfono empezó a sonar.

- ¿Diga?

- Hey Akane, hoy he salido temprano del gimnasio, voy a llevarle una libreta a Izu-chan que se la ha olvidado en clase y luego volveré a casa. ¿Traigo algo de cenar?

- Eh, ahm, sí claro… trae lo que quieras – respondió con prisa la peliazul.

- ¿Sushi va bien?

- Sí, sí lo que sea. Adiós – colgó rápido nerviosa, ahora tenía mucho menos tiempo para pensar un nuevo plan, así que empezó a rebuscar en el armario de Ranma a ver si tenía otra camisa que pudiera servir.

Ranma se extrañó de que Akane actuara así de raro, cualquier otro día ella se hubiera enfadado diciéndole que si no quería comer algo preparado por ella sólo tenía que decirlo, pero parece que la cosa había salido mejor de lo que esperaba. Contento por no tener que zampar nada tóxico cocinado por su mujer, fue a ver a su amiga para entregarle la libreta. Aunque la extraña sensación de que algo no estaba del todo bien no dejó de molestarle.

Al regresar a casa vio que Akane no estaba, le había dejado una nota encima de la mesa que decía: "He tenido que salir, vuelvo en nada". El joven Saotome leyó la nota sin fiarse un pelo de lo que estaba sucediendo, algo raro pasaba y necesitaba saber el qué. ¿Acaso Akane tenía un amante y cuando él llamó estaba allí con ella? Pero eso no explicaría por qué se había ido ahora. Quizás había quedado con algún chico en casa y al saber que él llegaría antes habían decidido trasladar la cita a otro lugar… ¿Pero cómo podía ella hacerle algo así? No, no, tenía que estar equivocado, si estaba casada con el gran Ranma Saotome, ninguna loca se atrevería a cambiarlo por otro mequetrefe. Fastidiado por unos celos que no sabía explicarse y un poco avergonzado por las acciones que iba a emprender entró en la habitación de su mujer en busca de alguna prueba incriminatoria. Nervioso y sintiéndose algo culpable buscó en algunos de los cajones del escritorio donde encontró cosas que no esperaba, como la foto que él le había regalado hacía un par de Navidades, una foto del día de su boda, y varias cosas que él ya había olvidado, pero lo que realmente llamó su atención fue algo que sobresalía de debajo de la cama, eso sí que fue toda una sorpresa.

Akane volvió a su hogar y Ranma la fue a recibir a la puerta, ella seguía extraña, entró corriendo sin mirarlo y se encerró en su habitación. El chico estaba furioso, lo que había visto lo había desconcertado sobremanera. Su corazón empezó a latir cargado de rabia e impotencia, ¿quién se había pensado que era ella para jugar así con él? Tenía que esperar a que ella le confesara algo y dependiendo de lo que fuera estaba decidido a irse del apartamento y no volver nunca más.

Ella regresó al comedor y vio a su marido sentado en la mesa con un gran plato de sushi en el centro.

-¿Cenamos? – preguntó él frío como el hielo.

- Sip… ¿Có-cómo te ha ido el día? – dijo nerviosa.

- Bien, clase, entreno, y poco más, ¿y tu día?

- Entretenido.

- Ya veo.

Acabaron de cenar en silencio, se notaba que los dos estaban nerviosos y que la tensión entre ellos se podía cortar. El tiempo pasaba y lo que él esperaba que ella le contara no llegaba nunca. Apretó los puños con fuerza decidido a cantarle las cuarenta pero entonces ella fue a su cuarto y regresó con una camisa en sus manos.

-Toma Ranma, he planchado tu camisa blanca. Como mañana tienes esa visita importante en el gimnasio he creído que… - él miró la camisa y vio una etiqueta con el precio mal recortada, empezó a atar cabos y sonrió. Hizo algo que no creía que sería capaz nunca de hacer, se levantó y la abrazó con todas sus fuerzas en un movimiento de lo más posesivo. Sujetó su espalda con una mano y con la otra acarició su cabello de manera suave.

- Gracias – dijo casi en susurró sin soltarla, ella se sonrojó y sonrió pensando que cuando quería Ranma podía ser de lo más cariñoso, aunque haberle planchado una camisa tampoco era para tanto.

- De-de nada… ¿Puedes probártela? – él asintió y allí mismo se la probó – te queda genial – siguió ella contenta por haber acertado con la talla.

- Gracias, pero creo que tengo otra que me irá mucho mejor.

El chico se fue a la habitación de su mujer y al cabo de poco regresó vistiendo la camisa con el papel enganchado que Akane le había quemado esa tarde.

-Sip, definitivamente prefiero ésta – dijo dando una vuelta sobre sí mismo y guiñándole un ojo a ella, quien sonrojada le tiró un trozo de sushi.

- ¡Idiota, si sabías que la había quemado porque no lo dijiste desde un principio!

- Bueno… cuando la encontré debajo de tu cama… yo… no vi que era la mía y bueno, … pensé que era de otro hombre – se sinceró rascándose la cabeza mirando al suelo.

- ¿Estabas celoso? – gritó sorprendida.

- Eh, no es celoso, es sólo que ahora eres mi mujer y… no me gustaría que… bueno…

- Yo… No le quiero planchar la ropa a nadie más Ranma.

Ambos se quedaron mirando unos segundos a los ojos, los dos sabían lo que las palabras de Akane y los celos de Ranma implicaban. Se fueron acercando poco a poco sin dejar de mirarse, cuando estuvieron realmente cerca Akane cogió la manga de la camisa de Ranma y lo tiró hacia ella, él tragó saliva y colocó su mano en el hombro de su mujer. Ambos empezaron a cerrar los ojos a medida que sus rostros se iban acercando.

Ring, Ring, Ring, el teléfono sonó justo en el momento idóneo.

- ¿Diga?

- Akane-chan, ¿está todo bien? Antes me has colgado y no he vuelto a saber de ti, parecías asustada.

- Todo está bien onee-chan, de hecho creo que mejor que nunca.

El momento tierno había terminado, pero tenían toda una vida juntos para volver a intentarlo.

CONTINUARÁ

…..

Lo prometido es deuda y prometí que publicaría antes del jueves si recibía muchas reviews, y como no puedo ser más feliz por todos los comentarios positivos que he recibido aquí tenéis el 5º capítulo ¡MILLONES DE GRACIAS A TODOS! Ya no sólo que leáis la historia, sino que os guste y que dediquéis parte de vuestro tiempo a comentar lo qué os ha parecido me da una alegría inimaginable. También gracias a los simplemente leéis la historia o le habéis dado al follow y favorited.

Bueno, este es uno de mis episodios preferidos, creo que aunque no lo parezca pasa mucha cosa y muchos sentimientos son mínimamente desvelados. Ranma celoso por una camisa suya, Akane quemando una camisa de su marido con la plancha para demostrar que es buena esposa, Nanami siguiendo encaprichada con Ranma, la aparición de Ra-Ryo-Ku (por si no lo habéis visto viene de los nombres de Ranma, Ryoga y Kuno XD) las dos nuevas amigas de la peliazul apoyando su matrimonio, y lo más importante, el casi beso. ¿Qué os ha parecido? Sabéis que os agradeceré enormemente vuestra opinión :)

afrika: Muchas gracias Afrika, me alegra mucho que te guste. Espero que este capítulo también sea de tu agrado :)

Snorlax: ¡Hola! Jaja, no sé si llegará a las 1000000 palabras, pero te aseguro que aún le queda un buen rato. Me hace mucha ilusión que digas que eres mi fan jaja, es como surrealista que a alguien le guste tanto lo que escribo. Seguiré escribiendo tranqui, creo que no hará falta que me secuestres :P Espero que te gusten mis otras historias también, y gracias por darle una oportunidad a mis one-shots. Millones de gracias por comentar, ¡Un abrazo!

Taisho Yolotzin: ¡Muchísimas gracias por tu review! Aquí va la actualización, espero que disfrutes del capítulo.

deliza22: Oohh me encanta que te guste como avanza su relación, imagino que este capítulo te habrá puesto nerviosa con el casi beso… todavía no pasará jaja siempre tienen que interrumpirlos pobres. Como has visto Ranma se ha puesto celoso, de él mismo XD así que imagínate cuando haya un pretendiente real. ¡Abrazos!

Massy13: Massy, millones de gracias por tus palabras, me alegra un montón que te guste tanto la historia. Me ha alagado mucho el hecho de que en algunas escenas te emocionas como si fueras tú… espero que lo sigas sintiendo en algunos capítulos. ¡Un abrazo!

eliza tendo: ¡Eliza! Gracias again por comentar, te lo agradezco un montón… ¿qué te pareció el chapter? ¡Saludos!

Yahiko Saotome: Ay pobre… un profesor como el de Ranma es de lo peor, espero que no te lo hiciera pasar demasiado mal :( Gracias por comentar, ya me dirás si te gustó el capítulo. ¡Abrazos!

Haruri Saotome: Jajaja me encanta que digas que tendrás problemas con Izu-chan si quiere ser algo más que amiga de Ranma jaja. Hoy Ranma y Akane se han acercado un poquitín más, pero como siempre alguien tiene que interrumpir. ¡Un abrazo enorme!

Guest: Me gusta como piensas y lo que opinas de Izu-chan, aunque tendremos que esperar unos capítulos más para ver sus verdaderas intenciones. Yo también creo que va siendo hora de que Ranma encuentre algún amigo de verdad. Gracias por seguir la historia y comentar, ¡Saludos!

Any-Chan: Oh Any-Chan, igual que tú adoro las historias que indagan en la relación de Akane y Ranma, ya lo habrás comprobado imagino XD Sé que pone un pelín nerviosa que sean tan lentos, pero así es como son ellos, además es demasiado tierno crear escenas más tímidas para este par. Gracias por decir que son fieles al manga, es algo que intento hacer por encima de todo. ¡Un abrazo enorme!

Amigo: Uuuiixx casi se dan un beso en este capítulo. Jaja cuando leí tu comentario pensé: ups, no le va a gustar que los interrumpan, pero si has visto el anime o leído el manga ya estarás acostumbrado a ello como todos U_U No te desvelaré nada de la historia, pero me encanta tu punto de vista :) Ya me dirás qué te pareció. ¡Saludos!

SaeKodachi47: Jajaja me reí un montón con lo de Izu"cita", pobrecilla que ya te cae mal y apenas ha aparecido jaja. Espero que hoy también te pusieras en escena y disfrutaras el capítulo. Es un honor ser tu fanficker favorita, me alaga un montón, ¡Con ganas de 'Desde esa noche'!

yessi-chibi: Hoy el acercamiento ha ido un poco a más… a ver si se deciden de una vez :P ¡Gracias por tu comentario!

noemib: ¡Noemi! Ai quina alegria que et fes riure, me'n alegro molt. La gelosia del Ranma ha aparegut a escena, tot i que sense motiu pel que sembla jaja aviam què passa quan hi hagi algun pretendent real. ¡Gràcies per seguir la historia i comentar, petons!

Annabf1982: Jajaja la fresca de la clase de Akane apareció de nuevo… parece que no va a dejar escapar a Ranma así como así… pero como mínimo ese par está empezando a comportarse, bueno a ratos XD Hoy casi se besan así que parece que su relación avanza. Espero que disfrutaras del momento tierno :) ¡Abrazos!

ElvisF231: ¡Hola! Como siempre gracias por comentar la historia :) Oh me gusta como opinas de Izu-chan y sobre lo que esperas la llegada de alguno de los locos de Nerima te diré que en el próximo capítulo aparece uno de ellos :P Ya me dirás que te pareció este episodio. ¡Saludos!

FrankieMarinZ: Gracias por tus palabras, es difícil tratar de encontrar escenas donde ambos demuestren sus sentimientos siendo ellos mismos y a la vez demostrar que han madurado. Espero que te gustara también este capítulo. ¡Saludos!

Creo que el sexto capítulo llegará el viernes/sábado… aunque no descarto publicar antes si no me aguanto las ganas, esto de tener los capítulos hechos ya es una pasada.

¡Abrazos enormes para todos!

Fins aviat!