(Veréis que aquí hago referencia a algunos episodios y personajes del manga – no del anime – abajo del todo tenéis la explicación de quién son por si no habéis leído el cómic)

La mañana siguiente Akane despertó a Ranma sobre las 10. Tenía que estar en el gimnasio a las 12h para que el hombre que iba a invertir en el gimnasio lo conociera y valorara si merecía la pena mejorar el edificio o no. Ella se había levantado muy temprano, así que aprovechó para ir a comprar algunas cosas de comida que faltaban y productos de limpieza. Al pasar por un callejón vio algo que le hizo recordar un episodio del pasado. Sonrió al pensar en las locas aventuras que había compartido junto a su esposo a lo largo de esos años. Ahora llevaban un par de meses demasiado tranquilos, y en el fondo echaba de menos esos días en los que algo inesperado ocurría, algún loco aparecía por el techo de casa, un incienso poderoso poseía a cualquiera, una muñeca diabólica se hacía pasar por humana… en fin, un largo etcétera seguía.

Una vida normal junto a Ranma estaba bien, pero siempre estaba mejor con un poco más de emoción, así que especialmente en ese momento se sentía un poco melancólica.

El muchacho entró al comedor dispuesto a devorar todo cuanto pudiera, ambos habían acordado que los desayunos no los cocinaría Akane, que sólo se comerían cosas ya preparadas como cereales o madalenas para evitar empezar el día con mal pie.

- Dime Ranma, ¿no ves nada distinto en la cocina?

- Mmm - él la miró desconcertado de arriba abajo hasta que centró su mirada en la nevera - ¿Esos imanes?

- ¡Sí! Los vi en una tienda y me recordaron esa vez que Rouge y Taro pelearon por la Fuente de Alimentación*.

- Jaja, es verdad… ¿qué habrá sido de Pantimedias?

- Quién sabe… no sé si volveremos a verle por aquí.

- ¿Lo echas de menos? – dijo Ranma en tono burlón tocándole la mejilla a su mujer con el dedo.

- A él no tonto… pero te mentiría si te dijera que no echo de menos alguna aventura loca…

- Ya sé lo que quieres decir, parece que estamos teniendo una vida demasiado normal jaja. Pensé que preferirías algo así a tener que luchar contra monstruos y todo eso.

- Antes de conocerte quizás sí, pero desde que llegaste a mi casa creo que todo ha sido un poco más emocionante.

- Ya vendrán nuevos locos a acosarnos, o sino tranquila, cuando los locos de Nerima se enteren de lo nuestro vendrán corriendo...

- ¿Lo nuestro? – Preguntó ella sonrojada.

- Ahm, ya sabes, que estamos… viviendo juntos.

- Ah, eso, sí – vaya sería difícil conseguir que él dijera algo romántico.

- Bueno, corre a vestirte bien y ponte la nueva camisa. ¿Estás nervioso?

- Por favor, soy el gran Ranma Saotome, puedo impresionar a quién quiera.

- Sí, ya, lo olvidaba magnífico Ranma-sama – dijo bromeando.

- Mmm… a partir de ahora podrías llamarme así.

- Ni loca – respondió cogiendo su plato y llevándolo a la cocina.

Ranma se vistió y se puso la camisa nueva que Akane le había comprado el día anterior. Se preparó a conciencia, sabía que podía ayudar a Tomohisa a conseguir que financiaran una reforma para su gimnasio, aunque desconocía los motivos por los cuales un hombre rico quisiera invertir en un recinto como ese, con suerte hoy mismo lo sabría. Kobayashi había sido muy amable con él desde que empezó a trabajar allí. No sólo lo había contratado, sino que además siempre que podían entrenaban juntos y le enseñaba algunas de sus mejores técnicas. A parte de ser su jefe, Ranma podía decir que también se había convertido en una especie de amigo, y por eso deseaba aún más que todo se solucionara para el gimnasio, aunque desde que él empezó a dar clases allí los grupos se habían multiplicado por tres.

Finalmente llegó la hora de irse y Akane lo acompañó a la puerta, vio que el pelo de su marido estaba un poco alborotado y con una pinta le acabó de peinar el flequillo para que luciera bien, él se ruborizó un poco por ese gesto tan ¿dulce? Sin embargo al hacerlo ella empezó a reír flojito.

-¿Se puede saber de qué te ríes?

- Es que me he acordado de cuando perdiste en la cita doble de Kodachi y Asuka**…

- Que no perdí.

- Oh vamos Ranma, ya te dije que un hombre no es sólo su cara. Perdiste y no pasa nada.

- Para empezar el chico ese no era ni la cita de Asuka, le había robado el novio a una pobre muchacha.

- Bueno, bueno… - dijo sonriendo.

- Bah, mejor deja de recordar cosas del pasado… marimacho - dijo alborotándole la cabeza a su mujer para despeinarla.

- Venga vete que llegas tarde – Akane lo empujó hacia fuera de la casa.

- ¿Oye ni suerte ni nada? Vaya mujer menos detallista me ha tocado.

- Tienes razón. Te deseo muuuucha suerte Ranma – se puso de puntitas y le dio un fugaz beso en la mejilla mientras rápidamente cerraba la puerta dejando a un atónito Ranma al otro lado del muro.

El chico tragó saliva y se quedó mirando al infinito sin poder procesar lo que acababa de ocurrir. Akane. Beso. Mejilla. Su cara empezó a arder y a ponerse roja, no esperaba que ella se atreviera a hacer algo así, pero la verdad es que no le había desagradado para nada, quizás y sólo quizás empezaba a disfrutar del hecho de estar casado con su marimacho. La peliazul se quedó apoyada en la puerta rozando con sus dedos los labios que acababan de atreverse a besar a Ranma de esa manera tan casual, se preguntaba si a él le había importado, o si por el contrario, lo había disfrutado tanto como ella.

Al llegar al gimnasio el joven Saotome se dirigió hacia el despacho de su jefe quien estaba tan nervioso que se había puesto a hacer yoga encima del escritorio. Su cara reflejaba una completa concentración que pocas veces había visto en nadie. Muy a su pesar picó a la puerta para hacerse notar y entonces pareció que Tomohisa salía completamente de su trance.

-Oh Ranma, perdona no te oí llegar.

- Tranquilo Tomohisa, acabo de entrar.

- Qué guapo te has puesto.

- Jaja gracias… Akane pensó que esta camisa estaría bien para impresionar.

- Ay Ranma, no hay nada como estar enamorado eh…

- Ya le he dicho que no estamos enamorados… que sólo pues… - decía sonrojado colocando sus manos en los bolsillos.

- Sí, ya… yo también te he dicho que dejes de hablarme de usted que no soy tan viejo.

- Perdonad que os interrumpa, el señor Tanaka está llegando – dijo una de las recepcionistas.

- Bien, ¿preparado para convencerle? – el de la trenza asintió.

Los dos llegaron a la puerta principal y esperaron a que el hombre bajara del coche, más bien de la limusina negra con adornos dorados decorando la matrícula y parte del techo. El conductor bajó y abrió la puerta trasera, de allí salió un hombre grande, robusto, gordo. Era medio calvo pero con un frondoso bigote, tendría unos 50 años y llevaba unas gafas de Sol más grandes que su cara. Iba vestido con un smoking dos tallas menos que la suya y las lorzas podían adivinarse con gran facilidad. Iba fumando un puro, y en su mano se podían ver varios anillos de oro así como un pequeño tatuaje en los dedos donde podía leerse la palabra Winner.

Ranma y Tomohisa hicieron una reverencia cuando lo tuvieron delante pero él pasó por su lado sin siquiera mirarles. Entró directamente al gimnasio acompañado por dos guardaespaldas que lo seguían a pocos centímetros de distancia walkie talkie en mano. Los dos jóvenes hicieron lo propio y mirándose arrugando los hombros decidieron entrar también. El señor Tanaka inspeccionaba el lugar con gran detenimiento. Fue hacia las gradas y se sentó, entonces la madera crujió desmesuradamente, se dirigió a una de las paredes y dio un fuerte golpe que hizo que el polvo del lugar retumbara y volara por la sala provocándole un pequeño ataque de tos. Seguidamente el hombre se estiró el suelo y rodó un par de veces como una croqueta viendo como parte de las maderas se levantaban a su paso. Al alzarse y ponerse de pie estiró ambos brazos en forma de cruz, uno de sus guardaespaldas rápidamente le cambió la americana por una limpia y nueva mientras que el otro le quitaba el polvo de los pantalones con un pañuelo de seda.

Una vez finalizado ese raro ritual por fin se encaró hacia el dueño y el entrenador del gimnasio.

-Buenos días, soy Kaito Tanaka y esto es una ruina. Las gradas cederán en breves, las paredes tienen más polillas que una mesa del siglo XVII y el suelo dentro de poco se convertirá en serrín. Sin embargo la localización y el edificio me gustan, es muy espacioso y la verdad es que no he encontrado ninguno de estas características cerca de Osaka. ¿Tiene éxito hoy en día?

- Buenos días señor Tanaka, soy Tomohisa Kobayashi, dueño del gimnasio. Lo que dice es cierto, pero creo que la construcción tiene mucho potencial, el arquitecto de todo esto fue mi abuelo. Aunque hace un par de meses la cosa no iba demasiado bien, desde que este chico llegó y se hizo entrenador hemos aumentado notablemente el número de alumnos y la verdad es que cada vez va a mejor.

- Encantado, soy Ranma Saotome.

- ¿Este niño es el encargado de que esto funcione?

- Con todos mis respetos señor Tanaka, yo ya no soy un niño, además soy uno de los mejores artistas marciales que jamás conocerá.

- Nos ha salido fanfarrón el niño. Para que pueda invertir en este vertedero he traído a uno de los mejores luchadores que conozco para que demuestres lo que vales.

- Genial, será divertido – dijo Ranma sacándose la camisa quedándose con la interior de tirantes.

- No estés tan confiado chico, parece poca cosa pero tiene un gran poder.

Tanaka dio una palmada y de repente entró un chico de la misma edad de Ranma, llevaba una bandana amarilla en la cabeza y dos colmillos asomaban en su linda sonrisa. Al verlo al pelinegro se le quedaron los ojos como platos y la mandíbula le llegó hasta el suelo.

- ¿Ryoga?

- ¿Ranma?

Ranma corrió hacia él y le dio la mano ilusionado.

-Cuanto tiempo amigo, hacía meses que no te veía. ¿Qué haces en Osaka?

- ¿Y tú? Yo iba a la granja de Akari cuando me perdí en una gran tormenta y este hombre me ayudó. Desde entonces peleo para él en gimnasios en los que quiere invertir.

- Wow, entonces ¿tú y Akari…? – dijo el de la trenza dándole un golpe en la espalda.

- Bueno… ella y yo… mmm… cuando nos vemos estamos bien – decía sonrojado el joven Hibiki jugando con sus dedos - ¿Y Akane?

- Está aquí también en Osaka, luego si quieres vamos a verla.

- No sé si querrá verme, después de descubrir lo de P-chan... Espera ¿está aquí contigo?¿No estaréis ju-juntos, no?

- Ehem, ehem… perdonad que interrumpa vuestra hermosa conversación, pero mi tiempo es oro. O combatís ya o me dirijo al próximo evento que tengo.

Los dos asintieron y se colocaron en el centro de la pista. Ambos estaban emocionados por volver a pelear juntos y conocer qué técnicas habían aprendido en este tiempo que no se habían visto. Empezaron a luchar cargados de energía, como siempre vaya, Ryoga atacó con fiereza dándole golpes con los puños a Ranma quien con facilidad los esquivaba.

-Vaya parece que alguien ha ganado rapidez.

- Lo mismo digo Saotome, antes era más fácil darte.

El de la trenza comenzó un ataque aéreo que su jefe le había enseñado, cogió al de la bandana por la camisa y lo levantó tirándolo hacia el techo, una vez en el aire saltó impulsándose con fuerza y cuando estuvo a la altura de su contrincante empezó a lanzarle patadas de una manera asombrosa.

-¡Patada definitiva voladora adaptada a la Escuela de combate Saotome!

Le dio una fuerte patada en la cabeza al pobre chico cerdo que lo dejó tendido en el suelo unos buenos segundos. Increíblemente él se recompuso y sonriendo se lanzó de nuevo contra Ranma de manera agresiva. En ese momento el gimnasio empezó a llenarse de nuevo y todo el mundo aplaudía emocionado. Unos eran del equipo Ryoga y otros del equipo Ranma, en apenas unos minutos ya habían pancartas y animadoras con canciones para ambos oponentes. Tomohisa no lo podía creer, estaba muy orgulloso de su trabajador y de cómo se estaba esforzando para conseguir la inversión. Por otro lado Tanaka estaba ansioso por ver cómo terminaba este combate, parecía que después de mucho tiempo por fin había encontrado el sitio indicado en el que invertir y ganar dinero.

-Señor Tanaka, ¿Puedo preguntarle por qué tiene tanto interés en invertir en mi gimnasio?

- Cuando tienes tanto dinero como yo te acabas aburriendo, la verdad es que lo hago por diversión. Me gusta ver como pelea la gente por mi dinero, y en los gimnasios es donde he visto las mejores peleas, así que…

- Eso… eso es muy mezquino.

- Mezquino o no, si tu chico gana tendrás mi dinero y tendrás tu gimnasio renovado, yo sólo te pido que me dejes enfrentar a tus mejores discípulos con algunos de los míos de otros gimnasios de vez en cuando.

- Eso no es cosa mía, sólo dejaré que pelee quién desee hacerlo, nunca obligaría a Ranma o ningún otro de mis chicos a hacer algo que no quieran.

- Está bien, está bien, ya se verá.

Justo en ese instante Ranma dio el golpe definitivo a Ryoga y éste perdió el combate. Tanaka se acercó a ellos y le dio la mano al joven de la trenza felicitándolo por su victoria.

-Señor Kobayashi, no sabe lo afortunado que es de tener a este muchacho en su equipo. Renovaré e invertiré en el gimnasio. Dentro de unas semanas haremos una gala de presentación promocionando el nuevo aspecto de este antro.

Kaito dio el día libre a Ryoga para que lo pasara con su amigo al que acababa de reencontrar, después prometió llevarlo de vuelta a la granja de Akari ya que por fin había encontrado el lugar idóneo en el que invertir.

Ranma guio a Ryoga hacia su casa, aunque por ahora había evitado mencionar su situación actual, que estaba casado y que vivía con su esposa.

El chico sin orientación empezó a recordar la última vez que había visto a su amor platónico. Después de la boda fallida Akane estuvo algo deprimida durante unos días y él como P-chan se mantuvo a su lado para intentar reconfortarla. Él no tenía intención de relacionarse románticamente con la peliazul, después de lo de Jusenkyo se dio cuenta de que el de la trenza realmente amaba a la joven Tendo y, aunque le doliera en el alma, también comprendió que el corazón de su amada le pertenecía a otro, ella sólo se hubiera sacrificado como lo hizo por su prometido. Pero aún así había algo que no le permitía alejarse demasiado de ella, y aunque quisiera regresar con Akari, siempre volvía a Nerima sin proponérselo.

Un buen día, cuando ella regresaba del instituto P-chan fue a recibirla al porche, corrió con tanta ansiedad que hizo tropezar a Kasumi quien cargaba una tetera llena de agua hirviendo para el té. Del susto el cerdito se paralizó y todo el líquido cayó encima de él. Akane corrió a socorrerle pensando que el pobre estaría escaldado, lo abrazó con cuidado y justo en ese instante el cuerpo masculino y humano de Ryoga apareció. Ranma que se encontraba en el comedor abrió los ojos desmesuradamente, no sólo Akane acababa de descubrir el secreto del joven Hibiki, sino que además lo tenía desnudo entre sus brazos. Ella empezó a temblar, y Ryoga sólo balbuceaba palabras como "perdón", "deja que te explique", "todo es culpa de Ranma". La primera reacción de la chica fue sacar su mazo y machacar todos y cada uno de los huesos del de la bandana para después mandarlo volar por los aires. Luego dirigió su mirada hacia su prometido con furia esperando una explicación. Él le contó todo y ella se enfadó, mucho, tanto que le dio una paliza enorme al joven Saotome. Desde entonces ella y Ryoga no habían vuelto a verse, él regresó con Akari e intento olvidar su amor por la Tendo, aunque francamente parecía que siempre retornaba hasta donde estaba ella.

Al entrar por la puerta del edificio el joven Hibiki alucinó bastante con la pomposa recepción. Se preguntaba por qué Ranma vivía ahora en Osaka, y lo que era aún más inquietante, ¿por qué Akane también? Además, el de la trenza le había preguntado si quería verla a ella, así que no comprendía por qué primero iban a casa del pelinegro.

-Sht, tú Saotome – Ranma se giró a mirar al conserje.

- ¿Qué quiere señor Wasabi?

- Arg… Wa-ta-ru… si buscas a la del pelo azul no está.

- ¿Cómo que no está? – gritó el pelinegro asustado.

- No… un vampiro se la llevó hará una hora – comentó con tranquilidad el portero mientras leía un periódico.

- ¿Un vampiro? ¿Y no pensó que igual debía ayudarla?

- Ya sabes que no puedo moverme de la recepción chico, pero tranquilo, dijo que iban a la torre más alta de Osaka.

- ¿Y esa cuál es? – preguntó Ryoga.

- Yo ya he hecho demasiado por hoy, dale recuerdos a la chica cuando la encuentres.

Ranma y Ryoga se miraron y asintieron, salieron corriendo en su ayuda, parece que el deseo de Akane de volver a vivir alguna aventura era tan fuerte que se había hecho realidad.

CONTINUARÁ

….

Y Ryoga regresó… A ver qué sucede cuando él y Akane se encuentren. ¿Y qué pasa con el vampiro que secuestró a la peliazul? Un nuevo loco asoma también, parece que el señor Tanaka tampoco es de fiar. ¿Qué os parece Tanaka? ¿Y que Akane descubriera el secreto de P-Chan?

Aclaraciones para los que no han leído el manga:

*: Hay un capítulo en el manga donde Pantimedias Taro es perseguido por una chica llamada Rouge ya que éste cree que él le había robado "La Fuente de Alimentación". Como siempre Ranma y Akane acaban involucrados y ayudan a solucionar el problema.

**: Asuka (o Lirio Blanco) es una rival de Kodachi Kuno con quien compite para ver quien tiene el novio más guapo. Kodachi quiere que Ranma sea su pareja en una cita doble con Asuka para demostrar que él es el mejor. Asuka se ríe de Ranma y como Akane considera que esa está insinuando que su prometido es poca cosa, acepta que Ranma compita y ayuda a la Kuno.

Ahora sí, gracias, gracias y gracias a todos y cada uno de vosotros por leer la historia. Yo de verdad que no tengo palabras que expliquen lo contenta que estoy. Escribí la historia pensando que no gustaría y que mejor la reservaba y me la quedaba solo para mí, pero ver que os gusta me hace enormemente feliz. Sé que querríais quizás que esto avanzara más rápido, pero yo me he tomado cada capítulo como un episodio del manga/ anime, así que seguiré un poco la dinámica de Rumiko, aunque prometo muchos más avances jajaja, solo pido paciencia y fe :)

Aprovechando que estoy aquí, quiero agradecer también a todos los escritores de fics el tiempo que dedican a esto y como me hacen disfrutar con sus historias.

Finalmente, gracias a todos los que comentáis, sois los mejores:

afrika: Jajaja pobre Ranma a todos os gusta verle sufrir de celos :P Llegará un nuevo pretendiente para Akane, pero por ahora ni diré nada más! Gracias por seguir la historia :)

anymary79: Muchas gracias por tu comentario, espero que continúes leyendo los capítulos y te sigan gustando!

Skyler Streat: Jaja yo tampoco sé planchar, y no sólo no sé sino que lo odio… Gracias por escribir ojalá te guste el capítulo :) ¡Saludos!

eliza tendo: ¡Hola Eliza! Me alegra que te gustara la escena de Ranma celoso, no era nada intenso como dices, pero si esto lo puso así, a ver cómo se pone cuando tenga motivos reales. Como siempre, gracias por seguir la historia :)

Guest: Pobre Kasumi, ella sólo estaba preocupada pero llamó en el peor momento XD

Taisho Yolotzin: ¡Hola! Muchísimas gracias por tus palabras, me alegra enormemente que te guste la historia. En cuanto a Ranma celoso veo que a todos os gusta eso de él jaja será que merece ponerse celoso después de todo lo que ha aguantado Akane con sus prometidas. ¡Un abrazo!

AbiTaisho: Jajajaa, me encanta como hablas de Nanami… no puedo mandarla lejos todavía sorry… aún tiene un papel importante en la historia :P A ver quién es este vampiro misterioso… Abrazos.

yessi-chibi: Jajaja oye pues si se queda sin ropa mejor, más sexy que estará Ranma XD Mmm te puedo decir que las locas sí aparecerán… pero aún faltan unos capítulos para eso :P Acertaste con Ryoga… no podía tardar en aparecer jaja. ¡Un abrazo!

akane-kun19: Oix gracias por tu comentario akane-kun :) Soy muy feliz de que te alegren mis actualizaciones, ¿eso significa que hoy también te alegró? ¡Abrazos!

Amigo: Jajaja ¡Amigo! ¿Te complació el beso de Akane hacia Ranma? Sé que no es lo que esperabas, pero seamos sinceros, con lo lentos que son puede que aún tarden un poquito en dar ese paso… Pero si tienes paciencia juro que te lo compensaré :P ¡Saludos!

Guest: ¡Snorlax! Muchas gracias por comentar, ya vi que has sido tú, gracias por el PM :) Me alegra un montón que hayas tenido tiempo de leer todos mis fics, son unos cuantos… jaja espero que te gustaran. ¡Un abrazo!

Haruri Saotome: ¡Haruri! Tengo ganas ya de que la gente vaya conociendo poco a poco de su matrimonio… ¿cómo se lo tomará Ryoga si se entera? A i también me gusta que avancen lentamente, así son ellos.

FrankieMarinZ: Holaa, como siempre gracias por tu comentario, Gracias por seguir la historia :) Me alegra que te guste, espero que este capítulo no haya sido menos :)

Yahiko Saotome: Jajaja, Raryoku me encanta, creo que cuando tenga un gato lo llamaré así XD Gracias por la felicitación Yahiko :) Espero que te gustara este capítulo con la aparición estelar de Ryoga.

ElvisF231: Hola Elvis, estoy genial gracias a vuestros comentarios :) ¿Y tú? Jajja me encantan tus reviews porque siempre aciertas algo, efectivamente Ryoga era el que aparecía en el de hoy, sin embargo su relación con la peliazul sufre un altibajo desde que ella descubrió lo de P-Chan, creo que que lo supiera era lo más honrado para que Ranma y Akane fueran un matrimonio decente, no quería que hubiera ningún secreto entre ellos. Aunque quién sabe qué pasará cuando se reencuentren.

SaeKodachi47: ¡Querida! Hoy publico un poco más temprano de lo normal para que si recibes la notificación no te me congeles tanto en la ventana por mi culpa :( Jaja me encanta que no odies a Nanami, en realidad ella no se esconde de cómo es… una fresca y punto jaja. Me encantó el cap de "Desde esa noche" espero con muchas ganas el next chapter jaja. ¡Nos leemos! ¡Abrazos!

Kawaii-Desu: ¡Hola! Gracias por seguir la historia :) Me encanta que te gustaran los pequeños afectos que tuvieron y los celos, son los primeros de muchos :P