Los dos artistas marciales corrían saltando por tejados y vallas a gran velocidad por Osaka dirigiéndose hacia el edificio Sakishima de la Prefectura de Osaka, la torre más alta de la ciudad. Allí, según el señor Wataru, un vampiro se había llevado a Akane, así que con toda la preocupación del mundo Ranma corrió como de costumbre a salvarla.

Tantas veces había tenido que rescatar a su querida marimacho, y todavía se asustaba como si fuera la primera vez, y en esta ocasión no sería distinto. Sin embargo no podía evitar sentir su corazón palpitar cargado de un miedo distinto, la última vez que alguien la había secuestrado había sido Saffron y era algo que él odiaba recordar. Se repetía mentalmente que nada le había sucedido a ella, que seguro que se trataba de algún loco al que no debía temerle como Picolet Chardin o Sentaro Daimonji. Lo único que lo tranquilizaba un poco era saber que su chica no era normal como las demás, tenía carácter, fuerza bruta y además, aunque no lo reconociera en voz alta, sabía defenderse sola como la buena artista marcial que era.

El joven Hibiki por otro lado estaba nerviosísimo al pensar en cómo reaccionaría la peliazul al verlo después de tanto tiempo y del incidente mediante el cual ella descubrió que él era P-Chan, por alguna extraña razón sentía que su querida Tendo no estaba en peligro y que si lo estuviera su prometido la rescataría como siempre había hecho.

Al llegar ambos subieron por el ascensor hasta el último piso, donde encontraron un mirador con vistas hacía toda la urbe. Ya era de noche y eso atrajo a un gran número de turistas que querían disfrutar del iluminado paisaje, cosa que dificultaba la tarea de encontrarla. Para facilitarse el trabajo, se separaron y buscaron a la peliazul.

No había pasado mucho rato cuando Ranma divisó el azulado pelo de su mujer, quien estaba apoyada en una de las barandillas de espaldas a él, corrió hacia apresurado y la giró a rápidamente para ver cómo estaba.

-¡Akane! ¿Estás bien? ¿Quién te ha secuestrado?

- ¿Secuestrado?

- Sí, Wasabi me dijo que habías venido aquí por culpa de un vampiro.

- Oh jaja, no, no, vine con Gosunkugi, me lo encontré y decidimos venir a este sitio. Por eso avisé a Wataru, para que supieras donde estábamos.

A Ranma se le cayó el sudor por la sien pensando que aunque sí que tenía pinta de vampiro a veces, el conserje ya podría haberle avisado de que no había peligro alguno.

-¿Estabas preocupado por mi?

- Claro que no… simplemente no quería ser viudo tan joven.

- ¿Viudo? – preguntó Gosunkugi que apareció detrás de él vistiendo una larga capa negra con dos vasos de zumo en la mano. Uno se lo entregó a Akane y luego dirigió su mirada hacia la voz varonil que acababa de escuchar, la cara del joven cambió por completo cuando descubrió el rostro del de la trenza, justo cuando él creía que estaba en una especie de cita con su dulce Tendo, los dos solos, disfrutando de tan maravilloso paisaje en una linda noche estrellada, era como un sueño hecho realidad, pero como siempre Ranma tenía que intervenir para conseguir despertarlo.

- ¡Gosunkugi! ¿A qué viene esa capa? – preguntó extrañado el de la trenza.

- Hola Ranma… Veo que no has cambiado nada. La capa me hace parecer mayor.

- Si tú lo dices… Oye cuánto tiempo sin verte ¿cómo te va?

- Bien Saotome… ¿a ti? – respondió desganado el pálido muchacho.

- No me quejo, vengo de ganar un combate.

- ¿Lo conseguiste? – gritó ilusionada la peliazul.

Ranma sonrió orgulloso de sí mismo mientras asentía, ella se tiró a sus brazos contenta porque su marido había logrado que ese hombre invirtiera en el gimnasio donde trabajaba. Él, tímido y sonrojado le devolvió el abrazo muy débilmente, duró pocos segundos ya que se dieron cuenta de que estaban en público y posiblemente era la primera muestra de afecto que se daban frente a otros. Se separaron rápidamente y vieron como Hikaru los miraba tan enfadado como aquella vez en el comedor de los Tendo.

-Ehh ¿Y qué hacíais los dos solos en este mirador si se puede saber? – preguntó algo celoso Ranma.

- ¿No viste la nota que te dejé en la mesa? Me encontré con él delante de nuestro piso y me dijo que desde hace un tiempo tiene pesadillas donde aparecen imágenes de Osaka y en especial de un parque, pero no sabe cuál es. Le propuse mirar desde aquí arriba a ver si descubría qué lugar es el que ve en sueños.

- Oh vaya, ¿qué tipo de pesadillas?

- Pues son borrosas, en ellas veo paisajes de Osaka que reconocí porque de pequeño venía a menudo a visitar a mi tía. Normalmente aparece un parque con un gran cerezo y varias flechas de madera con unos números que no consigo descifrar. Cerca del árbol hay algo muy brillante que se esconde entre la tierra, pero tampoco logro ver de qué se trata.

- Mmm… en nuestro piso tenemos un mapa de la ciudad que nos dieron en la universidad, igual allí podemos encontrarlo.

- ¡Es verdad, vayamos a por él! – gritó la joven Tendo.

- Un momento, ¿vuestro piso? – preguntó Gosunkugi alterado.

- Esto… mmm sí – se rascó la cabeza Ranma – Akane y yo compartimos un apartamento.

Los ojos de Hikaru salieron de sus órbitas y cayó desmayado al suelo. En ese instante el de la trenza lo recogió y se lo puso en el hombro a modo de saco de patatas y empezaron a buscar el ascensor para regresar a su casa. Había tanta gente que la peliazul se iba quedando atrás así que decidió alargar su mano y atrapar la de su marido para poder avanzar junto a él. Él se giró extrañado, pero al seguir el rastro de esos deditos que cogían los suyos y descubrir que Akane era la dueña de tal acción sonrió complacido, y sonrojado le estrechó la mano con seguridad para no perderla.

Cuando estaban apunto de llegar al elevador Ryoga apareció algo desubicado.

- Saotome, me he perdido en la terraza.

- ¡Ryoga! Me había olvidado de ti, ya he encontrado a Akane y al supuesto vampiro – la chica y el de la bandana se miraron un instante y tan sólo asintieron algo nerviosos para saludarse.

Los cuatro bajaron en silencio, desde que Akane descubrió que Ryoga era P-chan no habían vuelto a verse. Al principio la joven Tendo se había enfadado mucho con su amigo, pero al final logró perdonarlo. Sin embargo no se había hablado más del tema, y los dos se sentían un poco incómodos sin saber muy bien qué decirse. ¿Seguían siendo amigos? ¿Le había perdonado realmente? A pesar de "estar" con Akari, Ryoga seguía teniendo una gran estima por Akane, y siendo sinceros, nunca sabría cuál sería su reacción si de repente la peliazul le confesara que lo ama. ¿Dejaría a Akari por ella? Supongo que es algo que nunca podrá responder.

Llegaron a su hogar y se sentaron en la mesa, Ranma regresó de su cuarto con el mapa y los cuatro empezaron a buscar un parque donde hubiera algún cerezo.

- Akane-san, ¿podría preguntarte por qué vives con Saotome? – preguntó Gosunkugi perturbado.

- ¿Qué, cómo? ¿Vivís juntos? Ranma más te vale que no la hayas obligado a nada – siguió Ryoga incrédulo.

La pareja se miró y apretó los labios, intentando leer la mente del otro ambos acordaron telepáticamente que quizás era mejor decirles la verdad.

- Veréis, Ranma y yo… estamos casados.

- ¿¡Casados!? – gritaron los dos chicos a la vez.

- Sí, pero no es como si lo hubiéramos decidido nosotros.

- Nuestros padres nos dijeron que sin boda no había universidad, así que accedimos.

- Pero… ¿do-dor-dormís juntos? – preguntó Ryoga pálido como un fantasma.

- ¡No, no, no! Nunca dormiría con un pervertido como él.

- Ni yo con una marimacho como ella.

- Saotome no sabes la suerte que tienes – decía Hikaru al borde del llanto odiando con toda su alma al de la trenza sacando un muñeco de vudú de su bolsillo.

- ¿Suerte? Si fuera por mi ya podrías haberte casado tú con ella… podría ser mucho mejor esposa; cocina mal, te quema la ropa y no es muy cariñosa…

- Oh, oh, escuchemos al marido del año, que ni apoya a su mujer, ni alaba sus platos y es más frío que un bloque de hielo – continuó en tono sarcástico Akane.

- ¿Qué yo soy frío?

- ¡He sido yo la que te ha besado esta mañana! – las lágrimas empezaban a empañar los ojos de los otros dos muchachos que intentaban taparse las orejas, desde luego no estaban preparados para escuchar nada de eso – Yo te abracé primero y ahora te he dado la mano. ¿Y tú? ¿Qué has hecho tú? – recriminaba la del pelo azul.

- Pues yo… yo… ¡Yo he dejado que hicieras todo eso! - dijo Ranma resignado cruzándose de brazos orgulloso por su respuesta.

- Eres un idiota insensible. No pienso acariciarte el pelo nunca más – dijo Akane girándose indignada.

- ¡¿Podemos cambiar de tema y buscar el maldito parque?! – gritó Ryoga estresado por toda la información que acababa de recibir deseando dejar de oír las muestras afectuosas de esa extraña pareja. Todos enmudecieron y obedecieron al de la bandana.

- Creo que es éste – señaló Gosunkugi intentando olvidar el dolor que sentía por la manera en la que acababan de romperle el corazón.

- Parque Kemasakuranomiya – leyó Ranma.

- No está muy lejos de aquí, podemos ir ahora si queréis.

Se dirigieron hacia el parque guiados por el mapa, por suerte no estaba demasiado lejos del apartamento de los Saotome, aunque parecía que no todo era tan fácil como en un principio habían creído. Allí descubrieron que tal y como temían estaba todo repleto de cerezos, no había ni uno, ni dos, ni tres, sino que todo el parque estaba adornado con el mismo tipo de árbol, lo que imposibilitaba encontrar a la primera lo que fuera que estuvieran buscando. Tras un par de desesperantes horas encontraron un cerezo rodeado por pequeñas flechas de madera donde podía leerse el año en que se plantó. Gosunkugi corrió hacia él.

- ¡Es éste! ¡Es éste!

- ¿Seguro?

- ¡Sí!

Todos empezaron a cavar alrededor a ver si encontraban algo, estaban ya llenos de tierra y sucios hasta la médula cuando Akane halló una horquilla dorada que tenía grabado un pequeño jeroglífico egipcio que la hacía preciosa. Hikari corrió y la cogió con sus manos. La miró un rato y entonces sacó un par de velas y las encendió. En el suelo dibujó un círculo y colocó la horquilla en el medio, dijo unas cuantas palabras mientras los demás lo miraban extrañados, pero la verdad era que ya estaban acostumbrados a las raras aficiones del muchacho. Tras unos segundos de incertidumbre una silueta comenzó a dibujarse frente a ellos y Akane asustada se escondió detrás de Ranma agarrando con fuerza su camisa.

-¿Quién es? – preguntó Ryoga.

Todos miraban atónitos a la figura femenina que se estaba delineando.

-¿Ko-Kogane-san? – tartamudeó Gosunkugi.

- Oh Hikari-kun, sabía que lo conseguirías, has encontrado mi horquilla.

- ¿Esta era tu horquilla? – dudó Akane saliendo de su escondite.

- Sí, vine de excursión aquí con la escuela hace años, una niñas me la quitaron y la escondieron. Siempre quise venir a buscarla porque fue un regalo de mi abuelo, pero ya sabéis, después de morir ya no pude. Supe que Hikari-kun sería capaz de descifrar las pesadillas. Muchas gracias – dijo el fantasma haciendo una reverencia.

- ¿No podías simplemente aparecer y decírselo? – preguntó Ranma levantando una ceja.

- Supongo que sí… no se me ocurrió, sólo pensé en lo de los sueños.

- No importa Kogane-san. Estoy muy feliz de que me hayas usado y así poder verte de nuevo. ¿Podríamos dar una vuelta por el parque antes de que te vayas? – al parecer había olvidado más deprisa de lo esperado a su amada peliazul.

- Me encantaría. Gracias por todo chicos, espero que nos veamos de nuevo.

- Claro que sí, hasta pronto – le dijo Akane, Ranma y Ryoga alzaron sus manos para despedirse de ellos. Gosunkugi y Kogane marcharon cogidos de la mano para dar su paseo.

- Akane-san – dijo Ryoga apartando un poco a la peliazul de Ranma - ¿podemos hablar? – ella asintió y los dos se alejaron dejando a Saotome algo celoso.

- Dime… - comentó cruzándose de brazos.

- Verás – decía el chico de la bandana jugando con sus dedos – sólo quería volverte a pedir perdón.

- Ya estás perdonado Ryoga-kun… Ha pasado mucho tiempo y después de la paliza que os di, a ti y a Ranma, creo que ya estamos bien. No volveré a confiar en ti como lo hice antes, pero podemos seguir siendo amigos – le dijo ofreciéndole una sincera sonrisa.

- Gracias Akane-san, eres tan buena.

- Sólo te pido que por favor nunca le digas a Ranma nada de lo que te conté cuando creía que eras P-chan.

- ¿Qué es eso que no puede contarme? – preguntó el de la trenza apareciendo por detrás.

- ¡Nada! – gritó Akane sonrojada.

- No puedo contártelo Saotome – dijo Ryoga.

- Vaya… no creía que guardaras secretos conmigo Akane… - soltó Ranma fingiendo estar muy deprimido, cuando en realidad lo que quería era cotillear. Se giró de manera indignada para dramatizar el momento.

- Ranma no es lo que crees…

- Entiendo Akane, entiendo… hubieras preferido casarte con Ryoga. Siempre habéis hecho una bonita pareja.

- No digas esas cosas – decía Ryoga poniéndose más rojo que una manzana empujando a Ranma.

- Le dije que creía que estabas guapo cuando entrenas. ¿Contento? – confesó la peliazul mirando al suelo.

- Pero eso ya lo sé, no tenías por qué esconderlo – comentó altivo Ranma.

- ¡Eres un idiota creído! – Akane le golpeó fuerte en la cabeza.

- ¡Auch! ¿A qué viene eso?

Ryoga se quedó mirando esa escena que tantas veces había presenciado. La pareja más famosa de Nerima peleando por cualquier tontería. Hasta hacía poco creía que se llevaban mal y que algún día se darían cuenta de que su compromiso no llegaría a nada, tenía la esperanza de que Akane descubriría los sentimientos que él tenía hacía ella, pero estaba claro que el corazón de la joven Tendo nunca le perteneció y que a pesar de las discusiones que esos dos tenían uno podía ver, si se fijabas detenidamente, lo mucho que se importaban. Así que contento por haber hecho las paces con ella y recomponiendo las piezas de su órgano vital decidió regresar al lugar donde creía que finalmente pertenecía.

- Bueno chicos, yo tengo que irme, el señor Tanaka ha prometido llevarme a la granja de Akari – comentó Ryoga viendo que ya poco podía hacer contra Ranma, ahora ya estaban casados y él, pues él regresaría junto Akari.

- Me alegro que hayamos podido aclarar las cosas Ryoga-kun. Dale recuerdos a Akari de nuestra parte.

- Nos vemos cerdito, a la próxima volveré a ganarte.

- No lo creo nenaza, hoy me has pillado desprevenido. Cuídala o te las verás conmigo Ranma. Hasta pronto.

Akane y Ranma regresaron hacia su casa, pero antes pararon en una pizzería y comieron de camino ya que ninguno había cenado y el de la trenza se moría de hambre. Al llegar los dos se sentaron en el sofá cansados, la peliazul se levantó y regresó con un pequeño botiquín para curar los rasguños que su marido tenía después de la pelea de esa tarde con Ryoga. Ella cogió con cuidado una de las tiritas y la colocó delicadamente sobre la nariz de Ranma, él la miró sonrojado, y jugando con sus dedos dudaba si decirle lo que estaba pensando en ese momento o no. Finalmente la curiosidad pudo con él.

-No lo decías en serio ¿verdad? – preguntó el chico casi en un susurro.

- ¿El qué?

- Que… mmm… que no volverás a acariciarme nunca más… ya sabes, el pelo… - ella notó como su cara empezaba a enrojecer, nunca creyó que él pudiera preguntarle algo así.

- No sé… tú… ¿tú has dicho en serio que soy una mala esposa?

- Yo sólo bromeaba – dijo moviendo los brazos en el aire.

- Entonces, yo también – acabó diciendo ella mientras cerraba el maletín y él suspiraba aliviado.

Miraron la televisión un rato como iba siendo costumbre, y en un momento dado Ranma cogió uno de los cojines y lo colocó en el regazo de Akane, sin decir nada se arrugó en el poco espacio que tenía en el sofá y reposó su cabeza en el acolchado material. Ella no dijo nada tampoco, pero sonriendo empezó a acariciarle el pelo a su marido dulcemente. Ranma notó que esta vez no era como el otro día, la primera vez pudo notar los nervios de la peliazul, le gustaron las caricias, pero en esta ocasión sus "mimos" parecían más íntimos, más seguros, más cariñosos. Empezó a enrojecer desmesuradamente porque comenzó a pensar que eso era una nueva sensación muy cálida que le encantaba, y debía reconocer que sólo Akane era capaz de causarle.

Ella estaba hipnotizada mirando como su pelo, liso, suave y a la vez salvaje se enredaba entre sus dedos, le deshizo la trenza y jugó también con su cabello suelto, le encantaba ver cómo brillaba y cómo Ranma parecía disfrutar de lo lindo de aquella especie de relajante acción. Se sentía poderosa sabiendo que de alguna manera había acallado a su esposo y le había quitado de la cabeza aquella estúpida idea de que ella no era cariñosa, si él la invitaba y si él la hacía sentir segura como en ese momento, ella podría ser la chica más cariñosa del mundo. Eso sí, sólo con él.

Al cabo de unos largos minutos ella apartó el cojín con rapidez provocando que Ranma tuviera que levantar la cabeza y quedarse sentado, justo en ese momento ella aprovechó y colocó la almohadita en las piernas de su esposo, colocándose en la misma posición en la que él estaba segundos antes.

-Tu turno – dijo ella sonriendo.

Ranma calló y obedeció esbozando una linda sonrisa. ¿Quién le hubiera dicho que tocar el pelo de Akane era aún más placentero que dejar que ella lo acariciara?

CONTINUARÁ

….

¡Hola! Bueno nuevo capítulo ¿os gustó? Al final el vampiro era Gosunkugi jaja, a mi siempre me pareció de lo más espeluznante, aunque es algo odioso es de mis personajes favoritos XD

El próximo capítulo es mi preferido de calle, tengo unas ganas enormes de compartirlo con vosotros… Aunque este también me gusta mucho, la "pelea" entre Ranma y Akane delante de esos dos y como la solucionan al final aix, ojalá hubiera podido ver algo así en el anime oigan XD. ¿Qué os pareció?

Me habéis pedido que haga los capítulos más largos y os gustará saber que a partir del siguiente lo serán, no mucho más, no os esperéis una novela XD Pero tienen unas 1000 palabras más… También me habéis pedido que publique más seguido, pero creo que por ahora llevo un buen ritmo, 2 o 3 por semana… espero poder seguir así.

Y nada, que sigo flipando con las reviews que recibo que me hacen enormemente feliz… que son muchas y me encantan y me hacen sonreír como una quinceañera emocionada. Y gracias a los que seguís la historia y la leéis y disfrutáis con ella. ¡Gracias!

nancyricoleon: Jaja ya ves que fue Gosunkugi el culpable de la desaparición de Akane, ahora queda ver qué pasará con ellos en la universidad. ¡Saludos!

Kawaii-Desu: Jaja espero que el capítulo anterior te pareciera raro pero bien :O ¡Ya me dirás qué tal este! ¡Abrazos!

FrankieMarinZ: Hola, me alegra que te gustara el episodio anterior, y claro espero que este también. Ya me dirás qué te parece que Ryoga entienda que Akane nunca será suya. ¡Un abrazo!

Eliza tendo: ¡Eliza! Jaja uy que publique más seguido no sé si será posible… hago lo que puedo U_U a ver si esta semana puedo subir dos más. ¡Abrazos amiga!

ElvisF231: ¡Hola Elvis! De verdad que adoro tus reviews, vemos muchos aspectos de Ranma ½ de la misma manera :) Desde que leí el manga me quedó bastante claro que Ryoga entendía el amor de Ranma por Akane y se hacía a un lado. Siempre me he preguntado si él quería a Akari o sólo se conformaba con ella, pero bueno, eso es otra cosa. Jaja ya tenía miedo que me dijeras que seguro que el vampiro era Gosunkugi pero veo que con esto he podido sorprenderte un poquito. ¡Un abrazo y gracias por comentar!

Snorlax 345: ¡Snorlax! Gracias por tu apoyo incondicional, espero que te gustara este episodio. Jaja, creo que el nivel de Ryoga y Ranma está bastante a la par, pero alguno de los dos tenía que vencer :P ¿Te gusto este cap? ¡Abrazos!

Haruri Saotome: ¡Haruri muchas gracias por tus palabras! Jaja al final el vampiro no fue tan vampiro aunque poco le falta a Gosunkugi para serlo XD Yo también creo que Akane se liaría a palos con todos el día en que se enterara de lo de P-Chan, es buena chica pero si se cabrea mejor estar lejos. ¡Un abrazo!

noemib: Moltíssimes gràcies, sentir que t'has pogut imaginar totes les imatges és una meravella, perquè realment intento que els que llegeixen la història puguin visualitzar el món de Ranma 1/2, espero que t'agradi aquest capítol també :) Una abraçada enorme.

Yahiko Saotome: Jaja al final el vampiro resultó ser Gosunkugi… ¿te lo esperabas? Espero que disfrutaras del chapter. Un abrazo Yahiko :)

Annabf1982: Uf me escribes desde mi querida Barcelona, mi terra natal… como la echo de menos U_U Menos mal que en Navidad regreso unas semanas jaja, quiero ya fuet y pernil… Me alegra mucho que te guste empezar el día con mi historia, de verdad me hace ilusión escuchar cosas como esta :) Deseo que disfrutaras del capítulo, Ja em diràs ;) ¡Un abrazo!

deliza22: ¡Holaa! Ay qué bien que te gustaran los dos capítulos anteriores y que hicieras review de los dos en una (carita con corazoncitos). Si te gusta Ranma celoso, creo que el siguiente capítulo te gustará jaja. Me encanta que te tomaras lo de las referencias como un reto, próximamente (capítulo 11) pondré más especialmente para ti :P ¡Un abrazo!

Amigo: Me encantan tus reviews Amigo, lo del dojo Saotome / Tanaka tendrá que verse en futuros episodios, pero me gusta la forma en la que ves y piensas sobre el fic :) Finalmente el vampiro fue Gosunkugi, es gracioso porque varios pensabais que sería Picolet! A ver si te gusta este capítulo también. ¡Un abrazo!

Alambrita: ¡Jajaja dicho así parece una canción!

yessi-chibi: Totalmente de acuerdo, Ranma 1/2 sin secuestro pierde chicha, quise dar el toque de Akane secuestrada sin llevarlo más allá. Espero que te gustara :) ¡Un abrazo!

SaeKodachi47: Jajajaj me parto de la risa contigo! Me imaginé a la pobre señora del cyber con cara de póker queriéndote echar de allí. Pero debe entender tu situación, si se la explicas seguro que entiende y te regala horas de internet y quiñen sabe, quizás se sienta contigo a leer fics XD Espero que te gustara el capítulo, nos leemos pronto. ¡Un abrazo enorme amiga!

akane-kun19: Creo que tu comentario es de los que más me ha alegrado desde que escribo fics. Saber que a pesar de tener un día de locos querías leer mi fic me halaga no sabes cómo ^^. Yo también soy partidaria de RyogaxAkari, no con Ukyo… de hecho así es como finaliza el cómic. Espero que disfrutaras del capítulo y que tengas una feliz semana! Besos!

AbiTaisho: Jajaj gracias, ¡no te arrepentirás, lo juro!

afrika: Tus deseos son órdenes, aunque tendrás que esperar un capítulo más, a partir del siguiente serán un pelín más largos :)

Maria500: ¡Aquí seguimos!

Fins aviat!