Capítulo 58

Rick tomó la cara de Kate entre sus manos y la besó con ternura. Estaban a punto de aterrizar en el aeropuerto Charles de Gaulle, en París.

La despedida había sido algo dura para ella, pero se había sobrepuesto. Sobre todo porque había visto a los niños contentos, distraídos y eso la había ayudado a no sentirse tan culpable…

-¿Estás bien, amor?

-Sí… no te preocupes…- le dijo ella, algo melancólica.

-Me preocupo porque deseo que estés bien… que disfrutes cada minuto… aunque sé que tu corazón está allí en New York…

-Puede que parte de mi corazón esté allí… con nuestros hijos, pero hay una parte aquí también, contigo… nunca dudes del amor que te tengo, Rick… todo esto de ser madre es muy nuevo y muy ansiado… creo que es lógico que me sienta rara, sin saber qué hacer, a veces… pero te amo más que nunca…

-Dios… no tienes idea de la falta que me hacía oír eso…- dijo él cerrando los ojos con placidez y ella se inclinó para besar sus labios y se mantuvieron así, acariciándose hasta que el avión aterrizó…

Consiguieron un taxi casi inmediatamente y Kate sonrió al escucharlo hablar con un acento bastante raro en francés… cuando iban en camino al hotel…

-¿Te ríes de mí?- le preguntó algo ofendido.

-No es eso… me resulta simpático, adorable tu acento…- le dijo reprimiéndose para no reírse.

-¿Eso es divertido?

-Bueno… para una mujer enamorada sí…- le dijo y le guiñó el ojo- ¿dónde aprendiste?

-Soy autodidacta…

-¿Solo?

-Bueno… no tan solo… quiero decir… tuve una novia…

-Oh… no quiero saberlo…- dijo Kate algo incómoda.

-En mi primer viaje aquí, conocí una chica… estaba solo, no tenía mucho dinero, tuve que rebuscármelas… y aprendí bastante… después hice un curso para reforzarlo…

-Entiendo…

-¿Y tú?

-Tú sabes que me gustan los idiomas… estudié en una academia… y en la escuela… pero no soy bilingüe…

-Entiendo… deberíamos hablar en francés para practicar…- le dijo alzando las cejas.

-¿Para qué?

-Es muy estimulante oírte hablar en otros idiomas y ya oíste lo que dicen del francés… es un idioma muy romántico…

-Eres terrible… mon amour


Llegaron al hotel Shangri-La un rato después y Rick sonrió satisfecho con la elección que había hecho. El hotel estaba muy bien ubicado para que pudieran salir a caminar cuando quisieran y estuvieran cerca de la Torre Eiffel.

Kate abrió la boca ante la majestuosidad del edificio y Rick se dedicó a observarla y disfrutar…

Dejaron sus cosas allí y como era temprano, él le propuso hacer un viaje en barco por el Sena, para poder disfrutar de la vista de la ciudad desde las orillas…

-Esto es increíble, Rick… la verdad es que me siento en otro mundo…- dijo cuando él la abrazó por detrás y hundió su nariz en su hombro, mientras contemplaban el paisaje desde el pequeño barco.

-Esto es precisamente lo que quería que compartiéramos…- le dijo en voz baja.

Durante todo el paseo, estuvieron en contacto, a veces comentando, contando anécdotas, otras en total silencio, y cuando volvieron al hotel, se ducharon rápidamente y fueron a cenar…

Una llamada de Alexis por el facetime hizo a Kate ponerse en guardia. No era que se hubiese relajado totalmente, pero lo primero que pensó no fue lo que realmente ocurría, que Alexis los quería tranquilizar, diciéndoles que todo estaba bien, que siguieran disfrutando, sino que había ocurrido algo...

Rick sintió la tensión y luego de saludar a sus pequeños, que movían sus manitas frente a la cámara, la vio soltar algunas lágrimas.

-Hey… relájate… los están cuidando bien…

-Lo sé…- dijo Kate- es que los extraño… bastante…- dijo y apretó la mano de él.

-Y está muy bien que lo hagas… yo también los extraño… mientras no sufras… no quiero que sufras…

-Estoy bien…- dijo ella tratando de convencerse y sonrió.

El camarero les trajo una botella de champagne y Rick, luego de servir ambas copas, alzó la suya y la miró con ternura.

-Por nosotros, por este viaje y por la familia increíble que estamos formando…- le dijo y chocaron las copas.

-Una familia hermosísima… estoy tan orgullosa…- dijo ella con sinceridad y tomó un trago.

-Una familia que sería lindo que creciera un poco más… ¿qué te parece?

-¿A qué te refieres?- le dijo ella con los ojos como platos.

-Mmmm… no lo sé…- dijo él, haciéndose el distraído- yo diría que un nuevo Castlecito o una Beckettcita no vendrían mal…

-¿Quieres tener más hijos?- le dijo ella sin poder creerlo.

-Contigo tendría mil… y si tuviéramos un hijo cada vez que deseo hacerte el amor, poblaríamos unos cuantos países…

Kate lanzó una carcajada divertida y Rick rió con ella. Eso era exactamente lo que buscaba. Quería oírla reír. Quería que se distendiera finalmente…

-¿Hablas en serio?- le preguntó luego de un rato.

-Por supuesto… pero no tiene por qué ser ahora… solo digo que me gustaría tener aunque sea uno más…

-Pero no ahora…

-Por supuesto… ya corrimos contrarreloj una vez… no hace falta hacerlo ahora…

-Bien…

-¿Estás de acuerdo?

-Sí ¿por qué no?- le dijo ella y sonrió pensativa.


Subieron a la habitación luego, y Kate volvió a llamar a su casa para asegurarse de que todo estaba bien…

Rick la esperó pacientemente y cuando ella terminó, se reunieron en el balcón terraza de la habitación…

Ella buscó calor en sus brazos, no era que hiciese frío, pero había una brisa fresca…

Rick la tomó en sus brazos y la besó dulcemente. Acarició su cara y se perdió en su mirada mientras la conducía hacia la cama.

Las caricias fueron haciéndose más intensas y al poco rato, se encontraron batallando para quitarse la ropa y el romance quedó a un costado para darle paso a la pasión…

Kate sintió que hacía siglos que las cosas no se ponían tan intensas… no porque no disfrutara haciendo el amor con él, pero desde que finalmente había quedado embarazada y luego de tener a sus hijos, tomaban más precauciones físicas cuando estaban juntos…

Y ambos notaron que allí, finalmente se habían liberado, que volvían a ser los mismos de cuando la relación recién comenzaba…

Se tomaron su tiempo, cada uno se dedicó a complacer al otro y Rick sonrió orgulloso cuando la vio reír, agitada, debajo de él, rogándole que le diera un momento para reponerse…

La escuchó reír mucho esa noche y eso era música para sus oídos… porque significaba que parte de su cometido, había sido cumplido…


Primer día en París... y fue perfecto... veremos como sigue esta escapada romántica! Espero que les haya gustado!