Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.

Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P


Bella se sentó inmóvil, mirando por la ventana mientras Alice cepillaba su cabello. Había asumido lo que pasó a primeras horas de la mañana, y ahora estaba teniendo problemas para encontrar una salida a la humillación que sabía estaba por enfrentar. Alice se había negado a cancelar la entrevista con NBC, insistiendo en que aún podría ser una gran publicidad para su libro, sin mencionar la simpatía que recibiría de sus lectoras.

Bella estaba escéptica, pero al haber dejado su teléfono en su departamento, por el momento no tenía otra opción más que confiar en Alice.

"¿Cómo hago esto, Alice? ¿Cómo le doy la cara a todo el mundo?"

"Él fue quién te engañó, Bella. Él es quién tiene que sentirse avergonzado, no tú."

Podía sentir las lágrimas en sus ojos mientras negaba, "Tal vez, pero me dejó a mí para lidiar con ello."

No había nada que Alice pudiera decir que no sonara trillado o cliché, así que optó por permanecer callada cuando dejó a un lado el cepillo y le dio un suave apretón al hombro de Bella. Volviéndose hacia la puerta, hizo un gesto con su mano en dirección hacia la cama. "Allí te dejé el vestido azul, luce genial con tu piel y cabello. Creo que sería perfecto para la entrevista. Vístete y te veré abajo. Deberían tener todo instalado para cuando estés lista."

"Nunca estaré lista para esto." Bella murmuró entre su aliento cuando Alice cerraba la puerta detrás de ella. Desatando su bata y poniéndose el vestido, se preguntó si la compañía de rentas ya había llegado a recoger los suministros para la boda que ya no necesitaría. Añadiendo un collar y brazalete, se puso sus zapatos y bajó las escaleras.

Justo como Alice predijo, el equipo de filmación había instalado todo en la sala. Habían girado el sofá de manera que el piano de Edward estaba en el fondo, enmarcado por los ventanales que daban al patio trasero.

El enorme patio trasero que estaba preparado para su boda mañana al atardecer.

Su boda que no iba a suceder.

Porque el novio ya estaba casado.

Con alguien más.

"¿Bella? Cuando estés lista, podemos sentarte aquí para checar la iluminación."

Acercándose al sofá, Bella se sentó en el mismo lugar en el que Edward la había colocado cuando llegó temprano por la mañana. Le hubiera gustado en ese momento tener con ella su presencia tranquilizadora. Mirando al otro lado de la habitación, vio a Alice conversando animadamente con Jane. Ni siquiera se había dado cuenta que Jane estaba aquí.

Como si sintiera que alguien la observaba, Jane se dio la vuelta y miró a Bella a los ojos. Su mirada era cautelosa, como si temiera que Bella podría levantarse de un salto y correr hacia la puerta en cualquier momento. Le ofreció una sonrisa vacilante antes de volverse otra vez hacia la mujer que Bella supuso haría la entrevista. Después de una breve discusión con Jane, la mujer tomó asiento justo frente a Bella y extendió su mano.

"Buenos días, Isabella. Soy Heidi Smith. Muchas gracias por tomarte el tiempo esta mañana para hablar con nosotros."

Por la esquina de su ojo, Bella notó que el camarógrafo ya había girado la cámara hacia ellas y observaba el intercambio con atención. Sabía que cada palabra y movimiento desde este punto en adelante podría terminar televisado. Tomando una respiración profunda, estrechó la mano de Heidi y le ofreció una pequeña sonrisa.

"Gracias, Heidi. Me siento honrada de que hayas venido."

Las dos mujeres se acomodaron en sus asientos mientras Heidi colocaba sus notas en su regazo y adoptaba una posición más casual, casi como si fueran dos viejas amigas charlando cómodamente tomando café. Por su parte, Bella no se sentía nada cómoda. Heidi fue la primera en hablar.

"Tengo entendido que tu prometido nos acompañará esta mañana." Su declaración sonó más como una pregunta y Bella supo que era aquí donde comenzaría. Aquí era donde tendría que anunciar al mundo que su prometido la había dejado por otra mujer. Sintiendo sus manos temblar un poco, las estrechó en su regazo antes de encontrar la mirada de Heidi.

"Él – Él está –"

"Justo aquí. Perdónenme por llegar tarde, estaba finalizando algunos asuntos." Sentándose junto a Bella, la envolvió con un brazo, acercándola a él al mismo tiempo que le ofrecía a Heidi su mano libre, "Edward Cullen. Es un placer conocerla."

Bella lo miró boquiabierta, demasiado sorprendida para hacer un sonido. Heidi, sin embargo, se sintió atraída de inmediato por el encanto y actitud relajada de Edward.

"Heidi Smith, señor Cullen, y el placer es mío. Y permítame ofrecerle mis felicitaciones."

"Gracias, Heidi. Bella y yo estamos más que emocionados."

"Entonces, permítanme comenzar preguntando cómo se conocieron ustedes dos. ¿Fue amor a primera vista?"

Edward giró su cabeza, mirando a Bella con una expresión de adoración y una sonrisa gentil. "Nos conocemos desde que éramos niños. Siempre la he amado. Solo nos tomó algo de tiempo el darnos cuenta de lo que estaba justo frente a nosotros todo el tiempo." Bella estaba cautivada con la tierna mirada de Edward. Si no supiera la verdad, le hubiese creído por completo. Parpadeando dos veces, volvió su atención de nuevo hacia Heidi cuando escuchó su nombre.

"Así que, Bella, ¿qué tanto de tu vida real ha inspirado la historia de Kristen y Robert en tu novela más reciente?"

Y así de fácil, las preguntas cambiaron de su vida personal a su muy anticipado libro que sería lanzado mañana. La mayor parte del resto de la entrevista giró en torno al libro, y en los momentos en que las preguntas tomaban un carácter más personal, Edward las respondía con facilidad, ahorrándole a Bella la incomodidad.

A menos de una hora de cuando comenzó, la entrevista había terminado. Heidi dejó a la pareja con la promesa de que verían la versión editada mañana por la mañana. La cámara sería instalada en la boda en una esquina del fondo de manera que pudiera añadir también ese material, y estaba segura que aumentaría aún más la popularidad de los libros.

Tan pronto como la puerta se cerró detrás del equipo, Edward se volvió hacia Bella, colocando dos dedos sobre sus labios. "Discutamos esto abajo, en privado, lejos de cualquiera que pudiera escuchar." Sujetando su mano, tiró de ella hacia las escaleras.

La casa de Carlisle y Esme era una impresionante casa de dos plantas que había sido construida con todos los lujos en mente. Pero una vez que se mudaron a la casa recién construida, rápidamente se dieron cuenta que a sus hijos les encantaba el espacio abierto del sótano sin terminar y recibían a sus amigos allí. Carlisle había empleado rápidamente a un contratista para terminar el sótano y desde entonces, todos los Cullen preferían el espacio casual y confortable.

Edward sabía que Bella amaba ese espacio tanto como él, y lo eligió deliberadamente para esa conversación. Llevándola al sofá, se sentó a un lado de ella, sosteniendo sus manos entre las suyas. Pero fue Bella la que habló primero.

"¿Qué fue eso, Edward? ¿Cómo pudiste pensar que eso ayudaría en algo? Solo lo hace más humillante cuando no haya boda mañana."

Edward limpió de inmediato las lágrimas que ya habían comenzado a caer de sus ojos. "Solo escúchame, Bella. Por favor." Cuando no respondió, él continuó. "Jacob fue increíblemente egoísta al hacerte eso, y un cobarde al dejar que lidiaras sola con las repercusiones. No deberías llevarte la peor parte de sus errores sola."

"Es lo que es. No hay nada que pueda hacer, sino enfrentarlas sin rodeos. No puedes tener una boda sin un novio."

"¿Qué pasa si tienes un novio? Tal vez no el que esperabas, pero un novio después de todo."

"¿Qué estás diciendo?" Bella lo miró como si se hubiera vuelto loco.

Tomando sus manos entre las suyas una vez más, se inclinó hacia adelante para capturar su mirada mientras le hablaba con calma y sinceridad. "No hay razón para que la idiotez de Jacob deba enviar tu vida profesional en picada. Tu vida personal está bastante descontrolada por su culpa. Vamos a proceder con la boda como fue planeado, permitiendo a los medios el mismo acceso, y nadie se dará cuenta. Quiero decir, a menos que me encuentres demasiado repulsivo…"

"¡No!" El ceño de Bella se frunció cuando se dio cuenta de cómo había sonado su arrebato. "Quiero decir, no te encuentro repulsivo en lo absoluto, pero… ¡esto es una locura! Incluso si lo logramos, todos sabían que era Jake. Su familia, tu familia. Sería muy fácil llegar a la verdad. Haría más daño que el que me plantaran frente al altar –"

"Bella, escúchame." Edward atrapó sus manos que estaban agitándose en gestos a la par con su alegato. Respirando hondo, habló una vez más con voz calmada mientras sus dedos frotaban suavemente contra el dorso de sus manos. "Jake va estar de acuerdo en mantenerse callado. Si decide decirle a los medios que él era tu prometido, solo lo hará verse como un patán infiel. También corre el riesgo de exponer a Leah y a su bebé. Sé que él no quiere eso."

Esperó a que Bella asintiera de acuerdo antes de continuar. "Honestamente, él es nuestro más grande obstáculo. Con él callado, si alguien nos cuestiona, podemos declarar que él era una pantalla para mantener a los medios lejos de nuestras vidas personales hasta después de la boda."

Bella se levantó del sofá y comenzó a pasearse mientras consideraba sus palabras. Después de un momento, se volvió para encararlo una vez más.

"¿Qué hay de tu familia?" Todos ellos saben la verdad.

Edward se rio entre dientes y sacudió su cabeza. "Es cierto, pero no creo que mi madre no vaya estar encantada de que estemos juntos." Restregando las manos sobre su rostro, la miró cautelosamente al mismo tiempo que preguntaba, "¿Qué pasa con Renee? Creo que ella podría ser la única de la que no sabemos qué esperar en este escenario. ¿Crees que esté de acuerdo?"

Bella frunció el ceño al pensar en su madre. No había pensado en ella desde la llamada de Jake. "Para empezar, nunca le gustó Jake. Le interesa muy poco mi vida excepto para encontrar cosas que pueda criticar. No creo que sea difícil convencerla de la historia de la pantalla."

Entre más consideraba lo que él estaba sugiriendo, más empezaba a sentirse esperanzada por primera vez desde que contestó su teléfono a mitad de la noche. Podría funcionar. Cosas más extrañas han ocurrido, ¿cierto? Y no era como si Edward fuera un extraño. Era uno de sus mejores amigos y sentía un gran cariño por él. Había estado prendada de él durante años. Pero cuando consideró a lo que él estaba renunciando, supo que todo el plan era ridículo.

"No puedo, Edward. No puedo pedirte que hagas esto."

Sonriéndole con su característica sonrisa torcida, Edward se levantó y se puso directamente frente a ella. "Si mal no recuerdo, soy yo el que tiene que pedir." Para su sorpresa, cayó a sus pies en una rodilla y sostuvo sus manos contra su pecho, sobre su corazón. "Isabella Swan, ¿te casarías conmigo?"

"Edward…"

"Sí, Bella. Solo di que sí. Lo prometo, cuidaré de ti, me encargaré de todo. Dilo. Di que sí. Por favor."

Bella sintió como si su cuerpo se hubiese quedado sin aire. Podía sentir las lágrimas picando en sus ojos al mismo tiempo que asentía y susurraba un silencioso, "Sí."

Edward se levantó y la envolvió con sus brazos, atrayéndola a él y abrazándola con fuerza. "Gracias, Bella. Todo estará bien, ya verás."

Sintiendo su cuerpo relajarse por primera vez en las últimas doce horas, Bella recibió su abrazo y permitió que la reconfortara. Su cabeza daba vueltas con todo lo que había pasado y por lo diferente que eran las cosas en este momento a lo que lo eran tan solo ayer. Levantando su rostro al de él, buscó en sus ojos por cualquier duda, pero solo encontró ternura en su mirada.

"No puedo creer que estés dispuesto a hacer esto por mí. ¿Realmente podemos hacerlo?"

Edward rozó con sus dedos su mejilla, sonriéndole suavemente. "Necesitamos hablar. ¿Quizás después de cenar esta noche?"

Bella solo asintió, demasiado abrumada para hacer un sonido. Edward la soltó y tomó su mano, dándose la vuelta para conducirla hacia la escalera. "Bueno, creo que quedan miles de detalles que requieren tu atención, y yo tengo algunas cosas de las que hacerme cargo también."

Mientras subían los escalones, podían escuchar las voces y el movimiento mientras las preparaciones seguían en progreso. Cuando Bella miró a Edward de forma inquisitiva, él pareció avergonzado y murmuró "Alice" antes de agachar su cabeza y sonrojarse profusamente. Bella sacudió su cabeza al recordar las respuestas vagas de su amiga esta mañana cuando se rehusó a cancelar la entrevista. Debía haber imaginado que Edward emplearía la ayuda de Alice para hacer esto.

El resto del día estuvo dedicado a ultimar los detalles, incluyendo asegurar suficientes margaritas para los centros de mesa. Edward se fue por varias horas, pero le mandó varios mensajes de texto durante el día solo para saber cómo estaba, y preguntar si necesitaba algo. Fue justo cuando llegó el proveedor de catering a instalarse para la cena de ensayo que recibió un mensaje de él que provocó que sus emociones se desbordaran. Alice levantó la vista justo cuando dejó caer su teléfono en una pila de platos y rompió a llorar. Acercándose rápidamente para abrazar a su amiga, Alice miró hacia el mensaje abierto.

Solo estaba pensando en lo mucho que te he echado de menos hoy. Solo dos horas más antes de que podamos practicar ese beso para mañana ;)

Apartándose de Alice, Bella limpió sus ojos y soltó una risa un tanto maniática. "¿Cómo lo hace, Alice? Jake nunca me hizo sentir tan especial, como si no pudiera esperar a verme. Como si fuera lo más importante en su mundo. ¿Edward lo hace con un mensaje de texto? Yo no…"

Sus palabras se desvanecieron cuando se perdió en sus pensamientos. No vio la enorme sonrisa de su mejor amiga mientras subían las escaleras para prepararse para el ensayo y la cena. Bella había estado emocionada cuando encontró el vestido para esta noche. Era un sencillo vestido strapless hecho de chiffon de color rojo. Era en línea A que caía suavemente justo sobre su rodilla y combinado con zapatos negros de tacón, sencilla joyería de plata, y un peinado alto, se sentía femenina y bonita.

Se había sentido nerviosa una vez que estuvo lista y le pidió a Alice unos minutos a solas para calmarse antes de ir a la planta baja. Cuando sintió que podía mantenerse calma, se dirigió hacia el patio trasero donde el ensayo estaba listo para comenzar.

Si antes se sintió bonita, no era nada comparado a cómo se sintió cuando sus ojos se encontraron con los de Edward desde el otro lado del césped. Su mirada era una de asombro y de completa alegría. Mientras se acercaba a él, también vio algo más allí. Algo misterioso y primitivo, pero tan fugaz que lo desestimó como un producto de su imaginación.

Tomando la mano de ella en la suya, la llevó a sus labios, besándola con ternura mientras la miraba a los ojos.

"Me dejas sin aliento, Bella."

Ella abrió su boca para responder pero no pudo encontrar su voz. Jake nunca la había hecho sentir así. Tan hermosa, tan preciada, con solo una mirada y unas cuantas palabras. Sacudiendo su cabeza, le permitió que la llevara a través del césped a donde todos estaban reunidos esperando por ella para comenzar.

Los siguientes veinte minutos fueron un simple ejercicio de quién se paraba en dónde y quién decía qué. La ceremonia fue deliberadamente sencilla ya que Bella había deseado algo pequeño que incluyera solo familia y amigos cercanos. Una vez que planearon la verdadera ceremonia, todo el mundo se encaminó a la terraza para la cena.

En especial para esta noche, la terraza había sido adornada con miles de luces centelleantes y velas, mesas y sillas con manteles coloridos y flores estaban en todo el perímetro del patio, junto con varios camareros vestidos de blanco. Para la boda, esa área alojaría a la banda que había sido contratada para tocar en la recepción.

Edward se excusó por dejar a Bella, solo para regresar unos momentos después con dos copas de vino, una de las cuales le ofreció a Bella. Ella la aceptó con gusto y tomó un gran sorbo mientras Esme y Carlisle se acercaban. Sabía que Alice y Edward les habían contado sobre el plan de mañana, pero Bella no pudo evitar preocuparse de que estuvieran molestos con ella por aceptar. No pudo haber estado más equivocada. En cuestión de segundos, se encontró envuelta con fuerza en los brazos de Esme, jadeando por aire.

"¡Mamá, las estás sofocando!" Edward presionó su mano en la espalda de Bella al mismo tiempo que su madre aflojaba su agarre en ella. Sus ojos estaban llenos de lágrimas cuando empezó a hablar.

"Sé que esto no es lo que planeaste, cariño, pero en realidad, las mejores cosas en la vida raras veces lo son."

Carlisle apareció a su lado, asintiendo de acuerdo mientras añadía, "Es cierto, cielo. Y sé que estás nerviosa y preocupada, pero yo no lo estoy. Todo saldrá bien y tú estarás bien. Confía en Edward, él cuidará de ti."

Bella asintió cuando pasaba de los brazos de Esme a los de Carlisle. El estado de ánimo cambió a uno de relajado disfrute al Bella darse cuenta que no necesitaba pretender alrededor de estas personas. Todos sabían la verdad y estarían con ella hasta el final.

Todos menos una.

Renee observó a Bella durante toda la noche, sin tener mucho que decir. Aunque era cierto que no le importaba mucho Jacob Black, sabía que Bella había sentido mucho cariño por él y no podía comprender cómo Bella podía usarlo como pantalla para una relación con alguien más. Después del postre, encontró su momento cuando Edward se alejó de su lado por más de diez segundos.

"Bella, ¿tienes un par de minutos de sobra para tu madre?" Cuando Bella levantó la vista y encontró la mirada abrasadora de Renee, solo asintió y le hizo un gesto para que se sentara a su lado. Renee elevó su copa de vino, vaciándola antes de colocarla sobre la mesa y sentarse junto a su hija.

"Bueno, esto fue una sorpresa. ¿Te importaría explicarme cómo esta noche llegué aquí pensando que te ibas a casar con alguien más, solo para enterarme que todo el mundo sabía que era una pantalla?"

Los ojos de Bella se levantaron de golpe para encontrarse con la expresión molesta de Renee. "¿Eso es lo que te tiene molesta? ¿No que me voy a casar con otra persona de la que pensabas, sino que tú no sabías y todos los demás sí?"

"¡Por supuesto que estoy molesta, Bella!" Renee luchó por mantener su voz baja. "Me siento como una tonta. ¡Eres mi hija, pero todos aquí saben más sobre lo que está pasando que yo! ¿No podrías haberte molestado en decirme antes de que llegara aquí esta noche para sentirme avergonzada?"

"No más de lo que podrías haberte molestado en siquiera preguntar cómo he estado. O sobre mi carrera, o mi vida. No más de lo que tú lo consideraste al recordar cuando nos dejaste a papá y a mí hace tantos años. No más de lo que podrías haberte molestado en siquiera ver cómo estaba después de la muerte de papá. Dios, mamá, ni siquiera viniste al funeral. ¡Pero vienes aquí enojada porque estaba tratando de mantener mi vida personal en privado!"

Sabía que estaba exagerando los hechos, pero a Bella no podía importarle menos. La ira de su madre no la molestaba, pero su razón para ella sí. Esperaba algunas preguntas y mala disposición de Renee, pero las abrumadoras emociones de las últimas veinticuatro horas le estaban pasando factura. Recargándose en su silla, cerró los ojos y susurró, "Ni siquiera una llamada, mamá. Me dejaste completamente sola."

Renee se quedó en silencio en los segundos que siguieron, pero una mano cálida cubrió la de Bella y le dio un suave apretón. Abriendo sus ojos, se encontró con la cautelosa mirada de Edward.

"Ya no estás sola." La respiración de Bella se atoró en su garganta al escuchar sus palabras, y se sorprendió relajándose y ofreciéndole una suave sonrisa. Renee se aclaró la garganta y se puso de pie.

"Creo que esa es mi señal." Se dio la vuelta y recogió su bolso antes de desaparecer dentro de la casa. Momentos después escucharon el portazo cuando se fue. Bella respiró profundamente, calmando sus nervios antes de volverse para enfrentar a Edward.

"Lo siento. No debí agredirla."

Edward levantó una mano para detenerla. "Has tenido un día difícil, Bella. Nadie te va a culpar por tener una pequeña crisis." Tomando su mano una vez más, la puso de pie y la llevó dentro de la casa. Una vez que llegaron a la sala, se acomodaron en el sofá. Bella se quitó sus zapatos, metiendo sus pies debajo de ella al mismo tiempo que Edward aflojaba su corbata. Después de un momento, preguntó, "¿Cómo estás? Dime la verdad, por favor."

"Todavía en shock, creo. No puedo creer que estemos haciendo esto. ¿Estamos locos?"

Edward se rio un poco. "Tal vez. Probablemente. Pero ya estamos dentro." Tomando un momento para ordenar sus pensamientos, Edward respiró hondo antes de pasar las manos por su cabello y levantarse para pasearse en frente de la chimenea. Bella esperó pacientemente, al saber que tenían algunas cosas que aclarar. Al fin, Edward se sentó a su lado una vez más y miró a su rostro preocupado.

"¿Estás seguro que quieres hacer esto, Edward?"

"No tengo dudas, Bella. Tú no me estás coaccionando a nada. Estoy completamente cuerdo. ¿Qué hay de ti? ¿Estás segura?" No había considerado que podría haberla forzado a esto, y por primera vez, le preocupó su respuesta. Observó como su frente se arrugó y bajó la mirada a sus manos descansando en su regazo.

"Estoy agradecida, Edward, que estés dispuesto a hacer esto por mí. Pero tengo miedo. ¿Dónde termina? ¿Qué pasa si hago algo que te haga enojar? ¿Qué pasa si conoces a alguien más y quieres una salida?"

Sus palabras quedaron en el aire entre ellos por un minuto antes de que él tomara su barbilla en su mano y la elevara hacia la suya. Cuando sus ojos se encontraron, él le sonrió con calidez. "Qué tal si solo dejamos que las cosas pasen, ¿de acuerdo? Vamos a sobrevivir a mañana y pasar las siguientes dos semanas lejos del resto del mundo. Puedes considerar todo lo que estás sintiendo y comeremos un montón de mariscos y usaremos mucho protector solar. Nos encargaremos de todo lo demás conforme suceda."

Cuando Bella asintió de acuerdo, Edward sonrió ampliamente. "Está bien, ahora, ¿puedo pedirte un favor?"

Bella sacudió su cabeza y suspiró, "Mañana salvarás mi carrera y mi dignidad por cuenta propia. Lo menos que puedo hacer es concederte un favor."

Edward se le quedó mirando por un momento antes de levantar su mano izquierda y girar el anillo de compromiso en su dedo. Los ojos de ambos se centraron en él. "¿Si te ofrezco otro anillo, considerarías usarlo en lugar de este? Me es difícil ver el anillo de un infiel y mentiroso en tu mano."

Sacándolo de su dedo, Bella lo puso sobre la mesita de café, sin ver nunca a Edward a los ojos. Era extraño como se sentía como si lo estuviera traicionando al llevarlo. Estaba tratando de comprender ese pensamiento cuando una vez más sintió que levantó su mano. Girando sus ojos para mirarlo, quedó atónita al ver el anillo que estaba deslizando en su dedo. Era plateado. ¿Oro blanco? ¿Tal vez platino? Un simple diamante con corte cuadrado. Era la más hermosa pieza de joyería que jamás había visto, y exactamente lo que hubiese escogido para ella.

"Edward…"

"¿Te gusta? Era de mi abuela, pero podemos conseguir algo más si no te gusta."

Le sonrió con sinceridad, "Es perfecto y me encanta. Gracias."

"De nada. Ahora, una última cosa, y luego probablemente deberías dormir un poco." Mientras estaba hablando, Edward se acercó a la chimenea y tomó un sobre de la repisa. Abriéndolo, sacó un pedazo de papel desdoblándolo, luego lo colocó, así como una pluma, sobre la mesita de café frente a ella.

Era una licencia de matrimonio. Era exactamente igual a la que ella y Jake habían firmado la semana pasada en el ayuntamiento. Sin embargo, está tenía la información de Edward en lugar de la de Jake. Cuando sus ojos inquisidores atraparon los de él, no pudo evitar notar el miedo y preocupación que encontró allí.

"Edward, esta no es válida hasta tres días después de que se ha hecho la solicitud. Ni siquiera pensé en la licencia."

"Lo sé. Esta será válida, pero tienes que saber cómo es posible, y temo que no te gustará mucho." Edward había empezado a pasearse en la habitación una vez más. Empujando sus dedos por su cabello otra vez, no podía verla a los ojos cuando comenzó su historia.

"Antes de que llegar ayer aquí, y antes de que te presentaras a mitad de la noche, yo sabía de Jake y Leah. Y el bebé."


Chan can chan chan! ¿Qué creen que diga Bella ante esta revelación? Él le acaba de admitir que ya sabía lo del engaño de Jacob. Hasta ahora todo iba muy bien, Bella había aceptado su propuesta y Edward la he hecho sentir como Jacob nunca lo había hecho. ¿Cambiará de opinión ahora? Y, ¿qué les pareció Renee? Es obvio que la relación entre ella y Bella no es nada buena. Ya veremos la reacción de Bella. Muchas gracias por el recibimiento que le dieron a este fic. Gracias por los alertas y favoritos y como siempre, gracias por alegrarme el día con sus palabras y ánimo para seguir: Anuca, patymdn, Polibells13, Melania, Laura Katherine, JulieDeSousaRK, marieisahale, Sully YM, Jade HSos, Danny, adriana molina, Katherine T Morgenstern Pierce, Pola Cullen Masen, Reva4, EmDreams Hunter, Jael Cullen Stewart, CarolinaYDM, Tata XOXO, Loonydraconian, bella, cary, Maritha, Manligrez, vanecullenciprianogrey, Rimasonante, Ericastelo, EmmaBe, Diana diaz, Pam Malfoy Black, , yessifer cullen hale, Jocelyn907, Cobrizo Cullen, Jenny CR. Saludos y nos leemos el próximo capítulo :)