Ranma despertó un poco confundido, desde hacía unos días estaba acostumbrado a levantarse por el ruido de la calle o por el frío que se colaba por la ventana, sin embargo se sentía muy cómodo y calentito entre unas sábanas de lo más suaves que para nada se parecían a las suyas. Se acurrucó complacido sobre sí mismo como un niño que quiere alargar sus horas de sueño un sábado por la mañana. Aunque por desgracia todavía era martes. Casi a regañadientes abrió lentamente los ojos y lo primero que vio fue una fila de peluches delante suyo observándolo desafiantes. Definitivamente este no era su cuarto. Se asustó e incorporó de golpe. Miró a su alrededor y reafirmó la idea de que esa no era su habitación, era la de Akane. Un poco alterado y con un extraño dolor de cabeza y malestar general empezó a pensar en cómo había llegado hasta allí. En un movimiento casi involuntario levantó las mantas que lo cubrían y miró si estaba vestido, para su alivio llevaba los pantalones del pijama, como mínimo parecía que no había hecho nada malo con la peliazul. Empezó a recordar y llegaron a su memoria pequeñas imágenes de su marimacho ofreciéndole un masaje de lo más placentero y relajante, ¿sería así cómo se quedó dormido en la cama de Akane? Temía por su vida, tenía tantísimas dudas, la primera y más importante era "¿Por qué sigo vivo?" estaba claro que si seguía con vida después de osar dormir con ella era porque tarde o temprano ella querría vengarse, seguramente lo torturaría lenta y sádicamente hasta que él le rogara que lo perdonara. Se quedó en la cama sin saber qué hacer, hasta que pocos minutos más tarde su esposa entró a la habitación con un vaso de agua y algunos medicamentos, se acercó hacia él y él le devolvió la mirada muy asustado y un poco sonrojado.

- Por fin despertaste. ¿Cómo estás? – dijo colocando las cosas en la mesita.

- Raro, ¿qué hago aquí? – se atrevió a preguntar al ver el estado calmado de la peliazul.

- Te quedaste dormido y como tenías fiebre no quise despertarte.

- ¿Fiebre?

- Sí, parece que ayer te resfriaste.

- ¿He-hemos… ya sabes, dormido los dos aquí? – dijo él tapándose el torso desnudo señalando con miedo el colchón.

- Aha, pero tranquilo, Tortu-chan y los demás estaban entre nosotros. No has tenido que tocarme ni con un palo – dijo ella con humor.

- Ah, ahora entiendo lo de los peluches… creo que no era necesario – dijo entrecerrando los ojos.

- No me habías dicho que tu ventana estaba rota… habrás pasado frío estos días.

- Bueno, no le di demasiada importancia. ¿Qué hora es?

- Casi las nueve.

- Akane, ¡tenemos que ir a clase!

- Ni hablar. Estás enfermo, esta noche has tenido mucha fiebre, te vas a quedar aquí a descansar.

- Pero no estoy tan mal ¡Achús!

- Ves como sí, quédate ahí y sé un buen paciente.

- ¿Vas a ser mi enfermera personal? – Ranma se sonrojó cuando vio lo que acababa de decir y cómo podía haber sonado.

- Eso parece – gracias a dios Akane era demasiado ingenua y no pilló la posible segunda intención de esa frase.

- Tienes la práctica de fisioterapia – afirmó él con un poco de preocupación.

- Ya he llamado diciendo que me encuentro mal, mañana me repetirán la práctica. Es lo que tiene ser una buena estudiante, que me permiten hacer estas cosas.

- Serás suertuda… Gracias Akane.

- ¿Qué clase de enfermera sería si abandonara así a alguien tan desvalido como tú?

- Tampoco exageres…

- Vamos, túmbate y descansa. Yo cuidaré de ti – dijo guiñándole un ojo.

Él notó como los calores le subían a la cabeza, era cosa suya o últimamente Akane estaba siendo más ¿femenina? incluso ¿coqueta? Entre la manera en la que ayer lo invitó a la cama, la manera en que le confesó que le parecía bien que él quisiera verle los pechos, como le había guiñado el ojo justo ahora… ¿qué habían hecho con su marimacho? Ranma empezaba a notar que igual deseaba estar con ella de otra manera, empezaba a notar que los deseos de estar cerca de ella crecían en su interior y a veces creía que incluso podía afirmar que la encontraba guapa y… sexy. ¿Pero en qué estaba pensando? Todo esto era cosa de la fiebre, seguro, se estaba volviendo loco… todo esto del matrimonio lo estaba trastocando. Intentó dormir un poco más para recuperarse rápidamente. No quería faltar un día más a clase, ni al gimnasio, seguro que Tomohisa tendría problemas para sustituirle, así que salió de la habitación con la intención de llamar a su jefe y comentarle que necesitaba quedarse en casa hoy pero que iría a dar la clase si fuera necesario. Al llegar al comedor vio a su mujer agachada en el suelo recogiendo unos cubiertos que se le habían caído. Desde su perspectiva los atributos de Akane podían apreciarse a la perfección. Estaban muy juntos, abultados, grandes, bonitos, no podía quitarle los ojos de encima y tuvo que parpadear un par de veces para volver en sí. Ella lo vio muy sonrojado y preocupada se acercó a él.

- Parece que sigues con fiebre.

- Voy a darme una ducha. Fría. Ahora. – dijo de forma autómata.

- Igual te va bien para bajarte la fiebre, déjame ver cómo… - ella se puso de puntillas y le tocó la frente, Ranma notó una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo por ese simple roce, se apartó con demasiada rapidez y eso molestó un poco a la peliazul.

- Tranquilo, no hace falta que te apartes con tanto ímpetu… si tanto asco te doy sólo dilo.

- No es eso… sólo… quiero ducharme. ¿Puedes llamar a Tomohisa y decirle que no iré?

- Ya lo hice – dijo visiblemente enfadada por el gesto de Ranma – dice que no hay problema.

- Akane, perdona, no quise…

- No importa. Ve, no quiero que te suba la fiebre – respondió sin siquiera mirarlo.

El chico estaba demasiado confundido, empezaba a sentir cosas que antes no había experimentado. No había duda de que tenía sentimientos muy fuertes por Akane, no se hubiera casado con ella de no ser así, pero de ahí a desearla de esta manera había un abismo. Los sueños que últimamente tenía, las sensaciones que le hacía sentir ella, el placer que sentía al notarla cerca. ¿Qué significaba todo eso? ¿A esto se referían los de su clase cuando hablaban de las chicas con las que estaban? ¿Era esto un… deseo… sexual? Ranma sacudió la cabeza deshaciéndose de esos impuros pensamientos, si ella se enterara de esto lo lapidaría por pervertido. Ni loca ella dejaría que él le diera siquiera un beso en la boca, mucho menos llegar a... No es que quisiera, claro que no. Resopló fastidiado y algo mareado por su alta temperatura, se duchó y procuró calmar esa ansiedad que de repente le había entrado.

Akane por su lado se sintió rechazada, cuando ella había intentado acercarse a él la había alejado descaradamente, ni que ella tuviera una enfermedad contagiosa, tan sólo quería ser una buena esposa y demostrarle que le importaba. Pero como no, el gran Ranma Saotome tenía que restregarle que la veía como a una marimacho, que nunca se atrevería a tocarla… y ella como una tonta ansiando un beso, ni que fuera en la mejilla. Tenía que dejarle claro que la niña insegura del instituto ya no era la que ahora vivía con él, quería aprender a vestir más femenina, a enseñarle que ella podía ser tan guapa como Ukyo y tan sexy como Shampoo. No sería fácil porque hasta ahora no se había preocupado por estas cosas, pero la realidad era que desde que empezó la universidad sentía que era la más "infantil" de clase y ansiaba empezar a sentirse adulta, ya no sólo por Ranma, también por ella misma. Se fue a su habitación aprovechando que Ranma estaba en la ducha, se cambió rápidamente, escogió un vestido azul que su hermana Nabiki le había regalado, nada fuera de lo normal, pero quizás un poco más revelador que los que acostumbraba vestir. Cogió una mochila de su armario y cuando se disponía a salir topó con Ranma.

- ¿Dónde vas? – dijo mirándola de arriba abajo al notar su cambio de atuendo.

- Tengo que hacer unos recados.

- ¿No ibas a cuidarme?

- Oh, creo que sabes cuidarte solo perfectamente. Tú descansa y tómate la medicina. Hasta luego – dijo con indiferencia.

El de la trenza frunció el ceño e indignado regresó hacia la cama de Akane. Se estiró y se tapó con la manta hasta la nariz. Estaba bastante molesto, ¿no se suponía que ella iba a ser su enfermera? ¿Por qué salía ahora y así de guapa? Guapa, eso es lo que había pensado. Harto de la fiebre estúpida que lo hacía flipar decidió cerrar los ojos.

Akane fue a comprar algunas cosas y finalmente se dirigió al gimnasio donde su marido trabajaba. Sabía que él se había esforzado mucho para tener varios grupos de aprendices y siempre quería quedar bien con Tomohisa, por eso ella quiso ir hasta allí y ofrecerse a ayudar en cuanto pudiera en ausencia de su esposo. Le encantó la arquitectura del lugar, entró y las recepcionistas la guiaron hasta el despacho del dueño.

- Buenas tardes señor Kobayashi, soy Akane Tendo.

- ¿Akane? No me lo puedo creer… soy un gran fan tuyo, ¿me firmarías un autógrafo?

- No entiendo señor, se debe confundir, soy la prometida de Ranma.

- Oh querida no hace falta que me mientas a mi también, Ranma me lo contó todo, sé que estáis casados, pero tranquila, tengo los labios sellados.

- Ah vaya, entonces, ¿por qué querría un autógrafo mío?

- Porque sois los mejores héroes de cualquier cómic, me encanta vuestra historia, tan romántica… no todo el mundo se sacrificaría por la persona a la que ama como vosotros hicisteis – ella enrojeció tanto que creyó estar en llamas.

- ¿Ha-habla de Jusenkyo?

- Sí, escuché la historia en China y me enamoré de vuestro romance – decía ensoñador Tomohisa.

- Gracias, supongo. Oiga he venido porque como le dije por teléfono Ranma está enfermo y está muy preocupado por si esto le ocasiona problemas. He venido a asistirle en lo que necesite, yo también soy una artista marcial así que podría hacerlo encantada.

- Algo me comentó Ranma. Él está muy orgulloso de ti aunque no lo diga, no es un chico muy sentimental jaja – ella sonrió complacida por las palabras de aquel hombre.

- Entonces, ¿qué quiere que haga?

- ¿Podrías tan solo ayudar a calentar al grupo de Ranma y avisarme cuando estén listos? Es un grupo de 23 chicos, él puede con todos espero estar a la altura, hace bastante que no doy clases.

- Claro, voy a cambiarme, estaré lista en nada.

Akane ayudó a los muchachos a hacer estiramientos y a calentar sus músculos antes de que Tomohisa les diera la clase. Ella estaba encantada con la idea de enseñar en un dojo, al fin y al cabo ese sería su futuro, eso sería lo que siempre había soñado. Sin embargo los chicos de aquella clase eran aquellos a los que su esposo llamó gilipollas el día en que los conoció, y aunque ella lo regañó por hablar mal de ellos, creía que ahora entendía un poquitín más el adjetivo que él había usado. La miraban raro y hablaban entre ellos, tardaron bastante en centrarse y prestar atención a Akane, pero al final Tomohisa apareció, los puso firmes y ella pudo irse. Le hizo gracia ver cómo se daban las clases, tenía ganas de observar a Ranma haciendo de sensei, seguro que era un borde mandón, no como ella que al ser la primera vez había querido ser suave. Pensó que la próxima vez sería una sargento tenebrosa y que dejaría k.o. a todo aquel que no la escuchara. Sonrió al pensar en cómo Ranma y ella podrían atemorizar a todos sus futuros alumnos en una simple clase, lo cual le hizo sonreír. Por suerte todo esto y las palabras del jefe habían hecho que olvidara un poco su enfado.

De camino a casa se encontró a Ryan, que regresaba de la universidad e iba directo hacia el hogar de la joven "Tendo". Como él no la había visto en la facultad y la había estado buscando para desayunar con ella se acercó y le preguntó el motivo de su ausencia. Finalmente, y aunque no le gustara mentir, no le quedó otra que decirle que Ranko, su compañera de piso, estaba enferma y por eso se había quedado en casa cuidando de ella. Ryan vio una oportunidad de lujo para pasar más rato con la peliazul y así conocerla mejor, él le dijo que iba a comprar unas pastas para animar a Ranko ya que sería grosero no pasar a ver cómo está y desearle que se mejore. Akane intentó por todos los medios evitarlo, pero este chico era incluso más terco que Ranma, aunque debía reconocer que eso era todo un detalle por parte del chico. Mientras él iba a por las dichosas pastas, Akane se dirigió hacia casa, llegó corriendo a su piso y al entrar vio a Ranma mirando el televisor en el comedor.

- Vaya, qué recado más largo – dijo irónico el muchacho al oír como se acercaba.

- Corre Ranma, debes transformarte en chica.

- ¿Para qué?

- Me he encontrado a Ryan. Ranko enferma. Él viene a verte – decía casi sin aliento.

- ¿Qué viene a verme? No quiero que venga a nuestra casa.

- Por favor Ranma, tú me metiste en esto, tú le dijiste que eras mi compañera de piso.

- Arg… bueno, está bien, pero me debes una – Ranma fue hacia el baño sonriendo, se le había ocurrido una buena idea.

- Por cierto ¿Cómo estás? – gritó Akane desde la cocina.

- Mucho mejor – fue lo último que respondió antes de entrar en la bañera.

Poco después la pelirroja salió envuelta en la bata de su mujer. Se sentó y esperó la llegada del inglés pesado, que apareció en un abrir y cerrar de ojos. Akane le abrió la puerta y él entró con una bandeja de mochis de té verde.

- Hola de nuevo Akane-chan, antes no te lo dije pero ese vestido te queda de maravilla.

- Oh gracias Ryan-kun, por fin alguien lo aprecia – dijo gritando para que Ranma lo escuchara - Ranko está en el sofá.

- Ranko-chan, encantado de verte de nuevo, ¿cómo te sientes?

- Cof, cof, enferma. ¿Son para mi? – dijo señalando los dulces.

- Sí, y para Akane.

- Oh gracias Ryan-kun. Pero para la próxima vez debes saber que me gustan más los de cheesecake.

- Mmm lo tendré en cuenta.

- Dime… ¿tienes novia? – preguntó la muchacha indiscreta.

- No… Tuve un desengaño amoroso. Desde entonces pensé: en mi vida, para qué darle mi valioso tiempo a quién no le importa si vivo o muero – Ranma levantó la ceja sorprendido, no era la primera vez que oía esa frase pero no sabía dónde la había escuchado.

- Qué profundo Ryan-kun – comentó Akane.

- Vaya, entonces estás libre… ¿Te interesa alguien? – seguía insistiendo la pelirroja. El rubio miró de reojo a Akane y sonrió, Ranma lo notó y continuó – Oh… ¿miras a Akane? Debes saber que ella está prometida.

- Lo sé, y no me importa.

- ¿No te importa? No es muy varonil querer robarle la mujer a otro.

- No pretendo robar nada…

- El prometido de Akane es guapo, sexy, fuerte, fornido, inteligente, espectacular, el mejor artista marcial, divertido, gracioso, amable, agradable, cariñoso, polifacético, …

- ¿Es que acaso te gusta el prometido de Akane-chan, Ranko-chan?

- ¿A mi? Qué va… Pero sí hay otro chico que me hace gracia – dijo haciéndole ojitos al londinense.

Akane roló los ojos, Ranma volvía a hacer de las suyas cuando se sentía celoso.

-Voy a por té, nos hemos quedado sin y nos irá bien para acompañar los mochis.

Una vez la peliazul desapareció por la puerta los otros dos siguieron hablando.

- Ryan-kun, el prometido de Akane está en el club de básquet de tú misma universidad, porqué no te apuntas y así comprobamos quien es mejor de los dos.

- Hablas como si fueras él.

- No lo soy, pero lo conozco a la perfección. Aunque yo te apoyaré a ti – dijo fingiendo timidez.

- Por mi genial, mañana iré a ver si todavía hay plazas – dijo el chico, Ranma sonrió pensando que lo dejaría en ridículo en un santiamén.

- A ver quién gana pues – dijo emitiendo una maligna risa.

- Oye Ranko-chan, no pareces muy enferma…

- Cof, cof, o Ryan-kun, eso es porque tenerte cerca me ha hecho mejorar.

Akane entró y estuvieron los tres tomando un poco de té y los mochis, después Ryan se fue y Ranma corrió a convertirse en chico de nuevo, desde que se casó prefería pasar más rato como hombre que como mujer, no quería que estar casada con él fuera algo demasiado raro para la peliazul.

Mientras se mojaba con agua caliente empezó a pensar en que le parecía demasiada casualidad que Akane se hubiera puesto tan guapa para hacer recados y después apareciera con el pingüino ese. ¿Pudiera ser que ella se sintiera atraída por él y por eso estuviera siendo más femenina últimamente? Empezó a reír sólo al imaginarse la cara de su esposa cuando viera como él le daba una paliza jugando a baloncesto a su querido inglés. Tenía que dejar claro quién era su hombre y eso lo haría cuando volviera a ver al rubio. El chico salió y vio a Akane estudiando en su escritorio, se acercó hasta ella silenciosamente y cuando la tuvo a su merced la asustó con un sonoro "Buh".

Ella dio un salto y pegó un grito enorme. Sin querer y llena de miedo acabó en los brazos de Ranma que la miró sin esperarse eso. Ella se ruborizó y rápidamente se alejó de él.

- ¡Idiota! No vuelvas a hacer eso.

- Perdona, ha sido una tentación demasiado difícil de esquivar.

- ¿Qué quieres?

- Quiero saber qué recado has ido a hacer…

- He ido a hablar con Tomohisa a ver si necesitaba algo durante tu clase, eso es todo.

- Anda por fin lo has conocidos.

- Sí, es muy agradable e incluso me ha pedido un autógrafo jaja, es muy gracioso.

- ¿No ha tenido problemas con las clases?

- No, me ha dicho que llevaba tiempo sin enseñar pero que se las arreglaría.

- Pobre Kobayashi, hoy me tocaban los capullos esos, espero que no te hayas relacionado con ellos porque son lo peor – ella negó con la cabeza, no quería decirle que no supo ponerlos a ralla y que fue Tomohisa quien los hizo callar. Su orgullo estaba por encima de todo.

- Ra-Ranma… me gustaría… ir a… mmm… ir a verte dar clases algún día – dijo tímida.

- ¿Te-te gustaría verme? – él notando sus mejillas tornarse color carmín preguntó contento.

- Sí, bueno… ya sabes, se supone que algún día tú y yo enseñaremos en el dojo Tendo y… sería interesante ver cómo lo haces.

- ¿Quieres examinarme para ver si merezco ese puesto?

- No ¡No es eso!

- ¿Cómo puedes dudar de que lo haré bien? Soy el mejor en todo – dijo ofendido. Akane se enfadó porque él la había malinterpretado.

- Cuando tenga más tiempo libre quiero dar clases yo también. Así que empieza a entrenarme ya.

- Ahora tienes muchos trabajos.

- Me da igual.

- Está bien, si luego suspendes no vengas llorando.

- Tranquilo no buscaría tu hombro para desahogarme.

Unos segundos de silencio incómodo inundaron la habitación, pero él había venido con un claro propósito y no pensaba irse de allí hasta encontrar la respuesta que estaba buscando.

- Oye, en cuanto al pingüino… por qué, cómo…, quiero decir, a ver… - Ranma no sabía cómo preguntarle si sentía algo por Ryan, se puso las manos detrás de la cabeza y resopló.

- ¿Quieres saber si me gusta Ryan-kun? – Ranma levantó las cejas y se sonrojó, cómo podía leerle ella la mente cuando quería.

- Mmm no, claro que no… me da igual si te gusta.

- Entonces no te importará que mañana vaya con él al cine.

- ¿Para qué querrías ir con ese pingüino al cine? Estás casada sabes…

- Jaja, es broma, sólo quería ponerte un poco más celoso. Me encanta como se te arruga la frente cuando estás celoso – dijo golpeándole con un dedo la frente.

- Bah, me largo de aquí – mientras él decía esto ella corrió hacia la puerta y la cerró barriéndole el paso al de la trenza.

- Oh vamos, te lo debía por asustarme. Tienes que ayudarme para la práctica de mañana, ha sido tu culpa que no hiciera el test hoy.

- ¿Quieres darme otro masaje? – preguntó él esperando una respuesta afirmativa, se moría por otro masaje.

- Si no te importa, ayer me fue muy bien para aprender bien los puntos.

- Bueno… si para ti es importante puedo hacer el esfuerzo. Pero recuerda; nada de puños o uñas, hazlo suave y con cariño – Ranma empezó a quitarse la camisa mientras se acercaba a la cama de su esposa y se estiraba bocabajo, ella enrojeció al escuchar las palabras salir de su boca como si nada, definitivamente algo estaba cambiando entre ellos.

- De acuerdo, pero nada de dormirse esta vez, hoy no dormirás conmigo pervertido – dijo ella casi sentándose encima de Ranma sonriendo.

- Tranquila, no dormiría con un gorila como tu a propósito en la vida – dijo él inhalando una vez más el aroma de su esposa impregnado en la almohada.

CONTINUARÁ

Bueno, bueno nuevo capítulo subido ya. ¿Qué os pareció? Creo que ya era hora de que Ranko y sus engaños aparecieran jaja, ¿qué sería de Ranma ½ sin Ranko intentando ligar con los pretendientes de Akane? Con que otro masaje… ¿creeis que volverán a dormir juntos? Por último espero que aunque quizás este es un capítulo un poco más lento sirve para empezar a entender los cambios en cuanto a estos dos, Ranma empieza a sentir cosquillitas cuando tiene demasiado cerca a su mujer y ella quiere empezar a ser más sexy para él…

Quiero agradeceros again and again los comentarios, los follows, los favorited y todas y cada una de las lecturas de la historia. Me encanta que os guste y que la leais, de verdad, estoy disfrutando muchísimo escribiéndola e imaginándome qué pasaría si todo esto ocurriera de verdad en el manga. Como siempre nuevos comentarios, criticas o dudas serán bien recibidos : )

Tengo una pregunta general, de la que yo no tengo respuesta, y es que me gustaría saber quién os gusta más de los dos, ¿Ranma o Akane? Igual no os gusta ninguno de ellos, aunque lo dudo, en ese caso podéis decirme otro personaje XD

¡ABRAZOS ENORMES PARA TODOS Y MILLONES DE GRACIAS!

Taisho Yolotzin: ¡Hola! Sí, la clavaste, cuando Akane le dice car… iba a decir cariño, tuve miedo que no se entendiera pero me alegra ver que sí : ) No han dormido abrazaditos porque había mil peluches en medio XD pero algo es algo… Por ahora me sabe mal pero me sería imposible seguir el ritmo de la historia publicando día sí día no, sorry :( Espero que te gustara el cap. ¡Abrazos!

Escarlatta: Hola Escarlatta, muchísimas gracias por dejar tu comentario, intentaré seguir todo lo que dices. Supongo que en este capítulo has visto aún más lo desconcertado que está Ranma por ese deseo sexual que está empezando a no saber controlar, creo que es un paso muy importante para ambos. Entiendo que al principio los vieras algo fríos, pero no quería hacer que sus personalidades cambiran de la noche a la mañana por el simple hecho de estar casados, creo que es mejor ver esta paulatina evolución en su relación. En cuanto a Izumi jaja ya se verá en un par de capítulos cuál es su verdadera intención y en cuanto a Ryan ya ves que se las arreglará para hacer enfadar y poner celoso a Ranma XD Y Nanami también jugará su parte, pero quedan 3 capítulos para ello si no me equivoco… Espero no dejarme nada y que hayas disfrutado de la lectura. ¡Abrazos!

Maria500: Ohh gracias, espero que disfrutaras del cap de hoy. ¡Saludos!

noemib: Noemi! Moltíssimes gràcies per seguir comentant. Ja has vist que el "despertar" del Ranma ha estat tranquilet jaja, ¿creus que han dormit junts també al final d'aquest capítol? Merci per creure que l'evolució, els personatges i l'humor són els addients a la historia, m'alegra molt llegir això. Petons i espero llegir-te aviat : )

FrankieMarinZ: Muchas gracias : ) ¡Deseo que este también te gustara!

Afrika: Jajaja hola Afrika, ¿cómo viste los celos de Ranma hacia Ryan? Espero que te parecieran bien ajaj. ¡Besos!

deliza22: Uo no sabes como me encanta que este capítulo fuera tu preferido, también es el mío XD

Soy muy fan de tu #RanmaChallenge jaja me alegra que seas tan fan del manga como yo y disfrutes de estos pequeños "recuerdos" que dejo… Como me reí con ese capítulo con Nodoka…

Si te gustó Ryan espero que te haya gustado la escenita de Ranko con él en este chapter XD

Sobre P-Chan es gracioso porque yo vi Ranma en mi idioma natal que es el catalán y allí se llamaba Bacunet, lo sé, nada que ver jaja, pero significa también cerdito pequeño… al principio se me hacía muy raro llamarlo P-chan, pero me acostumbré. Ay sí, Do-chan jaja, adoro ese cap también.

Jajaja dormieron juntos y Akane lo quiso cuidar y mimar a su manera, si es que es una buena enfermera después de todo, y quién no querría ser la enfermera de semejante hombre jaja.

En fin, millones de gracias por tus palabras, me encantó tu comentario. ¡Un abrazo enorme!

Guest: Jaja bieeen un mundo lleno de Elis es lo mejor, imagino que eres Eliza, pero se puso tu comentario como guest. Espero que disfrutaras del capítulo. ¡Abrazos!

Guest: Oix creo que en este capítulo son cariñosos a su pequeña y rara manera, me encantan tanto XD ¡Saludos!

Amigo: ¡Amigo! Me gusta que te gustara el capítulo y el pretendiente de Akane, hoy vuelve a tener un papel importante. Me alegra que te resultara gracioso el pensamiento de Ranma jaja, como si Akane se fuera a entregar a él así como así. Al final no despertó abrazando a Akane, quería haceros sufrir un poco más jaja ¿crees que Ranma se dormirá hoy también? ¡Un abrazo!

ElvisF231: ¡Hola, hola! Todo bien, ¿y tu? Me preguntabas para cuando su primer beso… no quiero desvelar nada, pero debes saber que deberás esperar muy muy poco para ver un beso en esa historia… ta ta taaataa (música de tensión XD) Pues sí durmieron juntitos por primera, ¿será la última? Ryan a mi me gusta, personalmente creo que saldrá bastante en esta historia, si acabará siendo amigo de Ranma o no ya lo veremos :P Por supuesto hay que celebrar loas 100 reviews, uee¡Un abrazo!

Snorlax 345: ¡Snorlax 345 querido! Siempre es un placer leer tus comentarios, gracias por seguir tan de cerca la historia. Espero que te guste este cap, es un poco más lento quizás, pero creo que era necesaria la conversación entre Ranko y Ryan XD ¡Un abrazo enorme!

AbiTaisho: Ayy como me alegra que pensaras que era el episodio más tierno jaja, a mi también me lo pareció. Akane es más lista de lo que parece, mira como sabe cómo embaucar a Ranma para darle otro masaje :P ¡Un abrazo!

Haruri Saotome: Jajaja ups si tenías problemas con Ryan no sé qué te habrá parecido este episodio jaja. Bueno aunque poco a poco van perdiendo la vergüenza y Akane incluso ya se atreve a pedirle a Ranma que se deje masajear por ella. Me alegra que disfrutes de sus afectos en soledad, yo también los disfruto mucho. ¡Un abrazo amiga y como siempre gracias por tu comentario :)!

Yahiko Saotome: Al final no ha habido escena al despertar, han sido civilizados jaja, esperemos que como dices, en unos cuantos capítulos su sueño se haga realidad. :P ¡Un abrazo!

Annabf1982: Pobre Ryan jaja creo que es el personaje más pesado que he creado nunca, pero a mi me hace gracia :P Sé que cualquiera que sea una amenaza para la pareja Rankane no será bien recibido, pero bueno, si no tuvieran competencia sería todo muy aburrido.

Jaja me gusta que te gusten los momentos de lujuría en la cabeza de Ranma, en este capítulo empieza a descubrir que oh oh, quiere tener a Akane mucho más cerca de lo que creía jajaja, y la pobre Akane como no, lo malinterpreta XD Me n'alegro molt que riguessis amb la part del massatge, realment el volia fer divertit i veig que ha funcionat, com a mínim amb tu :) ¡Una abraçada ben forta!

SaeKodachi47: No me puedo creer que te levantaras a por agua a las 3 y pico y decidieras leer el capítulo, wow, millones de gracias. Jajaj Ranmita sin reclamos en la cama… Espero que disfrutaras del capítulo amiga! Me tienes gritando a la pantalla con DEN, cada vez que veo que están a punto de delatarse y al final siguen sin saber que son ellos, arg, felicidades por la historia y la intriga que has sabido darle. ¡Un grandísimo abrazo!

Fins aviat!