Esa mañana Ranma volvió a despertar en una cama que no era la suya pero que sin embargo empezaba a reconocer de maravilla. No había abierto todavía los ojos, pero la calidez de las sábanas y el silencio a su alrededor le confirmaban que se encontraba en la habitación de su esposa por segunda vez consecutiva. Un poco más activo notó como sus brazos no estaban reposando como de costumbre a sus anchas, sino que estaban abrazando algo agradable al tacto, algo suave, algo blando. Temiendo abrir los ojos, intentó asegurarse de qué era lo que tenía agarrado con tanta presión, evidentemente se hacía una idea, pero le aterraba levantar los párpados y que una chica de pelo azulado lo matara por atrevido. Se la jugó y con un leve movimiento acarició la superficie de aquello que sujetaba. Sorprendido descubrió que se trataba de algo muy peludo. Se asustó momentáneamente al pensar que igual su mujer debería depilarse un poco mejor, no la recordaba con tanto vello.
Fue una dulce y casi imperceptible risa la que le hizo reaccionar del todo. Al levantar su mirada se encontró a Akane de pie mirándolo fijamente, sonriendo vívidamente mientras sujetaba una cámara polaroid entre sus manos. Si ella no era lo que estaba abrazando… entonces… ¡Flash! La peliazul tomó una fotografía justo cuando Ranma descubría como envolvía a Tortu-chan con sus manazas. Escuchó como salía lentamente la fotografía de la cámara y en un rápido movimiento intentó arrebatársela a Akane de las manos, pero ella fue más veloz y salió corriendo de la habitación riendo.
El de la trenza no podía permitir que nadie viera semejante imagen, él, un hombre hecho y derecho durmiendo abrazado a un peluche llamado Tortu-chan… si algo así cayera en manos de Nodoka tendría que cometer seppukku ipso facto. Sin pensárselo dos veces voló hacia el comedor donde vio a la peliazul mal escondida detrás del sofá. Sonrió por la actitud infantil de su esposa, pero no iba a permitir que ella se quedara con la foto, seguro que si Nabiki la encontraba la vendería por un buen precio.
- Te veo los pies tonta – dijo Ranma con humor.
- Vaya, si no me escondía, sólo estaba pensando en cuánto me pagaría Shampoo por esta linda imagen de su querido airen.
- No serás capaz de vendérsela…
- Quién sabe… el dinero nos iría bien.
- ¡Dámela Akane!
El pelinegro se abalanzó sobre el sofá y ella lo esquivó con facilidad, corrió hacia la mesa y estuvieron dando círculos sin llegar a atraparse un buen rato. Ambos reían y veían que se estaban tomando aquello como un juego, era una buena manera de despertar y de algún modo, entrenar.
- Vamos Akane, dámela – dijo él calmado. Ella negó con la cabeza.
- Tendrás que quitármela.
La chica corrió hacia la cocina, allí vio que estaba atrapada, detrás suyo sólo había la encimera y a su derecha la nevera, al otro lado sólo quedaba la maldita pared y enfrente estaba Ranma quien ya había llegado hasta ella. Se fue acercando lentamente y ella escondió la foto detrás de su espalda. El muchacho cada vez estaba más cerca y ella entendió que había perdido y que el juego había terminado, pero aún a sabiendas de eso no dejaría que se hiciera con ella todavía.
Cuando su marido estuvo justo delante de Akane la acorraló colocando sus brazos a ambos lados de la chica, sujetando la encimera con ambas manos impidiendo su escapatoria. Él la miraba triunfante y ella con las cejas apretadas un tanto enfurruñada.
- Oh no te enfades, sabías que ganaría.
- Oh olvidaba que el gran Ranma Saotome siempre gana – dijo irónica imitándolo.
- Vamos dámela ya.
- Nop…
- Akane…
- Si la quieres quítamela.
Ranma se acercó todavía más a ella, sus cuerpos podían tocarse pero ninguno de los dos prestó atención a este hecho ya que estaban demasiado empecinados en no dejarse vencer. Ella apretaba la foto detrás de sí y él en un intento de arrebatarle aquel preciado objeto la rodeó con sus brazos intentando alcanzar su objetivo. Ella se removió un poco evitando que él pudiera cogerlo con facilidad y él para tener mejor acceso pasó su cabeza por el lado del cuello de Akane para ver con qué mano estaba aguantando la imagen. Cuando quisieron darse cuenta ya se encontraban en una situación de lo más comprometida. Nunca habían estado tan cerca sin alguna distracción de por medio, sin ser molestados, sin insultarse, sin pelear. En esta posición Ranma podía oler el champú del cabello de su mujer que tanto le gustaba inhalar en su almohada. Separándose muy lentamente de ella acabó mirándola fijamente a los ojos. Ella soltó la fotografía y colocó sus manos en el pecho de su marido casi de manera involuntaria, sentía que el momento lo requería. Él apartó un mechón de pelo que reposaba en la cara ahora sonrojada de Akane. Ambos tragaron saliva y se acercaron poco a poco, inclinando sus cabezas lentamente para tener mejor ángulo y encajar a la perfección. La peliazul apartó sus manos del torso desnudo de Ranma que había llegado allí tal y como había despertado, sin embargo no quiso posponer lo que estaba apunto de ocurrir, así que posicionó sus manos detrás del cuello del pelinegro algo nerviosa y cohibida. Ambos se miraron a los ojos buscando en el otro el consentimiento para que por fin se pudieran besar, sonrieron al ver lo absurdos que estaban siendo y bajando suavemente los párpados por fin consiguieron juntar sus labios en un tierno, dulce e inseguro primer beso. Akane notó como cuando entraron en contacto sus labios sus piernas se convirtieron en gelatina, notó las malditas mariposas de las que todo el mundo habla revolotear por todo su estómago mientras le cantaban armoniosas una preciosa melodía que no dejaba de repetir "Ranma te está besando". Por un instante todos los insultos que él le había gritado en algún momento desaparecieron del pasado y se esfumaron de la mente de la peliazul. Él por otro lado estaba sorprendido, nada de mazos, nada de golpes, estaba besando a Akane y le estaba encantando. Tantas veces había escapado de su boca la palabra marimacho y ahora se arrepentía enormemente de haberlas escupido tan despreocupadamente. La piel de su esposa era delicada, ella era delicada, la sentía frágil entre sus manos, casi tanto como aquella vez en Jusenkyo. Asustado por el pensamiento de que podría volver a perderla en un futuro, Ranma se atrevió a cambiar sus manos de posición, ellas aún reposaban en la encimera y poco a poco se animó a colocarlas en la cintura de su mujer. A ella se le erizó el vello al notar como él la sostenía tan tiernamente, sin separar nunca sus bocas. Fue un beso tímido, casi como una caricia, pero sobre todo fue un beso deseado. Él no podía creerse que por fin estuviera pasando y ella sólo podía pensar en lo tierno que estaba siendo su esposo en ese momento. Nada de interrupciones, nada de prometidas o pretendientes, tan sólo ellos dos disfrutando de su intimidad y de su matrimonio a su manera, a su ritmo. El roce de sus labios era algo magnífico que les demostraba cuán equivocados habían estado cada vez que desdecían que se gustaban, cada vez que negaron amarse. Akane lentamente se separó para ver a un Ranma sonrojado, cortado, algo avergonzado, pero también feliz y emocionado. Se miraron unos instantes y se sonrieron, para después observar el interesante suelo. Se morían de vergüenza por lo que acababa de pasar, no sabían cómo continuar con aquella nueva sensación.
Por primera vez ambos se habían quedado sin palabras, de verdad, como si el diccionario de sus mentes se hubiera quedado en blanco y lo único que pudieran repetirse una y otra vez fueran sus nombres y el eco del sustantivo beso y del verbo besar. Sutilmente y sin atreverse a mirar a Akane él dio un pequeño paso hacia atrás para dejar de acorralar a la peliazul. Se rascó la cabeza y puso sus manos detrás de su cuello observando el techo, ella apretaba los labios y jugaba con sus manos nerviosa. Estaban contentos, demasiado como para abrir la boca y decir algo indebido, no querían arruinar ese especial momento por nada. Sin mirarla Ranma se atrevió a coger la mano de su chica y entrelazar sus dedos para que ella viera y entendiera que estaba al cien por cien involucrado en lo que acababa de ocurrir.
RING RING
"Uf salvados por la campana" pensaron ambos, mejor dejarlo así y ahora que no hablar y cagarla. La joven corrió a coger el teléfono, él se hizo a un lado cuando ella pasó por su costado y se sonrieron soltándose la mano.
- ¿Di-diga?
- Akane-chan, ¿estás bien?
- Hola Nabiki onee-chan, sip, todo bien, normal. No hay cambios – contestó aún temblando.
- Vaya qué respuesta más inesperada. Seguro que estabas disfrutando de los placeres de la vida de casada.
- ¡Claro que no! No digas esas cosas…
- Bueno hermanita, sólo quería decirte que Shampoo ya sabe que estáis en Osaka.
- ¡¿Qué?!
- Sí, lo siento. Me ofreció una cantidad que no pude rechazar, perdón. La pobre llevaba mucho ahorrando para comprarme la información, pero tranquila, sólo le dije que Ranma estaba en Osaka, no dónde exactamente. De nada.
- Oh, gracias, qué considerado de tu parte…
- Eh, os he dejado dos meses para que disfrutarais de sexo salvaje y desenfrenado, ahora un poco de celos y problemas os irán bien para mantener la llama de la pasión.
- Estás loca…
- Bien, yo ya te he avisado. Recuerdos a mi cuñadito.
- Adiós Nabiki…
Ranma seguía en la cocina parado mirando cómo Akane conversaba por teléfono, cuando ella colgó lo vio allí de pie pasmado, con un poco de timidez se atrevió a hablarle.
-Era, era Nabiki, dice que Shampoo ya sabe que estás en Osaka, no creo que tarde en encontrarnos.
- Oh, joder.
- Ya, lo sé.
- Bueno, espero que no la líe mucho cuando… se entere.
- Montará un espectáculo…
- Sí… por cierto, Akane – dijo él en un tono que la peliazul no logró descifrar.
- Di-dime Ranma.
- ¡Ya es mía! – gritó sonriendo el de la trenza mostrándole la fotografía a su esposa mientras corría a esconderse a su habitación.
…
Akane dejó a Ranma tomándose una ducha y se apresuró hacia la universidad para llegar a tiempo a la prueba de fisioterapia a la que tanto tenía que agradecerle. Gracias a ella había podido dormir con su esposo por segunda vez, y así descubrir que no tenía qué temer, él no era un lobo feroz que se la iba a comer durante la noche, además disfrutó viendo como sus masajes eran capaces de domarlo y dormirlo de la manera en la que lo hacían, y qué carita ponía cuando dormía. Feliz como hacía tiempo que no estaba, la peliazul corrió hacia sus dos amigas que la llamaron a lo lejos.
- ¡Akane-chan! ¿Cómo estás? Ayer no viniste… - preguntó Yumiko.
- Lo sé, perdón, Ranma estaba enfermo y me quedé con él.
- Ohh, se quedó a cuidar de su amorcito, ¿lo oíste Natsuki-chan? – dijo bromista la del pelo rosado.
- Como la buena enfermera que es, cómo abandonar a un paciente tan guapo.
- Chicas tengo que contaros algo – dijo Akane nerviosa y sonrojada.
- ¿Qué pasa?
- ¡Ranma me besó! – gritó ilusionada.
- ¿Qué qué? ¡Felicidades Akane-chan! – sus dos amigas corrieron a abrazarla mientras se alegraban enormemente por ella. Sabían que era algo que ella ansiaba aunque no lo dijera a menudo, pero es que hay cosas que a veces son demasiado obvias.
- Gracias… siento haberlo dicho pero necesitaba contárselo a alguien, me parece demasiado surrealista…
- Claro, es surrealista que un marido bese a su mujer – bromeó la morena – me alegro mucho por ti, se te ve muy feliz.
- Sip, a ver cómo sigue la cosa… es la primera vez y bueno, no sé si volverá a repetirse – susurró dudosa la joven de pelo azul.
- La primera vez es la más difícil Akane-chan, ahora que ya sabes que le gustas, lo demás irá surgiendo.
- Sí pero… ¿y si no le gustó? ¿Y si ahora todo sigue igual? Quiero decir… esto es nuevo para nosotros…
- Jaja, eres tan mona preocupándote por estas cosas. No me imagino cómo estarás el primer día que te lama un pezón – dijo Natsuki riendo, Yumiko se rio con ella. Akane ardió como el fuego y su cara quedó tan roja al imaginarse algo así que podía confundirse con un tomate.
- ¡Natsuki-chan! No digas eso. Ya te pareces a Nanami…
Akane estaba muy contenta de poder contar con sus dos amigas, ella no era del tipo de chica que hablara con otras chicas de sus sentimientos y de cosas como ésta, pero con ellas era distinto, ahora ya estaba en la universidad y le parecía ridículo negar que quería a su marido. Además, por suerte o por desgracia, ellas no sabían nada de las otras prometidas, por lo que hablar con ellas de Ranma era mucho más fácil. Claro que quería contarles toda la verdad, pero pensó que lo mejor era hacerlo poco a poco, no quería asustarlas todavía explicándoles la locura que acarrea su esposo a sus espaldas; maldiciones, prometidas, acosadoras con leotardos, monstruos alados y viejos pervertidos. Cuando viera ocasión ya se sinceraría con ellas. Por ahora lo importante era ese beso que esa misma mañana había compartido con el hombre de sus sueños. Se preguntaba si a él le había gustado tanto como a ella, si igual que ella querría repetirlo. Se ruborizó al pensar que aquello era algo que nunca hubiera imaginado. Tantos años insultándose y peleando, y ahora vivían juntos y luchaban por no enfadarse, quizás realmente habían madurado y cambiado, aunque todavía ninguno de los dos había externalizado sus sentimientos y sus dudas y su vergüenza seguían latentes.
Sus pensamientos se difuminaron cuando esos odiosos tacones que tan poco gustaban a Akane empezaron a acercarse hacia las tres chicas. Resoplaron al saber que Nanami vendría con algún tipo de noticia relacionada con chicos.
-¡Hello! He descubierto algo importantísimo.
- ¿Qué pasa Nanami-senpai?
- Ya sé quién es la prometida de Ranma… ¿Tienes alguna idea Aka-chan? – preguntó dudosa la exuberante chica. Akane nerviosa tragó saliva, ¿la había descubierto? Iba a responderle que ella misma era su prometida cansada de mentir, cuando Yumiko y Natsuki negaron con la cabeza evitando que se delatara.
- No, ni idea…
- Ay qué mal, no me sale el nombre. Creo que es Jabón – dijo dudosa Nanami.
- ¿Jabón?
- Sí… algo que limpia seguro…
- ¿Shampoo? – preguntó asustada la peliazul.
- ¡Eso! Qué lista eres Aka-chan… - vale quizás ahora la joven Saotome empezaba a sentirse mal por haberle mentido.
- ¿Có-cómo lo sabes?
- Oh ayer vino aquí… yo tenía razón, es un pivón sin demasiada cabeza, habla rarísimo, pero hey, está buena – aclaro Nanami.
- ¿Cómo que ayer vino? – preguntó Akane preocupada.
- Aha, empezó a preguntarme por un tal Airen, que era su prometido y que tenía que encontrarlo. ¿Qué clase de prometida eres que dejas solo a un hombre tan guapo como Saotome? Le dije que se equivocaba, que aquí no estudiaba nadie con ese hombre – punto para Nanami pensó Akane.
- Oh vaya…
- Aunque no es ella la que ahora me preocupa. Ranma pasa mucho tiempo con una chica pequeñita, el otro día me pasaron esta foto – ella sacó una imagen donde podían verse a Ranma y a Izumi en una heladería tomando un helado. Akane no quiso alarmarse, ¿pero qué hacía él en una heladería? Con ella sólo iba convertido en chica…
- Esa debe ser una buena amiga suya… no creo que él le hiciera algo así a su prometida.
- Oh vamos Aka-chan, no eres tan ingenua ¿verdad? Un tío como Ranma puede tener cuantas chicas quiera bajo sus pies, no se conformará con una sola.
- Quizás los tíos con los que tú has estado son así, pero seguro que Ranma quiere a su prometida y sólo tiene ojos para ella – espetó Natsuki defendiendo a su amiga.
- Exacto, ¿con cuántas ha estado que tú sepas Nanami-senpai? Ninguna ¿no? – siguió Yumiko para dar confianza a Akane.
- Mmm tenéis razón… Con ninguna… ¿Creéis que es gay?
- ¡Claro que no! Sólo es un hombre fiel.
- Jajaja, me creería antes que es gay a que ese tío es fiel. Con esos abdominales y esa fuerza no quiero ni imaginarme lo fiera que debe ser en la cama. ¿Oye sabéis qué? Cada vez tengo más ganas de conseguirlo.
- Pobre muchacho déjalo en paz.
- Qué aburridas sois. Os falta un polvo bien echado…
Akane resopló, esa chica la estaba poniendo de mala leche de verdad, y mira que había empezado bien el día. Tenía ganas de chillarle que Ranma la había besado, que sus labios eran sólo suyos, que él estaba casado con ella y sólo con ella. Pero a la vez no podía dejar de preguntarse qué era lo que hacía que él realmente no estuviera con ninguna de las chicas que se tiraban a diario a sus pies, algunas incluso semi-desnudas, como Shampoo o Kodachi. Ranma era… ¿Ranma le era fiel verdad? Él nunca haría algo así, era un hombre de palabra. Malditas dudas absurdas que regresaban una y otra vez a su estúpida cabeza. Y maldita Nanami por poner esas estúpidas ideas en su mente. Esa tarde, después de su última clase iría a visitar a Ranma, debía comunicarle que Shampoo estaba cerca, que debía andar con cuidado. Sabía que hoy no tenía que ir al gimnasio, que Tomohisa le había dicho que acabara de reposar, así que lo encontraría fácilmente en el club de baloncesto ya que él le había dicho que hoy empezaba un nuevo miembro y no quería perderse la bienvenida. Sí, decidido, eso haría, y si todo iba bien, quién sabe, quizás se daban un beso para saludarse…
….
Esa misma mañana después de que Akane se fuera Ranma respiró aliviado y salió de la ducha. Ardía en deseos de volver a besarla, pero no quería forzar las cosas y la verdad es que ahora estaba aún más confundido que antes. Ahora le asaltaban las típicas dudas de adolescente que le llevaban a preguntarse si la había besado bien, si ella se había molestado, si ella querría repetir, cuándo hacerlo, cómo. Meneó la cabeza abruptamente para centrarse e ir hacia la universidad, debía ponerse al día ya que ayer había faltado.
Al entrar a clase se encontró con Yû quien tímido lo saludaba.
- Ra-Ranma, bienvenido, ¿qué pasó ayer?
- ¡Yû! No me encontré muy bien y me quedé en casa.
- Oye Ranma… ¿pu-puedo preguntarte algo sin que te ofendas?
- Claro, dispara.
- ¿Puede que tu prometida esté un poco, ahm, un poco… loca?
- Bueno… Akane se altera muy rápido, es celosa, desconfiada y a veces me golpea… pero no sé si la tacharía de loca – decía riendo rascándose la nuca.
- ¿Akane? No, no… no se llama así.
- Ahm, creo que sí Yû, creo que sé cómo se llama mi prometida.
- Nunca habías dicho su nombre.
- Jaja supongo que me acostumbré a llamarla mi prometida, era raro hablarte de ella por su nombre si no la conocías.
- Bueno, pues ayer vino pero dio un nombre falso. Te-te estaba buscando como loca… me preguntó por ti en un idioma raro y me amenazó. Yo sólo le dije que ni idea de qué me hablaba. No sé si hice mal.
- Yû, Akane estuvo cuidándome casi todo el día… ¿cómo dices que dijo que se llamaba?
- Ahm… ¿Detergente?
- No tengo aquí… ¿necesitas detergente? – preguntó confundido Ranma.
- No, digo que tenía un nombre así… Gel, quizás… No, no, ya sé. ¡Champú!
- ¿Shampoo? Oh dios mío.
- ¿Es ella?
- Shampoo es una chica amazona que cree que estoy prometido con ella también por sus leyes amazonas…
- Oh vaya… ¿pero entonces… Akane es como la real?
- Oh sí, Akane es la definitiva… Oye Yû, te voy a contar algo pero no lo digas por favor. Akane y yo ya estamos casados. Pero sshhtt, debemos evitar que Shampoo lo sepa, no quiero que le haga daño a mi mujer.
- Wow Ranma… Fe-felicidades.
Justo entonces Izumi pasó al lado de los chicos casi sin saludar, Ranma la llamó pero ella no se acercó hacia él, a lo lejos movió su mano para darle la bienvenida pero nada más. La chica que normalmente estaba alegre y contenta se veía un poco decaída y triste.
-Oye Yû, ¿qué le pasa a Izu-chan?
- No-no sé, ayer después de que apareciera la china diciendo que era tu prometida hablamos un poco y se fue sin decirme nada, desde entonces no ha vuelto a hablarme.
CONTINUARÁ
….
OOhhh y el ansiado beso llegó :P Espero que os gustara la escena, la he hecho con mucho cariño para que pareciera natural. Creo que es la descripción más larga de un beso que he hecho hasta ahora. Aunque en muchos fics, incluido en algunos escritos por mi una vez se habían besado ya actuaban como una pareja, en este caso quiero ser más realista y creo que después de eso estarían más confundidos aún y más avergonzados… aunque a partir de aquí está claro que las cosas empezarán a cambiar tanto gradual como radicalmente. Shampoo aparece e Izumi está rara… ¿qué pasará?
Gracias a todos de nuevo por seguir leyendo y comentando y siguiendo la historia… estoy muy contenta por todas las notificaciones que recibo, de verdad, estos días he estado de bajona y leer vuestros comentarios me ha animado mucho :) Gracias, en serio.
UN ABRAZO ENORME PARA TODOS
afrika: Me alegro, espero que disfrutaras de este también. ¡Abrazos!
FrankieMarinZ: ¡Gracias! Espero que opines lo mismo de este. ¡Saludos!
Guest: Oh una altra catalana, al final podrem fer una sardana totes juntes :P Me alegro de que la sigas y te guste. Una abraçada!
deliza22: ¡Deliza22! Gracias por tus palabras, me encanta que te gustara la escena de Ranko y Ryan, lo pasé muy bien escribiéndola. Yo también recordé el capítulo que comentas, realmente Ranma se ve muy guapo jugando XD. En cierto modo yo también me identifico con Akane, me gusta saber que no soy la única, una puede ser femenina de muchas maneras, y Akane (igual que yo XD) lo es a su manera.
Me alegra que te guste cómo se va desarrollando el tema sexual en esta pareja, no es nada fácil hacerlos avanzar la verdad jaja. Leeré sin duda el fic que comentas, porque parece que me va a gustar!
¡Un abrazo enorme!
Haruri Saotome: ¡Haruri querida! Como me gusta que te gustara la aparición de Ranko modo coqueta, siempre han sido de mis escenas preferidas ¿Qué te pareció el beso? Jaja me sabe mal que odies a Ryan… sobre todo porque seguirá saliendo en el fic :P ¡Un abrazo!
Eliza tendo: Jajaja ¿qué te pareció el capítulo? Juro que Ranma seguirá poniéndose celoso y Akane intentando ser más femenina. ¡Saludos tocaya!
Amigo: Exactamente, Ranma empieza a sentir necesidades jaja Pedías que Akane empiece a dormir con Ranma ya, pero por ahora lo dejaremos con un beso… ¿o no? A ver cómo siguen los capítulos. Como siempre gracias por tus acertados comentarios, da gusto leer que disfrutas así de la historia :) ¡Abrazo!
Gaby: ¡Gaby! Ya te echaba de menos :P me alegra que esta historia también te guste y la sigas, aunque de manera incógnita jaja. ¿Te gustó este cap? ¡Un abrazo!
YolotzinTaisho: Ayy qué ilusión que te encante tanto! En el próximo capítulo hay un "encuentro" entre Ryan y Ranma, prometo que merece la pena XD Un abrazo enorme y mil gracias por comentar en los capítuloss, me alegra un montón :)
Snorlax 345: ¡Snorlax 345 querido! Como la has clavado con lo de Kuno Tatewaki jaja, tienes ganas de que haya lemon ¿eh? Aún sigo sopesando esa posibilidad, pero sería mucho más adelante, por ahora os he regalado su primer beso :) Como me tardé el domingo pasado he decidido adelantar la actualización de mañana :P ¡Un abrazo!
Alambrita: Me gusta que encuentres ternura en ellos y gracias por seguir comentando :)
SaeKodachi47: ¡Amiga mía! ¡Qué sería de una actualización sin nuestros comentarios! Tortu-chan… yo estoy pensando en comprarme una tortuga real directamente jaja. ¿Crees que Ryan derrotará a Ranma? Qué te hace pensar eso :O? Imagino que te dejó pensando sobre tu apreciada Izu-cita el final del capítulo XD ¿Y qué hay del beso? Ay cuántas preguntas hoy jajaja.A ver si aparecerás en mis borradores de verdad!
No me digas que DEN iba a ser un one-shot, si da mucho de sí, gran historia, no me cansaré de decírtelo :) ¡Besos!
Yahiko Saotome: ¡Yahiko! Gracias por seguir comentando, qué ilusión. Yo también creo que Ranko modo coqueta y Ranma celoso era lo que más me gustaba del manga. ¿Qué te pareció el cap? ¡Un abrazo!
Escarlatta: ¡Buenas Escarlatta!
Gracias a ti por comentar, cuesta un poco seguir el ritmo de publicaciones, pero intento no faltar ningún día de los prometidos :) Me alegra que te gustara el capítulo pasado, espero que este también sea de tu agrado. ¿A qué te refieres que va a explotar una bomba? ¿Un gran problema o que los dos perderán la cabeza? Jaja. Ya ves que poco a poco siguen avanzando… a ver si continúan bien las cosas para esta pareja. ¡Un beso!
Noemib: Noemi! Crec que avui tornarà a passar que et llevis i hi hagi actualització, aquí són les 20h així que allà deuen ser les 5 de la matinada! Què t'ha semblat com han despertat? No era abraçat d'Akane però els hi ha servit igualment per acostar-se :P Que tinguis moolt bon dia. Petons!
