Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.
Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P
Ella no podía respirar. Sentía que cada respiración era más superficial y dificultosa que la última, y no podía dejar de temblar. Cuando al fin Carlisle la condujo al borde de la pasarela con dosel, se volvió y lo miró con ojos llenos de pánico.
Sintiendo su creciente histeria, Carlisle cubrió su mano cuando esta se aferró a la manga de la chaqueta de su esmoquin. "Respira hondo, Bella. No tenemos prisa, así que solo dime cuando estés lista."
Su expresión paciente y amorosa la calmó lo suficiente para controlar su respiración, pero cuando dio un paso hacia adelante, casi se cayó al sentir como si sus rodillas se doblaban debajo de ella. Sus ojos recorrieron la pequeña concurrencia de amigos y familiares, sus sonrisas y expresiones de curiosidad hicieron que temblara aún más. Sus ojos volaron hacia el frente, buscando la mirada reconfortante de Alice. En su lugar, sus ojos se clavaron con los de alguien más.
Edward.
Estaba de pie al final del pasillo, sonriendo ampliamente y viéndose increíblemente guapo. Su esmoquin negro y su nueva camisa blanca, chaleco y pajarita eran la imagen de la perfección. Pero sobre todo, la expresión de pura alegría en su rostro atrajo a Bella. Sus ojos nunca se apartaron de los suyos y su sonrisa nunca vaciló.
Carlisle sintió la diferencia en la actitud de Bella de inmediato, y miró a la encantadora chica a su lado. Su mirada estaba fija en el joven al final del pasillo, y la paz en su rostro igualaba el cambio que sintió en su cuerpo. Ya no temblaba o luchaba por respirar. Estaba tranquila y parecía caminar con un propósito. Carlisle no pudo contener la sonrisa que apareció en su rostro cuando miró a Esme, notando la misma sabia expresión en el suyo.
Al llegar al arco cubierto de margaritas, Carlisle colocó la mano de Bella en la de Edward antes de besar su mejilla delicadamente y moverse para sentarse a un lado de su esposa. Los ojos de Edward nunca dejaron el rostro de su novia al susurrar una palabra.
"Hermosa."
Bella se sonrojó y bajó la mirada mientras se daban la vuelta para quedar frente al pastor Webber. Se perdió de la mayor parte de lo que habló al concentrarse en la forma en que se sentía el pulgar de Edward mientras frotaba suavemente el dorso de su mano. Fue solo cuando oyó al pastor Webber mencionar los anillos que empezó a sentir pánico una vez más.
En toda la conmoción, no había pensado en conseguir un anillo para Edward. Y por supuesto no había pensado en darle a Alice el que había comprado para Jake. Se volvió para entregarle su ramo a Alice y miró a su amiga de forma suplicante, preocupada por lo que estaba a punto de suceder. Por su parte, Alice le sonrió con calma a Bella cuando tomó las flores.
Volviéndose de nuevo para quedar frente a Edward, se sorprendió de mirar hacia abajo y encontrarlo deslizando una delgada banda en su dedo. Era el complemento perfecto de la reliquia familiar que ya usaba. Él recitó los votos antes de levantar su mano y dejar un suave beso donde los anillos descansaban en su dedo.
Vacilante, volvió su rostro hacia Alice, que colocó un anillo en la mano temblorosa de Bella. Mientras se daba la vuelta para quedar frente a su novio de nuevo, Bella se tomó un momento para mirar el anillo en su palma. También era sencillo, una banda delgada que era una réplica exacta de la que ella ahora usaba.
Tomando una respiración profunda, la deslizó en su dedo mientras consideraba las palabras que tenía que decir. En realidad, no eran una mentira, simplemente no eran completamente ciertas en este escenario.
"Este anillo es un símbolo de mi compromiso a ti, portado para que todos lo vean. E igual que mi amor por ti, no tiene fin." Cuando habló, lo miró a los ojos. Había algo allí que no podía descifrar. Amabilidad, compasión, ternura… no, era algo que reconocía, pero no podía clasificar.
El pastor Webber los guio por el resto de sus votos antes de pronunciarlos marido y mujer. Por fin, él se volvió hacia Edward y le dijo, "¡Edward, besa a tu esposa!"
Edward colocó una mano en la cintura de Bella y tocó su rostro con la otra a medida que la acercaba y presionaba suavemente sus labios en los de ella. En ese momento, fue como si el mundo a su alrededor desapareciera por completo. El corazón de Bella comenzó a palpitar con fuerza cuando se dejó llevar por el beso, aferrándose a las solapas de su chaqueta. La mano de él se deslizó hacia la parte de atrás de su cuello mientras sus labios continuaban moviéndose en una danza perfecta. Cómo, ella se preguntó, los besos que compartía con Edward era mucho más que cualquiera que había recibido antes.
El sonido de una garganta aclarándose los sacó de su burbuja y aquellos que los rodeaban rompieron en carcajadas mientras los dos se sonrojaban de un rojo carmesí. Edward levantó las manos de Bella y besó con ternura su dorso mientras el pastor Webber levantaba las manos sobre ellos y los introducía públicamente por primera vez.
"¡Damas y caballeros, me complace presentarles al señor y señora Edward Cullen!"
Edward metió la mano de Bella en la curva de su brazo y la condujo de regreso por el pasillo entre los gritos de alegría de familiares y amigos. Alice y Emmett los siguieron con Rose y Jasper saliendo al último. Mientras el cortejo nupcial y los invitados se encaminaban hacia la carpa y el área de la terraza, Edward la llevó dentro de la casa para pasar un momento de tranquilidad. Una vez que estuvieron solos, la puso entre sus brazos y la abrazó con fuerza. Deseaba desesperadamente besarla otra vez. Un beso intenso y ardiente que la dejaría sin aliento, pero él sabía, que tan crispados como estaban sus nervios, la asustaría.
Después de un momento, aflojó su agarre y preguntó, "¿Estás bien?"
Ella lo miró a los ojos y sonrió. "Sí. Gracias."
Sonrió y se rio entre dientes. "Bueno, entonces, vamos a nuestra fiesta, ¿quieres?"
Llevándola a la carpa, pasaron el siguiente par de horas socializando con sus invitados, comiendo, consintiéndose con caro champán, y cortando el pastel. Hubo fotos sin parar cuando la pareja se alimentaron el uno al otro con pastel y fresas cubiertas con chocolate, y cuando salieron a la pista de baile, sus familiares y amigos rodearon el perímetro para ver a los recién casados participar en otra inolvidable tradición.
Cuando la música comenzó, Bella no reconoció la tonada y le preguntó a Edward al respecto.
"Nunca antes he escuchado esto. ¿Qué es?" Edward se sonrojó y bajó la mirada, al saber que debió haberle dicho antes de este momento qué exactamente estaban escuchando. Hizo que giraran suavemente antes de tragar con fuerza y responder su sencilla pregunta.
"Umm… la escribí." Aclarando su garganta continuó, "La escribí hace más o menos un año y sabía que era lo que quería para este momento, de modo que entré al estudio esta mañana y la grabé."
"¿Ese eres tú? ¿Lo grabaste para esta noche? ¿Para mí?" Bella estaba asombrada de que se hubiese tomado el tiempo para hacer algo tan personal por ella. Edward solo asintió en respuesta, sin romper su mirada. Inclinándose para besar su mejilla, Bella susurró, "Gracias."
Bailaron otra melodía juntos antes de que los apartaran para bailar con Esme y Carlisle y varios miembros de la familia. Cuando al fin se encontraron el uno al otro de nuevo, Bella pensó en su madre por primera vez.
"Edward, ¿viste a Renee en todo el día?"
Su ceño se frunció y sus labios dibujaron una fina línea al considerar la mejor forma de responderle. Sin importar lo que dijera, Edward sabía que lastimaría a Bella.
"Se apareció como una hora después de la boda y dejó una carta para ti. La tengo en mi maleta y te la daré más tarde. No pensemos en eso ahora y disfrutemos del resto de nuestra noche, ¿está bien?"
Bella suspiró y asintió, "Debí haberlo esperado de ella." Sonriéndole a él, preguntó, "¿Cómo estás?"
"Creo que estoy listo para irnos. ¿Tú?"
"Suena como un plan. Voy a pedirle a Alice que me ayudé a cambiarme y te encontraré en el frente."
Bella encontró rápidamente a Alice para hacerle saber que estaba lista para irse y se dirigieron al piso de arriba. Su sencillo vestido de tirantes color marfil y sandalias habían sido colocados temprano sobre la cama por Rose, que también había colocado sus maletas en el maletero de Edward. Por supuesto, Jasper y Emmett habían intentado cubrir el Volvo con pintura para zapatos y crema para afeitar, pero dado el estrés de los últimos días, Rose los convenció de que pudiera ser que no fuera tan divertido y optaron por atar simplemente unos enormes moños blancos a la parrilla y espejos laterales y un sencillo "Recién Casados" en el vidrio trasero.
Alice desabrochó rápidamente el vestido de Bella y lo colocó en un gancho una vez que Bella se lo quitó. Ella se puso rápidamente el vestido de tirantes y deslizó sus pies dentro de sus sandalias mientras Alice subía el cierre a su espalda.
"¿Qué hay de tu cabello, Bella? ¿Te gustaría dejarlo recogido?"
Bella no había considerado cambiar su cabello después de este momento, pero se sorprendió de que quería llevarlo suelto. Le sorprendió aún más cuando se dio cuenta que era porque Edward prefería su cabello suelto. A través de los años, a él siempre le había encantado jugar con su cabello y a menudo pasaba sus dedos por él para calmarla cuando estaba molesta. Sí, definitivamente quería llevarlo suelto. Levantando sus manos, comenzó a tirar de los pasadores.
"Lo quiero suelto. ¿Me ayudas?" Alice no respondió, pero comenzó a tirar también de los pasadores de inmediato. Cuando su cabello estuvo suelto, pasó el cepillo por él y aplicó un poco más de brillo en sus labios. Volviéndose hacia Alice, sonrió, "Creo que estoy lista."
Cuando llegaron al final de las escaleras, Bella podía oír claramente que la mayor parte de los invitados a la boda se habían trasladado de la carpa detrás de la casa al frente, probablemente se reunieron cerca del coche. Sin embargo, sus ojos estaban fijos en el hombre esperando por ella en el último escalón.
Edward también se había cambiado de ropa y ahora llevaba un par de pantalones caqui y una camisa de manga larga color azul. Una mano estaba metida en su bolsillo mientras la otra descansaba en el barandal y le estaba sonriendo con esa sonrisa torcida suya que ella amaba.
"Hola, chica hermosa, ¿quieres ir a dar un paseo?"
Bella le sonrió en respuesta al mismo tiempo que tomaba la mano que le ofrecía. "¿Depende de lo que estés conduciendo? No viajo en viejos pedazos de basura."
Edward se echó a reír y tiró de ella hacia su costado, envolviendo un brazo alrededor de sus hombros, "Es mejor que ese anticuado y pequeño Toyota al que llamas coche."
Bella lo empujó jugando, "¡Hey, mi Camry es un gran coche!"
"Sí, pero tú crees eso porque tu crecimiento se atrofió severamente."
"Solo porque no tengo piernas de amazona no quiere decir que soy bajita, tienes—"
Sus palabras fueron interrumpidas por los labios de él presionando los suyos mientras sus familiares y amigos aplaudían alegremente. Volviéndose para mirar alrededor, Bella se dio cuenta que Edward había bromeado con ella para distraerla de la concurrencia a la que se estaban acercando, incluyendo al reportero del Times. Volvió a mirarlo a él para encontrarlo sonriendo con suficiencia antes de guiñarle un ojo y tomar su mano para conducirla al coche.
Llovió alpiste sobre ellos mientras corrían hacia el Volvo que ya estaba encendido. Edward abrió la puerta de Bella, cerrándola detrás de ella una vez que estuvo segura dentro. Corriendo alrededor hacia el lado del conductor, sonrió y ondeó su mano hacia la pequeña multitud antes de subir y avanzar.
Bella echó un vistazo por el espejo lateral a medida que se alejaban, sus ojos llenándose de lágrimas al ver a la que gente que más amaba, despidiéndose con la mano y sonriendo. Edward extendió su mano a través de la consola y tomó la suya, dándole un suave apretón.
"¿Estás bien?"
Bella tomó una respiración profunda, dejándola salir despacio. Le ofreció una pequeña sonrisa al mismo tiempo que asentía. "Lo logramos. Gracias, por cierto, por esa pequeña distracción allá atrás. Ni siquiera estaba consciente de que estábamos saliendo por la puerta hasta que ya estábamos afuera y marchándonos."
"Misión cumplida, entonces. Y de nada. Lo hiciste muy bien hoy, Bella. Realmente estoy orgulloso de ti." Miró brevemente en su dirección antes de centrarse de nuevo en la carretera frente a ellos. Mantuvo un suave agarre en su mano hasta que llegaron al hotel, pero los dos estuvieron callados por el resto del viaje.
Edward sabía que esta era la parte difícil. A Bella le costaría aceptar el hecho de que ahora, el futuro que había planeado había cambiado drásticamente. El hombre con el que había planeado casarse se había ido, y estaba casada con otro. Al menos no era un extraño. Edward era uno de sus amigos más cercanos. La conocía mejor que cualquier otro y no pudo evitar sentirse secretamente emocionado al saber que no había otra más adecuado para estar a su lado durante las siguientes semanas. Y si fuera honesto, tenía la esperanza que durante esas semanas, sus sentimientos hacia él podrían cambiar también.
Al llegar al hotel, Edward los registró antes de llevar a Bella hacia el ascensor. Los acompañó el botones empujando el carrito con sus maletas. El viaje fue silencioso y cuando estuvieron dentro de la habitación, Bella salió de inmediato al balcón mientras Edward le daba la propina al botones y se tomaba un momento para admirar la habitación.
Estaba decorada con gusto en tonos crema y canela con toques de verde olivo y ciruela. También, había velas colocadas estratégicamente por el lugar así como pétalos de rosa esparcidos en la cama. Dándose la vuelta hacia el otro lado de la habitación, notó el champán enfriándose junto al lovsit (1) y la bandeja con fresas cubiertas y quesos. Mirando a Bella a través de las cortinas transparentes, observó la posición tensa de sus hombros y el agarre que tenía en el barandal decorativo de hierro forjado. Suspirando, comprendió que conseguir que se relajara sería mucho más difícil de lo que originalmente había pensado.
Sirviendo una copa de champán para cada uno, salió al balcón, recargando su espalda en el barandal y dándole su copa sin decir una palabra. Ella la tomó de su mano sin mirarlo a los ojos, y la llevó a sus labios por un sorbo. Su mano estaba temblando notablemente y respiró hondo antes de hablar.
"Lo siento, Edward, ni siquiera pensé en la habitación. Si quieres conseguir una diferente, no me molestaría."
Edward giró su cuerpo para encararla, "La habitación no me molesta. Honestamente, la única que está molesta eres tú." Al ver su expresión sorprendida, continuó gentilmente, "Bella, no entré en esto a ciegas. Hasta ayer, tú te ibas a casar con alguien más. Apenas pudiste pensar de antemano tu siguiente paso, mucho menos considerar cosas como la habitación de un hotel."
Tomando su mano, la apartó del barandal. "Ven conmigo."
Edward la condujo dentro de la habitación y la llevó hacia el lovsit donde ella se sentó rígidamente. Cuando tomó lugar junto a ella, observó la posición rígida de sus hombros y sus respiraciones cortas y superficiales.
"Tienes que relajarte, B. Quítate los zapatos y acomódate." Ella hizo lo que le pidió y él se puso cómodo a su lado. Extendiendo su mano para tomar la suya, esperó hasta que levantó la vista para mirarlo antes de hablar.
"Bella, no vas a hacerme enojar, o hacerme sentir mal, u ofenderme. Sabes, que nada ha cambiado, todavía puedes contarme todo y seguiré siendo tu mejor amigo. Así que, nada de andarse con cuidado y preocupándose todo el tiempo, ¿está bien?"
Bella asintió antes de respirar hondo y apoyarse en el costado de Edward. Él sonrió y besó el tope de su cabeza. "Bien. Ahora, por qué no me cuentas sobre ese lugar en la playa solo para que los dos sepamos qué esperar."
"Es una casita que está justo en la playa. Solo tiene una recámara." Lo último lo dijo un poco más fuerte que un susurro.
Edward suspiró, "Bueno, ya que aquí también tenemos solo una cama, supongo que probablemente deberíamos aclarar esto ahora. No me gustan los pies fríos. Si tus pies están fríos, mantenlos en tu lado de la cama. Los pies fríos no tocan, no se meten, no se acurrucan. ¿Entendido?"
Bella soltó una risita y Edward no pudo contener su sonrisa. Era exactamente lo que había esperado.
"Ya sabes que mis pies siempre están fríos. ¿De verdad no me los calentarías?"
"Nop. Ponte unos calcetines. Y ya que estamos exponiendo las reglas básicas, tampoco se pueden tomar mis espacios fríos."
"¿Espacios fríos?"
"Siiii." Alargó la palabra como si a ella le fuera difícil comprenderlo. "Las sábanas frías en mi lado de la cama. Me gusta que estén frías cuando me meto a la cama. Es reconfortante."
Bella se volvió y lo miró. "Vas a calentar sábanas frías, ¿pero no mis pies fríos?"
"Exactamente."
"¿Cómo puede ser eso justo?"
Edward bebió de su champán antes de responder, "Porque tú puedes calentarte los pies sola. Las sábanas necesitan de alguien que las caliente." Terminó de decir con una sonrisa de suficiencia cuando se volvió para verla riéndose de él.
Sus ojos se encontraron y las risitas de Bella se desvanecieron casi de inmediato. Al segundo siguiente, ella agarró su rostro por los lados, lo acercó a ella y presionó sus labios con los suyos. Él se quedó atónito por solo un momento, antes de responderle. Envolvió un brazo alrededor de su cintura, atrayéndola a él mientras su otra mano se enterraba en su cabello, inclinando su cabeza de manera que él pudiera profundizar el beso.
Los brazos de ella lo rodearon mientras la lengua de él se deslizaba por el labio inferior de ella. Se abrió a él, permitiéndole explorar su boca. Él sabía a champán y fruta, y Bella quería que la consumiera por completo. Sus dedos encontraron los botones de su camisa, abriendo tres de ellos antes de que las manos de él atraparan las suyas y las detuvieran.
Rompiendo el beso, él pegó su frente contra la de ella mientras luchaba por recuperar el aliento. Después de un momento, elevó sus ojos hacia los de ella, "No podemos, B. No podemos hacer esto."
"Está bien." Susurró mientras bajaba la mirada.
Edward no permitiría eso. Haciendo presión con sus dedos debajo de su barbilla, levantó su rostro para que finalmente lo mirara a los ojos.
"Estás lastimada, Bella. No quiero ser el repuesto, y de ninguna manera quiero ser algo de lo que te arrepientas. Pero, solo para que estés consciente, definitivamente me interesaría reconsiderar esto en el futuro cuando no estés tan vulnerable."
Ella no pudo contener su sonrisa al ver la sonrisa tonta de él, pero sus ojos se llenaban rápidamente de lágrimas al ver su cariño y preocupación por ella. "Lo siento, Edward. No debí ponerte en esa posición, no es justo para ti."
Presionando un dedo contra sus labios, le arqueó una ceja, "¿Me has escuchado quejándome?" Poniéndose de pie, tiró de ella para levantarla con él y la giró hacia la cama. "Tal vez deberíamos descansar un poco. ¿A qué hora sale nuestro vuelo en la mañana?"
"10:20, así que, no muy temprano." Bella abrió su maleta y se alegró de al menos haber recordado pedirle a Alice que le eligiera algunas cosas para dormir además de la delicada lencería que había elegido para su luna de miel, no que creyera que en realidad iba a dormir con ella. Escogiendo una camiseta sin mangas en color rosa y cortos pantalones de algodón para dormir, agarró una maleta más pequeña y se dirigió al baño para cambiarse.
Bajando el cierre de su vestido y dejándolo caer al suelo, su mente estaba trabajando a toda velocidad. No había tenido la intención de besar a Edward de la forma en que lo hizo, es solo que pasó tan rápido. Pero, luego, tampoco era que se arrepintiera precisamente. Para cuando se puso la pijama y se quitó el maquillaje, casi estaba en estado de pánico una vez más. Cepillándose los dientes, le preocupó lo que Edward podría estar pensando. ¿Pensaba mal de ella por el beso? ¿Cambiaría su amistad?
En realidad, solo había una forma de saberlo. Abriendo la puerta y yendo hacia la cama, Bella tiró del edredón antes de subir y meter sus pies en los tibios pliegues. Observó en silencio como Edward se quitaba los zapatos y los calcetines antes de ir al armario y sacar una manta. Cuando comenzó a extenderla sobre el lovsit, lo llamó.
"¿Qué estás haciendo?"
Él le respondió sin levantar la mirada de su tarea, "Preparando mi cama."
"Hay mucho lugar en esta. No cabes en ese sofá."
Edward se encogió de hombros al mismo tiempo que se sentaba, "No quería hacer que te sintieras incómoda. Es solo por una noche." Vio como Bella bajó la mirada antes de acostarse, tirando del edredón hasta su barbilla. Sabía que estaba molesta, pero no sabía por qué. Era lo mejor. Lo último que necesitaban ahora era confundir más las cosas. Ella necesitaba tiempo para sanar su dolor y comprender lo que quería y él tenía toda la intención de darle eso. Se levantó y se desvistió hasta quedar en bóxer antes de acostarse en el pequeño sofá y acomodar sus pies sobre el otro extremo. Fue solo cuestión de minutos antes de que estuviera profundamente dormido.
Cosquillas. Algo le estaba haciendo cosquillas en su brazo mientras Edward permanecía en alguna parte entre dormido y despierto. Lo quitó con su mano, solo para que empezara de nuevo unos momentos más tarde. Completamente despierto, Edward suspiró al girar su cabeza y abrir los ojos. Al principio, no supo qué pensar de la imagen que encontraron sus soñolientos ojos. La cabeza de Bella descansaba en su brazo en la orilla del cojín del sofá. Era su cabello el que le hacía cosquillas. Levantando su cabeza para investigar más, se dio cuenta que estaba sentada en el suelo, las piernas extendidas, con su dorso descansando de costado en el sofá. Mirando hacia la ahora cama vacía, se preguntó qué la había hecho que durmiera en el suelo. Junto a él.
Culpa y vergüenza lo invadieron cuando se dio cuenta de su error. Ella lo había necesitado y él no le había ofrecido confort alguno. Se había convencido a sí mismo que lo estaba haciendo por ella, dándole tiempo de sanar su dolor sin su presencia física a su lado. La verdad era que, cuando ella lo besó, se preocupó de si sería capaz de contenerse o no una segunda vez si compartían la cama. Ahora comprendía que lo había necesitado. Lo necesitó cerca, que le tomara la mano, que la abrazara, y había sido un cobarde.
Quitando la manta de sus piernas, se puso de pie y estiró antes de agacharse y levantarla del suelo. Ella se volvió y acurrucó en su pecho mientras la cargaba la corta distancia hacia la cama. Colocándola nuevamente en su lugar, la cubrió antes cruzar al otro lado y subir también. Sin querer despertarla, simplemente se acercó a ella y tomó su mano en la suya.
La repuesta del cuerpo de ella fue inmediato. Se volvió hacia él, acurrucándose en su pecho una vez más y aferrándose a él como si temiera que la dejaría en cualquier momento. Él la envolvió en sus brazos y la mantuvo cerca mientras besaba la coronilla de su cabeza.
"Lo siento, cariño. No te defraudaré de nuevo."
(1) Sofá de dos plazas
Pobre Bella, sin duda está confundida. Tantos sentimientos encontrados en ese momento, su noche de bodas :( Lo bueno es que Edward ya entendió que es lo que ella necesita. Esta primera noche juntos no fue la mejor, pero, ¿cómo será ahora que van a pasar dos semanas juntos en una playa? ¿Cómo creen que se desarrollen las cosas entre ellos? Edward no planea sacar ventaja, quiere que ella se recupere. ¿Pero ella realmente necesitará mucho tiempo para recuperarse, o realmente hay algo de lo que recuperarse? Ya lo veremos. Espero que hayan disfrutado del capítulo, ya vieron que si les cumplí :) Gracias a quienes dejaron su review en el capi anterior: Dayis, Laura Katherine, EmDreams Hunter, Yohannita0515, yessifer cullen hale, Anuca, viivii alice, vanecullenciprianogrey, Jocelyn907, cary, LucyGomez, ztrella znxez, adriana molina, Nayuri80, patymdn, Ivebar, Tsuruga Lia1412, Danny, Kath Morgenstern, Tata XOXO, bellaliz, pili, Sully YM, Manligrez, Fatavill, Adriu, Jade HSos, Ale74, Diana diaz, freedom2604, Ericastelo, Pam Malfoy Black, tahi grey, marieisahale, Loonydraconian, EmmaBe. Realmente disfruto saber su opinión de la historia ;)
P.D. Para las que leen solo está historia les aviso como lo hice con las que leen Out of the Mouths of Babes que si quieren saber un poco más de la historia o las traducciones que tengo en puerta o si quieren que nos conozcamos un poco más, las invito a mi grupo. El link está en mi perfil. Saludos y nos leemos en el próximo capi.
