Mientras me decido si haré una secuela del capítulo de ayer... les dejo la actualización de esta historia que tenía un poco abandonada... las cosas van cambiando un poco para la familia...

Capítulo 61

La vuelta a New York fue como un hermoso sueño, Kate y Rick llegaron descansados, renovados y ansiosos por encontrarse con sus pequeños…

Jony estuvo con un poco de fiebre los primeros días, nada grave y Audrey solo se mostró algo inquieta y le costaba dormirse, pero las cosas volvieron a la normalidad luego de casi una semana…

Kate se reintegró al trabajo unos días después y Rick se dedicó a escribir, lo tenía pendiente y se lo debía a la editorial…

Las cosas iban de maravillas para la familia hasta que un día, el capitán Montgomery decidió que se retiraría, realmente… porque había amenazado sistemáticamente con eso durante años…

Kate supo que no bromeaba cuando la llamó a su oficina y le dijo que la recomendaría para ascender…

Ella sintió que unos de sus deseos se hacía realidad, toda su vida había trabajado duro para conseguir ese puesto, y ese puesto significaba más dinero, más prestigio y más responsabilidades, eso también…

Tomó su móvil, ni bien salió de la oficina de su jefe y llamó a su marido… lo invitó a cenar, y él se sorprendió, sabía que si lo sacaba de la casa, lo cual no era demasiado seguido, lo hacía para hablar sin interrupciones…

Rick ponderó por un momento una falla de cálculos y otro pequeño Castlecito en camino… sin embargo, se dio cuenta de que eso no podía ser… eran muy cuidadosos, todavía no entraba en sus planes la posibilidad de tener más hijos…

Kate pasó por su casa, le pidió a Alexis que se quedara con los niños esa noche y como la relación de ambas era impecable, la pelirroja le aseguró que los cuidaría…

Jony y Audrey tenían casi once meses y estaban en una época hermosa en la que se movían como locos pero hacían morisquetas y divertían a quien los cuidara… eso estaba garantizado…

Kate se vistió sencillamente, con un vestido corto y esperó a Alexis para salir a encontrarse con Rick.


Cuando entró al restaurant, lo vio esperándola, parecía ansioso, seguramente se había dado cuenta de que algo importante sucedía, por eso lo había citado…

Se acercó despacio, acariciándolo con la mirada… y él se dio cuenta de su llegada y se levantó para recibirla…

-Pensé que pasarías por casa…- le dijo luego de besar sus labios.

-Bueno… sabía que terminaría más tarde y si pasaba, quizá te arrepintieras, tenía ganas de cenar contigo a solas…

-Bien… me gusta que estemos en sintonía…

-Siempre lo estamos… ¿verdad?

-Sí, bueno… me refería a que estamos cada uno ocupado en lo suyo y es bueno que dejemos todo de lado al menos por un rato…

-Pero no estamos aquí por casualidad, o porque se te ocurrió que querías cenar a solas…

-Bueno… hay un poco de todo… pero la verdad es que quería hablar contigo…

-Bien… te escucho…- dijo tomando su mano.

-Montgomery me llamó a su oficina hoy… dijo que se retirará…

-¿Otra vez?

-Esta vez es definitiva…- dijo Kate con seriedad.

-Bueno… ¿cuál es la idea? ¿quieres organizarle una despedida?- dijo y la camarera se acercó con la comida.

-¿Ya pediste?

-Me imaginé que no te importaría… así no nos extendemos… y quizá podamos terminar esta velada en casa…- dijo alzando las cejas.

-Es una buena idea…

Chocaron las copas y comenzaron a comer… no siguieron hablando en el momento, se dedicaron a intercambiar algunos bocados, el clima era ameno…

Pero Kate quiso seguir hablando…

-Supongo que sí, le haremos una despedida…

-Entiendo… estoy de acuerdo… Roy se lo merece…

-Por supuesto…

-¿En qué puedo ayudarte?

-Rick... Montgomery recomendará mi ascenso…

-¿En serio?

-Dice que es lo más natural…

-Yo… yo creí que enviarían un reemplazo…

-Él dice que soy capaz de manejar la comisaría…

-¿Tú qué crees?- le preguntó él todavía sorprendido.

-¿Y tú?

-Yo creo que serás la capitana más hermosa de todas…- dijo él sonriendo y ella le devolvió la sonrisa.

-No se trata de belleza…

-¿No te crees capaz?

-No lo sé, Rick… creo que es la progresión natural de mi puesto… digamos que soñé con esto cuando salí de la academia… pero ahora… ¿no será demasiada responsabilidad?

-Bueno… quizá si… pero si es lo que quieres para tu carrera, yo te apoyo…

-¿De verdad?

-Por supuesto… te amo, Kate… ¿cómo dudas de que lo haría?

-No lo sé… porque quizá no quieres problemas… no quieres que pase menos horas en casa, que me importen todos los casos, no solo los de Homicidios… que sufra presiones…

-Que todo el mundo te respete, que llegues al mejor lugar a donde puedes llegar… que ganes el dinero que siempre mereciste y que dejes de correr peligro en las calles…

-Pero que quizá desatienda un poco a nuestros hijos y a ti…

-No creo que lo hagas tanto…

-Dios, Rick… tengo tanto miedo…- dijo y él apretó su mano y acarició su cara con ternura.

-Serás la mejor, confía en mí…- le dijo y sonrió.

Terminaron de comer y Rick la notó pensativa. Cuando salían, él la tomó en sus brazos y se fundieron en un abrazo.


Volvieron a su casa y encontraron a Alexis medio dormida en la habitación de los niños, que también dormían…

Rick acompañó a Alexis hasta la habitación que utilizaba cuando se quedaba… la chica se desvaneció ni bien apoyó su cabeza en la almohada…

Ambos se quedaron unos minutos mirando dormir a sus hijos y luego él la tomó de los hombros y la llevó a la habitación…

La llenó de besos y aunque ella parecía algo ausente, como concentrada en lo que ocurría, terminaron entregados a la pasión… porque seguían teniendo mucha química en ese aspecto, aunque claro, los encuentros no fueran tan seguidos ni tan arrebatados como al principio…

Ellos se contentaban con encontrar algún momento o quizás dos durante la semana… y disfrutarlos al máximo…

Esos meses se habían acostumbrado a manejarse en silencio y aunque hacían un esfuerzo, preferían estar allí en la casa y no salir…

Kate se mordió el labio para sofocar un gemido cuando él llegó al clímax y se desplomó sobre ella, su cuerpo fuerte, enorme, cubriéndola… esa era una de las cosas que adoraba de esa posición, sentirlo cerca, cubriéndola… protegiéndola…

Un momento más tarde, Rick se encargó de que ella llegara al máximo placer y luego la sostuvo en sus brazos un buen rato, besándola con ternura…

Se quedaron dormidos así y cuando los niños se despertaron y los llamaron al otro día, temprano, se levantaron a los tumbos y con torpeza, y se rieron mientras buscaban al menos una bata para ponerse…

-¿Cuándo te enterarás del nombramiento?- le preguntó él durante el desayuno.

-Supongo que no falta mucho…- le dijo sonriendo con complicidad.

-Te amo…- le dijo él y le mostró sus dedos cruzados…


Bueno, parece que aquí tendremos a la capitana Beckett... veremos como sigue esto! Espero que les siga gustando y no se aburran! Aún quedan varias cosas que contar aquí!