Esta historia cumple dos años hoy... todavía no puedo creerlo... gracias a todos los que la siguen y espero que entiendan que se ha transformado en una historia de vida, con sus cosas buenas y no tan buenas...
Capítulo 64
Kate miró la hora mientras arreglaba la ropa de sus dos hijos, en su primer día de clase. Había sido una decisión difícil porque todavía eran pequeños… pero la pediatra había insistido en que era lo mejor para que pudieran compartir con otros niños, porque se pasaban todo el tiempo en casa, mayormente con su niñera y mucho tiempo sin sus padres…
Kate seguía como Capitana de la doce, y aunque sus horarios a veces se complicaban, se las ingeniaba para estar cerca…
Rick estaba con la familia menos tiempo, siempre había algún caso en el que trabajar y su equipo lo tenía en cuenta para todo… pero aunque el tiempo en que pasaban juntos era poco, era de mucha calidad…
Cuando fue el momento, Kate los subió a su auto y luego de despedirse de Alexis, Alice y Martha, que se miraron con algo de tristeza, salieron hacia la escuela…
Los niños parecían contentos, aunque a sus casi dos años no tuviesen demasiada noción de lo que ocurría…
Kate intentó comunicarse con Rick varias veces durante el camino, pero el móvil estaba desconectado…
-Maldición, Castle…- dijo entre dientes mientras le sonreía a Jony que la saludaba, por el espejo, desde su butaca de seguridad…
Llegaron a la escuela, los niños lloraron un poco al separarse de ella, especialmente Audrey, pero finalmente, se fueron animados de la mano de la auxiliar de la maestra…
Kate los observó mientras caminaban, sus ojitos pendientes y sorprendidos por todo lo que veían a su paso y sonrió con algunas lágrimas en los ojos…
-Señora Castle…- dijo Susan, la maestra.
-Sí…- contestó Kate algo ausente.
-Ellos estarán bien…
-Lo sé… eso no está en duda… quizá soy yo la que no puede desprenderse de ellos…- dijo y secó sus lágrimas.
-No se preocupe, cualquier cosa que suceda, se lo haremos saber… necesitamos que tanto usted como su esposo estén de nuestro lado…
-¿A qué se refiere?
-Digamos que aprovechen los momentos en familia y que incentiven a sus hijos a querer volver aquí todos los días…
-Lo intentaremos…- dijo Kate y se mordió el labio…
-Ahora… despreocúpese… tenemos su número de móvil, el de su marido, el de su hermana y su niñera… también el número de su oficina y el de su casa… cualquier cosa que ocurra, que estoy segura no pasará, nos comunicaremos con ustedes…
-Gracias… de verdad… por la contención…- dijo Kate con sinceridad.
-La contención es parte de mi trabajo… yo necesito que usted confíe en mí y en esta institución…
-Eso hago…
-Bien… vaya tranquila… vuelva en tres horas… para ver cómo fue todo… ¿vendrá con su marido?
-Eso espero…
-Sería bueno… sí…- dijo la mujer y Kate se despidió y se fue…
Cuando llegaba a la comisaría, Kate recibió una llamada y al mirar el visor, de pronto quiso cortar… era Rick… y ella tenía rabia... mucha...
-Beckett…- dijo en tono neutro…
-Amor…- dijo Rick del otro lado.
-Castle… ¿dónde te metiste? Habíamos quedado en que llevaríamos juntos a nuestros hijos a su primer día de escuela…
-Lo sé… Kate… lo siento… me pasé toda la noche en un interrogatorio y ahora estoy en el aeropuerto…
-¿En el aeropuerto? ¿Te vas?
-Mi equipo decidió seguir una pista hasta Washington…
-¿No llegarás ni siquiera a la salida de la escuela?
-Lo siento… de verdad lo intenté…
-Me imagino…- dijo Kate algo herida.
-Te prometo que estaré allí para la cena… quizá podríamos pedir algo de comida…
-No te preocupes, cocinaré yo… ahora te dejo… tengo una comisaría que atender…- dijo y cortó la comunicación, molesta…
Kate suspiró con fastidio y tiró el móvil sobre su escritorio. Sintió angustia. No quería llorar, pero no se sentía bien…
El sonido del teléfono la sobresaltó…
-Beckett… - contestó.
-Hey, amiga… ¿cómo fue todo en la escuela?- le preguntó Lanie.
-Bien… supongo… los niños lloraron un poco pero luego se fueron bien… me dio pena dejarlos…
-Sí… es cierto… es un cambio, pero creo que lo necesitan…
-Rick no fue…
-¿No fue? ¿Tuvo algún inconveniente?
-Como siempre… hace meses que desaparece, tiene horarios horribles… pero hoy… hoy le había pedido especialmente que estuviera… ni siquiera había venido a dormir…
-Kate…
-Yo sé que es algo bueno para él… que siempre tuvo el sueño de trabajar con el FBI… pero esto se está poniendo difícil…
-Tú sabías que esto sucedería…
-Pero eso no lo hace menos doloroso para mí… él está cansado… algunas noches no viene a dormir, no me puede contar nada de lo que hace… se me está haciendo difícil de soportar…
-Al menos sabemos que será algo temporal…
-Sí, puede ser… espero que así sea… lo veo demasiado feliz con lo que hace… estoy comenzando a tener miedo de que quiera quedarse…
-Aguanta un poco… sé que es difícil, pero tú lo amas…
-Por supuesto… y quiero que sea feliz…- dijo y cortó, algo más tranquila…
Las horas pasaron y Kate fue a buscar a los mellizos a la escuela. Salieron contentos, con sus mejillas rosadas y Kate los abrazó a ambos al mismo tiempo cuando los vio salir…
La señorita Susan la saludó a lo lejos y le sonrió, satisfecha…
Volvieron a casa, ella los bañó y comenzó a preparar la comida para la noche…
Martha y Alexis pasaron un rato para saludarlos y preguntar cómo había ido todo…
Alexis se sorprendió cuando supo que su padre no había estado…
-Seguramente tuvo algo importante que hacer…- dijo algo incómoda.
-Sí… el FBI siempre tiene casos importantes…- dijo Kate y Alexis decidió no meterse en eso… no quería salir mal parada…
Se hizo la hora de la cena y Kate decidió sentarse con sus hijos a comer. La niñera tenía el día libre y ella se sintió cómoda de compartir con ellos esa comida…
Rick llegó cuando ella les servía el postre…
Los niños se bajaron de sus sillitas y salieron corriendo a saludarlo. Kate lo miró de lejos, con algo de rencor. Él se acercó, cargando a Audrey que lo besaba con dedicación y acarició su hombro…
Rick escuchó algo de lo que los niños, en su idioma le contaban sobre la escuela. Kate no dijo mucho, todavía estaba enojada…
Se encargó de llevar a dormir a sus hijos cuando se hizo la hora y Kate se quedó lavando lo que habían usado en la cena…
Cuando Kate entró en su habitación, lo vio acostado. El olor a su perfume indicaba que se había duchado…
Creyó que dormía y se cambió rápidamente para acostarse…
No bien se tapó con la sábana, sintió los brazos de él alrededor de su cuerpo y cerró los ojos, resistiéndose a la necesidad que tenía de sentirlo cerca…
-Perdóname… te amo, Kate…- le dijo en el oído y Kate asintió, era inútil que siguiera preguntándose por qué las cosas tenían que complicarse.
-Hasta mañana…- dijo en voz baja y él la apretó en sus brazos y besó con ternura su cuello…
-Hasta mañana, amor…- le dijo él y Kate sintió que algunas lágrimas corrían por sus mejillas, silenciosamente… estaba agotada… y esperaba que mañana fuera un día mejor…
Bueno... como la vida misma, aunque las situaciones no sean exactamente tan corrientes, a veces hay momentos difíciles... espero que les siga gustando! Gracias otra vez por leer! Esta historia me llena de orgullo!
