Si Estuvieras en mis Zapatos

Capítulo 9 Un Viernes de Locos Parte II

-¡No! ¡No! ¡No!-gritó Steve nuevamente mientras se mecía violentamente hacia adelante gracias a la velocidad del coche-¡Te dije que no pisaras fuerte el acelerador!

-Pero Steve…Yo…-Butters intentó quejarse.

-¡Pero nada jovencito!-gritó el pequeño al adulto mayor de edad.

Butters y Steve se encontraban en aquellos momentos en un lote baldío a las afueras de la extraña ciudad de South Park; padre e hijo a la inversa se veían inmersos en la tarea de enseñar a Butters a conducir.

A pesar de lucir como un hombre capaz de casi cuarenta años, en realidad tenía aun la mentalidad de un niño de diez años; irónicamente era un chico de diez años con la mentalidad de un hombre de cuarenta.

Eran alrededor de las cuatro de la tarde; no había nadie posiblemente a un kilómetro a la redonda, todos se mantenían encerrados en sus casas debido al ataque terrorista de la noche pasada, por lo que pudo notar Butters aquello solía ser lo usual en el pueblo, pues cuando hablo con teléfono con distintos contactos (para invitarlos a una fiesta) algunos en lugar de sonar preocupados parecían más bien hastiados; cosa rara para una explosión.

Era aquel hecho, junto a toda su perspectiva de la vida y la realidad por lo que no se lograba concentrar como era debido.

-¡Por favor!-gritó Steve cuando nuevamente Butters pisó fuertemente el acelerador-¡¿Es que acaso eres un inútil?!

-No me grites así, por favor…-Butters se frotó los nudillos ante su padre.

-Te comerán vivo en las calles.-su padre se dio golpes en la frente contra el mostrador bastante frustrado.

-Yo…yo creo que puedo mej…-decía Butters moviendo la palanca y poniendo el auto en modo neutral.

Butters puso su pie en el acelerador levemente intentando evitar dar contra un tronco, lográndolo a duras penas; su padre se dio un fuerte golpe nuevamente con fuerzas renovadas.

-Okay; pero intenta a la siguiente no usar tanta velocidad.-recomendó su padre mordazmente.

-No me grites Steve, por favor…-le pidió Butters tomando el volante con ambas manos y temblando.

-¡Yo soy tu padre y tú no me vas a hablar así jovencito!-gritó Steve enfadado y haciendo una rabieta.

-Papa, por favor, solo quiero aprender a conducir…-le dijo Butters.

-¡Ah! Te dije que te ayudaría, pero nunca pensé que fueras tan bruto como para no poder aprender a conducir un adulto tan inútil, así no fue como te críe Butters.

Realmente si alguien estuviera escuchando aquella conversación y hubiera decidido encerrarse en la cajuela del auto estaría comenzando a descubrir cosas muy extrañas y raras; o no entendería un carajo de esta; para suerte del espectador, Ike Stotch lo hacía.

Este niño de doce años había escuchado la conversación que su padre y Steve habían tenido aquella mañana en el garaje para instantáneamente decidir tener que seguirlos; pues las cosas que decían no tenían sentido. ¿Por qué su padre le tenía miedo a los gritos de Steve? ¿Qué clase de rol tenían esos dos? ¿Acaso era cierta la historia que ambos afirmaban, a pesar de que nadie los viera, sobre que cambiaron de universo? Tantas incógnitas para el rubio canadiense.

-Veamos Butters, desde el inicio, toma.-Steve le puso la mano a Butters en la palanca de velocidades-Ponlo en neutral…-le ordeno.

-¿La "N"?-preguntó Butters.

-Ah…Sí.-dijo su padre soltando un suspiro-Es la letra "N".

Butters tomó la palanca con cierto miedo; a pesar de ya haber logrado pasar al lado de un tronco no se sentía lo suficientemente habilidoso como para poder pasar a través de la zona abierta del bosque a la desolada carretera. Respiro fuertemente y realizo la acción para enseguida presionar levemente el acelerador y…

-¡AH!-gritó Steve rebotando nuevamente cuando Butters freno-¡¿Es que nunca aprendes?!

-Lo siento señor, hijo, señor…-Butters estaba temblando bastante nervioso por aquellas palabras de su padre.

-No presiones tan fuertemente el acelerador.-le dijo su padre llorando por el dolor como el niño que era.

-No puedo evitarlo si me sigues gritando.-dijo Butters llorando.

-¡AHHHH!-el grito de Steve sobrepaso barreras.

Durante las siguientes dos horas continuando los dos intentando enseñar a Butters sobre como conducir; cosa que parecía imposible. El mayor rubio aceleraba y frenaba constantemente por su poco manejo en el volante, tuvo su padre que explicarle al menos 20 veces para que terminara de entender todo ese asunto de conducir.

-Ahora inténtalo de nuevo…-le dijo su padre ya transcurrido las 2 horas prometidas.

Butters nuevamente tomó el volante con ambas manos y suspirando lentamente empujo levemente el acelerador provocando que el auto saliera a una velocidad mínima y finalmente adentrarse en la carretera.

-¡Lo estoy haciendo! Salsichas, lo estoy haciendo…-Butters festejaba mientras miraba de uno a otro lado.

-Al fin…-Steve suspiró aliviado (al igual que Ike quien estaba listo para vomitar en cualquier momento en la cajuela).

Butters continuó conduciendo lo mejor que le fue posible por la ruda carretera para volver a casa; ya casi sin ayuda de su padre; nervioso miraba de uno a otro lado.

-Está entrando a una zona restringida.-escucharon ambos de repente mientras varios soldados y policías salían por detrás de la zona arboleada que cubría la carretera.

-¿Qué? ¿Qué?-Butters temblaba de miedo, Steve lo notó y sabiendo que los oficiales no iban a ser amables con un adulto internado en un bosque después de una explosión ideo un plan:

-Butters deja que yo hable…¿Recuerdas cuando jugabas al mexicano? Finge volver a hablar así.-le dijo su padre.

-Pero…-Butters se frotó los nudillos, bastante nervioso.

-¡Que lo hagas carajo!-gritó Steve justo cuando un hombre canoso y de cabellera rubia se acercara a la ventanilla, usaba lentes de Sol y un traje militar

-Se podría saber ¿Por qué un adulto y un niño andaban a las afueras del pueblo tan solo unas horas después de una amenaza terrorista por parte del pentágono?-preguntó el sujeto militar.

-¿Q-q-quien es usted…compadre?-Butters hizo su mejor acento.

-¿Disculpe?-el general no entendió aquel extraño idioma.

-Lo siento señor oficial, es mi tío Antonio, él no sabe hablar muy bien ingles.-dijo excusándose Steve totalmente sereno-Me estaba llevando a mi casa después de haber salido de vacaciones, ¿Hubo un ataque terrorista? ¿Qué ocurrió? ¿Hay algún herido?-Steve fingió preocupación.

-¿Ahh?-el oficial se extraño-De acuerdo señor Antonio,-retomo sus modales el oficial-sabrá usted que tendremos que registrarlo ¿Verdad?

-Ah…Sí señor oficial camarada.-dijo Butters imitando ese acento horrible que ni un niño de cinco años se hubiera tragado, pero aparentemente un oficial altamente calificado del ejercito sí-¿Podría preguntar su nombre oficial?

-General Trent Boyett, al servicio de esta bella nación.-dijo el hombre mientras sonreía.

-¿Una revisión?-Steve en cambio se asustó.

De repente todo el mundo fue capaz de escuchar una arqueada proveniente de la cajuela; los oficiales volvieron a apuntar sus armas.

-¡Oh carajo tienen a una persona dentro!-gritó un oficial con su visión calorífica.

-¿Qué?-tanto Steve y Butters voltearon sin entender hacía atrás.

-Lo siento…-fue lo único capaz de decir Ike sabiendo que todo el mundo estaba atentó.

-¡Secuestrador!-gritó otro soldado.

-¡Butters pisa el acelerador!-gritó Steve.

-¿Qué? Yo…No, tu dijiste…-Butters se aterró, el oficial Trent miró confundido la escena mientras desenfundaba su arma.

-¡QUE LO PISES INUTIL!-gritó Steve dándole un golpe a Butters, el cual reacciono violentamente y entró en pánico antes de pisar con todas sus fuerzas posibles el acelerador y salir como bólido de aquel lugar directamente hacía el pueblo.

-¡Sospechosos de terrorismo!-gritó el oficial Boyett-¡Disparen a discreción!

-¿No es muy pronto para saberlo señor?-preguntó un soldado del pelotón que no disparaba.

-Cabo Marsh, haga lo que se le ordeno; este sujeto está ingresando a dos niños, uno en la parte trasera del auto, ¿Qué tal si tiene bombas?-preguntó el general bastante enojado-¿Quieres arriesgarte como lo hizo Poo?

-No, no señor…-contestó decididamente el cabo Marsh-Pero…Creo que conozco al sujeto-Es el padre de uno de los amigos de mi hijo…

-Lléveme a su casa.-dijo decididamente el general sin más preámbulos.

Continuara…

Na.-Les dije que era un viernes de locos, no por nada XD, créanme que si consideran esto una locura sin sentido, mientras más nos adentremos en la trama más giros raros habrá, pero al final todo tendrá sentido.

¿Qué tal les pareció el cargo del honrado Trent Boyett? ¿Reconocen el apellido Poo? ¿Qué pasara con la fiesta que tenían planeada para el día siguiente y el trabajo de Butters? Son preguntas que no contestare, por ahora :v Eso sí, la historia comenzara a volverse más emocionante a medida que pasen los caps, o eso espero XD

No actualice durante un tiempo porque no me hallaba inspirado (Además tuve periodo de finales de semestre), así que prefiri no actualizar antes de escribir un capitulo que no disfrutara, espero lo entiendan.

Gracias por leer, si les gusto dejen una suculenta review que las aprecio todas, y nos vemos a la siguiente