RING RING

Ranma despertó rápidamente al escuchar el teléfono, igual que la mañana anterior había amanecido con el cuerpecito de Akane entre sus brazos. El momento de irse a la cama seguía siendo algo vergonzoso, pero eso de levantarse notando la cercanía de su esposa era el mejor regalo. Sonrió al ver a su querida marimacho despeinada, con las marcas de las sábanas en la cara, con el pijama arrugado y con los calcetines encima de los pantalones, la imagen distaba mucho de ser una imagen sexy, sin embargo Ranma pensó que ella estaba preciosa. Negó abruptamente con la cabeza, cada vez estaba peor, si no dejaba de pensar en cosas como esa poco a poco se acabaría convirtiendo en chica… qué poco varonil estaba siendo últimamente… debía cambiar las cosas y dejar de ser tan nenaza, estaba bien ser más dulce con Akane, pero debía seguir el consejo de su madre y ser un hombre entre hombres. Aunque aún no tenía muy claro qué implicaba eso.

El teléfono seguía sonando, así que con sumo cuidado apartó a su esposa y la dejó sola reposando en la cama, por suerte ella no había despertado al oír el estúpido aparato, el intenso día que habían vivido ayer la había dejado agotada.

- ¿Diga?

- Ranma, cariño, ¿cómo estáis?

- Hola mamá, bien. ¿Tú?

- Nosotros bien hijo, os echamos de menos… ya podríais llamar más a menudo.

- Lo siento hemos estado ocupados.

- Oh hijo, entiendo, entiendo… entonces no molestaré más – dijo entre risas la señora Saotome.

- ¿De qué hablas mamá?

- Que habéis estado ocupados en el proyecto darle un nieto a Nodoka.

- ¡Cómo dices eso! Claro que no, no, no…

- Ranma… no hay nada más varonil que satisfacer a tu mujer en la cama. ¿Ya tienes en cuenta sus puntos placenteros? – el de la trenza empezó a sentirse mareado de la vergüenza que estaba sintiendo.

- Mamá por favor… no digas esas cosas.

- Entiendo que disfrutes con ella, pero recuerda que ella también debe disfrutar… Aunque eso no lo dudo, los Saotome sois unos tigres en la cama.

- Voy a vomitar.

- Bueno en realidad te llamaba porque hay un par de locos que no dejan de venir aquí a molestar.

- ¿Quienes?

- Dos hermanos, bueno un chico que pregunta por la dulce Akane y una chica que pregunta por su Ranma-sama.

- ¿Los Kuno? – dijo el muchacho con fastidio.

- No lo sé, intentan chantajearnos con dinero y comida, hasta ahora tu padre ha aguantado gracias a mi katana, pero tarde o temprano sabrán donde estáis.

- ¿Nabiki no les ha dicho nada?

- Nabiki-chan está en la universidad, no vendrá hasta dentro de tres semanas.

- Genial, eso nos da unos días de margen, aunque a Akane no le hará ninguna gracia.

- Oh hijo… mira como te preocupas por tu esposa. Ves como el matrimonio no estaba tan mal.

- El matrimonio no sé, pero que nos obligarais y chantajearais no estuvo bien.

- No seas quejica y ve a crear bebés Ranma, yo ya soy mayor y quiero un nieto antes de morir.

- Mamá…

- Recuerda, nada de protección o no se quedará embarazada.

- Adiós – Ranma se apresuró a colgar pues no quería seguir con esa bochornosa conversación.

Akane apareció por detrás somnolienta frotándose los ojos con las mangas de su querido pijama amarillo. Bostezó y se sorprendió al ver a Ranma colgar el teléfono, no se había enterado de nada.

- Buenos días.

- Buenos días Akane.

- ¿Quién era?

- Mamá.

- ¿Qué quería?

- Darme consejos…

- ¿Consejos sobre qué?

- Sobre, sobre… arg sobre cómo dejarte embarazada – dijo Ranma nervioso pero esperando la reacción de Akane, quien abrió los ojos y se desprendió de cualquier rastro de sueño que pudiera tener.

- Có…Qué…Pero…No…

- Tranquila, no le he hecho caso. También quiere que sepamos que los Kuno van a molestarles a menudo.

- ¿A quién han chantajeado esta vez?

- De momento a nadie, por suerte tu hermana no está en tu casa. .

- Menos mal.

- Bueno, ya no nos viene de aquí, dos locos más, dos locos menos…

- Tienes razón… Ranma… ya no hay motivo para que escondamos que estamos… ca-casados ¿no crees?

- Supongo que no.

- Sólo quedan Izu-chan, Ukyô y los Kuno… a ver cómo se lo toma tu amiga de la infancia.

- U-chan… supongo que se lo tomará mal.

- Cuando vayamos de visita a Nerima deberíamos decírselo.

- Está bien, pero si me amenaza con su pala te pondré a ti delante.

- Ja ja ja, qué varonil – dijo ella mirando el reloj - ¡Son las 9h Ranma! Nos esperan todos a las 10h en la estación, corre.

La pareja llegó corriendo a la estación donde parecía todavía nadie había hecho acto de presencia. A los pocos minutos apareció Izumi, que amistosa saludó al matrimonio y escasos segundos después Yû arribaba con una maleta enorme, todos rieron porque sólo iban a estar una noche fuera, pero él dijo que nunca se sabía lo que podía suceder así que llevaba de todo por si acaso. Al rato Yumiko y Natsuki ya estaban listas junto a ellos, se hicieron las respectivas presentaciones y se prepararon para ir hacia su deseado mini viaje. Pero justo cuando iban a dirigirse hacia el tren los tacones de Nanami resonaron en las orejas de los presentes.

- ¡Chicos! No os olvidéis de mi – Ranma y Akane se miraron sorprendidos.

- ¿Nanami-chan? ¿Cómo sabías lo de este viaje?

- Pueeede… que se me escapara ayer – dijo Yumiko arrepentida.

- ¿No es fenomenal que vayamos a pasar esta noche juntos, Ran-ma-kun?

- Ahm, supongo – dijo el de la trenza desconcertado.

- ¡Llegué a tiempo! Qué guapa estás Akane-chan, qué ganas tengo de pasear contigo por la montaña – dijo Ryan que corriendo se posicionó al lado de su amada peliazul.

- Ryan-kun ¿quién te dijo…?

- Oh Nanami-chan me lo explicó ayer después de la cita doble, ¡sorpresa! – el joven matrimonio quería irse disimuladamente por donde había venido. Pero lo peor estaba por llegar.

- ¡Nihao!

- ¡¿Shampoo?! – gritaron los Saotome al unísono.

- Aiya airen, qué feliz soy por estar en viaje contigo.

- ¿Y a ti quién te invitó? – preguntó Ranma desencajado.

- ¡Yo la invité! – dijo Ryan – Shampoo y yo somos grandes amigos desde hace dos días. Como prometida de Ranma me parecía correcto que viniera – Nanami miró con desaprobación a la joven amazona agarrando el brazo del de la trenza y recordó que ya la había visto días antes.

- Oye tú, apártate de él.

- ¿Y tú quién ser?

- Nanami Oka, futura novia de Ranma. - ¿Salami? Qué nombre más feo tener. Yo recordarte, tú mentir, tú decir que no conocer a Ranma días atrás. - Es Nanami idiota... Además Champú tampoco es que sea precioso. - Ser Shampoo, Tatami. - ¡Que es Nanami! - Lo que sea, tú no acercarte a mi airen. - ¿Airen? - Mi Ranma. - ¡Ja! Eso ya lo veremos bocachancla. - ¿Qué llamarme? Comadreja apestosa. - Pelo estropajo. - Pechos caídos. - ¡Cómo te atreves! Brazos de pollo. - Chicas, esto empieza a ser ridículo... – dijo Izumi viendo todo el espectáculo. - Déjalas que se diviertan, si se están conociendo – decía Ryan contento por ver como discutían por Ranma. Cuanto más lo quisieran a él más Akane tendría para él solo.

El viaje en tren fue de lo más odioso. Habían decidido ir a visitar Nara, que por suerte estaba a tan sólo una hora y media de Osaka, sin embargo el trayecto se les hizo de lo más largo y pesado. Se pasaron gran parte del camino discutiendo e intercambiando sitios ya que Nanami y Shampoo querían sentarse al lado de Ranma, Ryan al lado de Akane e Izumi al lado de Yû, sin embargo nada acabó como nadie quería, el revisor del vagón ordenó a cada uno que se sentara en un lugar especifico y colocó a Shampoo con Ryan, Ranma con Yû, Izumi con Akane, Natsuki con Yumiko y a Nanami junto con un pobre anciano. Durante ese rato el inglés y la amazona empezaron a conocerse mejor, pero no es que estuvieran hablando de si mismos mucho rato, no, en su lugar planeaban de qué maneras podían ayudar al matrimonio a darse cuenta de que su unión era un error. Shampoo intentó hacerle ver a Ryan que la manera más rápida era deshacerse de Akane, matarla y dejarla en la montaña, envenenarla sería lo mejor, indoloro y difícil de rastrear. Sin embargo el londinense se oponía fervientemente a ese plan puesto que su idea era acabar teniendo una relación con la peliazul. Poco a poco y atando varios cabos empezaron a coincidir en un plan de lo más disparatado.

Unos cuantos asientos más adelante Yû le contaba a Ranma lo que había pasado con la chica con la que había salido durante el instituto, al parecer el muchacho aún estaba un pelín enamorado de ella, aunque le había quedado bastante claro que ella sólo lo veía como a un amigo. Le explicó que ver la relación de Ranma con Akane, y saber que su compromiso había nacido de una promesa, le hizo pensar que quizás aún tenía alguna posibilidad con ella. El de la trenza, que no era muy bueno dando consejos amorosos, se limitaba a mover la cabeza de arriba abajo asintiendo como si entendiera lo que su amigo le decía, aunque en realidad estaba pensando en el hambre que tenía ya que no había tenido tiempo de desayunar.

Unos metros más adelante Izumi y Akane hablaban animadamente de lo que podrían hacer en ese viaje para que Yû viera algo más en la chica menuda que a una simple amiga. Miraron en el mapa de la ciudad qué lugares románticos podían encontrar para invitar al chico a pasear con ella como quien no quiere la cosa. Izu-chan además vio que Akane, quien ya le había confesado que estaban casados, se moría de ganas de pasar buenos momentos a solas con Ranma, después de todo, era su primer viaje como un matrimonio. Las dos decidieron ayudarse mutuamente a conquistar el corazón de sus despistados compañeros.

Mientras tanto Nanami le estaba dando su teléfono al viejo con el que se había sentado, el señor le había enseñado la fotografía de su nieto y la morena quedó enamorada, nada serio, lo usaría para una noche, pero ella no perdía ninguna oportunidad. Además al bajar del tren tenía un único pensamiento, hacer suyo a Ranma.

Las pobres Natsuki y Yumiko, que nada tenían que ver con toda esa locura se lo estaban pasando de lo más bien jugando a cartas y trazando planes para que su amiga Akane pudiera disfrutar del bueno de su marido, sabían que ellos dos eran algo tímidos y que les faltaba un empujoncito a veces, así que harían lo posible para ahuyentar a los entrometidos y hacer que se divirtieran como marido y mujer.

Al llegar a su destino bajaron del tren y Akane los guio hasta el hotel rural con el que había contactado para esa noche. Como al llamar le dijeron que no hacía falta reservar porque siempre tenían habitaciones libres no se preocupó por tener a tres personas acopladas en el grupo. El hotel estaba situado en medio del bosque, muy cerca de los templos más famosos y rodeado de ciervos, como gran parte de la ciudad. Las chicas estaban muy contentas ya que les encantaba poder alimentar a los animalitos y además respirar el aroma puro y fresco de los árboles. El paisaje era precioso, no sólo había tradicionales edificaciones, sino que los caminos de tierra estaban acompañados por centenares de linternas de cemento que guiaban a los turistas hasta ese hotel tan típico japonés. Cuando llegaron allí vieron un edificio algo viejo pero bien conservado, ilusionados se adentraron a la recepción donde una anciana bajita y arrugada, maquillada de forma excesiva como algunas geishas y con un moño característico en las japonesas los recibió.

- Bienvenidos a nuestro hotel Rokurokubi. ¿Cuántos son?

- Buenos días. Somos 9 señora, gracias por atendernos.

- De nada querida. Os daré tres habitaciones triples, ¿está bien?

- ¿Tres tiples?¿No tendría… alguna doble? – preguntó dudosa Akane sonrojada, tenía la esperanza de poder dormir con su marido aprovechando que nunca tuvieron luna miel, no es que quisiera intimar o hacer, ya sabéis, pero creía que era un buen momento para disfrutar de su relación y dejar claro a los demás que era su esposa.

- ¡Eh Aka-chan! Qué lanzada, ¿no querrás dormir tú sola con tu maridito no? Mal, mal… a Ranma-kun tenemos que compartirlo. Podemos dormir los tres juntos si quieres, los tríos también me gustan – decía Nanami sin vergüenza alguna.

- Oh no señorita, aquí no pueden dormir chicos con chicas, las habitaciones están separadas por sexos. Os daré dos para mujeres y una para hombres.

Todos se miraron desganados, Ranma estaba asqueado por tener que dormir con el pingüino, él quería dormir con Akane, para qué mentir, pero bueno, ya habría más ocasiones para dormir con ella. Las chicas lo tenían más crudo, no sabían cómo repartirse, así que lo hicieron a suertes, Izumi, Akane y Nanami dormirían juntas y Yumiko, Natsuki y Shampoo en otra.

- A mi no importar, esta noche yo dormir con airen cueste lo que cueste.

- No, no lo harás – dijo la morena empujándola.

- Salami no meterte conmigo o yo darte beso de la muerte.

- Oh, beso de la muerte, mira como tiemblo – respondía burlona moviendo su mano de manera temblorosa.

- Nanami-chan, no juegues con Shampoo, es una gran guerrera de una tribu amazona – decía Akane para calmar los ánimos.

- ¿Y? Yo soy la heredera de una familia de samuráis, nadie me gana con la espada – todos giraron sus cabezas lentamente pasmados al descubrir ese importante dato de la muchacha - ¿Qué? Soy una chica con muchos secretos – terminó guiñándole un ojo a Ranma.

- Bueno, basta, las ninjas os pegáis luego. Vayamos a nuestras habitaciones y preparémonos para dar una vuelta por el bosque. Nos vemos en el hall en 15 minutos – dijo Yumiko cansada de cargar la maleta.

….

El grupo salió decidido a investigar y deleitarse por los caminos que rodeaban el hotel. El plan desde un principio había sido que Ranma y Akane conocieran mejor a sus respectivos amigos, así que el de la trenza se vio acorralado por las dos amigas de su esposa, Yumiko y Natsuki que curiosas le preguntaban todo tipo de cosas. Por otro lado la peliazul se juntó con Izu-chan y Yû para ver si podía conseguir encontrar ese punto en común que uniera a ese par. Parecía que el grandullón era experto en baseball, y que curiosamente la menuda había jugado al mismo deporte durante la secundaria. Además ella era fan de las películas de ciencia ficción y terror, así como el muchacho. La peliazul sonreía al ver cómo Izumi empezaba a sentirse más cómoda hablando con él y como él perdía la timidez y se soltaba más al hablar con la del pelo naranja.

En cuanto a los tres acoplados iban unos pasos atrás explicándole a Nanami el plan que el inglés y la china habían trazado, la morena alucinaba, nunca se había mezclado con alguien que supiera tantos trucos sucios como Shampoo, por una parte no quería que el plan se llevara a cabo, pero por otro pensó que tampoco era peligroso y que la ayudaría a seducir al joven Saotome.

El estómago de Ranma empezó a rugir en medio del bosque y todos rieron, decididos a apaciguar el hambre del joven Saotome regresaron hacia el hotel para comer. Cuando llegaron vieron a la viejecita que los había atendido actuando de manera extraña, corría por el pasillo con una bolsa que goteaba. Akane se acercó a ver el líquido que había sido derramado y se extrañó al ver que era de color rojo. Asustada preguntó si los demás creían que era sangre, pero todos negaron alegando que la señora parecía de lo más indefensa, que como mucho sería pintura o zumo de tomate.

Llegados al comedor se tranquilizaron al ver que efectivamente el plato principal era sopa de tomate y de segundo un rico plato de katsu-don. Entre unas cosas y otras la comida se alargó y ya serían casi las cuatro cuando terminaron con los postres. Entre todos decidieron ir a la sala de juegos que había en la primera planta, donde había un sofá, una tele, una videoconsola Master System y varios juegos de mesa. Después de un par de partidas al Monopoly las chicas decidieron subir a su habitación a ponerse el kimono que el hotel había dejado en sus cuartos. Eran unos kimonos de color negro con un estampado floral blanco y rosado, con un amplio obi rosa palo. Las amigas de Akane la cogieron por banda y la ayudaron a maquillarse un poquitín, le pusieron un poco de pintalabios y un pelín de rímel para destacar sus largas pestañas. Además Yumiko colocó una flor de uno de los jarrones en una de las orejas de la peliazul. Ella no paraba de sonrojarse, ¿sería tan obvio para todos que quería verse más guapa, más femenina y también, más sexy? Y lo peor de todo ¿Ranma se daría cuenta de algo de eso? Seguro que no, que ni se daba cuenta de que el color de sus labios no era el habitual. Cuando hubieron terminado de acicalarla bajaron todas, en la sala se encontraron a Ryan, Yû y Ranma jugando a videojuegos de manera animada como si fueran niños. El Sol estaba a punto de esconderse ya que en esa época del año a las 5 y media la luna ya empezaba a dominar el cielo, así que Akane, con la valentía que sus amigas le habían regalado se atrevió a insinuar que quería ir a ver la puesta de Sol.

- He leído que la puesta de Sol desde el lago que tenemos aquí al lado es muy bonita.

- Yo también lo oí – dijo Natsuki apoyando a su amiga.

- ¿Quiere venir alguien a verla conmigo? – preguntó Akane mirando a Ranma, aunque él seguía inmerso en su partida.

- Yo iré contigo Akane-chan – dijo Ryan.

- Oh no Ryan, tú no acordarte, notros tres ir ahora a hacer recado. Tener que comprar unas cosas – dijo Shampoo arrastrando al inglés por la puerta seguida de Nanami.

- Eso es, volvemos a la hora de la cena, ¡portaros bien! – dijo la morena despidiéndose.

- Bueno, chicos, ¿habéis oído? Akane-chan quiere ir a pasear por el lago – dijo Izumi gritando hacia el de la trenza.

- Que sí, que lo he oído, ¿por qué lo repites Izu-chan? – dijo Ranma sin soltar el mando, la chica roló los ojos.

- Dicen que es un lugar precioso… que si vas acompañada es mejor – seguía Akane avergonzada.

- Seguro que hay gente en el lago, tranquila acompañada seguro que estarás – seguía diciendo el insensible de Saotome.

- Dejadlo, voy a ir yo sola…

- Akane-chan, si quieres… puedo venir yo – decía Yumiko apenada por su amiga, tenía un marido idiota.

- No, no, da igual – dijo agradecida y algo triste.

- ¡Ten cuidado Akane, con lo patosa que eres seguro que tropiezas y te caes! – dijo Ranma despidiéndose de su mujer sonriendo porque iba ganando.

- ¡Idiota!

Eso fue lo último que se oyó a la joven decir en voz baja mientras se iba. Muy enfadada Izumi corrió a desenchufar la videoconsola.

- ¡Eh! ¿Se puede saber qué haces?

- ¿De verdad eres tan tonto Ranma-kun?

- ¿Pero yo qué hice?

- Akane-chan quería ir al lago – afirmo Izu-chan seria.

- Y ya ha ido al lago… no entiendo a qué viene este alboroto.

- Ra-Ranma… ¿Có-cómo puedes estar casado? No sabes nada de chicas – dudaba Yû con la gota de sudor en su sien.

- ¿De qué habláis? Ella puede ir donde quiera, no es que se lo haya prohibido.

- Se ha puesto triste bobo – le dijo Natsuki.

- Repito que no le he prohibido que fuera.

- ¡Quería ir contigo insensible! – gritó Yumiko.

- ¿Eh? ¿Y por qué no lo ha dicho? Hubiera sido lo más normal.

- Ranma… ella quería que saliera de ti. No me preguntes cómo lo sé, pero sé que a las chicas les gusta que estas cosas salgan de ti, ella quería que tú dijeras que la acompañabas sin que te lo tuviera que pedir – las chicas que se encontraban en la sala miraron asombradas a Yû, tan tímido que parecía y todo el saber que en él habitaba.

- Entonces… ¿voy a por ella?

- Ve si no quieres que te mande yo de una patada – concluyó Natsuki visiblemente molesta por el comportamiento inmaduro de Ranma.

Ranma corrió hacia el lago donde se encontraba Akane, se sorprendió al ver que no había casi nadie, quizás una pareja a bastantes metros de distancia, pero lo que más le sorprendió fue ver a su esposa con ese bonito kimono que le quedaba a las mil maravillas. Se acercó con cautela, sabía que una Akane enfadada no era tan accesible como una Akane contenta. Como si fuera un cangrejo se aproximó hacia ella con pasos laterales de medio metro. Ella reposaba sus manos en la barandilla que había alrededor del lago, mientras miraba concentrada el horizonte por donde el Sol ya había empezado a esconderse. Él se quedó ahí a su lado sin decir nada. Viendo que realmente el panorama era bastante romántico y bonito, decidió hacer algo por su esposa ya que él le había arruinado el plan minutos antes. Colocándose lo más cerca posible de ella y sonrojándose levemente levantó su brazo derecho y disimuladamente lo colocó en el hombro de Akane. Ella enarcó las cejas pero después soltó un suave suspiro. Ranma la atrajo un poquitín hacia él para que su cabeza reposara en su torso.

- Te ha costado entenderlo – dijo Akane mirando hacia el lago.

- Podrías habérmelo pedido.

- Me hubieras dicho que no y estaría más enfadada.

- Puede. Quizás hubiera dicho que sí.

Los dos siguieron callados unos minutos hasta que el Sol desapareció de su vista y la luna ocupó su lugar. Ranma bajó su mirada hacia su esposa quien bajo la luz de las estrellas se veía realmente hermosa.

- Ak-Akane… te queda muy bien el kimono.

- Gracias, te has fijado.

- Claro, tampoco estoy ciego.

- ¿Ves algo más? – dijo ella animada cambiando de posición y colocándose entre Ranma y la barandilla. De esta manera él podía verla completamente de frente.

- Mmm te brillan los labios.

- Se llama pintalabios.

- Lo sé, pero nunca llevas.

- ¿Te-te gusta? – dijo ella mirando a Ranma con un brillo en los ojos que lo hizo sonrojar.

- Ahm, sí… estás… estás muy guapa – respondió él colocando bien la flor en el pelo de su esposa. Ella notaba su corazón palpitar a mil por hora, y podía escuchar el suyo también. Pocas veces habían estado en un sitio tan romántico los dos solos. Ella levantó sus brazos y los enredó alrededor del cuello de Ranma, él tragó saliva y puso sus manos en la espalda de su mujer justo a la altura de su cintura. Si no aprovechaban esta ocasión es que eran más tontos de lo que creían.

Los dos cerraron los ojos y se acercaron lentamente para unir sus labios en un ansiado beso. En esta ocasión los dos quisieron disfrutar de ese momento sin ninguna prisa, sabiendo ya lo que aquella sensación les aportaba, queriendo conocer un poco más hasta dónde podían llegar cuando sus labios se rozaban. Él apretó el agarre hasta que sus pechos se encontraron, ella emitió un pequeño gemido de sorpresa, y entonces él decidió hacer lo que tantas veces había soñado, profundizar ese beso. Con sumo cuidado y con gran delicadeza abrió un poco más su boca e inclinó su cabeza hacia el lado opuesto, al ver que Akane seguía su movimiento, apretó los párpados con miedo y atrevimiento y empezó a acariciar con su lengua la de su mujer. Ella quedó parada un momento, necesitaba procesar lo que estaba pasando, pero su cerebro, que en ese momento estaba demasiado feliz decidió desconectarse para que ella simplemente disfrutara. No era un beso experto, sus lenguas se rozaban de manera dulce y cariñosa, pero también patosa, era un beso apasionado, pero más que eso era una muestra de amor en toda regla. Él sabía que ella no le hubiera dejado hacer eso a no ser que ella estuviera segura de querer estar con él, y ella sabía que Ranma sólo la besaría así a ella, con ese juego de besos le estaba diciendo que la encontraba guapa, que la deseaba, que ella era lo que anhelaba. Las mariposas aleteaban alocadas en el estómago de ambos jóvenes que no podían creer que por fin se estuvieran besando así en un lugar público, un beso de mutuo acuerdo en el que sus lenguas parecían bailar el más dulce de los vals. Saboreaban la dulce sensación que sus besos les producían, que sus tímidas caricias les proporcionaban. Pasaron unos minutos experimentando esa nueva emoción, no querían separarse pues no sabían cuando volverían a tener agallas para repetir esa acción, pero finalmente la falta de aire y la vergüenza hicieron que se apartaran. Menos mal que todo estaba oscuro. Akane miró a Ranma, vio que tenía parte de su pintalabios esparcido alrededor de su boca y no pudo evitar esbozar una tímida sonrisa. Él la miró confundido ¿acaso se reía del beso? ¿tan mal lo había hecho?

- ¿Pa-pasa algo? – preguntó mirándola asustado.

- Ehm, no, sólo… tienes pintalabios en la cara – dijo ella quitándole el maquillaje con su dedo pulgar suavemente. Él la miraba fijamente a los ojos mientras dejaba que ella le retirara las manchas que confirmaban el delito que acababan de cometer.

- Akane… yo… - Ranma no sabía si era buen momento para sincerarse, estaba claro que el paisaje y la escena eran perfectas pero no encontraba las palabras que necesitaba para hacerle entender a ella que él la que…él la quer…

- ¡Chicos! Al fin os encontramos – llegaron corriendo hacia ellos Yû e Izumi.

- Se-se está haciendo tarde y la señora del hotel nos pidió que fuéramos a cenar todos.

- ¿Interrumpimos algo? – preguntó Izumi al verlos colorados.

- No, no que va – dijo nerviosa Akane mirando el suelo.

- Va-vamos. Me muero de hambre – dijo Ranma adelantándose con su amigo.

Izumi se acercó a Akane y la miró con una cara que le preguntaba todo sin tener que decir ni una palabra. La sonrisa que Akane le regaló respondió de igual manera a Izumi, las palabras a veces no eran necesarias.

CONTINUARÁ

¡Hola, hola! Actualización sorpresa antes de lo previsto, pero este fin de semana no tendré acceso a mi pc y no quería haceros esperar hasta el lunes :)

Aviso a navegantes, a partir de la semana que viene no sé cuándo publicaré (me refiero a qué días exactos) puesto que con las vacaciones mis horarios se alteran, sólo os puedo pedir que estéis pendientes a las notificaciones : )

¿Os gustó el capítulo? Cuantas cosas pasan y pasarán en este viaje jaja, vaya grupo de 9 hemos ido a juntar. ¿Y qué me decís de los avances de la pareja? Deseo que os gustara. Aunque ando con poco tiempo quiero agradeceros como siempre vuestro apoyo incondicional, los ánimos, los reviews, los follows, favoritos, los PM (Moltes gràcies Anna, em va fer molta il·lusió el teu missatge :)) y a todos los que leéis el fic. Millones de gracias.

¡ABRAZOS ENORMES PARA TODOS!

Yahiko Saotome: ¡Yahiko! Como me alegra tu comentario jaja, sii por fin más muestras de afecto entre la pareja… a pesar de los intrusos que se han colado en el viaje jajaja, parece que al final Ranma probará el pastel de Akane y no el de Nanami… veamos como avanza el viaje. ¡Abrazos!

deliza22: Nunca me fallas con los #RanmaChallenge, no sé si fue casualidad lo de que pusieras de fondo la imagen del episodio de los falsos esposos o cosa del destino :O jaja.

Si Ranma fuera modelo de una clase de arte en la vida real ahora mismo yo sería Picasso asistiendo a todas sus clases XD.

Como me alegra que suspiraras con lo comprensivo que Ranma fue con Akane en el capítulo anterior, me imagino que en este te gustó el acercamiento final de ambos :P

Pedías más drama, peleas, reconciliaciones, etc… puedo decirte que el capítulo siguiente tiene un poco de todo, pero no diré más! ¡Un abrazo enorme amiga!

Kawaii-Desu: Ayy como me alegra que el anterior capitulo se fuera a tus favoritos, espero que disfrutes de este también :) Jajaja pues a los tres los tenemos en el viaje, Shampoo, Ryan y Nanami, a ver qué traman XD Deseo que te gustara el encuentro afectuoso entre Ranma y Akane :P ¡Un abrazo enorme!

Liyun bash: ¡Hola! Wo me alegra que te gustara el capítulo anterior, espero que también te guste este :) ¿Qué te pareció el inicio del viaje? ¡Saludos!

ELISA LUCIA V 2016: Jajaja decías que se encendería la pasión entre estos dos en el viaje, y no andabas equivocada jajaja. Yo también espero que el amor triunfe, pero parece que esos tres, Shampoo, Nanami y Ryan se lo pondrán difícil a la pareja. ¡Un abrazo!

Guest: Muchísimas gracias por tus palabras :) Hoy publiqué un pelín antes por motivos de falta de tiempo jaja así que espero que la espera se te hiciera corta. Si te gustaron los tratos entre la pareja en el cap anterior imagino que también te han gustado los de este :P ¡Un abrazo!

IBM-MATH: Jajaja llegó el viaje… y esto sólo es el principio. Acertaste con lo de Shampoo y Nanami :P Espero que disfrutaras también de este episodio. ¡Un abrazo!

xandryx: ¿Xandryx qué tal? La pareja efectivamente va madurando, aunque a su lento ritmo de tortuga, pero bueno, poco a poco y con buena letra jaja. ¡Un abrazo amiga!

noemib: Jajaja, jo m'apuntaria amb tu al crèdit optatiu per anar a veure a Ranma fer de model :P Me'n alegro que t'agradés la manera en que va acabar la cita doble i sobretot que per fi tornin al apartament d'una habitació, ja era hora. Volies que premièssim a Ranma amb més que "petons" i aquí ha tingut un premi una mica més passional :) El viatge ha arribat però només acaba de començar, espero que el gaudeixis mooolt. Moltíssims petoons i que tinguis un genial cap de setmana. Una abraçada!

Amigo: Como bien dices los pasos entre estos dos son pasos de tortuga, pero como ves poco a poco van avanzado, y lo bueno es que aunque tienen a quienes quieren separarlos, también hay quien lucha para que estén juntos. Espero que disfrutaras del inicio del viaje ¡Un abrazo!

ElvisF231: ¡Hola! Todo bien por aquí, ¿tú? Ya te eché de menos en los últimos caps, me alegro de leerte de vuelta :) Jajaja Ranma se está portando muy bien aguantando las chorradas de Ryan, pero seguro que algún día se cansa de él y como dices lo manda a Londres de una patada jaja. Ranma empieza a sacar a relucir su parte dulce hacia Akane, le está costando pero poco a poco lo está consiguiendo jaja. En cuanto a cuántos capítulos tendrá este Fic, en principio serán entre 22 y 24, ¿qué te parece? ¡Un abrazo!

anymary79: ¡Gracias por tus comentarios Anymary! :) espero que disfrutes de este episodio. Saludos.

CarlosKelevra88: ¡Hola Carlos! Como viste ya empiezan a sentirse más cómodos el uno con el otro, no solo en su casa si no también durante este viaje que no ha hecho más que empezar :) Espero que disfrutes del capítulo, y repito lo que te dije en tu historia, me encantó :) ¡Un abrazo!

YolotzinTaisho: ¡Bienvenida de nuevo Yolotzin :)! Te eché de menos en los dos últimos caps! Como puedes ver el viaje dará mucho de sí, y eso que acaba de comenzar jaja. Dijiste que querías verlos un poco más acaramelados, espero que disfrutaras de las última escena del capítulo jaja ya que os castigué sin beso en el cap anterior.. en este os di un buen regalo jaja. ¡Un abrazo!

FrankieMarinZ: ¡Frankie! Como me alegra que te gustara el capítulo anterior, espero que este también te guste, y sobre todo me alegra que la historia te incite a leer, eso me alegra un montón. Nos seguimos leyendo :) ¡Saludos!

Vann GP: ¡Bienvenida a la historia Vann! Me alegra enormemente que te decidieras a comentar, tus palabras me han hecho muy feliz :) Jaja dijiste que tienes mil palabras más por escribir, estaré encantada de escucharlas (o leerlas en este caso :P) todas! Aix "Un día todo cambió" mi primer fic AU, siempre le tendré un cariño especial, gracias por decir que también es de tus favoritos. ¡Un abrazo!

Snorlax 345: ¡Edgar amigo! Primero de todo lamento decirte que el fic no tendrá más de 24 capítulos, no quiero alargarlo innecesariamente y no quiero cansarme de él y acabar escribiendo sin ganas al final, por ahora disfruto mucho escribiéndolo y no quiero que llegue un momento en que lo haga como obligación :) Además ya tengo la siguiente historia medio empezada jaja. Así que tranquilo, cuando termine esta, tendrás otra a la que seguir :)

Jaja espero que te gustara el tierno y apasionado beso que se dieron al final del capítulo :P ¡Un abrazo!

SaeKodachi47: ¡Amigui mía! ¿Cómo estás? ¿Qué pasó el último día que estabas depre? Espero que todo haya pasado y ya estés bien!

Bueno te cuento que yo ando nerviosa porque mañana llega la final de DEN jajaja. A ver cómo acaba todo para esta parejita.

Yo también me uniría a la clase de arte con tal de ver a Ranma en taparabos jaja.

¿Te gustó este capítulo? Ayy que esos dos están avanzando en su relación, pero tu querida Nanami y tu amado Ryan están ahí, en el viaje, para arruinarles la fiesta XD

Espero que pases un feliz fin de semana y nos leemos mañana. ¡Abrazos enormes!

Haruri Saotome: ¡Haruri! Jaja lamento que no te gustara la parte de la cita doble, y lo entiendo jaja. Espero que disfrutaras de este inicio de viaje y del acercamiento entre Ranma y Akane :) ¡Un abrazo!

Fins aviat!