Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.
Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P
Bella se incorporó abruptamente en la cama, inhalando aire como si hubiese estado bajo el agua por demasiado tiempo. Sus ojos abiertos como platos y una capa de sudor que cubría el nacimiento de su cabello mientras luchaba por recuperar el aliento. Los últimos dos días habían sido los más felices de su vida, pero había permanecido casi insomne, al combatir las constantes pesadillas.
"¿Bella? ¿Qué pasa, amor?" Edward frotó una mano por su rostro, tratando de despejar la confusión del sueño, mientras la otra presionaba la espalda desnuda de ella. De inmediato sintió su piel sudada y temblorosa. Alarmado, se incorporó y volvió el rostro de ella hacia el suyo con dedos suaves.
"¿Una pesadilla?" Preguntó.
Asintiendo, Bella mantuvo los ojos en sus manos que empuñaban la sábana que la cubría. Edward alcanzó la lámpara de su buró, encendiéndola antes de acomodarse junto a ella.
"¿Quieres hablar de ello?" Él suspiró cuando negó, todavía sin mirarlo a los ojos "¿Así que prefieres seguir perturbando mi sueño, así como el tuyo, al no hablar sobre lo que sea que te tiene tan preocupada como para tener pesadillas sobre ello?"
"Lo siento, no quise despertarte." Bella le dio una mirada de soslayo, pero no lo miró a los ojos. Después de unos incómodos minutos de silencio, levantó la vista para encontrar a Edward observándola atentamente. Cuando sus ojos se encontraron, él inclinó ligeramente su cabeza al mismo tiempo que le arqueó una ceja.
Bella tomó una respiración profunda y la liberó vacilante antes de salirse de la cama y caminar hacia el armario. Por supuesto, estaba desnuda, pero en ese momento, se sentía más expuesta que nunca antes—física y emocionalmente. Edward nunca le quitó los ojos de encima cuando regresaba a la cama con un pedazo de papel doblado en su mano. La mano de ella tembló al ofrecérselo sin decir una palabra. Él lo tomó de ella antes de agarrar su mano temblorosa con la suya.
Bella fijó sus ojos en la suave luz de la luna entrando por la ventana en lugar de ver a Edward leer las viles palabras de su madre. Podía sentir la tensión irradiando de él así como en el fuerte agarre de su mano en la de ella. Después de varios minutos de silencio, Bella reunió el valor para ver al hombre su lado. Su cabeza estaba inclinada hacia arriba, y sus ojos estaban fijos en un punto cualquiera en el techo. Su mandíbula estaba apretada, y podía ver el músculo de esa zona trabajando furiosamente.
Después de un rato, Edward soltó un suspiro largo y lento y cerró los ojos. No los abrió cuando llevó sus manos unidas a su pecho, presionando el dorso de la mano de ella contra su piel caliente. La verdad sea dicha, él necesitaba el contacto para ayudarle a calmarse.
"Soy una persona bastante tranquila, Bella, y siempre intento dar a las personas el beneficio de la duda. Sé que ella es una parte de ti, y siempre le estaré agradecido por haberte dado a luz, pero odio a esa mujer." Bajó su mano y arrugó la carta en su puño, agitándola frente a ellos. "Que pueda decir, o siquiera pensar esas cosas de ti—su propia hija…"
Bella sintió que él empezaba a temblar, y se encogió cuando súbitamente se levantó de la cama dando un rugido al mismo tiempo que arrojaba el papel arrugado al otro lado de la habitación. Edward se quedó de pie agarrando su cabello en puños mientras lo veía revolotear insatisfactoriamente al suelo. Volviendo sus iracundos ojos hacia Bella, inclinó su cabeza hacia un lado y preguntó, "¿Cuándo leíste eso?"
Bella lo miró a los ojos y supo que ya había adivinado exactamente cuándo había leído la carta por primera vez. "Hace dos días por la mañana, cuando saliste a correr."
"La mañana en que Alice me llamó en pánico y entré para encontrarte empacando." No era una pregunta. Ya lo sabía, solo quería que ella lo admitiera. "Así que en lugar de resolverlo conmigo, ¿me ibas a hacer pagar tu enojo?"
"¡No! ¡No fue así! Estaba asustada, Edward. Ella tenía razón. Fui egoísta al hacer lo que hice. Inicié este matrimonio tratando de salvar mi dignidad y mi carrera. No pensé en lo que te estaba costando a ti. Pensé…"
Edward se acercó a la cama mientras la observaba envolver su cuerpo con sus brazos y encogerse. "¿Qué pensaste, B?"
"Pensé que podría ser más parecida a ella de lo que creía," su voz fue baja, pero Edward retrocedió como si le hubiese gritado.
"¿Cómo puedes pensar eso? No te pareces en nada a ella." Edward se sentía cada vez más incómodo teniendo esta conversación mientras estaba desnudo. Localizó sus pantalones de algodón para dormir, poniéndoselos y regresando a la cama para sentarse junto a Bella.
"¿No crees que soy egoísta por hacer lo que hice? ¿No crees que te embauqué para que te casaras conmigo y así salvar mi reputación?"
Edward le dio una mirada incrédula antes de soltar una risa amarga, "¿Estás hablando en serio? Bella, en todo caso, yo te embauqué a ti. ¿Te olvidas que yo sabía lo de Jacob? ¿Que elegí el momento más oportuno para presentar mi oferta de matrimonio de una forma que me hacía ver como el héroe, y mantuve los dedos cruzados para que tú lo aceptaras?"
Bella estaba negando rotundamente, "Eso es diferente. Tú lo hiciste porque me amabas. Entonces yo no sabía que te amaba."
Ella no había terminado, pero Edward la interrumpió, "¿Estás segura de eso?"
"¿Qué?" Sus ojos encontraron los de él, buscando a qué se refería mientras la observaba atentamente. De repente, él se puso de pie y agarró su camiseta del suelo donde la había lanzado antes. Se la arrojó a ella, indicándole que se la pusiera. Se la puso y vio cómo abría su maleta y escarbó en ella por un momento. Encontrando lo que estaba buscando, Edward se acercó rápidamente a la cama y le tendió su mano.
"Ven conmigo, por favor."
Bella tomó su mano, vacilante y lo siguió a la habitación principal. La llevó al sofá, donde ella se sentó mientras él encendía la televisión y ponía el disco en el reproductor. Supuso que se sentaría a su lado una vez que lo encendiera, pero no lo hizo. Quitó de en medio la mesita de café y colocó la otomana justo a la derecha de donde ella estaba sentada. Se sentó de lado en la otomana de manera que pudiera ver su rostro y la pantalla simultáneamente.
"¿Lo has visto?"
Sacudiendo su cabeza, Bella se preguntó qué tenía que ver el video de la entrevista con lo que estaban hablando. Al ver su expresión de confusión, Edward puso el video, dejándolo reproducirse hasta el punto en que él se une a ella en el sofá. Le puso pausa y se volvió para mirarla directamente a los ojos.
"Papá me mostró esto después de la cena de ensayo. Quería saber si lo que pensó que estaba viendo era real. Le dije que tú eras la única que podría responder eso."
Edward levantó el control remoto, permitiendo que el video continuara. Bella observó, embelesada por lo que vio. En el momento, ella respondió preguntas y se sintió reconfortada por la presencia de Edward a su lado, pero estaba atónita por lo que vio desde afuera. Estaba viendo lo que todos los demás a su alrededor vieron ese día.
Estaba viendo a un hombre y una mujer sentados en el sofá, respondiendo preguntas mientras miraban al otro con amor, apoyándose en el otro, compartiendo momentos de cariño. Jadeó y subió sus manos para cubrir su boca al mismo tiempo que Edward le ponía nuevamente pausa al video. Bella no podía apartar sus ojos de la pantalla, de la pareja que era indudable estaban enamorados.
"Lo supe en el momento en que lo vi, Bella. Estaba tan absorto en la entrevista, preocupándome por tu reacción, pero cuando papá me lo mostró más tarde, lo supe. Y fue indiscutiblemente egoísta de mi parte el hacer lo que hice, pero quería tú misma te dieras cuenta, en especial después de que empecé a leer tu libro. De modo que, si alguien fue embaucado en esto, fuiste tú, cariño."
Edward giró su cuerpo hacia ella, separando sus rodillas de manera que sus piernas quedaran entre las suyas, y agarró sus manos. "No te pareces en nada a Renee. Ella es egoísta, cruel, e insidiosa. Tu vida ha cambiado de curso en menos de dos semanas, y en lugar de dirigirte en la travesía, te culpa." Respiró hondo y elevó sus ojos a los de ella, "Tú eres la hija de tu padre. Eres leal, compasiva y dadivosa, y, a diferencia de Renee, creo que algún día vas a ser una madre perfecta, amor."
Bella tragó y parpadeó un par de veces al escuchar su declaración. "¿Quieres tener hijos conmigo?"
"Bueno, sí. Me refiero a que, sé que en realidad no hemos hablado de ello, pero lo deseo." Las mejillas de Edward se calentaron con un adorable sonrojo al mismo tiempo que agachaba su cabeza. Después de un momento, titubeante elevó sus ojos de nuevo a los de ella, "¿Qué estás pensando, B?"
Bella le dio una sonrisa con la mirada llorosa, pero feliz, "No pensé que fuera posible amarte más de lo que ya te amo."
Se inclinó hacia adelante, presionando sus labios a los de él en un suave beso, el que él profundizó rápidamente. Bella subió sus manos para descansarlas en su pecho desnudo cuando la puso en su regazo, abrazándola. Cuando al fin él apartó su boca de la suya, la metió debajo de su barbilla, dejando un beso en la coronilla de su cabeza.
"Prométeme que no vas a huir, B. Que hablarás conmigo antes de que te alteres tanto que no puedas dormir. Prométeme que me dejarás entrar."
"Lo prometo."
"Bien. Ahora, volvamos a la cama." Edward la soltó y le dio juguetona nalgada cuando se puso de pie. Ella chilló y dio un salto, pero se vengó segundos después cuando se quitó la camiseta de él y la dejó caer al suelo mientras se alejaba.
"Descarada," dijo Edward con una risita, pero se levantó para cerrar rápidamente la distancia entre ellos.
***FTDF***
"No me voy a ir." Bella estaba acostada de espaldas, extendida en una manta de playa color azul. La cabeza de Edward descansaba en su estómago mientras los dedos de ella se arremolinaban suavemente en su cabello. Ella pudo sentir su sonrisa antes de que hablara.
"¿Qué hay de la gira mediática?"
"Ehh, la gente lo leerá o no. El que yo hable de ello con algún entrevistador no los va influenciar a una cosa u otra."
"Está bien. Voy a llamarle a Jane y le informaré. No tienes que trabajar muy duro para convencerme de quedarme," Edward inclinó su cabeza y dejó un beso en su piel al sentirla suspirar. "Tampoco quiero irme, amor."
Se quedaron callados por un rato, solo absorbiendo el sonido de las olas y la brisa cálida. Ninguno de los dos estaba preparado para regresar a la vida real y las posibilidades que les esperaban. Edward tenía la mudanza en mente. Todavía necesitaba contratar una compañía de mudanzas que se encargara de trasladar sus cosas al otro lado del país. También tenía que terminar un par de proyectos de los que se acercaba la fecha de entrega.
Bella estaba algo preocupada por lo que podría suceder cuando regresaran a Seattle. No tenía una idea precisa de lo que la familia de Jacob creía sobre su rompimiento o si de alguna forma la culpaban a ella. No había duda de que Jake había sido el que actuó mal—Leah cargaba la prueba de ello.
"Estás muy seria, B. ¿En qué estás pensando?" Bella bajó la vista a donde Edward estaba observando su rostro. Ofreciéndole una pequeña sonrisa, pasó los dedos por su cabello.
"Estaba pensando en todo lo que nos espera en casa. Estoy deseosa de ver a todo el mundo, pero quiero más tiempo contigo. Se siente como si apenas estuviésemos empezando a comprender las cosas."
Edward se incorporó y tiró de sus manos hasta que ella también lo hizo, su rostro a solo centímetros del suyo, "También se siente como si hubiésemos estado juntos por siempre, y solo le añadimos algo increíble. Tenemos el resto de nuestras vidas para comprenderlo, simplemente estoy listo para estar contigo. Donde sea, no importa."
Bella sonrió y se inclinó, dejando un beso dulce y casto en sus labios, "Te amo, Edward."
Antes de que pudiera responder o devolverle el beso, ella se puso de pie de un salto y se puso sus sandalias, "Voy a tomar una ducha rápida antes de la cena. ¿Te veo adentro?"
Asintió sin decir nada mientras ella sonreí con suficiencia y se dio la vuelta para regresar a la terraza. Vio como ascendía lentamente los escalones, echando su cabello hacia un lado de su cuello. Él no se dio cuenta de lo que estaba haciendo hasta que vio la parte superior de su bikini azul caer en el primer escalón. Sus ojos se dispararon del pedazo de tela hacia arriba justo cuando ella le echaba un vistazo por encima de su hombro y enganchaba sus pulgares en los costados de la parte baja de su bikini.
Siendo una persona que nunca desaprovecha una oportunidad, Edward estaba de pie en un instante, dejando la manta de playa donde estaba en la arena. Menos de dos minutos después, estaba de pie en la ducha, presionando a su esposa entre su cuerpo y el frío azulejo.
"Te tomó mucho tiempo," Bella sonrió con suficiencia cuando las manos de él se deslizaron entre ellos para tomar sus pechos.
La boca de Edward se curveó en una sonrisa traviesa justo antes de inclinarse, tomando el lóbulo de su oreja entre sus dientes y tirando suavemente de él antes de meterlo en su boca.
"Oh, Bella, creo que los dos sabemos lo mucho que te gusta que me tome mi tiempo."
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"Me alegra tanto que hayamos elegido esta noche para venir aquí," los ojos de Bella recorrían el salón en el nivel superior de El Oceánico, donde estaban cenando. La pared entera que daba hacia el océano eran ventanales del piso al techo, y daba una vista impresionante del fuerte oleaje al moverse de aquí para allá por el viento. Sin embargo, la vista más imponente era la del rayo al destellar sobre el agua.
"Sabías que iba a haber una tormenta esta noche, ¿cierto?" Edward no pudo contenerse de tomarle el pelo, pero por dentro amaba la expresión de asombro y sorpresa en su rostro mientras se centraba en la actividad de afuera.
Sus ojos estaba suaves y cariñosos cuando los volvió otra vez hacia él, "Claro que no, pero esperaba que la hubiera. Recuerdo haber cenado aquí con mi papá y apenas decir una palabra mientras observábamos la tormenta afuera. Es hermoso, ¿no crees?"
"Así es." Edward resistió el impulso de decir algo como que la vista al otro lado de la mesa era más hermosa. Aunque era verdad, no creyó que Bella lo consideraría algo sincero en ese momento, y detestaría arruinárselo. En vez de eso, se quedó en silencio con ella, maravillándose al ver su humilde apreciación por las cosas simples de la vida. Asombrado de cómo podía ella encontrar inspiración en una tormenta sobre un mar de alguna forma embravecido, o música en el sonido de las olas, o incluso confort en el silencio al estar sentados uno frente al otro.
Ordenaron sus alimentos y comieron prácticamente en silencio. Era su última noche antes de que el mundo real se entrometiera en su recién encontrada dicha, y estaban contentos de disfrutar de la compañía del otro, incluso sin palabras. No era difícil de imaginar lo que el otro estaba pensando, de todos modos.
Para cuando les sirvieron el postre, su atención ya casi no estaba en la tormenta ahora en su apogeo. Los ojos de Edward estaban fijos en los de Bella mientras acariciaba tiernamente con su dedo índice el de ella, repetidamente.
Bajando la vista a la charola de diferentes dulces, Edward eligió una pieza del tamaño de un bocado de pie helado de limón y lo llevó a los labios de Bella. Vio cuando su boca se abrió solo lo suficiente para tomar el bocado, deslizando su legua por su pulgar en el proceso. Sus ojos nunca dejaron los de ella a medida que llevaba sus dedos de vuelta a su propia boca y lamía lo que quedaba en ellos, murmurando en apreciación por la forma en que los ojos de ella se oscurecieron con sus movimientos.
Cuando ella le ofreció el siguiente trozo, él atrapó su muñeca y la sostuvo mientras chupaba el dulce de sus dedos, sonriendo satisfecho por la forma en que su mandíbula se aflojó y su respiración se aceleró. Plantando un beso húmedo en la palma de su mano, la soltó y no le sorprendió para nada cuando ella se acercó lo suficiente para que él sintiera su aliento en su mejilla.
"O me llevas a casa en este momento, o todos aquí están a punto de recibir un show, porque estoy a dos segundos de montarte aquí mismo."
En menos de cinco minutos, Edward estaba silenciosamente agradecido por la furiosa tormenta allá afuera. Habían considerado caminar las cuatro cuadras hacia el restaurante, pero eligieron conducir a la espera de la lluvia. Esa caminata de vuelta a la casa hubiese sido insufrible en su estado extremadamente excitado. Tal y como estaban, él sostuvo la mano de ella en la consola, preocupado de que no pudiera mantenerla lejos de otras partes más sensitivas del cuerpo de ella si no tuviese sus dedos entrelazados con los suyos.
Requirió de cada pizca de control que Bella tenía el abrir la puerta de la casa y empujarla sin estrellarla contra la pared detrás de ellos. Entrando, arrojó su bolso sobre la mesa auxiliar cuando las manos de Edward agarraron sus caderas, girando sus cuerpos juntos y pegándola a la puerta.
Las manos de él parecían estar en todas partes a la vez, y los dedos de Bella se aferraron a su cabello mientras la boca de él reclamaba la suya, su lengua acariciando apasionadamente la de ella. Fue solo el sonido de ropa rompiéndose lo que provocó que ambos pausaran sus movimientos. Edward pegó su frente a la suya mientras observaba sus propios dedos desatar las cintas que mantenían el vestido en su lugar.
"Necesito verte, amor."
Bella asintió y deslizó su vestido por sus hombros cuando estuvo lo suficientemente suelto. Los ojos de Edward recorrieron su piel expuesta así como las áreas apenas cubiertas por pequeñísimos trozos de encaje. Una mano se deslizó alrededor de ella y fácilmente liberó el broche de su sujetador mientras los dedos de su otra mano rodaban delicadamente el recién expuesto pezón.
Su cabeza cayó hacia atrás contra la puerta al mismo tiempo que su sujetador caía al suelo y la boca de él remplazaba sus dedos. Sus manos encontraron su cabello una vez más, sosteniéndolo cerca al arquearse hacia él. Segundos más tarde, su boca ya no estaba y Bella chilló por la sorpresa cuando la levantó y los giró por lo que ahora se movían hacia el sofá. Envolvió sus piernas en torno a él y atacó su cuello con sus labios y lengua.
Moviéndola un poco, Edward pudo deshacerse de sus pantalones y quitárselos antes de sentarse en el sofá, colocando a Bella de manera que quedara a horcajadas sobre él. Con poco esfuerzo, Bella le había quitado a Edward su camisa mientras él había roto sin querer el delicado encaje que sostenía las bragas a su cuerpo.
"Lo siento," murmuró, al mismo tiempo que sus dedos encontraban su caliente centro. Ella no podía encontrar su voz para responder, pero negó rotundamente antes de llevar su boca de vuelta a la de él. Bajando su mano, la envolvió en torno a él, acariciando con firmeza.
"Dios, cariño, vas a hacer que me corra," dijo con voz ronca, cuando su mano cubrió la de ella, deteniendo su movimiento. "Primero quiero estar dentro de ti."
Bella estaba asintiendo de acuerdo antes de que terminara de hablar, "Sí, ahora, por favor."
Ella se agarró al respaldo del sofá, elevándose solo el tiempo suficiente para alinear sus cuerpos antes de volver a bajar sobre él. Su cabeza cayó hacia el frente contra el pecho de ella a medida que lo recibía, casi abrumado por las sensaciones y las emociones que los dos estaban sintiendo en ese momento.
Bella comenzó a mover lentamente sus caderas cuando los brazos de Edward rodearon su espalda para soporte al mismo tiempo que se inclinaba hacia adelante. Ella apoyó sus manos en sus hombros a medida que sus movimientos se aceleraban, sus cuerpos casi frenéticos por la liberación. Cuando él metió su mano entre ellos, haciendo círculos con sus dedos al ritmo de sus estocadas, el cuerpo de Bella tembló y se sacudió por el orgasmo que la atravesó mientras repetía su nombre. Segundos después, él la penetró una última vez antes de sujetar sus caderas con fuerza contra las suyas cuando su liberación pulsó a través de él, dejándolo agotado y saciado.
Se desplomaron de nuevo en el sofá, y Edward giró sus cuerpos de manera que yacían entrelazados, sus rostros casi tocándose. Ella murmuró cuando los dedos de él pasaron suavemente por su cabello. Estaban contentos de permanecer envueltos en el otro, amándose el uno al otro, al saber que muy pronto tendrían que enfrentar la vida real y las presiones y demandas de sus carreras y familia.
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"¿Le diste las llaves a la señora Cope?"
"Sí."
"¿Tienes el cargador de tu teléfono?"
"Sí."
"Recordaste poner—"
"Bella, relájate." Edward se rio entre dientes por su nerviosa energía. Estaban sentados cómodamente en el avión, que en ese momento rodaba despacio por la pista preparándose para despegar. Bella estaba apretando los dedos de él con tanta fuerza, que se le estaba poniendo blancos y le preocupaba que los perdería por falta de circulación.
"Lo siento. Supongo que estoy un poco nerviosa."
"¿Un poco?" Le arqueó una ceja, sonriendo cuando por fin ella le sonrió.
"Nada cambiará hoy, ¿verdad?"
"Nada. Lo prometo." Presionó sus labios en la nariz de ella, su mejilla, y terminó con un suave roce a sus labios. Ella sonrió y se acurrucó en su costado cuando él cubrió sus hombros con su brazo, acercándola. Fue solo unos minutos después que ella comenzó a cabecear, mientras Edward observaba el amanecer por la ventanilla, sorprendido de que esta vez no se requirió mucho para distraerla.
Awww me encanta la relación de estos dos. ¿Qué les pareció la reacción de Edward por la carta de Renee? Uso las palabras correctas para tranquilizar a Bella y mostrarle que no se parece en nada a su madre. Y ya salió el tema de los hijos :D tal parece que los dos desean lo mismo. ¿Pero qué pasará ahora que vuelven al mundo real? ¿Será que las circunstancias pongan a prueba su relación? Ya lo veremos.
Muchas gracias a quienes me dejaron sus teorías y comentarios: Aime Cullen, LOQUIBELL, Marie Sellory, adriana molina, Adriu, mariaisahale, ztrella znxez, Laura Katherine, Isis Janet, freedom2604, Hanna D.L, Danny, vanecullenciprianogrey, Sylvana OC, cary, pili, AriiPattinson, EmDreams Hunter, Tahirizhita grey pattz, Marlecullen, apenasmediavoz, Jenny CR, LucyGomez, Jocelyn907, Anuca, Dayis, Manligrez, suhaylc, bellaliz, patymdn, Tata XOXO, Nayuri80, Chely Stewart, Sully YM, Jade HSos, Ericastelo. Saludos y nos leemos en el próximo capítulo.
