Ranma y Akane corrieron a la sala de juegos lugar donde se escuchó ese grito que resonó en todo el hotel. Llegaron justo a tiempo, al entrar vieron a una extraña mujer de cuerpo pequeño y cuello extremadamente largo, con una cara irreconocible muy parecido a un oni que vestía un kimono parecido al que las chicas habían llevado esa misma mañana. Ese extraño ser perseguía a Izumi mientras los demás miraban asustados el panorama; Yumiko y Natsuki estaban petrificadas, abrazándose escondidas detrás de una silla, Yû intentaba atrapar a la mujer pero era demasiado escurridiza, y Nanami lo observaba todo con determinación. La morena no era una chica cobarde, y aunque era la primera vez que se veía envuelta en una situación como esta decidió coger su espada y dar caza también a esa especie de monstruo. Izumi iba de un lado para otro intentando esquivar las manos que querían darle alcance, sin saber qué más hacer o con qué protegerse saltó por la ventana pues el salón no daba para más y pronto se vería acorralada.

El grandullón y la espadachina saltaron sin pensarlo dos veces detrás de ellas y seguidamente lo hicieron Ranma y Akane, dejando atrás a las dos chicas y a Ryan, quien callado permanecía cobardemente agachado debajo de la mesa.

La pobre muchacha de pelo anaranjado cayó de mala manera al suelo y se torció el tobillo, cojeando como pudo miró de lado a lado para encontrar un buen lugar donde reposar unos instantes y así rebajar el dolor de su pie. Se escondió detrás de uno de los árboles que adornaban el bosque de la parte trasera del hotel. Respiraba de manera acelerada, era la primera vez en su vida que se encontraba con un monstruo, ni en sus peores pesadillas pensó que cosas como esta fueran posibles. Todo era demasiado surrealista, no paraba de pensar en que esa misma noche había descubierto también que no sólo las brujas usan pócimas sino que cualquier persona puede manipularte con unos simples hongos.

Con nervios miró a su alrededor, todo estaba oscuro, tan sólo podía ver algunos farolillos a lo lejos, pero poco más, sin embargo el destello de las estrellas y la potente luz de la luna era tal que pudo divisar una especie de cueva, más bien madriguera, oculta entre unas rocas. La menuda corrió hacia allí con la esperanza de que "eso" no la viera, así que a toda prisa y aprovechando su tamaño se metió en lo que seguramente era la casa de algún tejón. Se escurrió por la cavidad y avanzó todo lo que pudo hasta que topó con la parte final del agujero. Cómo deseó que nadie la hubiera visto agazaparse ahí, estaba atemorizada pero como mínimo pensó que si aquello que quería matarla lo lograba ella por fin había besado a un chico, y además al chico que le gustaba. Esperó y esperó a que nada le pasara, no oía nada, hasta que reconoció una voz que la calmó, era la voz de Ranma, y después la de Akane y finalmente también la de Yû. Escuchó a sus amigos llamarla a lo lejos, muy a lo lejos. Dudaba si gritar de vuelta para hacerles saber donde estaba, pero eso implicaría que aquella cosa también la encontraría.

Ranma, Akane y Yû seguían el rastro de Izumi y la extraña señora, la verdad es que ambas eran muy rápidas y al saltar por la ventana y con la poca ayuda que la oscuridad del bosque ofrecía rápidamente las perdieron de vista. Nanami se escurrió entre las sombras con rapidez, así que los tres restantes decidieron separarse para una mayor eficiencia en la búsqueda, pero aún así parecía que no había suerte.

La respiración de Izumi cada vez era más rápida, verse allí sin salida, sin saber qué hacer, esperando quién sabe qué, eso no iba con ella. Ella era atrevida, valiente, enérgica y nunca había temido a nada, se repetía que ella saldría de allí sí o sí, ella era una luchadora, así que buscó a su alrededor algo con lo que golpear a la que había bautizado como señora serpiente si se dignaba a aparecer por ahí. Encontró una piedra suficientemente grande y puntiaguda y la sujetó con fuerza en su mano. Le temblaba el pulso, lo cual era comprensible, pero su mirada había cambiado de corderito inseguro a leona fiera. Un ruido empezó a alterarla, se escuchaba arena remover y pequeños trozos de gravilla caer de las rocas, la luz de la noche iluminaba de escasa manera el inicio de la madriguera hasta que de repente algo bloqueó la poca luminosidad que entraba por el orificio y fue cuando supo que se estaba acercando.

La chica inspiró a conciencia y levantó su mano preparada para golpear cualquier cosa que quisiera acabar con ella. Ese sonido, parecido a cuando algo se arrastra por el suelo, se estaba aproximando lentamente hacia ella, callada y esperando no ser descubierta permaneció quieta hasta que algo húmedo, algo que juraría era una lengua empezó a lamerle el brazo. Asqueada y con ganas de devolver decidió reunir toda la fuerza que pudo y de un certero golpe hizo que la piedra impactara contra el ojo del monstruo. Éste se retiró rápidamente y emitió un grito que alertó a los tres jóvenes que estaban buscando a su amiga.

Ranma, Akane y Yû acudieron velozmente al lugar donde todo había sucedido. Vieron a Izumi salir rápidamente de la madriguera y todos la llamaron, sintió un gran alivio al ver allí a sus amigos así que contenta corrió hacia ellos. La señora oni se relamió al ver a sus cuatro presas, ahora sí iba a montarse un buen banquete con ellos. Se fijó en Akane, así que como si de una serpiente se tratara avanzó su cabeza hasta quedar a la altura de la peliazul, su cuello medía unos cuatro metros así que con él consiguió rodear la fina cintura de Akane atrapando también sus brazos. La levantó del suelo y Ranma no lo pensó dos veces, saltó de árbol en árbol hasta alcanzar la cara del oni para darle un buen puñetazo, mientras que su esposa se zarandeaba con fuerza para deshacerse del agarre de ese gigantesco cuello. Vio que sus esfuerzos eran en vano, así que decidió morderlo con su boca, repentinamente el monstruo gritó aquejado por el dolor y la soltó, ella cayó justo enfrente del cuerpo del monstruo y pudo ver los detalles del kimono que la señora estaba vistiendo.

- ¡Es la dueña del hotel! – gritó estupefacta.

- ¿Có-cómo va a ser la señora del hotel? Si era un encanto – decía Yû mientras veían como el de la trenza luchaba contra ella.

- ¿Cómo era el nombre del hotel? - preguntó Izumi empezando a entender.

- Rokuro… - dijo Akane abriendo los ojos de par en par - ¡Rokurokubi! ¿Cómo no caí antes?

- ¿Qué decís? – gritó Ranma mientras intentaba darle una patada.

- ¡Ranma es una rokurokubi!

- No sé qué mierda es eso, ¿pero muere de alguna manera?

- No la dañes – vociferó la peliazul – Según el folclore japonés son mujeres normales durante el día pero por la noche se transforman y pueden alargar su cuello como si de una serpiente se tratara, además también pueden cambiar su rostro para asustar mejor a los humanos... puede... puede que esté dormida, algunas rokurokubi sólo actúan inconscientemente mientras duermen.

- ¿Y qué quieres que haga? Parece que la señora quiere comerme – chillaba el pelinegro esquivando los lametazos de la mujer.

- ¡Ya sé! Entretenedla un rato, vamos Yû – dijo Izumi quien desapareció junto con el grandullón.

Ranma y Akane se miraron y asintieron, ambos se colocaron en posición de ataque en el suelo y cada uno empezó a llamar a la serpiente. Primero ella se acercó con gran velocidad hacia Ranma quien saltó y se colocó al lado de su esposa, justo entonces Akane brincó y esquivando la boca abierta de la rokurokubi se posicionó en el lado opuesto. Estuvieron haciendo ese vaivén de movimientos un buen rato, saltaban con gran facilidad y sus movimientos cada vez eran más gráciles. Ranma sonreía al ver cómo su esposa podía envolverse en una situación como esa, era una chica llena de valentía y seguridad, desde luego su padre le había conseguido una prometida a la que admirar. Akane se sentía pletórica, hacía demasiado que no luchaba contra nadie y aunque ahora no estaba exactamente dando golpes, sí los estaba esquivando y eso a veces era más difícil que simplemente lanzar patadas o puñetazos. Definitivamente quería volver a entrenar.

El monstruo empezaba a cansarse, el joven matrimonio no paraba de brincar de un lado para otro acabando con la paciencia de la dueña del hotel, así que decidieron que era momento de dar el golpe final. Los dos corrieron hacia uno de los árboles y se escondieron detrás, el cuello de la mujer se asomó por la derecha y Akane corrió hacia la izquierda, con pasmosa destreza la peliazul empezó a dar vueltas alrededor del tronco mientras Ranma sujetaba con fuerza los pies del monstruo anclándolos en el mismo sitio justo en el inicio del árbol. Después de ocho vueltas la señora estaba enredada pues Akane había logrado que se hiciera un nudo con su propio cuello. Sin poder moverse del lugar, la rokurokubi se removía consiguiendo solamente apretar más ese nudo que no tardaría en asfixiarla si seguía retorciéndose.

La joven corrió feliz hacia su marido, una vez más habían unido sus fuerzas para luchar contra el mal, bueno quizás no era el ser más temible al que se habían enfrentado, pero lo habían hecho juntos y juntos eran invencibles.

- ¡Lo logramos!

- Claro, no hay nada que no pueda conseguir un Saotome… - comentó orgulloso Ranma.

- Oye, yo también he colaborado – disertó ella entrecerrando los ojos.

- Pues eso he dicho, señora Saotome – Akane se sonrojó, era la primera vez que Ranma la llamaba así, aun no estaba acostumbrada a su nuevo apellido, pero al escuchar a su esposo decirlo creyó que era el mejor nombre posible.

- A veces se me olvida que ya no soy una Tendo…- dijo con algo de nostalgia – Por cierto, ¿dónde está Nanami?

- Seguramente haya ido a atacar a algún pobre chico…

- Espero que no le haya pasado nada.

- Eres demasiado buena Akane, hace un rato estabas enfadada con ella por esos celos que te matan. ¡Oh Nanami no me robes a mi guapo y fuerte marido por favor! – decía Ranma imitando la voz de Akane de manera exagerada.

- Escucha creído, puede que me enfadara con ella, pero nunca le desearía nada malo. Además tú eres el de: ¡Oye pingüino, como beses a mi mujer te voy a partir la cara con mis puños de acero jojojo! – respondió la peliazul con voz grave y fanfarrona simulando la de Ranma colocando sus brazos en forma de jarra.

- Yo no tengo esa horrible voz. - dijo ofendido – Si lo sé dejo que ese desgraciado te bese…

La rokurokubi seguía luchando para intentar liberarse, pero ninguno de ellos lo permitiría. Pocos minutos después llegaron Yû e Izumi cargando dos grandes cubos de agua con hielo. El grandullón se acercó a la mujer y lanzó el frío líquido sobre ella, provocando que despertara y por consiguiente que su rostro poco a poco cambiara y regresara a su forma original, la de la dulce dueña del hotel. El cuello recobró su medida natural y el nudo se deshizo por si solo haciendo que la mujer fuera totalmente normal en cuestión de segundos.

La mujer parpadeó repetidas veces y se miró la tela del kimono que en esos instantes estaba chorreando, sentía frío, estaba desubicada y no entendía por qué había cuatro de sus clientes mirándola de manera expectante.

- Señora… ¿recuerda algo? – preguntó Akane desde una prudente distancia.

- Mmmm no sé a qué te refieres bonita. ¿Qué hago yo aquí?

- Usted es una rokurokubi…

- ¿Yo? ¿Maté a alguien?

- Digamos que todos hemos salidos ilesos, creo… ¿no sabía que lo era?

- Bueno, algo deduje cuando mis padres, quienes desaparecieron una noche y nunca más vi, pusieron ese nombre al hotel y me dejaron al cargo.

- Usted… puede… que… sus padres… estén… ya sabe… - preguntó con cautela Izumi temiendo lo peor.

- Oh no, no, decían que no querían una hija tan fea como yo así que cuando cumplí 18 me regalaron este hotel para que tuviera de qué vivir y se fueron sin decir nada.

- Pobrecilla… - comentó apenada Akane.

- Podrías dejar de sentir pena por todos aquellos que intentan matarnos… - susurró Ranma entrecerrando los ojos.

- Entonces ¿Dañé a alguien?

- No que nosotros sepamos señora… aunque hemos perdido a una de nuestras amigas – dijo Akane pensando en Nanami.

- ¿Es morena y lleva cola y espada?

- ¡Sí!

- Me parece haber soñado que la perseguía por el bosque… entonces realmente soy un monstruo, ahora entiendo por qué ningún cliente regresa nunca… ayer uno incluso dejó la habitación llena de sangre y se fue sin más – todos la miraron aterrorizados.

- ¡Lo veis como no era salsa de tomate! – gritó Akane haciendo referencia a las manchas que había visto esa mañana en el suelo.

- Señora será mejor que por las noches se encierre o algo por el estilo… creo que de todos los oficios sus padres tendrían que haberle encontrado uno más seguro para sus clientes… - dijo Ranma a quien le caía el sudor por la sien.

- Quizás tienes razón, sólo kami-sama puede saber a cuanta gente debo haber asustado sin ser consciente de ello… perdonad si os provoqué molestias.

- No pasa nada… Vayamos a buscar a Nanami-chan, esperemos que esté bien.

Justo cuando iban a emprender su camino para encontrar a la morena una silueta masculina apareció entre las sombras. Era alto, esbelto, con el pelo atado en una trenza, cualquiera podría haber jurado que se trataba de Ranma, pero no. Entre sus brazos llevaba a una chica que débilmente se sujetaba a su cuello.

- ¡Saotome! ¿Qué le has hecho a Shampoo?

- ¿Y tú quién eres? – preguntó el nombrado.

- Que desfachatez es esa, no finjas que no me recuerdas, han sido sólo 4 meses.

El chico salió a la luz de luna, allí todos pudieron ver a un muchacho que efectivamente contaba con una trenza negra más larga que la de Saotome, aunque se notaba que su pelo era más liso, su flequillo, a diferencia del de Ranma permanecía recto sobre su frente, sus ojos verde esmeralda parecían perdidos sin apuntar hacia ningún lugar en concreto, pero sus ropajes, esos fueron los que realmente lo delataron. Llevaba una especie de túnica blanca larga que le llegaba hasta los pies y un pantalón negro que le cubría todas las piernas.

- ¿Mousse?

- Claro que soy Mousse, ¿quién iba a ser sino? – respondió enfadado hablándole a un árbol.

- Sí, no hay duda de que es él – comentó Akane frotándose la frente.

- Dime ya por qué he encontrado a Shampoo tirada en el bosque… cómo le hayas hecho algo juro que te mataré.

- Uno; yo no le he hecho nada a Shampoo, y dos; la chica que llevas en brazos se llama Nanami.

- ¿Eh? ¿No es mi amada Shampoo? – Como pudo el cegato se puso las gafas y al ver que efectivamente no se trataba de la amazona dejó caer a la morena al suelo.

- ¡Oye! ¡No hace falta que me trates así! – dijo Nanami con molestia mientras se levantaba.

- Perdona pero no eres a quien buscaba…

- No me digas que estás enamorado de la china loca… vamos no merece la pena, ella está chiflada. Mejor sal con alguien normal como, no sé, como yo.

- Apenas te-te conozco – dijo nervioso Mousse sonrojándose sin creer la osadía de la chica – además, Shampoo no está loca, es atrevida y tiene un poco de mal carácter, pero ella es un ángel caído del cielo.

- A todo esto… ¡¿Se puede saber por qué llevas una trenza como la mía?! – preguntó Ranma cabreado porque le habían copiado su magnífico estilazo.

- Pensé que si a Shampoo le gustabas con la trenza… así se fijaría también en mi.

Shampoo saltó de uno de los árboles y se encaró al chino.

- ¡Pato pesado! Tú nunca podrás ser como él. Dejar de perseguirme, yo querer estar sola, ¿no entender que yo no quererte?

- No hablas en serio, sé que no lo haces.

- Claro que sí, yo estar harta de ti.

- Lo ves, déjala y empieza a fijarte en otras chicas, alguien que te rechaza así no merece la pena – decía Nanami sintiendo real lástima por él.

- Oye Salami no meterte en esto, esto ser cosa de pato y yo.

- ¡Pero si le estás diciendo que no lo quieres!

- Pero aún así yo no poder perder Ranma y Mousse el mismo día… - confesó triste la amazona.

- ¿Perdiste a Ranma? – preguntó sonriendo el muchacho.

- Akane y yo estamos casados desde hace unos meses… así que…

- ¿Y habéis consumado ya?

- ¿Tú también Mousse? – preguntó incrédula Akane – Sí, dos veces, en la estúpida ducha y en la romántica cama, por si te lo preguntabas también.

- Entonces, si ahora te derroto, no te quedará otra que casarte conmigo Shampoo.

- ¿Estáis todos chiflados en este grupo? ¿Por qué tienes que derrotar a Champú para casarte con ella?

- Así lo marcan nuestras leyes – explicó con determinación Mousse.

Mousse se encaró a Shampoo y la retó con la mirada, ella sacó sus bombines y se preparó para atacar, no estaba dispuesta a dejar que él aprovechara su situación y la venciera para poder casarse con ella. Esto no podía pasarle el mismo día en que descubría que su querido airen nunca sería suyo. Los dos se adentraron hacia el bosque mientras empezaban una pelea que seguro les llevaría mucho rato.

Ranma y compañía decidieron que era momento de regresar hacia el hotel junto con la dueña. Una vez hubieron llegado Yumiko y Natsuki se abalanzaron sobre Akane y la abrazaron con todas sus fuerzas. Estaban preocupadas por lo que podría haber ocurrido y se sentían inútiles estando allí sin poder ayudar, pero ellas eran chicas normales y poco más podían hacer en una situación como esa.

Les explicaron todo lo ocurrido, a ellas y a Ryan que salió de su escondite alegando que se encontraba mal y por eso no había podido ir a socorrerlos.

La mujer rokurokubi se sentía avergonzada por lo sucedido y les dijo a todos que los invitaba a una lujosa comida el día siguiente, les prepararía un banquete exquisito que haría que todos los problemas que les había ocasionado se vieran compensados.

Cansados por el día vivido, los amigos se dieron las buenas noches y se fueron a sus respectivas habitaciones, Ranma y Akane se miraron nerviosos ya que no sabían cómo despedirse enfrente de los demás y menos después de las cosas que habían dicho delante de todos. Pero todo se vio alterado cuando Yumiko bromeando dijo:

- Dejad que el marido del año le demuestre a su esposa como la quiere. ¡Queremos otro beso!

- ¡Eso, eso! Poneros como antes que quiero haceros una foto – siguió Natsuki sacando una cámara.

- ¿Cómo antes? – preguntó el de la trenza dudoso.

- Sí, sí, ya sabes, cuando confesaste que Akane es el amor de tu vida.

- ¡Creo que yo nunca dije tal cosa! – gritó él sonrojándose.

El pelinegro se puso rojo como un tomate, hasta ese instante no había interiorizado todo lo que había desembuchado horas antes. Se sentía un poco ruboroso, claro que lo que había dicho lo había dicho en serio, pero también lo había hecho sin pensar. ¿Había dicho que la indicada había sido siempre Akane? ¿Había reconocido públicamente que quería estar con ella de por vida? Akane le había sujetado la mano durante todo el discurso, pero es que luego hablando a solas con ella había confirmado que no quería que saliera con nadie más y había confirmado que él no tenía intención de salir con otras. Igual eran cosas que todo el mundo daba por hechas, pero que él las hubiera verbalizado era demasiado vergonzoso. Si Nodoka lo viera, él, un hombre entre hombres mostrando su debilidad, una marimacho de pelo azulado estaría muerto en cuestión de segundos. Los nervios podían con él, la vergüenza era demasiada para su orgulloso sistema, y aunque sabía que no era tampoco lo más varonil del mundo optó por hacer aquello que siempre hacía, cagarla. Sin embargo Akane vio que él empezaba a sudar, vio que se estaba agobiando así que disimuladamente separó a su marido del resto para poder ver qué diablos pasaba por su loca cabeza. Los demás entendieron que querían intimidad y se fueron a dormir.

- ¿Sucede algo Ranma? – preguntó su esposa extrañada.

- Mira Akane, quería hablarte de lo que dije antes cuando lo de la pócima, lo que dije sobre ti y eso…

- ¿Qué pasa?

- No creas que lo dije por nada, sólo quería deshacerme de Shampoo y Nanami y dije lo primero que pensé que surgiría efecto.

- ¿Qué significa eso? – cuestionó ella empezando a notar su aura enrojecer.

- Pues que, bueno, que no, que no te lo tomes en serio, no todo lo que dije era verdad.

- ¿Y qué no era verdad si se puede saber?

- Pues cosas Akane, cosas… - decía nervioso sin saber cómo continuar, no había pensado demasiado bien esto…

- Ah no, no, no Saotome, esto sí que no – dijo Akane acercándose peligrosamente hacia él.

- ¿Qué quieres decir con que esto sí que no? – dudó retrocediendo hasta golpear su espalda contra la pared.

- No vuelvas a negar cosas que son obvias. Lo hiciste después de Jusenkyo y lo estás haciendo de nuevo. Déjate ya de tonterías, sólo has dicho que soy tu esposa y que así seguirá siendo, y sé que eso es lo que quieres y piensas ¿o no? – él asintió asustado por la confianza de Akane – Madura un poco Ranma, que ya tienes una edad.

- Ahm…

- ¡Ahm nada! No vas a retirar ni una sola palabra de las que has dicho hoy porque sé que todo lo que dijiste lo sientes así que ssshhhtttt – dijo ella colocando su dedo índice en los labios de Ranma. El chico asintió de nuevo repetidas veces incapaz de contradecir a su mujer – además a partir de ahora iremos de la mano por la calle como un matrimonio normal, ¿entendido?

- Sssí. – ella resopló aliviada.

- Ranma, a veces decir lo que uno siente y admitirlo delante de otros demuestra más valentía de la que crees. Uno no es menos hombre por ello, al contrario.

- En-entendido.

- Bien, pues buenas noches – dijo ella sonriéndole mientras le daba un suave beso en los labios a su esposo.

- Bu-buenas noches Akane – respondió él aún impresionado por el sermón y el beso que ella acababa de darle.

Sopesó lo que acababa de escuchar sin cambiar un ápice su posición. Todas las palabras que ella le había dicho resonaban en su cerebro y cobraban vida poco a poco. Era increíble como había madurado su pequeña marimacho y como ahora era capaz de saber qué era lo que él necesitaba escuchar. Se alegró de que ella lo hubiera frenado, no hubiera sido justo mentirle descabelladamente, porque negar todo aquello que iba a refutar implicaba mentir. Claro que siempre había sido ella, desde que se decidió que Akane sería su prometida había sido ella.

Sonriendo como un estúpido Ranma regresó a su habitación pensando en la increíble mujer con la que tenía la suerte de estar casado.

Akane corrió hacia el pasillo transversal, su corazón latía a mil por hora. Aún no sabía cómo se había atrevido a decirle todo aquello a su marido, en otra ocasión hubiera callado, lo hubiera escuchado desdecir todo aquello que a ella tanta ilusión le había hecho oír y luego lo hubiera mandado volar por los aires enfadada por ser tan infantil y estúpido. Pero en lugar de eso optó por prohibirle que negara todo lo dicho. Una parte de ella ahora entendía mucho mejor a Ranma y sabía que si él hacía algo así era porque no sabía cómo expresar sus sentimientos y porque su familia le había puesto esa absurda idea de ser un superhombre incapaz de comportarse como una chica siendo aquello una de las cosas más machistas y estúpidas que jamás había oído. Pero si ella tuviera que ser sincera consigo misma tendría que admitir que mayoritariamente lo hizo porque no quería que pasara lo mismo que pasó cuando él le dijo que la quería en Jusenkyo. Ella lo escuchó y él lo negó el día de su boda, una boda que acabó siendo un fracaso absoluto. Recordó cómo se había ilusionado tanto por las palabras de Ranma que sin penárselo aceptó casarse con él, porque si él la quería nada más importaba, porque ella tuvo sus sentimientos claro mucho antes que él.

Sin embargo aquello estaba en el pasado, ahora ya estaban casados y si Ranma no era lo suficientemente valiente aún como para verbalizar lo que sentía ella lo ayudaría a hacerlo. Sonriendo cuál niña en Navidad pues creía que su matrimonio iba viento en popa se retiró a su habitación donde sus amigas la esperaban para preguntarle cómo había ido su paseo por el lago.

Al entrar en su cuarto, el de la trenza miró el panorama; Ryan a un lado haciéndose el dormido y Yû al otro colocándose en el futón, como deseaba poder dormir con su chica y no con el pingüino. Al ver a su amigo no pudo evitar reír.

- Oye Yû.

- Di-dime – dijo sin atreverse a mirar a su compañero a la cara todavía avergonzado por lo que había sucedido durante el hechizo.

- ¿Te portarás bien esta noche? Júrame que no intentarás hacerme cosas cochinas.

- ¡No seas idiota! – respondió cubriéndose con las sábanas.

- Oh vamos Yû… sé que te parezco irresistible, mis ojos azules, tan bonitos…

- Cá-cállate Saotome.

- Puedes soñar con ellos pero nada más de acuerdo, soy un hombre casado.

- Como sigas así tu mujer será viuda muy pronto.

- jajaja sólo bromeaba Yû. Pobre futura novia tuya, debe prepararse para cuando salgas con ella, eres toda una garrapata.

- Ja ja ja, qué gracioso. Ra-Ranma… Izu-chan… me dijo que le gusto.

- Oh, ¿ya te lo dijo?

- Sí, le respondí que necesitaba tiempo porque aún siento algo por Jin.

- ¿Jin?

- La chica con la que estuve saliendo en el instituto ¿escuchas algo de lo que digo cuando te hablo?

- Sí, sí, sólo es que son demasiados nombres a recordar en poco tiempo.

- Pues eso, pero cuando-cuando me besó… sentí algo que no había sentido ni con Jin… - confesaba sonrojándose.

- ¡Anda! ¿Entonces te gusta Izu-chan?

- No lo sé… creí que era amistad lo que quería con ella, pero puede que me equivocara y bueno… ahora la vea de otro modo.

- Wow Yû, me dejas muy triste – comentó Ranma, el grandullón lo miró extrañado.

- ¿Por?

- Te has olvidado muy rápido de mi – respondió el de la trenza poniendo cara triste. Yû lo golpeó con la almohada en la cabeza.

- ¿Cómo puedo saber si me gusta como algo más Ra-Ranma?

- Mmmm – rumiaba mientras se rascaba la nuca – pues no tengo ni idea, no entiendo para nada a las chicas.

- De verdad, menos mal que tu padre te prometió con Akane… no creo que hubieras acabado casado de otra manera.

….

La mañana siguiente todos despertaron de buen humor, decidieron desayunar poco sabiendo que más tarde tendrían una comilona especial que seguramente los dejaría llenos. Después de eso, decidieron dar un paseo por el bosque para disfrutar las últimas horas que pasarían en plena naturaleza antes de regresar a Osaka y a su rutina universitaria. Hasta ese momento no había ni rastro ni de Shampoo ni de Mousse, pero Nanami se mostraba más interesada en el chino de lo normal, no paraba de preguntar cosas sobre él diciendo que le parecía un chico de lo más atractivo, por suerte para Akane, parecía que por fin su pseudo-amiga se había obsesionado con otro que no era su marido.

Tras una agradable caminata decidieron regresar al hotel y ponerse más guapos de lo normal para esa exclusiva comida. Cuando finalmente ingresaron en el comedor la gratitud de la dueña del hotel quedó más que demostrada. Había todo tipo de platos, desde un pavo enorme rustido en el centro de la mesa hasta risotto de parmesano y espárragos. Ranma se relamió al ver aquel banquete, hacía mucho que no disfrutaba de una comilona como aquella, de alta calidad, casi como la que pudo degustar durante sus peleas con Picolet Chardin. Desde que se casó con Akane digamos que su estómago andaba algo falto de buenos tratos.

La peliazul sin embargo sonreía al ver como por fin parecía que el propósito de su viaje había sido todo un éxito; ella había afianzado su relación con Yumiko y Natsuki y a la vez había conocido mejor a los amigos de su esposo, la encantadora Izumi y el bueno de Yû. Justo en ese instante el de la trenza se encontraba conversando con sus dos amigas, él les explicaba que todavía había otra cosa que ellas desconocían de él, ella pensó que iba a hablarles de su maldición y se asombró, pero acabó explicándoles que su madre lo obligaría a cometer seppuku si alguna vez lo descubría haciendo algo demasiado femenino. Yumiko y Natsuki reían sin parar por las historias de Ranma, les encantaba todas las anécdotas que el chico tenía, les parecía increíble que alguien tan joven hubiera vivido tantas aventuras. Él, por supuesto, estaba encantado con la atención que estaba recibiendo, poder fardar de su fuerza y sus triunfos era de lo mejor para Ranma.

Ryan, sentado al lado de Nanami no podía evitar sentir un poco de celos de todo lo que estaba escuchando, claro que le parecía que la vida de Ranma había sido demasiado complicada en algunas ocasiones, pero envidiaba que él hubiera dedicado su tiempo y su vida a aquello que lo apasionaba, las artes marciales. Él al haberse criado en una estricta familia se había dedicado a estudiar toda la vida, su padre era un reputado abogado y él tenía que ser un respetado médico, así lo dictaminó su progenitor y así sería. Lo que nadie sabía era que la pasión oculta del inglés era la música, que le gustaban The Smiths había quedado claro, pero nadie a parte de él conocía lo bien que se le daba la guitarra, cuyo instrumento sólo tocaba en la intimidad para si mismo, a su madre no le hacía gracia que se dedicara al mundo artístico, demasiado poco prometedor, decía ella. Apenado por aquello decidió además pensar en cómo olvidarse de la peliazul, así que giró su rostro y vio a la despampanante morena que como siempre llevaba el pelo recogido en una alta cola.

- Oye Nanami-chan.

- Dime Ryan.

-¿Te gustan todos los chicos?

- No todos, la mayoría.

- Sin embargo conmigo no has intentado nada… estoy libre ¿sabes?

- Oh, no te lo tomes a mal pero no eres mi tipo, me gustan fuertes, trabajados, con el pelo negro, varoniles… no quiero decir que tú no seas suficientemente hombre, pero los rubios no me atraéis para nada.

- Joder, tampoco tenías que ser tan directa.

- Jaja, perdona si te ofendí. Además, ahora quiero cambiar, Aka-chan me ha hecho pensar, yo quiero que alguien me defienda como ayer lo hizo Ranma con ella. Estoy cansada de tíos de una sola noche, y creo que ya he encontrado a alguien que puede me haga sentir así.

- Te has olvidado muy rápido de Saotome.

- Claro, aquello era sólo un capricho sexual – dijo acercándose a la oreja de Ryan susurrando – no se lo digas a Aka-chan, pero Ranma-kun aún me pone – confesó entre risas.

- Bueno pues que tengas suerte con el nuevo chico.

- Gracias, la necesitaré. Y tranquilo, sé que tu amor está más cerca de lo que crees. Sé que Shampoo te hace tilín… la mirabas mucho ayer.

- ¿Shampoo? No, no, no… No… ¿puede?

- No lo sé. Yo sólo digo lo que me pareció.

- Ahm… hombre es muy guapa y divertida…

- Oh vamos, no seas tan educado conmigo, di la verdad, está buenísima.

Dos sillas más allá, Izumi y Yû charlaban animadamente de cómo ella había distraído a la rokurokubi escondiéndose en la madriguera y cómo le había dado en el ojo. Akane participaba en la conversación, pero notó que entre ellos empezaba a haber una complicidad que días antes cualquiera hubiera pasado por alto.

- ¿Cómo tienes el tobillo Izu-chan? – preguntó el grandullón.

- Mucho mejor, casi no me duele. Akane-chan es una gran enfermera, lo vendó muy bien – dijo sonriendo mostrando su pie mal vendado con un ovillo de tela que había formado una bola.

- Oh Izu-chan, gracias por ser tan amable, sé que podría estar mucho mejor, pero sigo aprendiendo jaja – decía modesta la peliazul.

- Jajaja, si parece un nido de pájaros – dijo Ranma riendo mientras veía el pie de su amiga – pero tienes razón Akane, poco a poco vas mejorando en todo. ¿Recuerdas el día que planchaste mi camisa y se quemó y compraste una nueva para que no lo notara? ¡Ahora eso ya casi no pasa!

- Casi siempre prefieres ir con arrugas a que planche tu ropa – reprochó la joven esposa con enfado.

- Eso no es cierto, dejo que planches las piezas que ya están viejas, y de momento sólo has quemado tres.

- Tres de cinco está muy bien.

- Está genial – dijo él acercándose a ella y colocando su mano en la pierna de Akane para darle un cariñoso apretón. Akane se sonrojó y sonrió.

Los demás miraron enternecidos la escena, desde luego ese par estaban hechos el uno para el otro, era una suerte que se hubieran encontrado. Quizás tardarían un tiempo en ser un matrimonio normal pero si algo les había quedado claro en esos dos días es que ni ellos ni su historia eran normales.

- ¡Qué pena chicos, el fin de semana se termina! – dijo apenada Nanami.

- Sí, habrá que repetir – continuó Natsuki.

- A poder ser sin monstruos – añadió Izumi.

- Ni hechizos – siguió Yû.

- Oh vamos, tenéis que reconocer que ha sido divertido – advirtió Ranma.

- Mucho, pero ya toca volver a la normalidad.

Tres horas más tarde todos se encontraban ya en el tren regresando hacia casa. Se despidieron de la dueña del hotel agradeciéndole enormemente la comida que les había preparado y aconsejándole que se encerrara o atara por la noche para evitar más problemas desagradables.

El fin de semana había sido agotador en todos los sentidos y eso quedó plasmado en la estampa que el tren de vuelta a casa dibujaba; todos estaban soñando profundamente dormidos. Cada uno apoyaba la cabeza en el hombro de su compañero de viaje, Yumiko en el de Natsuki, Nanami en el de Ryan, Izumi en el de Yû y Akane en el de Ranma. El de la trenza sin embargo aún permanecía semidespierto, antes de que sus párpados cedieran del todo pudo darle un protector beso en la frente a su esposa mientras caía rendido a los brazos de Morfeo.

CONTINUARÁ

¡Hola! Aquí os traigo el capítulo más largo que he escrito hasta ahora, pero tenía que poner fin ya al fin de semana y no tenía sentido dividir en dos esto y alargarlo más, la verdad es que tengo ganas de que regresen a casa, el próximo capítulo es uno de mis favoritos, bueno uno de los que más he disfrutado escribiendo jaja.

En cuanto a este también lo pasé muy bien redactándolo. Tenía ganas de que apareciera algún "monstruo" al más puro estilo Ranma ½ , que aparecen de la nada y terminan siendo amigos de todos jaja. También me gustó cómo Akane toma las riendas de los sentimientos de Ranma y lo ayuda a él a darse cuenta de que no está mal ser sincero al expresar lo que realmente siente. También aparece Mousse y oops Nanami se ha fijado en él, y ¿Ryan se pone celoso? Veremos qué pasa con todos poco a poco…

Por cierto aclaro lo que un rokurokubi es (vía Wikipedia): El Rokurokubi es un yōkai que se encuentra en el folclore japonés. Durante el día parecen seres humanos normales, pero por la noche adquieren la habilidad de estirar su cuello a grandes longitudes como una serpiente. También puede cambiar su rostro al de un espantoso oni (ogro japonés), para asustar más a los mortales.

Esta semana ando un poco de bajona, no ando bien de salud y lo siento si respondo con mayor brevedad vuestras reviews pero la cama me reclama. No creáis que no agradezco de todo corazón que leáis la historia, es de las pocas cosas que me han alegrado estos días :) así que gracias a todos, y a los follows, favoriteds y lecturas y cualquier tipo de apoyo que he recibido, sois los mejores.

¡UN ABRAZO ENORME PARA TODOS!

Kawaii-Desu: ¡Hola! A mi también me encanta como son Yû e Izumi jaja, tan dulces a su manera… a ver qué pasa con ellos. ¿Crees que será la ducha o la cama su primera vez? Ya veremos jaja. ¡Un saludo!

serenitymoon20: Muchas gracias por tu comentario y tus palabras, como me alegra que el fic te haya creado adicción jaja, como mínimo no es una mala adicción espero. Ranma dejó claro que Akane era la única pero ahora quiso negarlo y Akane no lo dejó jaja, será que lleva ella los pantalones en esta relación aunque él no lo sepa :P ¡Un abrazo!

afrika: ¡Hola! Todas las cosas quedaron claras para Shampoo a quien no le queda más que aceptar que perdió a Ranma… en cuanto a Mousse o Ryan… ya veremos jaja. ¡Un abrazo y gracias por seguir leyendo!

Sofia Saotome: Como me alegra que te gustara el capítulo anterior, espero que este también.

noemib: Noemi! Just anava a enviar-te un PM l'altre dia per felicitar-te l'any nou i just vaig rebre el teu comentari, així que: feliç any nou :)! Ja saps que els teus comentaris m'alegren enormement, coincideixo amb tu, el millor del capítol anterior va ser el Ranma llençat, aquest capítol intenta negar-ho tot però la seva dona no el deixa, em va agradar escriure això per demostrar que l'Akane el comença a comprendre. Espero que gaudeixis d'aquest capítol també :) Ens anem llegint, una abraçada enorme, mua!

Snorlax 345: Jajaja me reí mucho con lo del botón de next jaja, ojalá tuviera uno para poder ir publicando cada día pero las historias aún no puedo escribirlas tan rápido XD. Ayy como me gusta que los capítulos toquen tu kokoro, eso implica que te gustan. Espero que el problema con tu pc se solucione pronto, hablamos por PM. ¡Un abrazo!

ELIZA TENDO: Uhh espero que te siga pareciendo interesante :)

Yahiko Saotome: Uh ya viste quien los espiaba, la pobre señora del hotel jaja, a veces esta historia es más loca de lo que yo misma imaginé… pero ahora ya volverán al apartamento y con esto regresarán a su "normalidad". A ver qué pasará con Shampoo… ¡Un abrazo!

Sobolalliv: Muchísimas gracias a ti por tu comentario y bienvenida por supuesto a la historia, me alegra un montón que sigas la historia. No pretendo dejarla a medias, así que espero leerte por aquí hasta el final. ¡Un abrazo!

Anna Gabriella: Me alegra que te gustara el capítulo anterior, espero que este también. ¡Un abrazo!

devi2791: ¡Hola Denisse! Estás de suerte jaja, en el próximo capítulo ya regresan a su apartamento (por poco tiempo, ya que deben cambiar al de una habitación). Espero que disfrutaras del capítulo. ¡Saludos!

Frankie Marin San: Ohh millones de gracias por tu comentario, deseo que te guste este capítulo también.

Vann GP: Gracias por tus palabras, me alegras un montón, Con este capítulo despejo las dudas del anterior jaja y por fin termino con el viaje de fin de semana, ahora toca ver cómo es el regreso de estos dos a su rutina. ¡Un abrazo!

anymary79: No te equivocas con que nos acercamos al final… quedan unos 6 capítulos (quizás uno más, pero no mucho más)… espero que disfrutes de los capítulos que están por llegar :)

Amigo: jajaja tienes razón, merecíais más capítulos seguidos para compensar mi ausencia, pero ando muy falta de tiempo (y ánimos para qué engañarnos), sin embargo mínimo actualizaré una vez a la semana :). Poco a poco estos dos se desenvuelven mejor y quién sabe si la consumación llegará pronto o no… bueno yo lo sé pero os dejaré un poco más con la intriga jaja. ¡Un abrazo!

Guest : Ya era hora sí, por fin Ranma dejó claro que Akane es la única. En cuanto a su discusión sobre si ducha o cama… tendremos que esperar un poco más para saber la respuesta. ¡Saludos!

: ¡Hola! Muchas, muchas gracias por tu comentario, me ha alegrado un montonazo. Me encantó leer como entendías que la historia debe ir despacio ya que ellos están descubriéndose como pareja. Y bueno, todo lo que dijiste me sacó los colores, muchas gracias por tus palabras de verdad. Espero que disfrutaras de este capítulo también. ¡Un abrazo enorme!

Amy Saotome Tendo: ¡Amy! ¿Qué tal? Jaja Ranma maduro se ve más guapo y todo, ahora ya ha hablado a Akane de señora Saotome y todo… Espero que te guste el capítulo ¡Un abrazo!

Akai27: ¡Holaa! Tus comentarios me encantan, son tan precisos y me dejas ver tan bien que te has involucrado en la historia que me dan muchísima felicidad. Como viste quien los escuchó no fue nadie más que la dueña del hotel que se convierte en monstruo por las noches jaja… un poco de la locura de Rumiko ya tocaba en la historia, Ahora toca que regresen al apartamento y veamos como avanzan de nuevo este par. Te mando un abrazo enorme.

litapaz: Me divertí muchísimo en Barcelona, sólo que ahora me traje la gripe para aquí y no salgo de la cama jaja. me alegra que creas que Rumiko los retrataría también así en su vida de casados, muchas gracias. ¡Un abrazo!

SaeKodachi47: Amigaaa, lo primero es lo primero, las presentaciones, yo soy Eli (Elisabeth de hecho), encantada Saeni jaja. A mi me encanta tu nombre, la verdad es que no lo había oído nunca y me parece muy bonito. Uo como me alegra leer que tu historia está tan avanzada, eso significa que dentro de poco ya podré leerla, hurra! Un drama amoroso además, me encanta jaja, aunque lo paso muy mal… soy un poco masoquista, odio ver cuando hay problemas y dramas pero a la vez necesito leer también historias de ese tipo, supongo que esa es la gracia jaja. De hecho mi próxima historia también podría tacharse de drama amoroso… se me hace raro escribir algo tan "serio" siempre le he puesto algo de comedia a mis escritos, espero que me salga bien y te guste. Y que te guste también este capítulo claro. ¡Un abrazo enorme y muchos ánimos amigaa, mua!

Haruri Saotome: Ohh no me digas que volviste a leerte toda la historia, muchas gracias por leerla en serio. Exacto Ryoga y Shampoo parece que ya se apartarán de su camino, en cuanto a los demás, tendremos que esperar un poquitín… Espero que te guste esta actualización. ¡Un abrazo!

ELISA LUCIA V 2016: Jajaj Elisa casi casi adivinaste, los espiaba un monstruo que no está muy alejado de ser un fantasma… en cuanto a Ranma y Akane ya ves que siguen avanzando a pequeños pasos en su relación, lo bueno es que Akane empieza a entender bien bien cómo funciona Ranma. ¡Besos!

Annabf1982: Feliç any nou de nou Anna :) Moltes gràcies per rellegir de nou tota la historia. No había pensado en Yû e Izumi como Ginta y Arimi pero desde que lo mencionaste de algún modo sí que me recuerdan a ellos jaja. Ya has visto que la espía era la pobre mujer del hotel jaja, ya se sabe que en Ranma nunca se sabe jaja, hay locos por todos los lados. Ahora ya se acaba el fin de semana y toca regresar al apartamento (no por nada se llama el fic Apartamento para 2 XD). Espero que disfrutes del cap.

Una abraçada gegant, ens anem llegint. Petons!

IBM-MATH: ¡Gracias! Espero sacarte de dudas con este capítulo :)

CarlosKelevra88: Muchísimas gracias por tu comentario Carlos, de verdad. Como dices uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, que se lo digan al Ranma de tu fic "Que pasaría si" sino… Ranma ahora intenta negar lo que dijo, esa inmadurez suya no podía perderse tan de repente, sin embargo Akane ya sabe como llevar estas situaciones pues ha aprendido a entenderlo.

Sé que Akane debería haber dado su merecido a Ryan, pero el pobre es débil y cobarde… nada de lo que en un principio fingió ser. En cuanto a la consumación… tocará esperar un poco jaja, pero sí que el fic va llegando a su "final" (quedan unos 6 capítulos más o menos)…

Lamento no haber traído souvenir barcelonés en esta ocasión, a la siguiente visita me acordaré y te traeré un buen recuerdo jaja, ¿alguna petición? La inspiración llega como llega, y el cigarro puede ser una buena manera de llamarla, aunque la imaginación y la destreza escribiendo está claro que están en tu talentosa cabeza. ¡Un abrazo enorme!

deliza22: jajaja amigaa como me alegra que te rieras con el capítulo anterior, espero que con este haya conseguido el mismo efecto o como mínimo que lo hayas disfrutado :) Si encuentras donde venden a Ranmas maduros como el del capítulo anterior avísame que quiero uno para mi… al verlo maduro se me hace aún más guapo jaja. Yo creo que sí, a Nanami le cae bien Akane, siempre se ha portado bien con ella, lo único que se tiraría a su esposo si ella le diera vía libre jaja.

Mientras escribo esto detrás de una ventana mojada por la lluvia que está cayendo, te imagino a ti en tu tropical isla bebiendo de un coco, siendo abanicada por dos Ranmas mientras la brisa marina apacigua el calor jajajaja. ¡Yo también quiero! ¡Un abrazo!

ElvisF231: Jajaja Nanami supo manetener su boquita cerrada pues vio a Akane muy cabreada jaja. En cuanto a la discusión que tuvieron ellos dos… pronto veremos si es cama o ducha jaja… a ver qué gana. Muchas gracias por tu comentario, ¡Un abrazo!

Fins aviat!