Después del incidente de aquella noche Ranma y Akane no volvieron a hablar del tema. Las cosas siguieron como siempre, habían pasado ya dos semanas de eso y su vida seguía tal y como la habían dejado antes de esa fecha. La rutina seguía formando parte de su día a día, ir a la universidad, entrenar juntos los fines de semana y Ranma trabajar en el gimnasio mientras Akane empezaba a mejorar en sus tareas en casa. Por fin ambos podían disfrutar la tranquilidad que una vida normal implicaba, pero como todo lo bueno se acaba una llamada de Nodoka los alertó y les dejó claro que a pesar de la distancia seguían atados a Nerima, a su familia y a los locos que en ese lugar habitaban. La matriarca de los Saotome comentó que su hijo debía ir a casa de los Tendo pues había unos temas a tratar sobre el dojo, y algunos papeles a firmar ya que ahora él también sería heredero del gimnasio de la familia de su esposa.
- No entiendo por qué a mi no me necesitan para firmar nada, en realidad yo soy la heredera del dojo – dijo Akane cruzándose de brazos.
- Ya lo sé Akane, imagino que por eso no tienes que ir, porque a ti ya te toca por ley…
- Pero al estar casado conmigo tú también tienes los mismos derechos que yo.
- Pues no sé, eso es lo que dijo mi madre – decía él perdiendo los nervios.
- Esto me huele mal… traman algo seguro.
- ¡Por supuesto que traman algo! Son nuestros padres… no puedes esperar nada bueno de ellos.
- Y bien, ¿cuándo te vas?
- Viernes por la mañana, regresaré el domingo.
- ¡Eso son tres días!
- Lo sé, pero hay cosas que tengo que solucionar…
- ¿Cómo qué?
- Como Ukyo…
- ¡¿Piensas ir sin mi a decirle a Ukyo lo de nuestra boda?
- Bueno, tú no puedes venir este fin de semana porque tienes el partido de tenis, además creo que es mejor que hable solo con ella, merece una explicación por mi parte.
- Como quieras, espero que disfrutes de sus riquísimos okonomiyakis.
- No te pongas celosa Akane, sigues siendo la niña celosa del instituto.
- Yo no soy celosa – dijo sonrojándose molesta.
- Claro que sí – comentó él tocándole la punta de la nariz.
- No… es sólo que ahora estábamos bien… no había nada que, bueno, que ahm, nos molestara.
- Y así seguirá siendo, te lo prometo – finalizó él regalándole una gran sonrisa.
- ¿Me llamarás cuando hayas hablado con ella?
- Sí. Y tú ten cuidado con el pingüino, sigo sin fiarme de él.
- Oh vaya, ¿quién es el celoso ahora Saotome?
- No estoy celoso, pero si vuelve a engañarte con algún hechizo yo no estaré aquí para protegerte.
- Eso no volverá a suceder, ahora tengo un buen profesor que me está enseñando grandes técnicas – dijo guiñándole el ojo.
- Tienes razón, el más guapo, listo, simpático y sexy de todo Japón.
- Bueno, bueno… señor modestia, voy a preparar la cena.
Viernes llegó y Ranma debía partir hacia Nerima, Akane estaba nerviosa, por primera vez estaría sola en el apartamento que compartía con su marido. Se había acostumbrado tanto a su presencia que estaba segura que esos días le parecerían vacíos, tendría la sensación de estar sola todo el tiempo y echaría enormemente de menos al egocéntrico de su esposo. Pero no sabía cómo externalizar todo eso, cómo decirle que era él quien la mantenía calmada si se le quemaba la cena o que era él quien conseguía que cada mañana despertara con una enorme sonrisa, sólo serían tres días, sí, pero eso para ella sería una eternidad.
Por su lado Ranma sabía que tenía que regresar a casa de los Tendo primordialmente por dos motivos, el primero era arreglar todo lo que tuviera que solucionar con Ukyo y el segundo deshacerse de los Kuno y acabar de una vez por todas con los pretendientes y prometidas que los perseguían. Sin embargo tenía miedo de que algo le pudiera pasar a su peliazul, hacía mucho tiempo que no se separaban ni un solo día. Había tantísimas posibilidades de que algo le sucediera; podría quemar la cocina y consecuentemente todo el piso, podría añadir matarratas a su comida y morir al tragársela, podía ser secuestrada por vete a saber quién o incluso podía caer rodando por las escaleras debido a lo patosa que era. Pero claro que él no le diría que estaba preocupado, cómo hacer tal cosa, eso evidenciaría que le importa, y mucho, y aunque eso era más que evidente él no era un chico débil que verbalizaba este tipo de cosas, así que como de costumbre tendría que usar sus técnicas sutiles para hacerle entender a su marimacho que estos días debía andarse con sumo cuidado.
Ranma cogió su mochila y se dirigió hacia la puerta, era muy temprano, había decidido coger el tren de las nueve de la mañana para llegar al mediodía, por suerte había uno que en menos de cinco horas lo llevaría hasta Tokio. Akane lo miraba con tristeza desde el comedor.
- Bueno, me voy a ir yendo ya.
- Está bien, llámame cuando llegues Ranma.
- Seguramente estés en clase.
- Da igual, llámame por si acaso. Si no contesto es que estoy en la uni.
- Ok, oye Akane… estos tres días, ahm… vigila.
- No tengo tres años, sé cuidar de mi misma.
- Sí, ya. Tú ten cuidado al encender el horno, no planches nada hasta que llegue, no salgas cuando anochezca y come sólo comida preparada.
- Ran-ma, ¿no será que estás preocupado por mi? – dijo ella juguetona acercándose a él.
- Por supuesto que no, pero no quiero tener que venir corriendo por alguna de tus distracciones.
- Eres un idiota… y yo pensando que temías que me pasara algo por dejarme sola – confesó molesta girándose.
- Hey Akane, no te enfades antes de que me vaya – él en un rápido movimiento agarró su mano para impedir que se alejara – puede que esté un poco preocupado… desde la boda no te he dejado nunca sola.
- Tranquilo, vigilaré y estaré atenta, nada me pasará – comentó feliz por la aclaración de su esposo regalándole su mejor sonrisa.
- Bien pues hasta el domingo.
- Ten cuidado con Ukyo y Kodachi.
- Lo tendré.
Ambos se miraron tímidos, era la primera vez que tenían que despedirse por unos días, pero las cosas empezaban a surgir naturalmente entre ellos y la vergüenza se había estado disipando últimamente así que Akane se lanzó a los brazos de Ranma y lo abrazó con todas sus fuerzas escondiendo su rostro en el pecho de su chico. Él levantó la mano y le acarició el cabello, intentó apartar a la peliazul para ver si estaba triste pero ella se lo impidió, cosa que implicaba que ella estaba llorando y por eso no quería ser vista. Sonrió al ver lo bobalicona que su mujer podía ser cuando quería.
- Vamos no llores marimacho, eso no va contigo.
- Nho mhestoy lloragndo – dijo ella apretando aún más su cara contra él dificultando que se entendiera lo que estaba diciendo.
- Intentaré venir mañana por la noche en lugar del domingo ¿de acuerdo? – ella se separó de él velozmente y lo miró abriendo los ojos como quien acaba de recibir la mejor noticia del mundo.
- ¿De verdad? – él asintió y le besó la frente - ¡Genial!
Akane unió sus labios con los de Ranma en un desesperado beso que le demostraba cuanto amor le tenía. Él se sonrojó pues no se esperaba tal acción por parte de ella, siempre se habían besado en situaciones que lo requerían, como un buenas noches, o viendo la puesta de sol en el lago, pero sentir así las ansias de Akane le golpearon aquel duro corazón de acero y le dieron ganas de quedarse en casa y no separarse de ella ni un solo minuto, pero el deber lo llamaba y el reloj le indicaba que o se iba ya o perdería el tren, así que sin decir mucho más la separó de él y se fue despidiéndose con la mano.
Ella quedó parada en la puerta, ¿acaso le había molestado que lo besara? No había sido la primera vez pero sí que era verdad que desde el percance que tuvieron en la cama él se había mostrado un poco más distante y había intentado besarla en contadas ocasiones, siempre de día y en situaciones alejadas de la habitación o lugares más íntimos.
Ranma sabía que no se había despedido de manera correcta, que ella estaba triste y que a lo mejor debería haber reaccionado mejor al beso que ella le había dado, así que decidió retroceder, picó a la puerta y ella rápidamente abrió. Sin pensárselo dos veces la abrazó y le dio un suave y protector beso en los labios.
- Se me olvidaba decirte que, que, te… te… te… he dejado unos mochis en la nevera.
- Oh, gracias Ranma. Que tengas buen viaje.
- Y tú buen día en la uni.
- Dale recuerdos a mi padre y hermanas y a tus padres.
- Eso haré.
- Ranma yo… yo… yo… te esperaré impaciente.
- Intentaré venir lo más rápido que pueda boba.
Dicho esto ella cerró la puerta y él se encaminó por fin hacia la estación. Una despedida genial, él se maldecía por no haber dicho nada de lo que su mente le gritaba un "te echaré de menos" "te extrañaré" o incluso un "¿te quiero?" bueno, esa hubiera sido la primera vez que se decían algo así y seguramente la puerta de su hogar no era el sitio más romántico para tal cosa.
Deshaciéndose de esos pensamientos y centrándose en lo que le tocaba aguantar en Nerima finalmente llegó a la ciudad donde lo habían acogido años atrás. Hacía varios meses que no regresaba, de hecho desde que se había casado y estar por allí le trajo gratos recuerdos y también algunos momentos que preferiría olvidar, como la cita que tuvo con Kuno o la vez que tuvo que luchar contra su propia sombra quien actuaba haciéndose pasar por él.
Antes de entrar en la casa de los Tendo se paró a oler aquel aroma que tanto le gustaba, el olor a la comida que Kasumi preparaba. Está bien, quería a su esposa, pero no podía expresar cómo echaba de menos un buen plato de comida y sobre todo comerlo a sabiendas de que no moriría envenenado. Lo recibieron con muchos abrazos, sobre todo su madre que lo había echado mucho de menos, recuperó a su hijo tras años de ausencia y aunque se había prometido que no se volvería a separar de él, entendió que su matrimonio y sus estudios universitarios eran más importantes, además, tarde o temprano ambos regresarían al dojo donde su futuro estaba ya escrito. Soun lloraba de emoción, tantos años viviendo con él lo habían convertido en parte de la familia, para él era ya como un hijo, además del padre de sus futuros nietos. Genma sin embargo estaba convertido en panda, visiblemente más gordo, encorvado bebiendo un vaso de cerveza bien fresquita con un cartel donde se podía leer "bienvenido hijo".
- Viejo no me digas que desde que me fui no has entrenado.
- Paphua – fue todo lo que el panda dijo rascándose la nuca mientras sonreía de manera culpable.
- Eres un desastre.
- Ranma-kun, cuanto tiempo ¿Estáis bien? ¿Cómo está Akane-chan?
- Estamos bien Kasumi, Akane nerviosa con los exámenes y las mil cosas extras en las que se apuntó, pero todo bien.
- Oh hijo mío, ya hablas como todo un hombre casado… como conoces a tu mujer – expresaba emocionada Nodoka.
- Bueno, vivo con ella, gracias a vosotros…
- No te quejes Ranma, sé que mi hijita te está tratando como un rey, siempre que la llamamos o te está cocinando o planchando la ropa o haciendo cualquier cosa que una buena esposa debe hacer. Será una fenomenal ama de casa y fabulosa madre.
- Oiga tío Soun…
- Oh llámame papá hijo, pronto seré el abuelo de tus retoños.
- Ohm, prefiero tío. Oiga, aunque ahora Akane se encargue de las tareas de casa ella no lo hace por ser mejor esposa, así lo decidimos porque yo no tengo tiempo ya que trabajo en el gimnasio, pero en cuanto ella pueda también trabajará, no quiere ser de esas parejas donde el hombre trabaja y la mujer se queda en casa, Akane moriría si su vida fuera así, con lo que le gusta entrenar y enseñar, además su carrera es muy importante para ella, se está esforzando mucho con todo lo de enfermería…- mientras Ranma divagaba en su futuro y defendía la posición de su mujer en su matrimonio todos los presentes lo miraban asombrados con la boca bien abierta, vaya si había madurado el muchacho, inclusp se había referido a ellos como "pareja" – oh mierda, tengo que llamarla, se lo prometí.
Ranma corrió hacia el teléfono para poder llamar a su peliazul, sin embargo ella no cogía el aparato. Él no se quiso alterar, sabía que si no respondía era porque estaba en la universidad, aún le quedaban un par de horas para terminar las clases pero no pudo evitar preocuparse un pelín, pena que los móviles no se inventaran hasta unos años más tarde.
En ese momento Akane estaba esperando en el patio del campus a que sonara el timbre para dirigirse a su última clase, sus amigas ese día estaban en el club de arte al que se habían apuntado tras saber que alumnos como Ranma hacían de modelo allí. Estaba repasando apuntes cuando decidió mirar si en su monedero tenía alguna moneda suelta, si se diera esa posibilidad, no habría nada de malo en llamar a su esposo para ver si había llegado bien ¿no? Podría ir a una cabina telefónica y así no tendría que esperar a que terminara la jornada estudiantil para comprobar que ninguna lagarta se había interpuesto en el camino de SU marido y cerciorarse de que nadie lo había hechizado para conseguir algo con él. Claro que no, era totalmente comprensible que una esposa estuviera preocupada por su marido al que había visto hacía tan sólo unas 6 horas. Akane se debatía consigo misma si se había vuelto loca, ella era una mujer independiente y por supuesto podría esperar a llamarlo más tarde. Pero cómo no tener miedo de que algo malo pasara en Nerima si justamente allí fue donde todos los problemas empezaron.
- Llámalo – dijo una suave voz detrás suyo.
- ¿Izu-chan?
- ¡Hola Akane!
- ¿Cómo sabías que…?
- Oh Ranma ha estado hablando de que hoy no vendría toda la semana, me pidió que viniera a ver cómo andabas hoy…
- ¿Ranma te ha pedido eso?
- Aha, él se preocupa más por ti de lo que crees, es un primor en realidad jaja, yo ya no me creo nada su fachada de tipo duro. Claro que no dijo nada romántico como ve a vigilar a mi princesa, lo disimuló bien con un: vigila a la marimacho, no me fío de ella es demasiado patosa bla bla, pero a mi no me engaña, quería que realmente viera si estabas bien, y eso que no lleváis ni un día separados, arg kami-sama, ojalá encontrara a alguien que me amara como él te ama a ti – Akane no pudo evitar sonrojarse y taparse la cara con las manos.
- No digas esas cosas Izu-chan. Ranma no me a…
- Ni te atrevas a negarlo después de todo lo que pasó durante el viaje a Nara.
- Pero… aún hay cosas que tenemos que solucionar.
- Claro, pero lo importante es que os queráis como lo hacéis… ay no sé qué os han hecho en Nerima pero estáis todos locos jaja. Cuándo os daréis cuenta de lo que bonito que es el amor que os tenéis. Anda llámalo, sé que la calderilla que buscabas en el monedero era para eso. No hay nada de malo en querer saber si llegó sano y salvo.
- Gracias Izu-chan. Espero que Yû se dé cuenta de lo que tiene a tiempo.
- Yo también, últimamente parece que nos hemos acercado más, pero no sé si ha olvidado ya del todo a su exnovia.
- Seguro que sí, eres muy buena chica Izumi, él sabe lo que se está perdiendo.
Akane se despidió de su amiga y corrió a la cabina como cuando una niña va a comprar una piruleta.
- ¿Diga?
- Kasumi onee-chan, ¿está Ranma?
- Akane-chan, sí, te acaba de llamar, llegó hace unos 15 minutos.
- Oh genial, entonces llegó bien, me alegro.
- ¿Quieres que te lo pase?
- Ahm, no hace falta, sólo dile que llamé, y que gracias por mandar a Izu-chan a que me vigilara pero que como le dije no tengo 3 años y sé cuidarme sola.
- Mejor te lo paso…
- ¿Akane?
- ¡Ranma! ¿Cómo fue el viaje?
- Bien, bien, oye ¿desde dónde llamas? Te acabo de llamar al apartamento y no estabas.
- Ahm… puede que… estoy llamando desde una cabina telefónica, en la uni.
- Jajaja Akane no sabía que te era tan imprescindible.
- Oye, yo no soy quien te ha puesto una vigilante.
- Bueno yo… no quería que nada te pasara y…
- Está bien, gracias por preocuparte por mi bobo.
- Puagh chicos, os prefería cuando peleabais, ahora sois de un empalagoso que da asco, así no hay quien saque provecho de vuestra relación.
- ¿¡Nabiki!? – gritaron los dos a la vez.
- Hola hermanita, hola cuñado. Ya sabía yo que este teléfono inalámbrico me serviría de algo tarde o temprano.
- ¿Puedes colgar por favor onee-chan?
- Oye Akane, mejor nos llamamos después o mañana, voy a ver qué tengo que firmar.
- Ah, está bien, luego hablamos – comentó la peliazul.
- Te quiero Ranma, eres lo mejor que me ha pasado en la vida, ojalá estuvieras aquí para poder desnudarte y hacerlo en esta cabina.
- ¡Nabiki onee-chan! Deja ya de decir tonterías e imitar mi voz.
Ranma colgó notando su corazón palpitar a mil por hora, realmente se había creído que era Akane quien le decía todo eso. Quería acabar ya con todo así que se decidió a entrar al comedor donde vio a Nodoka, Soun y Genma ya convertido en humano sentados en fila delante de la mesa. En ella se podían apreciar muchos libros y objetos que no acababa de relacionar, un plátano, una caja envuelta y algo deshinchado, parecido a un flotador pero de color carne. Vio como Kasumi se retiraba rápidamente del lugar y se escondía en la cocina sonrojada. Los demás sólo lo miraban con una maliciosa sonrisa que les delataba, desde luego estaban tramando algo, y ese algo no sería nada bueno. Ranma se sentó con cuidado frente a ellos levantando las cejas dudoso.
- Y bien, ¿qué tengo que firmar?
- Hijo, no te lo tomes a mal, pero no hay nada que firmar.
- ¿Y a qué he venido si puede saberse? Me he saltado clase y mi trabajo por esto.
- Es que esto es muy importante Ranma, es por el bien del dojo.
- Exacto, tenemos que hablarte de algo de vital importancia para que el dojo llegue a buen puerto.
- ¿Y es…?
- Debes dejar embarazada a Akane cuanto antes. Estamos preocupados hijo.
- Ay por favor otra vez con esto… - dijo el pelinegro golpeándose la frente incrédulo.
Nodoka cogió el plátano y lo mostró ante Ranma mientras Soun hinchaba una muñeca hinchable y Genma abría un libro donde se podía ver a la perfección el aparato reproductor femenino. Ranma parpadeó repetidas veces ante tal imagen, digna de una película de terror.
- Hijo, sé que tu padre nunca fue un gran referente y que no te enseñó nada que no estuviera relacionado con las artes marciales, y como no sabemos si es que no te lo ha explicado nunca nadie, hemos decidido darte una extensa clase sobre relaciones sexuales.
- Esto no me está pasando a mi – se repetía mientras empezaba a sudar.
- Si quieres dejar tu semilla en Akane, olvídate de ponerte protección, podéis confiar el uno en el otro, sé que hasta el matrimonio fuisteis vírgenes así que no temas, no os pasaréis enfermedades de transmisión sexual. Ves este plátano, este es tu… bueno tu miembro, así es como alguien interesado en tener relaciones con preservativo lo haría – Nodoka cogió el plátano y le colocó un condón explicándole con detalle a Ranma cómo hacerlo – pero como este no es vuestro caso, porque así no tendríais hijos nunca, te aconsejo que lo hagas directamente sin nada, como dice la juventud de hoy en día " a pelo". Cuando tengáis ya diez hijos puedes empezar a usar anticonceptivos.
- Podemos dejar esto, es muy bochornoso… no necesito que me lo expliquéis.
- ¡Claro que no lo necesita! Ranma y Akane ya han intimado varias veces, llevan meses casados. De hecho… creo que el lugar favorito de Ranma es la ducha, ¿verdad cuñado? – Ranma abrió los ojos anonadado, ¿cómo sabía Nabiki lo de la ducha?
- ¡Na-Nabiki, no inventes! – gritó mientras su cara ardía de vergüenza.
- Cuñadito, no invento… - acercándose a él le susurró – tengo micros donde menos lo esperas.
- Mamá, papá, tío, agradezco sus esfuerzos, pero si Akane y yo queremos tener hijos nosotros decidiremos cuando y como… no necesito nada de esto… soy un hombre por kami-sama, no un niño de 10 años.
- ¿Entonces has dado ya placer a tu esposa o no? – preguntó Happosai que llegaba cargado con uno de sus botines.
- ¡AAHHH voy a volverme loco en esta casa!
- Ranma, mi hija merece disfrutar, ¿ves esta señorita? – dijo Soun señalando la muñeca hinchable – a ella le gusta que la toquen aquí, aquí y sobre todo, aquí. Si quieres practica con ella, no se lo diremos a Akane – continuó señalando las partes sensibles de las mujeres.
- ¡Sweeto! Si Ranma no la quiere me la quedo yo, será una excelente modelo para mis tesoros.
- ¡Estáis todos locos!¡Me voy! – Ranma se levantó entre enfadado, avergonzado y estresado y se dirigió hacia la puerta rojo como un tomate.
- ¡Cuñadito! Debes saber que le dije a Kuno que estabas aquí. ¡De nada! – gritó Nabiki mientras el de la trenza apretaba sus puños agobiado.
Caminaba por las calles de Nerima refunfuñando y maldiciendo a su familia. ¿Quién se creían que eran para hacerle pasar por algo así? Estaban todos para encerrar en un manicomio, él ya sabría cómo dar placer a Akane, sólo que ella aún no estaba preparada, parecía que a veces se olvidaban de que él también podía convertirse en chica, conocía el cuerpo femenino a la perfección, no había rincón que no hubiera explorado, oh vamos, vosotros hubierais hecho lo mismo.
Aunque pensándolo bien, ellos dos nunca habían hablado de tener hijos, no sabía si Akane quería ser madre, suponía que sí pero no sabía si era algo que le hiciera ilusión, si tenía ganas de tener bebés ya o cuántos querría tener en caso afirmativo. De hecho, ni él mismo se había planteado aquello, como un idiota empezó a sonreír al imaginarse a una pequeña Akane, patosa y dulce como su madre correteando por el patio. Sacudió su cabeza al ver que quizás la idea de formar una pequeña familia con la peliazul no estaría tan mal, no todavía claro, como mínimo no hasta que terminaran la universidad, pero algún día sería algo bonito de experimentar. Él no sería como su padre, nunca separaría a sus hijos de su madre y mucho menos se los llevaría a las montañas para lanzarlos a gatos hambrientos. Seguía caminando en dirección al Ucchan's ensimismado con sus pensamientos cuando una espada de madera se topó con su nuca, rápidamente la esquivó y aterrizó en la cabeza de Tatewaki Kuno.
- Cuanto tiempo Kuno – dijo con cierta melancolía, a veces echaba algo de menos los días de instituto.
- Lo mismo digo Saotome. ¿Dónde tienes escondida a mi princesa?
- No sé quién es tu princesa.
- No te hagas el loco, Nabiki me dijo que habías secuestrado a mi preciosa Akane y a la diosa del pelo rojo.
- Akane no es tu preciosa nada, Akane es mi esposa. Y la diosa del pelo rojo está tan lejos de tu liga que no se fijaría en ti ni en un millón de años.
- ¿Que Ak-Akane es tu mujer?
- Exacto, nos casamos hace unos meses. Aún esperamos tu regalo de boda por cierto.
- ¡Difamación! ¡Blasfemia! Deja de decir mentiras por esa boca, ella nunca osaría casarse con un cretino como tú.
- Vaya pues parece que lo ha hecho, y no sólo eso – se acercó a su oído y le susurró – vivimos y dormimos juntos.
- ¡Como osas mancillar así el honor de mi dulce Tendo! – decía el rico muchacho hecho una furia.
- No, no, ya no es Tendo, ahora es Akane Saotome. Oye Kuno, tengo una duda, si ya no estudias en el Furinkan, ¿de dónde eres Rayo Azul ahora?
- Ja ja ja, qué gracioso eres Saotome, mereces morir de manera lenta y cruel.
- Sí, ya. Tatewaki, porque no peleamos y quien gane se olvida de Akane y de la joven del pelo rojo. Si tu vences me divorciaré de Akane y liberaré a la chica de cabello de fuego. Si gano yo tú renuncias a ellas y no las vuelves a molestar en tu vida.
- Creí que nunca te atreverías a luchar contra el gran Kuno Tatewaki Rayo Azul de… de… Nerima. Acepto tu reto.
- Uf… tenía más gracia cuando era del Furinkan – dijo con burla Ranma.
Tatewaki se colocó en posición de ataque, llevaba ya tiempo entrenando con el equipo de kenpo de su universidad, había mejorado notablemente, además empezaba a tener las facciones más marcadas y a parecerse más a un hombre hecho y derecho, sin embargo su actitud no había cambiado para nada, en su interior seguía siendo aquel niño malcriado que se creía príncipe de Japón. Estudiaba empresariales en la universidad de Tokio y aunque había tenido alguna cita con varias muchachas de su facultad, su obsesión por sus dos amores platónicos nunca desapareció.
Amenazó con su espada al pelinegro lanzándole un golpe que Saotome tardó en esquivar, le rozó el pómulo y un pequeño rasguño hizo que contadas gotas de sangre brotaran de ese corte. Ranma se secó el líquido rojo y sonrió, él siempre estaba dispuesto a librar un buen combate. El de la trenza usó su truco de las castañas, pero Tatewaki lo conocía demasiado bien e incluso había practicado como evitar que sus puños lo rozaran, así que no obtuvo daño alguno. Él usó una técnica que había aprendido pocas semanas antes, levantó su espada y empezó a girarla como si de unas aspas de helicóptero se trataran. Cuando alcanzó la velocidad necesaria se alzó y acompañado de la inercia del arma consiguió propinarle un buen codazo en toda la cara a su rival. Ranma cayó al suelo pero se reconfortó de manera rápida, admiró la presteza del rayo azul y aprendió que no era momento para subestimarlo, aunque claro, nadie era mejor que él. Concentró su energía cerrando con fuerza sus ojos y canalizando su potencia hacia el centro de su estómago, cuando todo lo que estaba a su alrededor desapareció, levantó los párpados y miró con fiereza a Kuno quien lo observaba inquieto por el aura que su adversario estaba emanando. Cogió inercia y se tiró al suelo colocando sus extremidades inferiores en primer lugar, arrastró a Tatewaki por el camino, con la pierna derecha lo derribó y con la izquierda le propinó un rodillazo en el pecho que lo dejó aturdido. A pesar de la potencia del impacto, pudo recomponerse; Kuno sonrió y escupió algo de sangre.
- Has mejorado Saotome. Pero yo también.
- Lo he podido comprobar Kuno, por fin puedo considerarte un rival digno.
- Nunca supe lo que mi pobre hermanita veía en ti.
- Hablando de Kodachi, ¿dónde está? Quisiera aclarar las cosas también con ella.
- Consiguió una beca en Estados Unidos, allí será la líder del equipo de rítmica a nivel estatal. Dijo que conseguiría ser la mejor y volvería en un par de años para casarse contigo y restregárselo a mi amada Tendo.
- Vaya, me alegro por ella, aunque hubiera preferido zanjar este absurdo asunto ya.
- Déjate de palabrería y lucha como un hombre de una vez.
Llevaban un buen rato esquivando sus golpes hasta que el pelinegro se hartó, cuanto antes terminara con aquello antes podría ir a hablar con Ukyo. Finalmente optó por usar su Hiryū Shōten Ha, dudó si esta técnica era demasiado poderosa para emplearla con Kuno, así que hizo una versión que bautizó como Hiryū Shōten Ha Light. El espiral que trazó fue más pequeño que el que la abuela de Shampoo le había enseñado, así que el golpe que acabó recibiendo su contrincante lo dejó k.o. pero no le causó ningún mal mayor. Habiendo sido vencido por Ranma no le quedaba más remedio que aceptar su derrota y olvidarse tal y como había prometido de Akane y de la diosa del pelo rojo. Saotome podría haber aprovechado ese momento para mostrarse como Ranko frente a Kuno, pero le pareció que tampoco tenía por qué regocijarse de tal manera ante el pobre y loco de Tatewaki.
Por fin el de la trenza podía ir sin más distracciones hacia el restaurante de su amiga de la infancia, sabía que no le resultaría fácil confesarle que llevaba meses casado con Akane, aunque le extrañaba mucho que ella no lo hubiera ido a buscar como lo hizo Sampoo. ¿Puede que ella ya diera por perdido el amor que sentía por él? Quizás Ukyo había encontrado ya a alguien en este tiempo, pudiera ser que todo saliera de manera grata para ambos y no hubiera ni trucos, ni ases en la manga, ni dramas, ni lloros. Aunque… la idea de que hubiera perdido el atractivo para las chicas empezó a rondarle la cabeza, ¿y si había perdido el sex appeal? No es que le importara, estaba felizmente casado, pero esa era una de sus virtudes, aceptar que ya no era tan llamativo en el ámbito femenino era como aceptar una derrota, como cuando Shampoo usó la joya revertida. No, imposible se repetía él solo, "sigo siendo un imán para las chicas, ellas siguen cayendo rendidas a mi encanto Saotome. Gracias a esto puedo seguir viendo la carita enojada de Akane cuando se pone celosa" pensó para luego rolar los ojos al darse cuenta de lo cursi que se estaba volviendo cuando de su marimacho se trataba.
Cuando hubo llegado a la puerta del Ucchan's paró unos segundos para prepararse lo que le quería decir, estaba preparado para que ella lo golpeara, le chillará y le escupiera si así se quedaba más tranquila, sabía que no estaba bien haberle escondido durante varios meses que ya no podía ser su prometida porque, ups, ya estaba casado con Akane.
Entró y vio a Konatsu limpiando la barra donde se preparaban los okonomiyakis, lo saludó y le preguntó por Ukyo, él le dijo que estaba en su habitación, que podía subir pues ella lo esperaba. Ranma se sorprendió, ¿cómo sabía ella que él iría a verla?
Al entrar a su pequeño cuarto recordó la noche en que se quedó a dormir allí y jugaron a cartas hasta la siguiente mañana para poder derrotar al Rey Juego. Después de todo, la joven Kuonji había sido también una buena amiga.
Ukyo se encontraba de espaldas a él, lucía un bonito kimono y llevaba el pelo recogido en una hermosa cola alta. Volteó para ver a su prometido y al mirarlo no pudo evitar correr a sus brazos. Ranma aceptó el abrazo, pues hacía mucho que no se veían, pero rápidamente la apartó.
- Has tardado en venir Ran-chan.
- ¿Cómo sabías…?
- Nabiki me llamó hará una hora, me dijo que vendrías a cambio de 500 yenes.
- U-chan, yo vine a decirte algo…
- ¿Qué estás casado con Akane-chan? Ya lo sé.
- ¿Lo sabes?
- Tu madre me lo dijo no hace mucho, le insistí para que me diera tu dirección y a cambio sólo me dijo que no podía porque eras un hombre casado.
- Siento no habértelo dicho antes U-chan… pero creímos que era mejor que nadie se enterara, no después del segundo intento de boda.
- Os casasteis para poder ir a la universidad, ¿cierto?
- Bueno – dijo él rascándose la nuca – en parte sí…
- Ran-chan no te busqué antes porque no estuve aquí, tengo algo que hará que quieras divorciarte de Akane. Algo que hará que incluso tus padres comprendan tu separación.
- No creo que haya nada que puedas hacer para…
- Encontré agua de Jusenkyo, del lago del hombre ahogado – dijo sacando una vasija llena de agua, sonriendo triunfalmente.
- ¡¿Qué?! – gritó él empezando a sonreír como un loco.
- Leí que un hombre de Tailandia tenía un pequeño estanque con agua de este tipo, parece que es verdad, convertía peces en hombres para que le ayudaran en su granja.
- ¡U-chan eso es genial! Bueno, no lo de crear esclavos, lo del agua… – dijo Ranma con lágrimas de felicidad en los ojos.
- La única condición para que te la dé es que te divorcies de Akane y te cases conmigo.
- Ukyo… no puedes pedirme eso.
- Ranma yo era tan prometida tuya como Akane, y no sólo rompes nuestro compromiso sino que te casas con ella sin decírmelo… yo tengo algo que ella nunca te podrá ofrecer. Tú decides, o Akane o la cura a tu maldición.
- Ya tienes el agua aquí, ¿qué harás con ella si no accedo?
- Fácil, la tiraré ahora mismo.
- Eso no es justo Ukyo…
- Tampoco lo es lo que tu me hiciste.
- Lo siento, no puedo aceptar lo que me pides, no voy a dejar a Akane por esto.
- ¡Es la maldita cura para tu maldición! Llevas años queriendo esto.
- Estar con Akane ha hecho que me olvidara de la cura, no me había interesado en eso hasta ahora mismo, si a ella no le importa… a mi tampoco, puedo vivir así.
- ¿No quieres ser un hombre completo? ¿No quieres poder ir a la playa y poderte bañar junto a tu amada? ¿No quieres correr bajo la lluvia sin avergonzarte?
Mientras el discurso de Ukyo avanzaba Ranma iba apretando sus puños con fuerza y rabia. Claro que quería, pero sobre todo lo quería para que Akane no tuviera que vivir con un fenómeno, ¿qué sentido tenía dejar de convertirse en mujer si a cambio tenía que renunciar al amor de su vida? Pero la cura… nunca la había tenido tan cerca.
- ¿Tanto la amas Ran-chan? – él apartó la mirada y sin decir nada asintió - Entonces no me queda más que hacer esto – Ukyo hizo un leve movimiento para empezar a derramar el agua que la vasija contenía, pero Ranma corrió hacia ella y la frenó.
- ¡Espera, no la tires!
CONTINUARÁ
…..
¡Hola, hola! Uf regresé, perdón mil por la demora pero han sido unas semanas de cosas inesperadas que me han separado del pc y me ha sido imposible actualizar. Espero que hayáis disfrutado del capítulo, como dije a partir de ahora serán un poco más largos pues una vez publicado este ahora ya sólo quedan 4 para el final.
Ranma y Akane empiezan a ser una pareja normal, a su manera, los padres insisten en que tengan hijos, Kuno y Kodachi por ahora desaparecen de sus vidas y Ukyo… Ukyo tenía algo que Ranma no esperaba… ¿La cura o Akane?
Bueno el próximo capítulo llegará el próximo martes : )
Gracias a todas las reviews, a los PM, a los que leéis la historia en silencio, a los que la seguís, nunca imaginé hacer una historia con más de 100000 palabras, recuerdo como al llevar pocos capítulos Genma 345 me dijo que ojalá llegara a pasar de las 100000 palabras y yo pensé, uf, imposible, y aquí estamos, con la historia más larga que he hecho nunca, creo que es más larga que el mejor de mis trabajos en la universidad XD
Millones de gracias a todos por hacer que la historia siga y sea posible :)
¡UN ABRAZO ENORME PARA TODOS!
Guest: Actualizada :)
Sofia Saotome: ¡Hola! Gracias, ahí va la continuación, lamento el retraso :)
Josseline Meja: ¡Hola! Gracias por tu comentario, me alegra que te guste la historia :) A partir de ahora las actualizaciones serán más a menudo, ¡saludos!
Vane: Gracias a ti por tu comentario :) Aquí va la continuación, espero que te guste.
dragonnetie: ¡Buenas! Gracias por comentar, siento haber tardado en actualizar, me alegro enormemente de que te gusten esta y mis otras historias :) Los otros locos y la familia ya viste que ya han salido, en cuanto a lo de consumar… tocará esperar unos pocos capítulos para ver cómo va la cosa :P
Emilyan: ¡Hola Emilyan! Muchas gracias por tu comentario, me a hecho muy feliz leer tus palabras. No he leído "Cuentos de antes de dormir" pero te aseguro que si la recomiendas lo haré en cuanto termine este fic :) Coincido contigo en que no me gustan las historias que se apresuran a hacer avanzar a Ranma y Akane, ellos son lentos y van a su ritmo, y justamente era algo que quería plasmar en este fic, así que miles de gracias por apreciarlo :) Tranquila que a medias no quedará, deseo que te guste la continuación. ¡Un abrazo!
Guest: Aquí va el siguiente capítulo, ¡saludos :)!
Afrika: ¡Afrika! Gracias por seguir comentando, te lo agradezco :) espero que disfrutaras de este cap. ¡Saludos!
noemib: Bonica, què tal? Espero que ja estiguis totalment recuperada del gripazo… jo ja estic 100% recuperada, espero que tu també :) Jajaja em demanaves una mica més entre aquests dos, tranquil·la "tiempo al tiempo" que al final crec que tindràs el que vols :P Aquí per fi podem veure la reacció d'Ukyo i per què ha trigat tant en aparèixer… la mu lista tenia un pla… aviam què farà Ranma. Jo sempre li he tingut més estima a Ukyo que a Shampoo, però concordo amb tu que no és molt millor que la amazona jaja. Espero llegir-te en els comentaris :) Una abraçada gegant i petons!
Fleuretty: ¡Bienvenida Fleuretty! Y muchas gracias por comentar, me alegra que te guste la historia y que la sigas siguiendo :) Un abrazo.
litapaz: ¡Hola! Ohh a mi también me sabe mal que termine ya, bueno aún le quedan unos cuantos capítulos, pero a cambio los que quedan serán más largos :) espero que los disfrutes. ¡Un abrazo!
Genma 345: ¡Hola! Jajja espero que también disfrutaras y rieras con este capítulo. Por fin la familia y Ukyo y Kuno aparecen, poco a poco las cosas se van aclarando… a ver qué pasará ahora con la amiga de infancia de Ranma. Uh me sabe mal que tengas tantas tareas en la escuela, y ¿quién no se ha dormido nunca en clase? a veces puede ser realmente pesado y aburrido XD Sé que quieres lemon y yo sólo puedo pedir calma jaja, a partir de unos pocos capítulos creo que quedarás satisfecho :P
¡un abrazo enorme!
CarlosKelevra88: ¡Hola Carlos! Uf desaparecí unos días y he estado totalmente out, qué ganas tenía de volver y leer tus historias, me he enganchado enormemente a Furtivo, me encanta, como todas tus obras.
Pedías que querías ver qué pasaba con Ukyo y aquí lo tienes, aún queda la segunda parte, pero como ves ella también tenía un as bajo la manga, ahora le toca a Ranma demostrar qué prefiere si su cura o a Akane…
Jajja me encantó la descripción que has hecho de mi a través de mis historias, y la verdad es que no vas para nada desencaminado, será verdad lo que dices de que aquello que escribimos a veces es el reflejo de nuestra alma :P
Bueno voy a ver si termino de hacer cosas que tengo pendientes y me pongo de una vez a leer Un Camino Diferente. ¡Un beso enorme!
Guest: ¡Hola! Wow, como no tienes nombre he deducido que tú has sido quien ha escrito un comentario por todos los capítulos que he escrito. Sólo puedo darte las gracias reiteradamente porque te agradezco de todo corazón tu esfuerzo y la manera en que has seguido la historia. No puedo contestarte por aquí a todos los comentarios porque sería como un capítulo del fic a parte, así que me centraré en el del capítulo 19, pero que sepas que los he leído todos detenidamente y que me han alegrado y animado un montón. GRACIAS.
Jajaja yo también hubiera golpeado a Akane, pobre Ranma para una vez que se atreve a tocarla y ella se asusta y lo manda volar, aunque en parte entiendo también que era algo demasiado nuevo para ella y la inseguridad que tiene la llevó a actuar sin pensar. Poco a poco verás como ella también se anima :P A partir de ahora intentaré publicar más seguido (es que el último mes ha sido un poco movido pero ahora todo volverá ya a su normalidad y podré publicar semanalmente de nuevo). ¡Un abrazo enorme, espero seguir leyéndote por aquí :)!
PD: Preguntaste si lo de la mujer que se transforma en rokurokubi es una leyenda en Japón, sí lo es… ya sabes que el folclore japonés tiene mil historias de fantasmas y monstruos :P
Kawaii-Desu: Hola! Ayy pues sí ya queda poco, me da tanta penica… pero bueno, a cambio los capítulos serán un pelín más largos que de costumbre. Espero que no os aburran jaja. ¿Te gusto este cap también? Deseo que sí :) Poco a poco ya vemos como van apareciendo todos los locos de Nerima… a ver qué pasa con Ukyo al final. ¡Un abrazo!
Akai27: ¡Akai27! Hola, hola, ¿cómo andas? Me encantan tus comentarios, de verdad. Como me alegra que te gustara tanto el cap anterior que lo leíste dos veces.
Siento que te tiraras de los pelos con lo de Akane y Ranma en la cama jaja, no era mi intención, bueno un poco sí :P pero ya se sabe que con ellos todo es difícil, así que para no cambiar la tradición seguí pensando que Akane se asustaría la primera vez que Ranma intentara algo íntimo con ella en la cama. Tienes razón en que ella lo que necesita es tener más confianza y conocer un poquito mejor cómo es una pareja normal en el ámbito sexual…a ver si sus amigas consiguen ayudarla XD
Me gusta que poco a poco ellos dos se tomen la confianza que necesitan para hablar los temas que hasta ahora habían provocado todos sus problemas justamente por no verbalizar lo que pensaban :)
Espero que disfrutes de este cap también y que sigas enganchada hasta el final. ¡Un abrazo enorme y mil gracias por tu comentario!
serenitymoon20: ¡Hola Serenitymoon20! Muchas gracias por tu comentario, me encanta que seas adicta al fic y que te hayas tomado la molestia de leerlo todo tan rápido, mil gracias. Me gustó lo que dijiste de que ambos van sanándose :) Van a su ritmito pero así es como me imagino yo que irían este par de lentos y locos si el caso que plantea mi fic se diera en el mundo de Rumiko. Espero que lo sigas leyendo y que te siga gustando. ¡Un abrazo!
Zagashi: ¡Hola! Jajaja tranqui, serán 5 capítulos más pero serán más largos que los que he hecho hasta ahora y después de que termine regresaré con otro fic – un AU un poco más "dramático" (aunque tardaré un poquitín en volver jaja). Espero que sigas disfrutando de la historia. ¡Un abrazo!
Yahiko Saotome: ¡Hola Yahiko! ¿Cómo estás? Pues sí, sí, Ranma ya se atreve con los besos en la cama y todo jaja, aunque Akane lo frene, pero bueno, como mínimo le pidió tiempo para que ella pudiera acostumbrarse y sentirse segura. La historia termina en 4 capítulos pero tal y como pediste a cambio los capítulos serán más largos que los que he hecho hasta ahora, espero que sean de tu agrado y los disfrutes, prometo muchos momentos RanmaxAkane jaja. ¡un abrazo!
deliza22: ¡Amiga mía! ¿Cómo andas? Encantada Diana, yo soy Eli, después de tantos comentarios ya tocaba presentarnos :) Me pone colorada que digas que eres mi fan jaja, muchas gracias ^^ Yo encantada en que te extiendas en los comentarios, me encanta leerlos y contestarte :) Jajaja lo de Ranma poniéndose a tono al escuchar a Akane llamarlo sensei no sé de dónde me vino, supongo que de esta manera él la imagina vestida de colegiala y bueno, ahora que el cuerpo de Akane ya no le es indiferente… pues se imagina cosas cochinas como Happosai XD Aunque Ranma de profe pues oye, que tampoco le haría un feo jajaja.
Jajja tienes razón en que Akane debe conseguir tener más confianza en si misma y aumentar su autoestima, aunque creo que esto es tarea para Ranma pues ha sido él quien durante años la ha insultado con nombres como marimacho o pechos-planos XD Y si Ranma se cree pervertido por tener esos pensamientos normales de un muchacho es por culpa de Akane, por haberlo llamado pervertido tantísimas veces, así que aix, son un caso, espero que no perdido XD
¡Un abrazo enorme amiga y espero que nos sigamos leyendo!
ELISA LUCIA V 2016: Jajaja está claro que a Ranma le gusta Akane en modo colegiala, por eso le encanta que lo llame sensei y lo encienda más de lo que esperaba :P Yo sí creo que ellos son lentos, tienen un ritmo distinto por varias razones, pero tranquila que poco a poco verás como esa vergüenza se pierde y su pasión sale a flote. Espero que disfrutes los caps que quedan, nos leemos. ¡Un abrazo!
Saotome Sofia: Jajjaa para ver si se quedan con ducha o cama quedan unos pocos capítulos, espero que los leas. Un saludo y gracias por tu comentario :)
eliza tendo: Me alegra que te gustara el capítulo anterior. ¡Un abrazo!
Amigo: ¡Amigo! Pues aquí has podido ver como Ukyo tenía un plan preparado para reconquistar a su amado Ran-chan, ahora queda ver cómo acaba reaccionando Ranma y si prefiere tener su cura o seguir con Akane. Espero que disfrutaras de este capítulo donde Ranma ha regresado a la locura de Nerima. ¡Un abrazo enorme!
devi2791: Denisse, oohh me alegré un montón al leer que habías imaginado ese momento tal cual lo escribí, de verdad me alegró muchísimo. Muchísimas gracias por tu comentario, espero que sigas emocionada con la historia y con los siguientes capítulos. Un abrazo.
Amy Saotome Tendo: Me alegra muchísimo tu comentario, coincido contigo, pese a las ganas de Ranma (normales en un chico de su edad) yo también creo que antes de pasar a mayores debían aclarar ciertos temas y perder la vergüenza que sienten al estar a solas. Claro que Akane reaccionó de manera exagerada, pero es que es tan exagerada con todo jajaja, ya veremos que poco a poco ella empieza a entender cómo funciona todo este tema íntimo en una pareja normal. Espero que sigas disfrutando del fic. ¡Un abrazo!
IBM-MATH: ¡Hola! Muchísimas gracias por tu comentario, y perdón por el retraso actualizando. Espero que disfrutes el cap :)
Haruri Saotome: ¡Haruri muchas gracias por tu comentario! Lo bueno es que ahora parece que esta pareja ya sólo avanza hacia delante, ha dejado de retroceder para crecer como matrimonio, les quedan cositas por resolver, pero tiempo al tiempo. Un abrazo enorme.
SaeKodachi47: Sae! Bonita, ¿Cómo estás? Jajajaj ayy como lamento haberte creado esperanzas con el lemon en el capítulo anterior, pero como te he dicho por PM llegará… será light, pero lo prometido es deuda jaja. Tengo ganas de narrarlo pero también miedo, será mi primera vez jajaja, espero que te guste y lo encuentres de buen gusto. Será tirando a limoncito pequeño y más dulce que amargo, pero algo es.
En fin, espero que sigas disfrutando de la historia y ya pude leer A Escondidas, yuhuhui, quedo con ganas de más, muy buen comienzo… a ver cómo sigue, seguro que genial. Un abrazo enorme amiga, besos!
Fins aviat!
