Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.
Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P
"¡Uno!" Edward dejó caer la carta roja y le sonrió a Bella con suficiencia, que estaba sentada en sujetador y pantalones de yoga. Ella negó y rodó los ojos al mismo tiempo que dejaba caer su carta en la pila. Nunca descubrió cómo jugar póker lo bastante bien como para ganar, de modo que cuando Edward sugirió un juego de póker de prendas, ella accedió, pero solo si el juego era Uno de prendas en vez de ese.
Su sonrisa se transformó en una traviesa cuando dejó caer su carta final y se echó hacia atrás cruzando los brazos sobre su pecho desnudo. Los dos habían comenzado el juego estando completamente vestidos y poco a poco habían perdido sus zapatos, calcetines y camisetas. Ahora, con una mínima cantidad de ropa sobre sus cuerpos, las apuestas eran altas.
Murmurando su apreciación. Edward estiró su mano para acariciar el muslo desnudo de Bella con su dedo cuando sus pantalones cayeron al suelo, dejándola con solo su sujetador y bragas de encaje rojo. Ella le dio un manotazo a su mano, alejándola mientras él se carcajeaba.
"No, no, no, las reglas estipulan mirar pero no tocar hasta que se declare un perdedor."
Edward se rio, "En ese caso, abandono el juego. Preferiría ayudarte a quitarte esos que ser declarado victorioso. Los dos sabemos que terminará en la recámara de todos modos."
"¿Oh sí? ¿Y cómo sabes que vas a ganar? E incluso si ganaras, ¿qué te hace pensar que te dejaré tocarme?"
Edward sonrió con suficiencia mientras cogía las cartas y comenzaba a barajarlas otra vez. "Bien, amor, como tú quieras. No digas que no te lo advertí."
"¡Venga, Cullen!"
Media hora más tarde, Edward estaba sentado en el suelo con solo sus bóxer, mientras Bella estaba completamente desnuda de la cintura para arriba, vestida solo con sus bragas rojas. Aunque parecían estar en igual condición, claramente Edward tenía la ventaja al observar como la respiración de ella se hacía más pesada y sus ojos se ponían vidriosos por el deseo. Había pasado las últimas dos manos haciendo cada cosa que podía pensar para volverla loca sin tocarla. Lamerse los labios lentamente, estirar sus brazos por encima de su cabeza y flexionarse, y acariciar de vez en cuando su evidente erección.
Mordiendo su labio, Bella sacó dos cartas más y vio como Edward dejaba caer su carta final. Su voz sonó baja y seductora mientras le sostenía a ella le mirada, "Quítatelas, Bella."
Sus ojos se abrieron, e hizo un sonido sospechosamente parecido a un chillido antes de girar su cuerpo en un instante durante su intento de escapar. Gateando para levantarse del suelo, solo se había movido un poco más de medio metro antes que las manos de Edward la atraparan por la cintura y la arrastraran de vuelta debajo de él. Le hizo cosquillas sin piedad mientras chillaba y soltaba risitas, con pocas ganas de tratar de escapar.
Los dedos de él se engancharon en los costados de sus bragas, tirando de ellas hacia abajo por sus piernas mientras su boca tomaba la suya en un beso juguetón y apasionado. Una vez libre, sus piernas lo rodearon de inmediato, al mismo tiempo que él la atraía a su cuerpo. Eran una masa de extremidades enredadas, besándose, acariciándose, tocándose y perdiéndose por completo en el otro.
Un golpeteo repentino y atronador en la puerta, los sacó de la bruma inducida por el deseo. La cabeza de Bella cayó hacia atrás sobre la alfombra mientras Edward levantaba la suya y miraba hacia la puerta como si pudiera determinar quién estaba afuera con solo verla. El golpeteo empezó de nuevo, pero estaba vez acompañado de una voz.
"¡Bella! Sé que estás en casa. ¡Abre la puerta!"
Edward se sentó al mismo tiempo que los ojos de Bella se abrieron como platos. Su brusca inhalación fue amortiguada por el sonido del timbre sonando incesantemente cuando el golpeteo comenzó otra vez.
"Es Jake."
Edward asintió, "Reconocí su voz." Agarró su camiseta que estaba en el suelo junto a él y se la entregó a ella, "Toma, ponte esto y métete a la recámara."
Bella se puso la camiseta por encima de su cabeza y miró alrededor hasta que localizó sus bragas, poniéndoselas también, "No, no voy a permitir que te ocupes de él tú solo, Edward. Es conmigo con quien está enojado."
"Mayor razón para que estés fuera de su vista. Estaré más dispuesto a permitirle verte cuando esté calmado."
"¿Permitirle verme?" Ahora Bella estaba enojada, y se negaba a retroceder, "¿Ahora vas a aprobar mis visitas? No voy a ocultarme de él, Edward, y me niego a permitir que pelees todas mis batallas. ¿Qué pasó con eso de ser un equipo?"
Edward abrochó sus jeans y levantó su mirada para encontrar la de ella, viéndose contrito, "Tienes razón, Bella, somos un equipo. Aunque no puedo evitar el querer protegerte." Caminó hacia la puerta, mirando atrás hacia ella para asegurarse de que había subido sus pantalones de yoga. Dándole un pequeño gesto con su cabeza, abrió la puerta, revelando a iracundo Jacob Black.
"Quiero ver a Bella. Ahora." Jacob empujó hacia el frente, abriéndose camino dentro de la habitación mientras Edward se mantenía intencionalmente frente a Bella.
"No creo que sea una buena idea en este momento, Jake. Obviamente has estado bebiendo y necesitas calmarte."
"¿Quién demonios te crees que eres? Esto es entre Bella y yo. ¡No es de tu incumbencia, Cullen!" El rostro de Jacob estaba de un rojo escarlata por la ira y por un breve momento, a Bella le preocupó que en realidad pudiera darle un derrame cerebral justo allí en la sala de su casa.
"Considerando que Bella es mi esposa, cualquier cosa que tengas que decirle en nuestra casa es de mi incumbencia. Creo que tienes que irte. Cualquier cosa que tenga que decirse puede hacerse por medio de nuestro abogado."
"Entonces, ¿así es cómo quieres hacer esto? ¿Con abogados? Así no eres tú, Bella. Nunca fuiste tan vengativa." El rostro de Jake estaba retorcido por la ira, "Todo esto es por ti, Cullen. ¡La pusiste en contra de mí!"
"No, Jacob, lo hiciste tú solo. Me mentiste, y probablemente también a Leah. Tú metiste a los abogados en esto. Si alguien tiene la culpa por este desastre, eres tú. Aunque, supongo que debería de agradecerte. Si no hubieses sido un completo cretino, Edward y yo no estaríamos juntos."
A medida que las palabras dejaban su boca, Bella se dio cuenta que probablemente debió haberse amarrado la lengua. Jake apestada a alcohol y estaba muy enojado, pero nunca esperó que perdiera el control. Pasó tan rápido que Edward ni siquiera tuvo la oportunidad de reaccionar antes de que el dorso de la mano de Jacob golpeara la mejilla derecha de Bella, justo debajo de su ojo. Ella se tambaleó hacia atrás y chocó contra una mesa, haciendo pedazos una lámpara.
La expresión de shock en el rostro de Jake apenas se registró antes de que el puño de Edward conectara con su mandíbula, enviándolo hacia el otro lado de la habitación, aterrizando con un golpe seco contra la pared. Antes de que pudiera enderezarse, Edward estaba de pie encima de él, levantándolo por el pelo, solo para golpearon otra vez antes de dejarlo caer al suelo como un costal.
Volviéndose rápidamente para revisar el lugar, encontró a Bella donde se había caído, viéndose un poco aturdida y asustada. Cruzando la habitación con cautela, se puso de cuclillas lentamente frente a ella, sus manos extendidas frente a él.
"No tengas miedo, cariño."
Le sorprendió cuando de pronto ella agarró sus manos, dándoles vuelta en las suyas para inspeccionar el daño. "Tu nudillo está hinchado. Necesitas hielo." Las llevó a sus labios dejando un suave beso allí antes de levantarse y enterrar su rostro en el pecho de él. La envolvió en sus brazos, levantándola del suelo y colocándola en el sofá.
"Volveré en un momento." Desapareció dentro de la cocina, solo para regresar rápidamente con una bolsa de guisantes congelados, colocándola delicadamente contra la mejilla de ella. Sostuvo el teléfono en su oído, recitando la dirección mientras vigilaba a un inconsciente Jacob. Fue solo minutos más tarde que escucharon que tocaban la puerta.
Las horas siguientes pasaron volando. Jacob fue arrestado y acusado de asalto. Edward llamó a Riley, que estaba prácticamente lleno de emoción por el giro de los acontecimientos. Casi garantizó que la demanda sería retirada para mañana. Edward llevó a Bella a la sala de emergencias a ver a Carlisle para una radiografía de sus huesos faciales y fotografías para el archivo policial. Eran casi las dos de la mañana cuando regresaron a casa.
Arrojando sus llaves y teléfono en la mesita de café, Edward observó mientras Bella se sentaba en el sofá, sus dedos trazando la baraja de cartas de Uno que habían usado antes.
"Esta noche terminó muy diferente a lo que había esperado. Lo siento tanto, Edward."
"No, Bella. No te atrevas a disculparte por él," Edward se dejó caer de rodillas frente a ella, colocando sus manos sobre sus rodillas. "Cuando pienso en lo que pudo haber sucedido… lo que pudo haber hecho si yo no hubiese estado aquí…" Un violento escalofrío recorrió su cuerpo al mismo tiempo que cerraba los ojos con fuerza.
"Edward." Su nombre fue solo un susurró en sus labios mientras la mano de ella tomaba su mejilla, pero fue más de lo que él pudo soportar. Tiró de ella hacia delante, estrellando sus labios en los suyos, su lengua entrando en su boca. Era un beso de necesidad, de posesión. Él gimió cuando las manos de ella agarraron su cabello, acercándolo aún más, si eso era posible.
Sus dedos se movieron torpemente en los pantalones de ella, tirando de ellos para bajarlos por sus caderas, hasta sus rodillas antes de que ella se los quitara. Él no perdió el tiempo en deshacerse de sus bragas de encaje rojo, arrancándolas de su cuerpo en lugar de quitárselas de la forma tradicional. Sus manos sujetaron sus rodillas, tirando de ella hacia adelante a la orilla del sofá cuando él finalmente soltó su boca. Cuando sus manos se deslizaron debajo de su camiseta para agarrar sus senos, ella se la quitó por encima de su cabeza y la arrojó al suelo.
Clavando sus ojos en los de ella, él comenzó a dejar un sendero de besos con la boca abierta por el interior de su muslo. Al darse cuenta de hacía donde se dirigía, Bella negó, "No, Edward."
Sus manos bajaron suavemente por su cuerpo hasta que llegaron a sus caderas, sujetándolas con firmeza, "Tú eres mía, Bella. Todo de ti." Se inclinó hacia adelante, dejando un tierno beso en ella. Al escuchar su brusca inhalación, él perdió todo el control. Labios, dientes y lengua trabajaron furiosamente, las manos de ella se enterraron en su cabello, sosteniéndolo contra su cuerpo, y ninguno de ellos pensó en lo que había pasado esa tarde.
"¡Oh, Dios, Edward, por favor!" Bella gritó una y otra vez mientras sus piernas temblaban y su espalda se arqueaba en el sofá. Edward continuó trabajando su cuerpo con la boca hasta que sintió que sus temblores comenzaron a disminuir. Fue rápido entonces, y colocó las rodillas de ella en sus antebrazos, empujando dentro de ella con una fuerte estocada. Haciendo una pausa cuando la escuchó jadear, la miró a los ojos.
"¿Estás bien?" Murmuró. Ella asintió mientras lo besaba con intensidad, acariciando su lengua con la suya. Él marcó un ritmo implacable, aporreando su cuerpo contra el suyo con la fuerza suficiente para mover el sofá con cada penetración. Solo se necesitaron unos momentos para que el cuerpo de ella encontrara nuevamente su liberación, esta vez con tanta fuerza que apenas si pudo recuperar el aliento.
Edward se retiró de inmediato de ella, dándole la vuelta y poniéndola de rodillas en el suelo, su cuerpo cubriendo la parte del frente del sofá. Envolviendo su brazo alrededor de su vientre, la penetró nuevamente, cubriendo su cuerpo con el suyo.
"Se siente tan bien, cariño," Edward la sostuvo contra él mientras sus caderas se mecían con fuerza contra ella. Supo que tenía el ángulo correcto cuando ella gritó y llevó su mano hacia atrás por encima de su hombro para agarrar un puñado de su cabello. Él chupó y mordisqueó su cuello y hombro, probando la sal del sudor que cubría sus cuerpos.
"No puedo… es demasiado, por favor… es… demasiado…" Bella estaba jadeando, desesperada por aire, pero empujando hacia atrás contra las estocadas de Edward, incapaz de detener el placer que estaba empezando a recorrer su cuerpo una vez más.
Edward podía sentirlo, y lo deseaba, con ganas. "Vamos, amor, uno más. Dámelo." Mordió suavemente el lóbulo de su oreja al mismo tiempo que sus dedos bajaron hacia donde sus cuerpos estaban unidos, añadiendo solo la suficiente estimulación para lanzar su cuerpo hacia el precipicio. El cuerpo de ella apretó el de él, llevándoselo con ella, gritando en éxtasis.
Desplomándose sobre la espalda de Bella, Edward la envolvió en sus brazos, rodeándola por completo. Besó cada centímetro de piel que pudo alcanzar mientras su respiración se calmaba y el fuerte latido de su corazón alcanzaba un ritmo mucho más normal. Cuando pudo hacerlo, Edward levantó su cabeza de sobre el hombro de ella, dejando un beso detrás de su oreja.
"Lo siento, amor. Eso fue un poco brusco."
"¿Me escuchaste quejarme?" Bella volvió su rostro hacia el suyo y se encontró con unos ojos verdes llenos de preocupación y miedo. "¿Qué pasa?"
"Te amo tanto, B. La idea de que algo te pase, o que alguien te lastime simplemente me aniquila. No fue mi intención el tratarte tan bruscamente, solo necesitaba… no lo sé… la mejor manera en que puedo describirlo es que necesitaba poseerte. ¿Suena eso horrible?" Edward cerró los ojos y sacudió su cabeza, al saber que sonaba un poco loco, incluso para sus propios oídos.
Bella lo empujó hacia atrás, dándose la vuelta en sus brazos hasta que quedó frente a él, poniéndose a horcajadas en su regazo con sus manos tomando sus mejillas. Dejó un tierno beso en sus ojos, luego en sus labios.
"Suena extraño, pero sé a lo que te refieres. Creo que lo necesitaba tanto como tú. Te amo, Edward, y un poco de sexo rudo no va a cambiar eso. Pero si esperas que pueda levantarme y caminar hacia el baño yo sola, estás dolorosamente equivocado."
"Mmmm… Hablando de 'dolorosamente', ¿cómo te sientes?" Acarició tiernamente su mejilla con sus dedos, justo debajo del oscuro moretón que la mano de Jacob había provocado.
"No está tan mal. Aunque supongo que me dolerá mañana. Probablemente debería de tomar un poco de Tylenol."
Edward asintió y la movió de manera que pudiera ponerse de pie. Ofreciéndole su mano, puso a Bella de pie y la llevó a su recámara. Una vez dentro, Bella entró al baño para prepararse para dormir mientras Edward revisaba de nuevo la cerradura de la puerta y apagaba las luces. Entrando a la cocina, agarró una botella de agua del refrigerador y el Tylenol del gabinete. Regresando a la recámara, le entregó las dos cosas a Bella, que ya estaba sentada debajo del edredón en su lado de la cama.
"Gracias."
"De nada, amor."
Bella atrapó su mano, "Hablo de todo. Te encargaste de Jake, de los cargos, cuidaste de mí, todo eso. Gracias."
Edward le dio una suave sonrisa, acomodándose junto a ella en la cama y poniéndola entre sus brazos, "Te amo, B, y siempre cuidaré de ti. Ahora, probablemente deberías de dormir un poco, porque papá nos pidió que fuéramos a almorzar mañana. No puedo arrastrarte a casa luciendo como si te hubiese mantenido despierta toda la noche."
"Mmmm…"
Edward miró a su esposa y sonrió. Ya se estaba quedando dormida, a salvo y segura en sus brazos. Mientras la observaba dormir, lo golpeó la completa transformación que había hecho su vida en el último mes. Siempre se había preocupado por Bella. Protegido y defendido cuando fue necesario. Pero ahora era tan diferente. Daría su vida para proteger a esta mujer que amaba más que a sí mismo. Pero primero, se aseguraría que cualquiera que tratara de lastimarla otra vez pagara con creces.
¿Ya había dicho que Jacob es un hdp? ¬¬ ¡Lo odio! Todavía después de lo que le hizo va y le reclama, y todavía la golpea. Menos mal que Edward estaba con ella y pudo encargarse de Jacob, y él puede decirle adiós a la dichosa demanda, ahora terminará en la cárcel que es lo que se merece. Espero que hayan disfrutado del capítulo, este es el último capi que subo este año. Les deseo muy Feliz Año 2016 que todos sus deseos y propósitos se realicen. Disfruten del día de mañana con su familia y amigos y nos leeremos en el 2016 :)
Como siempre les agradezco sus reviews que siempre me alegran el día. Gracias a: valecullenciprianogrey, JulieDeSousaRK, Nayuri80, Esmeralda C, Sylvana OC, Laura Katherine, Anuca, xelatwi, Bertlin, liduvina, cary, EmDreams Hunter, Hanna D.L, Isis Janet, Adriu, pili, zeron97, Yoliki, LOQUIBELL, Manligrez, natupattinson, marieisahale, Ericastelo, freedom2604, Melania, Jocelyn907, Sully YM, Tata XOXO, Valentina Paez, Marie Sellory, Pam Malfoy Black, patymdn y unos anónimos. Gracias por alertas y favoritos. Nos leemos el próximo capítulo.
