CAPÍTULO 22 (primera parte)
Habían pasado varios días y las cosas entre la nueva pareja más famosa de Osaka no podían ir mejor, o eso creían aquellos que de lejos los veían. Desde la cena a la que ambos habían ido para celebrar la victoria de Akane, Ranma había sido más cariñoso en muchos aspectos; cogía a su esposa de la mano por la calle, le traía chocolates y dulces normalmente al salir de su trabajo e incluso la felicitaba por su comida si lo que la peliazul había cocinado no era demasiado tóxico. Sin embargo algo fallaba, Akane empezaba a notar que algo extraño pasaba con su esposo, desde hacía un tiempo él no intentaba besarla. Siempre que sus labios se habían rozado había sido porque ella lo había provocado, al despedirse cuando iban a la universidad ella agarraba la manga de su marido y lo obligaba a detenerse, ella se ponía de puntitas y le daba un pico fugaz mientras le deseaba un buen día. En otras ocasiones, ella buscaba excusas para poder sentir su boca cerca de la suya, si algo le salía bien en los entrenos, saltaba a los brazos de su pareja de forma efusiva y le daba un beso cargado de cariño y satisfacción. Él nunca la apartaba, al contrario, últimamente la abrazaba más cuando estos encuentros sucedían, pero cuando ella intentaba profundizar el contacto él le acariciaba el pelo o la mejilla y muy sutilmente la alejaba de él. Akane ya no sabía qué más hacer, se estaba volviendo loca, ¿es que acaso no le gustaba? Había intentado vestir más sexy, ¡incluso decidió maquillarse en alguna ocasión! Mentiría si no dijera que los primeros intentos fueron un despropósito, parecía que le hubieran disparado pintura en la cara con una escopeta, pero tras varios intentos finalmente encontró cómo verse más guapa con un poco de pintalabios y una suave sombra de ojos. Los escotes empezaron a ser más pronunciados en sus camisetas y vestidos, nada vulgar o indecoroso, pero sí que, aprovechando el crecimiento de su pecho del cual estaba muy orgullosa, había optado por mostrar un poquitín más de carne de la que la Akane de instituto hubiera enseñado nunca.
La chica estaba desesperada, la pobre quería ir más allá con su marido, no es que quisiera perder la virginidad ¡claro que no, todavía no! Pero no había nada de malo en besarse intensamente o acariciarse… además, entrenar con él, ver como su sudor recorría el esculpido cuerpo de Ranma, la sexy trenza cayendo por ese trabajado cuello que tan bien olía, y esos ojos, ese penetrante color azul marino culpable de la mayoría de los sueños de la peliazul, era la mejor de las torturas. ¿Cuándo el estúpido de Saotome se había vuelto tan irresistible? Pensaba su señora removiendo los cereales en la cocina. Estaba claro que tenía que haber un motivo por el cual el muchacho no se le acercara más, ¿quizás él ya se veía con otra y por eso no necesitaba de las caricias de Akane? Ella meneó la cabeza intensamente, por supuesto que Ranma le era fiel, se había portado muy bien con ella todo este tiempo, pero quizás, muy en el fondo sí que pensaba todo lo que tanto tiempo la llamó; marimacho, pechos planos, poco femenina, nada sexy… con el repaso de cada insulto se fue desanimando. No quiso ofuscarse por algo así, la verdad era que él últimamente se esforzaba más por decirle cosas bonitas, le había reconocido que estaba guapa en varias ocasiones e incluso que su busto estaba más grande. Pero todo esto poco tenía que ver con la atracción, ¿cierto? Igual ella no era lo que él deseaba, quizás prefería una belleza más exótica como la de Shampoo o más exuberante como la de Kodachi, o incluso más inocente y tradicional como la de Ukyo. ¡Ukyo! Pensó, más o menos las fechas encajaban, él había dejado de intentar nada con ella pocos días antes de su partida, pudiera ser que estuviera relacionado…
Se fue a vestir a su cuarto y mientras se colocaba el jersey escuchó un ruido fuerte en el baño, Ranma se había ido a duchar y asustada corrió hacia allí para ver si estaba bien. La puerta se entreabrió y encontró a Ranma desnudo, de espaldas a ella, con las manos al frente y cuando él se dio cuenta de que ella estaba allí corrió a cerrar la puerta gritándole que no debía espiarle. El corazón de Akane latía a mil por hora, verlo sin nada de ropa, mojado por el agua, tan sensualmente bronceado, tan concentrado, tan… un momento… ¿qué tenía Ranma entre las manos? No estaría, oh, oh, oh kami-sama, ¿no estaría…?
Akane salió corriendo hacia su universidad abochornada, le dejó una nota diciendo que había olvidado que entraba antes y aceleró su paso para llegar a la cafetería. Allí estaban ya sus amigas, ellas siempre llegaban temprano para desayunar juntas, ella no lo hacía pues normalmente desayunaba con su marido. Cuando la vieron llegar Nanami, Yumiko y Natsuki se sorprendieron. Notaron que ella estaba más rara de lo normal, estaba roja como un tomate y muy nerviosa, además no entendían por qué había llegado a esas horas.
- Akane-chan, ¿Discutiste con Ranma-kun? – preguntó la morena.
- Eh, ah, no. Quise venir antes por qué sí – respondió aún recuperando el aliento por la carrera.
- Algo te pasa, no nos engañas.
- Es bueno, es… no pasa nada, en serio.
- Vamos, suéltalo.
- Me da vergüenza, no sabría cómo… no sé si está bien que os hable de estas cosas…
- Akane-chan, para eso están las amigas, puedes confiar en nosotras.
- Pero… es sobre Ranma y… bueno… un tema delicado.
- ¿Sexo? – Preguntó Nanami. Al ver como se encendían aún más las mejillas de la peliazul entendió que sí – Sabes que yo puedo darte todos los consejos que necesites.
- Es que… creo que… lo he pillado…ahm… en el baño…
- ¿Masturbándose? – la joven Saotome abrió los ojos de par en par al oír eso, ¿cómo podía decir su amiga algo así en alto?
- Shhhhttt, sí, pero no tienes que decirlo así.
- Aha, y ¿qué más?
- Ya está… sólo que creo, no lo sé, que lo estaba haciendo – decía jugando con un sobre de azúcar que se estaba desparramando por toda la mesa.
- Sí, eso lo he entendido ¿Y qué?
- Pues, no sé, ¿que es raro no? – todas sus amigas se miraron y empezaron a reír a carcajadas al escuchar esa respuesta.
- Akane-chan, cariño, si tu esposo no hiciera eso sí sería raro. Un chico de su edad con las hormonas disparadas, una esposa que aún no está preparada, no te ofendas, pero… el pobre tiene que liberarse de algún modo.
- Entonces… ¿No me es infiel?
- ¿Eh? Tú mezclas conceptos creo jajaja – continuó Yumiko.
- Akane-chan, hay la posibilidad de que a Ranma le ponga caliente algo en concreto, ya sabes, alguna fantasía erótica. Quizás piensa en chicas astronautas o en modelos americanas. Puede que con su imaginación pues recurra a cosas para tocarse sabes. Pero eso no son cuernos.
- Pero… ¿y por qué no intenta nada conmigo? Yo lo he besado y no avanzamos…
- Quizás es eso, le gusta algo en concreto, no sé, digamos que puede que le gusten los disfraces de colegialas o las pelucas de Marilyn Monroe – seguía Nanami repasando cosas que ella había usado con algunos de sus chicos.
- ¿Puedo preguntarte algo? ¿Por qué crees que no estás preparada Akane-chan? Ranma te pone ¿verdad? – dudó Natsuki.
- Pues… arg… no os voy a decir si me pone o no – dijo ruborizándose.
- Claro que se pone cachonda, todas lo hacemos con su marido.
- ¡No es verdad! – gritaron Natsuki y Yumiko.
- Oye, que vi como babeabais el día que descubrimos que era modelo de la clase de arte guapas – espetó la animadora.
- Bueno, puede que… últimamente crea que Ranma está… está bueno. Muy bueno. Pero no quiero hablar de eso. En cuanto a lo de estar preparada… veréis, a nosotros nos impusieron el matrimonio, la primera vez que nos conocimos fue un desastre, la primera vez que casi nos besamos en mi dojo terminó siendo una catástrofe, la primera boda que tuvimos fue un horror, la segunda fue una boda sin más, quiero… quiero que esta vez, quiero que nuestra primera vez sea perfecta. Quiero que él y yo recordemos algo bien, quiero que salga genial, sé que no podremos repetir la primera vez nunca, por eso quiero estar segura de que todo saldrá bien, de que nuestra vergüenza no nos hará decir cosas que no debemos en un momento como este, que no nos arrepentiremos y que los dos estamos preparados – terminó diciendo con un suspiro a sabiendas de que seguramente lo que decía no tenía ningún sentido para sus amigas.
- Te, te entiendo Akane-chan. Y te respeto mucho por ello. Como mínimo piensa que sabes que tú primera vez será con alguien que realmente te ama y te hace feliz. Estoy segura de que cuando estés preparada todo saldrá genial – la animó Yumiko sonriéndole mientras le frotaba el pelo de manera maternal – Quizás si lo hablas con él todo irá mejor.
Esa noche Ranma llegó más tarde de lo normal del gimnasio, las cosas con el último grupo se le habían ido un poco de las manos. Digamos que uno de los alumnos del de la trenza había retado a Saotome a ver cuánto aguantaba a la pata coja, todos apostaron que como mucho aguantaría 3 minutos y como todos sabemos que él nunca rechaza un reto acabó resistiendo una hora, y paró porque Tomohisa le dijo que o se detenía o lo echaba.
Se tomó una buena ducha y luego fue a su habitación para ponerse algo más cómodo. Empezó a buscar entre sus calcetines limpios y vio que ninguno le entraba. Fue al comedor para ver si su señora sabía qué podía haber ocurrido aunque se hacía una idea.
- Akane, creo que me ha crecido el pie.
- ¿Y por qué crees eso? – preguntó mientras terminaba de cocinar.
- Porque no me cabe ningún calcetín.
-Oh, ah, pues, puede ser… creo que cuando estás nervioso te pueden crecer los pies – comenzó a inventarse para que no le metiera bronca por haberle encogido los calcetines.
- ¿Tu crees? – dijo mostrándola un calcetín que podía ser usado por un niño de tres años – vamos, es que me habrán crecido unos 10 centímetros.
- Estás demasiado estresado Ranma…
- Akane, ¿no es más fácil que confieses ya que los encogiste?
- ¿Yo? Nunca confesaría una mentira como esa.
Finalmente cenaron y ella empezó a recoger los platos, él se ofreció a hacerlo pero ella le dijo que no era necesario así que el de la trenza decidió ver algo en la televisión. Ella estaba nerviosa, sabía que debía hablar con él pero no sabía cómo empezar una conversación que seguramente terminaría en pelea.
- Ranma, ¿podemos hablar? - dijo Akane sentándose en el sofá al lado de su marido.
- Sí, dime.
- Verás… es algo personal, no me contestes si te sientes incómodo – dijo acariciando un cojín de forma nerviosa.
- Está bien… - respondió algo confundido.
- A ver, mmm, cómo… cómo lo pregunto…
- No lo sé Akane, esto fue idea tuya.
- ¡Lo sé pero no es fácil!
- ¡Sólo pregúntalo! – dijo Ranma exaltado.
- Sí, ahm, tú… ¿tútetocas? – soltó casi en un susurro de forma rápida apretando los ojos con fuerza.
- ¿Qué si me toco? ¿Qué significa eso?
- Ya sabes, si tú… arg, en la intimidad… te ahm, te das placer.
- ¿¡Qué!? ¿¡Qué!? ¿¡Qué!? ¿¡Qué!? – preguntaba incrédulo el de la trenza notando como su sangre empezaba a hervir moviendo sus brazos de manera exagerada.
- No me contestes si no quieres… sólo es que hoy me pareció que…
- ¡¿Me viste?! – cuestionó en un grito angustiado.
- No, no, no… - decía negando con las manos – actuabas raro cuando fui al baño… y pensé que quizás…
- Oh dios… esto es muy vergonzoso – decía Ranma tapándose la cara con las manos mientras su cabeza sacaba humo del bochorno.
- Per-perdona… no debí preguntártelo – decía imitando a su marido cubriéndose el rostro con sus dedos.
Unos minutos de silencio hicieron que el chico consiguiera calmar sus nervios.
- Ak-Akane… ¿qué pasaría si dijera que sí?
- Na-nada…
- ¿Me pegarías o pensarías que soy un pervertido? – preguntó sin mirarla.
- No, creo que es algo normal... que quieras… que lo hagas… supongo…
- ¿Entonces a qué viene la pregunta en realidad?
- Ahm… uf… esto es muy difícil… ¿Entonces es un sí?
- Sí, a veces… muy pocas veces.
- Gra-gracias por tu sinceridad Ranma.
- Ahora responde tú, ¿a qué viene la pregunta si tu intención no era molerme a palos?
- Quería saber… si cuando… ahm… lo haces… ¿en qué… en qué piensas? – Ranma tragó saliva al escuchar eso, ahora sí quería morir.
- ¿En…qué?
- Sí… ya sabes, qué tipo de chica… ahm te imaginas… o qué situación…
- No es que sea un tipo de chica.
- Entiendo, es cualquiera.
- ¡No! No es un tipo porque es alguien en concreto… - se sinceró aunque le costaba horrores seguir esa conversación.
- ¡Ah! ¡Oh! Uhm. - dijo nerviosa y algo triste, no es que tuviera preferencias por rubias o morenas, simplemente había alguien a quien él deseaba sexualmente - ¿Es una actriz? – preguntó cerrando los ojos con fuerza esperando que sí, no soportaría que fuera alguien que él conociera.
- No…
- Ok…
- ¿Tengo que decirlo?
- No… no… eso es algo privado, es tuyo. Quién te atraiga de esta manera, no es cosa mía – decía desganada pensando que todo esto había sido una malísima idea.
- ¿No te enfadas? – preguntó extrañado.
- Mientras ella sólo esté en tu imaginación y no pase nada entre vosotros en realidad… supongo que no puedo enfadarme – continuaba diciendo sin saber qué pensar, ¿esto podía ser considerado cuernos? Nanami dijo que no – Nunca ha pasado nada en verdad entre vosotros ¿no?
- Bueno… algo sí ha pasado pero yo no quiero presionarla.
- ¡¿Estás reconociendo que me has sido infiel?! – dijo levantando la mirada hecha una furia.
- Eres muy tonta Akane… - dijo meneando la cabeza incrédulo.
- ¿Disculpa? – preguntó a la defensiva.
- ¿En quién crees que pienso?
- Yo qué sé, en alguna chica sexy… ¿Nanami?¿Shampoo?
- Arg Akane… eres tú.
- ¿Yo?
- Claro, tú eres mi mujer Akane ¿por qué pensaría en alguien más?
- Pero yo no… no te intereso tanto de esa manera…
- ¿Qué no qué? Cuando "me pillaste" fui a la ducha porque, ahm – decía rascándose la nuca inquieto – te vi sin querer… pasé por el pasillo, te estabas cambiando y … bueno…
- ¿Entonces sí quieres, pues, mmm, estar conmigo?
- ¡Claro que quiero! Pero creía que tú no y por eso no he intentado nada más contigo. No quería que te sintieras obligada a nada… y después de lo que hablamos cuando pasó lo del beso en la cama… no quise insistir más.
Akane saltó a los brazos de Ranma, agarró a su marido con todas sus fuerzas y suspiró aliviada. Se quedó sentada en su regazo y hundió su cara entre el hombro y la trenza de su pareja. Él rodeó a su esposa por la cintura sin entender nada de nada, a veces esta chica era todo un misterio.
- Gra-gracias por ser tan sincero Ranma. Yo también quiero decirte algo – Ranma intentó apartarla un poco para poder ver su cara, pero ella opuso resistencia y se acurrucó todavía más entre los brazos del de la trenza, sonrojada escondió aún más su cabeza en el hombro del chico que con miedo a lo que ella tuviera que decir quedó quieto.
- ¿Qué pasa?
- No me mires por favor, me da vergüenza… - él asintió – Ranma, yo quiero estar contigo… quiero hacerlo contigo, pero no sé si estoy preparada, quiero ir despacio, y te agradezco tu paciencia, ya te lo dije… sólo que últimamente te veía más distante y creí que no te gustaba de esa manera y por eso intenté vestir más sexy y eso, pero cuando te pillé me pregunté qué podía hacer yo para que también me desearas… lo siento.
- Akane… - dijo enternecido - no hay prisa, te esperaré el tiempo que haga falta. Si estos días estaba actuando diferente era porque no paraba de imaginarme cómo sería, ya sabes…, cada vez que nos acercábamos demasiado, no quería parecer un pervertido, pensé que apartándome de ti pensaría menos en eso… además estos días me has parecido más, mmm, provocativa y quise poner distancia entre nosotros, perdona.
- Somos unos tontos ¿verdad? – dijo acariciando la trenza de su chico.
- Sí… Además que sepas que creo que eres muy se-sexy, que no necesito nada más para ponerme… ahm… ya sabes… - confesó abochornado.
- Es bueno saberlo – dijo sonriendo.
Los dos se quedaron un buen rato abrazados en el sofá sin decir nada más. Ella se sentía feliz al saber que ella era lo que él deseaba al cien por cien, tenía miedo de avanzar pero cada vez menos. Pensó que era estúpido sentirse así, ya tenía una edad y estaba casada, aunque era un paso muy importante para ambos y quería darlo cuando se sintiera del todo preparada. Ranma por otro lado no podía estar más contento, había escuchado de la boca de Akane la frase que tanto tiempo esperó oír "quiero hacerlo contigo", por fin eliminó ese pensamiento que lo perseguía donde se repetía que sería virgen hasta los 50. Por ahora él tampoco tenía prisa, disfrutar así de Akane, ser sinceros como estaban siendo sobre todas las cosas, eso eran pasos muy importantes que seguramente tenían que llegar antes que su esperada primera vez. Él pensó que era momento además de empezar a ser más romántico con ella, y decidirse a comprar de una maldita vez aquello que llevaba semanas sabiendo haría feliz a su chica.
Akane se apartó levemente de Ranma y miró hacia el suelo, estaba muerta de vergüenza por lo que iba a decir, pero era necesario.
- Ra-Ranma…
- ¿Qué pasa?
- Aunque no esté preparada para eso… ya sabes, para hacerlo, creo que si queremos ir poco a poco… quizás, esto, sí esta bien si hacemos algo como… como…
- ¿Cómo? – preguntó algo confundido.
- Como besarnos como lo hicimos en el viaje, en el lago y un poco más, quizás… - acabó de decir mientras su rostro ardía. Ranma sonrió intentando esconder su alegría.
- Oh, claro, eso estaría bien.
- Sip – siguió tímida, él lo notó y quiso remediarlo.
- Siempre supe que te era irresistible.
- No seas tan creído…
- No soy yo, es el encanto Saotome – lanzó levantando las cejas de manera seductora.
Ambos se miraron y sonrieron. Se acercaron poco a poco, lentamente juntaron sus labios, oh cuánto hacía que esperaban ese momento, poder repetir aquella magnífica sensación donde podían explicarse cuánto se importaban sin tener que hablar, donde podían mostrar sus deseos sin tener que expresar nada verbalmente. Intensificaron su beso dejando que sus lenguas exploraran sus bocas, saboreando cada segundo, jugando a aprender cómo satisfacer mejor a su compañero. Akane cambió su posición para colocarse encima de su esposo sentándose a horcajadas sobre sus piernas, para poder sentirse incluso más cerca de él.
Un placer inigualable se apoderó de ambos que siguiendo en su cómoda postura no dejaron de rozar sus cuerpos ni un solo instante. Nada parecía saciarles, Ranma apretaba la cintura de Akane con sus manos de vez en cuando, incluso se atrevió a deslizarlas hasta sus caderas, cada vez que sus besos le transmitían una fuerte corriente eléctrica por todo su organismo y Akane a ratos se movía encima de su marido debido a ese nuevo efecto que el de la trenza parecía aportarle en zonas que hasta ahora había considerado dormidas. Queriendo conocer un poco mejor sus bocas y sus cuerpos, Ranma se estiró en el sofá dejando que Akane se colocara del todo encima de él, de este modo él pudo empezar a jugar con sus manos y recorrer así la espalda de su esposa mientras ella se sentía poderosa creyendo que podía dominar la situación. Por primera vez ella se atrevió a palpar el abdomen y los pectorales de su esposo, era increíble lo duro que estaba su cuerpo, parecía una roca. Lo hizo lentamente, primero por encima de la ropa, luego por debajo. Lo hizo grabando todos los músculos de su fornido compañero en su memoria mientras se mordía el labio inferior ahogando unas terribles ganas de mordisquear su piel.
Recordando lo que los besos que Ranma le brindó en el cuello le transmitieron quiso que él experimentara lo mismo. Con sus labios rozó sensualmente la piel del cuello de su esposo, quien no pudo acallar un leve gemido al notar como su cuerpo se erizaba. Él no aguantó más y sin pensar en las consecuencias acarició la espalda de su amada por debajo de la blusa. Esa sedosa y pálida piel que tantas veces había soñado palpar con sus dedos, y la realidad superó la ficción, fue maravilloso, excitante. Poco a poco y con algo de nervios acabó colocando sus manos en las firmes nalgas de su mujer, quien ante tal contacto liberó un sensual quejido y mordió el labio de su pareja para demostrarle que lo que estaba haciendo lo estaba haciendo muy bien.
Siguieron besándose sin querer ir más allá, notando sin miedos lo que sus cuerpos deseaban, lo mucho que se anhelaban, adaptándose a esa nueva sensación que tanto tiempo habían reprimido. La cosa cada vez se tornaba más demandante, Ranma empezó a percibir que él no podría parar si la cosa seguía calentándose como lo estaba haciendo y Akane lo apreció. Instintivamente, al notar ese inesperado bulto rozar su cuerpo se apartó, no por desprecio o miedo, simplemente por la sorpresa que le supuso. El pelinegro se percató de todo y abochornado intentó taparse como pudo para que ella no tuviera que ver su excitado estado, visible incluso a través del pantalón.
- Lo, lo siento Akane no… - dijo ocultando su entrepierna con un cojín rojo como una manzana.
- ¡No pasa nada Ranma! – gritó ella con efusividad, no quería que se repitiera el incidente del otro día.
- No puedo… controlarlo…
- De verdad, está bien – ella lo miró y sonrió de aquella manera que a él lo derretía.
- ¿Te parece si lo dejamos aquí?
- Sí – respondió ella dándole un último beso y estirándose al lado de su marido abrazándolo mientras acomodaba su cara en el pecho de Ranma.
Pasaron unos minutos así, en silencio, hasta que él la cogió delicadamente en brazos y la levantó, ella se había quedado dormida mientras lo abrazaba así que lo mínimo que podía hacer era llevarla hacia la cama. La colocó con sumo cuidado encima del colchón y la tapó mientras le acariciaba el rostro, se acercó a su oído y le susurró algo con gran ternura.
- ¿Cuándo te convencerás de que eres todo lo que quiero marimacho? – le dio un delicado beso en la frente y se tumbó junto a ella contento de tenerla así a su lado.
TOC TOC TOC
Ambos despertaron exaltados. Akane atinó a mirar el reloj y observó que tan sólo eran las siete de la mañana. Entre ronquidos y regresando a su estado de ensoñación Ranma balbuceó un inteligible "abre tú, anda". La peliazul miró a su alrededor algo desubicada ¿cómo o cuándo había ido ella a su cama? Sin pensarlo demasiado se levantó y se dirigió a la puerta. Con el pijama puesto y frotándose los ojos abrió la abrió y descubrió a dos figuras femeninas esperando impacientes.
- ¡Sorpresa! – gritaron las dos chicas a la vez.
- ¿Kasumi onee-chan?¿Nabiki onee-chan? ¿Qué hacéis aquí? – preguntó parpadeando un par de veces creyendo que aún soñaba.
- ¿Qué clase de recibimiento es este hermanita? Saca champagne o algo.
- Akane-chan, perdona que vengamos sin avisar, quisimos darte una sorpresa.
- Me-me alegro de que estéis aquí, es sólo que no lo esperaba. Pasad, pasad.
La menor de las Tendo las invitó a sentarse en el comedor, les dijo que iría a vestirse y a despertar a Ranma para que pudieran desayunar juntos. La peliazul intentó que su esposo escapara de los brazos de Morfeo, pero no había manera, así que cogió su ropa, se cambió en el baño y luego fue con sus hermanas. Kasumi y Nabiki se quedaron sentadas en el sofá mientras Akane preparaba el desayuno, la mayor de las tres quiso ayudar, pero la peliazul insistió en que eran sus invitadas y que no tenían que trabajar mientras estuvieran en su casa. Se puso muy contenta al preparar la comida para todos, era algo que siempre había disfrutado, además desde que se casó había mejorado mucho en el arte culinario, no era ninguna experta pero ya sabía que las patatas debían pelarse y que el matarratas no encajaba bien con la salsa de soja. Hasta ahora se había regido por la norma de Ranma, por las mañanas no cocinar nada, sólo comer algo preparado para empezar bien el día, pero esa era una ocasión especial así que se dispuso a hacer unos buenos pancakes con miel y arándanos. La concentración de la chica en ese instante era digna de admirar, parecía que su mente se había quedado en blanco y sólo tenía una cosa en la cabeza, que esto saliera bien.
Ranma apareció por el pasillo aún medio adormecido sin prestar demasiada atención a su alrededor. Lo primero que vio fue a su esposa en la cocina, de forma primitiva pensó ¡Alerta, peligro! Akane en la cocina no era para nada una buena señal, pero poco a poco recobró la memoria y recordando lo sucedido la noche anterior empezó a mirarla con otros ojos. Estaba tan bonita, con ese vestido que pegaba de manera divertida con el delantal que ella siempre usaba. Un halo de vergüenza se instaló a su alrededor, ¿cómo se suponía que debía saludarla de buena mañana después de lo que habían hecho ayer en el sofá? Empezó a enrojecer y ella notó su presencia, se giró y tímida le dedicó un "buenos días" tan inocente como encantador. Ambos se quedaron mirando, cada vez que el segundero avanzaba sus rostros se tornaban más rojizos, pues Akane al verlo también vislumbró algunas imágenes de lo que por fin se habían atrevido a hacer. El aroma de su marido llegó hasta ella y no supo esconder una tonta sonrisa que temerosa escapaba de sus labios. Él tomó eso como una buena señal, y sin aguantar más se aproximó a ella, la agarró por la cintura de manera posesiva y le plantó un magnífico beso que acabaría de despertar al chico. Akane no lo esperaba, pero lo recibió con los brazos abiertos, qué mejor manera que comenzar así la mañana, aunque antes el estúpido timbre la hubiera despertado…"¡Un momento, mis herma…!" pensó y así regresó a la realidad mucho antes que él pero cuando quiso darse cuenta ya era demasiado tarde. Apartó de muy malas maneras a Ranma, dándole un increíble golpe que lo hizo rebotar contra la pared. Él quedó muy confundido y la miró con cara de "¿qué cojones te pasa ahora?". Creía que lo que ayer hablaron era lo que ambos necesitaban para poder avanzar en su relación. Ella se tapó la cara con las manos y sin apartar sus extremidades del rostro señaló con un dedo el sofá. Él volteó a ver qué demonios había allí como para que ella lo rechazara de esa manera. Cuando consiguió distinguir el rostro de las dos muchachas, apretó los labios con fuerza, su cara empezó a arder y sin decir una palabra, caminando hacia atrás como un cangrejo, se fue tan dignamente como pudo hacia su habitación a esconderse.
Nabiki y Kasumi tenían la boca tan abierta que un festival de moscas podían danzar dentro tanto como quisieran. Claro que sabían que estaban casados y que la cosa entre ellos había mejorado, pero todos concordaremos en que ver a esta pareja besarse pasionalmente por primera vez es algo que deja en shock a cualquiera. La mayor no sabía cómo reaccionar, se alegraba por su hermana pero a la vez se sentía avergonzada, consideraba que no estaba preparada para ver a su pequeña Akane-chan en un ambiente tan romántico como el que acababa de presenciar. Nabiki por otro lado maldecía a todo el mundo por no haber sacado antes su cámara de vídeo, que por supuesto traía consigo por si algo pasaba. Y vaya si algo pasó.
- Mierda, sabía que acabaría teniendo buen material pero no tan temprano.
- Yo… ahm… no… lo que visteis, fue… ahm – balbuceaba la pobre muchacha.
- Ak-Akane-chan, no te disculpes. Somos nosotras quienes no deberíamos haber irrumpido así en vuestro hogar – decía conciliadora Kasumi.
- ¡Cuñado! – gritó Nabiki desde el sofá – Por mucho que te escondas ya hemos visto como besaste a mi inocente y dulce hermana.
Ranma quería morir de la vergüenza, sin embargo la mediana de las Tendo tenía razón, ya no había nada que pudiera hacer al respecto. Inventar que había caído sobre Akane y que en el camino tuvo que apoyarse en su cintura y que desgraciadamente sus labios se habían juntado de manera involuntaria y su lengua había entrado allí de casualidad no colaría ¿no? Pero qué demonios… ella era su esposa, esa era su casa, ¿por qué tenía que dar explicaciones a nadie? Se vistió con su camisa china roja y sus típicos pantalones y fingiendo que nada había ocurrido regresó al comedor con los brazos detrás de la nuca de manera despreocupada.
- ¡Buenos días Kasumi y Nabiki, ¿a qué debo vuestra visita? – saludó haciéndose el loco. Akane negó con la cabeza pensando que su pareja no tenía remedio.
- Ranma-kun, disimulas muy mal – dijo la hermana de pelo corto sonriendo de lado.
- No sé de qué me hablas Naibiki.
- Hemos venido porque tu madre nos ha pedido que lo hagamos Ranma-kun. – respondió sonriente como siempre Kasumi – En una semana será tu cumpleaños y Nodoka-san quiere que lo celebremos todos juntos en casa de mi padre.
- Ah, uhm, no había pensado en eso – confesó él sopesando lo que su cuñada decía rascándose la barbilla.
- Es verdad Ranma, en nada es tu cumpleaños. Quizás sí deberíamos ir a Nerima a celebrarlo – dijo Akane a quien se le había olvidado el hecho de que su marido se hacía mayor en breves.
- Pero no es necesario, tampoco lo hemos celebrado nunca…
- Pero ahora ya estáis casados Ranma, ahora ya te toca hacer estas cosas, tu madre te echa de menos y ha dicho que no nos vayamos de aquí hasta que aceptes – explicó Nabiki – además, también hemos venido a traerte esto, mi padre dice que te lo olvidaste y es de vital importancia que lo tengas, o mejor dicho, que la tengas.
Ranma miró desconfiado a la chica levantando una ceja, entonces, con una sonrisa maligna de aquellas que te indican que nada bueno vendrá de la Tendo sacó de su mochila a Lucy, la muñeca hinchable que su suegro le había regalado para que practicara como dar placer a su señora.
- ¿Qué es eso Ranma? – preguntó ingenua Akane.
- ¡Nada, nada, nada. Trae aquí! – gritó él sacando la muñeca del campo visual de todo el mundo.
- Pero que me dejes verlo – insistía su esposa.
- Te digo que no.
- Serás idiota, si te lo ha dado mi padre no veo por qué debes ocultármelo.
- Serás pesada, he dicho que no y es que no.
- Ay Kasumi onee-chan, esto es como música para mis oídos, ¿no echabas de menos sus peleas? – la mayor asintió de manera feliz a Nabiki.
- ¡NO estamos peleando! – gritaron los dos furiosos a la vez.
- ¡En-sé-ña-me-lo Saotome! – ordenó la peliazul.
- Tú lo has querido mula terca – Ranma le lanzó Lucy a su esposa. Quien empezó a desenredarla y a enrojecer por momentos al descubrir de qué se trataba.
- ¿Qué, qué es, quiero decir, cómo?
- Por esto fui a Nerima la última vez, no para firmar nada del dojo, nooo, fui para que tu padre, mi madre y mi viejo me señalaran qué zonas erógenas debo tocarte cuando te haga el amor – dijo Ranma disfrutando al ver a su esposa tan roja como un tomate a punto de explotar. Ella se lo había buscado.
- Ahhhh, ¡Cállate! – chilló apartando de su vista a la pobre Lucy y tapándose las orejas.
Las hermanas se miraban y sonreían, volvían a sentirse como en casa, la verdad era que extrañaban sobremanera a esa peculiar pareja. Todo había estado demasiado tranquilo en sus vidas desde que se mudaron, y cuando Nodoka propuso la idea de ir a Osaka para convencerles sobre el aniversario las dos no dudaron en acceder para ver si encontraban un poco de emoción en las calles de la ciudad japonesa.
- Bueno, ¿Qué plan tenemos hoy? – preguntó la chica calculadora.
- Pues no hay plan. Ranma y yo iremos a entrenar al gimnasio donde él trabaja como cada fin de semana y luego cogemos algo de cena y vemos una peli – dijo contenta Akane, adoraba su rutina con Ranma.
- ¡Rollo! – gritó Nabiki – Es sábado y la noche es joven. Mirad, iremos con vosotros al gimnasio a ver qué hay por allí, luego cenamos y luego fiesta. Bebemos algo en un bar y finalmente disco.
- ¿Disco? Tú estás loca – refutó el hombre de la casa.
- Por favor Ranma-kun, nos haría ilusión salir con vosotros, aprovechando que no debo hacer cenas, ni limpiar, ni nada, me gustaría disfrutar un poco de la ciudad y de vuestra compañía pasándolo bien – rogó Kasumi, y Ranma nunca pudo negarle nada a la buena de Kasumi.
- Está bien, pero… ¿Qué hago yo con 3 chicas? – Preguntó él viendo que el plan era un horror. 1: odiaba las discos. 2: odiaba las discos. 3: odiaba las discos.
- Ya encontraremos más chicos, no te preocupes por eso – dijo su cuñada guiñándole el ojo.
- ¡Qué ilusión! – comentó entusiasmada la peliazul, aún no había salido "de fiesta" y le pareció en realidad una idea perfecta. Tenía ganas de poder hacer lo que cualquier universitaria normal y corriente hacía. Ranma la miró y al verla tan contenta decidió que quizás, si eso hacía feliz a Akane, el plan no estaba tan mal del todo.
Esa misma tarde la pareja fue acompañada por las dos hermanas a entrenar al gimnasio donde Ranma impartía clases, por orden de Soun y Genma, y aunque el de la trenza no lo sabía, Kasumi y Nabiki debían investigar si el dueño del lugar pretendía quedarse con el heredero del dojo Tendo o por si de lo contrario era un buen hombre que tenía claro que el trabajo del joven Saotome allí era algo temporal. Tenían miedo de que su jefe pagara demasiado bien al chico y éste se repensara eso de regresar a Nerima.
Llegaron y el matrimonio se colocó en medio de la tarima para empezar con su calentamiento. En esta ocasión sería algo más calmado y tranquilo que otras veces, pues no querían acercarse demasiado delante de la atenta mirada de las Tendo y no querían cansarse mucho ya que esa noche les tocaba ir de fiesta. Ranma estaba enseñando una nueva técnica a su esposa, para ello debía colocarse detrás de ella y mostrarle como posicionar de forma correcta los brazos, juntó mucho su pecho a la espalda de Akane, tanto que ella podía notar como sus latidos retumbaban en su cuerpo y como su respiración rebotaba suavemente en su cuello. Desde esa posición Ranma no podía dejar de ver lo cerca que estaba de poder besarla, pero debía comportarse delante de sus cuñadas. Los calores empezaron a adueñarse de ambos, sabían que ahora que habían derribado las barreras de su deseo les sería difícil concentrarse.
Mientras tanto, Tomohisa, que estaba haciendo papeleo en su despacho escuchó algo de ruido y se adelantó para ver de donde provenía, se hacía una idea, pero de todos modos fue a comprobar que todo estuviera bien ya que al ser fin de semana las recepcionistas no trabajaban y no podían atender a futuros clientes. Al llegar vio a Akane y Ranma entrenando como de costumbre y en la grada a dos chicas que los animaban. En realidad sólo los animaba Kasumi, Nabiki no paraba de mirar a su alrededor y calcular el precio del local, tenía que ver si podía hacer negocios aquí o no. Tomohisa decidió ir a saludar.
- Buenas tardes señoritas, soy Kobayashi Tomohisa, dueño del gimnasio. ¿Puedo ayudarlas en algo?
- Buenas tardes Kobayashi-kun, yo soy Tendo Kasumi y ella Tendo Nabiki, somos las hermanas de Akane-chan – dijo la mayor haciendo una reverencia.
- ¡Hermanas de Akane! Oh, encantado señoritas, es todo un placer conocerlas – confesó ilusionado el hombre.
- Encantada – siguió Nabiki – Disculpe la pregunta pero, ¿se gana bien la vida en este gimnasio?
- Ahm, bueno… la verdad es que…
- No tiene por qué contestar a mi hermana señor Kobayashi, es un poco entrometida – espetó Kasumi defendiendo al pobre chico.
- No se preocupe Kasumi-san, puede, puede llamarme Tomohisa por cierto – dijo sonrojándose – Ahm, la verdad es que desde que Ranma llegó las cosas no pueden irnos mejor. Soy tan fan de Ranma… y también de Akane.
- ¿A qué se refiere?
- Ya sabéis ¡Son ellos! Los de la historia de Jusenkyo y lo de Saffron – se acercó hacia ellas aún más y les susurró – el otro día, incluso vi cómo se besaban, ¡en la boca! – acabó diciendo emocionado dando palmas.
- Pues vaya, esta mañana nosotras los hemos visto metiéndose mano… - soltó Nabiki.
- ¡Nabiki! No seas tan indiscreta… - reñía la del pelo largo mientras sonreía a Tomohisa.
La mediana de las Tendo no era tonta, vio como ese par se estaban mirando, estaba claro que una extraña atracción entre su hermana y el jefe del local había nacido. Ella decidió ayudar a Kasumi, después de la desaparición de Tofu no había vuelto a verla interesada en nadie.
- Tomohisa-kun, esta noche saldremos con sus ídolos de fiesta, ¿se apunta?
- Ahm, no sé, ¿no les importa?
- Al contrario, sería un placer que nos acompañara – finalizó Kasumi.
Y así fue como Tomohisa se unió al plan de esa noche. A Ranma le pareció genial, así ya no sería el único chico, cuando ellas se pusieran a hablar de cosas de chicas él podría explicarse técnicas con su jefe y amigo. Sin embargo Nabiki creyó que eso no era justo, sería una noche de parejas y ella haría de vela en medio de tanto amor, aunque los demás negaron el halo de amor del que ella hablaba, tras unas cuantas llamadas al final lo que empezó siendo una reunión en petit comité terminó siendo una congregación donde se juntarían también con Yû, Izumi, Natsuki, Yumiko, Ryan y Nanami.
Llegada la noche habían quedado en que Tomohisa pasaría a recoger a los Tendo/Saotome por el piso del matrimonio y luego se dirigirían a un pub a tomar algo. Sería allí donde se encontrarían con los demás.
Las tres hermanas se estaban arreglando en la habitación cuando Kobayashi apareció. Ranma ya estaba vestido y peinado, pantalones negros ajustados y camisa china de tirantes blanca, estaba realmente guapo. Su jefe venía más informal que de costumbre, unos jeans azul marino y una camiseta negra de marca que resaltaba el rubio natural de su pelo recogido en su carismática coleta. El chico, como viene siendo normal en una situación como esta, trajo 6 cervezas para empezar a beber antes de salir, pero como Ranma no estaba acostumbrado a este tipo de protocolo pensó que el dueño del gimnasio habría olvidado comprar bebida para su casa, lo vio raro, pero no preguntó.
- ¿Vas a traer ya un abridor o qué Saotome?
- ¿Para qué?
- Hombre, estas cervezas no van a beberse solas – respondió Tomohisa con gracia.
- ¿Vamos a beber alcohol? – dudó Ranma, él nunca había tomado.
- ¡Claro! Hoy no pienses en mi como en un jefe Ranma, hoy somos colegas. ¿Acaso no bebes con tus amigos?
- Que si bebo dice, por supuesto que bebo. Dame anda – el de la trenza extendió su brazo y cogió una birra, nadie trataba a un Saotome de perdedor. La intentó abrir, pero como estaba algo nervioso lo hizo con tanta fuerza que rompió la botella – Ups, soy demasiado fuerte Tomohisa, ábreme una..
Su jefe hizo lo ordenado y le ofreció la bebida a su trabajador, Ranma empezó a tragar ese amargo líquido que en aquel momento le sabía a orina fría.
- ¿Está rica eh? – preguntó alegre el jefe – He comprado de las mejores, esta es de importación, viene de Alemania – Ranma asentía pensando que los años de tortura teniendo que ingerir la comida tóxica de Akane le habían servido para disimular lo poco que le gustaba la dichosa cerveza.
Las tres chicas por fin salieron al comedor, Ranma se quedó embobado mirando a Akane que llevaba un corto vestido blanco con varios detalles bordados de color azul cielo, a juego llevaba unos tacones que Nabiki le había prestado y se había recogido el pelo con un pequeño clip con forma de fresa. Sólo observarla hizo que deseara que todos se fueran para poder decirle sin vergüenza lo guapa que estaba, pero no se atrevió así que tímidamente le giró la cara a su esposa cosa que molestó a la peliazul pues se había esmerado bastante en agradar a su estúpido marido.
Las otras dos Tendo no se quedaban cortas tampoco, Kasumi llevaba un escotadísimo vestido corto de color rojo que llamaba la atención de lo lindo, la chica, siempre tan recatada, cuando tenía ocasión mostraba sus atributos sin dudarlo. Su largo pelo lo dejó suelto ondulado en las puntas adornándolo con una pequeña diadema a juego con el atuendo escogido. En cuanto a Nabiki, ella era muy práctica, optó por unos shorts negros y una blusa ancha de botones color coral, que colocada por dentro del pantalón le reafirmaba la estrecha cintura, además llevaba los botones del cuello desabrochados enseñando un poquitín de carne, tan sólo lo necesario como para recibir copas gratis.
- Vaya, las tres hermanas sois preciosas. Estáis muy guapas. ¿Verdad Ranma? – piropeó Tomohisa como un galán.
- Ah, sí, no están mal – dijo con vergüenza y desgana. Akane quiso clavarle su tacón en el ojo.
- ¿Se puede saber qué haces bebiendo cerveza? – preguntó a su pareja enfadada.
- Pues eso, bebérmela.
- Tú nunca has bebido.
- Mentira, claro que he bebido.
- ¿Ah sí? ¿Cuándo?
- Pues algunos días.
- Embustero.
- Cabezona.
- Idiota.
- Chicos, chicos, haya paz. Venga vamos al pub que nos esperan – ordenó Kasumi cogiendo su bolso lista para la fiesta.
De camino al lugar Akane se portó bastante distante con el pelinegro, que no dejaba de preguntarse qué era lo que había hecho mal en esta ocasión. Sin embargo no quiso pensar demasiado en eso ya que al cabo de poco la vio reír con sus hermanas, le dejaría algo de tiempo para que estuviera con ellas, posiblemente las había echado de menos. Él se enfrascó en una divertida conversación con Tomohisa sobre como el Truco de las Castañas era mucho más efectivo que la Patada Voladora del jefe, comprensiblemente el muchacho se sentía más desinhibido pues la cerveza empezaba a surgir efecto. Al llegar allí ya estaban casi todos esperándolos. Se sentaron en una larga mesa y pidieron algo de beber, Akane tenía ganas de probar algo con graduación, era la primera vez que tomaría algo de alcohol así que le pidió consejo a sus compañeras, ellas le trajeron un mojito de fresa que a la peliazul le pareció lo más rico del mundo. Nada mejor que un buen mojito para iniciarse en el peculiar mundo del alcohol, delicioso y a la vez efectivo.
Nanami llegó al lugar unos segundos más tarde con Mousse. Entraron riendo mostrando una increíble complicidad que provocó que todos se los quedaran mirando, en especial las hermanas Tendo que instintivamente comenzaron a buscar a Shampoo con la mirada.
- ¿Dónde has dejado a tu gatita Mousse? – preguntó la morena de pelo corto.
- No sé… no sé dónde está – confesó con un aire de tristeza. Nanami corrió a cogerlo del brazo.
- Ni lo sabe ni le importa, hoy estamos aquí para pasarlo bien – dijo la morena levantando su copa para que todos brindaran, y así lo hicieron.
Nanami y su acompañante se hicieron un hueco en la mesa, cerca de Akane quien se había sentado entre Yumiko y Natsuki, alejándose todo lo que pudo de su desconsiderado marido. Tras haber terminado con su cóctel ya empezaba a estar algo mareadilla y ebria, por lo que les confesó a sus amigas su enfado con su esposo.
- Es un idiota.
- ¿Ranma?
- ¿Quién sino?
- ¿Qué ha hecho esta vez?
- Pues… no me ha dicho que estoy guapa, y me he arreglado para él.
- Oohh Akane-chan, eres tan dulce – dijo Yumiko que adoraba esa faceta enamorada de su amiga.
- No soy dulce, soy sexy y atractiva, y ese imbécil no lo aprecia.
- Claro que lo aprecia, no ha dejado de mirarte desde que nos sentamos aquí.
- No lo creo…
- Ya sabíamos desde hace tiempo que Saotome es un imbécil, nunca supe qué es lo que tú o Shampoo le veis – afirmó Mousse metiéndose un momento en la conversación bebiéndose un buen trago de ron.
- Ya sé – interrumpió Nanami – cuando vayamos a la disco, ponlo celoso… ya verás como vendrá a ti como un perrito faldero.
- ¡Yo no haría tal cosa! – gritó la peliazul alarmada, aunque… quizás… él merecía algo como eso - ¿Cómo…cómo podría ponerlo celoso?
- Bailas con nosotras en el centro de la pista, te aseguro que miles de chicos se nos acercarán, eso lo pondrá furioso…
- ¿Y si ni se inmuta?
- Oh cariño, créeme que lo hará.
Ranma miraba entrecerrando los ojos al grupo de chicas que cuchicheaban entre risitas, nada bueno podría salir de aquello. Tomohisa, a su lado sorbía su bebida encantado de estar ahí, estaba fascinado por conocer a todo el mundo involucrado en la pelea de Saffron, era como un sueño hecho realidad, ¡Incluso Mousse estaba allí!
CONTINUARÁ
….
14.000 palabras aprox es lo que dura este capítulo. Por eso lo he dividido en dos, no era mi intención inicial, pero era demasiado largo como para dejarlo todo en uno, así que esta ha sido la primera parte, lo bueno es que la segunda la subiré el miércoles o jueves para que no os olvidéis de lo que pasa en este primer trocito del chapter :)
¿Qué os ha parecido? Espero que lo hayáis disfrutado, la escena de Ranma y Akane hablando de la intimidad del muchacho es también una de las escenas que primero escribí para este fic, creo que así se va viendo como mejora su confianza. Y por supuesto que Ranma tenía que hacer algo al respecto, es un joven de hormonas alteradas XD
Empiezan a subir las cosas de tono, avisé, espero que no os parezca nada excesivo o de mal gusto, intento que no sea así. Por ahora no ha sido un lemon como tal, aunque a mi me cuesta escribir estas escenas :P ¡Ah sí, bienvenida a la familia Lucy!
En cuanto a Tomohisa y Kasumi, los que habéis leído el manga os habréis dado cuenta de que Tofu desaparece… no recuerdo en qué momento deja de salir y nunca más se supo. Igual un día hago un fic llamado "Buscando a Tofu" XD. Creo que Kasumi y Tomohisa harían una buena pareja.
Por último quise que Ranma y Akane hicieran algo que todo universitario hace como mínimo una vez en su vida (o casi todos como mínimo) salir y emborracharse. En la segunda parte ya veréis cómo sigue la cosa :P
BTW hice otro one-shot, se llama Aster Tataricus, y me gustaría que le echarais un vistazo a ver qué os parece, aunque el nombre sea raro el fic no lo es tanto :).
Gracias por las reviews que me animan, me encantan, me alegran, me emocionan… De verdad gracias por dedicar unos segundos a dejar vuestra opinión, lo he dicho muchas veces pero es la mejor recompensa que tenemos los que por amor al arte escribimos fics. Gracias también por leerlo, por seguirlo y por tenerlo como favorito.
¡UN ABRAZO ENORME PARA TODOS!
serenitymoon20: ¡Hola! Jaja es bueno que releyeras el fic de nuevo, espero que volviera a gustarte como la primera vez :P Concuerdo contigo, creo que sus sentimientos siempre fueron bastante claros, sin embargo la presión de sus familias les impedía avanzar como una pareja normal, pues todo el mundo tenía los ojos puestos encima de ellos, además su orgullo creo que les impedía aceptar que sus padres encontraron a su pareja ideal XD Sí que es cierto que siempre o casi siempre pelearás con tu pareja, y posiblemente peleas con ella por cosas que en otra persona no te molestarían, pero ahí reside la confianza que le tienes, que sabes que puedes molestarte por aquello porque, justamente, es tu pareja. Qué complicado es el amor. Jajaja como ves por fin aclararon todo el lío y los dos se han lanzado a la piscina de la pasión, a ver cómo sigue la cosa… ¡Muchísimas gracias por comentar! ¡Saludos!
GingerHale: ¡Hola! Muchísimas gracias por tus comentarios. Espero que hayas llegado hasta el episodio de hoy y que te siga gustando. Ya has ido viendo como todo el mundo se ha tomado lo de su matrimonio, espero que lo disfrutaras ¡Un abrazo!
paulayjoaqui: ¡Hola Paula! Yo como tú también empecé a ver Ranma con uno años, y mírame, aquí me tienes muchos años después escribiendo sobre mi pareja favortia :P Me alegra mucho que leyeras mi fic y te gustara, en serio, los 21 capítulos en dos días es muy halagador, espero que lo disfrutaras :) Parece que como decías Mousse se empieza a decantar por Nanami, aunque eso se verá mejor en la segunda parte del capítulo ¡Besos!
Ziram: Jajaja, me reí mucho con tu comentario. Entendí, entendí, espero que lo de hoy te sirva como mini-lemon por ahora… ¡Saludos!
JHO: Seguiré los consejos de todo el mundo y haré los capítulos más largos jaja. Este sin embargo tenía 14.000 palabras y me parecía excesivo, lo divido en dos pero podéis hacer como si no XD Uy en cuanto a Jin tendremos que esperar un poco (medio capítulo) para ver qué es lo que en realidad trama, aunque sí tienes razón, la mayoría de personajes femeninos acostumbran a ser arpías, y en el mundo de Rumiko no parece ser muy distinto jaja. Menos mal que tenemos a Akane. ¡Un abrazo!
Escarlatta: ¡Cuánto tiempo Escarlatta! Me alegra volver a leerte por aquí :) Como ves Akane empieza a querer más de Ranma, ya ni ella puede resistirse al encanto Saotome. En cuanto a Ranma sí, el pobre desprende mucho mucho fuego, y parece que sólo Akane puede apagarlo XD Espero seguir viéndote por aquí. ¡Besos!
laurycastro416: ¡Hola Laury! Muchas gracias por tu comentario, me alegra mucho que te gustara el fic :) Espero seguir leyéndote por aquí. ¡Saludos!
Kawaii-Desu: Uo, bien regresaste :) Espero que te gustara, tanto este capítulo como los dos one-shots que hice. ¡Un abrazo!
: Muchísimas gracias por tus palabras :) Me alegra que te guste la historia. Ya están llegando los últimos pasos entre Ranma y Akane… espero que los disfrutes. ¡Saludos!
xandryx: ¡Xandryx! Creía que te habias olvidado de mi. Tranquil , entiendo que no siempre se tiene tiempo de leer ni comentar… yo también he estado atareada pero por fin puedo ir publicando de manera regular :) Espero que disfrutes de los caps que quedan ¡Un abrazo!
Guest: Aquí tienes el siguiente capítulo. ¡Saludos!
Mia: ¡Hola Mia! Uuhh propones cosas que tarde o temprano se responderán. Me alegra mucho que sigas la historia, muchas gracias :) ¡Un abrazo enorme hacia Lima!
Akai27: ¡Akai27! Muchísimas gracias por tus palabras, en serio todo lo que has dicho describe a la perfección lo que intenté en este fic, que todos los que lo leyeran fueran viendo como estos dos avanzaban lentamente y además disfrutaran también de los nuevos personajes secundarios. Sé que a veces no cumplí al 100% la caracterización de Ranma y Akane, y me sabe mal, pero dependiendo de la situación es sumamente dificil. Así que de verdad, mil gracias por tus cumplidos :)
Estoy de acuerdo contigo en cuanto a Ukyo, a mi también me ha gustado siempre, aunque no te mentiré, le tengo un poco de manía porque creo que después de Akane ella es la que más merece a Ranma. En cuanto a lo de Ryoga me sabe mal pero en este fic lo junté con Akari, quise seguir el manga de Rumiko tal cual lo dejó y allí ella presentó a Akari como novia de Hibiki, lo que no entiendo es por qué no buscó a alguien para Ukyo, ¿igual pensó en Konatsu?
Uo muchas gracias por lo del partido de tenis, créeme que me costó escribirlo porque no tengo ni idea de cómo se juega, miré un partido y todo jaja.
Como viste por fin despertó el lado pasional de Akane, creo que la pobre lo malinterpretó todo pero lo bueno es que han aprendido que hablando pueden llegar a entenderse.
Espero que la espera no se te hiciera muy larga, este capítulo lo es, tanto que lo dividí en dos, pero tranquila miércoles o jueves regreso con la segunda parte para que no se pierda el hilo del cap. ¡Un abrazo enorme y por favor, hazme llegar un poco de calor de tus tierras!
afrka: ¡Hola! Pues como viste sí han avanzado sí, parece que por fin se tienen la confianza que necesitaban… ¡Un abrazo!
Miranda: ¡Hola Miranda! Jajaja me gusta tu idea de que Akane le diga directamente a Ranma que quiere que sea suyo, pero como ves las cosas han ido un poco distintas jaja, digamos que Akane lo "ha pillado" en una situación un tanto comprometida. Muchísimas gracias por tus palabras, me alegras un montón, me encanta que estés disfrutando del fic, aunque a mi también me apena que termine justo ahora que ya están sueltos el uno con el otro, puede que con el tiempo lo hinche a epílogos jaja. ¡Un beso enorme!
Alambrita: Jajaja muy suculenta diría yo. Habrá lemon, sí, pero nada explicito o exagerado. ¡Saludos!
Sofia Saotome: ¡Hola Sofia! Seguiré escribiéndolos largos, como mínimo los que quedan :P Parece que todos tendremos que esperar un poco para ver qué ocurre con Ukyo y Ranma… por ahora como mínimo el matrimonio ha decidido avanzar en lo íntimo. ¡Un abrazo enorme!
Lady rinko: Aquí tienes el siguiente. ¿Te gustó? :)
IBM-MATH: Oh muchas gracias :) Espero que disfrutaras de este cap también ¡Un abrazo!
ivarodsan: Muchísimas gracias por tus palabras, me alegras un montón. Espero leerte por aquí hasta el final, ¡Un abrazo!
deliza22: ¡Amiga Diana! Como me gustan tus comentarios aix. Seguiré el consejo de todo el mundo y los haré largos, aunque con este se me fue de las manos jaja 14000 palabras de una sentada era demasiado incluso para mi. Me alegra tanto que te gusten los #RanmaChallenge, quería preguntarte, tú que eres tan fan del manga como yo, ¿qué opinas de Tofu? ¿Qué pasó con él? XD Es el eterno desaparecido.
En cuanto al tenis, nop, ni lo juego ni sé cómo se juega, jajaja, así que muchísimas gracias por creer que estaba bien escrito, me costó lo suyo… El Secreto de Akane lo empecé a leer pero con todo lo de escribir el fic se me está haciendo imposible seguirlo… ese y otros muchos que espero retomar cuando termine de escribir este ^^ ¡Y lo de Nanami no me acordaba que así se llamaba la de Kamisama Kiss, ooohh! Es tan, pero tan tan mono Tomoe, sobre todo de peque…
Let's turn the heat on jaja, hoy empezamos con algo light, no es que próximamente vaya a mucho más, pero habrá más escenas picantonas, uuhh, mi primera vez en fics con mini limoncitos poco ácidos, nunca me atreví a escribir escenas así antes… ¡Un abrazo enorme!
Amigo: ¡Hola Amigo! Bueno como ves despertó el lado pasional de Akane que por fin, por fin se lanza a los brazos de su marido en espera de algo más que unos castos besos. En cuanto a Yû tendremos que esperar a la segunda parte del capítulo para ver qué pasa con él y Jin. Espero que disfrutes de este capítulo. ¡Un abrazo!
litapaz: Jajajaj pues ya ves que ya ni Akane se resiste a Ranma… aix las hormonas juveniles, cuando despiertan ya no hay quien las pare :P Como ves los capítulos van a ser largos, incluso demasiado diría yo jaja. ¡Un abrazo!
ElvisF231: ¡Elvis123! Cuanto tiempo, pensé que ya no te gustaba la historia :( me alegra ver que sigues por aquí :) Muy bueno tu one-shot por cierto. Como ves por ahora todo el mundo ha solucionado sus problemas amorosos con un poco más de facilidad, por ahora, Shampoo parece hacerse a un lado, aunque ya veremos qué pasa, y Jin, bueno, aún no hemos visto su reacción. En cuanto al lemon sí habrá, pero como dices no será nada explícito, un poco light como el de hoy, espero que no te disgustara. ¡Un abrazo!
blast015: ¡Muchísimas felicidades! ¿Cómo fue tu cumpleaños? Espero que lo celebraras por todo lo alto, por ahora mi segundo regalo puede ser este capítulo, espero que lo disfrutes. ¡Un abrazo!
Genma 345: ¡Edgar! ¿Cómo andan los exámenes y el estudio? Espero que mañana despiertes y te encuentres también con la actualización del fic, aunque no sé si tendrás tiempo de leerlo, first things first ^^. Lamento que te dieras cuenta de que no se me da del todo bien escribir peleas o partidos jaja, hago lo que puedo para mejorar, así que poco a poco espero que no se note y te acaben gustando estas escenas. En cuanto a lo de la pelea de Ranma y Akane bueno, no creo que sea una pelea como tal, pero bueno, ya sabes, a Akane le gusta que le digan las cosas cuando se esmera. Bueno sin más espero que disfrutes del capítulo (bueno de esta primera parte). ¡Nos leemos pronto, mucha suerte y un abrazo!
Amy Saotome Tendo: ¡Amy! Ya viste como van avanzando las cosas entre estos dos, parece que todo va bien por ahora jaja, aunque parece que Saotome debe aprender a piropear a su esposa en público. Como mínimo han ido mejorando en lo íntimo.. uuhh si es que reprimirse tanto tiempo no era bueno. ¡Un abrazo :)!
Haruri Saotome: ¡Haruri! La timidez entre estos empieza ya a desaparecer… como puedes ver jaja. Por fin han visto que hablando las cosas consiguen más que sólo pegándose o insultándose, les ha costado darse cuenta pero bueno, por fin pueden acercarse sin miedos. Espero que disfrutaras del capítulo, en cuanto a Yû y Mousse, verás qué pasa con ellos en la segunda parte :P ¡Un abrazo!
Annabf1982: Anna, hola! Em sap molt de greu però aquest capítol l'he hagut de dividir, és que 14000 paraules eren com massa… no sé ni com he arribat a escriure tant… suposo que perquè com s'acaba la historia he volgut allargar-lo al màxim, quina peneta, sniff. Yo también creo que Ukyo ha sido siempre la más "normal" de las prometidas, como mínimo creo que ella también tenía derecho a reclamar a Ranma como prometido. Yo y el tenis tampoco nos entendemos, vi un partido (bueno una parte) para poder escribir la escena XD y ni así lo entendí jaja. Una abraçada ben forta!
SaeKodachi47: ¡Amiga Sae! ¿Cómo andas? Muchas gracias por tu ayuda en los PM, como ves finalmente he decidido dividirlo en dos, era mu largo pa un pájaro jaja. Aquí tienes un pequeño "tastet" como decimos en catalán sobre la primera escena subida de tono, no tiene nada extremadamente sexual, pero la tensión se palpa, poco a poco que estoy empezando con esto jaja. Me encanta que te gusten las villanas jaja, en la segunda parte del capítulo sabrás un poco más de Jin :P En cuanto publique esto te hablo por PM, tengo ganas de ver qué te parece este cap. ¡Un abrazo y beso enorme!
Yahiko Saotome: ¡Hola Yahiko! Oh que quedes con dudas es bueno, así tienes ganas de más :P Jajaja me gustó lo de "será duro contra el muro", como ves se calientan las cosas entre nuestra querida pareja. Entre Jin y Yû veremos en la próxima parte del capítulo qué es lo que les une realmente. A mi también me da pena que termine la historia… pero eso me dará tiempo para empezar otras :) ¡Un abrazo enorme!
annabelgonzalez92: Uo como ves largos serán a partir de ahora jaja, tanto que me he pasado de las 14.000 palabras y lo he dividido en 2. El miércoles o jueves regreso con la segunda parte :)
Fins aviat!
