Si estuvieras en mis Zapatos

Capítulo 16 No es lo que parece

Una vez Steve hubo lanzado contra el señor Poo, su pistola no pudo evitarlo y salió lanzada al aire junto a un estridente sonido de un arma siendo disparada. Varios gritos de horror fueron escuchados al mismo tiempo que Steve se atrevía a abrir los ojos.

-¿Qué?-al mirar hacia el señor Poo notó que este había conseguido un disparo entre las sienes, se vio horrorizado ante aquella escena.

-¡PAPA!-gritó entonces Stuart entre llanto y horror en su mirada.

-¡O CIELOS DOUG!-la enfermera Karen también fue hacia su esposo con lágrimas en los ojos-¡NO, DIOS NOOOOO!-gritó llena de ira y golpeando el piso de la impotencia.

-¡AHHH!-los gritos de las madres de familia y padres fueron vistos por todo el jardín, cubriendo los ojos a sus niños impresionados y traumatizados.

Steve pudo notar a su amiga Sharon ser abrazada por su madre Wendy y su hermana Betsy, las tres parecían llorar con fuerza, mientras que, por el contrario, el padre de familia Clyde parecía sonreír complacido. Su amigo Randy luchaba de escapar de las garras de sus padres y socorrer a su amigo. En cambio, Gerald no fue detenido por nadie para acercarse y forzar a Stuart a que se separase de la escena.

Durante esos momentos de confusión pudo notar, mirando a su espalda el arma letal, una pistola de nueve milímetros, firme y bien sujetada por el coronel Trent Boyett. El hombre parecía inmutado, incluso una pequeña sonrisa pudo notarse en su rostro.

Momentos después miró hacia donde se estaba recargando, sintió el cuerpo del señor Poo en las palmas de su mano, los gritos de dolor de su amigo Stuart a la derecha y el hombre con el tiro en la frente, cosa que hizo que Steve comenzará a hiperventilar. Su madre no tardo en tomarlo por la espalda y obligarlo a alejarse, no hubo mucha resistencia por parte de Steve, pues este solo se quedó mirando hacia el hombre muerto.

La única novedad cercana a Steve fue que un hombre rubio se acercó a la mujer castaña y comenzó a abrazarla, pudo reconocerlo como Kenny McCormick, adulto y ayudando a su hermana en aquel momento de necesidad.

-Carajo, esa estuvo cerca.-dijo aliviado Token.

Butters volteó a verlo y sintió como una ola de ira lo invadía, quería gritar que acababa de ver a una persona siendo brutalmente asesinada, pero decidió quedarse callado. Después de todo, se suponía que él debía estar muerto para ese momento, miró sus extremidades, y luego su pecho. Nada, ni un poco de sangre. A su lado Ike tenía la cara abierta de par en par y con unas lágrimas mientras lo abrazaba y se ocultaba en su torso protector.

Al voltear a su alrededor notó como Stan y Kyle intercambiaron miradas y asintieron con sus cabezas antes de continuar consolando a sus esposas Bebe y Rebecca respectivamente. Suspiró un poco antes de también consolar a su "hijo" canadiense.

-Ya, ya, estoy bien…-le intentó decir a Ike.

-Pero…El señor Poo…Papa…Te intentó ma…-se detuvo entonces, y miró los ojos comprensivos de Butters, ese no era su padre, aunque físicamente fuera igual, su padre nunca lo hubiera intentado calmar de esa manera.

-¡Todos CALMADOS!-pidió tranquilidad Mark Costwold-¡DIJE TRANQUILIDAD!-gritó hecho furia y lo suficientemente alto para llamar la atención de todos, menos los más cercanos al cadáver-Creo que lo mejor es que todos vayan a sus casas, sabíamos que esto pasaría algún día…

-¡MONSTRUO!-le gritó la enfermera Karen molesta al escuchar su voz-¡¿CÓMO PUEDE DECIR ESO EN UN MOMENTO ASÍ?!-y al terminar volvió a llorar sobre el pecho de su marido.

Hubo un momento de silencio en el cual la mayoría de los adultos se levantaron y fueron directamente al interior de la casa, despidiéndose de Butters en el proceso. Stan y Kyle se detuvieron especialmente para darle un abrazo. El proceso para que en el patio solo quedaran los Poo (con Kenny abrazando a su hermana y dándole señales a su mujer para que se llevara a su hijo), el general Trent, los Stotch y los propietarios de la casa fue corto, tan solo cinco minutos. Se acercó entonces Token Black a la mujer.

-Karen, ¿Entiendes que nos tienes que acompañar?-se acercó intentando sonar lo más amable.

-MHAPARRE.-el grito del hombre Kenny fue inentendible debido a que su llanto lo carcomía.

-No es que yo quiera, pero…-intentó excusarse Token-Sabes que necesitamos investigar…

-No, señor Black, sabe usted que eso me toca a mí.-dijo el general Trent acercándose a la escena y provocando que este se viera molesto por aquella muestra del general.

-Butters, sería mejor que te fueras con tus hijos, esto se pondrá feo.-dijo Mark-¡O SI NO YO TE MATARE CON MIS PROPIAS MANOS!-tosió un poco antes de retomar la compostura.

-Está bien, solo déjame llevar al niño, él no necesita ver eso.-le dijo Butters señalando a Stuart y acercándose al susodicho.

Fue detenido por el general Trent, el cual con la mirada le dijo que aquello era una pésima idea, y claro que intentó empujarlo, pero Butters se resistió mirando mal al tipo.

-Deberías agradecer al que te salvo la vida Stotch.-le dijo el general.

-Es solo un niño.-no le importó lo más mínimo a Butters, quien no le apartó la fuerte mirada.

-Él sabe lo que hace Boyett, usted y yo tenemos que hablar con ella…le dio el voto de confianza Token para finalmente señalar a Karen.

El general no se vio complacido por aquel acto, pero sin respingar le cedió a Butters tomar al niño para que no tuviera que ver todo lo que iba a pasar. El niño en cuestión opuso mucha resistencia y llanto para estar cerca de su padre.

-Steve, ayúdame.-le pidió Butters a su padre.

El referido, aun con la misma expresión de sorpresa se acercó a la escena y miró el cadáver del muerto antes de suspirar y acercarse a su amigo y tomarlo por los hombros. Stuart aceptó ese agarre y se derrumbó para llorar sobre el pecho de su amigo, aceptando que no podía quedarse en ese lugar.

Charllote no tuvo inconveniente y dejo a su esposo llevar al pequeño con ellos, todos cruzaron nuevamente la mansión Costwold sin despedirse o decir nada, no parecía tan lujosa o bella ahora que sus ojos habían presenciado el asesinato de una persona, mucho menos para Stuart, el cual lloraba encima de su amigo.

Todos entraron al auto, y Butters tuvo un momento de despejarse de todos esos sentimientos que lo invadían, el temor de casi ser asesinado, la pena solo podía permitírsela por el dolor de ver al niño del susodicho. Cuando llegaron a la casa no hubo nada más por hacer que entrar a esta y esperar.

Stuart se derrumbó en el sillón y se puso a llorar con ganas mientras Charlotte lo consolaba. Butters y sus dos hijos fueron arriba con caras largas. Una vez llegaron a la habitación de Steve ambos niños se sentaron y Butters se quedó recargado en la puerta.

-¿Qué hizo para que todos le obligaran a vivir en pobreza?-preguntó Steve a un lloroso Ike mayor que él.

-No lo sé, papa nos dijo que no preguntáramos…El verdadero.-aclaró a Butters antes de suspirar-Solo sé que fue un amigo tuyo hasta que lo despidieron de la planta…

Butters y Steve se miraron mutuamente y luego por la ventana, el humo de la planta nuclear salía y algo les decía que la cosa no iba a resolverse tan fácilmente.

Continuara…