Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.

Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P


"Eso es ridículo. No puedo pensar en una sola persona cuerda que estaría de acuerdo contigo."

"¡Estás equivocado! ¡Encuéntrame un jurado imparcial e indiscutiblemente concordarán conmigo en un tribunal! Es un claro caso de abandono."

Edward dejó caer su tenedor, y se le quedó mirando a Bella con una expresión de sorpresa e incredulidad, "Solo porque arrojé esos pantalones al cesto antes de vaciar los bolsillos no significa que abandoné su contenido. Ese billete de cincuenta estaba muy cómodo en donde estaba, justo allí en el bolsillo de esos jeans. ¡Tú eres quien perturbó la vida de ese dinero! ¿Qué fue lo que te hizo? ¡No tenías ningún derecho de arrancarlo de su lugar feliz!"

Bella se echó a reír al mismo tiempo que se ponía de pie y recogía los platos del desayuno, "Aunque admito que estar en tus pantalones ciertamente califica como un lugar feliz, ese no es el punto. Arrojaste los jeans al cesto sin sacar ese dinero. Yo saqué los jeans para lavarlos, descubriendo dicho dinero. Si hubieses tirado el dinero en la calle y yo lo encontrara allí, no estaríamos teniendo esta discusión."

"Sí, pero nunca tiraría dinero en la calle, lo que vuelve tu argumento algo obsoleto. Sin mencionar, que el dinero todavía estaba en mis jeans. Claramente tenía un dueño, lo que te hace una ladrona." Edward sonrió mientras cargaba el lavavajillas con los platos, y miraba a Bella, disfrutando de la juguetona charla teniendo en cuenta el difícil día que habían tenido ayer.

Colocando la mermelada y el jugo de naranja en el refrigerador, Bella negó y se echó a reír, "No soy una ladrona, soy la que lo encontró. Ese dinero había sido abandonado en la lavandería, y lo encontré en el proceso de realización de mis labores domésticas. Encontrar dinero es por definición, propiedad del que lo encuentra."

Incapaz de contenerse al ver la sonrisa engreída de ella, Edward la agarró por la cintura, dándole la vuelta y presionando su espalda contra el frío refrigerador. Sus manos agarraron de inmediato su cabello mientras él dejaba besos con la boca abierta en su clavícula y su cuello, subiendo hasta su oreja. Metiendo el lóbulo en su boca, lo mordió suavemente, riendo por el escalofrío que recorrió su cuerpo. Llevando nuevamente sus labios hacia arriba para encontrar los de ella, Edward se asustó cuando sintió las manos de Bella empujando contra su pecho.

Encontrando sus ojos, Bella tomó una respiración profunda antes de dejarla salir poco a poco. "Creo que deberíamos mudarnos."

Edward estudió su rostro por un momento, notando la ligera hinchazón y decoloración púrpura en su mejilla. Trazando suavemente con sus dedos justo debajo de la marca, le preguntó, "¿Por lo que pasó ayer? ¿Te sientes insegura aquí, cariño?"

Bella parpadeó un par de veces antes de darle una suave sonrisa, "No, no tiene nada que ver con eso. Creo que deberíamos encontrar algún lugar que nos guste a los dos. Un lugar más grande que este."

Edward frunció el ceño, "Ya estás establecida aquí, B. Este ha sido tu hogar desde la universidad."

"Sí, así es. Pero quiero un hogar que sea nuestro. Y creo que deberíamos encontrar algo un poco más grande, tal vez con un patio cercado."

"¿Quieres un perro?" Edward no estaba seguro de dónde salía esto y estaba tratando desesperadamente de comprender por qué de pronto insistía en desarraigarse de su vida.

Bella se rio, "No. Tal vez. O tal vez los 2.5 niños. No lo sé. Simplemente estoy lista para seguir adelante con nuestras vidas, y tú necesitas un piano."

"¿De eso se trata? Puedo trabajar en un estudio, Bella. No lo hagas por mí."

Bella levantó sus manos para tomar sus mejillas, sosteniendo su mirada con la suya, "No lo estoy haciendo por ti. Lo estoy haciendo por nosotros. Quiero que juntos encontremos un hogar. Y sí, estoy siendo un poco egoísta, porque creo que te ves increíblemente sexy cuando tocas el piano. Apenas si puedo mantener mis manos quietas, viendo esos ágiles dedos tuyos, al saber que tú—"

Su boca cubrió la suya, sofocando sus palabras al mismo tiempo que su cuerpo se pegaba por completo al de ella. Agarrando sus muslos, Edward levantó sus piernas, envolviéndolas alrededor de su cintura mientras sus labios y lengua exploraban cada centímetro de piel que pudiera encontrar. Las manos de Bella se aferraron a sus hombros cuando su espalda se arqueó, apoyándose en el frío acero inoxidable detrás de ella. Sus caderas se mecieron hacia delante, creando la fricción que los dos ansiaban.

Abrazándola con fuerza, él giró sus cuerpos, tambaleándose hacia la mesa. Colocando a Bella en la orilla, Edward agarró los costados de sus bragas, tirando de ellas hacia abajo y quitándoselas al mismo tiempo que ella le quitaba sin problemas los pantalones cortos de gimnasio. La camiseta de él y la camiseta sin mangas de ella les siguieron segundos después al apoyar él sus manos a cada lado de las caderas de ella mientras sus labios se cerraban en seguida alrededor del pezón recién expuesto.

Echándose hacia atrás, Bella descansó su peso en una mano mientras con la otra tomaba la parte de atrás del cuello de Edward, manteniéndolo en su pecho. Tan pronto como había empezado, Bella lloriqueó cuando Edward se apartó, con una expresión de confusión en su rostro. Levantando su mano entre ellos, miró brevemente a sus dedos cubiertos por una sustancia pegajosa, antes de sonreír con picardía. Sus ojos nunca dejaron los de ella al untar la sustancia en su clavícula, subiendo por su cuello y en sus labios.

Bella se habría avergonzado por los sonidos que estaba haciendo, pero simplemente no podría importarle menos. Sentía como si su cuerpo estuviera en llamas cuando Edward lamió y chupó el revoltijo pegajoso de su piel, terminando en un beso ardiente que la dejó desesperada.

"¡Por favor, Edward!" Bella ni siquiera había terminado de hablar antes de que él la penetrara. Una vez más ella se echó hacia atrás, apoyándose y empujando en respuesta mientras él hacía uso de los costados de la mesa aferrándose a ellos. Fue rápido, frenético y ruidoso, los dos gritando al liberarse en seguida.

Edward se apoyó en un brazo para mantenerse en pie al tratar de controlar su respiración, mientas con el otro rodeaba a Bella, sosteniéndola contra su pecho, las piernas de ella colgando sin fuerzas de la orilla de la mesa.

Besando la coronilla de su cabeza, Edward se rio entre dientes, "Llamaré al agente de bienes raíces después de que nos duchemos, luego tenemos que ir a comprar 10 pianos más."

"Mmmmmm… Y más mermelada de fresa."

***FTDF***

Tres días después, Bella estaba sentada en el sofá, desplazándose a través de una lista en línea de casas en la zona que estaban en venta. El agente de bienes raíces había sugerido unas cuantas reparaciones menores a la casa, y Edward había contratado a un milusos (1) para que se encargara de todo. Bella había limpiado la casa la mayor parte del día y acababa de ducharse y cambiarse. Estaba tratando de concentrarse en la información en la pantalla de su laptop, pero no podía enfocarse. También estaba esperando a que Edward llegara del aeropuerto con Riley y Lauren Biers.

Riley había llamado hacía dos días y les informó que iba a llegar en avión y que finalmente podrían olvidarse del lío con Jacob. Lauren estaría con él para reunirse con Edward sobre los proyectos en los que había estado trabajando en las últimas semanas.

Cerrando su laptop, Bella se puso de pie y se estiró, decidiendo tratar de encontrar algo que ocupara sus pensamientos mientras esperaba. Antes de que siquiera pudiera cruzar la habitación, la distracción se hizo innecesaria. La puerta principal se abrió, revelando a un sonriente Edward, Lauren y Riley.

Diez minutos más tarde, los saludos se habían hecho, y las dos parejas estaban sentadas cómodamente en torno a la mesa, disfrutando de café y pie de manzana recién hecho mientras se ponían al día con todo lo que había sucedido en la última semana. Cuando hubo un momento de calma en la conversación, Riley puso su taza sobre la mesa frente a él al mismo tiempo que aclaraba su garganta.

"Sé que los dos están ansiosos, así que no quiero alargar esto innecesariamente. Déjenme decirles lo que sé, entonces si tienen alguna pregunta, haré lo que pueda para contestárselas." Esperó por un gesto de reconocimiento tanto de Edward como de Bella antes de continuar, "El abogado del señor Black me contactó ayer por la mañana para informarme que estaba decidido a retirar la demanda. Me aseguró que tanto tú como la editorial Masen no escucharán otra vez de él en ningún aspecto legal."

Bella cerró sus ojos cuando sus hombros se relajaron en alivio. Edward agarró su mano con la suya, entrelazando sus dedos con los suyos al preguntar, "¿Y los cargos por asalto?"

"Hablé anoche con el Asistente del fiscal y accedió a 500 horas de servicio comunitario, un apoyo monetario mensual para su hijo no nacido, y asesoramiento obligatorio para sus problemas de ira."

La expresión de Bella fue una de sorpresa al mismo tiempo que sacudía su cabeza, tratando de comprender todo lo que Riley le estaba diciendo. "No puedo creer que él accediera a todo. Nunca creí que lo hiciera."

Riley se rio entre dientes, "Al parecer su abogado, Sam Uley, sorprendentemente es en realidad un buen hombre. Él es probablemente el primer abogado que he conocido en mi vida que realmente quiere lo mejor para su cliente, y no solo lo que le traerá más dinero o una marca en la columna de 'triunfos'. Convenció a Jacob de que era el mejor curso de acción."

"Entonces, ¿terminó? ¿No hay más sorpresas esperando en las sombras para saltarnos encima?" El tono receloso de Edward llamó la atención de Bella y le dio un pequeño apretón a su mano, sonriéndole suavemente cuando él encontró su mirada.

La frente de Riley se arrugó al bajar la vista a su taza de café vacía. Lauren, que había permanecido en silencio durante la conversación, se inclinó hacia delante y capturó la vista de su esposo, "Tienes que decirle, Riley. Ella tiene que tomar la decisión."

Riley asintió y levantó la cabeza, mirando rápidamente a Edward antes de fijar su atención en Bella. "Quiere verte. Jacob quiere disculparse en persona por lo que pasó aquí, así como en la boda."

"No." La voz de Edward fue firme al mismo tiempo que apretaba su agarre en la mano de Bella, "No, Bella."

"¿Se ha disculpado con Leah?" La voz de Bella fue apenas un poco más fuerte que un susurro y nunca apartó sus ojos de Riley mientras esperaba su respuesta.

"Creo que hay una reunión esta tarde. Su abogado tenía que estar presente, así como la madre de ella."

Hubo silencio en la habitación por varios minutos mientras Bella miraba por la ventana a nada en particular. Edward quería saber desesperadamente lo que estaba pensando. Si realmente estaba considerando reunirse con él o no. Cada hueso protector en su cuerpo le gritaba que lo prohibiera, que tomara a Bella y huyera. Pero sabía que provocaría un problema entre ellos. En ese momento ella necesitaba de su apoyo, y por más que deseara seguir sus instintos, tenía que permitirle tomar sola esa decisión.

Cuando finalmente volvió su rostro hacia el de él, su respiración se detuvo ante lo que vio en ella. Paz. Felicidad. ¿Esperanza?

"¿En qué estás pensando, nena?" Le susurró.

Sonriéndole con ternura a su esposo, Bella se volvió para encarar a Riley. "Jacob Black es mi pasado y no tengo deseos de verlo. Si se ha disculpado con Leah y va a hacer lo correcto con su hijo, no le guardaré resentimiento. Dile que lo perdono, y que espero que encuentre lo que sea que esté buscando."

La habitación nuevamente se quedó en silencio cuando Riley y Lauren se quedaron pasmados por la fortaleza de la mujer sentada frente a ellos. Edward, sin embargo, sabía exactamente lo fuerte que era, y portaba una expresión de amor y orgullo cuando la acercó a él para dejar un beso en su sien.

De pronto, Riley empujó su silla hacia atrás y se puso de pie, con una amplia sonrisa. "Bueno, tengo un negocio más qué tratar antes de que nos invites a cenar a mi esposa y a mí."

Edward se echó a reír, "¿Qué te hace creer que te voy a pagar la cena?"

"No estaba hablando contigo. Estaba hablando con la señora Cullen." Riley sacó un archivo de su portafolio y lo abrió sobre la mesa frente a Bella. "Verás, no creo que una elaborada cena sea un problema para una mujer a la que le acaban de ofrecer un contrato para una película de su novela más reciente."

Los ojos de Bella se abrieron como platos mientras revisaba la oferta, "¿Esta cantidad es correcta?"

Riley estaba prácticamente rebotando de la emoción, "Sip, siete dígitos. También incluye un porcentaje de la mercadería así como aportes creativos. No puede ser mejor que esto, Bella. ¡Felicitaciones!"

Bella cerró el archivo, sacudiendo su cabeza. "Tengo una condición."

"¿Qué?" Edward estaba perplejo al ver su falta de entusiasmo. "¿Qué más podrías necesitar?"

La sonrisa de ella era deslumbrante al ver la sonrisa triunfante de Lauren, "Yo elijo al compositor de la banda sonora. Es algo no negociable."

Riley le ofreció su mano, la que Bella estrechó de inmediato, "Hecho."


(1) México : Milusos, Venezuela : Todero, Chile: Maestro chasquillas, España: Técnico del hogar. En pocas palabras un obrero que hace de todo y arregla cualquier cosa.

Pues parece que el capítulo con Jacob al fin ha terminado, y bien. Y me pareció muy buena la respuesta de Bella a la petición de Jacob de verla para disculparse, para ella no era necesario. Su relación con Edward sin duda hermosa, esa interacción que tuvieron los dos al principio, me encantó, ¿pero será siempre así? ¿Y sabremos más de Renee? Ya lo veremos :) Espero que hayan disfrutado el capi y como siempre, gracias por sus reviews, alertas y favoritos. Gracias: Isis Janet, liduvina, Sully YM, Hanna D.L, Laura Katherine, Valentina Paez, Marie Sellory, Valeria, Anuca, patymdn, Jocelyn907, CorimarCautela, cary, pili, freedom2604, Jade HSos, Manligrez, EmDreams Hunter, Pam Malfoy Black, Yoliki, Dayis, Ericastelo, marieisahale, Tata XOXO y algunos anónimos. Recuerden que sus comentarios son muy importantes para todas las autoras y traductoras ;) Saludos y nos leemos en el próximo capítulo.