Si estuvieras en mis Zapatos

Capítulo 17 Instrumentalización y educación

Al día siguiente Steve fue levantado por el suave tacto de una mujer. Al momento que abrió los ojos se encontró con que fue levantado por Charllote, la cual parecía sonreírle, eso le hizo sonreír. Pero esa sonrisa se desvaneció tan rápido como el efecto de adormilado en la mañana pasa.

Todos sus recuerdos del día pasado volvieron a su mente. Quito su vista de Charlotte y pasó directamente al tablero que tenía en su habitación, un mapamundi ocupaba un espacio que verdaderamente escondía algo peligroso.

En el suelo al lado de su cama se encontraba su amigo Stuart, parecía incluso triste aun en el más profundo estado de sueño.

-No te preocupes por él, su mama vendrá por él cuando terminen de interrogarla.-le dijo ella tratando de calmarle.

-Pero mama, Ka…La enfermera Karen no tenía nada que ver con…-intentó continuar hablar, pero fue interrumpido.

-Cariño, lo entiendo, pero por favor, debes entender que tienes que ir a la escuela.-le dijo Charlotte.

-¿La escuela? Pero es Domingo.-dijo Steve, casi como un instinto infantil.

-El señor Poo…-se detuvo un segundo suspirando melancólica, posiblemente recordando tiempos mejores-Él estaba con el Pentágono, quien sabe a cuantas personas hubieran colectado a su…Horrible modo de vida.-dijo ella con rabia y mirando hacia la ventana-Habrá una conferencia para recordar porque nosotros somos mejores.

En su otro universo, Steve nunca imaginaría escuchar esas palabras juntas, pero en aquel momento, se encontraba en el cuerpo de un niño, hablándole a la novia de su hijo como si fuera su madre. Muchas cosas raras sucedían, pero que el orden de la sociedad misma cambiara, eso estaba a nuevos niveles que desafiaban todo lo que él había conocido. Y lo peor era que su único soporte era su pequeño hijo, que ahora resultaba ser también su padre.

-¿Papa vendrá?

-Jajaja…-Charlotte parecía apreciar a un niño ingenuo, por lo menos esa parte la estaba cubriendo bien, fingir que era el niño de esa realidad-Cariño, tu padre tiene que ir a trabajar, hoy comenzará a trabajar con sus socios.-la sonrisa de Charlotte no le gustó en lo absoluto al menor.

-¿Y Ike?

-Por supuesto que ambos irán, si te molesta solo dímelo.-le reclamó su madre girando los ojos.

Steve entonces se levantó y su madre salió de la habitación. En ese momento el menor movió el mapa de su repisa y conecto varios puntos. Ese vocabulario no era el de una persona cuerda, definitivamente Charlotte debía ocurrirle algo. No actuaba como si tan solo ayer hubieran estado a punto de recibir un disparo. Decidió ver si esa misma actitud se reflejaba en Ike, y caminó a la habitación de su hermano.

Este se encontraba aun dormido, pero a diferencia de Stuart, parecía bastante tranquilo y calmado.

-Ike…-despertó al susodicho, ganándose un golpe en el antebrazo.

-No me despiertes así, nunca.-le dijo deteniéndose en cada palabra para reafirmar la agresividad.

-Nos van a enviar a la escuela muchacho mal educado.-dijo Steve sobándose el hombro-Auch, dolió.

-¿Muchacho mal…?-eso indignó lo suficiente a Ike como para levantarse y querer amenazar a su hermano, pero entonces se detuvo a medio acto-Oh, eres tu, usted, como sea.-dijo Ike levantándose de mala-¿Dices que nos enviaran a la escuela?-preguntó entonces-¿No es domingo?

-Exactamente, ¿No es algo extraño que manden niños a la escuela?-le dijo Steve.

-Nah, es una charla lo más seguro.-dijo Ike volviendo a acostarse-No sé si en tu realidad hacían eso, pero acá pasa cuando ocurren cosas malas.

-¿Cosas malas?

-Sí, cosas malas.-dijo Ike rodando los ojos-No sé, como que perdieron los Broncos, o una persona importante se suicidó, no sé, cosas malas.

-¿Porqué harían eso?

-Es lo normal.-dijo Ike ya tentado en verdaderamente darle un golpe a su hermano.

Una vez en la escuela Ike y Steve fueron separados por estar en distintas clases. A Steve le molesto no haberse podido despedir de su padre-hijo. No hubiera servido de nada, pues no tenía nada más que contar, no había ningún secreto guardado más allá del stripper de Sheyla y Liane. Toda esa dimensión tenía que ser una simple dimensión más, donde si bien había terrorismo, no podía sino pasar nada más interesante.

Casi que bostezo cuando entró un director gritando a pleno salón de auditorio.

-¿Ese no era el niño de Tweak?-preguntó entonces en voz baja Steve, estaba en medio de Randy y Gerald, el último parecía muy distraído y distante; parecía que aun pensaba en su tío, después de todo, Stuart, Randy y Gerald eran primos.

-¿Quién?-preguntó Randy, seguramente incapaz de recordar lo que paso el día pasado.

-Oh nada, nada.-aseguró Steve para intentar recargarse en el asiento del auditorio, pero no pudo porque unos pies se lo impidieron-¡Hey!-gritó a la niña detrás suya.

-Muchas gracias por tomar un lugar frente mío amigo gay.-dijo la joven Liane totalmente relajada.

-Liane, lo estas molestando.-le dijo Sheyla, pero entonces Liane movió la pierna de Sheyla y la obligó a ponerla encima de la cabecera de Randy, golpeando la cabeza de este.

-¡Llueven pies del cielo!-gritó entonces Randy.

-¡¿Llueven pies del cielo?!-gritó entonces el director Tweek en un ataque nervioso-¡Oh por Dios! ¡General Boyett me dijo que nada iba a pasar!-gritó a la vez que comenzaba a dar vueltas en su propio eje y se sujetaba la cabeza.

La mayoría de los niños reían por la actuación de su directivo y lo apuntaban como objeto de burlas. El propio general Boyett entró a mitad de la presentación y después de ordenarle al cabo Marsh y algunos otros soldados que se llevaran al director continuó la charla. Sin embargo, el grupo de amigos cercano a Steve estaba lejos de prestar atención.

-Bajen los pies, es de mala educación.-advirtió Linda, la esposa de Steve en su universo.

-A mí me parece divertido.-y dicho esto Sharon puso los pies encima de la cabecera de Gerald, este último no le importo.

-Sharon, esperaba más de ti.-dijo Linda decepcionada y cruzándose de brazos enojada por esa acción.

-Yo esperaba que la lluvia de pie fuera menos quejumbrosa.-dijo finalmente Randy.

-Y yo lo mismo esperaba de la chusma.-dijo Liane moviendo bruscamente su pie izquierdo para darle a Steve.

Todos comenzaron

-¿Podrían callarse todos ustedes?-les dijo hastiada una chica pelirroja que estaba sentada al lado de Linda.

-Carol, tú no te metas.-le amenazó Liane.

Todos ellos llevaban una avanzada discusión, excepto Gerald, tanto Randy, Steve y Linda para que las chicas bajaran sus pies, así como Liane y Sharon para dejarlos en las cabeceras de los asientos de enfrente. Sheyla solo apoyaba a Liane con tímidos "Sí" o "Así es". En cambio, Carol, la chica que se había quejado de ellos hablaba hecha furia para que cerraran todos la boca.

Mientras tanto, un gran proyector caía a espaldas del general Trent y las luces se iban apagando. El general hablaba sobre las buenas acciones que había hecho el pueblo de South Park ante el país que habían logrado formar.

Eso fue suficiente para que el grupo de amigos dejara de pelear y voltearan hacia adelantes, intimidados de alguna manera por el general. Incluso las niñas bajaron de manera respetuosa sus pies de los respaldos.

-¿Qué está sucediendo?-preguntó entonces Steve ante el silencioso auditorio.

-Hasta yo lo sé Steve, van a pasar una película.-dijo Randy emocionado.

-Sí, película.-dijo Liane saltando del asiento y poniéndose en los pies de la butaca, arrastrando a Sheyla para que se pusiera en la misma posición-Recuerda lo que dice el jefe, no deben instrumentalizarnos o nunca volveremos a…-se detuvo a media oración porque todos los niños activos en la discusión, menos Gerald, les estaban viendo.

-¿Instrumentalizar?-preguntó Steve, esa palabra no le gustaba.

-¿Qué quieres decir con eso?-preguntó también Sharon, se veía confundida.

-Shh, ya va a iniciar la película.-dijo entonces Randy.

-¿Les decimos?-intentó ser amable Sheyla.

-No hay tiempo, y no nos creerían.-dijo Liane rodando los ojos.

El proyector gigante comenzó a emitir luz, y un conteo de diez hacia atrás era la única iluminación en la sala entera. Los niños miraban atentamente, excepto los del grupito, que miraban a Sheyla y Linda.

-¿Qué creen que están haciendo?-preguntó Carol molesta-Dejen de hacer el ridículo y…

-Chicas, nunca habían hecho esto.-dijo entonces Sharon.

-Primero, nos protegemos, segundo, siempre hemos hecho esto.-aseguró Liane.

Faltaban cinco segundos para que la película empezara.

Sharon entonces decidió ponerse en la misma posición que sus amigas, provocando que estas la felicitaran en voz baja.

-¿Es esto una broma?-preguntó la niña Carol molesta.

-En realidad es bastante cómodo aquí abajo…-admitió Sharon ya sin ver la pantalla del cine-Tienes que venir a probar.

-Mhh…-al principio pareció que no lo estaba considerando, pero cuando aceptó hacerlo las niñas repetían su nombre para animarla a quedarse así sin ver la película, ella chocó contra el techo-Yiuuuhh, goma de mascar…-e intentó quitarse eso del cabello.

Faltaban menos de tres segundos y Steve miraba esa escena sin entender nada, solo que siguiera lo que siguiera debía haber algo especial cuando ese contador llegara a cero, así que tomó a Randy del brazo, y lo tiro junto a él al suelo, ambos rodaron hacia la parte debajo del asiento. El sitio era pegajoso y húmedo, pero permitía no ver el proyector gigante, ni el espectáculo.

-Steve, suelta, mostraran una buena película.-dijo Randy tratando de volver a su posición.

-No lo creo…

Así, el proyector llego a uno y Sharon y Liane reían a carcajadas con los ojos cerrados por la goma de mascar en el cabello de Carol, Liane decía "Y eso es algo que el dinero no arreglara". En cambio, Sheyla apenada ocultaba su rostro de todas poniéndose en su suéter.

Steve le quitó los anteojos a Randy, le tapo con su mano derecha los ojos y cerró estos con fuerza.

Una explosión de colores llenó el salón y el silencio pareció reafirmar las carcajadas de Liane y los quejidos de Carol, única cosa que se escuchaba en toda la sala como si esta fuera desierta. Sin embargo, cuando Steve abrió un poco el ojo, logró ver que Gerald ahí estaba, pero ya no se encontraba triste, era difícil decirlo porque las luces de enfrente cambiaban a una velocidad mareante de colores formando ilusiones ópticas raras en el cerebro de Steve. Al notar esto útlimo volvió a cerrar los ojos.

-¿Qué es esto?-alcanzó a escuchar el quejido de Carol.

-No abras los ojos más si quieres averiguar que está pasando.-le reto Liane con agallas.

-¿Qué rayos Liane?-preguntó Steve aterrado a la vez que distintos sonidos comenzaban a salir por las bocinas, desde gritos hasta risas de niños.

-¿Steve también te nos uniste?-preguntó Sheyla tímida.

-¿Le podrían decir que me quite la mano de los ojos…-en cambio Randy insistía en que quería ver.

-¿Y trajiste a Randy?-preguntó Liane-Uju, esto se pondrá bueno…-parecía ansiosa.

Al fondo de todo ese escandalo, Steve juraba escuchar frente a todo el escenario, los pasos del general Boyett ir y venir mientras daba un discurso casi bélico.

-Y gracias a familias como los Poo, es por lo que este país esta en decadencia y no acepta unirse a Al qaeda.-dijo con pasión convincente-Pero ustedes niños, tienen la oportunidad de servir y ser miembros útiles de esta comunidad, repitan después de mi…-y dio un espacio mientras los sonidos eran apagados-Yo trabajare para que South Park sea grande, para que toda esta horrenda nación piense en un mañana mejor.-todas las voces de los niños, incluida la de Gerald, hablaban al unísono, repitiendo como zombis al hombre-No habrá gente como Poo, que sean tan estúpidos como para dudar y oponerse a nuestro amado gobierno.-que los niños lo repitieran volvía aquello más tétrico.

-¿Qué rayos?-Carol parecía sorprendida, de no ser porque Steve presentía que si abrían los ojos se unirían a la horda de niños hipnotizados, entonces hubiera comprobado todo.

-Por el futuro en un mundo mejor.

-Por el futuro en un mundo mejor.-esta vez los niños lo decían con más fuerza que el mismo Trent.

-Porque mañana, seremos el futuro del país.

-Porque mañana, seremos el futuro del país.

-Y porque no nos intimidaran sus bombas, ¡Nosotros regresaremos con más bombas!

-¡Y porque no nos intimidaran sus bombas!-con el animo que lo decían los niños bien pudiese pensar que habían nacido solo para decir esa frase, todos y cada uno de ellos-¡NOSOTROS REGRESAREMOS CON MÁS BOMBAS!

-Por C & B.

-¡POR C & B!

La música de fondo se apago, la combinación constante de colores pareció disiparse, pero Steve no confiaba en abrir los ojos.

-¿Podemos…?-al parecer Sharon también estaba aterrada.

-Aun no.-dijo Liane-Si ven que nos levantamos después de esto…-se quedo callada.

-Muy bien niños, espero que hayan entendido que no importa lo que ocurra con nuestras vidas.-al parecer los niños ya escuchaban como maquinas cada palabra del general-Lo que importa es el progreso, y gente como los Poo no nos dejara progresar, ¿Qué hacemos con los que no dejan progresar?

-¡Matarlos!-gritaron los niños y niñas de la primaria como si fuera divertido.

-Excelente, ahora a la cuenta de tres, volverán a sus asientos, olvidaran todo esto y pensaran que acaban de ver una película de animalitos que hablan, ¿Aun les gustan esas a los niños no?-preguntó a alguien como si confirma algo, al parecer lo hizo-Y quiero que denuncien con su director a aquel que no moleste o lastime física y verbalmente a su ex enfermera Karen Poo, y su hijo, Stuart Poo.-dijo el hombre con toda facilidad-Una, dos y…Tres.

Al decir aquello fue como si toda la sala entrara en un modo aplaudir a la vez que sus jóvenes mentes dejaban el efecto del control mental.

-¡Ya o nos atraparan!-dijo Liane levantándose del asiento de golpe, Sheyla también lo hizo.

Las otras dos chicas y ambos chicos también se levantaron de golpe y comenzaron a aplaudir como el resto, pero con expresiones de terror en su rostro, excepto Randy, quien no aplaudía y solo miraba todo confundido como si no entendiera nada.

-Randy, ¿No te gusto la película?-preguntó entonces Gerald risueño, no parecía nada al chico que no quería hablar cuando habían entrado.

-¿Cuál película?

-Tu memoria es peor que la de Stuart.-dijo Gerald decepcionado-Ese cabeza hueca…

-¡Gerald!-le gritó Carol-Se más suave, acaba de perder a su padre ayer.-dijo Sharon consternada.

-¿Y a mi qué? Su problema.-dijo entonces Gerald cruzando sus brazos en señal de rechazo-Oh vamos, ¿No me digan que le tienen lastima a ese capullo?

-¡Es nuestro primo!-eso ni Randy se lo perdonó.

-Ojalá no…

-¡Tu tío murió ayer niño!-al parecer Steve también se encontraba furioso por esa actitud.

-Lo sé, divertido ¿Verdad?-dijo Gerald ganando una sonrisa honesta-No me malinterpreten, familia y todo eso, pero era un terrorista, quiso matar a tu padre Steve, ¿Qué enfermo haría eso?-dijo totalmente convencido-Para mí, que se pudra en el infierno.

Todos se le quedaron mirando, y este pareció también mirarlos como si una mosca muy rara les hubiera picado.

-¿Es que ustedes son retrasados? Silencio.-les ordenó Liane.

Pero era demasiado tarde, media sala había comenzado a girar sus cabezas para verlos de mejor manera, escuchando con atención su conversación. Steve sudó y golpeó en la cabeza a Randy.

-Tienes razón Gerald, ese idiota merecía morir.-dijo en voz muy alta.

-¡Ese es mi hermanito!-gritó orgulloso desde el otro lado un instrumentalizado Ike Stotch.

-Steve…-al parecer Sharon se asustó, pero este volteó con una sonrisa y le guiño el ojo-Steve… Pero él no merecía morir así, si era un hombre tan malo debió de haber vivido para que la policía pudiera sacarle información.-dijo ella no estando de acuerdo del todo con el plan.

-Sí, mis papas ya deben de estar hartos de hablar con esa sucia enfermera.-eso no pareció costarle mucho nivel de actuación a Carol.

Todas las miradas se relajaron y los niños voltearon nuevamente a hablarse unos a otros sobre lo grandiosa que había sido la función.

-¡TODOS USTEDES SON UNOS IDIOTAS!-gritó iracundo Randy-¡ERA MI TÍO! ¡GERALD! ¡EL TÍO DOUG! ¡ESTA MUERTO, MUERTO, MUERTO!-gritó a punto de soltar lágrima-¡¿CÓMO PUEDEN HABLAR ASÍ DE TAN BUEN HOMBRE SOLO POR HABER COMETIDO UN ERROR?!

Hubo un silencio general.

-Randy, eres un idiota.-le dijeron las cuatro niñas y Steve al unísono.

Al parecer esa conversación y gritería llego a oídos del general Boyett, el cual apreció al pequeño Stotch entre el grupo de niños que no se comportaba como el resto.

-Niños, parece que ese grupito de allá se ganó volver a ver la película.-dijo entonces el hombre-En una habitación aparte, el primero que traiga a uno de ellos ganara una recompensa de muah.-dijo lo último en francés.

-¡A por ellos!

-Oh diablos.-dijo Liane dándole un par de patadas a dos niñas que se acercaban a ella con velocidad alarmante y sacando un arma-¡Atrás!-y todos retrocedieron-Muy bien, Sheyla y yo nos iremos de aquí tranquilamente.

-¡Llévenos con ustedes!-exigieron Steve, Sharon y Carol; Steve tenía agarrado del brazo a un Randy llorando.

-Oh, no tengo tiempo para esto, esta bien.-dijo ella a la vez que los referidos y Gerald formaban un círculo entre ellas.

-No sé qué carajos les pase a ustedes seis, pero le entro.-dijo este animado cerrando el círculo.

Los siete integrantes de ese círculo se movían coordinados para con el paso de Liane, dando paso tras paso, incluso de espalda, pegados siempre a ella. Llegaron a las puertas del auditorio, sin que los soldados de enfrente se movieran y entonces todos se posicionaron detrás de Liane, las puertas estaban abiertas y no había nadie que les impidiera salir corriendo por el pasillo.

Y una vez llegaron a esa parte Liane dio media vuelta y comenzó a correr como si de un carro de carreras se tratase, el resto la siguió lo más rápido que les era posible.

Todo el auditorio salió en estampida corriendo hacia la dirección de ellos. Liane a conciencia de eso tomo un atajo hacia la salida principal de la escuela, una vez afuera se encontraron con varias patrullas de policías, pero todos estos se encontraban calmados, como si no supiesen lo que pasara, Liane guardó el arma y le dijo al resto que la siguieran.

-Hey niños, ¿A dónde van?

-A casa.-contestó Liane fingiendo inocencia, pero con prisa-Acaba de terminar la película y tengo unas ganas enormes de borrar todas mis fotos con ese asqueroso de Poo.-dijo ella causando una sonrisa en el policía.

-Está bien, pueden pasar.

-Gracias.-todos estos salieron corriendo por la calle, hasta perderse en la esquina de la avenida.

-Sí que los instrumentalizaron muy urgidos.-dijo entonces el hombre antes de mirar como toda la escuela salía en estampida-Tal vez el general se paso un poco esta vez…-tuvo que ceder el oficial.

-¡¿Dónde se fueron?!-gritaron varios niños amenazando a los policías, pero estos parecían consternados.

El general Boyett salió a paso lento por la destrozada puerta principal, con una sonrisa triunfante, al fin tenía la pieza ideal para provocar la caída de Butters Stotch para complacer al tipo que le había llamado por teléfono. Su hijo era un rebelde.

Los niños no tardaron en descubrir que de seguir a pie los encontrarían así que abrieron una alcantarilla y entraron todos adentro. Segundos después de haberla cerrado, por la esquina de la calle aparecieron varias patrullas pasando en modo vigilancia.

-Eso estuvo cerca.-tuvo que admitir Liane.

-¡¿Cerca?! ¡¿Cerca?!-gritó Carol molesta-¡No puedo creerlo, hace cinco minutos estaba bien, y ahora soy fugitiva de la escuela por no ver una película y estoy en las alcantarillas…!-gritó-¡Ja! Papi se va a poner muuuuuy feliz cuando nos capturen.

-¿Cuál de los dos?-preguntó Randy.

-¡Los dos!-gritó Carol-¿Qué les diré? ¿Qué les diré?

-Dejen de chillar, estamos cerca.-en cambio Liane los guio por el sistema de alcantarillado, con una linterna siempre mirando en busca de señales que pudiese reconocer.

-Yo creo que era por acá.-dijo entonces Sheyla.

-Sí, definitivamente estas…-dijo Liane mirando bien las marcas-Caminando a una trampa letal para Qaeda.-respondió la niña.

-¿Trampa letal?-preguntaron todos, menos Sheyla y la referida.

-Oh sí, olvide decirlo.-dijo entonces Liane-Fíjense por donde andan, hay muchas trampas letales que podrían acabar con nuestras vidas si las pisan.-dijo con tranquilidad-No las pisen.

Finalmente, ella les abrió una puerta decrepito que estaba especialmente escondida entre las paredes del lugar.

-¡¿Quién anda ahí?!-preguntó una voz ronca y nasal-¿Liane? ¿Sheyla? ¿Pequeñas estrellas?

-Sí, señor Tucker.-dijo entonces Sheyla-Trajimos algunos amigos.-dijo a la vez que el resto entraba.

-¿No vieron la "película"?-preguntó entonces el señor Tucker, un hombre calvo de cuarenta años, pelinegro. Cargaba un sombrero peruano a su lado, parecía que lo usaba para ocultar su cabello…Su falta de cabello.

-No.-respondieron al unísono.

-Excelente, entren, es hora de llamar a sus padres, claro, los que pertenezcan…El resto que se jodan.-dijo el hombre con indiferencia.

-¿Pertenezcan?-Steve estaba al punto del colapso no entendía nada de lo que ocurría.

-A la Resistance, claro está.

Continuara…

Na.-Capítulo de triple duración por la falta del fic durante 1 mes (Además que de igual manera hubiéramos avanzado esto mismo en 3 capítulos, pero quiero terminar cuanto antes este fic, a pesar de que ahora me gusta más que antes XD).

¿Creen que todo comienza a tener sentido? Oh, jejeje, esperen un poco y encontraran mi cap favorito "Respuestas letales". Espero que lleguemos rápido para no alargar. Y el siguiente cap es "Lo que un asistente sabe". Y sí, Dougie volverá pero los niños no.

No dire nada más, pero si les gusta todo este rollo que le monte a la historia de transfondo, amaran como todo ira tomando sentido a medida que pasen los capítulos, y si no recuerdan que rayos pasó en los primeros capítulos, leeanlos de nuevo, ahí hay muuuucha información que será de ayuda para resolver la trama.