Mejor no abriré su diario. Mañana cuando la vea le preguntaré personalmente, no quiero traicionar su confianza, aunque si no me explica nada me arrepentiré de no haberlo abierto, pero aún sin abrirlo, haré todo lo que este en mi mano para que confie en mi y me cuente que le pasa, y ya tengo una idea para eso.

-Tienes razón Plagg, no debo abrirlo. Hablaré con ella y hare que confie en mi pra contarmelo.

-Bien hecho -y tras decir eso Plagg volvió a la cama de Marinette.

-¿Tan cómoda es su cama? -me rio al verlo.

-Mucho más que la tuya seguro.

Me tumbo sobre la cama de Marinette. Realmente sí lo es. Tengo sueño... Deberia ponerme el pijama. Me levanto para buscar su pijama y una vez lo encuentro me propongo ponermelo hasta que caigo en que estoy en su cuerpo, y ella es una chica. No le gustaría que hiciera eso. Mejor lo dejo en su sitio y duermo con la ropa, no quiero que se enfade luego conmigo ni nada por el estilo. Vuelvo a la cama y para cuando me doy cuenta ya me he dormido.

(Marinette)

Suspiro. He de bajar al comedor ya. Me he puesto el pijama de Adrien ya que la mujer de antes me había dicho que me cambiara y bajara, aaí que eso he hecho. Busco el comedor por la casa y unos 5 minutos despues lo encuentro. Esta mansión es enorme, no me extrañaria perderme por aquí...

Entro al comedor y veo a Gabriel Agreste sentado en una esquina de la gran mesa, y el que asumo será mi plato de comida esta en la otra esquina, así que me siento ahí.

-¿Cómo te ha ido el día, Adrien? -la voz de Gabriel suena muy fría.

-Eh.. Bien, todo bien -respondo.

-¿Por qué has faltado a tu clase de esgrima?

-¿Eh? Yo... Tenía que hacer un trabajo para clase -comienzo a ponerme nerviosa. Todo va a salir mal...

-Nunca faltas a tus clases tengas trabajos o no. Me gasto el dinero en pagarte las clases privadas, así que has de asistir a todas y cada una de ellas sin falta, es todo por tu futuro -continúa hablando con un tono de voz extremadamente frío- hoy te lo dejaré pasar porque ha sido la primera vez. Pero que no vuelva a pasar nunca más.

-Vale, lo siento papá- digo.

-¿Papá? -pregunta eso extrañado y de repente esboza una pequeña sonrisa.

¿Será que Adrien no le llama papá...? Pero parece que al señor Agreste le ha gustado... Suspiro de alivio y sigo comiendo, al menos me alegro de que haya ido bien y ademas parece que su padre ahora está mejor...

Cuando acabo de cenar vuelvo a la habitación de Adrien tras despedirme de su padre y me tumbo sobre la cama.

-Tikki, cuando el padre de Adrien se vaya a dormir iremos a explorar un poco por la casa. ¿Vale?

-No deberías hacer eso -dice Tikki como... ¿nerviosa?

-¿Pasa algo? Estás extraña desde que hemos encontrado todo ese queso.

-Solamente no me gusta el queso -dice y se sienta sobre mi mano - ¿Entonces iremos a explorar?

Asiento y espero a que el padre de Adrien se vaya a dormir. Escucho una puerta cerrarse y después de eso nada más. Ya debe de haber ido a dormir. Me levanto de la cama y salgo de la habitación, buscando entre las diferentes habitaciones. Tikki entraba a todas las que estaban cerradas y me decía que había dentro. La mayoría eran habitaciones normales cerradas y ya. Suspiro.

-No encontraré nada.

-¿Buscabas algo? -me pregunta.

-Bueno... ¿Una casa tan grande tiene que tener secretos no? Aún falta un piso, vamos Tikki.

Subimos al último piso donde solamente hay una puerta, negra y muy grande. Intento abrirla pero esta cerrada. Tikki entra y la abre desde dentro. Entro y cierro la puerta detrás de mí. Está todo a oscuras y no se ve nada. Necesito luz...

De repente se abre el techo y muchísimas mariposas comienzan a volar por la habitación. Parece una especie de observatorio... Una mariposa se posa sobre mi nariz, así que la veo mucho más de cerca. En seguida me alejo y salgo del lugar, y corro hacia la habitación de Adrien.

-¡¿Has visto eso Tikki?!

-Sí...

-¡Eran akumas puros! No eran simples mariposas, eran akumas aún puros.

-Lo sé...

-¿Tikki que te pasa?

-Tenía una mala sensación desde que entramos a esta casa, una muy mala. El ver todo ese queso me había tranquilizado un poco pero esto me ha hecho entender todo...

-¡¿Insinuas que Adrien es Papillon?!

-No, Adrien no...

-¡¿Entonces?!

(Al día siguiente)

Corro hacia el punto acordado para encontrarme con Adrien. Esto no puede estar pasando... Tengo que volver a mi cuerpo y hablar con Chat Noir inmediatamente sea como sea...

-Buenos días Marinette -me saluda Adrien al llegar.

-Buenos días -le digo.

-Marinette tengo que preguntarte algo muy importante...

¿Qué? ¿Puede ser que haya descubierto mi identidad?

-¿A que se deben todas tus desapariciones repentinas en tu casa y las escapadas a escondidas?

Me quedo callada unos segundos, parpadeando seguidamente. ¿De qué esta hablando?

-Adrien... ¿De qué me estás hablando?

-Tus padres me preguntaron eso mismo ayer por la noche mientras cenabamos.

Ya lo entiendo. Todas las veces que salgo como Ladybug se han dado cuenta mis padres... ¿Y qué le digo ahora a Adrien?