El paisaje se había tornado oscuro, las nubes se acercaban amenazando con desatar una terrible tormenta. En medio de todo el caos él corría desesperado por encontrarla. ¿Dónde se habría metido? Sólo se había separado de ella un segundo, un segundo que fue más que suficiente para perderla de vista. Gritaba su nombre a pleno pulmón, le era igual quedarse afónico, le importaba bien poco quedarse mudo si al hacerlo consiguiera verla de nuevo. Era tan delicada cuando quería, tenías que estar pendiente de ella si querías protegerla, debías tener ojos de lince, carácter de tigre y una paciencia increíble. La lucha había sido surrealista, pero por fin lo había vencido, otro monstruo, otro desgraciado que había intentado robarle aquello que más quería, pero no, no se había salido con la suya, o eso pensó él.
Detrás de unas rocas pudo divisar la suave piel de su amor, su mano escapaba tímida tras unas rocas y debajo, debajo el resto de su cuerpo. Corrió como nunca lo había hecho, el corazón se le detuvo al pensar que quizás ella… ella pudiera estar… no. No lo estaría. Él no lo permitiría. Ahora entendía por qué el deslizamiento de la montaña había sucedido, por qué eso había favorecido que él acabara con ese brutal animal; ella lo había provocado, ella lo había hecho para ayudarlo, para como siempre, protegerlo. ¿Pero es que acaso no sabe que ella siempre es lo primero?
Al llegar hasta ella apartó con desesperación y esmero todos los pedruscos que atrevidos apresaban a su querida. Los quitó uno a uno, como si fuera una máquina de excavación, como si la costilla que tenía rota no fuera nada comparado con el dolor que estaba sintiendo al creerla muerta. Cuando estuvo despojada de cualquier peso, la vio tendida en el suelo, inerte, llena de heridas y magulladuras agarrando con fuerza la maldita cura, no era necesaria, él no la necesitaba si no la tenía a ella. Ella era mil millones de veces más importante, ella lo era todo y la cura, la cura ya no era nada. Con muchísima suavidad y con gran ternura la cogió con las manos y la acunó contra su pecho con miedo, con terror.
Otra vez volvía a tenerla entre sus brazos, es que no sabía no meterse en problemas, tenía que defenderlo, tenía que arriesgar su vida para salvar la de él. Nadie la podía controlar, era una chica terca, obstinada, atrevida e inconsciente. Esta vez era tan parecida a la de Jusenkyo, no podía creerse que estuviera de nuevo en una situación como esta. Akane no respiraba, eso no podía estar pasando, las cosas entre ellos ahora iban demasiado bien, todo era perfecto, no podía perderla, no ahora.
La agarró con más fuerza y la apresó contra su rostro, con sus brazos la rodeó y empezó a besarle la frente. Entre gritos le repetía que volviera con él, que no podía estar sin ella, que vivir no tenía sentido si no era a su lado. Las lágrimas mojaban la pálida cara de Akane, quien ya no era dueña de su cuerpo, quien no luchaba por inhalar algo de oxígeno, quien inmóvil no se había ni atrevido a despedirse de él. Ranma nunca había notado tanta angustia, tanta pena, tanta soledad. Acarició su pelo por última vez y delineó su aterciopelado rostro. No podía parar de llorar y repetirse cuán estúpido había sido por separarse de ella y sobre todo por no haberle dicho todo lo que siempre había intentado decirle. La amaba. Joder cuanto la amaba. Desde que se casaron todo había ido mejorando paulatinamente, todo había ido cobrando sentido, su amor, cuando creyó que no era posible, creció aún más y descubrió que ella era todo lo que siempre había necesitado. Pero ahora ya nada de eso importaba, ahora ella ya no estaría a su lado, ya no la vería envejecer, ya no cuidarían juntos a su familia, ya no heredarían el dojo, ahora ya nada tenía sentido.
- ¡Akane, joder despierta! – gritaba él arrastrado por la furia – No me dejes Akane, no puedes hacerme esto…
No se atrevía a soltarla, no quería separarse de ella, y si por él fuera se quedaría allí abrazándola por siempre.
- ¡Eres una terca insensata! Te dije que no te acercaras, que te quedaras escondida, pero tú tenías que hacer lo que te dio la gana. No puedo vivir sin ti Akane… no puedo.
- Ranma…- escuchó él de forma débil.
- ¿Akane? ¿Akane estás bien? – dijo incrédulo separándola de él para mirarla.
- Ran-ma… - volvió a oír esta vez un poco más fuerte pero extrañamente ella no abría la boca.
- ¿Cómo…? ¿Dónde estás Akane?
- Ranma… estoy aquí, estoy bien.
- ¡No estás bien Akane he sido un imbécil! Debía protegerte.
- Ranma estoy contigo.
- ¿Desde dónde me hablas? Akane mírame – decía él acunando su cara con sus manos de manera delicada pero cargado de frustración, no entendía nada.
- Mi amor, estoy bien, estoy contigo – repetía ella.
- Akane, no puedo, no puedo vivir sin ti, regresa.
- Ranma, Ranma ¡despierta! – gritó ella.
Él despertó.
Ranma abrió los ojos repentinamente y de golpe ahí estaba, sentado en su cama, sudando como un loco, su respiración exageradamente agitada y lo mejor de todo, su calor, el calor de Akane rodeando su cuerpo. Ella estaba abrazándolo fuertemente mientras intentaba calmarlo acariciándole el pelo, como si fuera un niño pequeño intentaba apaciguar su alterado estado meciéndolo. Su habitación, su cama, su esposa, todo había vuelto a la normalidad, todo había sido un estúpido y horrible sueño. Al percibir la realidad que lo rodeaba suspiró aliviado, reposó su rostro en el torso de su amada y la rodeó por la cintura sujetándola con fuerza para que nunca más la separaran de su lado.
- Ranma, sshht, tranquilo, está todo bien.
- Ak-Akane.
- Ha sido una pesadilla.
- Sí.
Ella se apartó de él y lo miró a los ojos profundamente, la luz de la luna iluminaba su mirada y él pudo ver en ella preocupación y ternura.
- ¿Soñabas en… Jusenkyo, en Saffron? – dudó ella quien se acurrucó entre las piernas de su marido, nunca habían hablado demasiado de lo sucedido allí.
- Sí, bueno, no, era lo mismo pero ya estábamos casados. Akane… no quiero que te pase nada – dijo acariciando el brazo de su esposa.
- Y nada me pasará tonto, ahora estás preocupado por el sueño.
- No, no lo entiendes, no quiero vivir si no es contigo Akane.
- Ranma… - decía ella sorprendida.
- Mira sé que no digo cosas que debería decir pero…
- No hace falta que las digas – interrumpió ella con suavidad.
- ¡Me arrepentiré si no lo hago! Ya lo hice en Jusenkyo, luego lo desmentí y ahora… ahora…
- Ahora no lo harás porque no es necesario, yo ya las sé tonto… ya sé lo que sientes.
- ¿Lo sabes?
- Claro, no soy idiota… Nunca te había visto tan asustado como hoy… y lo estabas por mi, por miedo a perderme.
- ¿Me prometes que no harás tonterías que pongan en riesgo tu vida nunca?
- No puedo prometértelo Ranma, moriría por ti.
- Y yo por ti Akane… pero… si yo muero por ti y tu por mi morimos los dos y ya no tiene sentido. Así que sólo puedo morir yo por ti, ¿de acuerdo?
- ¡Claro que no! Eso es muy egoísta.
- Oye, yo soy el hombre y yo tengo que…
- ¡No me vengas con esas cosas machistas! Yo no quiero vivir si no es contigo así que a callar.
- Te amo – susurró él de repente acariciándole el pelo diciéndolo sin pesar.
- ¿Qué, qué has dicho? – preguntó ella notando su corazón latir a mil por hora. Él escondió su mirada debajo de su flequillo sonrojado.
- Lo que has oído, no me hagas repetírtelo por favor – suplicó murmurando.
- Yo ahm – ella empezó a contener unas lágrimas de felicidad que traicioneras amenazaban con salir – ¡Yo también te amo Ranma! – acabó gritando agarrándolo con gran fiereza del cuello.
- Auch Akane, moriré antes de lo previsto si aprietas tanto – decía él ahogándose por el enérgico agarre.
La chica se separó de él aflojando sus brazos y sin pensarlo lo besó en los labios. Él le devolvió el beso y ya no hubo manera de frenarlos. En medio de la oscuridad la noche de Osaka era testigo de una gran muestra de amor entre dos chicos que tímidamente empezaban a reconocer sus cuerpos y sus deseos. Acababan de confesar sus sentimientos, por primera vez en años habían sido tremendamente sinceros y habían dicho lo que tanto tiempo estuvieron callando. Sus besos comenzaron tiernos, escondiendo una enormes sonrisas llenas de felicidad, pero poco a poco ambos necesitaron más.
Akane se colocó encima de Ranma, situó sus piernas a ambos lados de las caderas de su marido y posicionó sus manos en el abdomen del chico, que sin dudarlo acarició con delicadeza la espalda de la peliazul por debajo de su camisón. Delineó con firmeza y dulzura todos y cada uno de los rincones de la piel de su esposa, esa piel que tanto le pedía a gritos que fuera acariciada, que fuera tocada por él. Todo eso sin separar sus labios, no lo hicieron hasta pasado un buen rato, cuando Akane empezó a trazar un pequeño camino de besos que iniciaron en la comisura de la boca de Ranma y terminaron en su cuello. Lamió con cariño y pasión la bronceada piel del pelinegro, quien no pudo evitar gemir del placer. Oh Akane, tan dulce e inocente y cuantas cosas podía provocar en él, era increíble como podía marearlo con tan sólo una caricia, como podía excitarlo con tan sólo una mirada. Ella seguía ejerciendo su trabajo en el cuello del chico cuando él no pudo más y por primera vez acercó sus manos al busto de su esposa, lo pensó unos segundos y finalmente agarró su pecho con docilidad, con miedo a pisar ese terreno que hasta ahora se le había presentado como prohibido. Ella se sobresaltó, se apartó de él y él separó sus dedos rápidamente del lugar asustado esperando su castigo, sin embargo ella, con las mejillas teñidas de rojo asintió con la cabeza dándole permiso para seguir y temblando se acercó de nuevo a los labios de su amado. Ranma volvió a palpar los senos de Akane, disfrutó de ese momento suspirando aliviado y a la vez dominado por el deseo, tragó saliva y se atrevió a apresar con más fuerza de la debida el seno entre sus dedos. Akane expulsó un grito ahogado nacido de la sorpresa y del placer. No pudo reaccionar de otro modo así que mordió el labio de su esposo mientras su piel se erizaba. Ambos estaban disfrutando de todo lo que estaban viviendo, iban lentos, con calma, querían saborear todos los segundos de aquella nueva experiencia tan placentera como excitante.
La joven notaba como la habitación empezaba a calentarse, como necesitaba deshacerse de la ropa para no sudar, aunque ya era demasiado tarde para eso. Decidió comenzar por él y con rapidez y exigencia le quitó la camiseta de tirantes a su esposo quien asombrado por ese acto la acercó todavía más hacia él para poder sentir su cuerpo contra el de ella. Ella dio un respingo, igual que aquella noche en el sofá pudo sentir a Ranma, pudo notar su estado, pudo imaginarse todo lo que ella estaba provocando en él, y podía hacerlo porque por primera vez era consciente de todo lo que él le estaba provocando a ella. Un ardiente deseo visible en las miradas de ambos.
En esta ocasión no se asustó, en esta ocasión pensó que estaba preparada y que estaba dispuesta a seguir hacia delante. Ranma jadeó al ver que ella no se apartaba pese a ese incómodo bulto, al contrario se arrimaba más a él, así que cegado por el momento decidió morder con desmesura el contorno del hombro descubierto de su esposa, quien respondió con un fuerte gemido y agarró con fiereza su trenza.
Ranma respiraba agitado, se mordía el labio para frenar sus deseos, para apaciguar su fuego, pero cada vez le costaba más. En un rápido movimiento enganchó por la cintura a su esposa y la tumbó en la cama, para así colocarse él encima de ella. Apoyando sus codos en el colchón la miró de arriba abajo con admiración. Estaba despeinada, su rostro sudoroso y sonrojado, su pecho subía y bajaba deprisa debido a su alterado estado y su camisón estaba completamente arrugado.
- Estás hecha un desastre – le dijo con gracia casi en un susurro.
- Gracias – respondió avergonzada y enfadada girando la cara ¿en serio le había dicho eso ahora? Él rio por su contestación.
- Eres increíblemente sexy Akane – siguió él con una triunfal sonrisa atacando la boca la chica.
Entonces él no quiso seguir jugando más a eso, si querían estar en igualdad de condiciones había algo que lo estaba molestando sobremanera, esa estúpida tela, aquella vestimenta que le impedía observar aquello de lo que tanto se quejó él sin tener conocimiento, el pecho de Akane. Cogió con suavidad la parte inferior del camisón y lo fue subiendo lentamente, sabía que si ella no estaba de acuerdo lo frenaría cuando lo creyera necesario. Pasó cautelosamente por encima de las braguitas de Akane hasta dejar al descubierto su vientre, a ella cada vez le costaba más respirar, ¿estaría dispuesta a exponerse así ante los ojos de Ranma? Tenía miedo pero a la vez quería. Ya había dudado demasiado así que en un repentino golpe de valentía se incorporó, se sentó y se sacó el camisón quedando simplemente vestida con la parte inferior de su ropa interior. En aquel momento él pudo observarla plenamente, ella giró el rostro avergonzada, él dio un respingo, tenerla así de cerca, así de vulnerable, así de perfecta…
- Son… ¿son como las imaginabas? – preguntó de manera encantadora.
- Son… son perfectas.
No pudo contenerse y acarició con ambas manos su pecho, ella se tiró hacia atrás por inercia y reposó su espalda contra el respaldo de la cama. Ranma sabía como tocarlas, eso era seguro, Akane empezó a notar como el placer que eso le proporcionaba era distinto a cualquier cosa que nunca hubiera sentido, pero todo cambió cuando él se atrevió a ir más allá y sin previo aviso colocó su seno derecho en su boca. Ella le dio un golpe en la cabeza, eso no se lo esperaba.
- Perdón, no quise… - se arrepintió ella rápidamente.
- No, no, perdóname tú, fue demasiado pero no pude reprimirme – confesó él tímido.
- No me molesta que…que lo hagas, sólo me asusté. Si…sigue – pidió apretando sus labios.
Ranma no lo pensó dos veces y succionó con suavidad aquella parte de Akane que acababa de descubrir y que tanto le gustaba. Para ella era placentero, pero para él lo era aún más. Ella sujetaba con fuerza la espalda de su marido, ahogaba gritos de placer aunque de vez en cuando el nombre de su querido pervertido escapaba de su boca como si de un susurro se tratara. Arañó la piel del chico, cosa que no hacía más que calentar todavía más el ambiente. Inconscientemente ella empezó a bajar sus manos y las colocó en el trasero de Ranma, que al notarlo mordió el pezón de su chica y ella lo apretó contra él con furia. Parecía que ambos actuaban por inercia, ella sin darse cuenta había empezado a bajar el pantalón de su compañero, él estaba tan entregado a su actual labor que ni se enteró de ese pequeño detalle.
Los minutos iban pasando y el sol empezaba a ocupar el lugar de la luna, pero eso a ellos poco les importaba, Akane necesitaba probar de nuevo la boca de su esposo así que de manera un poco agresiva levantó su rostro y le dio un beso de aquellos que quitan el aliento, empezó a jugar ferozmente con su lengua, y las manos de ambos empezaron a moverse por voluntad propia, se acariciaban con tanta demanda que parecía que la piel les quemara. Era increíble ver como ya casi no había limites que vigilar, se revolvían entre las sabanas enrollando sus piernas y juntando sus cuerpos al máximo, no sabían cómo podría acabar aquello pero como siempre, no tenían prisa.
Bueno, ellos no tenían prisa pero Yumiko y Natsuki sí, habían quedado con la peliazul en su apartamento para poder ir al hospital de Osaka a hacer una práctica obligatoria, así que tal y como habían pactado a las 6:30h de la mañana ellas se presentaron en la puerta de su amiga con una bolsita de bollos en la mano.
DING DONG
Ranma y Akane no hicieron caso a ese estúpido sonido, ellos estaban en medio de algo mucho más importante que un maldito timbre. Siguieron degustando sus cuerpos cediendo a aquellos deseos que hasta ahora se habían reservado para ellos mismos.
DING DONG
La peliazul reaccionó ante ese segundo intento, miró de soslayo el reloj de la mesita de noche y gritó al verlo. Ranma ni se percató, él siguió besando la piel de su amada, no se dio ni cuenta de que había bajado hasta estar trazando con sus labios el vientre de su esposa, quien en un tierno acto cargado de amor al ver la desesperación de su marido aferró sus manos a su rostro y le dio un tierno pico que a él lo desconcertó, la miró como un cachorrito desatendido y ella le sonrió. Definitivamente entendió lo que le estaba diciendo, por hoy había sido suficiente.
Se apartó de ella y se tapó con las sábanas, una vez más calmado mostrar aquello era bastante vergonzoso.
Ella se levantó rápidamente y empezó a vestirse.
- ¿Qué pasa? – preguntó el desorientado, ¿a qué venían esas prisas?
- ¿No lo has oído? Natsuki y Yumiko ya están aquí, son casi las siete Ranma.
- ¡¿Las siete?! – preguntó él alucinando.
- Aha… tengo que irme a la práctica.
- Pero… pero eso significa…
- Sip, que hemos dormido tres horas.
- Uhm – dijo él frotándose la frente.
- Pero ha valido la pena ¿no? – bromeó ella guiñándole un ojo a su chico quien de repente era el hombre más tímido del mundo. Rojo como un tomate escondió su cabeza debajo de las sábanas. – Que tonto eres, hace un momento no eras tan vergonzoso – soltó Akane entre risas.
- La tonta eres tú – dijo él sin mirarla, escondido como un fantasma.
- Nos vemos luego.
- Hasta luego – se despidió él.
- Ranma ahm… te…
- ¿Si?
- Te veo a las ocho para cenar.
- Ah, bien. ¿Pasa algo más? – dudó él sacando sus ojos para verla.
- No, nada, déjalo, que tengas buen día – dijo y se fue cerrando la puerta.
Ranma no entendió, pero como un hombre feliz se estiró de repente contra el colchón y abrazó la almohada como una niñita enamorada, esa había sido de lejos la mejor noche de su vida. Por fin había descubierto donde tenía la peca Akane, y vaya si lo había comprobado bien. Aunque la pesadilla inicial aún le molestaba un poco, entendió que todo venía dado por el amor que sentía por su chica y por la proposición de Ukyo y la cura, desde luego Akane era lo que él necesitaba para ser feliz, la cura no tenía ninguna importancia si no compartía la alegría de deshacerse de la maldición con su esposa.
Finalmente todo había terminado bien, por fin había podido decirle que la amaba, por fin… había dicho… que…la… ama…ba. ¡AH! ¡Le había dicho que la amaba! Se incorporó en la cama con los ojos casi desorbitados.
-Tranquilo Saotome, tranquilo, todo ha ido bien, ella también te ha dicho que te ama… No has hecho el ridículo, y no eres menos hombre por haberlo hecho, no, al contrario… hoy más que nunca eres un hombre entre hombres – rio como un loco ante su elocuencia rememorando los besos de su amada.
Él sólo se fue calmando y sin quererlo se volvió a quedar dormido.
Akane y sus amigas ya estaban sentadas en el tren, tenían media hora de camino y la peliazul no había podido disimular esa estúpida sonrisa que sabía que la delataría tarde o temprano. Sus compañeras iban hablando de sus cosas y ella no les prestaba la más mínima atención, cómo hacerlo cuando el insensible de Ranma Saotome te había dicho que te amaba. La sonrisa que hasta entonces iba luciendo se alargó desmesuradamente y el brillo en sus ojos creció hasta emitir luz propia al pensar en aquello. Ya no había ninguna duda, claro que sabía que él la quería, lo había demostrado mil veces, en Jusenkyo, en Ryugenzawa, cuando accedió a casarse con ella, cuando la besaba… siempre que la besaba podía percibir aquel amor que él le profesaba. Pero es que el inútil de Ranma, aquel que siempre la había liado cuando abría la boca por fin se había sincerado verbalmente, este era sin ninguna duda el mejor día de su vida.
- Ranma y Akane se esconden en el baño se besan un rato y se meten mano – cantaban sus amigas para llamar la atención de su compañera – Ranma la lame, ella lo muerde la pasión que desatan no se detiene.
- ¡Akane! ¿Estás aquí o qué? – gritó Natsuki desesperada.
- Perdón, perdón chicas. ¿Qué decíais?
- Te hemos dedicado una canción sobre vuestra sesión de magreo en el baño del sábado por la noche y tú no nos has hecho ni caso.
- Oh ¿aún estáis con eso? Ya han pasado seis días – dijo tapándose el rostro con las manos fastidiada, llevaba escuchando la cancionciota cada día.
- Es que fue tan divertido, tenemos que salir más a menudo, además te soltaste con Ranma, todo fue bien.
- Lo malo es que seguro que ahora tienen vergüenza de verse y ni se dan un beso en la mejilla – siguió Yumiko, Akane no pudo reprimir reírse de aquello que acababa de oír, si ellas supieran pensó.
- Nos estás escondiendo algo… Akane-chan… ¿qué nos escondes?
- ¿Yo? ¡Nada!
- Claro que sí, ¡has hecho algo con Ranma-kun cochina!
- Os digo que no – repitió sonrojándose.
- Akane por favor, tienes que contárnoslo.
- Pues…
- ¡Que lo cuente, que lo cuente!
- Ranma me dijo que me ama.
- ¿Qué? ¡Eso es incluso mejor que que te hubiera comido las tetas! – gritó graciosa Natsuki.
- Bueno, y eso también – confesó Akane cubriéndose la cara con los dedos dando pataditas con las piernas.
- ¡Ahhh! ¡Felicidades! – decían sus amigas alegres por ella.
- Gracias chicas, creo que nunca había sido tan feliz… él no lo ha dicho obligado, ni lo he forzado, le ha salido de dentro… sé que es muy tímido para esas cosas y lo ha dicho como si nada, lo siente de verdad… y yo… - empezó a llorar de la emoción y sus amigas enternecidas la abrazaron con fuerza.
- Nos vas a hacer llorar a nosotras.
- Es que… es-estoy… muy… feliz – decía entre sollozos, Yumiko y Natsuki se unieron a ella.
El revisor pasó por su lado para comprobar que ellas habían pagado el billete de tren, sin embargo decidió pasar de largo pues se encontró con tres locas que lloraban y reían a la vez mientras se abrazaban.
Ranma llegó tardísimo a su primera clase, de hecho ya estaba terminando cuando entró. Yû e Izumi lo miraron extrañados, siempre llegaba un pelín tarde, pero nunca tanto, y nunca con unas ojeras como las que traía esa mañana. Cuando el profesor marchó, no sin echarle bronca antes a Saotome, sus amigos se acercaron a él algo preocupados.
- Ranma-kun ¿qué te pasa? ¿No has dormido? Pareces muy cansado, quizás te quedaste hasta tarde haciendo el trabajo de psicomotricidad…- preguntaba Izumi inquieta.
- ¿Trabajo de qué? – gritó él luchando por levantar sus párpados, él necesitaba sus ocho horas de sueño.
- Tío… te has ol-olvidado del trabajo más importante del trimestre.
- Ah uf, pues se me olvidó sí… arg… - dijo golpeando su cabeza contra la mesa.
- ¿Pero entonces qué pasó? ¿Fue por Akane?
- Bueno… puede…
- ¿Peleasteis?
- Eh, ah, no… justo lo…lo contrario – respondió él enrojeciendo. Yû e Izumi se miraron y se taparon la boca rápidamente queriendo acallar un grito de emoción – no os ilusionéis… no fue "eso" pero bueno… hice algo parecido a declararme…
- ¡Ranma-kun! – gritó Izumi mientras lo abrazaba – No me imagino lo feliz que debe estar Akane-chan.
- Ya era hora tío – dijo el grandullón chocando los cinco con su amigo – me alegro por vosotros. Deduzco por tu sonrisa de idiota que no te rechazó – continuó él bromista.
- No, no, qué va… es más, respondió muy bien – finalizó Ranma guiñando un ojo triunfalmente.
- ¡No digas esas cosas! Vas a hacer que me ponga colorada… con lo tímido que eras para estas cosas al principio de la carrera y ahora mira… contándonos tus intimidades, puede que suspendas algunas asignaturas, pero como marido creo que has aprobado con creces – dijo su amiga entre risas.
- Oye… y vosotros dos… - señaló él a sus compañeros mirándolos de manera cómplice.
- ¿No-nosotros?
- Sí, aquí hay algo raro… y para que lo vea yo que soy un despistado para estas cosas…
- Pues… bueno… después de la fiesta del sábado… Yû-kun me acompañó a casa y bueno, pudimos hablar de muchas cosas, hablamos de Jin, de lo que sentíamos y decidimos… decidimos ir poco a poco y ver cómo nos iría si estuviéramos juntos. Esta noche… tenemos una cita – explicaba la pelinaranja contenta, el grandullón se limitó a asentir con vergüenza, su timidez seguía siendo extrema.
- Vaya me alegro chicos.
- Gracias. Por cierto ya tengo mi vestido de gala para el sábado – continuó Izumi.
- Creo que Akane va esta tarde con sus amigas. ¿Tú cómo vas a ir Yû?
- Yo-yo llevaré un traje negro.
- Eso es excesivo jaja, no creo que debamos ir todos de gala…
- ¡No nos quites la ilusión! Seremos como actrices y actores de prestigio.
- Por cierto, debo avisaros de que mis padres y la familia de Akane… están un poco locos.
- Ranma-kun, ya hemos visto lo disparatada que es vuestra vida, nos esperamos de todo ya jaja.
- Bueno yo aviso…
Después de una pesada práctica en el hospital donde se dieron cuenta de cuantísimo trabajo implicaba ser enfermera, las chicas se fueron de compras para poder conseguir el mejor vestido de gala que jamás se había visto para la fiesta de cumpleaños de Ranma. Desde que en el bar Nabiki propuso que fuera un aniversario celebrado por todo lo alto como si de los Oscars se tratara, las muchachas no habían dejado de ojear revistas para ver qué tipo de vestido querrían escoger. Akane lo tenía claro, quería uno de corte sirena, con los hombros al descubierto, largo y bastante liso, no le gustaban las cosas recargadas así que prefería uno que tuviera pequeños detalles bordados o cosidos, a poder ser rojo o azul marino. Sus amigas en cambio querían algo pomposo, decían que pocas veces uno tenía la oportunidad de vestir así, por lo que decidieron gastarse el dinero que hiciera falta, además así ya lo tendrían para futuras ocasiones.
Entraron a una boutique donde las tres se volvieron locas, empezaron a correr de un lado para otro buscando el vestido perfecto. Había de todos los colores y de todos los estilos, era increíble la gran cantidad de variedad que allí se podía encontrar. La peliazul se probó dos, uno era dorado con escote de barco y algo recargado para su gusto, pero la verdad era que le quedaba genial, era ajustado en la cintura y su figura lucía realmente hermosa. El otro era azul marino, como el que ella se había imaginado, un poco más ajustado de lo deseado pero igualmente precioso. Una dependienta vio que la chica no acababa de decidirse y fue a ayudarla.
- Buenas tardes señorita, ¿puedo ayudarla?
- Verá, me gusta este azul pero creo que queda un poco largo.
- No se preocupe, ahora mismo puedo tomarle las medidas y en un par de horas lo tendríamos listo.
- Eso sería perfecto, gracias.
Una vez el sastre hubo hecho su trabajo la peliazul fue a buscar a sus amigas que estaban en los probadores con ocho vestidos cada una.
- Chicas ¿os queda mucho? – preguntó Akane.
- Un poco, hay tantos donde escoger.
- Jaja menos mal que lleváis días mirando vestidos – dijo con ironía.
- Señorita – intervino la dependienta – ¿mientras espera a sus compañeras por qué no se da una vuelta por la segunda planta? Allí tenemos vestidos de novia, a las jóvenes como usted les encanta mirarlos – dijo con una sonrisa.
Akane la miró y le devolvió la sonrisa, sin embargo no se atrevió a decirle que ya estaba casada. Subió y se encontró rodeada de un paraíso de tela blanca. Seda, tul, encaje, todo relucía y brillaba. Se acercó a los vestidos y los miró con cierta melancolía, recordó la primera vez que se vio vestida de novia, ella no había aceptado, ella fue vestida a la fuerza. Llevaba un traje japonés tradicional, rememoró como pese a su disconformidad se sintió cómoda con ese blanco kimono, un precioso shiramuko muy parecido al que su madre vistió el día que se casó con Soun.
La segunda vez que casi se casa ella misma optó por un vestido occidental, pomposo, recargado, muy rococó con el cual accedió a casarse con el inmaduro de su prometido quien por aquellos entonces aún era demasiado orgulloso y vergonzoso como para aclarar lo que había dicho en Jusenkyo. Sin embargo nada salió como ella esperaba, ese día acabó siendo recordado como el de la boda fallida. La fatídica boda fallida. Después de eso creyó fervientemente que jamás volvería a intentarlo, que no tenía sentido seguir persiguiendo ese sueño de tener una boda perfecta, preciosa. Pensó que nunca se casaría con Ranma Saotome.
Y finalmente a la tercera se casó. No fue una boda espectacular, al revés fue algo tan simple como firmar los papeles que la unirían a Ranma de por vida, y para ella en ese instante no había nada mejor que aquello. De una simple firma nació algo que hizo que su felicidad aumentara a diario. Llegó a convivir con su amado y eterno prometido, aprendió cosas de él, se enamoró aún más de él y si le preguntaran si querría cambiar algo, ella respondería que no cambiaría nada de lo que había vivido con él desde entonces. Amaba a Ranma Saotome y él a ella, ahora ya no había nada que le indicara lo contrario, así que con una sonrisa que parecía no desaparecer en todo el día empezó a mirar vestidos de novia con cariño, recordando lo que esos ocho meses de casada le habían aportado y como había cambiado su relación con su amado marido.
- ¡Akane! Al fin te encontramos. Ya tenemos nuestros vestidos.
- Oye Akane-chan ¿por qué estás mirando vestidos de novia?
- Oh la dependienta me dijo que me entretuviera por aquí mientras esperaba a las tortugas de mis amigas.
- Ah, y qué, ¿te gusta alguno?
- Jajaja, este es precioso, pero yo no lo necesito para nada – dijo con gran satisfacción.
- Claro que no señora casada jaja. Ay Akane-chan, a veces me pregunto cómo debe ser estar tan enamorada como tú…
- ¡Oh callaos! – gritó sonrojada – Y ahora enseñadme qué os vais a poner.
Las chicas habían tardado tanto en encontrar su vestido que incluso el de Akane ya estaba listo, fueron a un par más de tiendas y finalmente a una cafetería a tomar algo, estaban reventadas de tanto andar así que decidieron ir allí para descansar. Hablaban de manera distraída del regalo que Akane había escogido para Ranma cuando vieron a Izumi entrar al local un poco agitada.
- ¡Izu-chan! – gritó la peliazul al verla.
- Akane-chan, ¿qué haces aquí?
- Hemos ido a comprar cosas para el cumple de Ranma y ahora descansábamos un poco.
- Ay qué suerte, chicas, esta noche tengo una cita con Yû-kun, y ah uhm, no sé creo que debería llevar algo… haremos una especie de picnic en el parque de detrás de la uni, y yo no sé cocinar, soy un desastre, bueno ya lo sabéis tanta hiperactividad me impide concentrarme en los ingredientes, bueno Ranma-kun me ha dicho que algo parecido te pasa a ti ¿no Akane-chan? – Akane levantó una ceja mientras una gota de sudor le caía por la sien, maldito Ranma – bueno total, que me enrollo y me voy por las ramas. ¿Me ayudáis a escoger un pastel para él?
- Oh, sí claro.
- Vale bien, voy a comprar 4 trozos y escogemos el mejor.
Todas las chicas se miraron con una enorme sonrisa en sus caras ¿había algo mejor que una cata de tartas? Izumi estaba realmente nerviosa, ella sabía que Yû era el chico perfecto para ella, pero parecía que el joven quería tomárselo con calma, ella lo entendía por supuesto, le había explicado todo su pasado con Jin y comprendió que debe ser difícil separarte de alguien con quien supuestamente ibas a casarte en un futuro. Los lazos que unían a Jin y Yû eran muy fuertes, pero eso era una amistad que se confundió con amor, ella estaba segura de que no era el mismo caso, desde el primer día que vio al grandullón sintió una gran atracción hacia él, tan tímido y amable pero con una apariencia tan grande y ruda, era una mezcla muy divertida.
Entre todas escogieron el mejor pastel, una tarta de chocolate con un relleno de vainilla con fresas. La pequeñaja la compró y Akane y sus amigas salieron del lugar con muchas bolsas en las manos. La pelinaranja se fue corriendo a vestirse para la cita mientras las otras chicas se encaminaban hacia la parada de autobús, de camino allí en una floristería vieron a Yû sudando la gota gorda mirando como un loco todas las flores.
- No me digas, escogiendo un ramo para Izu-chan – dijo detrás suyo Akane.
- Oh, Ak-Akane-san, sí ¿cómo lo…?
- Una chica sabe esas cosas – dijo haciéndose la despistada.
- ¿Cuál creéis que le gustarán? No sé na-nada de flores… - decía apenado el chico.
- Mmm, pues a mi siempre me han gustado las Aster Tataricus pero creo que para una cita es mejor algo más romántico como el tulipán blanco.
- Gra-gracias, estoy algo nervioso por todo esto de la cita…
- Todo irá bien Yû-kun.
Akane pensó que eran una pareja de lo más encantadora, deseaba que las cosas fueran bien para ambos, desde fuera eran la pareja perfecta, ojalá Yû dejara ya atrás todo su pasado y se decidiera a iniciar un futuro con la pequeña del pelo naranja.
Las ocho se acercaban y Akane había quedado a esa hora para cenar con Ranma, normalmente ella cocinaba y cenaban juntos cuando él regresaba del gimnasio, pero en esta ocasión él sería el que prepararía la comida pues ella había quedado con sus amigas. Las chicas llegaron a la parada del autobús, rápidamente llegó el que llevaba a Yumiko y Natsuki y ambas se despidieron de su amiga. El de Akane llegaría en tan sólo cinco minutos. Mientras esperaba empezó a mirar una de las bolsas, la que escondía el regalo que tenía preparado para su marido, para su cumpleaños. Esa noche había descubierto muchísimas cosas, y una de ellas era que intimar con Ranma era algo que nunca creyó posible y que empezaba a arrepentirse de no haber hecho mucho antes. Miró la bolsa y se sonrojó al instante ¿se atrevería a dárselo? Esperaba que sí, tendría que armarse de valor, pero estaba lista. Mientras pensaba en cómo darle la sorpresa notó como alguien le colocó la mano en el hombro, ella se giró despacio y se sorprendió al descubrir unos conocidos ojos azules mirándola con intensidad.
- Akane…
- ¿Shi-Shinnosuke? ¿Qué haces aquí?
- Vine a la universidad a dar una charla sobre la función curativa del musgo de animales centenarios.
- Oh vaya, ¿a la de Osaka?
- Sí.
- Ranma y yo estudiamos allí.
- ¿Ranma?
- Sí ¿no lo recuerdas? Él es mi… ahora es mi marido.
- Oh, vaya, felicidades…
- Gracias ¿Cómo estás? ¿Cómo está tu abuelo?
- Bien, qué… qué te parece si vamos a cenar tú y yo. Hace mucho que no nos vemos.
- Ahm, hoy no puedo Shinnosuke.
- ¿Mañana?
- Mañana vamos a Nerima…
- Vaya yo me marcho mañana por la noche a Ryugenzawa.
- Puedes venir a cenar conmigo y con Ranma si quieres – ofreció la peliazul con una amplia sonrisa.
- Preferiría no estar con tu marido si no te importa…
- Está bien, podemos tomar algo y luego iré a casa. Deja que llame a Ranma para decírselo.
Akane miró a Shinnosuke, puede que él no lo recordara pero en Ryugenzawa él se le declaró dos veces, y haberse ido así con Ranma dejándolo allí con su abuelo le sabía mal. Hacía mucho tiempo que no sabía de él y la verdad es que quería saber cómo le habían ido las cosas, a él y a su entrañable abuelo. Decidió buscar una cabina para poder explicarle a su marido que llegaría un poco tarde, sabía que se pondría celoso, lo hizo en su momento y seguro que volvería a hacerlo, pero ella quería ser una buena amiga también, y por supuesto que podía tener amigos hombres, y Shinnosuke le había salvado la vida, seguro que él lo entendería.
- ¿Diga?
- Hola Ranma.
- Akane… ¿Có-cómo van las compras? – preguntó nervioso, era la primera vez que hablaban desde la declaración y la sesión pasional en la cama.
- Bien, bien, llamaba para decirte que llegaré un poco tarde – dijo enredando el cable del teléfono nerviosa.
- Ah, tranquila, ahora empiezo a cocinar – dijo con alegría.
- Oye Ranma…
- Akane… - interrumpió él – hay algo que no puedo quitarme de la cabeza.
- ¿Qué pasa?
- Está en la derecha…
- ¿Cómo?
- Tu peca, está en la derecha.
- ¡Eres un tonto! No hables de esas cosas – gritó ruborizándose.
- Jajaja lo siento no pude callarme. Bueno dale recuerdos a Yumiko y Natsuki.
- La cosa es que ellas ya se han ido… pero me he encontrado con alguien.
- ¿Con quién? – preguntó levantando una ceja.
- Ahm con Shinnosuke, vamos a ir a tomar algo y vendré rápido a casa.
- Shinnosuke… te has encontrado con Shinnosuke.
- Sip…
- Vas a ir con él, de hecho, me dejas a mi aquí para ir con él – comentaba visiblemente dolido.
- Bueno… será un rato Ranma, no estés celoso.
- Claro que no, por qué ponerme celoso porque salgas con el chico por el que me pegaste y te enfrentaste a un dragón de ocho cabezas.
- ¡Le debía la vida! Y por cierto, te recuerdo que allí salté a la boca de ese bicho por ti.
- Está bien, dale recuerdos de mi parte.
- Gracias por comprenderlo Ranma, no será mucho rato.
- De acuerdo, adiós.
- Adiós – se despidió un poco apenada, sabía que si hubiera sido al revés, si él hubiera hecho lo mismo con Shampoo se hubiera molestado.
Pero esto era distinto, después de lo que había pasado esa noche ya no tenían por qué pelear por esas pequeñas tonterías. Tomó un té helado con el chico de ojos azules mientras le contaba todo lo que había pasado en ese tiempo que no se habían visto y él hizo lo mismo. Pasada una hora y pico ambos decidieron despedirse y Akane corrió hacia su casa. Tenía un poco de nervios por si su esposo seguía enfadado, pero como mínimo ahora sabía algo que no fallaría, podría pedirle perdón y darle un tierno beso para que él la perdonara rápido, desde hacía unas semanas sus peleas tenían rápida solución.
Abrió la puerta del piso y no vio a su chico por ningún lado, tras mucho buscar encontró finalmente una nota en la encimera de la cocina.
Akane,
He decidido ir para Nerima ya, mañana es la fiesta de cumpleaños y he pensado que era mejor que fuera hoy para allí a ver si mi madre necesitaba ayuda en algo o si por lo contrario están tramando algo indebido.
Te he dejado la cena en la nevera y los billetes del tren para mañana en la cajonera.
Te...
Tuyo,
Ranma
Akane notó una punzada en su corazón al leerla, ¿estaría él enfadado con ella?
CONTINUARÁ
…..
Papapaaam lo dejamos aquí por hoy para prepararos para el último capítulo. Last Chapter.
¿Os ha gustado este? Espero no haberos asustado al inicio… Ay, a mi me encantó escribir la parte romántica, llamadme cursi si queréis XD
La declaración llegó sin previo aviso, papum, así es como creo que saldría de Ranma, sin presión por parte de nadie. Y Akane por fin se lanza a la piscina, si es que cuando haces pop ya no hay stop XD
Bueno, espero vuestros comentarios con ansias, ahora más que nunca ya que queda sólo un capítulo, que será publicado el próximo martes si todo va según lo previsto :)
Gracias, gracias, gracias a todos por seguir leyendo esta historia, por comentarla, por esperar las actualizaciones, por haber estado allí durante los 23 capítulos.
Aquí van las respuestas a vuestros comentarios tanto de los capítulos 22.1 y el 22.2, si comentasteis en los dos lo he unido :P
¡ABRAZOS ENORMES PARA TODOS!
Reviews del 22.2:
Sofia Saotome: ¡Sofia bonita! Gracias por seguir comentando la historia, qué ilusión me hizo leer que cada vez que demoro en publicar vuelves a leer los capítulos, aix gracias. Seguro que tarde o temprano encuentras a esa persona especial con quien compartir la vida, mira a Mousse la encontró sin quererlo jaja, o a Ranma y Akane, son el claro ejemplo de que nunca sabes dónde encontrarás a tu media naranja. ¡Abrazos!
xandryx: ¡Paula querida! Ya había visto que se te había cortado el comentario en el anterior capítulo, arg eso da mucha rabia :( de todos modos, si quieres decir algo más sabes que esperaré con ganas tus palabras, me encanta saber qué opinas del fic :)
Como me alegra que aquí sigas, pese a que sea mala y deje a Ranma con ganas jaja… ya ves que no todo está tan oscuro para el muchacho, ¡Akane se decidió! Ahora toca esperar a ver si la cosa sale bien o qué… pero por hoy ya ha tenido una buena sesión de calentura XD
¡Un mega abrazo amiga!
afrika: ¡Hola! Uo me alegra que creas que ese fue el mejor capítulo de todos, lo pasé muy bien escribiéndolo la verdad XD ¡Deseo que te gusten estos dos capítulos! ¡Abrazos!
Ishy-24: ¡Hola Ishy! Me alegra mucho que encontraras la historia y te gustara :D Como bien dices Ranma y Akane cayeron rápido por el alcohol jaja, bueno era su primera borrachera, se lo perdonamos :P Entiendo que te cueste ver a Kasumi con otro que no sea Tofu, a mi también :( pero siguiendo con la historia de Rumiko quise dejar a Tofu desaparecido ya que nunca supe donde fue jaja. Muchas gracias por comentar, ¡Un abrazo!
ELISA LUCIA V 2016: ¡Hola Elisa bonita! ¿Cómo andas? Pues respondiendo a tus dos reviews, como viste sí, el alcohol levantó la parte pasional de Ranma y Akane que como adolescentes corren a esconderse al baño XD Y luego bueno, pues Akane confiesa que tiene una peca ahí :O En cuanto a Tofu jaja debes tener razón, pobrecillo como no se dé prisa en volver del retiro espiritual este Kasumi se irá con otro… ¡Un beso!
Ana Gabriella: Ohh Ana Gabriella, gracias por comentar, me alegra que el último capítulo te impactara :) Gracias por haber seguido la historia hasta su fin, espero leerte ni que sea en el final para ver qué opinas :) ¡Saludos!
Guest: ¡Hola! Oh muchísimas gracias por tu comentario, créeme que me está dando mucha pena a mi también que termine… puede que lo hinche a epílogos con el tiempo XD, ¡saludos!
Josseline Meja: ¡Hola Josseline! Muchísimas gracias por pasarte a comentar, me alegra mucho que te guste la historia :) ¡Nos leemos, saludos!
Serenitymoon20: Hoy vengo dispuesta a responderte a las dos reviews que te debo, la de los dos últimos caps :) muchas gracias por seguir comentando :) Por fin pudiste ver que Shampoo regresó a por Mousse, pero él ya ha empezado a ver que la amazona no se ha portado demasiado bien con él y que hay otras chicas capaces de hacerlo feliz :O ¿se dará por vencida Shampoo? Como dijiste Mousse y Nanami se pueden complementar muy bien :) ¡Un abrazo!
Mia: ¡Hola Mia! I know, I know, jajaja cuando quise juntar a Kasumi con Tomohisa supe que no gustaría a todo el mundo XD Pero es que en el manga desaparece Tofu… creí que Tomo tenía ciertas similitudes con el doctor y que haría muy buena pareja con la Tendo, lo veo demasiado bonachón como para Nabiki XD ¡Un abrazo!
Frankie Marin San: ¡Hola Frankie! Ay yaa, me da tanta pena terminarlo pero es que me ocupa muchoo tiempo y necesito un tiempecito para terminar ciertas tareas importantes XD Me alegra que te hiciera gracia el último capítulo. ¡Saludos!
nancyricoleon: ¡Hola Nancy! Me alegra saber que te gusta la historia :) Espero que también te guste el final y puedas leerlo, ya queda muy poquito. ¡Un abrazo!
: ¡Hola! Como me alegra oír eso, espero que sigas disfrutándolo hasta el final, ¡saludos!
JHO: ¡Hola! (Siguiendo lo que dices de que aunque ocupara 14.000 palabras a ti te estaría bien) A mi me pasó que al leerlo del tirón, cuando llegué al final había olvidado qué ocurría al principio, imaginé que a vosotros también os pasaría, igual es cosa mía, mi memoria no da para mucho, por eso preferí dividirlo en dos. Jajaja no me había fijado que los cuerpos parecen rectángulos con brazos en el anime, pero sí que coincido contigo en que en el manga puedes ver mejor el desarrollo personal y sobre todo en su relación, en el anime es bastante limitado por no decir inexistente. Antes de recibir otro latigazo seguiré escribiendo :P ¡Saludos!
Yahiko Saotome: ¡Hola Yahiko! Ohh me alegra que el fic te sirva como distracción de tu rutina universitaria, sé lo exigente que puede llegar a ser, así que te deseo suerte en los próximos exámenes :) La verdad es que finalmente me estáis convenciendo y creo que sí haré una segunda (e incluso tercera) parte del one-shot Aster Tataricus. Muchísimas gracias por animarme a ello y por seguir leyendo este fic, ¡Un abrazo!
litapaz: ¡Hola! Uo, una segunda temporada de esta historia no me parece mala idea, necesito un descanso y por eso terminará en dos capítulos (bueno ahora ya en el siguiente) pero puede que cuando haya terminado todos los otros proyectos que tengo pendientes regrese con una segunda parte, me encantaría :) Jajaja, la verdad es que Akane debería aprovechar mejor el acceso al cuerpo de Ranma… aunque parece que ha mejorado mucho. ¡Un abrazo!
Akai27: ¡Hola Akai27! ¿Cómo estás? Ay tienes que decirme tu nombre, que así es menos personal, supongo que ya lo viste pero por si a caso, soy Eli, encantada :) Espero tus comentarios siempre con muchísimas ganas, porque me encanta como detallas todo y te fijas en los pequeños detalles, incluso en cosas que igual yo he escrito inconscientemente y cuando tú lo comentas pienso, ay tiene razón jaja. Tanto me gustan que pensé que escribías súper bien y me decidí a ver si habías escrito fics y qué buena sorpresa me llevé al ver que sí, ya me he leído uno y me encantó pero creo que el otro no está terminado… de todos modos lo leeré :)
En cuanto al capítulo 2.1 me gustó mucho que entendieras por qué Akane no quiere tener prisa en "hacerlo" con Ranma, creo que es una inseguridad justificada y que tiene motivos para creer que puede salir mal porque seamos sinceras, son ella y Ranma, si algo puede salir mal saldrá mal XD También agradezco que creas que no he sacado de contexto las personalidades de ambos, me reconforta un montón porque es algo que quiero que permanezca, claro que hay una evolución física y emocional, pero eso no implica que dejen de ser ellos… así que mezclar ambas cosas es complicado :) En el siguiente capítulo ya viste que sí, que Akane se soltó más, se atrevió con striptease y todo jaja.
En cuanto al capítulo 2.2 jaja, yo también creo que es interesante emborracharte como mínimo una vez en tu vida, no haré apología al alcohol pero he pasado grandes noches habiendo bebido más de un mojito de fresa XD pueden pasar cosas muy divertidas, y lo mejor es bailar sin importarte una m*** lo que piensen los otros de ti XD
Yo siempre he sido defensora de Mousse, lo he odiado en muchos capítulos de Ranma pero siempre me ha dado pena y pensado que sin Shampoo por el medio podría llegar a ser un gran amigo de la pareja Saotome…
Gracias por opinar que la conversación de Ranma con Akane sobre las necesidades del muchacho no eran ofensivas, me rallé un poco jaja, pero bueno, las necesidades masculinas son un hecho real y natural, así que por qué no escribir sobre ello también…
¡Un abrazo enorme amiga, espero leerte pronto!
: Aix que me pongo colorada, muchas gracias por tus palabras :) Como dices ambos conocen sus sentimientos y como no son mucho de palabras creo que se lo han demostrado de muchas otras maneras, a día de hoy Ranma sabe lo que siente Akane y viceversa… pero como dices poco a poco se les ha de ir añadiendo un poquito de sal y pimienta (me encantó esta frase). Me apena que se acabe el fic, y cada vez estoy pensando en retomarlo más adelante y seguir con una segunda parte XD ¡Un abrazo enorme!
Guest: ¡Hola! Oh lamento no saber vuestros nombres (o tu nombre, no sé si sois más de una :P), pero os agradezco mucho vuestras palabras :) Como ves Ranma ha dejado de sufrir aquí y ya no necesita de su intimidad para poder contentarse XD por fin Akane ha decidido a ser un poco más lanzada. Espero que este capítulo también te gustara, creo que tiene romance y acción (de todo tipo XD) a partes iguales. Yo no sé si realmente en el anime/manga Shampoo siente algo por Ranma, creo que cree que sí, pero en realidad lo que ve en él es un mero trofeo para su aldea. ¡Un abrazo enorme!
rosefe-123: ¡Hola! Oh me alegra que te gustara la borrachera de este par, la verdad es que siempre pensé que con un poco de alcohol este par se dejaría llevar jaja. Me alegra que te guste Tomohisa, es un hombre encantador. Gracias por seguir comentando. ¡Saludos!
Amigo: ¡Hola Amigo querido! ¿Cómo andas? Como pudiste comprobar sí rompieron todas las barreras que los separaban. Akane empieza a dejarse llevar y ya no piensa en cómo saldrá todo, sino que deja que pase sin meditar. En cuanto a los celos de Ranma en la disco ya viste que no fue nada exagerado, es más, acabó saliendo bien, muy bien jaja. Yo también creo que el indicado para Kasumi era Tofu, aunque era más lento que Ranma en cuestiones amorosas XD pero Rumiko lo mandó aún no sé donde, así que por ahora dejaré que la pobre Tendo tenga un poco de diversión con Tomohisa :P
En cuanto a la peca ya descubrimos donde está instalada jaja. Y Yû e Izumi avanzan lentamente pero avanzan :) Espero que disfrutaras de este capítulo. ¡Un abrazo enormee!
IBM-MATH: ¡Hola IBM-MATH! Como siempre mil gracias por tus comentarios, la verdad es que me hacen reír mucho jaja. Tuve que buscar lo de "que muchos con su madre partida", pero cuando vi lo que significaba ya me reí a gusto XD También con el booty de Kasumi XD ¡Abrazos!
KandraK: ¡Hola KandraK! Muchas gracias por tu comentario, celebro que te gustaran Ranma y Akane borrachos, la verdad es que sacan su parte más divertida y desinhibida. Pues el lemon como ves está apareciendo paulatinamente jaja, estos chicos se han ido calentando con calma :P
¡Un abrazo enorme!
Miranda: ¡Hola Miranda bonita! Espero que disfrutaras de este penúltimo capítulo, se que queda un poco inconcluso, pero todo tendrá sentido en el próximo capítulo XD I promise. Me encanta que te guste Tomohisa, efectivamente representa a los fans de Ranma y Akane, así todos tenemos un pequeño papel en esta historia jaja. Por lo de Tofu no es que desaparezca en algún momento en concreto, es que Rumiko se olvidó de él por el camino y nunca más se supo de él jaja. Akane se ha lanzado ya del todo a la piscina con su ardiente maridito. Espero que estés un poco menos enfadada con la peliazul jaja, te ha dado un poco de lemon por fin. ¡Besossss!
Ikita: ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario, espero que te siga gustando todo y que te siga transmitiendo distintas emociones, me alegraron mucho tus palabras. ¡Un abrazo!
eliza tendo: ¡Hola Eliza! Como siempre un placer leer tus comentarios. A mi me encanta leeros y poderos responder ^^ es mi manera de agradeceros el tiempo que os tomáis en escribir. Espero que disfrutaras de este capítulo. ¡Saludos!
Alambrita: Jajaja pues sí, entre el striptease y la peca el pobre Ranma casi muere… menos mal que todo entre ellos va viento en popa. ¡Abrazos!
paulayjoaqui: ¡Hola Paula! ¿Cómo andas? Mil gracias por tus comentarios, ya viste que Akane puso celoso a Ranma en la pista sin saberlo jaja, menos mal que Nanami estaba por allí para provocar al personal. en cuanto a la peca de Akane, por fin Ranma nos ha sacado de dudas... jajaja Me alegra mucho que te vaya gustando la historia :) !Besos!
devi2791: ¡Hola Denisse! Muchísimas gracias por tus palabras, significan mucho para mi… Ya queda poco arrg, espero no decepcionarte en estos dos capítulos. ¡Un abrazo!
ivarodsan: ¡Hola :)! Muchísimas gracias por tu comentario, me alegra que hayas seguido la historia, y gracias por "defender" la escena de Ranma en la intimidad, me alegra que pienses que manejé bien el tema, no querría ir ofendiendo por ahí al personal XD Espero leerte como mínimo en el final para ver qué te ha parecido. ¡Abrazos!
Haruri Saotome: ¡Amiga querida! Como me alegran tus comentarios, cuando termine el fic los echaré de menos :( Espero que ahora aproveches y juegues al beer-pong, te aseguro que es divertidísimo XD Aunque debes hacerlo con cuidado o puedes acabar como Ranma y Akane. Con este capítulo creo que te quedaste satisfecha pues pasa lo que dijiste en tu último comentario, por fin una declaración, informal y espontanea, como ellos jaja. ¡Ya me dirás si te gustó! Izumi y Yû tienen una cita, Mousse y Nanami y Shampoo y Ryan están desaparecidos desde la fiesta, a ver qué pasa con ellos en el último capítulo. ¡Un abrazo enorme!
SaeKodachi47: ¡Sae querida! Uf llegué a tiempo jaja, ha costado y he sudado un poquitino de mi práctica de producción pero a quién quiero engañar, prefería mil veces escribir el fic XD Me encantaron tus hashtags de la peca jajaja #lapecadeakaneestáenlatetaderecha #akanemuéstranostupeca jaajjaja. Como te dije un partido de beer-pong lo tenemos pendiente, aunque deberíamos jugarnos algo antes jaja. En cuanto le dé a publicar sigo con nuestros PM que hasta ahora no he parado. Espero que te gustara el capítulo aunque ya se acaba buaah, depresión extrema, un capítulo y ¿qué haré después? Bueno vale, cosas por hacer no me faltan XD pero echaré de menos a todos los personajes de esta historia… igual… quizás, me animo con una segunda temporada who knows, aunque tengo demasiadas historias pendientes en el cerebro. ¿Qué te pareció el semi-lemon amandarinado? Bueno no te molesto más, ¡Un abrazo enorme bonita!
Por cierto, como te dije, ningún problema porque no fueras el comentario 500, me conformo y alegro con leerte por aquí desde el capítulo uno. ¡GRACIAS POR TU APOYO! ¡Besos!
Reviews del cap 22.1 que no pude comentar en su día :P:
Mizukii16: Jajaja Muchisisismas gracias Mizukii por hacerme saber que gritaste con el capítulo, en serio, que alegría… causar emociones así con esta historia es algo que me asombra y me hace muy feliz. Espero que sigas gritando (sin asustar a tu abuela pobre :P) y disfrutando de los capítulos. ¡Un abrazo!
Kawaii-Desu: Jajaja Mini-Ranma ahora ya está que no cabe en sí de contento XD Akane lo está alegrando que da gusto :P Espero que te emocionaras también con la declaración de Ranma, sé que no fue nada a lo grandioso, pero esto me lo imaginaba algo así más espontaneo y en la intimidad. Vamos que en realidad se le escapó a Ranma jaja. Yo creo que Kasumi cuando quiere muestra su cuerpazo, como en el episodio donde van a la playa y ella lleva un traje de lo más revelador jaja.
Ayyy y qué ilusión me hizo leer que te diste cuenta de que Akane se pone el mismo clip que usa en el one-shot de Cupido, creo que eres la única que se ha fijado, muchas gracias por prestar tantísima atención. Enlazar mis fics es algo que me encanta jaja, algunos no lo están con ninguno y otros lo están de alguna manera. Y no te preocupes por hacer reviews largas, me encanta leerlas y responderlas :) ¡Un abrazo enorme, espero leerte pronto!
Escarlatta: ¡Hola Escarlatta! ¿Cómo andas? Pues como ves la pasión ya se ha desatado del todo en estos dos… Parece que incluso Akane ya está lista… uhh se avecinan cohetes jaja. Jajajaa no creo que seas bombachita veloz como dices (me hizo mucha gracia) es que Akane es un tanto recatada y estrecha XD ¡Un beso enorme, nos leemos!
Vane tendo: ¡Hola Vane! Muchas gracias por pasarte a comentar, me alegra mucho que te guste el fic, y que leyeras cada capítulo como tres veces ya es lo más, miles de gracias. Yo también estoy loca por esta pareja jaja, es que son tan aix, tan hechos el uno para el otro. Espero seguir leyéndote por aquí. ¡Un abrazote!
dragonnetie: ¡Hola Dragonnetie! Espero que pudieras terminar a tiempo tus deberes :O Me alegra que te guste la historia, pero me dejas intrigada, ¿con qué necesitas mi ayuda? Sea lo que sea cuenta conmigo, claro que sí :) Yo encantada te ayudaré en lo que pueda. ¡Un abrazo!
Liyun bash: ¡Hola Liyun! Tranquila, entiendo que no siempre se pueda comentar, lo importante es que leas el fic y sobre todo que te siga gustando :) Ya queda sólo un chapter y patapum terminó, aix, lo echaré de menos. ¡Un abrazo y beso!
deliza22: ¡Diana querida amiga! Te eché de menos en el anterior capítulo (segunda parte mejor dicho jaja) espero que te gustara… si no bueno, oye que también puedes comentar cosas negativas jaja.
Jajaja como me reí cuando leí que habías olvidado mi advertencia de "oh, oh, we are turning the heat on, be careful" jaja, estas escenas sí es mejor leerlas con calma y sin otros ojos que miren nuestra ruborización XD Ya viste que que bebieran no fue tanto drama… fue más bien una excusa desinhibidora que los llevó al baño y a desnudarse y a decirse cariños jajaja… espero que te gustara toda esa parte.
Si lo piensas bien Rumiko fue bastante cruel con todos jajaja Ranma y Akane (no)terminan juntos del todo, a ver se da a entender que sí pero ella no nos regala el esperado beso, Ukyo se queda sola como una desgraciada, Shampoo y Kodachi sin Ranma, Mousse sin Shampoo, Kasumi sin Tofu, Kuno sin Akane ni chica de pelo rojo… sólo gana Ryoga y bueno… cambiaría a Akari por Akane más rápido que yo que sé… En fin, que en mi historia quería dar amor a todos por igual XD Creo que con los años cada vez soy más cursi… ¡Bueno amiga, un abrazo enorme y espero poder leerte de nuevo por aquí!
PD: Acabo de recibir notificación de tu nuevo comentario :O
ElvisF231: ¡Hola Elvis! Ohh qué ilusión me hizo saber que fui de las primeras escritoras que leíste :) A ver si tengo algo de tiempo y puedo leerme tu nuevo one-shot, sin duda tienes buena mano para esto.
Exactamente cuando escribiste el comentario quedaban 3 capítulos, ahora ya sólo uno… uf me cuesta mil terminarlo, pero bueno, no desecho la idea de regresar con él y una segunda parte jaja. Me alegra que te gusten las parejas secundarias que se han formado, todos merecen un poquito de amor jaja. ¡Un abrazo!
Aomi: ¡Hola Aomi! Como me alegra que pienses que leerlo es como leer el manga. Mil gracias por comentar, espero que disfrutes de estos dos últimos capítulos que quedan :) ¡Un saludo!
CarlosKelevra88: ¡Carlos! Sigues bastante desaparecido eh, menos mal que hemos podido hablar :) espero que éste y el anterior capítulo te gustaran, tengo ganas y miedo de terminar el fic, ya sólo un capítulo jaja, bueno así puedo empezar nuevos proyectos como te dije y por supuesto, uno contigo que me hace muchísisisima ilusión. Me preguntaste por qué se llama Lucy la muñeca, pues verás, el motivo es bastante absurdo jaja. En la universidad donde estudiaba apareció en una clase una muñeca hinchable que nunca supimos de dónde salió, imagino que algún chico perdido (o chica) lo traería para hacer la broma. La cosa es que le puse Lucy the Doll. Duró poco entre nosotros, pero Lucy era una gran compañera de clase XD Como bien dices se avecina lo que muchos esperaban, el contacto físico entre la pareja del año XD espero que lo encuentres bien narrado, ya sabes que me importa mucho tu opinión :) Seguimos hablando Carlos. Espero que todo te esté yendo bien y que los ánimos estén por las nubes, si no es así ya sabes que estoy a golpe de PM ¡Besos y abrazos a montones!
noemib: Noemi guapa! Com va? No pateixis, ja entenc que no es pot comentar sempre, jo ja me n'alegro d'anar llegin-te de tant en tant :) Com veus els capítols s'han allargat considerablement, crec que ho estic fent inconscientment perquè no vull acabar-lo jajaj… què serà de mi un cop l'acabi? :O Bé, coses a fer no em falten la veritat, però trobaré molt a faltar escriure'l jaja. Per sort has pogut comprovar que ni l'alcohol ni la gelosia van provocar que fessin res extremadament vergonyós o del que penedir-se… bé un striptease i un cariño no conten XD Mousse i Nanami i Yû i Izumi… la Shampoo ja mereixia que el pobre Mousse la plantés, mai he entès perquè li perdona tantes coses…
Gràcies per lo del one-shot també, celebro que t'agradés :) Una abraçada mooolt forta bonica!
Genma 345: No se hable más del tema pues, reitero mis disculpas por incomodarte. Espero que disfrutaras un poco más de este capítulo. ¡Un abrazo!
Amy Saotome Tendo: ¡Amy bonita! Aix graciaas por seguir comentando. Espero que te gustara la segunda parte del capítulo anterior, y este también claro. No puedo creerme que quede un capítulo :( ¡Un abrazo enormee!
Guest: ¡Oh gracias, me encanta que te encante :)!
Fins aviat!
