Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.

Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P


Bella podía escuchar las voces amortiguadas al tratar de abrir sus ojos. Le ardían y los sentía como si estuviesen llenos de arena. Su nariz estaba congestionada y su cabeza dolía. Todo ello era el resultado de su crisis emocional. Frotó sus ojos y se empujó para incorporarse, al saber que tenía que enfrentar a Edward.

Cuando el edredón se deslizó por su cuerpo, se dio cuenta que seguía desnuda, y los eventos de esa mañana inundaron su memoria. Había estado irracional y molesta y había arremetido contra Edward por su preocupación. Lo había estado alejando de ella por semanas, preocupada de que él quisiera algo de ella que no estaba segura de estar preparada para darle. Por supuesto, muchas veces habían hablado de niños, pero siempre en teoría. Su sobrina y sobrino ciertamente lo había hecho más concreto, y Bella temía que nunca estaría preparada para asumir esa responsabilidad.

Renee nunca fue una verdadera madre para ella y finalmente la había abandonado. ¿Quién podría asegurar que ella no haría lo mismo? Edward era amable y comprensivo y cariñoso. Sería un padre increíble, y la idea de que él ya estaba preparado para dar ese paso, simplemente la aterrorizó.

Vistiéndose con un par de jeans y la sudadera azul favorita de Edward, Bella se lavó rápidamente en rostro y se cepilló el cabello, recogiéndolo en una cola de caballo y encaminándose a la cocina. Encontró a Edward y a Esme sentados en los bancos frente a la encimera, bebiendo café. Los ojos de Edward se movieron rápidamente hacia los suyos y él le sonrió gentilmente al ponerse de pie y moviéndose para ponerse frente a ella.

"Hola," ella le dijo, sus ojos bajando a su pecho. Sus manos retorciéndose mientras esperaba nerviosamente a que él le respondiera.

"Bella," le susurró. De inmediato la envolvió en sus brazos y la abrazó con fuerza contra él hasta que la sintió relajarse. Sabía que estaba nerviosa y preocupada, pero estaba secretamente emocionado de que al fin le permitiera ofrecerle consuelo.

La meció suavemente en su abrazo por varios minutos antes de escuchar a su madre aclararse la garganta. Abrió sus ojos y le sonrió a Esme presionando con sus dedos debajo de la barbilla de Bella, levantando su rostro hacia el de él. Rozó los labios contra los suyos e inclinó su cabeza hacia donde su madre estaba sentada.

"Mamá nos trajo de almorzar. ¿Tienes hambre, cariño?"

Bella miró hacia Esme y le ofreció un tímido gesto de su cabeza, "Podría comer. Gracias."

Esme asintió y sonrió al ponerse de pie y comenzar a preparar la comida. Colocó los tazones de sopa sobre la mesa, así como algo de pan y té, finalmente tomando asiento frente a Bella. Comieron en silencio por varios minutos antes de que Esme continuara con lo que sea que le había estado diciendo a Edward cuando Bella entró a la cocina.

"Entonces, estábamos pensando que sería lindo que todos se quedaran en la casa la Nochebuena y estar juntos las primeras horas de la mañana de Navidad. Podemos almorzar y luego todos estarían libres de hacer lo que sea el resto del día. Sé que los padres de Jasper estaban planeando invitarlos a él y Alice para la cena de Navidad. Aunque, no estoy segura sobre los padres de Rose. ¿Qué piensan?"

Edward miró a Bella y se encogió de hombros. "Suena como una posibilidad. Lo hablaremos y les haremos saber, ¿está bien?"

Esme asintió y sonrió, "Está bien. ¿A qué hora vas a encontrarte con Jasper?"

Edward le echó un vistazo a su reloj y frunció el ceño, "En unos veinte minutos." Encontró los sorprendidos ojos de Bella, "Acepté ayudar a Jasper con el regalo de Alice. Volveré en un par de horas, ¿está bien?"

Bella estudió su rostro antes de mirar a Esme. No era tonta, y comprendió en seguida que era un ardid para que se quedara a solas con Esme. "Estaré bien. Dile a Jasper que le mando mis saludos."

Edward se puso de pie y tomó el rostro de Bella entre sus manos, rozando con sus labios los de ella antes de plantar un beso en su frente. Ella vio como sus ojos encontraron los de Esme por un breve momento. Le sonrió suavemente al darse la vuelta y salir de la cocina.

Se quedaron en silencio mientras escuchaban los sonidos de Edward poniéndose el abrigo y agarrando sus llaves. Fue solo cuando escucharon el clic de la puerta cerrándose detrás de él que Esme habló.

"¿Por qué no nos sentamos dónde estaremos más cómodas?"

Bella asintió y tomó la taza de café que Esme le ofreció. Entraron a la sala y se pusieron cómodas en extremos opuestos del sofá. Bella mantuvo sus ojos fijos en Esme mientras ella bebía de su café, y justo como sospechaba, su suegra definitivamente tenía algo en su mente.

"Bella, estoy preocupada. He intentado dejar que lo resuelvas por tu cuenta, pero yo—"

"Lo siento, Esme. Nunca fue mi intención lastimar a Edward."

"¿Eso es lo que crees? ¿Qué estoy aquí para hablar de Edward?" Al ver el gesto afirmativo de Bella, Esme suspiró. "Por supuesto que estoy preocupada por lo que pasa entre ustedes. Pero Bella, estoy aquí porque estoy preocupada por ti."

Esme puso su taza sobre la mesa junto a ella y giró su cuerpo para quedar más de lleno frente a Bella. "No te equivoques al pensar que no he notado como has estado luchando por semanas, Bella. Sé que estás feliz por Alice, y que adoras a la pequeña Sarah. Pero también sé que su llegada te asustó muchísimo."

Bella tomó una respiración profunda y la dejó salir lentamente, al darse cuenta que no había ocultado de nadie sus miedos. Simplemente les permitió que provocaran un distanciamiento entre ella y aquellos que la amaban. Levantó la vista a la mujer junto a ella, consciente que Esme estaba esperando pacientemente por su respuesta.

"No sé cómo ser una mamá."

Bella se sobresaltó cuando Esme se rio, "Nadie lo sabe, Bella. Tenemos que confiar en nuestros instintos. Los niños solo necesitan ser amados. Amarlos por completo e incondicionalmente, y el resto caerá en su lugar."

La habitación quedó en silencio una vez más mientras Esme esperaba que Bella se dirigiera a la raíz de sus miedos. Luchó por permanecer calmada y en control de su ira mientras observaba a la joven mujer frente a ella. Podía ver la falta de confianza en sí misma y vulnerabilidad en el rostro de Bella y su ira aumentó al considerar la fuente de eso… Renee.

Cuando fue claro que Bella no sería capaz de decirlo, Esme suspiró y se relajó otra vez en los cojines del sofá. "¿Alguna vez te conté que conocí a tu madre mucho antes de que ella conociera a tu padre?"

"No, no tenía idea."

Esme sonrió y sacudió la cabeza ante la expresión de sorpresa en el rostro de Bella. "No me sorprende. En ese entonces, Renee era… bueno, era muy parecida a como es hoy. Egocéntrica, superficial, pero no era rencorosa como lo es ahora. En realidad no nos movíamos en los mismos círculos sociales entonces, y una vez que me fui a la universidad, nunca nos cruzamos de nuevo hasta que estábamos casadas."

Esme tomó un momento para beber de su café, viendo a Bella considerar sus palabras dichas hasta ahora. Era claro que Bella se estaba preguntando hacia dónde se dirigía esta conversación, pero se mantuvo en silencio, esperando a que Esme continuara.

"En fin, cuando la vi de nuevo, era una mujer diferente. Honestamente, Bella, era cálida y amable y totalmente diferente a la Renee que había conocido en el instituto. Fue por tu padre. Ella lo adoraba, y era obvio que él besaba el piso por el que ella caminaba. Era sorprendente de ver el cambio en ella solo por el amor de un buen hombre."

Esme hizo una pausa, consciente que la siguiente parte de la historia sería difícil de escuchar para Bella, pero era necesario para que ella pudiera seguir con su vida y poner a Renee detrás de ella de una vez por todas.

"Entonces, ¿qué sucedió?"

Esme suspiró y sacudió su cabeza antes de mirar a Bella a los ojos. "Tú. Tú sucediste. Bella, en todos los años que había conocido a Renee, nunca tuvo un hueso maternal en su cuerpo. Dejó muy claro que nunca fue su intención ser madre. Cuando quedó embarazada, tu papá estaba tan contento, tan emocionado, que ella lo aceptó. Creo que pensó que podría hacer que funcionara. Que podía sentirse feliz. Por supuesto, era miserable. Volvió a ser la misma chica egoísta y superficial que había sido una vez. Solo que esta vez, estaba enojada y sentía rencor. La verdad sea dicha, creo que fue un alivio para Charlie cuando finalmente se fue. Para ese tiempo, ella había destruido todo lo que había entre ellos."

Llevando su mano detrás de ella, Esme agarró su bolso y sacó un paquete de pañuelos, ofreciéndoselos a Bella, que ahora estaba limpiando constantemente las lágrimas que caían por sus mejillas. Esperó hasta que Bella estuviera en cierto modo bajo control antes de continuar.

"Charlie hizo todo lo que pudo para asegurarse que fueras feliz, Bella. Él te adoraba totalmente y estaba lleno de culpa por tu madre. Me pidió que te ayudara con cosas 'de mujeres' y que me asegurara de que tuvieras todo lo que necesitabas. Siempre he pensado en ti como una hija, y te amo como si fueras mía. Cuando empecé a notar las cosas pequeñas que pasaban entre tú y Edward, estaba encantada, por decir lo menos. Por más horribles que hayan sido las circunstancias que nos trajeron aquí, creo que las cosas resultaron exactamente como debían ser.

Bella asintió pensativamente al considerar las palabras de Esme. Recordó todas las veces que se había ido de compras con Esme y Alice por sujetadores, bragas y cosas femeninas. Recordó cómo había sido Esme la que planeó una salida de fin de semana para las tres, pagándoles a las chicas un día de spa, faciales, manicuras y pedicuras y terminó con Alice y Bella aprendiendo la verdad sobre el amor y el sexo. Pensó en las muchas veces en que Esme había cuidado de ella cuando estaba enferma o la había abrazado mientras lloraba por un corazón roto. Comprendió en ese momento el regalo que Esme había sido en su vida.

"Siempre has sido más madre para mí de lo que Renee lo fue alguna vez."

Esme le sonrió a Bella con tristeza, levantando su mano para limpiar las pocas lágrimas que habían caído. "Gracias por eso, querida niña. Tú siempre has sido mi hija."

Enderezándose y cuadrando los hombros, la voz de Esme se volvió firme. "Ahora, he terminado de hablar de Renee, quiero hablar de ti. Permíteme ser honesta Bella. El hecho de que te preocupes en qué tipo de madre serás ya me demuestra que estás mejor preparada de lo que Renee lo estuvo alguna vez."

Riéndose al ver la expresión sorprendida de Bella, Esme continuó, "¿Sabes que más sé? Sé que eres una mujer, amable amorosa, y compasiva. Tu madre nunca fue ninguna de esas cosas, ni siquiera en su mejor momento. Entonces, la pregunta es, ¿qué es lo que quieres, Bella? ¿Quieres tener hijos con Edward?"

Bella consideró la pregunta de Esme por un momento. Cerró sus ojos y trató de imaginarse con un hijo. Con el hijo de Edward. Los tres juntos. Podía ver todo su futuro. Empujando carriolas en el parque, pequeños juegos de liga, y los primeros días de escuela. Supo en ese momento, que quería darle una familia. Sonrió suavemente al encontrar los cálidos ojos de Esme.

"Quiero eso. Me asusta, pero lo deseo."

Esme agarró la mano de Bella, apretándola gentilmente. "Entonces algún día, cuando estés preparada, y el momento sea el correcto, serás una maravillosa madre, Bella. Estaré encantada de tenerte como madre de mis nietos. Pero ahora, necesito pedirte que hagas algo por mí, ¿está bien?"

Bella asintió y Esme respiró hondo, "Necesito que decidas qué rol quieres que Renee tenga en tu vida, y en la de tus hijos. Si necesitas incluirla en tu vida, establece algunos límites. Si ya no quieres que sea parte de ella, entonces ahora es el momento de actuar, antes de que haya pequeños inocentes que podrían ser afectados."

"No he escuchado de ella desde el día antes de la boda. Todavía tengo la carta que me dejó, pero nunca me devolvió la llamada y no tengo idea de cómo contactarla, aun si lo quisiera."

"Buena, esa decisión es tuya, y te apoyaré, sea lo que sea que decidas. Pero el hecho de que ha estado ausente de tu vida por los últimos 15 meses puede que haga mucho más fácil tu decisión."

Bella sacudió su cabeza al mismo tiempo que dejaba caer su vista a sus manos entrelazadas, "Las dos sabemos que ha estado ausente la mayor parte de mi vida. Ella tomó su decisión años atrás, supongo que simplemente yo no lo había aceptado."

***FTDF***

Edward no tenía idea de qué esperar cuando entró por la puerta. No había señales del coche de su madre cuando llegó a casa y solo podía esperar que su tiempo con Bella hubiese sido productivo. Sabía que Esme sería la mejor persona para hablar con ella cuando él entendió qué era exactamente lo que había provocado su angustia.

Dejando caer las llaves sobre la mesa en el vestíbulo, Edward entró a la sala y encontró a su esposa sentada en el suelo, rodeada de papel para envolver y moños. Bella levantó la vista y le dio una amplia sonrisa cuando entró a la habitación. Era una sonrisa genuina que Edward no había visto en semanas y le dio esperanza que tal vez las cosas estaban mejorando.

"¿Qué estás haciendo, cariño?" Le preguntó al dejarse caer en el suelo a su lado.

"Envolviendo los regalos de Navidad. ¿Cómo pasaste tu tarde con Jasper?"

"Bien. Creo que necesitaba un descanso. El pobre hombre se levanta todas las noches con el bebé."

"Creí que Alice estaba amamantando. ¿Por qué se levantaría Jasper?"

Edward sacó un pedazo de cinta y se la dio a Bella. "Si Alice tiene que levantarse, hace que Jasper se levante con ella. Dice que ella no es el único padre y que no es justo que él pueda dormir solo porque él no lacta."

Bella se echó a reír y Edward sonrió al escuchar el sonido. No había escuchado su risa en semanas y el sonido era glorioso. Mirando a su esposo, Bella lo miró a los ojos, "Te estás muriendo por preguntar."

La expresión de Edward se puso más seria mientras se recargaba contra el sofá, estirando sus piernas frente a él. Le tendió sus brazos a Bella, "Ven aquí."

Tiró de ella para sentarla sobre sus muslos, a horcajadas sobre sus piernas. Él deslizó sus manos debajo de su camiseta en su cintura, necesitando el contacto con su piel. Observó su rostro, buscando cualquier señal de que estuviese preocupada o molesta por la intimidad de su posición. Ella parecía cómoda, y él estaba esperanzado de que al fin ella hablaría con él.

Bella tomó una respiración profunda y encontró sus ojos. "Siento mucho por lo que te he hecho pasar en este último par de semanas."

Edward comenzó a negar y abrir su boca, pero Bella rápidamente puso sus dedos sobre los labios de él. "No, déjame decir esto, por favor." Edward asintió. "He estado tan asustada, y simplemente debí habértelo dicho. Tengo miedo de arruinar las cosas como Renee lo hizo. Creo que puedo ser una buena madre, espero serlo, y algún día quiero intentarlo, pero me sigo sintiendo aterrada, Edward."

Edward le sonrió con tristeza y levantó su mano para tocar su barbilla, "También me asusta, cariño. La idea de ser responsable de una nueva persona, ser la mayor influencia en la vida de él o ella, es una idea aterradora. Pero Bella, también me entusiasma más allá de las palabras. No te voy a mentir, la idea de verte cargando a mi hijo," la mano de Edward cayó de su mejilla para yacer extendida contra su abdomen, "redonda y saludable, contoneándote por toda la casa… lo deseo tanto."

Bella asintió en comprensión, "Es solo que no estoy segura de estar preparada todavía."

Inclinándose hacia adelante, Edward inclinó su cabeza para capturar la mirada de Bella. "No tengo prisa, Bella. Tenemos bastante tiempo y no voy a ir a ninguna parte. Pero tienes que prometerme algo."

Edward tomó sus mejillas con ambas manos y la miró a los ojos mientras hablaba, "Nada de huir. Ni física o emocionalmente. Debimos haber tendido esta conversación hace semanas, cariño, y ningunos de los dos hubiésemos sufrido. Tienes que hablar conmigo o nunca sabré qué es lo que necesitas, ¿está bien?"

"Está bien."

Edward tiró de ella hacia adelante, presionando sus labios a los suyos en un tierno beso. De verdad tenía la intención de que fuera reconfortante y cariñoso, pero la falta de intimidad entre ellos en las últimas semanas creó una fiera necesidad en ambos. Las manos se movieron sin pensarlo, removiendo la ropa, agarrando, acariciando, y apretando.

Labios… lenguas… dientes… cuerpos… empujar… penetrar… tirar… jadear… colapsar…

Bella no tenía idea de cuánto tiempo había pasado mientras se reconectaban. Todavía estaba a horcajadas en el regazo de Edward mientras él estaba sentado contra el sofá, pero ninguno de los dos estaba vestido y los dos necesitaban ahora una ducha. Edward arrastró lentamente sus dedos por su espalda mientras Bella se acurrucaba a su pecho. Hablaron en voz baja sobre su conversación con Esme y sobre los recuerdos que ambos tenían de crecer con ella como madre. Una literal para Edward y una figura maternal para Bella, pero los dos concordaron en que Esme era una mujer asombrosa.

"Quiero ser igual a ella."

Edward sonrió al escuchar las palabras de Bella al besar la coronilla de su cabeza.

"Ya lo eres."

***FTDF***

El siguiente par de semanas pasó en un frenesí de actividad. La Navidad transcurrió en casa de Carlisle y Esme con todos reunidos. Todos sus tres hijos habían traído sus familias a pasar Nochebuena y la mañana transcurrió riendo y disfrutando de ver a el pequeño Andrew jugando con los moños y haciendo tiras el papel para envolver en lugar de con los muchos juguetes nuevos que cubrían el suelo frente a él.

La familia Cullen hacía tiempo había abrazado una tradición en el dar y recibir regalos. Se daban dos regalos a cada persona por otra. Una era un regalo de su elección para el destinatario, el otro regalo en nombre del destinatario a una causa que estuviese cerca de su corazón. Bella había tomado toda la colección de las composiciones terminadas de Edward e hizo que las imprimieran en papel de pergamino y las encuadernaran en hermosos volúmenes de cuero. Eran masculinos y le daba rasgos del viejo mundo. Su segundo regalo fue una donación a nombre de él a una escuela primaria local que estaba teniendo problemas para mantener su programa de música. La donación aseguraría que siguieran con la música en la escuela por al menos otro año.

Edward se había reído cuando recibió sus regalos, sacudiendo su cabeza ante las similitudes. Él había pasado horas localizando las primeras ediciones de sus libros favoritos en buena condición. Sabía que estaría emocionada con la letra impresa aun cuando ahora la mayor parte de su lectura la hacía en su iPad. Su segundo regalo fue una donación a la biblioteca y un programa de premios de lectura en la misma escuela primaria que ella había elegido para él. Cuando Bella abrió sus regalos, se rio y sacudió su cabeza, comprendiendo la diversión de Edward.

Una semana después, todos se reunieron de nuevo para la celebración de Año Nuevo. Todavía faltaba una hora para la medianoche, Andrew había dormido por algunas horas y Alice acababa de terminar de alimentar a Sarah. Ella entró de nuevo a la sala donde todos los adultos estaban reunidos y colocó al bebé dormido en los brazos de Edward.

"¿Te importaría sostenerla? Necesito ir por un refrigerio."

Edward sonrió al ver a la pequeña niña, "Para nada, Ali. Toma todo el tiempo que necesites." Se acomodó de nuevo en el sofá, tarareando suavemente mientras acariciaba la mejilla del bebé con su dedo.

Bello sintió su pecho apretarse al admirar la escena junto a ella. La boquita de Sarah fruncida y moviéndose por varios segundos como si estuviera chupando mientras sus ojos se cerraban poco a poco una última vez. Edward colocó un suave beso en su frente al acunarla contra su pecho. Se veía muy contento en ese momento y los ojos de ella se llenaron de lágrimas cuando se dio cuenta que quería eso para él… para ellos, siempre. Levantó la vista para encontrar a Esme observándolos con una sonrisa cómplice en su rostro. Ella le ofreció una débil sonrisa en respuesta antes de bajar nuevamente su vista al infante en los brazos de su esposo.

"¿Bella?" Miró a los ojos preocupados de Edward mientras él pasaba el dorso de sus dedos por su mejilla.

"Estoy lista," fue su simple respuesta en un susurro.

"Está bien, le daré el bebé a Jasper y podemos irnos. ¿No te sientes bien?"

"No, Edward," colocó su mano sobre su brazo, deteniendo su movimiento mientras ella miraba al bebé en sus brazos antes de encontrar sus ojos de nuevo.

"Estoy lista."

Las cejas de Edward se dispararon hacia arriba y su sonrisa fue tanto emocionada, como perversamente seductora. De hecho, sí le dio el bebé a Jasper, y en cuestión de minutos salían por la puerta con la risa de su familia detrás de ellos.


¡A empezar a hacer bebés! Empiezan con la parte divertida jajaja Pues así como hay mujeres que nunca debieron ser madres, como Renee, hay otras que como Esme son excelentes madres, no solo para sus hijos, sino hasta para los amigos de sus hijos y todo aquel que se deje, es algo bello tener una madre así :) Ya veremos en el próximo capi los resultados del maratón.

Muchas gracias por seguir aquí, seguir leyendo y sobretodo, muchas gracias por dejarme sus reviews, a: ginnicullenmasen, Laura Katherine, JeniZuluCullenM, patymdn, CarolinaYDM, Valeria, CindyLisse, cary, Fatavill, Hanna D.L, Anuca, Valentina Paez, Marie Sellory, LucyGomez, Tata XOXO, glow0718, sandy56, Yoliki, EmDreams Hunter, pili, Jocelyn907, Sully YM, Dayis, marieisahale, Ericastelo, Rosy canul, Manligrez, Jade HSos, freedom2604, apenasmediavoz. Saludos y nos leemos en el próximo capi.