Como siempre nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es Hopesparkles, yo solo la traduzco.

Y gracias a mi compañera de armas, mi amiga y Beta Erica Castelo por seguirme soportando :P


"Esto es increíble. ¿Quién fue el genio que sugirió esto?" Bella inclinó su cabeza hacia atrás al reposacabezas y le sonrió a Rose, que estaba sacudiendo su cabeza con diversión. Alice se echó a reír y levantó su mano para admirar el brillante color rosa de sus uñas recién pintadas.

"Esa fuiste tú, mi brillante hermana."

"Oh, muy cierto, fue mi sugerencia. Deberían de agradecérmelo, arpías desagradecidas."

Las tres mujeres se rieron por el cómodo chachareo de Bella. Habían pasado la mañana disfrutando de las comodidades del spa local, a sugerencia de Bella, por supuesto. Después de consentirse con unos masajes, manicuras y pedicuras, las tres disfrutaron de un ligero almuerzo y ansiaban una tarde relajante.

La gira mediática, el estreno, y los programas de entrevistas habían sido emocionantes para Bella y Edward, pero definitivamente estaban listos para unos meses de relajación antes de la llegada de su siguiente aventura. Casi a cinco meses de embarazo, Bella estaba saludable y radiante. Su vientre suavemente redondeado era fuente de gran entretenimiento para Edward. Se pasaba incontables horas con sus manos pegadas a su pancita en constante crecimiento, hablando y cantándole a su hijo no nacido. Bella amaba cada minuto de ello, y a menudo se sorprendía soñando despierta sobre cómo sería verlo cargando a su hijo.

Al haber sentido el movimiento de pequeños revoloteos por un par de semanas, Bella estaba ansiosa de que Edward también tuviese la misma experiencia. Él no había sentido nada todavía, y bromeaba con Bella, diciendo que si elegían un nombre, seguramente su hijo respondería. Había sido una fuente de disputa entre los dos, ya que nunca podían decidirse por uno que a ambos les gustara. Después de una acalorada discusión a principios de la semana, Bella había arrojado la lista de nombres a la chimenea y declaró una tregua hasta que supieran el sexo del bebé. Edward había accedido y ahora esperaban los resultados del ultrasonido, que estaba programado para la mañana siguiente.

"Entonces, ¿van a terminar las ediciones antes de las vacaciones?" La voz de Alice sacó a Bella de sus pensamientos y de vuelta al presente. Frunció el ceño mientras consideraba el plazo que había discutido con su editor.

"Eso creo. Aunque todavía estamos en negociaciones para el lanzamiento. Si terminamos todo antes de las vacaciones, el lanzamiento sería en la primavera, y no quiero hacer una gira promocional del libro con un recién nacido, de modo que estamos tratando de encontrar un punto medio."

"No te culpo. La vida con un recién nacido puede ser lo bastante difícil sin esa presión adicional." Rose bebió de su té antes de añadir. "Pero si llevas a Edward contigo, él puede hacerse cargo del bebé."

Bella se echó a reír y sacudió su cabeza. "¿Estás bromeando? ¡Ya dijo que una vez que el bebé salga, le pertenece a él! Creo que sus exactas palabras fueron, "Tú tienes la oportunidad de cargarlo por nueve meses, luego es mío'."

Rose se echó a reír y Alice solo sonrió y negó, "Eso sonó como algo que diría él. No puede escaparse de esa vena posesiva. ¡Dios ayude a ese pobre bebé si es niña, nunca será capaz de conservar un novio con Edward como su papi!"

Terminaron de almorzar, chismosear y reírse de las ridiculeces de sus esposos durante su embarazo y el parto. Rose y Alice le aseguraron a Bella que sobreviviría al parto—no estaban tan seguras respecto a Edward. Él había sido maravilloso, consintiendo a Bella y atendiendo todas sus necesidades. Pero también había estado constantemente preocupado, llamando a Carlisle con cada pregunta imaginable desde qué ayudaría con las náuseas, a si era normal o no que su esposa le saltara encima cada vez que entraba por la puerta.

Carlisle fue paciente, alentando a Edward a darle cosas saladas y ginger ale (1) para las náuseas, y a disfrutar del incremento de libido, diciendo, "Disfrútalo mientras puedas, hijo. Considéralo el primer regalo del embarazo."

Toda la familia se había divertido con sus disparates, preocupándose por la salud de su esposa, cumpliendo todos sus caprichos, y la constante mirada de adoración en sus ojos. Claramente estaba locamente enamorado de su esposa e hijo no nacido.

Después de su postre y no pocas burlas, Bella se comió su crujiente de manzana y casi todo el de Alice, las tres mujeres hicieron una parada rápida en una tienda local de maternidad. Bella había decidido que al estar radiante después de un día para consentirse, también le daría un regalo a Edward. Eligiendo algo en color azul zafiro porque era su color favorito en ella, Bella rio en anticipación por su respuesta.

Al llegar a su casa, Rose abrió el maletero de su coche para sacar las bolsas de Bella mientras Alice miraba hacia el garaje.

"¿Está Edward en casa?"

"No, no va a llegar a casa hasta la cena. Tenía una reunión con alguien de la fundación de la sinfónica con relación a un proyecto para Navidad."

Rose le entregó a Bella sus bolsas, "¿Quieres que nos quedemos?"

"No, estoy bien. Las llamaré mañana para decirles lo que Edward piensa del camisón."

Alice fingió el sonido de arcadas, "Ewww, no quiero saber. No puedo pensar en eso, ya es suficiente con ver sus ojos soñadores cuando tú estás cerca."

Bella le dio un empujón juguetón y las tres mujeres soltaron risitas al abrazarse en despedida. Mientras Rose se alejaba, Bella abrió la puerta y entró en la casa, dejando caer sus bolsas en el sofá y yendo directamente a la cocina por algo de agua. Al abrir la puerta y tomar un largo trago, se sorprendió cuando escuchó el timbre de la puerta.

Cruzando de nuevo la sala, le echó un vistazo a sus paquetes, preguntándose si Rose o Alice habían confundido sus compras con las de ella. Seguramente no compró tanto. Al no ver nada fuera de lo ordinario, abrió la puerta principal y jadeó cuando se encontró con los ojos de su madre.

"¿Renee?"

Renee recibió la expresión sorprendida de Bella con una tímida sonrisa, "Hola, Isabella."

Las dos mujeres se quedaron mirando por lo que parecieron horas, pero en realidad solo fueron un par de minutos. Sacudiendo su cabeza para aclarar su confusión, Bella dio un paso hacia atrás y abrió más la puerta, indicándole a Renee que debía entrar. Cerrando la puerta detrás de ellas, Bella condujo a su madre a la sala y le ofreció asiento antes de sentarse frente a ella y tomar un trago de agua.

Un silencio incómodo se cernió entre ellas mientras Bella esperaba que Renee ofreciera alguna explicación por su repentina llegada después de más de dos años de distanciamiento. Al fin, aclarando su garganta, Renee miró alrededor de la sala antes de llevar sus ojos de vuelta hacia su hija.

"Pareces feliz. ¿Las cosas está bien?"

"Sí." Bella estaba recelosa a ofrecer mucho en respuesta cuando no tenía idea de las intenciones de Renee. No era inusual en ella usar cualquier información que Bella le diera para arrojársela en la cara, probando sus incompetencias como Renee las veía. No tenía ningún interés en darle a su madre municiones para usar contra ella.

"No sabía que estabas esperando."

Ante la mención de su bebé, la mano de Bella envolvió su pequeña pancita de forma protectora y no encontró una razón para seguir la charla trivial con la mujer que había hecho su vida miserable durante tanto tiempo.

"¿Qué estás haciendo aquí, Renee?"

"Vine a verte."

"¿Por qué?"

"Yo—no estoy segura, para ser honestos. Quería verte, hablar contigo."

Bella se le quedó mirando a la mujer frente a ella, tratando de descifrar lo que estaba pensando. No pudo evitar recordar todas las veces que intentó hablar con ella, construir algún tipo de relación con ella. A medida que los recuerdos inundaban su mente, su enojo aumentaba.

"No puedo imaginar lo que podrías querer decirme, Renee. Lo último que supe de ti fue una carta vil que dejaste cuando saliste de mi boda. Creo que todo lo que tenías que decir lo has dicho ya."

Renee tuvo la decencia de verse avergonzada. "Nunca debía haber dicho esas cosas, Bella. Fue cruel y ruin, y lo siento."

Bella cerró los ojos y despacio inhaló profundamente y lo dejó salir lentamente mientras frotaba suavemente su pancita. Tranquila una vez más, sacudió la cabeza al devolverle la mirada a su madre.

"Hace mucho tiempo te perdoné por eso. Nunca quisiste ser mamá, y eso no fue mi culpa. Pero debiste haberte ido y dejarme en paz. Papá tenía suficiente amor para compensar lo que a ti te faltaba."

"Sé que fue así." Los ojos de Renee se pusieron llorosos cuando susurró esas palabras, y Bella recordó la conversación que había tenido con Esme y cómo había descrito el profundo amor que Renee le tenía a Charlie.

La habitación se quedó en silencio otra vez y Bella se relajó contra el costado del sillón, moviéndose para ponerse más cómoda mientras esperaba que Renee hablara. Sus manos encontraron una vez más su redondeada pancita, y empezó a frotarla suavemente sin darse cuenta de lo que estaba haciendo. El movimiento captó la atención de Renee, y fijó su mirada en las manos de Bella.

"¿Cuándo va a nacer?"

"El 25 de febrero."

"¿Edward está emocionado?" La pregunta de Renee trajo una sonrisa al rostro de Bella.

"Está más que emocionado. Los dos lo estamos. Amo a este bebé más que a mi vida, y ni siquiera lo he conocido todavía."

"¿Es un niño?"

"No estoy segura. Lo averiguaremos mañana." Sinceramente Bella no tenía idea del sexo del bebé, pero continuamente se refería a él como un niño. Edward, por el contrario, siempre pensó en el bebé como una niña. Eso había sido gran fuente de diversión para la familia, sobre todo para Emmett.

"¿Qué deseas tú?" La atención de Bella fue traída de vuelta al presente con la pregunta de Renee.

"Quiero un bebé saludable. Si es un niño o una niña no nos importa a Edward o a mí. Lo amaremos sin tener en cuenta cómo llegue o cómo se vea. Él, o ella, es una parte de nosotros." Bella dejó de hablar y miró a los ojos a su madre, "Supongo que es por eso que no entiendo, el que no hubieses podido amarme, que no pudiste quererme. Y eso es inconcebible para mí. No puedo concebir sentir menos que eso por este bebé y sin embargo, nunca hubo un vínculo entre tú y yo."

Sus palabras no fueron dichas con enojo o frustración, fueran una simple declaración de la verdad. Renee lo reconoció, pero aun así le dolió escucharlo. Bella comprendió que sus palabras habían herido profundamente, pero no se arrepentía de haberlas pronunciado. Simplemente mantuvo la vista fija en Renee, esperando hasta que su madre encontrara su voz.

"Creo… creo que podríamos ser amigas ahora. Me refiero a que, me gustaría eso."

Bella frunció el ceño al escuchar la declaración de Renee, permitiendo que sus ojos cayeran a sus manos descansando en su vientre. Consideró lo que se le estaba pidiendo, y aunque ella verdaderamente había perdonado a Renee por su abandono, ahora no tenía deseos de construir una relación con ella. Tomando una respiración profunda, se preparó para decir las palabras que sabía terminarían todo entre ellas.

"Necesito una mamá, Renee. Por años, necesité una mamá. Tú no pudiste darme eso, y por años, me hiciste responsable de tus relaciones fallidas y sueños frustrados en tu vida. Nunca fui lo bastante buena, nunca estuve a la altura de tus expectativas, y nunca me ofreciste una palabra amable." Bella respiró y parpadeó para contener las lágrimas que amenazaban con caer cuando continuó.

"Esme fue por años una amiga para mí, y se ha convertido en la madre que siempre necesité y más de lo que pude haber deseado. Confío en ella. La amo. No sé si alguna vez podría confiar en ti como para llamarte mi amiga. Quiero más que eso para mí, y para mi hijo."

Pasaron varios minutos mientras las dos mujeres permanecían en silencio, sin que ninguna de ellas supiera exactamente qué decir. El sonido de la puerta abriéndose las asustó a ambas. Bella levantó la vista en seguida, clavando su mirada con la de Edward.

Él supo al instante que algo no estaba bien, y a medida que entraba en la habitación, se quedó atónito de ver a Renee sentada en su sala.

"Edward. Te ves tan guapo como siempre."

"Renee." Le ofreció un gesto seco de su cabeza antes de centrar su atención de vuelta en su esposa. "Cariño, ¿cómo te sientes?"

"Cansada, pero ya mejor que estás aquí."

Renee vio como Edward ponía a Bella entre sus brazos, besándola con delicadeza mientras su mano derecha acariciaba un costado de su pancita. La mirada de adoración en sus ojos y la ternura con la que la abrazaba trajo lágrimas a los ojos de Renee. Sintiéndose de pronto inoportuna, se levantó y tomó su bolso.

"Debería irme."

Edward y Bella se volvieron hacia ella, y Bella dio un paso hacia frente, "Gracias por venir a verme. Siento que las cosas terminaran así."

"Yo también, Bella," tomando una respiración profunda, Renee suspiró, "Él te ama mucho, Bella. Es innegable. Nunca lo des por sentado, u olvides lo que tienes. Es algo excepcional encontrar ese tipo de amor, y casi insoportable cuando lo pierdes."

Bella le ofreció un ligero gesto afirmativo de comprensión y vio cuando su madre salió y cerró la puerta. Se quedó callada por varios minutos, viendo la puerta. Edward trató de darle su espacio, pero cuando escuchó que se sorbía la nariz, prácticamente se levantó de un salto del sofá para alcanzarla. La envolvió en sus brazos, atrayéndola su espalda contra su pecho y dejando un beso en su sien, susurrando su amor por ella.

Bella se dio la vuelta y metió su rostro en su cuello, envolviendo sus brazos en torno a la cintura de él y abrazándolo con fuerza. Ella sabía que probablemente nunca volvería a ver a su madre, y por más culpable que se sintiera por las palabras que le había dicho, se sentía aliviada de haber sido capaz de decirle a su madre cómo se sentía sin estar enojada y volátil.

Echándose hacia atrás, tomó el rostro de Edward entre sus manos y lo besó apasionadamente, "Hoy compré una sorpresa para ti. Si eres un buen chico, voy a dejar que me desenvuelvas."

Edward le dio una sonrisa desconcertada, "Te refieres a que me vas a dejar desenvolver la sorpresa."

Bella se encogió de hombros, "Es lo mismo."

Soltó una risita cuando los ojos de él se estrecharon y se oscurecieron, y una sonrisa lenta y lujuriosa se extendió por su rostro. Dando un paso hacia atrás, ella sacó el teléfono de su bolsillo, "Pero primero necesito llamar a tu mamá y decirle que la quiero."

Una hora más tarde, Bella se había cambiado y esperaba pacientemente en la cama, usando un camisón azul zafiro muy transparente y revelador. Sostenido por los más delicados tirantes de satín, la tela de encaje transparente se unía en medio, justo debajo de su pecho, y estaba atada con un gran moño de satín. Las bragas a juego se asomaban por debajo de la pequeña hinchazón de su vientre la que estaba acentuada por la caída de la suave tela.

Edward abrió la puerta empujándola con el pie al entrar a la habitación cargando una bandeja llena de comida china que acababan de entregar. Se paró en seco cuando vio a su esposa acomodada sobre las almohadas. Sus ojos vagaron por las visibles curvas de su cuerpo, su piel resplandeciendo contra el encaje azul. Su vista quedó fija en el gran moño justo debajo de sus senos, y sintió el fuerte impulso de removerlo con sus dientes.

Una lenta y sexy sonrisa curveó sus labios al mismo tiempo que negaba. "Bueno, maldición, nena, debimos haber ordenado pizza."

"¿Oh? ¿Y eso por qué?"

Dejó caer la bandeja encima de su tocador al seguir caminando hacia la cama.

"Porque prefiero la pizza fría a la comida china fría."


(1) ginger ale - una bebida gaseosa de origen inglés fabricada con agua mineral, jengibre, azúcar y limón. Para algunos, se trata de un remedio casero que ayuda a prevenir o aliviar el mareo, los trastornos estomacales e incluso el dolor de garganta; muchas mujeres lo emplean para combatir las náuseas durante el embarazo


Pues parece que Renee entró en razón demasiado tarde, ¿no creen? Cuando al fin decide acercarse a su hijo, y todavía no muy segura de lo que quería, Bella ya ha resuelto seguir su vida sin ella. Como lo dijo Bella, encontró una amiga, una madre y mucho más que eso en Esme :) Espero que hayan disfrutado del capi y me dejen saber que les pareció. Gracias a quienes dejaron su review en el capi anterior: Valentina Paez, Esme Mary Cullen, Isis Janet, Marie Mallory, Ztrella znxez, danielaMc1, Valeria, pili, Laura Katherine, ginnicullenswan, Hanna D.L, Jade HSos, Carolina YDM, Yoliki, bellaliz, Anuca, cary, Tata XOXO, JulieDeSousaRK, mariaisahale, Jocelyn907, freedom2604, EmDreams Hunter, Ericastelo, patymdn, apenasmediavoz, Sully YM, JeniZuluCullenM, HeydiFH, Aime Cullen, Manligrez, CindyLisse, Pam Malfoy Black y algunos anónimos.

Faltan solo dos capítulos de esta linda historia, probablemente antes de terminar con ella subiré mi nueva traducción. 'Smoke and Mirrors' la tercera parte de la serie Gravity. Si ya han leído Blood and Glory y Sin and Innocence, sin duda están esperando el inicio de esta así que estén al pendiente ;) Saludos y nos leemos en el próximo capítulo.