Gracias por todos los mensajes, como dije, en estos días se me complica un poco contestarlos, pero me llegan y agradezco los buenos deseos. No pretendo victimizarme, solo estoy pasando uno de esos momentos en los que la cabeza no responde de la manera que espero, quizá muchas ocupaciones... en fin, no se preocupen por mí, seguiré escribiendo!
En serio, gracias por todos los buenos deseos!
Capítulo 81
El beso, apasionado al principio, se fue haciendo más tierno. Ambos se necesitaban, pero ahora lo importante era que estaban juntos…
Rick la tomó de la cara y saboreó un rato más sus labios, ansioso y feliz…
Cuando se separaron un poco, Rick acarició su cara y ella sonrió con timidez…
-¿Quieres entrar?- le preguntó con cautela.
-¿Me estás invitando?- le dijo ella alzando las cejas, el gesto lo hizo sonreír, se sentía más distendido.
-También es tu habitación…- le siguió el juego él.
-Bien… ¿por qué no?- ella se sintió valiente…
-Adelante…- le dijo él y la siguió.
Kate caminó lentamente hasta la cama y luego giró para mirarlo.
-Rick…
-Ya… recuerdo lo que me dijiste, Kate… no soy tonto…
-Lo sé… pero…
-Escucha… como te dije, hay muchas cosas que se pueden hacer para hacernos sentir bien sin necesidad de…
-Por supuesto…
-Pero también podemos dormir abrazados… acariciarnos y compartir un lindo momento…
-Es cierto…- dijo y sonrió con algo de timidez.
-Y quizá mañana podamos ir a… a comprar algo de protección si aún queremos… hacer el amor…
-Sí…- dijo solo ella y desvió la mirada.
Rick tomó su mano y besó sus dedos un momento. Kate se perdió en sus ojos y sonrió.
-Espérame aquí…- le dijo él y sonrió cuando ella se sentó en la cama.
Él prácticamente salió corriendo cuando ella asintió. Volvió con dos copas y una botella de vino tinto. Ella se terminaba de cambiar cuando entró. Era un camisolín sencillo, pero a esas alturas, un traje de presidiario le hubiera causado efecto a Rick…
Kate lo miró de costado y lo observó mirándola. Sonrió y se arrodilló en la cama primero, para luego acomodarse bajo las mantas…
-¿Tienes frío?
-No…- dijo ella y recibió la copa que él le entregaba.
-¿Por… por qué te tapas? -el deseo de mirarla era más importante que cualquier explicación válida…
-Porque… es lo que uno hace cuando se acuesta…
-Entiendo…- dijo y luego de llenar su copa, se recostó a su lado.
-¿Vamos a brindar?
-Sí… por supuesto…- dijo él y cuando estaban a punto de hacerlo, él la miró- quiero brindar por nosotros, por nuestros hijos y porque esta sea la última reconciliación…
-¿La última?
-No quiero ni puedo estar lejos de ti, Kate… ¿recuerdas cuando me propusiste ser el padre de tu hijo?
-Así es, ¿cómo no?
-En ese momento, a pesar de que yo estaba con Gina, me di cuenta de que lo que más quería en mi vida era estar contigo, formar una familia, tener hijos… aún cuando tú te hacías la importante y no me querías reconocer como tu alma gemela…
-Yo no me hacía la importante… solo… no quería salir lastimada…
-Como ahora… ¿hasta cuándo seguirás desconfiando de mi amor?
-Te juro que no es eso… y creo que ya no hace falta que te lo explique… lo único que sé es que aunque quiera, no puedo vivir sin ti… solo espero que no tenga que hacerlo nunca…
-Brindemos por eso… por la esperanza de no tener que vivir nunca uno sin el otro…- dijo él y chocaron las copas…
Ambos dieron un buen sorbo al vino, sin dejar de mirarse y una vez que las copas estaban vacías, las dejaron a un costado y Rick abrió sus brazos para que ella se sumergiera en ellos…
Kate suspiró, sintiéndose protegida, a salvo con él.
-Te amo, Kate… no tienes idea de lo feliz que me hace tenerte otra vez así… en mis brazos…
-Yo también te amo… - dijo y giró su cabeza para besar sus labios.
Rick la sostuvo un buen rato y se acariciaron suavemente hasta que comenzaron a sentir sueño y se acomodaron para dormir…
Kate se despertó al amanecer con la lánguida sensación de los besos de Rick en sus hombros y cuello. Quiso decir algo, pero solo le salió un suspiro.
Rick levantó la vista y sonrió, su cabello algo despeinado, sus ojos penetrantes, desbordantes de felicidad…
-Siento haberte despertado…- dijo y no la dejó responder, bajó la tira del camisolín y atacó la piel rosada de su pecho haciéndola jadear y echar la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados, el deseo intenso…
-Casssstle…- dijo ella mientras entrelazaba sus dedos entre sus cabellos.
Rick deslizó una mano hacia el otro hombro y se deshizo del camisolín, quitándoselo con experiencia…
Kate retuvo el aire cuando él continuó acariciando con sus manos su pecho mientras continuó con sus besos hacia abajo, hasta llegar a su ombligo… cerró los ojos cuando él deslizó sus manos hasta apoyarlas sobre la cintura y comenzó a besarla, por sobre la ropa interior, haciéndola desear cada vez con mayor intensidad…
-Oh, Rick… por favor…- le rogó y arqueó la espalda cuando se dio cuenta de que él le quitaba la prenda con suavidad, sin dejar de besarla…
Kate sintió que se desvanecía cuando él incrementó la intensidad de sus caricias hasta llevarla al borde del clímax…
Se detuvo un momento, ella lo miró con desesperación y finalmente continuó y la sintió temblar en sus brazos mientras decía su nombre…
Él la observó mientras bajaba del pico máximo de placer, su mirada ausente, sus labios entreabiertos… demasiado bella… perfecta…
-Te amo…- dijo él y ella sonrió.
-Te amo…- contestó ella cuando pudo hablar.
Rick se acomodó a su lado y besó su frente. Kate levantó la mano y acarició su cara, todavía reponiéndose y respirando con dificultad.
-Buenos días…- dijo él y suspiró.
-Buenos días…- Kate se tapó un poco con la manta, de repente tenía algo de frío.
Rick la apretó en sus brazos y ella sintió su erección rozándola suavemente. Sonrió y él supo que era por eso.
Kate movió su mano hacia abajo y lo liberó de los pantalones de su pijama… él no dijo nada, solo se limitó a dejarse llevar… y cerró los ojos con fuerza cuando ella se deslizó por debajo de la manta y lo tomó en su boca…
No pudo contenerse demasiado cuando las caricias se hicieron insistentes y un rato más tarde, yacían uno en brazos del otro, besándose con ternura…
-¿Qué te parece si pasamos el día juntos y le pedimos a Alexis que venga mañana con los niños?- le dijo y ella sonrió, hundiendo la nariz en su cuello, perdida en su aroma.
-Me parece una idea magnífica… extraño a esos dos revoltosos…
-También yo… demasiado…- dijo y besó la punta de su nariz…
Rick se quedó mirándola en silencio un buen rato, ¿acaso todas las dudas se habían disipado para siempre?
Parece que finalmente hubo reconciliación. A pesar de todo, es normal que Rick se plantee si será definitivo... veremos como sigue! Gracias por seguir esta historia, sobre todo a quienes lo hacen por placer... como siempre digo, tengo otras 188, no hace falta torturarse con algo que no nos satisface!
