Sé que les debo la continuación/final de "Love Letters" estoy un poco trabada con ese, pero prometo que pronto lo tendrán, por ahora les dejo uno de esta historia que sé que también les gusta! A disfrutar!

Capítulo 83

Kate acarició distraídamente el torso de Rick. Estaban en silencio. Había amanecido hacía un buen rato y ella, como le había prometido lo había despertado…

Se le escapó un suspiro y lo miró con una media sonrisa…

-Llegué a pensar que estos momentos entre nosotros no volverían a repetirse…- dijo ella en voz baja.

-Hubiese sido una pena… pero por suerte no es así…- dijo él y se movió un poco, apretándola suavemente.

-De verdad… más allá de lo físico, que no deja de tener importancia… me pregunto cómo hubiese hecho para arrancar todo lo que siento por ti de mi corazón…

-Las cosas se sienten o no… y más allá del enojo, de la tristeza y la impotencia… el amor seguiría estando…

-Puede ser…

-Además… están los niños de por medio… no es que podríamos separarnos y no volver a vernos más…

-También está eso…

-Y ahora pregunto… ¿por qué estamos hablando de esto si sabemos que no ocurrirá? Porque lo sabemos ¿no?- quiso asegurarse él.

-Sí, por supuesto… bueno, uno nunca sabe lo que podría pasar en el futuro… pero creo que si hemos superado esta crisis, no será porque los lazos y el amor no sean fuertes y profundos…

-¿Qué quieres hacer? ¿levantarnos? ¿seguir en la cama?

-No lo sé… tengo algo de pereza y digamos que estoy cómoda…- dijo y se acomodó en sus brazos.

-¿Hambre?

-Todo lo que necesito está aquí, conmigo…- dijo ella y alzó las cejas.

-Mmmm…- dijo él y se movió para que quedaran enfrentados, de costado- si vamos a ser completamente sinceros… tengo que decirte que en un momento creí que no lo superaríamos, que seguirías con tus dudas y me alegra profundamente que hayas entendido que eres lo único que me importa… bueno, tú y los niños…

-Lo entendí… pero igualmente me gustaría que cada tanto nos lo demostráramos un poco… la verdad es que le tengo miedo a la rutina…

-Puedo comprar todas las cajas que quieras…- dijo y sonrió.

-No se trata de cajas, además, aspiro a comenzar con las píldoras una vez que tenga mi período…

-Bien, bueno… pero yo me refería a lo de la rutina…

-Rick… nosotros tenemos muy buena piel en la cama… pero no hablo solo de eso…

-Lo sé… y prometo que te demostraré más a menudo lo que significas para mí… ahora… ¿te molestaría mucho que comiéramos algo?

-No… ven aquí…- le dijo y luego de levantarse tiró de su mano…

Desayunaron relajados, por suerte el día era un poco más lindo ese domingo y luego prepararon el almuerzo para cuando llegaran los niños con Alexis…

Se dieron una cálida lucha y terminaron agitados, jadeando y mirando la hora, temiendo que sus hijos llegaran y los encontraran así…


Cuando terminaban de vestirse y acomodar la casa, escucharon el ruido de un automóvil que llegaba y los gritos ansiosos de los mellizos…

-¡Mami! ¡Papi!- entraron cantando a coro, seguidos por Alexis, que sonreía complacida.

Johnny se abalanzó sobre Kate, mientras que Audrey lo hizo sobre Rick…

-Gracias…- murmuró Kate a Alexis, que le guiñó el ojo.

Se fueron a almorzar, los niños venían con hambre y una vez sentados a la mesa, los más chiquitos comenzaron a hablar en su media lengua, haciendo sonreír a sus padres…

Rick tomó y apretó la mano de Kate varias veces durante el almuerzo, mientras escuchaba las anécdotas del viaje y las peripecias de Alexis esos días…

-Se portaron bien… pero me tuvieron corriendo de aquí para allá…

-Gracias por cuidarlos…- dijo Kate.

-No tienes que agradecer… los amo, son mis hermanos… pero qué energía…- dijo y sacudió la cabeza.

La verdad es que a veces prefiero ir a perseguir asesinos que correr tras ellos…- dijo y despeinó la cabecita de Johnny que la miraba con tanto amor que le derretía el corazón…

¿Cuándo volveremos a casa, mami?- preguntó Audrey en forma extrañamente clara.

-Esta noche, amor…- contestó Kate.

-¿Papi volverá con nosotros?- preguntó Johnny.

-Sí, por supuesto…- dijo Kate.

-Pero se quedará en casa…- quiso asegurarse Audrey.

-Sí… sí…- dijo Rick- me quedaré para siempre con ustedes y con mamá…

-¡Sí!- gritaron ambos a la vez y todos rieron.


El día fue bastante activo, los niños corrieron hasta quedar agotados y antes de volver, sabiendo que se quedarían dormidos en el viaje, Kate aprovechó y les dio un baño de inmersión a ambos…

Rick entró al baño cuando Kate enjabonaba la cabeza de Audrey y ambos niños tironeaban de un juguete, reclamándolo para jugar…

-Hey…- dijo con voz autoritaria- si se pelean y no llegan a un acuerdo, desaparecerá…

-Los juguetes no desaparecen…- dijo Johnny con aires de suficiencia.

-No… pero lo guardaré para que ninguno lo use…- dijo serio y el niño soltó el juguete y se lo dejó a su hermana, que tenía todo el cabello blanco por la espuma…

Rick se acercó a Kate y masajeó sus hombros con ternura. Parecía mentira que buscara su contacto, permanentemente…

Kate entrecerró los ojos y con las manos aún húmedas, giró en redondo, lo abrazó y lo besó con ternura… los niños soltaron una risita cómplice y se miraron contentos.

-Hey, Castle…- le dijo Johnny y Rick separó su cara de Kate para mirarlo, el niño lo llamaba así porque escuchaba a su madre.

-¿Perdón?- dijo sorprendido.

-Mamá es mía…- dijo el niño y lo miró con los ojos entornados.

-No… no… yo la comparto contigo y con tu hermana… pero yo la vi primero…

-Hey…- dijo Kate y sonrió- tranquilos… yo los quiero a todos… a papá porque es mi marido y a los niños porque son parte de mí, mis hijos… ¿estamos?- dijo y le guiñó un ojo a Audrey que asentía.

-Pero papá es mío…- dijo la niña y todos rieron.

-Y también mío…- dijo Alexis y lo abrazó.

-Parece que estamos todos…- dijo Rick y tocó el agua, salpicándolos a todos.

Enseguida se armó una batalla de agua y espuma que los dejó a todos húmedos, pero se divirtieron muchísimo…


Cuando se subían al automóvil para volver, ya secos y perfumados, Rick rozó suavemente la cadera de Kate y ella lo miró con ansiedad…

-Castle…- le dijo a modo de advertencia.

-Prométeme que esta noche me dejarás acariciarte otra vez…

-No tengo que prometerte nada… si las cosas se dan, por supuesto… pero parece mentira que no hayas tenido suficiente este fin de semana…

-Parece mentira…- repitió él y sonrió, mirando por el espejo a sus hijos más pequeños y a Alexis, que se quedaba dormida…

Rick tomó la mano de Kate y se mantuvieron en silencio casi todo el viaje, ambos sabían que da alguna manera, esta vuelta a su casa significaba el comienzo de una nueva etapa y estaban dispuestos a disfrutarla…


Bueno, esto vuelve a encaminarse. Veremos como sigue. Espero que les siga gustando! Habrá más pronto! Muchas gracias a los que leen y a los que se animan a comentar! Es muy importante para mí! Nos vemos en el próximo!