(Marinette)
-Tikki -llamé a mi kwami - ¿Ha pasado todo lo que ha pasado?
Mientras decía eso me levantaba poco a poco de mi cama intentando acabar de despertarme. Quiero llegar pronto a clase para ver a Adrien.
-Sí -me responde.
-Entonces todo lo de anoche... ¿No fue un sueño, verdad?
-No, no lo fue -sonríe.
La miro feliz y de repente vienen a mi cabeza imágenes de ella y el kwami de Adrien abrazándose.
-Y... ¿Qué hay entre tú y Plagg? -le pregunto sonriendo con picardía
-Nada -responde rápido.
-Ya claro -digo comenzando a vestirme - ves contándome por que conoces toda mi historia amorosa y yo no sé nada sobre la tuya.
-Pero la mía son 5000 años -me responde Tikki intentando evitar la pregunta.
-Y yo tengo mucho tiempo para escucharte.
-Bueno... Básicamente, Plagg y yo tenemos una relación un poco más allá de la amistad, pero sin llegar a ser una relación amorosa -me explica- él me gusta a mí, y yo creo que también le gusto, pero como es muy difícil que podamos vernos pues preferimos no llevarlo a más.
-¿Cuándo fue la última vez que os visteis antes de anoche? -la miro.
-Pues diría que hace unos 250 años más o menos.
-¿¡Tanto!?
-Sí -asiente Tikki tristemente.
-Vaya... Lo siento... Pero ahora podréis veros más -sonrío poniéndome el bolsito donde suelo llevar a Tikki.
Tikki asiente y entra en el bolsito, mientras que yo bajo las escaleras para desayunar con mis padres e ir a clase.
-Buenos días hija - me saluda mi madre cuando entro al comedor para desayunar -. Ya van dos días que te levantas temprano para ir a clase, eso es raro -se ríe.
-Jo, no siempre me duermo -respondo haciendo un puchero y comenzando a desayunar.
El desayuno transcurre con normalidad mientras hablo con mi madre de temas triviales hasta que de repente nuestra charla es interrumpida por el timbre. Mi madre se levanta a abrir la puerta mientras yo acabo de desayunar.
-Sí, claro, pasa, está acabando de desayunar -escucho a mi madre. ¿Habla de mi?
Pocos segundos después entra ella seguida del chico rubio que tanto me gusta. Me mira y me saluda con la mano sonriendo.
-¿Adrien? -le miro extrañada - ¿Qué haces aquí?
-Buenos días Marinette -sonríe-. Pasaba por aquí y le dije a Nathalie que me dejara aquí y ya continuaría yo mi camino solo.
-¿Pasabas por aquí? -le miro extrañada- vives en la otra punta de la cuidad.
Escuché las risas de mi madre seguido de un "mejor os dejo solos" y acto seguido ella se fue a la tienda.
-Bueno, ya te dije anoche que ahora podría actuar como siempre, princesa -mientras decía eso se agachó y me dio un beso en el dorso de la mano, cosa que provocó que me sonrojara un poco.
¿Las cosas serán así a partir de ahora? Porque como sea así creo que moriré...
-Dijiste en clase -añado.
-Y en todas partes -sonríe guiñándome un ojo.
Me levanto y dejo los platos del desayuno en el fregadero y me lavo las manos, luego cojo mi mochila y me dirijo a Adrien.
-¿Quieres desayunar algo?
-Ya he comido -sonríe acercándose a mi oído - aunque también podría comerte a ti my lady -susurra.
Me separo de él un poco (bastante) sonrojada mirando hacia otro lado.
-¿Ahora eres Chat Noir? -digo intentando picarle.
-Chat Noir es el yo real, Adrien solo es lo que mi padre quiere que sea -responde mirándome apenado - ¿Prefieres al yo creado por mi padre, verdad?
-Me encantas de todas las formas -dije acariciando su pelo mientras iba a la salida de la cocina.
Los papeles se han intercambiado y ahora es él el sonrojado. Me sigue hacia la puerta principal y antes de salir mi padre nos da un croissant a cada uno.
-Pasad un buen día en clase -dice despidiéndose.
-Hasta luego papá -sonrío y salgo seguida de Adrien.
Caminamos hacía el instituto mientras hablábamos sobre nuestros kwamis y sobre como conseguimos los Miraculous hasta que poco antes de llegar de repente se para Adrien en seco y tira de mi brazo pegándome a él y besándome.
Unos segundos después nos separamos y le miro bastante sorprendida y sonrojada. No veía venir eso.
-Quería besarte antes de llegar -sonríe.
-¿No se suponía que ahora podías actuar así siempre? -digo sonriendo de forma perversa.
-Y lo haré, pero hay momentos y momentos princesa -guiña un ojo mientras coge mi mano y sigue caminando hacía el instituto.
Espera. ¿Entraremos cogidos de las manos? Todos se quedarán mirándonos y nos harán muchas preguntas al respecto. ¿Y qué le diré yo a Alya? ¡Le dije que Adrien me había rechazado! ¡Y me vio besando a Chat! Cuando me di cuenta de todo esto, ya estaba en medio del patio de la escuela caminando aún de la mano de Adrien.
-Hey Adrien -escuché la voz de Nino acercarse y a su lado estaba Alya.
-Buenos días -dijo Adrien.
-¿Marinette? -escuché a Alya que me miraba bastante incrédula.
-Buenos días Alya -le dije mostrando una sonrisa un poco falsa.
-Oye bro -Nino llamó a Adrien -¿Y eso? -señaló nuestras manos aún cogidas.
-Eso digo yo -Añadió Alya que miraba bastante extrañada.
-Oh, sí -dijo Adrien mirando a ambos - somos novios -sonríe felizmente.
Tras escuchar sus palabras noto como mis mejillas y todo mi rostro comienzan a arder. Y a la vez intentaba no sonreír tontamente por escuchar eso. Alya me miró bastante sorprendida y acto seguido se lanzó contra mí a abrazarme.
-¡Al fin Mari! ¡Después de tanto tiempo lo has conseguido aún cuando te había rechazado! No sé que habrá pasado pero me alegro tanto por ti -exclamó Alya.
-¿Tanto tiempo? -preguntó Adrien mirándonos sin entender eso.
-Ah, sí -comenzó a hablar Alya pasando uno de sus brazos por mis hombros mientras que con el otro me señalaba -esta chica llevaba enamorada de ti desde el primer día de clase cuando le dejaste el paraguas -dice.
Escondo mi rostro entre mis manos de la vergüenza. Adrien no tenía que saber eso. Le miro abriendo un poco mis dedos y la expresión de Adrien no podía ser de más felicidad.
-¿De verdad? -dice sin creérselo.
-Sí... -asiento aún ocultando mi rostro.
Noto como él se lanza a abrazarme más fuerte que de costumbre. Pensaba que me tomaría por loca por eso, me alegra que le haga feliz. Y de repente el momento de felicidad fue interrumpido por la peor persona que podía aparecer en ese momento.
-¡Adrinskis! ¿Qué haces abrazando a esa estúpida panadera? -la voz de Chloé sonó por todo el recinto mientras se acercaba frenética.
