Capítulo 86

Kate entró haciendo el menor ruido posible. Era más de medianoche, esos días habían sido larguísimos, cansadores, pero no había podido evitarlos… y por suerte, todo había terminado…

Se quitó los zapatos altísimos que tenía puestos y caminó con cuidado para entrar a la habitación y ver a los mellizos…

Se acercó a cada cuna, estaban enormes, ¿cuándo habían crecido tanto? Audrey dormía boca arriba, con la boca entreabierta, una sonrisa dibujada en la cara, las manos y los bracitos hacia arriba, como si se estuviera desperezando. Johnny estaba de costado, con las rodillas apenas flexionadas y una de las manos sobre la almohada, Kate miró su cara… su orejita perfecta la hizo sonreír…

Volvió a enamorarse de ellos, por vez número… ya había perdido la cuenta… y estaba agotada…

El piso de madera hizo un crujido cuando salía y se paralizó, temiendo que alguno de los niños se pudiera haber despertado… esperó unos segundos… nada…

Respiró con alivio y se dirigió a su habitación. La luz de la mesa de noche estaba encendida y la apagó. Sus ojos acariciaron la figura de Rick, enfundada en su pijama de seda azul. Tenía esa apariencia tan inocente cuando dormía… y ese aroma tan particular, tan suyo que quiso abandonarse a él, dormir en sus brazos pero supo que antes necesitaba una ducha reparadora… y luego sí… a sumergirse en él…

Juntó fuerzas y se dirigió al baño, se quitó la ropa y la arrojó al canasto de ropa sucia. Se miró al espejo y sonrió. Estaba satisfecha con su figura. Había perdido algo de entrenamiento desde el ascenso… pero el ajetreo de la casa, los niños, incluso su breve separación de Rick la habían ayudado a no aumentar de peso…

Suspiró con agrado cuando el agua tibia acarició su piel. Sí, eso era exactamente lo que necesitaba… eso y… un poco de desahogo… hacía… unos cuantos días que no… no porque él no quisiera… ni tampoco porque ella no quisiera… simplemente estaba agotada…

Sonrió mientras enjabonaba rápidamente su cabello. ¿Y si lo despertaba? Ahora estaba cansada, pero seguramente tardaría en dormirse, porque estaba pasada de energía… y ¿qué mejor que una buena sesión de sexo para relajarse?

Se mordió la lengua y se apuró, de pronto había comenzado a sentir un cosquilleo que nada tenía que ver con el cansancio o la ducha…

Se secó el cuerpo, se perfumó, se puso un camisolín de seda y peinó su cabello. Usó el secador solo para quitarle la humedad y cepilló sus dientes. Listo… ahora… a disfrutar…

Sintió algo de frío y sonrió al ver que Rick no se había movido desde que ella había entrado al baño…

Levantó las mantas y se acomodó a su lado. Lo sintió protestar. Seguramente ella tenía la piel fría…

-Hey…- dijo ella en voz bajísima. Él no le contestó. La tomó en sus brazos casi instintivamente y ella sonrió…

Recordó cuántas veces había estado así, con él en sus brazos y se sintió agradecida de que hubieran podido arreglar sus problemas para poder seguir disfrutando de eso y muchas otra cosas a su lado… incluyendo el deseo, por supuesto, ese deseo que la estaba torturando, sobre todo porque él no acusaba recibo de lo que ella hacía…

Quiso moverse, provocarlo… levantó su pierna y lo rozó con suavidad con la rodilla un par de veces…

Lo escuchó suspirar y sonrió. Hundió su nariz en el hueco de su cuello y aspiró hondo. Tenía un aroma increíble… un aroma que la invitaba a besarlo, a testear su piel…

Desabotonó con cuidado la chaqueta su pijama y lo acarició con sus labios, volvió a oírlo suspirar, pero él siguió sin moverse…

Giró dándole la espalda y él se acomodó tras ella… sintió sus dedos acariciándola en el abdomen, por debajo del camisolín y se mordió el labio, tentada de tomar su mano y dirigirla a donde necesitaba mayor atención…

Hizo un ruido parecido a un suspiro y se movió un poco y cuando volvió a quedarse quieta, el apoyó su incipiente erección sobre la espalda baja de ella. Kate sonrió. ¡Por fin!

De a poco, las cosas mejoraban. Kate estiró su mano hacia atrás y lo estimuló suavemente, haciendo que sus caderas temblaran un poco…

Lo escuchó decir algo que no comprendió y cuando se disponía a girar para despertarlo, sintió sus dedos bajando con cuidado su ropa interior y a él, cálido, rozándola con intención…

Deseó gritarle que se apurara, estaba desesperada. Pero las caricias de él eran tan suaves, la estimulaban tanto y además quería que los niños siguieran durmiendo y no los interrumpieran…

Sintió los labios húmedos de él en su oreja. Cerró los ojos tratando de contener un gemido.

-Tardaste una eternidad…- le dijo él y ella sintió que su corazón se aceleraba.

-Sí…- fue más un jadeo que una respuesta.

Rick la hizo girar y la miró en la penumbra. Ella se inclinó sobre él y le dio un largo y húmedo beso, hasta que sintió su mano deslizándose para atrapar su pecho… y apretarlo con deseo…

Lo buscó con sus dedos y lo vio cerrar los ojos cuando lo atrapó en su mano, moviéndola suavemente para provocar algo de fricción…

-Oh, sí…- dijo él y ella sonrió.

-Te necesito ahora…- le dijo ella y se subió sobre él, buscando descender sobre su erección lo más rápido posible…

Rick la tomó de la cadera y cerró los ojos cuando se sintió parte suya. Cuando los abrió, la vio sonreír con placidez… no se habían movido y él se preguntó si ella estaría lista ya…

-Dime… ¿cómo es posible?- le preguntó cuando ella se agachó y él entrelazó sus dedos en el cabello aún húmedo de Kate.

-¿Qué?- preguntó ella casi en trance.

-Que siga deseándote, cada día más…

-No lo sé… pero me sucede lo mismo…- dijo ella y se mordió el labio cuando sintió que él comenzaba a moverse, lenta y profundamente.

Rick la observó, totalmente entregada, sus ojos entrecerrados, su cabello moviéndose suavemente. Incrementó la velocidad… ella lo miró con esa mirada intensa que le hacía saber que estaba ya en el borde del abismo…

-¡Mami! ¡Papi! Pesadilla…- le voz de Audrey sonó en medio de sus respiraciones entrecortadas y Kate miró a Rick con terror…

Una sola embestida más y ambos cerraron los ojos, sobrepasados por el placer… Rick abrió los ojos unos segundos más tarde y sonrió con algo de debilidad…

-¿Mami?- repitió la niña al ver que no había tenido respuesta de ninguno.

-Voooy…- dijo él con voz ronca y besó los labios de Kate rápidamente.

-Gracias…- dijo Kate cuando él se desconectó y se acomodó el pantalón para ir a ver a Audrey…

Kate se quedó en la cama un momento. Suspiró contenta. De pronto tenía mucho sueño… vagamente escuchó que Rick hablaba con Audrey y que la niña se quejaba un poco…

Cerró los ojos. No supo cuánto se había quedado dormida hasta que volvió a sentir los brazos de él alrededor de su cuerpo y su respiración en su oído…

-Te amo…- le dijo él con ternura y ella sonrió, incapaz de mover ningún músculo…


Bueno, parece que estos están cada vez mejor! Espero que les siga gustando. Veremos como sigue! Gracias por seguir leyendo!