Capítulo 87
Rick se asomó algo inquieto y observó a Kate divertida, dibujando con los niños. Audrey estaba sentada sobre sus rodillas. Era viernes por la tarde y de casualidad, Kate había llegado más temprano y se había dedicado a sus hijos con placer…
-Ya terminé mami…- dijo Johnny y Kate sonrió, observando el dibujo que el niño le mostraba…
-Muy bien, Jon… ¿quiénes son?
-Johnny y Audrey…
-Hermosos…- dijo Kate y le guiñó el ojo.
-Nosotros dibujamos nuestra casa…- dijo Audrey en su media lengua.
-Liiiinda…- dijo Johnny y Rick sonrió.
-¿Puedo dibujar con ustedes?- dijo Rick cuando todos se dieron cuenta de su presencia.
-¡Sí!- dijo Johnny y se levantó para ocupar lugar sobre sus rodillas…
Kate continuó distraída, dibujando para Audrey y Rick la observó con cuidado, se veía distendida, tenía que hablar con ella ahora… pero tampoco quería hacerlo delante de los niños…
-Kate…- dijo y tragó saliva cuando ella lo miró y captó su nerviosismo.
-Dime…
-Sobre lo que planeamos para mañana…
-¿Estás muy cansado? No te preocupes, podemos quedarnos…- le dijo y sonrió, para luego volver a concentrarse en el dibujo, sabía que él había estado algo atareado con la entrega de su próxima novela.
-No, no… esta puerta es verde…- la corrigió Audrey.
-Ops… bueno… yo me la imaginé roja…- dijo y sonrió.
-Roja es linda…- dijo Johnny y Rick sonrió también.
-No es que esté cansado…- dijo Rick y Kate volvió a mirarlo.
-¿Entonces?
-Bueno… surgió algo… que es… importante… difícil de postergar…
-Entiendo…
-Mi equipo quiere hacerme una despedida…
-¿Qué equipo?- preguntó Kate arrugando la nariz, sabía que Rick no era aficionado a practicar muchos deportes, aunque demostrara estar en perfecta forma…
-Los agentes que trabajaron conmigo el tiempo que estuve en el FBI…- y vio que la mirada de Kate se endurecía un poco.
-Alex…- dijo solamente.
-Ella… supongo que ella también estará…
-Bien… qué suerte…- soltó con algo de rabia.
-Sé que no te gusta la idea, pero me fue difícil negarme, porque no es la despedida de nadie más, sino la mía…
-Pero ya pasó un tiempo… ¿a cuenta de qué lo hacen ahora?
-Qué se yo, Kate… me llamaron el otro día… no pude negarme… ya te lo dije…
-Bien… me quedaré con los niños…- dijo ella sin mirarlo, se moría de celos, no quería que él pasara un segundo más cerca de esa rubia artificial…
-¿No quieres venir?
-No creí que pudiera… me imaginé que "Alex" te habría dicho que la despedida era para ti…
-Kate… por favor… no empecemos… sabes lo que siento, hemos hablado de esto… yo no quiero forzarte a nada que te incomode… pero mi idea es que me acompañes… si quieres, claro…
Kate lo miró y achicó los ojos. Odiaba la idea de tener que ver a esa arpía, pero sabía que yendo, podría controlar sus avances y si era necesario, darle un corte definitivo a todo eso…
-¿Sabes qué? Iré contigo…- le dijo y alzó la ceja desafiante.
-¿Irás?- preguntó él sorprendido.
-Lamento si era una táctica para disuadirme…
-No… por supuesto que no lo era… lo único que no quiero es que te sientas incómoda, o fuera de lugar…
-Estaré a tu lado… ese es mi lugar…- le dijo ella y sonrió.
Audrey llamó su atención y ella se dedicó a la niña. Rick se sintió más liviano al comprobar que no había sido tan grave. Creyó que ella se molestaría, no solo por tener que ir a esa reunión, sino porque él había tenido que cancelar la cita que habían armado para un fin de semana romántico…
Pero Kate, a pesar del enojo inicial, lo había sorprendido gratamente y estaba feliz por eso…
Esa noche se durmieron temprano y la mañana siguiente los encontró durmiendo apretados a los cuatro… los niños se habían despertado llorando en mitad de la noche y los habían pasado a su cama…
Kate no hizo ningún comentario sobre la despedida, pero él sabía que no estaba cómoda con la idea de ir con él allí, y también sabía que si iba, era para cuidar lo que era de ella… y Rick pensaba que ella estaba en su derecho de hacerlo… y en el fondo, también le gustaba que lo hiciera…
Rick golpeó la puerta de la habitación mientras ella se cambiaba y entró…
-Las chicas acaban de llegar…- dijo sin mirar y cuando lo hizo creyó que la mandíbula se le caía.
-Bien… qué suerte…- dijo ella tratando de disimular la placidez que le provocaba el hecho de que él no pudiera dejar de mirarla.
-¿Estás lista?- le preguntó y ella arqueó la ceja.
-Me falta maquillarme ¿no te diste cuenta?
-Para mí no te hace falta nada…- dijo él y se humedeció los labios.
-Bien… tú sabes que podríamos escaparnos y tener nuestra propia cita…
-Kate…
-Y sé que no es así, pero míralo de este modo… no pudiste negarte… pues esto es lo que te pierdes… no tienes idea de los planes que tenía para nosotros…- le dijo mirándolo desde el espejo…
Rick sonrió. Se preguntó si Kate realmente sabía el grado de adoración que él tenía con ella… se imaginó que sí, porque él procuraba demostrárselo cuantas veces tenía oportunidad…
La esperó pacientemente afuera y cuando ella salió, Rick sonrió impactado… Vestía un vestido sencillo, color morado, apenas por encima de las rodillas, bastante ajustado y con un buen escote, no pronunciado, sino permitiéndole mostrar lo necesario… y obviamente, sus zapatos, del mismo color del vestido, eran altísimos y cerrados… Su cabello caía sobre sus hombros con gracia, algunos bucles se formaban en él y el maquillaje era sencillo, como siempre…
-Estoy pensando la excusa perfecta para irnos en mitad de la despedida…- dijo él y ella sonrió.
-¿Trabajo en la comisaría?
-Algo se me ocurrirá…- dijo mientras se subían al Mercedes.
Llegaron al club privado en donde la fiesta se realizaría y entraron tomados de la mano. Algunos de los compañeros de Rick se acercaron a saludarlo. A Kate nunca le había gustado ni el estilo, ni la forma de hablar de los agentes del FBI, ella estaba acostumbrada a otra clase de trato…
Kate se distendió un poco al ver que aún no había señales de la agente Collins… era imposible que no fuera a la despedida de Rick… pero al menos no había estado allí molestando desde el comienzo…
El agente que solía ser el jefe de Rick se acercó con dos copas y miró con interés a Kate, que aceptó de inmediato una, con una sonrisa. No, tampoco era malo que ella despertara un par de miradas, eso la hacía sentirse más segura…
Se acomodaron en una gran mesa en el centro del salón, había música suave y el lugar era imponente, bien del estilo de las cenas de gala del FBI. Kate creyó que se sentiría mucho más incómoda de lo que en realidad estaba y se encontró disfrutando de la charla en la que los agentes contaban las correrías de su marido…
Pero lo bueno no dura para siempre y la agente Collins hizo su aparición imponente. Estaba vestida de negro, el vestido era exageradamente escotado y tenía la espalda al descubierto, era bastante más largo que el de Kate y ceñido a su cuerpo casi de modelo…
Sonrió con sus labios pintados de rojo intenso, el mismo color que el de sus zapatos, no tan altos como los de Kate… Su cabello, alisado y bien de salón de belleza, denotaba todo el esfuerzo que había hecho por estar perfecta…
Kate se mordió el labio y observó que Rick apenas había reparado en su llegada. Punto a favor.
Collins se acercó sonriendo desmedidamente y tomó a Rick por los hombros y se agachó a hablarle al oído, del lado contrario al que estaba Kate…
-Hey, Ricky… no tienes idea de cuánto te he echado de menos…- le dijo y Kate pudo oírlo.
Rick sonrió forzadamente y Kate vio como Collins se inclinaba, dejando ver bastante de su escote y besaba la mejilla de su marido. Alzó la ceja con desagrado pero se controló.
-Ah… Kate… ¿cómo has estado?- le dijo como si de pronto reparara en su presencia…
-Agente Collins… pensé que no vendría…- le dijo y la miró tratando de sonreír.
Rick giró para mirarla algo nervioso y tomó su mano para besar sus dedos con delicadeza, tratando de testear su autocontrol… sabía que Kate era una persona educada, pero hasta él se daba cuenta de la actitud poco ubicada de Alex…
Bueno, esta vez quise dejarlo aquí, por supuesto que esto seguirá y que algo ocurrirá entre estas dos... veremos qué... y prometo que no tardaré mucho en actualizar! Gracias por seguir esta, mi historia récord!
