Sé que muchos esperaban esta actualización y no es que no quisiera escribirla, sino que supongo que como todavía quedan varios capítulos, quizá la actualice en forma más esporádica... pero no se preocupen que seguirá, por ahora!

Capítulo 92

Kate sintió una revolución interna ante el pensamiento de que tendría otro hijo. Por supuesto que ya lo amaba, pero desde hacía tres días que lo pensaba y todavía no podía creerlo…

Cerró los ojos y ponderó qué sucedería si todo salía mal durante el parto y ella terminaba abandonando a este bebé y a los mellizos… no porque no pudiesen sobrevivir con su papá… pero… ¿y si ese milagro maravilloso que la mayoría de las personas experimentaban no se cumplía y todo salía mal?

Sacudió la cabeza, esos no eran pensamientos que la ayudarían a calmarse y organizarse…

Sintió que algunas lágrimas comenzaban a bañar sus mejillas…

-Malditas hormonas…- dijo conociendo bastante del tema.

-Hey…- le dijo Rick cuando entró con un plato de sopa caliente, porque ella no había querido almorzar.

-Estoy bien… no te preocupes…- dijo y aceptó la bandeja, ahora tenía algo de hambre…

-Pues no parece…- dijo y se sentó a su lado y acarició su cara, algo preocupado.

-Hormonas… yo… no sé si te acuerdas cuando estaba embarazada de los mellizos…

-Lo recuerdo… y otras cosas también…- dijo Rick y alzó las cejas varias veces, haciéndola sonreír.

-Bueno, supongo que habrá un poco de todo…- terminó asumiendo.

-No pienso quejarme…

-¿aún cuando haya momentos en que no te quiera ni ver?

-¿Qué tal… ahora?- preguntó él y otra vez hizo el juego de las cejas.

-Mal timing… los niños andan por ahí… además… tengo hambre…- dijo y Rick sonrió.

-Ya vendrás a rogarme… y con gusto te consentiré…- dijo y la vio morderse el labio.

-Mami…- dijo Audrey mientras lloraba, y se asomó por la puerta.

-¿Qué pasó, princesa?- le preguntó Rick.

-Malo, Johnny… me tiró del pelo…- balbuceó la niña y Kate resopló.

-¿Johnny?- dijo Kate en voz alta y el niño se asomó enojado al lado de su hermana.

-Mala Audy…- dijo y se cruzó de brazos.

-¿Qué pasa contigo? ¿Cuántas veces te dije que tienes que tratar con cariño a tu hermana?- dijo Kate algo molesta.

-Ella me empujó primero…- dijo señalándola con el dedo y Audrey lo miró con rabia.

-No… no lo hice…

-Lo hiciste…- insistió el niño.

-Malo, Johnny…- dijo y lo empujó.

-Hey…- intervino Rick juntando los labios para no reír a carcajadas, adoraba ver a sus hijos tan grandes y discutiendo, sobre todo porque los veía preciosos y tan parecidos a su madre…

-¿Quieren quedarse sin postre?- preguntó Kate.

-No…- dijeron los dos a coro y bajaron la cabeza.

-Dense un abrazo…- dijo Rick y gesticuló con sus manos, indicándoles que lo hicieran ahí mismo.

-Papi…- protestó Johnny y abrazó a su hermana que fue quien enseguida hizo caso y lo apretó con sus bracitos…

-Ahora, vayan a jugar juntos y sin pelear… ¿estamos?- dijo Rick.

-Sí…- dijo Audrey y acompañó la promesa con la cabecita.

Johnny solo suspiró y asintió, siempre había sido el más retraído. Audrey salió de la habitación y Johnny les dio una última mirada a sus padres antes de irse.


Kate sofocó una carcajada para que no la oyeran. A pesar de haber puesto orden, todavía le divertían esas peleas entre hermanos, sobre todo porque no era algo habitual para ella, que se había criado sola, solo con la interacción de algunos de sus primos y de vez en cuando…

-¿Irás a trabajar hoy?

-Más tarde… no me sentí muy bien a la mañana… y para estar incómoda, pálida y que todos pregunten…

-¿No piensas decirlo?

-Aún no… es muy reciente…

-¿Ni a Lanie?

-Quizá se lo cuente primero a ella, ahora no tengo ganas de pensar en eso…

-¿Tan mal estás por estar embarazada?

-No estoy mal, estoy sorprendida, pensé que elegiría el momento y no sucedió… y ya te dije, los niños son pequeños todavía… estoy como… sobrepasada, pensando como haré para tener tiempo y hacer todo lo que tengo que hacer…

-Te acostumbrarás como lo hiciste cuando los mellizos nacieron… al principio parecía un caos, pero luego todo se acomodó…

-Puede ser…- dijo pensativa, mirando hacia adelante.

-¿Qué es lo que te preocupa?

-Tantas cosas…-dijo reflexiva.

-Dime… cuéntame… quizá yo pueda ayudarte a disipar algunas dudas…

-Tengo miedo de no poder… de que sea demasiado… de que nos traiga problemas como pareja… de que te canses… de que me pase algo durante el parto y no pueda vivir el resto de mi vida con todos ustedes…

-Wow! Bueno… poder, podrás porque yo estaré aquí siempre…- dijo y la tomó de la cara- problemas de pareja, los tendremos como todos, sino no sería saludable… ¿cansarme? Olvídalo… a no ser que me eches, tendrás que soportarme por el resto de nuestras vidas… y no ocurrirá nada… el destino no lo quiere… porque nos merecemos ser felices…

Kate lo miró con lágrimas en los ojos y sonrió. Era imposible que lo amara más de lo que lo amaba ahora… pero el amor se había consolidado, era más maduro, no solamente un ataque de pasión como al principio… ahora ella estaba segura de que quería estar toda su vida al lado de él… y de sus hijos, que eran la extensión perfecta de su amor… sus tres hijos… ¿y si eran cuatro?

-Castle…- dijo sin voz y él la miró con preocupación.

-Dime…

-Tenemos que ir al médico ya…

-¿Al doc? Sí, por supuesto, ¿por qué tanto apuro?

-¿Y si son dos, otra vez?

Rick abrió los ojos como platos, no era que él no estuviese asustado por la llegada de ese nuevo hijo, pero la posibilidad de que fuesen dos le trajo taquicardia…

-¿Dos? ¿otra vez? No… imposible… no puede ser…

-Tú dices que no, pero posibilidades hay… ¿o estoy equivocada?

-Posibilidades siempre hay… y digamos que… no… no quiero pensar en eso…- dijo y sacudió la cabeza.

Kate casi sonrió al ver la cara de desesperación de Rick, que acababa de contenerla a ella, magistralmente y ahora estaba hecho un manojo de nervios…

Audrey entró corriendo y Kate alcanzó a dejar la bandeja sobre la mesa de noche antes de recibirla en sus brazos…

-Mami…- dijo la niña y se acurrucó con ella.

-¿Qué pasa?

-Te quiero…

-Yo también, princesa…- dijo ella y sonrió, besando su cabello mientras la acariciaba.

-¿Para mí no hay nada?- preguntó Rick haciendo puchero cuando la niña se negó.

-¡Johnny!- gritó Audrey y el niño llegó corriendo y se abalanzó sobre Rick.

Rick se dejó caer dramáticamente sobre la cama cuando el niño cayó en sus brazos…

-Hey… tienes demasiada fuerza, muchachote…- le dijo y le comenzó a hacer cosquillas.

Audrey los miró sonriente y apretó sus bracitos alrededor del cuello de su mamá…

-Te quiero mucho, mucho…- le dijo y Kate sonrió, desbordada de ternura…


Bueno, parece que estos recién se están acostumbrando a la idea, pero como dijo Rick, el destino quiere que las cosas salgan bien. ¿Será un Castlecito más o dos? Veremos como sigue! y gracias a todos los comentarios, en esta y mis otras historias, a quienes puedo, se los agradezco con un mensaje, a los anónimos o que no tienen cuenta, MUCHAS GRACIAS! Nos vemos en el próximo!