Bueno, sé que no actualizo esta historia desde hace casi un mes, no es que la haya olvidado, es que este es mi ritmo ahora con ella, aunque, uno nunca sabe, quizá la actualice otra vez pronto! Gracias por leer!
Capítulo 94
Kate se tomó su vientre sonriendo y cerró los ojos cuando sintió los labios de su marido a la altura de su cuello, besándola con ternura. Las manos de él se reunieron con las de ella y Kate sintió todo el cuerpo de él, cálido, detrás del de ella…
-Si no estuviesen por llegar todos… te juro que no te salvarías…- le dijo él al oído y ella lanzó una carcajada suave.
-Estás loco…- dijo ella en voz baja, los mellizos andaban corriendo por allí cerca- parece que no tuvieras suficiente con todo lo que pasó estos últimos días…
-Ser tu esclavo sexual no es para nada desagradable…- dijo y la apretó a su cuerpo- al contrario… es bastante estimulante…
-Ya basta, Castle… me haces sentir como una adolescente cargada de hormonas…
-Cargada de hormonas estás… pero no por la adolescencia, sino por este pequeño Castlecito…- dijo y mordisqueó el lóbulo de la oreja de ella, que se estremeció, casi rindiéndose a sus caricias.
Kate empujó su cadera hacia atrás y lo sintió suspirar. Rick comenzó a ascender sus manos con suavidad, pero en ese momento sonó el timbre y ella lo escuchó jadear con frustración…
Los niños aparecieron corriendo para abrir la puerta y ella giró en redondo y le sonrió alzando las cejas…
-Esta noche no te salvas…- le dijo y lo vio morderse el labio triunfante.
Habían llegado todos juntos… Martha, Alexis, Jim y los chicos de la comisaría, junto con Lanie…
La casa se llenó de ruido inmediatamente, Audrey entró en brazos de Lanie y Johnny de Martha…
-Hey…- dijo Kate con una sonrisa y abrazó y besó a todos, uno por uno…
-¿Cuánto hacía que no nos reuníamos todos?- dijo Martha.
-¿Desde nuestro casamiento?- contestó Rick.
-Es verdad… hace mucho…- intervino Lanie.
-Pero bueno… ¿cuál es la ocasión?- preguntó Jim y vio a Kate mirar a Rick.
-Estamos juntos de nuevo…- dijo Kate sonriente.
-Y hay que festejarlo…- dijo Espo y Rick asintió.
Se sentaron a comer en torno a una gran mesa en la que había distintas variedades de comida que Rick y Kate habían preparado en parte y pedido en otra…
Los niños fueron picoteando y pasándose de un invitado a otro, haciéndoles su propio show y luego se callaron todos en el momento en que Rick se puso de pie, luego de un chiste muy festejado y alzó su copa…
-Queremos agradecerles el haber venido a compartir esta cena con nosotros…
-Aquí siempre se come de lujo…- dijo Espo y Lanie lo codeó- cuéntame todas las veces que quieras… aquí estaré…
-Nos encanta venir…- dijo Lanie y le echó una mirada asesina a su novio.
-¿Qué es lo que no nos están diciendo?- preguntó Alexis que desde que habían llegado olía que algo había, escondido…
-Solo…- dijo y miró a Kate que sonrió- queríamos decirles que estamos felices de haber vuelto a estar juntos, de haber superado la crisis… y que también estamos felices porque estamos esperando otro bebé…
-Dios mío…- dijo Martha y sonrió, sorprendida.
Jim se levantó y fue a abrazar a su hija, quería saber cómo se sentía. Alexis abrazó a su padre y murmuró en su oído…
-Si siguen así tendrán una docena…- dijo y sonrió.
-Todavía falta para eso… y no creas que no me gustaría…
-Me pregunto qué pensará Kate de esto…- dijo y vio la cara de Kate, que había escuchado la conversación.
-Olvídenlo…- dijo feliz- aquí me planto… tres es suficiente…
-¿Ya saben que es uno solo?- preguntó Lanie- sería tierno volver a tener dos…
-Tierno… sí… creo que me hubiese dado un ataque…- reconoció Rick y todos rieron.
Lanie se acercó con la excusa de ayudarla con los platos que tenían que llevar a la cocina y Kate la vio algo inquieta…
-¿Pasa algo, Lanie?
-Sí… pero creo que no es el momento… ya hablaremos uno de estos días…
-¿Cómo que no es el momento? Dime… vamos…
-Tengo un atraso…
-¿En serio?- dijo Kate y sonrió, por reflejo… y luego se dio cuenta- ¿qué pasa? ¿no quieres?
-No es eso… yo sí quiero… pero me parece que a Javi no le gustará la idea…
-¿Hablaron de esto?
-No… no lo sabe… es por algunas cosas que me dijo… sobre traer hijos a este mundo que está tan mal…
-Entiendo…- dijo y tomó sus manos- lo quiera o no… si tú quieres, entonces tendrá que entenderlo…
-Ya lo sé, Kate… pero no me explico cuando sucedió, somos extremadamente cuidadosos y tengo miedo de que él piense que lo hice a propósito…
-¿Ya lo confirmaste? Quizá te estás adelantando…
-No lo confirmé, pero de alguna forma lo presiento…
-Escucha, Lanie… yo sé que es difícil pensar que quizá él no quiera que esto suceda… pero aquí lo importante es lo que quieras hacer tú… y yo te apoyaré en todo… ¿entendiste?
-Gracias, amiga…- dijo Lanie y la abrazó, algo más calmada.
La reunión no duró mucho más, todos tenían alguna cosa que hacer al día siguiente, la mayoría trabajaba y los niños estaban quedándose dormidos, aunque se empeñaban en trepar a los tíos Javi y Kevin, a los que no les daban descanso…
Kate se encargó de acostar a los niños, que se quedaron dormidos al instante, exhaustos…
Cuando regresó a la sala, lo encontró a Rick levantando las cosas que habían quedado…
-Creo que terminaré con esto mañana…- dijo él cuando la vio aparecer.
-¿Estás apurado, señor Castle?- le dijo ella risueña.
-Estoy desesperado…- dijo y la volvió a abrazar por detrás, mientras caminaban hacia la habitación…
Rick besó húmedamente cuello de Kate, que sintió que todo su cuerpo reaccionaba a las caricias, como si hiciera siglos que él no la tocaba…
Kate cerró los ojos cuando sintió que los dedos de él se movían hacia su pecho y la hacían gemir de placer al llegar a destino.
Se quitaron la ropa casi enseguida y Rick le dedicó un buen rato a acariciar y besar el cuerpo de ella, casi venerándolo…
Le dedicó unas cuantas palabras a su hijo que Kate no pudo escuchar, porque se hallaba bajo las sábanas. Cuando se reunió con ella, la vio sonreír.
-¿Estás bien?
-En mi mejor momento…- le dijo ella y lo besó húmedamente mientras lo apuraba porque quería sentirlo en ella.
-¿De verdad no quieres llegar a la docena?- le preguntó él mientras la rozaba agonizantemente con su erección.
-¿Quieres hacer el amor conmigo o no?- le preguntó ella y sintió que él la completaba con lentitud, a propósito… para hacerla sentir cada milímetro de él…
-De acuerdo… nos quedamos con tres…- dijo él y se dedicó a sentir esa sensación única de ser uno solo con ella…
Bueno, ya se enteró la familia... y todos están felices, ¿qué pasará con Lanie? Ya lo veremos, por supuesto! Gracias por seguir leyendo esta historia, me alegra que les siga gustando! Nos vemos en la próxima actualización!
