Creí que tardaría un poco más en actualizar esta historia, pero otra vez, gracias a Sarux y sus ideas, aquí les dejo un nuevo capítulo! Espero que les guste! Se acerca el capítulo 100!
Capítulo 98
Kate sonrió ante su imagen frente al espejo. Su sonrisa se amplió cuando vio aparecer a Rick por detrás, que hundió su nariz en su cuello y la hizo suspirar.
-¿Estás bien?
-Algo nerviosa…
-¿Por qué?
-Me siento rara… ¿tú crees que entenderán?
-Bueno… a su manera lo harán… y no es que no lo sospechen…
-¿Cómo harían para sospecharlo?
-Los niños siempre son muy sensitivos… además, no es que lo mantengamos en secreto…
-No… es cierto… ¿tú crees que ya lo saben?
-Vamos a ver cómo reaccionan…- dijo y sonrió- ¿estás lista para salir?
-Sí… ya… tengo todos los bolsos listos…
-Vamos a disfrutar el fin de semana…- le dijo y la hizo girar para tomarla en sus brazos y besar sus labios.
Cada uno acomodó a uno de los niños en sus sillas. Kate ubicó a Audrey, que últimamente no se le despegaba y además era la más liviana…
-¿Están listos para ir a la playa?- preguntó Rick luego de que él y Kate se colocaran sus cinturones y él pudiera arrancar el auto…
-¡Sí!- corearon los mellizos y Kate sonrió.
El viaje, al principio fue bastante tranquilo. Los niños se quedaron dormidos un buen rato y Rick y Kate pudieron charlar en voz baja, satisfechos de tener un poco de tranquilidad…
-¿Te sientes bien?- le preguntó él y ella asintió.
-Acabo de entrar en el quinto mes… las molestias más grandes pasaron y…- dijo y se tocó el vientre sonriendo, luego tomó la mano de Rick y la apoyó a la altura de su ombligo- ya se está moviendo…
-Sí…- dijo y acarició con ternura su piel.
Un rato más tarde los niños se despertaron, estaban de mal humor y comenzaron a discutir. Kate puso los ojos en blanco y se puso sus gafas de sol, ya era casi el mediodía…
Terminaron cantando las canciones de Frozen y Rick creyó que tendría una migraña cuando le pedían que subiera el volumen…
Por suerte el momento de llegar no tardó y los niños se fueron a correr por el parque, vigilados por Kate mientras Rick se ocupaba de bajar los bolsos y la comida que habían llevado…
Luego se pusieron sus trajes de baño y Kate se dejó caer en una reposera, al lado de la piscina, para poder vigilar a sus hijos mientras Rick comenzaba con el fuego para hacer unas hamburguesas…
Las risas de los niños cautivaron a Kate, que los observó embelesada, casi en estado de trance, al verlos tan grandes e independientes.
Inconscientemente se tocó el abdomen y lo acarició, tratando de imaginarse cómo se podría ese nuevo bebé, acoplar con los hermanos, como lo recibirían…
-Mami ¿te sientes mal?- le preguntó Johnny, apoyado en el borde de la piscina, mirándola con curiosidad.
-Estoy bien, John… ¿por qué lo dices?
-Johnny dice que estás enferma porque te tocas la pancita y papi te cuida…- surgió Audrey por detrás de su hermano.
-¿Tú crees que estoy enferma?- preguntó Kate mirando a Rick, que seguía la conversación atentamente.
-¿Lo estás?- preguntó Audrey con cautela.
-A ver… salgan de la piscina que vamos a hablar…- dijo Rick y les puso sus batas para que se secaran.
Los niños se sentaron con su mamá en la reposera y la observaron con ansiedad. Kate creyó que encontraría el momento de decírselos con calma, pero evidentemente la preocupación de ellos era importante y tenía que aclararles las cosas lo más rápido posible…
-¿Comiste muchos dulces?- le preguntó Audrey y Kate sonrió.
-No… no es eso… y no estoy enferma…
-Pero tienes pancita grande…- señaló Johnny y Rick sonrió.
-¿Se acuerdan cuando mami les contó que ustedes, cuando eran muy chiquitos, estuvieron aquí dentro?
-Ahí dentro… sí…- dijo Johnny.
-Y para que ustedes entraran bien y estuviesen cómodos, la pancita tuvo que crecer un poco…
-Como ahora…- dijo Audrey.
-Lo que pasa es que… estoy así porque aquí adentro…
-¿Tienes un hermanito?- le preguntó la niña y Johnny se tapó la boca con sorpresa.
-Un hermanito muy chiquitito… como eran ustedes…- dijo Rick y se acercó, agachándose a un lado de Kate.
-¿Es una niña o un niño?- preguntó Audrey.
-Los dos…- dijo Johnny- como nosotros…
-No… esta vez es un solo… y todavía no sabemos qué es… será una sorpresa…- dijo Kate.
-¿Y cuándo lo vamos a ver? Yo quiero que salga ya…- protestó Audrey.
-Todavía falta un tiempo… tiene que crecer fuerte y cuando tenga que salir… nacerá… y ustedes que son sus hermanos mayores- dijo Rick y ambos se miraron con autosuficiencia- lo cuidarán y le enseñarán muchas cosas…
-¿Prometido?- les preguntó Kate.
-Sí…- dijeron ambos y sonrieron.
-Así me gusta…- dijo Rick y le guiñó el ojo a Kate.
-¿Está escuchando ahora?- preguntó Johnny.
-Digamos que sí… que está aprendiendo a reconocernos…- dijo Kate.
-Claro… para cuando salga… así sabrá que somos nosotros… sus hermanos y mamá y papá…- dijo la niña.
Kate apoyó una mano en su vientre y sonrió. Tomó las manitas de sus niños y las apoyó a un costado, donde comenzaba a sentir movimientos leves.
-Aquí está… los está saludando…- dijo emocionada.
-¿No habla?- preguntó Audrey.
-No… es muy pequeño… pero seguro que te escucha, si quieres decirle algo…
-Hey…- dijo Johnny acercando su boca al ombligo- ¿este es el micrófono?
Rick lanzó una carcajada divertida y Kate lo miró para matarlo cuando vieron sonrojarse al niño y a la niña tapándose la cara con ambas manos, riéndose.
-Dile lo que quieras… te escuchará bien…- dijo Kate y Johnny sonrió.
-Hey… soy tu hermano mayor…
-Yo también…- dijo Audrey.
-Si eres niño te enseñaré a jugar soccer…
-Y yo a las princesas…- agregó la niña.
-Seguro que está contento…- dijo Kate y acarició las cabecitas de sus hijos.
Luego del almuerzo, los niños se quedaron un rato dormidos, la actividad en la piscina los había cansado bastante.
Kate le llevó un jugo de naranja a Rick y se quedaron un rato disfrutando del sol y la tranquilidad…
-Salió todo bien…- dijo Kate más relajada cuando se recostó a su lado.
-Fue perfecto, te lo dije…- dijo Rick y sonrió.
-Soy muy feliz, Rick… creo que de vez en cuando te lo digo… y me parece que hoy y ahora es un buen momento para repetirlo…
-Yo también, amor…- le dijo él y la tomó en sus brazos.
Un rato más tarde, los niños se despertaron y corrieron a abrazar a su madre…
-¿El hermanito también durmió?- preguntó Audrey.
-Por supuesto… se quedó quietito…- dijo y sonrió Kate.
-Te quiero hermanito…- dijo Johnny y besó con ternura el vientre de su mamá.
-Yo lo quiero más…- dijo Audrey y extendió sus bracitos, abrazándola a Kate y a su hermanito dentro y besó el espacio justo arriba del ombligo.
Rick sonrió mientras los miraba… ¿se podía pedir más?
Bueno, un capítulo familiar. Espero que les haya gustado! Muchas gracias por seguir esta historia, desde el principio! Nos vemos en el próximo!
