Como probablemente sea mi última actualización en unos cuantos días, espero que no tantos, no podía irme sin regalarles el capítulo número 100 de esta historia, tardé un poco porque quería que fuese especial, después me di cuenta de que el nacimiento de un hijo es lo suficientemente especial y me animé a seguirla. Espero que les guste! Gracias por esperar!

Capítulo 100

Rick entró corriendo tras la camilla, sentía que sus piernas no le respondían…

Repasó todo, temiendo haberse olvidado de algo… documentos, bolso, órdenes del médico… ¡Los niños! Estaban con su madre… Rick respiró… todo saldría bien… aunque el bebé se hubiese adelantado un poco…

Se quedó quieto cuando la camilla traspasó la puerta en la que un cartel imponía "Prohibido pasar", seguramente alguien lo vendría a buscar… tenía que esperar… paciencia…

Creyó que haría un surco en el suelo porque pasó poco más de media hora antes de que alguien saliera de allí para darle alguna explicación…

-Señor Castle… su esposa está con labor de parto…- le dijo y él asintió.

-¿Todo… todo está bien?- preguntó con algo de recelo.

-Sí… el ritmo cardíaco del bebé está bien… su esposa está algo asustada, tuvimos que sedarla un poco… pero ya está dilatada… casi totalmente…- le dijo la doctora que la había revisado.

-¿Puedo estar allí? ¿Presenciar el parto?

-Por supuesto… depende de usted… yo venía a buscarlo… porque creo que realmente su esposa necesitará su apoyo…

-Pues… dígame cuándo… yo estoy listo…- dijo él y la mujer no pudo evitar sonreír.

-Estaría bien que fuera ahora, señor Castle… le dije que el parto es inminente…- terminó diciéndole y lo acompañó a un pequeño cuarto para que pudiera cambiarse.


Unos diez minutos después, Rick entró y la vio allí, un poco pálida, jadeando por las contracciones, las lágrimas corriendo por sus mejillas…

-Kate…- dijo casi sin voz y ella apretó los ojos al verlo.

-Rick… Rick…

-¿Estás bien?

-Tengo miedo…

-No… no, Kate… todo saldrá bien…

-Le pedí a la doctora una cesárea… pero parece que el bebé ya está encajado en el canal de parto…

-No te preocupes, Kate… yo estoy aquí…- dijo y acarició su cara, secando sus lágrimas.

-¿Los niños?

-Con mi madre y tu padre…- dijo y apretó su mano- todo está bien… ellos están bien…

-Ahhhhh…- dijo y comenzó a jadear… había tenido una contracción fuerte- dile… dile al médico que no aguanto más… necesito tener a este bebé…

-Tranquila…

-Ya, Castle…- insistió ella.

-¿Doctora?- dijo Rick y salió corriendo a buscarla.

Kate cerró los ojos cuando la contracción finalmente cedió. Necesitaba descansar, por horas…

No se dio cuenta cuando los médicos encargados de su parto prepararon todo, y cuando una nueva contracción la dejó casi sin aire, abrió los ojos y vio a Rick, que sostenía su mano y trataba de sonreír, aunque todo lo que le salía era una mueca…

-Bien, Kate…- dijo la doctora y entreabrió sus piernas- voy a necesitar de tu ayuda aquí…- agregó y la vio asentir.

-Puedes hacerlo, amor…- le dijo Rick y besó su frente.

-Cuando venga otra contracción, debes esforzarte lo más que puedas, ya sabes lo que tienes que hacer… ¿estamos?

-Sí…- logró decir Kate y apretó la mano de Rick.

Pasó un buen rato, entre pujos y Kate comenzó a sentirse algo desanimada y cansada al ver que no ocurría nada… se preguntó si no estaría haciendo algo mal… pero no tuvo tiempo de quejarse ni de hablar porque otra fuerte contracción la asaltó…

-Ya casi estamos, su cabecita está asomando…-dijo la doctora y Rick miró a Kate.

-No puedo más, Rick…- dijo cuando pudo distenderse- me duele… no puedo más…

-Sólo un poco más…- dijo él con algunas lágrimas en los ojos, toda la situación lo tenía absolutamente sensible.

Le tomó dos o tres pujos más poder dar a luz a su bebé y la doctora lo tomó en sus brazos…

-Es un hermoso varón…- dijo y Rick miró a Kate llorando.

-Un varón…- repitió y ambos lo escucharon llorar.

Kate sintió que lloraba de emoción, o de dolor… o quizá de ambas cosas y sonrió cuando luego de cortar el cordón, la doctora lo limpió un poco y lo envolvió para mostrárselo…

-Te amo, Kate…- le dijo él y ambos lo miraron un momento.

-Yo también…

-¿Cómo quieres llamarlo?

-Timothy… Tim…- dijo ella en voz baja y Rick asintió.

-Kate…- dijo la doctora- temo que tenemos un poco más de trabajo aquí…

-Señor Castle… venga por aquí… por favor traiga a su hijo mientras terminamos con el parto… Kate debe expulsar la placenta…- dijo una mujer que Rick presumió era la neonatóloga, y se había mantenido al margen hasta ahora.


Una hora más tarde, una enfermera ayudaba a Kate a terminar de acomodarse en su habitación, se sentía un poco más repuesta, aunque todavía estaba dolorida… y se moría de ganas de ver a su hijo y tenerlo en sus brazos…

Escuchó golpes en su puerta y sonrió cuando vio a Rick cargando a su hijo en brazos y empujando la cunita de acrílico hasta que ambos entraron…

-Es un santo… pesó casi tres kilos… grande para haber nacido adelantado…

-Es cierto…- dijo ella y extendió sus brazos.

Rick le entregó al niño que pareció presentir que era ella, porque se acomodó en sus brazos e intentó abrir los ojos para mirarla… pero estaba muy cansado… y volvió a cerrarlos…

-Es precioso…- dijo Kate.

-Que no te escuchen los mellizos… están viniendo para aquí…- dijo y puso los ojos en blanco, imaginándose cómo sería toda la situación, y lo que sufriría el pobre bebé con los gritos de sus hermanos…

-Hemos tenido tres hermosos hijos, Rick… ¿qué más podemos pedir?

-Nada… en lo que a mí respecta, es todo felicidad…- dijo él.

El niño se quejó un poco y Kate aprovechó para ponerlo un rato en su pecho para que pudiera alimentarse, sabía que cuando los niños llegaran no lo iban a dejar en paz…

Rick lo puso sobre su hombro para que pudiese sacar los gases y se miraron sonrientes cuando oyeron la puerta…

Y el huracán comenzó…

-¡Mami!- gritó Audrey desde la puerta y se abalanzó sobre la cama.

-Despacio, pequeña…- gritó Martha, descolocada por la actitud de su nieta.

-¿Ya nació? ¿Es ese?- dijo Johnny al verlo en brazos de su padre.

-¿Cómo te llamas?- le dijo Audrey saltando para poder verlo.

-Tranquilos, chicos…- dijo Rick y se produjo un silencio. Todos se quedaron mirándolo cuando Rick lo bajó y se lo entregó a Kate.

-Es precioso, Jim…- dijo Martha y apretó la mano de su consuegro.

-Un príncipe…- dijo el abuelo y todos sonrieron con emoción.

-Alexis está en camino…- dijo Martha.

-¿Cómo se llama?- insistió Audrey.

-Timothy… Tim…

-Pero yo quería Brian…- dijo la niña con decepción.

-Y yo Nicky… como mi amigo…- dijo Johnny.

-Con mami elegimos Timothy- dijo Rick y los miró con seriedad- así como elegimos los nombres de ustedes…

-Me gusta Tim…- dijo Audrey y Johnny asintió.

-Bien…- dijo Rick.

-¿Se porta bien, mami?- preguntó Johnny.

-Por ahora sí…- dijo Kate sin poder dejar de mirarlos.


Un rato más tarde llegó Alexis y Audrey se puso un poco celosa de que la dejaran cargar al bebé…

-Alexis es grande… tú ya podrás tenerlo… en unos días…- dijo Rick.

-Yo quiero dormir con él…- insistió la niña.

-Amor… es muy pequeñito tu hermano… podrías golpearlo…no te preocupes que podrán compartir un montón de cosas juntos… solo hay que esperar un poco…

-Ufa, siempre esperar…- dijo Johnny.

Todos se rieron con la reacción del niño y luego de un rato los dejaron solos, sabían que Kate estaba muy cansada y que no era bueno para el pequeño tanto alboroto…

-¿Hasta cuándo se quedan?- preguntó Alexis que no podía dejar de mirar a su pequeño hermano.

-Hasta mañana o pasado… quieren asegurarse de que Tim esté bien…

-Escucha…- dijo Rick- acabo de hablar con Javi, dice que él y Lanie vendrán mañana, ella está bastante pesada y Ryan y Jenny se fueron el fin de semana a la playa…

-Bien…- dijo Kate y recibió a su hijo de los brazos de Alexis.

Finalmente se quedaron solos y Kate aprovechó para disfrutar a su hijo sin sentirse culpable… lo miró un buen rato, el niño hacía gestos con su carita, mientras dormía…

-No sabes en la que te has metido…- le dijo en voz baja, aludiendo a sus hermanos.

-Será muy feliz…- dijo Rick interrumpiendo sus pensamientos.

-No hay ninguna posibilidad de que no lo sea…- dijo y apretó su mano con ternura.

-¿Te dije que soy el hombre más feliz de la Tierra?

-No… pero lo sospechaba…- dijo ella y sonrió cuando el niño abrió los ojos y movió la cabecita, buscando su pecho, para volver a alimentarse…


Bueno espero que les haya gustado, fue sencillo, pero muy necesario para esta familia. Nos vemos en el próximo! Muchas gracias por seguir esta historia!