Hola! Como están? Tanto tiempo T_T. Les traigo un nuevo capi (: Espero que lo disfruten :D


Capítulo 9:

La semana se había complicado bastante para Kari, entre la escuela, sus prácticas, T.K, familia, asuntos de Matt, muchas cosas le sucedió a la castaña que su cuerpo no aguantaba.

Al fin era viernes, lo que significaba verse con su novio, al finalizar la escuela se encontraron para luego marchar a la casa del rubio. Se sentía tan cansada, se encontraba sentada en la cama el joven le hacía masajes, pero le dolía.

-Estas muy dura…- Hacía gestos de molestia, por más suave que intentaba ser no podía lograr relajarse.

-Mi vida es muy agitada, y lo sabes, hay cosas que uno no puede evitar…- Realizaba movimientos suaves, sus grandes manos de basquetbolista recorrían la espalda y cuello de la castaña sintiendo las tensiones de ella –duele…- comento en tono adolorido.

-Mira que estoy siendo muy suave contigo, es que dormís muy mal y si no te relajas no vas a dejar de sentir dolor…- Se sentía molesta, la contractura era algo que más le incomodaba, él dejo de hacerla sufrir –bien ahora debemos encontrar la forma de hacerte relajar…- Se dio vuelta para observarlo.

-¿Cómo qué?- Ella realizaba movimientos para calmar sus dolores y acomodar su espalda.

-No lo sé, a ver, déjame buscar…- Tomo una revista y se colocó sus lentes para poder leer mejor.

-Clark Kent…- Comento sonriéndole de manera cómplice. Le respondió confundido.

-¿Cómo sabes que me decían así?- Ahora era ella la confundida.

-¿No te acuerdas? Vos y yo nos conocíamos, ¿no recuerdas cuando jugaste al básquet en mi escuela?- T.K recordaba aquella vez, pero por qué no a Kari. Ella se acercó lentamente a él y corrió su pelo de la cara que ahora tiene bastante largo, antes lo tenía muy corto –me dijeron que te llevara unos caramelos y una botella de agua, que no sabía quién eras y te tuve que preguntar…- Ella le sonreía, pero el rubio mucho no comprendía, era extraño que no pudiera recordar.

-Mucho no recuerdo… Perdón…- Lo beso, no parecía que le importara –bueno, me voy a bañar… Mañana te quiero llevar a un lugar-

-¿A dónde?- T.K se acercó a su oído.

-Es sorpresa…- Y beso su frente.

-Sabes que no soy paciente cuando se trata de sorpresas…- Le hizo un puchero.

-Pero así pierde toda la gracia…- Él le sonreía y se levantó, ella se sonrojo.

-¿Puedo ir contigo?- La observo confundido, ese día sí que no podía entender que era lo que le decía –¿si puedo ir contigo ahora?- él se sonrojo, sentía que no era la primera vez que le provocaba eso.

-Si no te da vergüenza…- Ella se levantó a su lado y mordió su mejilla.

-Por algo te lo pido… Vamos…- Lo tomo de la mano, hasta el baño.

-No quiero que después me digas algo…- Sus mejillas no perdían el color.

-Te ves tan tierno cuando te sonrojas…-

-No sé de dónde sacas esas cosas…- Pero cuando se dio cuenta ella ya estaba en la ducha.

-Apúrate, que me quiero dormir temprano- Ingreso al lado de Kari y esta lo tomo de sorpresa –no muerdo… ¿Por qué te pones tan nervioso?- Lo aferro a ella y para besarlo, mientras el agua caía en sus cuerpos.

No paraba de reírse, los dos disfrutaban del baño. Besos y agua corría, hasta que finalizaron. Ella rodeo una toalla en su cuerpo, acomodaba su pelo, T.K la rodeo sobre su cintura, intentaba armar su peinado.

-Me tengo que cortar el pelo- Ella le sonrió.

-Lo tienes muy largo, apenas te puedo ver los ojos- y empezó a reír, él la abrazo por la espalda.

-Que atrevida que estas…- Ella solo reía, le mordió su cuello –hermosa- pero Kari grito.

-¿Quién es el atrevido?- Simplemente rio.

-Estamos a mano…- Le robo un beso –te quiero- Se sentía muy feliz, era algo que le encantaba, él era el único que la podía hacer cambiar de parecer al instante.

Ambos se vistieron, para cumplir con la petición de Kari, una vez los dos en la cama.

-T.K, ¿tu querías mucho a Catherine?- Suspiro.

-No sabría decirte si sentía eso, tal vez era costumbre estar con ella y creía que íbamos a estar juntos toda la vida, a veces pienso que hubo una persona que me hizo sentir mil cosas a la vez, cosas que no sentía con ella- Lo observo, pero el rubio no supo por qué dijo lo último –a algunas personas les sucede, creo que yo llegue a tiempo antes de construir una vida o traer criaturas al mundo para que sufran…- Ella se apoyó en su pecho.

-Yo creo que uno vive del amor platónico, cree que cuando uno se pone de novio va a ser la vida perfecta de novela… Pero no es así- El acaricio su cabello.

-Sabes mucho… Me gusta eso de vos, a veces hay que equilibrar entre la fantasía y la realidad, aunque creo que lo mío con Catherine era costumbre, porque no la extraño y cuando terminamos lo único que me dolió fue el engaño, porque después de tantos años le fui fiel físicamente…- Se dio cuenta que estaba dormida, la beso, observo el techo. "¿Sera que me enamore de Kari?" Pensó para sí mismo. Recordó aquel momento:

El salía de su casa, se dirigía a la escuela, aún era temprano, pero el sol ya estaba muy presente, así es la primavera. Llevaba su camisa blanca manga corta, la corbata roja, y su pantalón de vestir gris, iba pensando en unas cuantas cosas, pero ese día esperaba estar solo, tal vez por los problemas de su madre, que no lo tenían tan bien, tenía el presentimiento de que algo bueno iba a suceder.

Caminaba, borrado de la realidad, no se percató que otra persona, en su mismo estado choco contra él, y cayó al suelo.

-Ten más cuidado…- Fue su reacción, pero cuando observo de quien se trataba, allí estaba la muchacha que lucía su Sailor Fuku azul, la túnica blanca manga corta, moño rojo, puños a tono con el marinero, falda plisada del mismo color que los puños, medias blancas y zapatos negros. Cabello castaño a la altura de los hombros, flequillo de costado y su cabello sin cargar. La chica hizo una mueca de dolor.

-T.K…- Fue lo único que dijo, aun en el suelo.

-¿Te ayudo?- Le ofreció su mano, como todo un caballero, pero ella la rechazo.

-No gracias- se levantó –que grosero…- Él no se movió de su lugar y ambos quedaron enfrentados, la castaña se sonrojo.

-Perdón, pero estaba en la luna… Y veo que vos también- le guiño un ojo, lo que provoco que la castaña se sonrojara –¿hacia dónde vas?- La observaba, la verdad que le hubiese gustado asistir a una escuela pública. Pero también le parecía lindo verla con su uniforme.

-A Juban…- Se sentía apenada, no era normal encontrarse con T.K en un día como ese.

-Genial, vamos…- No entendía.

-¡Espera!- Lo alcanzo –¿qué quieres decir con eso?- Él le sonrió.

-Porque mi escuela queda cerca…- Suspiro.

-¿A qué escuela asistes? Digo por tu uniforme no debe ser una publica ¿cierto?- Le sonrió.

-Yo voy a la Escuela Secundaria Moto Azabu- Ella sonrió –Es una privada, pero me hubiese gustado ir a una publica como la tuya…- Se sonrojo.

-¿Y por qué lo dices?- T.K rio.

-No sé, me gusta, y seguro que no me harán hacer tanta tarea- Hizo un gesto de desagrado –era broma… Creo que sería un ambiente distinto… Por los torneos que asistí a tu escuela veo que es más interesante y además podría verte todos los días…- Esto último hizo que ella se pusiera muy roja.

-¿Y eso por qué?- Paso su brazo y la aferró a él.

-Porque es lindo estar contigo…- Esto último hizo que la castaña largue una risa nerviosa, lo que provoco que él mordiera sus labios para disimular la alegría que tenía.

T.K observaba el techo, acariciaba el pelo castaño, cerró sus ojos y no pudo evitar sonreír.

-Creo… Que tienes algo especial Kari, te amo…- susurro, pero sabía que ella no lo iba a oír porque se encontraba dormida. No paraba de mirarla, sentía mucha alegría que no podía creer, era ella, la del uniforme azul que logro enamorarlo, esa castaña que le sacaba muchas sonrisas y no se había dado cuenta antes.

La abrazo para entrar en un profundo sueño. Mañana sería un gran día.

Ella despertó mucho antes, lo acariciaba.

-¡Corazón! Despierta…- Abrió sus ojos, pero aun tenia sueño, la abrazo para volver a dormir –¡no arriba, me dijiste que me ibas a dar una sorpresa!- Quería seguir durmiendo.

-10 minutos…- Comento con voz de perezoso.

-¡No…! ¡Dale! ¡Yo quiero saber que es!- La abrazo más fuerte.

-Déjame dormir otro ratito…- Suspiro, pero lo dejo, hasta que sintió que le beso el cuello –ya se me fue el sueño…- Ambos se levantaron.

T.K cocino el desayuno, mientras que ella se cambiaba. En todo lo que resto ella no paraba de preguntarle a donde irían, pero él no le quiso decir.

Ambos salieron del Jardín Botánico, pero fueron caminando, hasta llegar a un metro. Se sentaron en los asientos vacíos.

-Es un poquito largo el viaje…- Se acomodó al lado del rubio, este la abrazaba con mucho cariño, por un momento ella apoyo su cabeza en el hombro de él y cerro sus ojos, se sentía tan bien.

El tiempo pasaba, hasta que el metro se detuvo, el joven se levantó y ella lo siguió. Mientras subían las escaleras él se acercó a ella y le tapo los ojos.

-T.K así me voy a caer…- Era muy impaciente cuando se trata de sorpresas.

-Si yo te guio, no va a haber problema…- Cuando estaban en la vereda, quito su mano de los ojos de ella, para mostrarle el lugar, quedo muy emocionada –bienvenida al lugar donde estudie- se tomaron de la podía dejar de observar el hermoso lugar que tenía en frente.

-Es hermoso…- A pesar de que era la misma ciudad, era una de las zonas que no conocía, y verla en vivo y en directo la ponía muy feliz, no era lo mismo que verla en la tele.

-Sí, pero te quiero mostrar un lugar especial…- Ambos se dirigieron a un gimnasio que se encontraba cerca. Al ingresar, Se sorprendió de lo gigante que era, nada se comparaba con los de Odaiba –aquí es donde entrenaba- ingresaron al estadio, el piso brillaba hasta se podía ver el reflejo, los aros estaban muy altos pero se notaban que eran profesionales. Las gradas parecían como las de Estados Unidos, las luces iluminaban el lugar –ven, ¿no me quieres volver a ver jugar?- Se sonrojo, mientras que T.K se quitó la campera y empezó a tirar al aro, ella observaba cada detalle, cada técnica, los movimientos, su forma de ser, todo era tan perfecto.

No pudo evitar sonrojarse y que le latiera el corazón, se encontraba muy cerca pero no podía dejar de observar cada movimiento que parecía tan ajeno a ella y de pronto se volvía familiar. T.K se acercó a ella.

-Tira- mientras le entrego la pelota.

-No… No soy muy buena…- Le sonrió y se ubicó detrás de ella para ayudarla a lanzar, y embocaron.

-¿Viste que podes?- Le sonrió, el rubio seguía tirando al aro y ella aún más lo adoraba, no podía creer que jugara con tanta pasión.

El resto de la jornada la pasaron en la cancha de básquet, pero el hambre se hizo presente, por lo tanto él la invito a comer. La llevo a un lugar de comida, pidieron sushi.

-Siempre venía a este lugar, cuando salía con hambre de entrenar…- Ambos se encontraban sentados en la mesa.

-Tienes suerte, yo viviría en este lugar, todo es hermoso…- Le sonrió.

-De acuerdo, cuando salga de vacaciones y tú también, venimos a pasar unas semanas aquí- Se sonrojo, eso ya era una señal.

-Si… Lo sé, ¿pero podrás?- Se reía, ya que noto que se puso nerviosa.

-Si conozco el lugar, además empiezo a ahorrar, me gano la lotería y venimos a pasar unas semanas aquí- Kari se sentía feliz por la predisposición de T.K.

-Si es así, entonces me busco un trabajo de medio tiempo y te ayudo a ahorrar…- Ambos son muy respetuosos y a su vez les gusta ganarse las cosas por cuenta propia.

-Mi mamá me hablo de una cena, está muy entusiasmada, tanto que invito a mi papá para conocerte- Se sonrojo.

-¿En… Enserio?- Eso le llamaba mucho la atención, pero lo que más le preocupaba es ahora ver a Natsuko y a Hiroaki como suegros, ahora los roles cambiaban, ella ahora es la "novia" porque todavía no era nada oficial, pero nunca supo cómo actuar ante estas situaciones, a pesar de tanto material que leía –suena perfecto- comento, por el nerviosismo, era extraño que ya T.K la quiera presentar como su novia, pero tal vez podría llegar a ser una necesidad.

Ambos comían la comida, que para ella era el paraíso.

-Entonces, si yo voy a conocer a tus padres como mis suegros, mis padres también te van a querer conocer como su yerno… Aunque papá y Tai serían unos brujos contigo, y…- Pero no la dejo hablar.

-Muero por conocer a mis suegros y a mi cuñado- Él tenía una gran sonrisa en su rostro, lo que hizo que se sonrojara, la forma en que los nombro, ¿entonces lo de ellos ya era algo oficial?

Ambos se encontraban muy felices disfrutando de la comida, pero por la ventana alguien los observaba. Cuando él fue a pagar, la castaña se dirigió al baño, pero cerca de ella había un hombre buscando mesa y no pudo ver, por lo que choco con él. Al observarlo, este llevaba unos lentes de sol, una gorra y una campera con capucha que no permitía ver el color de cabello, ella sintió un aura extraña en ese momento, un mal presentimiento.

-Ten más cuidado, podrías haber caído o algo peor- comento, ella lo observaba nerviosa, algo no la tenía tranquila.

-Disculpe…- Comento en tono tímido, este se acercó más a ella.

-No…- Antes de que pudiera continuar, llego T.K que lo observo, algo demostraba la mirada de él.

-¿Sucede algo?- Le pregunto de mala gana.

-Nada, solo que la señorita choco conmigo y le pedí que tuviera más cuidado…- De algún lado T.K reconocía esa voz.

-Bueno si ya le pidió perdón, ya nos marchamos…- Respondió con un tono seco y frio.

-No, no tengo problema, pueden retirarse- comento cortésmente, pero se podía notar que apretaba su bolsillo de la campera.

La abrazo y ambos se marcharon, pero el rubio no cambiaba su cara, a lo que la castaña se preocupó.

-¿Sucede algo?- Salió de sus pensamientos.

-No, no sucede nada, mira ¿quieres conocer la torre?- Ella respondió muy emocionada, mientras esperaban en el semáforo, él se distrajo, miro el asfalto, y se acercó un gato negro que lo observo a los ojos, este maulló, había algo extraño, sus miradas estaban haciendo contacto, volvió a maullar y T.K se percató que el semáforo peatonal cambio, pero notó a aquel auto que no parecía respetarlo. El gato no le quito la vista, volvió a ver a Kari que cruzaba la calle, el auto estaba cerca e iba a toda velocidad.

-¡Kari!- Grito, tiro su cuerpo para correrla de la calle, ambos quedaron un la otra parte de la calle, el del auto salió toco bocina, no entendía la situación, ella lo abrazo por el miedo, hasta que se apoyó en su pecho para sentir protección, este la abrazaba brindándole contención, el gato seguía en la otra vereda, su mirada no salía de él.

A lo lejos cayeron unos lentes tirados a modo de bronca, observaba la situación desde lo lejos con mucha bronca.

-Maldito T.K arruinas todo…- Comento, se volvió a colocar sus lentes y se marchó.


Chan…

Pido mil pero mil disculpas por no actualizar… El capi lo tenía casi listo para actualizar el lunes a la noche, pero surgió un problemita con la facu, tenía que entregar terrible trabajo y no pude. Mil disculpas les pido.

Muchas gracias por seguir, aquí les dejo un nuevo capítulo que espero que hayan disfrutado, lamento nuevamente la tardanza, probablemente mañana suba otro, depende la inspiración que tenga.

Las escuelas de T.K y Kari las saque de Sailor Moon Crystal, que ando muy activa con respecto a esa serie, ya no aguanto al 4 de Octubre ._.

Besitos! Y que anden muy bien! Nos leemos (: