Buen/as día/tardes/noches! He vuelto! Ayer fue el último examen que rendí, por lo tanto mi primer año de mi carrera ya está aprobado, y ahora si tengo vacaciones hasta Marzo :D.
Sé que tenía muy abandonado todo, pero ahora lo vuelvo a retomar porque ando con las ideas muy frescas y con nuevos proyectos, que ya inicie uno. Sin más que decirles, espero que disfruten de la lectura.
Capítulo 11:
Kari se encontraba acurrucada en el pecho de T.K, con mucho gusto y placer, él le acariciaba su cabello, le gustaba mucho sentirla a su lado y saber que ella estaba allí en ese preciso momento.
-¿Quieres ir a dormir?- Suspiro, no se sentía tan cansada, pero podía sospechar que él tal vez si lo estaba.
-De acuerdo, vamos- ambos se pararon, la tomó de la mano.
-Amor… ¿Te sientes bien?- Hace un par de días que no se sentía muy estable pero no podía afirmar algo.
-Sí, solo que me duele un poco la cabeza…- La abrazo para ambos marchar hacia la habitación del joven, quien la ayudo para que se acostara y se sintiera más cómoda.
-¿Te sientes mejor?- Simplemente asintió, para luego acercarse a su amor y pasar una hermosa noche que solo ellos podían contar.
A pesar de que la ventana se encontraba cerrada, el frio cubría su cuerpo, y que el joven no la dejaba de abrazar, la sabana cubría su cuerpo. Su rostro estaba caliente, hasta parecía transpirar pero el frio no la dejaba en paz, lo que captó la atención del rubio.
-¿Qué pasa? Estas sudando…- Coloco su mano en la frente para sentir su calor –estas con fiebre- inmediatamente se levantó para buscar agua fría y algún pañuelo para cubrir la frente y calmar un poco la fiebre de la castaña. Al realizar todo esto, ella se encontraba acostada, mientras su novio no paraba de observarla –¿pasa algo amor?- simplemente suspiro.
-Solo levante un poco de fiebre amor, no es nada…- O eso intentaba demostrar la castaña, pero él no quería pensar que ella le estaba ocultando algo y eso no lo tenía convencido.
Espero a que Kari se durmiera, para luego ir a la cocina por un vaso de agua, mientras lo sentía no podía dejar de pensar en lo que le sucedía a su novia, y lo que hablo con Izzy esa misma mañana, podía afirmar que Kari algo le ocultaba, pero no podía pedirle que a la fuerza se lo dijera, tampoco tenía la autoridad suficiente como para pedirle que hablara y le cuente cada cosa que le ha sucedido.
Todo este tema no lo tenía muy bien, tuvo que tomar con mucha bronca otro sorbo de agua para evitar encender un cigarrillo, hace un par de semanas que lo estaba dejando, le costaba mucho, de a poco lo fue reemplazando con algunas pastillas de menta o caramelos para calmar esas ansias. Se relajó un poco para ir a la cama, ya que en cualquier momento ella notaria su ausencia, a pesar de que se encuentra mal, siempre es pesada con la compañía, sobre todo si se trata de él, hay veces que se encuentra profundamente dormida, pero cuando se despierta por alguna ocasión, y nota que él no está, se levanta para buscarlo y que la acompañe. Por lo general les ha sucedido los viernes, ya que vuelve cansada de la escuela, pero él no siente sueño o la necesidad de dormir.
Ingreso nuevamente a su habitación, para su suerte, ella todavía no se percató de la ausencia de su novio y se encontraba profundamente dormida. Cuando la observo mejor, a su lado se encontraba nuevamente el gato negro que vio en Roppongi, suspiro.
-Otra vez vos…- Le hablo en voz baja, el gato parecía entenderlo por lo tanto le maulló, pero no se alejó de ella–¿quieres comida o leche?- pero esta vez no le respondió, se sintió loco por hablar con un gato –está bien, te puedes quedar, mientras no ensucies y no le hagas nada a Kari, mañana te voy a comprar comida y más leche- Se acostó al lado de su novia, el gato permaneció al lado de ella, como si fuese un guardián.
Como por arte de magia, Kari sintió la presencia de T.K y automáticamente se acostó sobre su pecho y abrazándolo del cuello, demostrando una gran sonrisa en su rostro.
-Pareces un parasito… Tengo una garrapata gigante…- Le comento eintentaba dormir.
Habían pasado unas semanas, las cosas se podían decir que marchaban bien, pero no tanto para la castaña, quien no dejaba de tener esos momentos críticos de fiebre, aunque ahora era un poco peor, porque se le agregaron las náuseas. A pesar de haber realizado algunas consultas con médicos, no le encontraban nada extraño, le decían que necesitaba descansar, que tal vez el asunto de la escuela la tenía un poco contracturada y por ello se debían esos síntomas.
Ese día había terminado de cursar las materias que tenía, para luego encontrarse con el joven, aunque eso fue interrumpido…
Mientras caminaba por el pasillo extenso de la escuela, sintió muchas nauseas pero esta vez le pedían a gritos que fuera al baño, para su suerte no se encontraba tan alejada de este, corrió para ingresar al mismo, apenas lo hizo, sintió como todo el reflujo paso por su garganta hasta soltar todo lo que tenía, estuvo así por un pequeño tiempo, aunque parecía que sus nauseas no iban a parar.
Observo con algo de atención su vomito que no tenía forma a alguna comida que le haya caído mal, en realidad no tenía forma a nada, no estaba para nada tranquila. Salió del baño para lavarse las manos, que ahora se encontraban muy frías y sentía que su cara hervía, pasó un poco de agua fría por su rostro para intentar calmar aquello que no la dejaba ver bien.
Volvió a tomar su rumbo a la salida de la puerta, pero mientras realizaba esto, el choque con el frio, las náuseas y la fiebre la hicieron perder peor aún, mientras que el joven se acercaba a ella para recibirla, ella empezó a perder gran parte de su conciencia para caer en un desmayo.
Por suerte T.K la ayudo y otras personas también para cargarla hasta el auto, les costó por el peso muerto de la castaña al encontrarse inconsciente.
T.K espero un tiempo a que despertara, pero no lo hizo, tal vez por la fiebre que tenía, por alguna de esas casualidades, no tenía un buen presentimiento, y sentía sus manos y piernas temblar, su respiración se encontraba agitada, la mente vagaba, buscaba algo para explicar las cosas que le sucedían a Kari. Evaluó cada síntoma de ella, cada cosa que le sucedía, y a lo único que llego fue a una cosa.
Antes de ir a su casa, paro en la farmacia más cercana, para comprar, se encontraba muy nervioso, tanto que le costaba modular la voz, la farmacéutica le entrego su pedido, y lo pago, para dirigirse lo más rápido posible al auto.
Ella aún no despertaba, pero en esta oportunidad no le costó tanto llevarla al sillón que fue el lugar más cercano donde pudo dejarla.
No paraba de dar vueltas por la casa, no se encontraba tranquilo, daba vueltas y vueltas, hasta que no pudo aguantar y tuvo que prender un cigarrillo para calmar sus tensiones y nervios.
"No lo creo, pero sus síntomas corresponden a eso. No es momento de pensar en aquello. Tal vez Kari tiene alguna infección por lo cual se encuentra así, no es nada grave. No podes pensar en eso ahora T.K… Cálmate, ella está bien, no tiene nada, solo se encuentra cansada y tiene bajas las defensas, solo la tienes que controlar que se alimente lo mejor posible y que se relaje."
Eran las cosas que pensaba, hasta que noto que despertó.
Cuando abrió sus ojos, observo aquel lugar que le parecía familiar, pero no podía sentir su cabeza y cuerpo juntos, por lo tanto se encontraba desorientada.
-¿Dónde estoy?- Él se acercó a ella para acariciar su cabeza y cabello.
-Te desmayaste a la salida de la escuela, por suerte estaba allí y te pude traer hasta aquí…- Se levantó, y observaba todo a su alrededor.
-Me siento débil, pero tendré que ir al médico, tal vez me den algo para fortalecerme…- T.K cambio su cara a una completamente seria. Kari reconocía aquella mirada, pero no le quería dar la razón. –No tengo nada, no hay de qué preocuparnos…- No cambiaba su mirada, tomo la cajita que se encontraba cerca de la mesa y se la entrego –T.K sabes que no lo estoy, debe ser otra cosa, no nos tenemos que preocupar por esto…- La mirada le indicaba que iba enserio.
-Kari, debemos buscar todas las formas y respuestas para quedarnos tranquilos, si no lo haces, no sabremos qué es lo que tienes…- No muy convencida tomo la caja y se dirigió al baño.
Para esperar el tiempo en que hiciera efecto, salió.
-¿Por qué sospecharías de que estoy embarazada? ¿Qué es lo que se te paso esta vez por la cabeza?- Suspiro.
-Es para estar más tranquilos, si tú no quieres, yo tampoco quiero… Que te quede claro eso…- Ella simplemente suspiro, sentía aquella sensación, la sola idea de pensar que está embarazada y que en las circunstancias que se encontraban ambos, traer un hijo al mundo no iba a ser la mejor solución y tampoco podrían estar tranquilos, y el bebé tampoco.
-Creo que ya es hora de ver…- Tomo la prueba para observarla, fue muy grande el suspiro y el alivio que sintió cuando indicaba que era negativa. T.K la abrazo muy fuerte y suspiro, ahora se sentía aliviado, ya que reconocía que no era momento para pensar en esas cosas –ya estas feliz… No es nada, te lo dije…- Se encontraba de muy mal humor, y era de esperarse, por lo que él prefirió quedarse callado y no hablar nada sobre el tema.
-Ven te llevo a casa…- Se sorprendió por las palabras del joven, no se encontraba de buen humor ella, pero no negaba que lo que le dijo estuvo mal y tenía que aceptar que su novio se preocupaba por ella.
-Perdón… No lo quería decir de esta forma…- La observaba un poco triste, pero ella se acercó a él para abrazarlo y acariciar su cabello –no es tu culpa amor… Perdón…- Acepto su disculpa y la abrazo de la misma forma que ella lo hacía con él.
Pasaron unos días, pero Kari le ocultaba cosas, su estado no había mejorado mucho, pero no pensaba abrir la boca… Ella estaba convencida de que todo se encontraba en perfectas condiciones, pero nada de eso era correcto…
Aquel viernes en que asistió a clase, a la salida quiso salir a comprar algunas cosas y un regalo para para disculparse con él, ya que reconocía que había actuado muy mal.
Caminaba por la calle, mirando las vidrieras para buscar algo que la convenciera, como una linda remera, o una camisa, o tal vez algo de básquet. Las náuseas no le calmaban, pero no le daba importancia, hasta que no pudo aguantar más y tuvo que ingresar a un bar para utilizar el baño. Lo mismo que le sucedió en la escuela aquella vez, estaba viviendo nuevamente.
-Calma Kari… No es nada…- Ella suspiro, y salió del baño para ir nuevamente a la calle –la prueba dio negativa, pero no puedo dejar de pensar en que lo estoy…- En ese momento recordó que hace una semana tendría que estar en su periodo, y al encontrarse tomando anticonceptivos debía ser totalmente regular…
Su respiración se agito y no pudo dejar de pensar en ir al hospital, eso tendría que hacer, el periodo de ella es regular y tuvo una semana de retraso, los síntomas que tenía, todo coincidía, pero la prueba de embarazo había dado negativa. Camino lo más rápido hasta la clínica más cercana, al ingresar allí, la sala se mantenía tranquila, al parecer todavía no había ningún accidente, las enfermeras iban y venían.
Se acercó a la parte del laboratorio, donde la secretaria la atendió.
-Hola, ¿necesitabas algo?- Le pregunto muy amablemente.
-Si…- Se sentía muy nerviosa – ¿hay alguna posibilidad de que me hagan una prueba de embarazo?-
-Sí, ya mismo le aviso a algún personal del laboratorio.- La secretaria se levantó para ir a hablar, simplemente se sentó y espero la respuesta. –Puedes pasar…- Se levantó del asiento, e ingreso a la zona del laboratorio, donde la esperaba un hombre joven.
-¿Nerviosa? Muchas chicas han venido aquí a hacerse pruebas, porque dicen que las de embarazo les daban negativas y resultaba que si lo estaban.- Suspiro.
-Un poco, si me paso lo mismo, aunque no estoy muy segura…- El médico sonrió, apoyo su brazo donde le había indicado, mientras que el clínico le pasaba un algodón con alcohol para luego buscarle una vena. Una vez que extrajo la cantidad necesaria de sangre le pido que esperara unos minutos.
El momento decisivo ya estaba por llegar, se encontraba muy nerviosa esperando. La secretaria le entrega un papel con los resultados, salió de la clínica sin todavía ver aquel papel, cuando lo abrió, las lágrimas empezaron a salir de su rostro…
Chan chan…
Como extrañaba escribir! Pero lo bueno es que ahora tengo todo el tiempo del mundo para terminar con este Fic y para profundizar mi nueva historia y empezar con otra nueva, que ya la tengo en mi cabeza, que les adelanto un poquito, está inspirada en Kuroko no Basket, y bueno va a tratar de básquet.
Otra de las noticias, muy triste, es que falleció Chespirito, un gran humorista y actor que formo parte de la infancia de muchos y de muchas generaciones, Q.E.P.D. Un grande…
Otra de las cosas que les quería contar que hace un tiempo subí mi nuevo proyecto, que trata de la Caperucita Roja, pero en una versión diferente, como las tantas que hay, lo que va a tener incluida la historia son Hombres lobo, vampiros, brujas entre otras cosas. Es un Takari, y va a tener una trama un poco diferente a las historias contadas de la Caperucita :D.
Con respecto al capítulo, faltan algunos capis y finaliza este fic, cálculo que unos 5 o 6, ya se va a saber que sucedió con Matt y como va a finalizar esta historia. Gracias por seguirme!
anaiza18: Muchas pero muchas gracias por seguirme y siempre tomarte la molestia de comentar cada capítulo, tus comentarios siempre me ayudan mucho y me motiva a seguir escribiendo. Lamento recién subir el capítulo a esta altura, ahora voy a actualizar más seguido. Gracias nuevamente por seguirme y siempre recibir tu apoyo. Nos leemos (: espero que tengas buen fin de semana.
Buen fin de semana a todos! :D
