Aviso de utilidad publica, la proxima semana no tendre internet, asi que no habra capitulo.
Disclaimer: Ni Drrr ni El tunel me pertenecen si no que a Ryogo Narita y Ernesto Sabato.
Sin mas he aqui el capitulo mas raro que he escrito hasta ahora
"Y era como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes…,
- Izaya , responde maldita pulga….
El joven con uniforme se encontraba cubierto de sangre, tendido en el suelo, parecía como muerto aunque en realidad no lo estaba, no físicamente.
- Shinra, necesito tu ayuda – el rubio hablaba el teléfono
- ¿Qué sucedió Shizuo? – pregunto sin alarmarse el futuro medico ilegal
- La pulga se desangra, parece como muerta
- No te preocupes, estará bien, no es tan fácil…
- TE DIGO QUE VENGAS – grito furibundo
- Calma…
- Izaya oni-san esta enfermo – Kururi arrebato el teléfono de manos de el rubio e informo al "unico amigo" de su hermano
- Nee Shinra- san , Iza-nii esta sangrando y parece que va a dejar de respirar
- Mairu… - del otro lado de la línea se escuchaba por primera ves una voz de preocupación.
- Puedes venir a buscarnos, al parecer Iza-nii no podrá llevarnos a casa – mientras la menor de las gemelas actuaba de manera normal.
- Miedo, la cara el amigo de Onii-san, da miedo…
En esos momentos a Shizuo no le podía importar menos lo que las gemelas dijeran; por su culpa Izaya se estaba muriendo, por lo que había escuchado, logro vencer a la molestia, pero a una molestia que se encontraba muy débil así que eso no valía.
Además a el no le gustaba la violencia y mucho menos quería convertirse en asesino, pero aun peor que eso no quería herir a Izaya, no realmente, era molesto, era insufrible, pero era probablemente la única persona en el mundo que no le tenia miedo y no podía perder eso.
Por fin había encontrado a alguien así, con Tom-san y Shinra las cosas eran diferentes, ya que ninguno de ellos se atrevía realmente a desafiar su furia, por el contrario, el pelinegro buscaba sacar esa parte de el, disfrutaba viéndolo así, siempre sin una pizca de miedo.
Se podía decir que ambos eran semejantes, siempre solos, en cambio ahora se tenían el uno al otro, se necesitaban o al menos eso creía Shizuo, aunque nunca fuera capas de decirlo, necesitaba a Izaya.
- No te mueras, pulga – acaricio el rostro frío y frágil de un Némesis – no me dejes solo…
…para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí…
-¿tu dibujaste esto?
- si – ella quito el cuaderno de dibujos de sus manos – dicen que podría ganar el primer lugar
-¿Qué significa? – no le agradaba, el significado de aquello
- Lo sabes bien, me conoces bien – respondió sonriendo
- es por eso que no me agrada – el bajo la mirada con tristeza
- Izaya – se le acerco con lentitud y acaricio tiernamente su rostro – todo escara bien, nada malo pasara
- has pintado demasiados mundos, has creado mundos extraños, llenos de colores, llenos de vida, pero…- se quedo mudo, no quería pronunciar aquellas palabras – un mundo sombrío y sin luz, lleno de destrucción
- en el hay aun un pequeño destello de luz, una ventana hacia un mundo mejor
- una que se pierde entre la oscuridad
- ¿Qué hace un niño de menos de diez años hablando así?- su voz seguía siendo igual, siempre llena de calma
- Pues tú eres la menos indicada para decir eso – levanto su rostro y la miro. Con rabia en su mirada, con miedo – creas mundos en tus dibujos, en tus pinturas. Mundos que se vuelven reales, escenas que suceden….Todo lo que tú creas, lo que tu mente crea se vuelve real.
-pero nadie mas que tu comprende, lo que mis dibujos significan – y en un instante, una milésima de segundo, sus ojos se llenaron
- No quiero ese destino, no quiero la soledad, no quiero…
- Escúchame bien – le tomo de los hombros y dijo – Eres mi gemelo,mi otra mitad, mi complemento, tú nunca estarás solo, yo nunca te dejare solo. Nunca estarás solo
… y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado…
La muchacha en frente de elno era igual a la de la ultima vez, su mirada cambio, su siempre larga e interminable cabellera desapareció.
La muchacha delante del no era la misma niña alegre que había dejado de ver casi tres años atrás, en ella ya no había esperanza. Aquel ser que solía mirar al mundo con un toque de magia, llena de esperanza y optimismo…
-¿Qué quieres?- sus sonrisa sincera se esfumo, su mirada alegre murió
- Rei – sin embargo de sus ojos lagrimas de alegría – Nee-san, volviste – Izaya corrió a abrazarla
- No – paro en seco – La Rei que tu conocías – estaba vacía, quebrada – ella desapareció hace tres años
...¡La hora del encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado?...
- ¿Quién es ella? – pregunto el rubio cuando las gemelas entraron
- No lo se – Kururi respondió
- ¿ Shinra?
- Supongo que alguna amiga de Orihara-san – respondió con duda, era tan obvio que estaba mintiendo sin embargo lo dejo pasar, se quedo observando aquella fotografía, la tomo entre sus manos y luego observo el cuerpo inconciente de su compañero que se encontraba tendido en su cama.
Era la misma escena, pero con edades diferentes, la segunda era mas actual, la otra quizás de hace cinco años atrás. En ella una muchacha de ojos bicolores y larga cabellera negra se encontraba abrazada a Izaya, ambos sonreían, de una forma que nunca le vio sonreír antes, él llevaba pantalones y camiseta negra y ella un vestido totalmente blanco; estaban sentados en lo que parecía una roca, le daban la espalda al mar, lucían felices.
Izaya fue feliz en algún momento, en un momento en el cual él, Heiwajima Shizuo no existía. Orihara Izaya fue feliz con aquella muchacha.
Y en cuanto se dio cuanta de ello, algo se rompió dentro de la bestia de Ikebukuro.
…¡Que estúpida ilusión mía había sido todo esto!...
-No te vayas – trato de retenerla, la tomo del brazo y realmente trato de detenerla- no otra vez, no te vayas de nuevo
-¿no te das cuenta? – podía ver su espalda, y solo eso, podía ver su cabello ahora corto, hasta los hombros – estos años, fueron solo una ilusión, nunca, nunca debimos volver.
...No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla como una figura silenciosa e intocable…
-¿Qué haces aquí?, pequeño Eien
- Necesito que me prometas algo Shinra-san – los ojos violeta de aquel niño parecían
- pasa – hizo entrar al hermano menor de su amigo y este tomo asiento – ahora dime
- No confío en ti, nunca lo he hecho, no se porque eres su amigo, pero eres el único que tiene – Shinra estaba sorprendido de la madurez con la que hablaba – no lo dejes solo, no dejes que caiga – Se levanto y le entrego aquel extraño dibujo – no dejes que esto suceda, aléjalo de la oscuridad, no dejes que se convierta en uno de nosotros. ¿Lo prometes?
- Lo prometo –en realidad Shinra no entendía nada, pero no podía negarse a aquella desesperación.
- realmente eso espero, de lo contrario – sus ojos se volvieron sombríos – volveré para y haré que pagues – y entonces desapareció , como si de una ilusión se tratase, el simplemente desapareció
...No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía que pasaba del otro lado,...
Lo cuidó durante una semana o tal vez mas, en ese entonces, parecía frágil. En las noches cuando gritaba de dolor, un dolor que no era tangible.
Cuido de sus sueños, o más bien pesadillas, despertaba todas las noches, gritando de miedo y dolor.
Era tan diferente al que perseguía ahora, el de entonces no era igual al de ahora, eran diferentes, totalmente diferentes. Con seguridad comprendía algo, ambos estaban destrozados, es solo que el de aquellas noches lo demostraba sin querer, el de ahora usaba una mascara. Su sonrisa cínica era la mascara que cubría sus cicatrices.
...qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían;...
- te fuiste una vez – la miraba con ojos llorosos – desapareciste, te esfumaste durante años
- Izaya – susurro ella con tristeza
- cuando volviste parecías alguien diferente, estuviste con nosotros, pero parecía como si no estuvieras presente, eras alguien diferente – se le acerco lentamente y tomo una de sus manos – pero ahora, pareces otra vez tu misma – comenzó a llorar sin querer – volviste a decir que desaparecerías para siempre, pero estas aquí…
Ella lloraba con una sonrisa sincera en el rostro, una dulce y tranquilizante sonrisa
- ¿Qué paso durante estos años ,¿Que es lo que hace que vuelvas y te vayas? – apretó su mano, quería sentir que era real.
- Solo una ilusión Izaya… La de ahora es solo una ilusión
... y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba...
- eres muy lento Shizu-chan - pero seguía siendo el mismo, con su sonrisa entupida en el rostro.
- NO ESCAPARAS, MALDITO INSECTO – el frágil Izaya, el que había llorado entre sus brazos, al que casi le quita la vida. En el fondo seguía siendo el mismo bastardo de sonrisa fácil.
El pajar burlón que jugaba con los demás, que se reía de los demás. Tenía que aceptarlo, ese era el Izaya real para él
...y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía...
Una mujer alta y elegante entraba por la puerta. Todos en aquel salón sabían quien era. La mujer reía y hablaba, era la dueña del lugar, desde que llego a esa ciudad había sido así.
La frágil niña que había dominado aquella ciudad, ahora era una mujer. Una mujer fuerte que tenía bajo su yugo a los hombres mas poderososde aquel lugar, todos le temían de igual forma que le respetaban.
La niña de ojos bicolores se paseaba con gracia por entre la gran multitud de socialite, no había nacido en cuna de oro como ellos, tampoco atrapo a un hombre rico para ascender socialmente.
Ella se había construido con ímpetu desde el barro, paso a paso y lentamente, había alcanzado la cima mientras construía un imperio de sangre.
Se gano el puesto de líder con su encanto, carisma, mentiras…
La dueña de aquella ciudad, eso era ella
... y que en todo caso había un sólo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida...
Estaba solo, siempre lo estuvo, ahora que se le iba la vida, que se desangraba en la calle era capaz de darse cuenta.
Sus padres nunca estaban, ellos cuidaron de sus hermanos, los criaron. Luego el se quedo solo y crió a sus hermanas, las cuido. También hizo un amigo, conoció a su enemigo, pero ahora estaba solo, como siempre lo había estad.
La verdad es que toda su vida había estado completamente solo y ahora incluso su muerte, iba a morir completamente solo.
...Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por el otro túnel paralelo al mío,...
-¿Bitter? – tenia que admitirlo se sorprendió de ver entrar por la puerta de su despacho a aquella niña
- ¿sorprendido? – Ella sonrió – necesito que me ayudes, como informante
- Directo al grano, vaya que eres sorprendente.
- Necesito que encuentres a mis padres biológicos – le extendió una gran carpeta – en ella esta todo lo que necesitas saber, al menos todo lo que yo se.
-¿Por qué debería aceptar? – a veces le molestaba, la forma altanera en que hablaba
- Porque es interesante, por eso lo harás – tomo sus cosas y se dirigió a la salida
- Nos vemos Izaya- san – cerro la puerta.
Ya en un lugar seguro de aquella ciudad se reunieron
-¿sigues leyendo ese libro?
-Me gusta, la idea de los túneles
-Eien ,¿Qué haremos cuando el se de cuenta?
-La verdad no tengo idea, pero esa es la gracia de este juego
-Quieres que el descubra que ella es mi madre "biológica"
-Mas que eso…
-Me iré a dormir entonces.
-Yo debo salir
-Buenas noches entonces Eien
-Buenas noches mi querida Bitter
...cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles;...
- ¿Leíste el libreto?- ese auto lo asfixiaba
- No
- Este libreto es el original, la mayoría a representado una versión mas corta, menos compleja – tomo el libreto y lo guardo – no lo leerás aun
- ¿Por qué?
- tienes mucho que aprender antes de eso
- escucho
- ¿que conoces de esta ciudad? ¿Qué conoces del mundo?
-bueno…
- ¿sabes sobre traición?, ¿venganza?
- algo así
- esta es la historia de un hombre que fue traicionado, destruido por los que amo, muchos le dieron por muerto, pero el no murió. Recorrió el mundo, aprendió a mentir, a engañar. Leyó todos los libros que pudo. Se volvió un poco loco, muy loco. Luego se comió al mundo, el mundo estaba a sus pies, entonces decidió volver, volvió para vengarse, pero las cosas no salieron como el esperaba
...y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro...
- Maldito monstruo – aunque no quisiera admitirlo le envidiaba, odiaba el hecho de que el pudiera tener amigos, gente a la que querer. El maldito monstruo tenia una familia, un hermano al que cuidar, al que querer, pero el no tenia nada, el lo perdió todo.
Verle feliz, no le gustaba verle feliz, no le gustaba que Shizuo le hubiese visto débil
- Una ilusión -a eso se refería su hermana, aquellos momentos eran solo una ilusión, nada mas que eso y el Shizuo protector, el que cuidaba de el, fue solo eso, una ilusión.
- Te odio Shizuo – mentía, no lo odiaba, se odiaba así mismo, por no ser capaz de quitarse la mascara en frente de el, por no ser sincero.
Se odiaba por no darse la oportunidad de ser feliz, no quería ser feliz y que después esta fuera arrebatada abruptamente, por el mismo…
... Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes, fiestas, alegría y frivolidad...
- Bienvenido a mi mundo Izaya – hablo desde el segundo piso de aquella casa/mansión
- Rei, debemos irnos – la mujer rubia que se encontraba a su lado
- Quedas en tu casa – ella bajo las escaleras, llevaba un vestido largo de fiesta – realmente me gustaría hablar contigo, pero tengo asuntos importantes que atender – beso su mejilla y se dispuso a marchar.
- Rei …- susurro Izaya con tristeza
- Quedan en su casa, nos vemos en la mañana
- Hasta mañana –hablo la rubia – Nos vemos "querido primo" – al hombre vestido de Bartender no le agradaba volver a verla
- Nos vamos, Nat..
El eco de la puerta cerrando retumbo en el grany silencioso salón.
...Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa...
- Viniste Izaya-san
-¿Qué significa esto?- no estaba para nada contento
- Te dije que seria interesante – la niña lo miraba desde la banca, con una sonrisa en su cara, una sonrisa parecida a la de el
- siempre supiste quienes eran tus padres biológicos
- por supuesto, yo solo quería jugar contigo- el la tomo de un brazo e hizo que se levantara - ¿furioso Iza-nii?
- ¿Dónde esta?, ¿Dónde están?
- Es tu trabajo descubrirlo, señor Informante, lo poco que sabes, es en realidad nada
...(¿por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?);...
Había una vez una niña encerrada en una alta torre, ella fue creada para destruirlo todo, para hacer que el mundo ardiera en llamas, ella no era humana.
La niña mataba si se le daba la orden, la niña destruía si se le daba la orden.
La niña era la doncella en la torre, una que siempre vestía de rojo, una doncella de hermosos ojos azules que no conocía lo que era el amor.
La doncella esperaba pacientemente a ser rescatada, soñaba que la princesa de ojos extraños la salvaba de aquellos perversos monstruos que la habían creado.
La doncella de seis años esperaba a que un rayo de luz apareciera, esperaba a que le enseñaran a amar, a sentir a dejar de ser un mal para todos.
- Christine… - escucho que alguien cantaba – aquí estas, mi pequeño ángel – una mujer vestida de blanco se encontraba frente a ella y le extendía su mano – llego la hora de que comiences realmente a vivir…
... pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado,...
- Iza-nii ¿Cuándo volvera Rei-nee? – la pequeña Mairu
- Rei-neesan – los ojos de Kururi demostraban tristeza
- ella no volverá nunca, ella desapareció, para siempre
...y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente...
Shizuo se encontraba tendido en su cama, su día de trabajo había sido agotador.
- Todo por esa maldita pulga – estaba seguro que había sido todo su culpa, ¿de quien mas si no?
Se levanto y tomo la fotografía que se encontraba en la mesa de noche.
- ¿Por qué aun conservo esto? – Se pregunto mientras la miraba, esa fotografía lo destrozaba, odiaba esa fotografía - ¿Por qué sonríes de esa forma con ella?- le dio vuelta a la foto, para leer la dedicatoria que traía en el reverso
... o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes...
Corría en un laberinto sin salida, trataba de alcanzar su mano…
-Sálvame , Izaya – pero ella no dejaba de correr, con su largo vestido blando, estaba huyendo de el, pero al mismo tiempo le pedía que la salvara
- Iza-nii
- Eien, ¿Dónde estas? – el aparecia en frente de el y se desangraba
- no me dejes solo Izaya- niisan, no dejes que muera
- Nuestro mundo arderá en llamas
Entonces todo a era consumido por las llamas y el podía escuchar los gritos de dolor de sus hermanos, podía sentir el dolor que ellos sentían, el humo le ahogaba, aun así corría para tratar de salvarlos, pero era incapaz de hacerlo.
Estaba solo, ya ni siquiera había llamas, nada más que oscuridad y soledad.
Nada simplemente nada, pero de repente esas imágenes llegaban a su cerebro y aun quedaba algo, quedaba dolor. El dolor de imaginar donde se encontraban sus hermanos…
Al final del laberinto, el se encontraba solo, mas solo de lo que jamás se imagino.
"No importa lo que suceda, recuérdame siempre de esta forma, sin importar cuantos vientos pases, no dejes que estas sonrisas se desvanezcan. Deja que estos momentos de ilusión alegren nuestras vidas.
Te quiero y siempre te recordare Izaya.
De tu otra mitad, Rei."
...Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado."
Me demore tanto escribiendo este capitulo, pero quedo tan corto.
Espero entiendan este capitulo, me quedo un poco raro.
Hasta la proxima entonces
pd: acepto tomatasos, criticas y de todo.
pd2: perdon por las faltas de ortografia
