La primera semana estaba sin internet la segunda celebrando fiestas patrias, lo lamento por la tardanza.
Disclaimer: Drrr no me pertenece si no a sus respectivos dueños, que mas, disfruten del capitulo
- La lanza de Morrigan y la corona de Hel – pregunto aquella extraña entidad - ¿Dónde las conseguiste?
- No comprendo – la muchacha contesto con indiferencia - ¿Cómo podría yo saberlo?
- las dos armas que cargas contigo, aquellas que te otorgan gran poder
- solo he escuchado historias, son mitología urbana.
- no me mientas – la voz interna de aquella entidad denotaba furia
- se dice que ambos objetos fueron puestos en la tierra por las diosas de la muerte, en ellos habita un gran poder, pero sostener en tus manos uno de ellos puede provocar la autodestrucción – una sonrisa que denotaba intriga apareció en su rostro – demasiado poder en manos de un humano, ¿Cómo podría yo tenerlos en mis manos?
- eres poderosa
-no soy mas que una simple mortal, no tengo el poder para dominar si quiera una de esas armas.
La mujer de ojos bicolor entro por la puerta principal de aquel lujoso salón, a su lado una alta mujer rubia. Una era el contraste de la otra.
Una de cabellera dorada, le llegaba u poco más abajo de los hombros, piel rosada y ojos de esmeralda; media cerca de 1,80 cms. La gran mayoría creía que ella era modelo y tan equivocados no estaban.
La mujer de ojos bicolor en cambio tenia una piel tan pálida que preocupaba, parecía como hecha de porcelana, su larga y ondulante cabellera negra no ayudaba a que cambiara la percepción sobre ella, su altura era cercana al metro setenta.
La pelinegra usaba un vestido negro con una gran cola. La rubia un vestido beige claro que le llegaba mas arriba de la rodilla.
Ambas entraron a aquel gran y elegante salón. Podían oler el aroma a dinero y naipes, pero no venían a eso, los temas que tenían que tratar con quien manejaba aquel lugar eran de suma importancia.
Desde que era un bebé el sangraba, su hermana le dijo una vez que no tenia mas de tres meses cuando sangro por primera vez. Lo cual no era tan extraño, ella sangraba igual, desde que era una lactante; su hermano no lo hacia, no como ellos.
A veces sucedía que su hermano comenzaba a sangrar, muy poco y con muchas menores consecuencias que ellos dos. Sus hermanas por otra parte nunca sangraban.
Había una vez un niño bañado en sangre, ese niño era él. La primera vez que casi se ahoga en su propia sangre no tenía más de tres años. Sus padres nunca estaban, bueno en el caso de su padre era entendible, su madre por otra parte y el padre de sus hermanas (también esposo legal) jamás estaban.
Cuando el tenia poco mas de 2 meses su madre le había dejado a cargo de sus hermanos 5 años mayor. Mientras… ellos sangraban.
Desde que nació pasaba más tiempo en los hospitales en vez que en casa. Conoció a muchos como el, pero nunca tuvo amigos, todos a quienes quería se iban. El veía como la gente a su alrededor moría, aun a tan corta edad, fue capaz de comprender que significaba la muerte.
Todos se iban, todos menos el por eso no dejaría que eso pasara ahora. Y este era el momento perfecto para acercársele.
- Señor – alguien toco su hombro - ¿señor? – se dio media vuelta para quedar frente a quien le hablaba.
- ¿Quién eres tú? – un muchacho de apariencia extranjera le hablaba.
- Mi nombre es Kai- tenia el cabello largo hasta los hombros, su piel era muy pálida y su cabello negro, sus ojos eran de color violeta - ¿me podría decir como llegar a este lugar? – sus facciones eran finas. Le estaba indicando una dirección apuntada en un papel.
- La agencia de Kasuka - pensó el informante – Es por esa dirección – le indico con la mano –como a dos cuadras, un edificio alto, lo encontraras enseguida.
- Gracias por todo , señor – hizo una reverencia y comenzó a marcharse
- Espera – cuando pasaba a su lado lo detuvo, tomándole el brazo
- ¿Qué…?
- Puedo…- Izaya estaba nervioso – seria peligroso que fueras solo si no conoces la ciudad – hablo un poco mas calmado – Es muy tarde, déjame acompañarte.
- Si me sueltas, entones , si – el informante le soltó – vamos – comenzaron a caminar en silencio
- ¿Eres extranjero? – al final Izaya fue quien rompió el silencio
- Algo así – respondió – Por cierto ¿Cuál es tu nombre?
- Me llamo Nakura
- ¿Nakura…? , ¿Cómo el hombre que trabaja con el informante de Ikebukuro?
- ¿Cómo lo sabes? –se sorprendió
- Te dije que era algo así como un extranjero. Además, una de mis amigas los conoció a ambos – el sonrió – por decirlo de algún modo.
- Ya veo… - Izaya puso una voz nerviosa - ¿Quién era ella?
- Da igual, a pasado varias temporadas en un hospital psiquiátrico – Izaya hizo una nota mental, tenia que saber quien era esa chicha – tiene algunos problemas de personalidad.
- Eso da miedo – hablo con voz juguetona – dijiste que tu nombre era Kai, pero tu apellido
- Kai St. Ange, lo que me recuerda a que mi "hermana" conoció a ese tal Izaya, su nombre es Bitter.
- Creí escuchar su nombre de los labios de Izaya , dijo que era interesante, pero por lo que escuche ella dijo que no tenia familia , o algo así
- Crecimos en el mismo Orfanato, por eso somos como familia y tenemos el mismo apellido – se detuvo por un momento – lo que me recuerda, Angelique – Izaya decidió hacer lo mismo – la chica del psiquiátrico, igual creció en ese lugar, ahora se encuentra en la institución hermana, por si quieres avisar a tu jefe.
- ¿Su nombre? – comenzaron a avanzar nuevamente
- El nombre de mi amiga es Angelique St. Agne, aunque dudo que usara ese nombre para contactarse con él
- Eso parece interesante, alguien capaz de engañar al informante de Ikebukuro – definitivamente había conocido a gente demasiado interesante en ese tiempo – le haré llegar esta nueva información – dijo al momento que llegaban a las puertas de la agencia.
- Aquí me quedo yo – el muchacho extendió una mano – Gracias por todo Nakura-san
- Hasta pronto – le dio la ano – espero nos reunamos de nuevo Kai-san
- Hasta pronto entonces – Kai hizo una reverencia y entro al edificio
Me pregunto si Kasuka estará enojado, el día de ayer fue muy divertido a pesar de infernal, me pregunto cual será la reacción del hermano de la bestia de Ikebukuro.
Mientras los números pasaban por el ascensor hasta mi destino, recordé lo acontecido la noche anterior.
La maquina monstruosa al fin se detuvo, no es que odiara los autos, era que no le agradaban para nada los autos ultimo modelo.
La modernidad no le agradaba mucho, lleno de maquinas capaces de hacer lo que antes una persona solía hacer…era definitivamente un romántico; subió en ascensor junto a su acompañante hasta que llegaron al departamento.
- ¿Todo aquí es igual de tecnológico? – pregunto con sarcasmo al observar el lugar.
- Es cómodo – respondió el actor - puedes sentarte donde te sientas mejor.
- Aquí esta bien – el joven de ojos violeta eligió el suelo
- ¿Quieres algo de beber? – pregunto con desinterés
- No, gracias
- ¿Puedo preguntar algo? – Kasuka se sentó en un sillón cercano
- Para eso estoy aquí
- ¿de donde conoces a mi jefe?
- Escuchaste nuestra conversación – afirmo el extranjero – Tu jefe creció en un lugar muy especial, mas que una ciudad era un pueblo, en este pueblo gobernaba una antigua tribu con leyes bastante arcaicas; en algún punto de la historia los lideres de esta tribu fueron destituidos. Mucha gente comenzó a llegar, nuevos habitantes; algunos muy pobres, otros muy poderosos y por supuesto mafias.
- Ya veo
- Claramente esta nueva dinámica hizo de la ciudad un caos; luego de muchos años mi familia por parte paterna llego a la ciudad, cosas non-gratas pasaron y finalmente se llego a un acuerdo entre las partes.
- ¿Cómo?
- Se formo un consejo entre los cabecillas o representantes de cada facción de la ciudad. Se logro ordenar a los habitantes y la ciudad. La mayor parte estaba de acuerdo ya que eso evito baños de sangre innecesarios.
- ¿Esa es la historia? – pregunto con curiosidad
- Resumidamente, si
- ¿Y tú creciste en esa ciudad?
- No realmente, tu jefe tampoco de todos modos. En su caso, su infancia transcurrió en esa ciudad-pueblo, pero cuando aun era un niño volvió al lugar de origen de sus padres.
- ¿y el tuyo?
- Pase un par de años en ese lugar, tengo familia ahi, sin embargo crecí y estudie no solo en otra ciudad si no que en un país mucho mas tranquilo.
- Totalmente diferente a Ikebukuro
- Exacto, pero ya es mucho de platica personal y chismes de oficina
- Entonces…
- Me dirás cual es tu libro favorito, de que trata y que es lo que esta historia te hace sentir – le interrumpió de inmediato
Kasuka pensó por unos instantes y luego respondió
- No tengo – La cara de Kai en esos momentos mostró molestia y sorpresa
- Esto es tiempo perdido – se tiro al suelo molesto.-Tendrás que pensar bien entonces – se levanto y tomo sus cosas molesto – cualquier historia, cuento, mito, fabula.
- No ten…. – antes de terminar fue callado.
- Tienes toda la noche y el día de mañana para pensar en algo- abrió la puerta – hasta entonces – y desapareció como si nada.
Se encontraba paseando por las calles de Ikebukuro, el oscuro pero iluminado Ikebukuro nocturno luego de haber dejado a ese extraño niño donde trabajaba el hermano de la bestia.
- Vaya vaya Shizu –chan – El guardaespaldas se encontraba tranquilo para su sorpresa.
- Tenemos que hablar – Shizuo se encontraba serio, su furia era diferente esta vez.
- Piensas romper conmigo Shizu-chan – dijo con falsa angustia
- Es enserio – el ex bartender le tomo bruscamente de la mano
- Nunca dejas de sorprenderme, bestia….
Al final se habían dirigido a uno de los departamentos de Izaya que se encontraba en las cercanías-
- De que querías hablar – dijo Izaya mientras dos tragos y se sentaba en el único sillón que había en esa sala.
- No gracias – Shizuo rechazo el trago y se sentó a su lado – quiero hablar de lo que sucedió aquella vez.
- ¿A que te refieres? – el informante se hacia el desentendido.
- Lo sabes perfectamente – Shizuo se giro y le tomo del rostro – quiero saberlo todo
- No te incumbe – los ojos del pelinegro expresaban furia y tristeza – no es de importancia
- Sabes que si, sabes que me debes una explicación.
Mientras las gemelas no estaban había decidido recorrer la casa. Desgraciadamente de las habitaciones restantes todas se encontraban con llave, exceptuando una.
Estaba llena de dibujos y fotografías. En la mayoría de ellas aparecía aquella chica, pero aparte de ella un extraño y pálido muchacho de ojos violeta aparecía en las fotos.
- Parece un vampiro – dijo al tomar una de ellas.
Era extraño ver a Izaya sonreír o sorprendido, sin embargo en la mayoría de esas fotos se veía de esa forma. Había una en la su rostro se veía tan pacifico, no sonreía ni nada; simplemente reflejaba paz.
- ahhhh – escucho un grito venir de la habitación de Izaya.
Salio corriendo para ver que le sucedía y rápidamente lo encontró. Estaba en medio del pasillo sangrando…De su nariz brotaba un río de sangre.
- Pulga – lo llevo como pudo al baño y estuvieron ahí hasta que dejo de sangrar. La bañera se encontraba llena de sangre igual que el piso y sus ropas.
El rubio hizo sentar al mas pequeño en el baño y comenzó a buscar algo con que limpiarlo. Encontró unas toallas y las humedeció, uso eso para limpiarle el rostro y las manos; luego limpio sus propias manos. Tomo otra toalla para el secado.
- Shizuo – los ojos de Izaya comenzaron a humedecerse – no me dejes - de la nada se le tiro encima, se abrazo a su cuello y escondió su rostro en el espacio libre de su cuello. Entonces, cuando al parecer se sintió mas seguro comenzó a llorar, silenciosamente.
Aqui termina este capitulo, perdon por las faltas de ortografia y demases cosas malas por aqui, quizas comienze a subir con mas lentitud, yo deberia estar estudiando para la PSU.
Gracias a Kotori y Mitsuki Lina Mendoza que me dejaron reviews y bueno a todos quienes leen, leyeron a leeran esta historia.
Acepto criticas buenas y malas, comentarios tomatasos y todo lo demas
