Capítulo 9: Cristalinidad

Los polímeros generalmente poseen una estructura amorfa debido a que sus métodos de síntesis no permiten que las moléculas se organicen de modo indicado para generar cristales. Sin embargo, existen algunos métodos de polimerización que permiten que ciertos polímeros se organicen en sectores tanto amorfos como cristalinos, generando materiales con propiedades mecánicas y térmicas considerablemente mejores a las de los polímeros completamente amorfos.

Después del incidente del almuerzo, Camus no tuvo oportunidad para aclarar las cosas con Milo. La tarde se pasó volando una vez que entró a la oficina de Shion. Después de ayudarle a imprimir la maldita presentación —lo que tomó mucho más tiempo de lo que Camus había esperado—, Shion aprovechó para revisar con él un par de artículos nuevos del grupo Matyjaszewski. Tuvieron algunos resultados interesantes con polimerización ATRP y Shion le pidió que reprodujera algunos de sus experimentos. La reunión con el doctor duró horas y, cuando Camus finalmente regresó a la oficina, ya todos se habían ido a casa.

El francés apenas y podía creer su mala suerte. ¡Después de sufrir durante días por el asunto de Milo, justo cuando se había atrevido a dar el primer paso, tenía que haber llegado Shion a echarlo todo a perder! En esos momentos odió a Shion, pero no tanto como se odió a sí mismo. Después de todo, pudo haberle dicho que lo atendería en unos cuantos minutos, dándole el tiempo suficiente para terminar su asunto con Milo. ¡Incluso pudo haberle ayudado únicamente a imprimir! Pero no, el orgulloso Camus Carlier no podía ser tan grosero como para mandar a volar al doctor Hadjichristidis sólo porque quería tener una seria conversación con su alumno, lejos de los demás del grupo y, preferentemente, ocultos en el fresco, oscuro y resguardado laboratorio de microscopía.

Sonrió de medio lado cuando la pecaminosa idea llegó a su mente. ¿Habría tenido el coraje para hacer algo así si Shion no les hubiese interrumpido? Seguro que no, pero no podía evitar pensar en las posibilidades. Sin embargo, la triste realidad era que no sólo se quedó sin su seriecísima plática, sino que estaba seguro de que dejó a Milo tan confundido que tendría suerte si no le daba una bofetada al día siguiente.

¿Qué es lo que estaría pasando por la cabeza de Milo?

Camus sentía que sus intenciones fueron completamente claras durante los últimos segundos de su encuentro. Se aproximó para besarlo y Milo no sólo no se retiró, sino que estuvo a punto de corresponder el contacto. Aun así, Camus optó por abandonarlo a última hora y no estaba muy seguro de lo que opinaría al respecto. Quizá estaba tan molesto por su falta de coraje que decidió irse de la universidad en ese mismo momento. Quizá lo había desilusionado y nunca más le daría oportunidad para resarcirse.

El joven se sentó en su desgastada silla giratoria y trató de convencerse de que estaba exagerando. Milo parecía corresponder sus sentimientos y todo sería cuestión de encontrar un buen momento para continuar con su conversación. Mañana sería un nuevo día y, con la certeza de que hacía lo correcto, no habría modo en el que Camus se echaría para atrás.


Camus nunca se había echado para atrás tantas veces en tan pocos días.

A pesar de que se preparó mentalmente toda la noche del lunes, el pobre muchacho se quedaba mudo cada que intentaba separar a Milo del grupo. La actitud de su alumno tampoco ayudaba. Parecía aún más nervioso que él y, con tal de evadir la situación, optó por esconderse en la biblioteca la mayor parte de la semana.

El pobre francés estaba al borde del colapso nervioso. ¿En dónde se había metido esa hermosa burbuja de confianza y felicidad que se formó entre ellos el lunes? Sospechaba que nunca más se formaría y que tendrían que pasar el resto de sus vidas separados por el simple hecho de que ni uno ni otro se atrevía a hacer algo para remediarlo.

Con el paso de los días la situación se hizo más y más incómoda. Incluso Shura hizo algunas preguntas al respecto; sin embargo, Camus logró eludirlas afirmando que Milo estaba sumamente ocupado terminando la introducción de su tesis. Shura no era tan inocente como para creerse aquella excusa, pero pareció comprender que Camus no quería hablar al respecto. El hombre agradeció en silencio la discreción de su amigo y lamentó que su compañero sueco no fuese igual de prudente.

—Déjame adivino, Camus —le sorprendió un día mientras fingía enfrascarse en sus mediciones de peso molecular—. No has hablado con Milo.

—Por supuesto que hablé con Milo —aseguró mientras eludía su inquisitiva mirada—. Hablé con él desde el lunes y ya todo quedó aclarado.

—¿Y bien? —canturreó.

—Su hermano. Kanon es su hermano mayor.

Afrodita ajustó sus lentes de seguridad.

—¿Kanon? ¿El dios de la fertilidad?

—No es gracioso.

El otro rio para demostrarle exactamente lo contrario.

—¿Entonces todo tu trauma de la semana pasada sirvió para nada?

—Hablamos; sirvió para eso.

—¿Y? Yo los veo igual que antes —apretó los labios—. No, deja me corrijo. Están todavía peor que antes. Ya ni siquiera se voltean a ver. ¿Por qué no me dices qué fue exactamente lo que ocurrió?

Si bien Camus era un torpe en todo lo que concernía a otros seres humanos, eso no quería decir que fuese estúpido. No había modo en el que le confesaría a Afrodita que estuvo a punto de besar a su alumno, para luego abandonarlo por el resto de la tarde. Tampoco le contaría que la situación le había puesto tan nervioso que ni siquiera se atrevía a sacar a Milo de la biblioteca para dejar las cosas en claro.

—Su hermano vino de visita y se deprimió cuando tuvo que despedirse de él. Hablamos y se desahogó conmigo, fin de la historia.

Afrodita entrecerró los ojos y le miró con malicia.

—Mientes. Algo más debió haber pasado para que Milo dejara de venir al laboratorio.

—La próxima semana me voy de vacaciones y quiere entregarme la introducción de su tesis antes de que me vaya.

Skitsnack! —exclamó—. ¡Seguramente metiste la pata y por eso no me quieres decir nada!

—Sólo porque quieras creer algo no quiere decir que sea cierto, Afrodita —murmuró lo más tranquilo que pudo.

—Está bien, como gustes. Esto es lo que gano por querer ayudarte.

—¿Ayudarme? Sólo quieres entrometerte.

—¡Claro que quiero entrometerme! Es obvio que no puedes hacer esto por tu cuenta —Camus meneó la cabeza—, pero está bien. No todo está perdido. ¡Este viernes es el examen profesional de Death Mask y en la tarde iremos por unos tragos! Milo ya prometió que iría y tú también vendrás y después lo llevarás a tu casa y podrán hacer las paces y entonces podrán dejar de actuar como si estuviesen en la escuela primaria.

Camus tuvo suerte de que el laboratorio estuviese tan pobremente iluminado, ya que palideció por completo al escuchar aquellas palabras.

—¿Este viernes?

—Sí, ¿no lo sabías?

—Sabía que era su examen, pero supuse que ese día celebraría con su familia.

Afrodita abanicó el aire con su mano derecha.

—Sus papás no van a venir; ni siquiera los invitó.

—Creí que los italianos siempre celebraban en familia.

El otro frunció levemente el ceño y negó con la cabeza.

—No me cambies el tema, Camus. Vendrás a la fiesta, ¿verdad?

Camus tragó saliva. Tenía la esperanza de no tener que asistir a la susodicha reunión. Sinceramente había creído que Death Mask pasaría el viernes y el resto del fin de semana con su familia y que la fiesta se pospondría por algunos días; algunos días que Camus pasaría visitando a sus padres en Francia. Desafortunadamente, Death Mask decidió ignorar a sus familiares y hacer su estúpida reunión esa misma semana.

¡Ya era jueves! ¡No había modo en el que Camus pudiese preparar un buen plan para el viernes!

—No lo sé —murmuró mientras ideaba una buena excusa para no asistir—. Mi vuelo a París sale el sábado por la mañana.

—¿Y eso qué? Sólo procura no tomar demasiado —calló por unos segundos—, y no acostarte con Milo. Sería muy rudo de tu parte tener sexo con él para luego abandonarlo al día siguiente.

Aquel comentario fue demasiado para la salud mental de Camus, quien a duras penas se aguantó las ganas de golpear a Afrodita en la cabeza.

—¡¿Cuál es tu maldito problema?!

—Mi maldito problema eres tú, Camus. Tú y tu cabezota y tu incapacidad para iniciar una relación con otro ser humano.

Camus ni siquiera supo cómo responder a aquellas palabras. Si bien era cierto que era un inepto social, no tenía por qué decir las cosas de un modo tan crudo. Y él que pensaba que, de los dos, Death Mask era el más psicótico…

—Escúchame bien, Camus —continuó el sueco—, irás a la fiesta, tomarás unos tragos, te relajarás y buscarás el momento adecuado para hablar en privado con Milo. ¿Entiendes?

El otro no tuvo el valor suficiente para negarse.

—Haré lo que pueda.

Afrodita asintió y le dio unas fuertes palmadas en la espalda.

—No espero menos de ti, Camus. No me defraudes más de lo que ya lo has hecho.

Después de la incómoda conversación, Camus se quedó solo en el laboratorio de cromatografía. Suspiró largamente y comenzó a trazar su plan para el próximo viernes.

Por supuesto, su primer paso sería el no hacer el ridículo.

Comentario de la Autora: El apellido Matyjaszewski fue en respuesta para los que creían que el de Shion era complicado. Krysztof Matyjaszewski es otro investigador que me gusta mucho. Es polaco, pero ya tiene mucho tiempo trabajando en una universidad en EUA. Su grupo se enfoca en polimerización controlada.

Pobrecito Camus. Planea y planea las cosas y nada le sale bien. Pareciera como si un ser superior estuviese dictando su vida del modo más cruelmente posible. ¿no?

Skitsnack es sueco para 'mierda' en el sentido de patrañas o sandeces. Entiéndase: bullshit en inglés. Afrodita es un hombre muy elegante, pero Camus comienza a desesperarlo.

El siguiente capítulo será maravilloso, chicos. Espero que tengan listas sus plantillas de bingo de clichés de fanfiction, porque ahí seguro que alguien va a ganar. Jaja! Pero eso hasta el próximo mes.

¡Muchas gracias a todos por sus lecturas y sus reviews! Ha sido un año muy divertido en cuestión de fiquis jeje. Espero que disfruten de lo que queda de la historia y, como regalo de año nuevo, les confirmo que habrá continuación de este fic. ¡Yay! Eso no sería posible sin todo su apoyo e interés. ¡Un abrazo a todos! Que el 2017 esté lleno de satisfacciones y cosas no horribles!

Review de Shingo: Jaja! Si, sobre todo los primeros capies tuvieron mucho blablabla de química. Creo que sí me pasé, pero también lo quise hacer para establecer un poco mejor el tono y el ambiente de la historia. Noooo! Milo no rechazaría a Camus así como así! No, está muy prendado de él y sólo es cuestión de que deje de divertirme con su sufrimiento para que puedan estar juntos. ^^ Muchas gracias por darle una oportunidad a la historia. Kissu!