Eres mi pilar y te necesito.

Dos horas… Dos horas y media tengo de un lado a otro por el salón saludando y dando entrevistas. La parte que más odio de todo esto es ser el centro de atención. ¿Es que acaso no puede alguien más dar las entrevistas? ¿Saludar a los invitados en mi nombre?

Ya he perdido la cuenta de cuantas veces he buscado a Christian. Es como si hubiera desaparecido de la fiesta a penas piso el salón. Pero a los que si he visto es a los Grey y a los Cullen charlando animadamente. ¿Es que acaso esto nunca acabara?

-¿Señorita? ¿Señorita Swan?

Dejo de buscar a Christian por enésima vez y miro con reproche a Angela de pie a mi lado. ¿Por qué insiste en llamarme así?

-¿Qué sucede? Y por favor, ¿podemos volver al "Bella"?

-Es un evento y se vería extraño que tu asistente te llame por tu nombre. –Me regaña-. El señor Staton ha estado preguntando por ti.

El padre de Matt. Suspiro frustrada. Dios… ¿Aun falta gente por saludar?

-¿Dónde está? –Pregunto con cansancio.

-Esta… -señala con el dedo hacia un lugar a mi espalda y luego murmura:- En la mesa de los Cullen.

Dejo salir todo el aire de mis pulmones. ¿Es que siempre deben aparecer por todos lados? Definitivamente necesito unas vacaciones, lejos.

Giro y camino a paso lento hacia la dichosa mesa con Ange a mi lado. Antes si quiera de estar cerca ya tengo la atención de los… ¿Doce vampiros? Me detengo un momento pero retomo el paso de inmediato ya que los Grey también están ahí junto a los Staton.

-¡Isabella! –El señor Staton se pone eufórico al verme.- Tan hermosa como siempre.

Se levanta de su lugar y se acerca a abrazarme, yo paso de los demás allí presentes y le devuelvo el abrazo.

-Señor Staton usted está igual de guapo que siempre. –Le doy un beso en la mejilla.- Mi asistente me dijo que ha estado preguntando por mí.

-Por supuesto cariño, no pretenderás que venga a la gala y no salude a la mujer más hermosa del lugar, que sin duda es la dueña de todo esto.

Siempre suele ser cariñoso pero su cumplido esta vez me deja un poco tocada, ¿La mujer más hermosa del lugar? ¿Es que al pobre viejito no le han ajustado los lentes y no ve a las vampiresas que comparten su mesa con él? Sonrío y bajo la cabeza avergonzada pero él frunce el ceño.

-Ja, eso no es lo que esperaba. –Refunfuña.- ¿Dónde está ese hermoso sonrojo que siempre ocupa tus mejillas? ¿Lo has dejado en casa?

-Pues creo que con tanto apuro si, se me ha quedado. –Bromeo.

Logro que sonría. Creo que aquí murió la conversación, los nervios comienzan a apoderarse de mí pero me mantengo seria y firme.

-¿Dónde está ese celoso posesivo de tu novio? –Pregunta el señor Staton de repente mirando a alguien a mi espalda.

-¿Celoso y posesivo? ¿En serio Staton? –La voz de Christian suena muy cerca.

¡Estaba desaparecido y llega de la nada solo porque estoy cerca de los Cullen! Aggs.. No lo soporto. Si eso no son celos no se qué más puede ser. Su mano cubre mi cintura un acto posesivo sin duda. Staton lo ve y se ríe.

-Sabía que no tardarías en llegar, siempre te pones a la defensiva cuando Bella esta cerca de este vejete.

El vejete es otro señor Staton y créame que no tiene ni una sola arruga.

-¿Insinúas que yo estoy celoso de ti? –Se ríe y mi corazón se oprime.

Estúpidamente extraño esos momentos en los que solo éramos Christian y yo. Sin pasados que nos perturbaran.

-Acepta que tienes miedo de que Bella te deje por mí.

Necesito hacer algo así que lo primero que me llega a la mente es reírme.

-Por muy guapo que usted sea Sr. Staton déjeme decirle que ha llegado un poco tarde.

La mano de Christian se aprieta y su cuerpo se tensa. No necesitamos que nadie se entere de nuestra ruptura, ¿verdad? ¿O es que en realidad quiero arreglar las cosas con él? ¿Fue un error lo que dije en el hospital? Aquella voz… Aquella voz que me hablo en ese momento, él me dijo que fue su culpa que yo reaccionara así. ¿Entonces… no fui yo la que decidí eso? ¿Aun quiero al gruñón de Christian a mi lado?

-¿Así? ¿Y cómo porque dice eso? ¿De verdad tan viejo me crees? –Bromea el señor Staton interrumpiendo mis pensamientos.

Es el momento. ¿No?

-No, no es nada de eso. –Levanto mi mano y le enseño mi anillo de compromiso.

El hace una mueca y se lleva la mano al corazón fingiendo estar herido. Christian se relaja y besa mi cien pegándome totalmente a su cuerpo. No fue la mejor manera tampoco pero al menos eso lo mantendrá relajado mientras hablamos bien.

-Bueno ya tendré alguna nueva oportunidad, estoy totalmente seguro que una chica tan dulce como tú no aguantara a este hombre mucho tiempo. –Señala a Christian, este sonríe tensamente y el señor Staton vuelve a su asiento.

Miro hacia Christian y él me sonríe. Por el rabillo del ojo veo a los demás ocupantes de la mesa con la vista fija en nosotros. Genial. Alice lo nota y se levanta a saludarme con su euforia natural.

-¡Bella! Estas hermosa. –Me besa la mejilla y me abraza.

Christian se aleja un poco con gesto duro. Ahí vamos de nuevo.

-Hola Alice, gracias, tu también. –Me deshago de su agarre y miro a los demás sin mirar a nadie en particular.- Espero estén disfrutando de la noche.

-Oh, que despistada soy. –Alice vuelve al ataque y entrelaza su brazo con el mío y me acerca a otros vampiros.- Ellas son nuestras primas de Alaska, Tanya, Kate e Irina. Y ellos son Carmen y Eleazar. –Luego me abraza por los hombros y dice sonriente.- Ella es Bella Swan.

¿Alaska? ¿Son las Denali? Mierda, de cerca son aun mucho más hermosas que en mis peores pesadillas. Les doy una muy forzada sonrisa.

-Encantada. –Murmuro.

Me giro y camino hacia Christian pero una voz melodiosa y extrañamente chillona interrumpe mi paso.

-¿Así que tú eres la ex de Edward? ¿La chiquilla desabrida de Forks?

Busco con la mirada de dueña de tan venenosas palabras y resulta ser Tanya. Oh que sorpresa…

-Así que tú eres la pobre idiota que lleva toda una eternidad tratando de atarlo y no ha podido. –Hago una mueca de asco.- Lastima.

Sonrió y le guiño un ojo ante su cara de estupefacción y sigo mi camino hacia Christian quien parece debatirse entre sonreír o no.

-¡Mierda! –Dice Emmett entre risas.- ¿En qué momento cambiaste tanto?

-Esa siempre ha sido mi pequeña. Una guerrera. –Me defiende el señor Staton.

-¿Fuiste novio de Bella? –Le pregunta Mía a Edward.

-¿Nos vamos? –Le pregunto a Christian abrazándolo.

-Aun no hemos entregado los premios. –Me dice desconcertado.

-No dije que nos fuéramos de la Gala. –Sonrío y ¡Bingo! Él también.

-¡Recuerden regresar antes de que la fiesta acabe! –Los gritos de Elliot nos llegaron desde algún lugar de la mesa.

Christian se tensa y mira con mala cara a su hermano. Oh, no. Ahí vamos….

-Claro, lo dice el que no tienen novia… –Miro estupefacta a Christian quien baja su mirada hacia mí y sonríe lascivamente.

Ok… ¿Dónde mierda esta el Christian que yo conozco?

-Ven llego alguien que estoy seguro te alegraras de ver. –Comenta rodeando de nuevo mi cintura y alejándome de la mesa.

Me conduce por el salón hasta el otro extremo, atravesamos las puertas de cristal que dan al jardín trasero, me detengo en seco cuando veo a un grupo de personas hablando animadamente cerca de la fuente. Notan nuestra presencia y se giran hacia nosotros sonriendo ampliamente.

-Ve, estoy seguro de que lo extrañabas. –Susurra Christian en mi oído.

Lo miro y sonríe, vuelvo mi mirada hacia ellos y me doy cuenta de que de verdad están aquí. Mis ojos arden con lágrimas de alegría que amenazan con salir, corro en su dirección sin importarme nada, doy gracias a Dios haber usado las bailarinas y no tacones.

-¡Jake! –Grito cuando llego a sus brazos que me levantan haciéndome girar.

-¡Bella! –Murmura en mi oído. Parece aliviado de verme.

Lo retengo junto a mí rodeando su cuello y aferrándome fuerte a él. Tenerlo aquí, estar entre sus enormes brazos, sentir su calidez… es tan irreal después de todo lo que ha sucedido, lo he extrañado y necesitado tanto. Todas mis fortalezas de quiebran y rompo en llanto.

-Hey… -Murmura en mi oído y me acaricia el cabello que cuelga suavemente.- ¿Qué sucede?

-Te he extrañado tanto. –Digo entre jadeos.- Ay Jake…

-Shhh… tranquila, ya estoy aquí. –Murmura, me besa la sien apretándome aun más a su cuerpo.

Jake siempre ha sido mi puerto seguro en momentos difíciles y estos seis meses y medio han sido tan difíciles sin él a mi lado. Jamás le comente nada de la enfermedad, tampoco de las incesantes proposiciones de Christian para que me casara con él. Sus llamadas ya no las atendía por miedo a que notara algo y, ahora que está aquí, simplemente no puedo dejar de llorar por lo estúpida que fui al apartarlo de mi lado justo cuando más lo necesitaba.

Estuvimos un rato así, Jake me consolaba y decía palabras dulces para que me calmara. Jamás había pensado en lo sabio que podría llegar a ser Jake cuando se lo propone.

-Creo que esto te reduce unos cuantos años. Debes estar en unos 16. –Bromea con nuestro viejo hábito de jugar a ser mayor que el otro.

Una temblorosa risa se escapa de mis labios.

-Eso está mucho mejor. –Dice complacido.

Me aleja un poco y seca mis lágrimas con sus pulgares.

-Hace tanto que no te veía llorar así Bella… ¿Qué sucede? –Su ceño fruncido le da sombra a sus ojos haciéndolo ver mucho más mayor de lo que en realidad es.

No respondo. Niego rápidamente y aparto la mirada de la suya. Tome mi mentón y me hace girar la cara para que le mantenga la mirada.

-Bella… ¿Qué-sucede? –Pregunta casi formando una sola palabra.

-No es nada Jake, en serio. –Miento y el tuerce el gesto.- Eso lo que te he extrañado tanto…

-Sé que soy imprescindible en tu vida Swan pero no te creo. –Insiste.

Me libero de su agarre y miro hacia donde deje a Christian pero ya no está.

-Están adentro. Nos han dejado solos. –Me informa Jacob.

Es entonces cuando noto que los demás tampoco están a nuestro alrededor. Bajo la cabeza avergonzada por mi comportamiento.

-Ni siquiera los salude… -Murmuro.

-Ya lo harás después, ahora lo que importa aquí eres tú. –Me dice impasible.

-Jake no es nada, en serio. ¿Cuánto tiempo se quedaran? ¿Por qué no me avisaron que vendrían?

-Grey nos hizo prometer que no diríamos nada, y tampoco es como si tú atendieras mucho el teléfono…

¿Qué Christian qué? ¿Cuándo?

Le disparo una mirada en forma de pregunta y él lo entiende puesto que responde:

-Hace unos días.

Días… Christian tenia esto planeado hace días… ¿Es por eso que se acerco a mi esta noche? ¿No lo hizo porque no quisiera estar conmigo? ¡¿Qué mierda hice?!

-Escucha, no te compliques la vida pensando en eso. Sabes cómo es el millonario ese. –Sonríe maliciosamente.- Tú solo alégrate porque estoy aquí, porque estamos aquí.

-Y lo hago Jake, no sabes cuánto me alegra. Pero debo ir a saludarlos... –Intento alejarme de él para ir en busca de Christian pero me toma de la muñeca justo cuando giro en dirección al salón.

-¡Espera! Bella yo…

Parece estar a punto de tomarme en brazos y sacarme de aquí.

-¿Qué te pasa?

-Bueno yo… puedo… -Se paso las manos por la cara exasperado.- Ok, no sé de qué manera decir esto así que solo lo diré. ¿Ok?

Asiento en respuesta. Me está asustando en verdad.

-Puedoolervampirosahidentro.

Lo miro con la boca abierta. Lo dio tan rápido que no entendí nada.

-¿Qué dijiste?

Suspira frustrado y me mira duramente.

-Que puedo oler vampiros ahí dentro.

-Pero creí que tu ya no… -Comienzo a decir pero recuerdo la manada y:- ¡Oh por Dios!-Grito asustada.

¡Los Cullen!

Me alejo corriendo en dirección al salón. Miro en todas direcciones pero no logro localizar a ninguno de ellos. Puedo escuchar a Jake hablando pero no entiendo lo que dice. Necesito encontrarlos alertarlos de que los Cullen están aquí, que volvieron.

Veo a Seth y Leah hablando tranquilamente junto a la barra de tragos. Camino a paso rápido hacia ellos tratando de no alarmar a nadie, siento a Jake siguiéndome de cerca. Seth me visualiza primero y sonríe ampliamente.

-¡Bella! –Grita eufórico.

Camina hacia mí y me encuentra a mitad de camino con un fuerte abrazo. Dios, cuanto ha crecido.

-¿Dónde están los demás? –Pregunto alejando para mirar de nuevo por todo el salón.

-¿Qué sucede? estas muy nerviosa…

-¿Dónde están los demás Seth? –La voz autoritaria de Sam retumba a mi izquierda.

Doy un brinco asustada y él me mira en modo de disculpa.

-No lo sé, por ahí comiendo supongo.

-Mierda. –Murmuro aun más nerviosa.

Me alejo de ellos en dirección de la única mesa que sé está ocupada por el otro bando de esta ridícula enemistad. Los Cullen están aun ahí charlando animadamente con Mia y Elliot. Los demás han desaparecido.

Alice levanta la mirada y sonríe ampliamente pero su rostro se tensa cuando mira a mi lado. Jake ha venido detrás de mí y tal parece que eso no ayudara.

-Tienen que salir de aquí. -Murmuro tan bajito como puedo.

Edward y Carlisle levantan la mirada alarmados y su rostro toma el mismo aspecto que el de Alice.

-¡Bella! Qué bueno que has vuelto. –Una Mia muy pasada de copas me mira desde donde se apoya en el hombro de Elliot.

-Yo… yo…-Tartamudeo incapaz de saber que decir.

-Estamos en busca de Grey. –Dice Jake quien me sujeta por el hombro y me aleja un poco de la mesa.

-¡Jake! ¿Qué hay hermano? –Elliot se retuerce queriendo salir del agarre de Mia.

-Bien, extrañaba a mi mejor amiga. –Su voz es amarga y tal parece que no soy la única en notarlo, los Cullen lo miran duramente.- ¿Dónde está el idiota de tu hermano?

Elliot suelta una risotada.

-Si Christian te escucha llamarlo así te mata.

-Créeme yo puedo arrancarle la cabeza de un solo tajo y él ni se enteraría. –Respondió Jacob mirando no tan discretamente a Edward quien le devolvió una mirada fría y cargada de odio.

-Ok, basta. –Los interrumpí.- ¿Dónde está… Christian?

-Subió a tú oficina a buscar unos documentos. ¿Quieres que lo busque? –Me respondió Angela llegando a mi lado junto con Matt.

-No, iré a buscarlo yo. –Mire a Jacob quien asintió en respuesta. Me acerque a él y le susurre- Encárgate. Sácalos a todos de aquí.

-Sospecharan si les llega su… tufo. –Gruño mirando a los Cullen.

-¡Jake concéntrate! –Tome su barbilla por una mano y lo gire hacia mi.- Solo llévate a los chicos, dile a Taylor que los lleve a Villa B, nos vemos ahí.

-Tienes mucho que contarme Isabella Swan.

-¡VETE! –Gruñí entre dientes.

Jacob me miro durante unos segundos y luego miro de nuevo a los Cullen, esta dudando lo sé.

-Jake solo vete, estaré bien.

Suspiro frustrado: -Está bien. Te espero.

Asentí y él se fue dando unos pasos de espalda y luego se alejo rápidamente hacia donde están los chicos.

-¿A dónde va Jake? Yo quería saludarlo bien. –Mia hace un puchero y un gran esfuerzo por no arrastrar las palabras.

-Creo que deberías llevarla a casa. –Le digo a Elliot.

-No soy su niñera. Que se la lleven mamá y papá.

-¡No eres su niñera pero si su hermano! Llévatela a casa, ¡ahora! –Lo miro severamente y él se limita a asentir.

Se levanta y toma a Mia en brazos.

-Adiós chicos. Ya nos veremos luego. –Le dice a los Cullen. Luego se gira hacia mí y sonríe maliciosamente.- Y tú, eres tan gruñona como Christian, ahora entiendo porque se enamoro de ti.

-Suerte que fue él y no tú. –Refunfuño.

-Oh, yo te amo a mi manera Bella. Pero tu carácter y el mío son muy opuestos. –Bromea.

-Elliot…

-Ya, ya. Me fui.

Lo veo caminar hacia la puerta trasera y desaparecer en la otra ala del salón. Me giro hacia Angela que permanece en segundo plano a mi lado junto a Matt.

-¿Sabes algo de Ana? –Le pregunto.

-No Bella. No atiende su celular y nadie sabe dónde está. Lo siento.

Los ojos comienzan a picarme y la garganta a obstruírseme. ¡Gracias por desaparecer Annie!

-No te disculpes. No es tu culpa. Voy a subir.

No espero respuesta de Angela, necesito alejarme de todo esto. ¿Por qué ni puedo tener un momento de paz? ¿Es mucho pedir volver a la época donde solo estaba rodeada de humanos? No quiero volver a ver a Edward… no quiero que Jake se ponga como loco a querer volver a entrar en face… no quiero volver a escuchar aquella voz en mi cabeza…

Camino hacia los ascensores y lo llamo, una vez llega me adentro en él y lo hago ascender. No sé qué mierda estoy buscando, no sé qué mierda hice hace un rato cuando le dije eso al señor Staton. ¿Por qué coño dije que estaba comprometida con Christian si ya no lo estoy! Aggs… Mi cabeza es un lío total.

La campana del ascensor me avisa que he llegado al piso y veo que la mayoría de las luces están apagadas. ¿Qué hace Christian aquí? ¿Qué papeles debía buscar?

Camino a paso lento hacia la oficina y veo la puerta entrecerrada, la voz de Christian retumba muy enojada desde adentro.

-¡¿Qué mierda quieres decir con eso?! No. No eres una desconocida, eres su hermana deberías estar apoyándola en todo tu ya estás bien.

¿Hermana? ¿De quién?

-Simplemente atiende las malditas llamadas, llámala tú no sé. Pero has algo se le nota que está preocupada y muy molesta.

Christian espera respuesta del otro lado del teléfono. ¿Con quién habla? ¿Quién se preocupa?

-Te dije que me importa una mierda. Si ella ya está bien tu también lo estas. ¡Llámala o tendremos un serio problema tú y yo!

-No… ¡Lo harás hoy! ¡Ya mismo! –Su grito me hace brincar.- Tengo que colgar, debo volver abajo o sospecharan.

Mierda… Mierda… Me va a ver… ¿Qué hago?

Retrocedo hasta el ascensor y lo llamo. Por suerte aun no bajaba y abrió las puertas volviendo a sonar la campana. Veo la puerta de la oficina abrirse, camino hacia ella como si recién llegara, soy gracias que mi sonrojo aun no vuelve del todo o estaría jodida.

Me topo con un Christian muy enojado que va saliendo. Me mira sorprendido, al parecer no se dio cuenta que lo escuche.

-Bella… ¿Qué haces aquí? –Pregunta dudoso.

-Te estaba buscando y Ange me dijo dónde estabas… ¿Qué… hacías?

-Unas llamadas importantes. –Por lo menos no está mintiendo.- Me alegro que estés aquí, necesitamos hablar…

Suspiro y asiento despacio. Lo sé… debemos hablar.

Christian se hace a un lado y me indica que pase a la oficina. Ok… aquí vamos.

Camino hacia los grandes ventanales junto a mi escritorio y miro fijamente el cielo estrellado. El click de la puerta hace que mi corazón se acelere, muerdo mi labio violentamente.

¿Cómo le digo que no fui yo quien termino con él? ¿Cómo le digo que mi mente es un caos y no sé si volver con él? De un solo golpe es mejor, ¿no?

-Christian yo… -Pero no me deja terminar, me hace girar, tomándome con fuerza y me pega al grueso cristal para luego… besarme.

Un beso necesitado, temeroso… Oh Christian

Cierro los ojos y se lo devuelvo con tanta pasión como puedo. Así como él lo comenzó él lo termina. Pega su frente a la mía y mantiene los ojos cerrados. Sus brazos aun se ciernen a mí alrededor manteniéndome pegada a su cuerpo.

-No lo hagas.- Susurra.- No me dejes.

Abre los ojos y están húmedos

-¡Christian! –Murmuro asombrada.

-Si ya no me amas no lo digas, no podría soportarlo. Solo te pido que no me dejes. Somos dos iguales Bella, encajamos perfectamente. Tuvimos un pasado jodido pero gracias a eso nos conocimos, si tú no te hubiera tropezado en el consultorio de Jhon jamás habrías terminado así; entre mis brazos. Sé que no fui lo que necesitabas en aquel momento pero tú si lo fuiste para mí. Es muy egoísta de mi parte decirte esto en este ahora pero es la verdad. No me dejes. –Coloca ambas manos en mis mejillas y me mantiene ahí.- Cásate conmigo. Prometo que cambiare.

Creo que el cambio ya comenzó. El jamás se ha comportado así.

-Christian… yo… -Me claro la garganta para deshacerme del nudo que se va formando en ella.- Primero, no quiero que cambies nada. Tal cual eres me gustas y lo sabes. Segundo, aun te amo. Tú… mierda ¿Tienes idea de lo que hiciste de mi cuando nos conocimos? Me ayudaste. Deja de decir que no fuiste lo que necesitaba porque fue todo lo contrario, fuiste, eres y serás lo que necesito. Eres totalmente distinto a todo lo que he conocido, y tal cual eres me encantas. –Eres humano… normal. Agrego para mí.

-¿Entonces…? -Pregunta confundido.

-¿Cuándo volviste de Nueva York, por qué lo hiciste? –Necesito saberlo.

Christian me mira intensamente durante un momento y luego parece comprender la pregunta porque suspira y se aleja de mí hacia el ventanal.

-¿Fue por la editorial o… o fue por mi?

-Al principio fue por la editorial. –Comenta en voz baja.- Pero… Taylor me dijo que Luke te había visto muy mal y que era posible que estuvieras enferma. –Se gira hacia mí y su expresión es tan desolada.- Bella, creí que te perdería para siempre. No te imaginas lo que he sufrido de solo imaginarme una vida sin ti. Quería hacer lo posible por salvarte pero… al final no fui yo.

-Christian…

-No Bella. Lo acepto, tal vez el te ama más de lo que yo puedo. Pero eso no significa que yo te ame menos. Fui un idiota al tratarte así esta mañana… Me dio tanta… rabia, que él fuera el que te salvo, el que encontró tú donante. Jamás me perdonare no haber visto lo obvio. Yo pude ser quien te salvara y ¡No lo hice!

-¿De qué hablas? –Murmuro confundida.

-Eso no me corresponde a mí decirlo. –Responde evasivamente.- Solo te pido que no te vayas de mi lado.

-¿Por qué me casaría contigo si tú constantemente estas desconfiando de mí? Te digo las cosas y no las crees…

-Es mi error, -Me interrumpe.- tengo miedo a perderte. Eres lo único bueno que me ha pasado en años y no quiero que eso se acabe. Tú me complementas Bella, me ayudas a sanar, a olvidar. Te necesito.

-¿Soy tu… terapia?

-No lo había visto así, pero si. Lo eres.

-Christian tú aun no has sanado y yo tampoco. ¿Entiendes lo jodido que es eso? ¡Aun veo a alguien que se supone que debería haber olvidado y me duele! Me duele lo que hizo. Me duele que vuelva queriendo lavarse las manos después de todo lo que sufrí y que pretenda que yo simplemente sonría y le reciba. No sé porque mierda te estoy diciendo esto a ti, justo a ti pero joder… ¡Yo aun tampoco he sanado del todo!

Respiro aliviada por haberlo dicho todo al fin. Christian me mira en silencio con la cara contraída.

-¿Aun lo… amas? –Murmura.

-No. –Digo rotundamente tratando de convencerme a mi misma de ello.

Él me mira durante lo que parece ser los segundos más largos de mi vida. Camina de nuevo hacia mí y tomándome por los muslos me levanta, tengo que sujetarme de sus hombros para no caerme, entrelazo mis piernas alrededor de su cintura y el sonríe.

-Cásate conmigo. –Murmura.

No respondo, ahora no estoy tan segura de hacerlo.

-Cásate conmigo, Bella. –Repite.- Seamos solo tú y yo. Sanemos. Si encontramos a alguien que de verdad nos ame o amemos lo suficiente para ser felices, lo dejaremos. Pero siempre seremos tú y yo. Juntos o con otras personas. ¿Sí?

-Sí. –Murmuro.

Me besa y puedo sentirlo, ahora lo sé. Él no me ama de la manera en que se ama a la pareja que quieres contigo para el resto de la vida. Él me ama como a esa persona que necesitas a tu lado en todo momento, ese apoyo, un pilar que te haga sentir querido y protegido. Christian me ama como yo lo amo a él. Como dos personas heridas que necesitan sanar antes de comenzar a vivir de verdad. Espero que encuentre a alguien que lo valore como él de verdad lo necesita. Como yo lo necesito.

-Te amo. –Murmura tras romper el beso.

-Te amo. –Le digo con voz rota por las lágrimas.

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1.- ¡Llego el que faltaba! Jake is here, baby.

2.- Duda circunstancial que se que les quedo: Christian y Bella no se aman de esa manera. Solo son dos almas y corazones lastimados y con miedo a la soledad.

3.- ¡La perra de Tanya ha llegado!

4.- ¿Donde estará Ana?

5.- Las fiestas en este fic son moviditas y no precisamente por los bailes xd

He tardado en subir el cap por la uni y asuntos personales. ¿Me gano su perdón? Se que no es gran cosa pero ahí voy vale...
¿Lo recomiendan? Mientras mas opiniones tenga mejor para mi, de verdad!

Este cap esta dedicado a Tiby; Gran amiga y ayuda en momentos de lagunas mentales! :') ¡Te quiero amiga!

Gracias a todos en general, los adoro. xx