Capítulo 03:

En cuanto salí de ese túnel, pude sentir el frío recorrer todo mi ser y era obvio que eso sucedería pues había dejado la chaqueta, divise en la lejanía a los niños que aun jugaban con nieve a pesar de la hora que era, corrí aun con más fuerza ya que sabía que si ellos seguían jugando de esa forma acabarían por resfriarse. Gire mi vista para saber si Jack me seguía pero él simplemente no estaba, me detuve enseguida y seguí observando el sitio por donde había estado la salida del conejo, pero él no aparecía, supuse que llegaría luego ya que quizás debía hablar con el conejo antes de venir a casa. Seguí mi camino esta vez más relajada y allí estaban los chicos esta vez haciendo unos muñecos de nieve, sonreí al verlos tan contentos.

— ¡Allí está Lucy! —Gritó Caleb corriendo hacia mí e indiscriminadamente me abrazo provocando que los demás chicos me abrazaran de igual forma, me sorprendí por tal acto tan tierno.

— ¿Dónde está Jack? —Me preguntó la pequeña Pippa.

—Pues se quedó atrás… —Dije con una sonrisa de victoria, ellos sonrieron por ello— Pero… debemos ir a casa ahora mismo o nos pondremos más fríos que él ¿de acuerdo? —Les pregunté, ellos asintieron sin embargo note que Jamie no sonreía como siempre— ¡hey, Jamie! —Le llame en un susurro él me observo y yo lo llame con mi mano para que se acercara un poco más hacia mí— ¿por qué estás tan triste? —le pregunté.

—Él se fue ¿verdad?… —Me preguntó muy triste, con esos ojos que me partieron el alma por momentos.

—No lo sé… —Hablé, no sabía cómo reconfortarlo de la mejor manera para que se sintiera mejor— Pero sabes algo —Le hable colocándome a su altura— Yo sé que él vendrá… —Le dije sonriendo, él asintió aún más alegre que antes, sin embargo aún podía sentir su dolor en mi corazón.

Tomé a Jamie de la mano y junto con los demás chicos nos dirigimos nuevamente a casa.

Pasaban las horas y la luna creciente ya estaba en lo alto del hermoso y azulado cielo, los niños ya dormían complacidos pero no había señales de Jack Overland Frost.

— ¿Dónde estás…Jack? —preguntó la chica al viento llevando sus plegarias directamente al polo norte.

En el Polo Norte…

El frío hacia presencia en el taller de Norte pues el espíritu del invierno estaba allí, junto a los demás guardianes –Tooth, Bunnymund, Sandman y Santa Claus (St. Norte)- al parecer la reunión era muy urgente para que ellos estuvieran reunidos y con rostros serios, excepto Jack, él estaba enojado ya que una "reunión estúpida" le había arruinado su reencuentro con Jamie y sus amigos.

— ¿Y bien? —Pregunto quebrando el silencio de la sala.

— Jack… el hombre de la luna habló nuevamente… —Comenzó Norte, observando a todos los presentes con preocupación en sus animados ojos.

— ¿Nuevo guardián? —Gritó exaltado y emocionado.

— Pues… no sé si sea de emocionarse —Dijo— Pero según él nacerá un nuevo espíritu…

— ¿Uno nuevo?

— ¿Estas sordo, amigo? —Habló Bunnymund el cual a pesar de haber hecho las paces con Jack aun lo molestaba de vez en vez.

Hubo un silencio repentino nuevamente, pues a nadie le pareció divertida la broma de Bunnymund –excepto a él mismo- el silencio era peor que una mirada fulminante, el entorno estaba totalmente tenso.

— ¡El nuevo espíritu no es lo preocupante! —Dijo Tooth— El problema es que el mapa ha registrado a un nuevo adolescente que cree en nosotros —Habló al borde de las lágrimas, Sandy que estaba a su lado intento consolarla— Gracias, Sandy

— ¿Adolescente? —Preguntó Jack recordando a Lucy— ¿Y qué, nos matará con su edad? —Dijo sarcástico.

—Escucha Jack —Dijo Norte molesto— cuando un niño crece y se vuelve adolescente ya no es tan…inocente, ninguno pero…

— ¿Pero?

— No sabemos…lo que podría pasar… —Dijo Bunny— la chica que me vio, es de la que hablamos Frost…

— Esperamos que el nuevo espíritu pueda ayudar… —Hablo Norte.

—Esperen… ¿Qué? —Preguntó Jack sorprendido.

—Un adolescente no es un niño Jack —Dijo Santa— y aunque nos gustaría que siguiera creyendo…no podemos…

— ¿Qué? —se exalto Jack.

— Los guardianes protegemos a los niños, no a adolescentes… —Al decir esto Tooth rompió en llanto, pues a ella le encantaba la idea que alguien fuera de la edad conveniente empezara a creer— No debes verla jamás Jack…

—No entiendo, ¿por qué? —cuestiono él algo molesto.

— Imagínate un caso hipotético… Pitch Black regresa nuevamente —Hablo con cierto escalofrió— créeme él no irá sólo por los niños, él iría también por la chica…y nosotros no podríamos defenderla…

El silencio creció, así como el pesar de Tooth aunque nada comparable con el dolor que sentía Jack en esos momentos.

—Entonces…

—Debes dejar de verla… —Culminó la conversación Norte.