Capitulo 04:

Una o dos semanas habían pasado y Jack no aparecía desde la última vez que lo habían visto, los chicos lo extrañaban pero entendían de cierta forma que ese era su trabajo.

—Es su trabajo —justificaba Jamie cada vez que Sophie o Lucy le preguntaban, sí, Lucy solía preguntarle a Jamie acerca de Jack, de una u otra forma él había sido el primer niño en creer.

Y ella la primera adolescente.

Deseaba saber de él y de muchas otras cosas, la curiosidad era común en ella, siempre había querido saber más allá de lo superficial. Busco en internet cosas sobre el poco mencionado Jack Frost. Hielo, travesuras, invierno, diversión y más hielo, poca información aparecía sobre él, pero entonces encontró algo más interesante y malvado.

ANEXO: PITCH BLACK.

¿Quién era él exactamente?

ESPIRITU MALIGNO QUE CAUSA PESADILLAS A LOS NIÑOS, TAMBIÉN ES LLAMADO EL "COCO".

— ¡Jamie! —llamó Lucy al pequeño.

— ¿Qué? —preguntó él desde la consola Xbox, desde que su madre le regalo aquél artefacto pocas veces salía, aunque siempre que se aburría iba con sus amigos a divertirse en el parque.

—Dime, ¿sabes quién es Pitch Black? —aquel nombre extraño rondo un momento por la mente de Jamie pero respondió con simpleza: — no.

Si existía Jack ¿por qué no existirían otros guardianes malignos? De todas formas no existiría el bien di no hubiese mal, o al revés. MAS NO QUERIA CREER EN ESO, PREFERIA creer en el conejo de pascuas, St. Nicolás, el hada de los dientes, Sandman, Jack e incluso en cupido, pero no se disponía a creer que algo acechaba a los niños de noche.

El bien siempre triunfa—pensó.

Comenzaba a hacer frío, buscó una chaqueta y se dispuso a salir para hacer unas compras, mayormente chocolate, oh! Cuanto lo amaba. En su búsqueda achocolatada en el Marquet observó a Kevin, un chico de su edad al que conoció a los pocos días de su llegada a Burgess— ¡Hey, Kev! —Le saludó Lucy.

—Oh! Hola Lucy —respondió él con asombro— ¿A qué has venido? —Quiso indagar.

—Por chocolate —contestó ella con simpleza.

—Ya veo—dijo con una sonrisa— no es raro viniendo de ti, si fuera otra chica de las que conozco diría que es porque su novio la dejó o algo…

— ¡Oye! —Dijo ofendida— sabes, esto… ¿recuerdas que te dije que investigaba acerca de guardianes y eso?

—…sí—afirmó él confundido— esas cosas de santa, el hada y eso ¿no? —comentó sarcásticamente.

—Bien…sé que te molesta el tema pero…

—Es de lo que más hablas—agrego interrumpiéndola algo molesto— de 100 cosas que dices 90 es sobre guardianes…

—Sí, ya… ahora lo que me dirás es que debo madurar, pero… ¿sabes algo sobre Pitch Black? —preguntó con interés. Él palideció por un momento y dijo: —no.

—Lástima, en fin ¿nos vemos luego? —él asintió, luego de una corta y gustosa despedida Lucy se retiró del Marquet con sus bolsas de compras llenas de chocolates, el frio aumentaba cada vez más y le agradaba así que comenzó a comerse un chocolate mientras caminaba pero entonces sintió como una bola de nieve chocó contra su cabeza. En esa época, aunque había nieve, no había la suficiente como para crear una bola de nieve.

— ¿Qué tal dormilona? —se escuchó la dulce y divertida voz de Jack.

— ¡Hey —respondió Lucy con un abrazo— hielera! —Hizo una pausa y luego le gritó— ¿porqué no habias venido?

—Eh… cosas personales supongo… —comentó— por cierto, como que te gusta que viejitas como esa —señalo a una anciana que observaba con extrañeza a Lucy— te observen, creyendo que estás hablando sola —ella sonrió nerviosa y comenzó a actuar.

—¡Oh, majestuosa hielera! —dramatizó— te presentas tan poco que se te extraña, oh! Ven más seguido —hizo una reverencia y siguió con su camino a casa, Jack la seguía haciendo resonar su risa por todo el lugar, en cuanto llegaron a casa, Jamie y Sophie se abalanzaron sobre Jack y comenzaron a jugar, no hubo preguntas acerca de su desaparición, todo fue atribuido al "trabajo divertido" de Jack.

Continuaron los días, faltaba tan sólo 1 semana para que Lucy se marchara de casa de sus primos y volviera a la suya. No hubo más preguntas hacer de Pitch Black, hasta que…

Tocaron la puerta de la casa, la madre de Jamie abrió y recibió al chico, Kevin— ¡Lucy! —le llamó.

— ¿Sí? —gritó ella desde su habitación

—Vinieron por ti —dijo— Kevin está aquí…

— ¡En un segundo bajo! —respondió al instante, sabía lo que significaba la visita de Kev. Ir a ver al creador de las pesadillas.

¡CAPITULO NUEVO EL LUNES!