Mientras los chicos descansan... suena el teléfono de la oficina de Bélgica.

—Allô?

—Allô, hay un señor aquí que pregunta por usted, pero no tengo ninguna visita en su agenda —explica su secretaria. Bélgica hace los ojos en blanco.

—¿Qué señor?

—Ehm... Dice que es... uhm. Prusse.

Bélgica levanta una ceja y sonríe un poco de lado. Hace Tsk Tsk Tsk.

—¿Le hago pasar o...?

—Déjele pasar, oui... ¿A qué hora es la siguiente junta que tengo?

—No tiene nada hasta dentro de una hora y cuarto.

—Excelente. Mándeme un par de cervezas, s'il vous plait.

—Oui, enseguida —asiente y se vuelve a Prusia—. Ya puede pasar.

Prusia sonríe sujetándose su brazo enyesado y se acerca a la puerta, golpeando.

Bélgica suspira preguntándose qué hará Prusia aquí... Pero... Es amigo de Francia y en general eso es siempre una excelente carta de recomendación. Además le cae bien. Y... Es hermano de Alemania, lo cual hace que tenga que quedar bien con él, sí o sí.

—Heil! —saluda metiendo la cabeza y sonriendo.

—Allô, Prusse —le sonríe levantándose de su escritorio y haciéndole un gesto para que se acerque—. ¡Que milagro!

—Nein, nein, no sé si esperabas algo de mein bruder, pero no traigo trabajo.

—Ah, como a veces te manda... —se le acerca y le da su par de besos reglamentarios. Él se ríe un poquito tenso en los dos besos como siempre que se los dan cualquiera. La belga le sonríe igual haciendo que se siente—. Así que... ¿Qué te trae por aquí?

—Tengo una idea y... he pensado en ti a ver si pudieras ayudarme.

—Una idea...—se ríe y entra una chica con dos cervezas y dos vasos... Cosas que pasan en Bélgica.

—Verás... ¡ah! —sonríe a la cerveza—. Por eso me gusta venir aquí. Lo que ocurre es que mis hermanos se casan.

—¿Tus hermanos? ¿Quiénes?

—El señorito y Schweiz —se encoge de hombros. Bélgica arruga la nariz con la mención de Suiza, aunque no va a negar que por un instante se le ponen ojitos de Euro.

—Suisse... ¿Va a entrar a la comunidad? —levanta las cejas.

—Nein, por lo visto no.

Ojos en blanco.

—¿Y qué idea has tenido?

—Pues soy una especie de padrino y quería preparar algo especial para la despedida de soltero.

—¿Y me estas pidiendo ayuda a mí? —levanta una ceja

—Ja —sonríe.

—¿Por? —sonríe un poco de también.

—Creo que tú eres quien mejor puede hacer esto.

Ella se ríe.

—¿Hacer qué exactamente? —pregunta dando un trago a su cerveza.

—Una cosa con chocolate.

Bélgica tose atragantándose con la cerveza

—Oh... ¿Quieres hacerle algo con MI chocolate a... Suisse?

—Pues... es lo mismo, ¿no? —no lo matéis. Bélgica le mira con cara de "pobre individuo".

—Asumo entonces que es lo mismo beber una Budweiser light (que es cerveza gringa, para los neófitos) que una cerveza alemana.

—Claro que no —arruga la nariz.

—Esto es exactamente lo mismo.

—¿Estarías dispuesta a hacerlo con chocolate suizo?

Ella se revuelve un poquito.

—¿Hacer qué exactamente?

—Quiero hacerle una escultura de como este tamaño —pone las manos—, del señorito, desnudo, para que se la coma lamiéndola en la despedida.

—Ugh... Que inspirador —arruga la nariz y pone cierta cara de asco, aunque se ríe.

—Se va a morir de la vergüenza, de todas formas. ¿Qué crees? ¿Podrías?

—Podría... A ver, poder sí que puedo.

—¿Aja?

—Pero si es con chocolate de... Ese individuo... —otra vez esa cara de asco—, va a salir más caro aun.

—Por el dinero no te preocupes.

—Por política mía, no trabajo con chocolate que no sea local —indica volviendo a mirarle—. Quizás puedas hacerlo con el mío y decirle que es de él.

—¡Pero si has dicho que sí!

—Pero es que... —se revuelve y se ríe—, estoy intentando convencerte.

—Anda, venga, el dinero no importa.

—Además una escultura de alguien desnudo... —se hace ahora un poco la interesante—. Si llego a hacerla, ¿vas a mandarme fotos del baboso ese?

—Tengo fotos y videos y de todo lo que necesites.

Bélgica suspira frunciendo el ceño y sonriendo de lado.

—Pero puedes hacerlo más o menos como te salga, es así flacucho.

—Para que luego digas que lo hice yo y que piensen que está mal hecho. NON. Si voy a hacértelo tendrá que quedar igual a como es. ¿Tienes fotos en serio? ¿De tus hermanos?

—Seh, bueno... —se sonroja un poco girando la cara. Ella se ríe un poco con él—. Pero es que las esculturas son difíciles y todo eso —a él se le haría una montaña.

—Nah, mi vida es casi completamente el chocolate... Y la cerveza. Se puede hacer y quedar igual, solo que y... ¿Qué me llevo yo a cambio de todo esto? Es decir, te imaginaras que sí, el trabajo de hacerla y eso... Pero tienes que ofrecerme algo un poquito más atractivo... No sé... Puedes contarme el chisme completo por ejemplo.

—El... ¿chisme? —perdona el sajón.

—¡Pues el de la boda, hombre! ¿Cómo fue? ¿Cuándo es? Van a invitar a todos oficialmente, supongo, que han dicho sus gobiernos, ¡cuéntame TODO!

—Ah, nein, nein. Han invitado a poca gente y nada político por lo que me han dicho. Será en Navidad.

—¡¿El DÍA de Navidad?! Que pésimo gusto.

—¿Por?

—Pues sus amigos seguramente querrán estar con su familia —la verdad es que está criticando por criticar algo, lo que sea.

—No es como que tengan muchos amigos.

—Bueno, siendo Suisse no me extraña. ¿Quién va a ir?

—No lo sé. En principio mi Vater, mis hermanos y England...

—¿England si va? —levanta las cejas—. ¿Poooor?

—Es como... otro padrino de Schweiz.

—England? De verdad. Cielos, sí que tiene mal gusto ese hombre...

—Yo se lo dije. Y encima que se lo tiró.

—Quoi? ¿Quién se tiró a quién?

—Ah... eso no lo sé, se liaron England y Schweiz.

—Oh! ¿De verdad?! Ewww! ¿Además que England no está con France ahora así en una relación completamente monógama?

—Ja, ja, de hecho estaban drogados por lo que me explicaron.

—¡Aun así, France merece mucho más, con el trabajo que le cuesta no acostarse con los demás! —a él... O a ti que no se acueste contigo. ¡Aunque deja de quejarte que tienes a Escocia!

—Nah, pero France es muy feliz.

Ella se ríe.

—Ya, claro... Eso dice.

—Nah, sí que lo es, yo le he visto, puedes creerme.

Ojos en blanco, sonrisa más falsa.

—Pues... Eso dice, pero es bastante absurdo. ¿Quién podría ser feliz con England?

—Ah, tú eres como Spanien.

—Pues... ¡Seguro! ¿Pero por qué?

—Hablas de England igual que él.

—¡Pues es que es un idiota!—se sonroja un poco y aparta la mirada cosa que Prusia no notará seguramente.

—Y yo quiero mucho a France, en realidad solo es por su bien, SIEMPRE he dicho que podría conseguirse a alguien mejor.

—Bueh, a mí me da igual, yo creo que él está muy bien.

—Bah. Pues yo creo que no. Anda... Y dime que más van a hacer de despedida o de fiesta.

—No lo sé, tengo que hablar con France y Spanien.

—Hmmm... Hablar con ellos. Pero... ¿Qué tal que me cuentas un poco más? Debe haber algún chisme bueno como ese del sexo entre los dos infames.

—Pues... no sé —piensa en Alemania pero no quiere decirle eso. Ella le mira con los ojos entrecerrados.

—En su vida siempre pasan cosas. No quieras convencerme.

—Hacemos una cosa, ¿por qué no vienes a la despedida?

Bélgica sonríe un poco.

—¡Vale! Así veré al tonto de Suisse.

—¡Bien! —sonríe.

—Le haremos la figura más vergonzosa posible.

Prusia sonríe más.

—¿Qué otra cosa? Podemos hacer chocolatito a en forma de pene.

Prusia se ríe con eso y asiente.

—¿Y quién le va a hacer la despedida al otro? No querrás también un Suisse desnudo porque ME NIEGO.

—Nah, el otro me da igual, ya se lo hará alguien.

La chica se ríe.

—Menos mal. Puedo apostar a que la de ustedes será más divertida —se ríe un poco y se echa hacia atrás en el asiento—. Oye, Prusse, ya que estas aquí...

—Ja?

—¿Sabes si Germany está enfermo o de vacaciones o algo así?

—Ah... nein, nein, pero está trabajando en otros proyectos.

—No es que definitivamente no me conteste, pero de diez correos que le envío responde... ¿uno? Dos quizás. Hay algunas cosas urgentes.

—Ya se lo diré, pero no te preocupes que es Awesome. Está ayudando al señorito con la boda, es su padrino.

Ella sonríe un poco falsamente.

—Ya, ya entiendo. Porque la boda de Suisse es mucho más importante que la comunidad europea.

—La comunidad europea funciona perfecto —frunce el ceño.

—Oui, oui. No digo que no. Pero... —suspira —. Vale, lo siento, es que siempre lo hace tan bien y es tan responsable...

—Lo sigue siendo. A ver, ¿qué problemas tienes? te los resuelvo yo —se levanta dispuesto a sentarse a su lado. Bélgica se sonroja un poquito y traga saliva moviéndose un poco... Todo muy profesional.

—¿Seguro que sabes? —bromea un poco.

—¡Pues claro que lo sé, soy awesome!

Ella se ríe un poco aun sonrojadita señalándole la pantalla. Y es que... Es alto, y fuerte, y también parece un poquito un highlander. De hecho se parece a la portada del último libro de highlanders que compró... Donde no sale un pelirrojo (últimamente compra puuuuuros de pelirrojos). La vida es buena, asegura para sí.

—Mira, toooodos estos números no cuadran. Ya los revisé yo, pero me parece que hay un leve déficit proveniente precisamente de Alemania.

—Que va a haber un déficit, seguro hay algún error —se le acerca más sin notar nada.

—Sí que hay un déficit —le mira a la cara y carraspea un poquito más—. Mira esta fórmula —se separa un poquito de el sin poder evitar imaginar una rápida fantasía con Escocia... Ehm... Y este otro highlander.

Puede que Bélgica se quede con la frase a la mitad... Pero seguro Prusia no va a enterarse tampoco. Casi puedes babearle encima si quieres que no se va a enterar. En un punto dado de la conversación de trabajos sonríe un poco y empieza a hacer preguntas más personales.

—Entonces, ¿sigues con Ungarn?

—Ah, eso... bueno, ja, yo soy awesome, mira —le enseña donde le ha firmado el yeso... a saber que le ha puesto. Es algo del estilo "para el burro más burro de todos los tiempos". Y un corazón.

—Pero yo me acuerdo que ella... Es la de los vídeos, ¿no?

—¿Videos?

—Oui, France me contó. Eran vídeos raros —risita. (Seguro España también te ha hablado de ellos entre otras muuuuuuuchas cosas sobre las que habla y habla y habla España a lo largo del día)

—¡Ah! Te han hablado de la pornografía. Ja! Tenemos muchos, puedo venderte algunos si quieres, tenemos de casi todo el mundo.

—What? Vendes... Naaaah... —risas—. Yo no compro esas cosas —ojo, ha dicho compro.

—Pues hay algunos de... ¿a ti te van los tíos o las tías?

—Quoi? ¡Los tíos! ¡Claro! ¡Como tú!

—A mí no me van los tíos —perdona la mente cuadrada que además MIENTE.

—¡Pero si eres un tío!

—Por eso, a mí me van las tías, con unas... —se le van los ojos, o sea, lo tuyo es enfermizo, chaval. Bélgica se ríe y se sonroja un poco.

—¿Y solo las chicas? Hombre, si yo te he visto... Explorar.

—Was? —vista a arriba. ¿Estabas hablando, verdad? Ella se ríe más sonrojadita pasándose una mano por el pelo.

—Explorar cosas nuevas... No sé, como... ¿Un trio?

—¿Un trio? —se rasca la cabeza y se imagina... cuando han sido tres. Con España y Francia.

—Aja.

—Bueno, lo que pasa es que yo soy Awesome, claro, y... Spanien y Frankreich...

—¿Más awesome que un trío?

—Más awesome que NADA.

—Pero no entiendo qué tiene que ver eso con un trío.

—Pues soy tan awesome que fue con ellos dos.

—¡Oh! —levanta las cejas y se ríe—. Ya sabía yo que no solo te gustaban las chicas.

—Was? Nein, nein, no tiene nada que ver.

—Ah ¿no?

—Nein, claro... —risa nerviosa y atención a las ideas de bombero—. Y si no estuviera con Ungarn te diría que fueras mi pareja en todo eso de la boda y la despedida —el seductor.

Pues... Por una vez que te funciona bien, Prusia... Bélgica se ríe y se sonroja.

—Hombreeee —le pone una mano en el brazo.

El albino levanta las cejas, al notarlo, incrédulo y orgulloso y se siente, por una vez... sí, dadle un golpe pero... como si fuera Roma porque no solo sus hijos han querido ser como Roma desde siempre.

—Was? —se ríe un poco sonrojadito también.

—No digas más que me sonrojo —más risitas—. Aunque yo también salgo con alguien, pero justamente...

—Ah! ¿En serio? —eso sonó más incrédulo de lo que quisiera. Bélgica frunce un poco el ceño con el tono.

—Oui. Salgo con Écosse — se pasa la mano por el pelo y levanta la nariz muy presumida

—Ecosse... ah! Sé quién es, aunque no he hablado con él nunca que yo recuerde, pero Frankreich habla de él a menudo.

—Ah, oui? ¿Y qué dice?

—Pues... no sé, Spanien siempre le molesta un poco y yo creo que le gusta, por lo que me ha explicado.

Ella se recarga de lado en su silla y le mira.

—¿Y dices que tu no le recuerdas bien?

—No mucho, ¿por?

Bélgica le mira, parpadea y le sonríe.

—S-Solo se me había ocurrido... —empieza y luego vacila, porque no es tan fácil. Se ríe

—¿Aja?

Ser sutil, Bélgica. Lo que pasa es que no ayuda el convivir mucho con Escocia últimamente... No es la mejor influencia.

—Pensaba algo que no debía estar pensando —confiesa sonrojada, echándose aire a la cara con la mano.

—¿El qué? —inclina la cabeza sin tener ni idea. Mano en el brazo y le acaricia un poquito. Niega con la cabeza y se ríe.

—Una tontería de verdad.

Prusia parpadea. La belga desvía la mirada sin tener idea de qué coño está haciendo. Prusia lectura del ambiente igual a cero.

—¿Cuál?

Ella le mira de reojo, sonrojada pensando que le está tomando el pelo.

—Ahh, vengaaaa... No me machaques —risita Jijiji sintiéndose bastante zorrilla. Solo había sido una idea tonta—, en realidad es broma.

Prusia sonríe un poco por contagio sin entender del todo. (Ni del todo ni de nada).

—¿Broma?

—Pueeeees... Solo... Es que no deberíamos estar hablando de esto, ¿qué vas a pensar de mí? —que eres una zorra, querida.

—No lo sé.

Ella le aprieta un poquito el brazo y le suelta.

—Bueno, si algún día lo piensas bien y crees que no sea mala idea.

—¿Mala idea el qué?

—Pues esto que te digo, Ehm... —otra vez se echa airecito a la cara—, lo que hablábamos, Ehm... De los tríos y eso.

—¿Pero tríos cómo?

Bélgica parpadea y luego se ríe, porque nah, nadie puede andar a todos lados con Francia y España y preguntar eso. Te sorprenderías, querida.

—Pues... ¿Cómo que como?

—¿Te gustan los tríos? Debe haber algunos videos de los antiguos. Rom hace cosas... increíbles.

Parpadea, parpadea... Notando que de verdad el chico no se ha enterado.

—¿Cosas increíbles cómo cuáles?

—Liarse con todo el mundo, hay casi todas las combinaciones de tres con él.

—Ahh... —se sonroja otra vez un poco... Bueno y es que no es que no le guste Roma, claro—. ¿Te has liado con él?

Prusia se humedece los labios y asiente porque sí que le ha besado.

—¿Tú?

—¿Yo con Roma? Nah —gesto con la mano—. He estado ocupada con Alba —risita.

—¿Alba?

—Écosse.

—Schottland! ¿Y por qué le llamas Alba? ¿Es un apodo cariñoso?

—Non, es su nombre real en escocés y como se llama a si mismo.

—Ah... que raros son los británicos.

Le sonríe.

—Nah, no son tan raros cuando les conoces.

—Nein? ¿Cuánto hace que estas con él?

Sonríe un poco más, embobadita.

—Unos meses... Desde diciembre —se pone un mechón de pelo tras la oreja

—¡O sea que vais a hacer un año! —sonríe un poquito más—. ¿Y estas muy enamorada? —sonríe un poco sorprendentemente empático, eso es lo que aprende de España y Francia.

La chica se ríe un poquito más y se relaja olvidándose del trio y esas cosas.

—¿La verdad, la verdad? Buff... Oui. Totalmente —se lleva las manos a la cara.

—Aaaah! —se ríe un poco burlón y la señala.

—Ahh, callaaaa!

—Nein! Belgien está enamoradaaaaa.

—No digas esoooo, no estoy enamoradaaaaaa! —se ríe tontamente.

—¡Sí que lo estás! —se ríe porque le hace gracia que la gente lo esté.

—Noooon! Estoy... Estoy solo…

—Ja! —tan feliz, sintiendo además que lo ha descubierto.

—¡Tú también debes de estarlo!

—¡Pero tú hace menos tiempo y no lo sabía!

—¿No te lo ha contado France? ¿Hace cuánto lo estás tú?

—Pues... no lo sé si me lo ha contado, me cuentan todo y no paran de hablar y hablar —se encoge de hombros—. ¿Va a ir contigo a la despedida entonces?

—Uff... ¡Eso no lo sé! No le gusta mucho bajar y menos a este tipo de cosas.

—Pero venga, ¡no te va a hacer ir sola! ¡Es una fiesta!

"Y si quieres tenerlos en el mismo cuarto y medio borrachos es tu oportunidad" escucha la voz de España decirle al oído. Además es la noche del veinticuatro, no la va a pasar con su madre.

—Vale, puede que tengas razón, esto es mejor que ir a conocer a la niña de Romano... —sonríe y levanta una ceja con eso. ¡Convencida!—. Vale, seguro podemos ir un rato.

—Awesome!¡Ya te iba a hacer que le llamara a convencerle yo si no!

Ella sonríe de lado.

—Quizás puedas llamarle igual para invitarlo, aunque ya te digo que si dice no es no y punto.

—Nein, nein, tú llámale, si no, vienes tu sola.

—¿Ahora? —ya está descolgando con cara de boba

—Ja!

Así que, como siempre que aparece Prusia, por improbable que parecía... Suena el teléfono de Escocia, que está reunido con Inglaterra hablando de asuntos de la nueva política prometida tras las elecciones.

—Cinco minutos larva. Que me la suda lo que protestes, bloody hell.

—Hey handsome... —voz suave, sonrisita, sonrojo.

—¿Hay alguna forma de que Europe haga boicot a my lil'bro, my dear? —pregunta Escocia sonriendo maligno mientras se oye gritar a Inglaterra. Bélgica sonríe oyendo a alguien gritar al fondo, pero sin saber que es UK.

—Ehm... Necesitamos una buena razón, pero... maybeee.

—¿Ser un pain in the ass?

—Dime algo que no sepa.

—Esa debería ser razón suficiente —suspira—. Well... what's up?

—Te hablo para invitarte a algo con... Anticipación. Es una fiesta.

—Una... cosa de esas... con gente.

Bélgica suspira.

—Oui. Es una despedida de soltero... El 24 de diciembre

—¿Despedida... el... veinticuatro? ¿Quién se casa?

—El tonto de Suisse y su hermano.

—¿Y a la despedida de quién quieres ir? —levanta una ceja.

—Estoy aquí con Prusse... Que me vino a ver para que le hiciera una escultura de chocolate para la despedida de Suisse... Y me invitó.

—¿En serio? ¿Pero ese tío no es el que te cae mal?

—Fatal. Pero... Bueno, es una fiesta, podemos ir un rato y luego irnos a donde queramos —y así no estar con tu familia—. No sé dónde lo va a pasar España pero siendo Autriche quien se casa…

—Si no vienes se va a venir sola con nosotros —chilla Prusia de fondo.

—... —Escocia levanta una ceja con eso.

—Ehm... Piénsalo. Sabes que puedes decir que no vienes y no pasa nada, pero... Puede ser divertido ver a un poco de gente y reírnos un rato, y tú puedes elegir que hacemos el 25...

Escocia se pasa una mano por el pelo y suspira un poco pensando, porque es que es verdad que siempre acaba diciendo que no a estas cosas y...

—Es mejor plan que ir a conocer a la niña de Romano... O una comida familiar... Y va a estar France. Puedes hablar con él un rato...

Parpadea con eso... porque eso significa que también va a estar Inglaterra. Le mira de reojo y de repente decide que le va a encasquetar a su madre.

—Espera, te llamo luego.

Parpadea pero... Así es él. Sonríe un poco.

—Vale. Hablamos más tarde.

Escocia le cuelga y Britania va de mano en mano. Como siempre. Dice que no mamen, que lo pasará sola y ya, es como cualquier otro día del bloody año, a ella le da igual quien fue Jesucristo. Galia dice que eso es muy triste y que no quiere.

De hecho...

Bueno no sé si de verdad entre todos van a dejar que lo pase sola, pero creo que tampoco haría el peor drama posible.

Irlanda dice que con él de verdad no cuenten... Aunque mira a Escocia nervioso porque... Hombreeee.

Suiza dice que basta de dramas todos, que si le pagan el boleto la pueden llevar a la boda.

Después de pelear un rato con su hermano, Inglaterra tiene una idea GENIAL y llama a su madre. Germania dice a regañadientes que si lo va a pasar sola, puede ir con él y con Roma.

Britania... Está terminando una sesión de espiritismo. Así que taaaaarda en contestar y cuando lo hace tiene la respiración agitada y habla así como con voz grave y extraña.

—M-Mum? Estabas... —Inglaterra, ¿puedes dejar de pensar en lo mismo por tres minutos?

—Trabajando, yes... —casi sin aire —, me he conseguido... algo que hacer... ahora en las tardes... What do you want?

—Aaah —sonríe un poco conectando el manos libres y arrancando el motor del Rolls—. Tengo que pedirte un GRAN favor.

—Ufff, a ver si puedo —ojos en blanco.

—¿Tienes planes para Christmas?

—¿No falta mucho para eso?

—Yes, pero aun así.

—Wait. Es lo del niño de Galia, ¿no?

—What? —se sonroja de muerte y da un frenazo en la carretera a Dover camino del túnel sonrojándose de golpe, atrapado porque en su mente el niño de Galia… es Francia.

—Pues la... ¿Cómo le llaman ahora ustedes? Wedding?

—¡No estamos casados!

—What?

—¡No sé qué hayas oído! ¡No le quería decir! ¿Ha sido él? ¿O quién te lo ha dicho?

—W-What? Me lo ha dicho Galia.

—¿Galia? ¿Galia lo sabe?

—Pues desde luego que lo sabe, England. ¡Es su madre!

—B-But... but... ¡es que fue en secreto! ¡No les digas a Scotland y los demás!

—¡Pero si eres el primero en decir que es un secreto!

—Whaaaat?

—Yes! Rome nos contó a todos, estábamos viendo la tele. Galia saltó por media hora abrazada con él.

—B-But... but... but… —Inglaterra traumado.

—What? ¿Que acaso si es algo tan maravilloso? —arruga la nariz y se sonroja.

—I... I... t-tienes que dejar que... voy para allá.

—Para... Really? —sonríe un poco porque... En el fondo le gusta que vayan a verla sus hijos—, no hombre, ¡ni vengas que estoy ocupada!

—¡Pues tengo que explicarte esto!

Ojos en blanco.

—Pues... Pueees.

—¡No hables con nadie! ¡No dejes que Galia le cuente a Wales!

—Ehm... Yo creo que Galia ya le contó a Cymru, England... Aún así puedo hablar con ella...

—Whaaaaaaat? —mete un frenazo y es que se va a matar.

—Cálmate, cálmate. Quizás no se lo haya dicho aun... —no lo cree—. A ver, ahora la busco y te llamo luego.

Inglaterra no contesta, colapsado. Va a matar a Francia además. Se queda hecho bolita en el asiento de su coche, tan feliz que iba él y tan feliz que podría estar.

Britania habla unos diez minutos más tarde. No estoy segura de que UK se haya movido. Pobrecito mío.

Venga, ahora saldrás del trauma.

Ni se tampoco si va a contestar.

Andaaaa, contesta. Es mamá para destraumatizarte.

Es que... puede que se haya ido a esconderse a alguna isla del atlántico.

Eh, eh... Venga Inglaterra, solo contéstale a tu madre. Es decir... Algunos lo saben incluida su madre y los latinos. Pero hablan de OOOTRA boda.

Es que... ¿Podéis ir a buscarle alguien?

Francia se apunta. Francia se apunta a TODO que diga "Inglaterra". Aunque éste ahora preferiría a su mamá.

Britania... En realidad sí que quería ir a comer con él.

Veeeen inglaterraaaaa que mamaaaa te apapachaaaa.

Inglaterra no le contesta y se vuelve a casa.

Britania frunce el ceño intentando otra vez... Preguntándose si de verdad se había ido a casa. Después de recoger algunas de sus cosas esotéricas a la sala a anunciarle a Galia y a Germania que es a quienes encuentra ahí, que la boda es secreta y no deberían hablar con nadie al respecto. Le pide a Germania asistencia técnica para enviarle un mensaje a Inglaterra pidiéndole que le diga a qué hora llega a Roma.

Es que no le hace caso al teléfono, porque se ha asustado mucho y evidentemente NO planea ir a Roma.

Suponíamos. Britania se extraña con esto y espera todo el resto del día a ver si le contesta o... Algo. Le marca un par de veces más y con esa antena de madre que además no está habituada a tener teléfono, empieza a darle vueltas a la histeria de Inglaterra.

Y... Va a ir a hablar con Roma... Es que no PUEDE resolverlo de otra forma.

Roma vuelve de la universidad con las cosas que hacer de cena y Veneciano, que ha ido con él a nadar a la piscina después de clase.

Britania, que no se ha acercado demasiado a Roma justamente porque está Veneciano y... Como que siente que le da más vergüencita de la habitual, le está esperando en el porche... Con el pretexto de acompañar a Germania a fumar, lo cual no es muy habitual.

A Veneciano se le llenan los ojos de lágrimas como cada vez que ve a Germania, pero al menos consigue no echarse a llorar. Toma las cosas de la cena yendo adentro corriendo. Germania mira a Roma con cierta cara de circunstancias.

—Quizás podría dejarme la barba, como cuando iba al norte en invierno.

Roma suspira y niega con la cabeza.

—En realidad es bueno.

—Es bueno que llore cuando me ve... ¿Sea lo que sea que hace conmigo? Es un poco... —perturbante, piensa para sí.

—Bueno, sí, es duro, pero es bueno. No va a conseguir olvidarle así —sonríe un poco.

—A momentos sigo sin estar seguro de qué lado estás... Si seguimos así tampoco Deutschland va a perdonarme nunca —murmura soltando una gran bocanada de aire. Britania se pone de pie un poco más rápido que de costumbre así como quien no quiere la cosa.

—Lo hará cuando todo vuelva a estar bien, créeme —asegura y le sonríe a Britania al notarla.

Germania gruñe un poco más y da la última calada al cigarrillo poniéndose también de pie y Britania le fulmina un poco porque eso la obliga a...

—Venga, no te enfades, mi amor, solo sé dulce —Roma le da un besito a Germania.

—Rome... —empieza a la vez que Roma le habla a Germania, callándose. Germania le pone una mano en la cintura al romano y le mira a los ojos.

—No me enfada, pero... ¿Sabes que el teléfono y la tarjeta que me dio Deutschland ya no sirven?

—Usa la que te di yo, si no, te sacaremos una y conseguiremos un teléfono. ¿Vale? —otro besito y mira a Britania, que se mira los pies sin decir nada, aunque carraspea.

—Pues sí pero eso solo quiere decir que DE VERDAD pretende olvidarse de mi existencia —Germania sigue en su minuto egocéntrico. Britania hace los ojos en blanco.

—Non, ya verás como no, cuando todo esté bien lo entenderá, solo dale tiempo —le acaricia la cara. Britania se pone de puntas y luego baja otra vez. Roma les mira a los dos.

—Pues... Yo no lo entendería —eso es lo que le preocupa.

—Yo te explicaría. Y Veneciano le explicará a Germaniae, porque Veneciano os quiere a los dos y sabe lo importante que es vuestra relación.

—Ya, ya, Germania, deja de dar la lata con eso. Es tu bloody kid, ya necesitará algo.

Roma se ríe de ese comentario tan cínico.

—Pero es que... —Germania es INCANSABLE cuando se trata de dar la lata por algo.

—Rome. Necesito hablar contigo —la irritación hace que se le olvide lo tsundere.

—Tranquilo, de verdad —palmadita en el culo—. Después de cenar le llamo yo a ver si a mí me hace caso, ¿vale?

—A ti seguro te construye un altar y te reza... —ojos en blanco pero da un salto y se sonroja con la palmada.

—Anda, en serio, habla con tus otros hijos si no —toma a Britania de los hombros para que vaya con él hacia dentro.

—Quizás hable con Schweiz o con Österreich... Pero van a decir lo mismo —les deja pasar adelante de él sin enterarse mucho de Britania y sus urgencias. Asiente y dirige a Britania adentro, a tender las cosas mojadas de la piscina.

—¿Y a ti qué te ocurre? —la aprieta hacia sí. Ella se sonroja un poquito pero le deja, mirándole de reojo.

—¿Tu sabes que la boda de Austria y Switzerland es secretísima?

—¿Secretísima? —levanta las cejas.

—Yes. England... Estaba verdaderamente agobiado hace rato que me habló, incluso dijo que vendría a explicarme y después de eso no he sabido nada. ¿Sabes algo?

—Non, no tiene mucho sentido, Austriae y Suizzerae nos convocaron a todos y nos anunciaron la boda... bueno, yo no estaba, porque fue el día del accidente, pero nadie dijo nada de secreto.

—Pues eso es lo que me dijo England. Que Galia NO le dijera a Cymru y... Bueno, en general, hasta le temblaba la voz. Y ahora no me contesta y no ha venido.

—Pero si Galles estaba cuando lo anunciaron, yo hablé con él desde el hospital cuando llamó Galia.

—Eso me dijo Galia —le mira—. Algo va mal y no sé qué es... Y no me contesta.

—No habrá tenido un accidente o algo, si decías que venía.

—Pues me dijo... Hasta pensé que podríamos ir a comer o algo. Fue hace muuuucho.

—¿Has llamado a Franciae a ver si sabe algo?

Sonrojito. Y... Niega con la cabeza porque lo ha pensado pero... pero.

—Háblale tú.

Roma sonríe un poco y suspira.

—Es un buen chico, no te va a comer —asegura sacando su teléfono.

—No creo que vaya a comerme he... Estado ocupada.

—¿Demasiado ocupada para buscar a tu hijo? —pregunta esperando a que Francia responda.

—¡Buscándolo!

—Papa!—sonrisa al otro lado del teléfono.

—¡Mi vida! Ave, ¿cómo estás? —sonríe también.

—Bieeen. Junta. Tras junta. Tras junta.

—Oooh, trabajas demasiado —¿De verdad, Roma?—. Escucha, tengo aquí a Britaniae que está un poco nerviosa. ¿Sabes algo de Angliterra?

—¿Nerviosita? ¿Por? Tenía hoy junta con Écosse.

—Por lo visto antes le ha hablado y ahora no responde... y ha dicho que venía aquí, pero no ha llegado.

—¿Ir a Roma? ¿Y eso? Hace rato le escribí para ver cómo le había ido y... Es verdad, no me ha respondido...

—Parece que a él tampoco le responde —le comenta Roma a Britania.

—¿Y si le pasó lo de a Veneciano?

—Pues no lo sé. ¿Cómo podemos saber si no contesta porque ha tenido un accidente?

—Quoi? ¿Accidente? —Francia levanta una ceja sin habérselo pensado levantando el teléfono de su escritorio para llamarle al celular.

—Non, non, no sabemos si es eso, tranquilo. Solo barajamos la posibilidad.

—Le estoy marcando. Dudo que haya tenido un accidente a menos que se haya encontrado con el puño de Écosse.

—Dice que tal vez ha peleado con Scoti...

—Non, no se... Pero no me contesta.

—¿Le hablaré a Alba entonces...? Es que me dijo que no dijera a nadie nada —indica Britania no muy segura.

—Dice Britaniae que es algo de la boda, que dijo que no le dijera a nadie.

—¿De cuál boda? ¿De la de Autriche?

—Sic.

—¿Por qué iba a pelear por la boda de esos dos?

—No lo sé, tú eres quién le conoce bien.

—Si es padrino… no veo por qué... Hmmm... No contesta.

—Dice que a él tampoco le contesta —le cuenta a Britania empezando a asustarse. Ella se pasa una mano por el pelo, también preocupada.

—Es que para qué decirme que viene si no va a venir.

—Pues vamos nosotros, a ver si le habrá pasado algo.

—¿Ir a London? ¿Van a ir allá? —pregunta Francia contagiado con la preocupación—. ¿Desde qué hora dices que no contesta?

—¿Qué dices tú? —le pregunta a Britania—. ¿Desde qué hora no contesta?

—Era antes de comer.

—Dice que antes de comer.

Francia se preocupa también.

—Voy a llamarle a intentar localizarlo.

—Vale, ahora vemos que hacemos nosotros. Ciao.

—¡Los quiero!

—Y nosotros a ti —le cuelga y mira a Britania.

—No sé qué hacer. Estaba... Mal. Creo que si voy a London

—¿Quieres que vaya contigo?

—No sé si sea exagerado... Quizás está bien —le mira.

—Lo que tú prefieras —le hace un cariño en la cara. Ella se sonroja un poco más.

—No, lo que prefieras tú. Si quieres acompañarme... —vacila un poco y luego carraspea.

Él se ríe y se acerca a darle un beso. Britania se deja arrugando un poco la nariz. Es inicial... Así como si no quisiera. Seguro un instante más tarde tiene el cerebro sorbido.

—Anda, vamos —responde al separarse, abrazándola de la cintura. Ella se relame asintiendo dócilmente aun perdidilla.

Y ahí van.

Inglaterra debe tener un concierto de teléfonos. A los que ignora, ni siquiera sé si esté en Londres o haya ido a Manchester a esconderse.

Pues ahí vas a tener toda una comitiva yendo a buscarte.

¿Francia también? es muy probable. Pues no les va a abrir.


Los líos de unos y otros que nos llevan por el camino de la amargura... ¡No olvides agradecer a Kaarla su beteo y edición!