Capítulo 06: Espionaje.
Los años pasaban y no se sabía del paradero de Pitch Black, las pesadillas aumentaban poco a poco en los niños pero los guardianes, sobre todo Sandman, luchaba por derrotar las pesadillas. A pesar de la gran oscuridad había algo que a todos alegraba un poco, la primavera. Flores de todos los colores comenzaban a aparecer cada vez más, incluso la ONU había decidido establecer el año como "el año floral", la maravillosa naturaleza alegraba a los niños con pesadillas, pero comenzaba a ser tan normal ver más flores en casa de niños asustados y con pesadillas que Sun comenzó a investigar.
La clave del éxito estaba en vigilar la casa del niño con más pesadillas, en Sidney, Australia. Lo primero que observo Sandy fue una arena negra y maligna pero no vio a Black por ningún lado, solo arena, decidió esperar unos minutos para saber si era natural que las plantas crecieran o si el espíritu de la naturaleza estaba feliz haciendo crecer flores por todos lados. El lugar estaba totalmente oscuro pero eso no impedía que Sandy observara a una chica caminar hacia la casa del niño, su cabello era marrón pero luego aparecían destellos verdes en él, no era madre naturaleza eso era seguro. La chica dejo un tulipán en la puerta y se retiró observando por todos lados permitiéndole a Sandman ver su rostro.
Se encargó de dejarle dulce sueños al pequeño, hizo un avión de arena dorada y comenzó a volar hacia el polo norte, lo que sabía debían saberlo los demás también.
Sandy comenzaba a sentir el frío recorrer su cuerpo lo cual era una señal de que estaba cerca del Polo Norte, aumento la velocidad del avión y en poco minutos pudo ver a la lejanía el gran taller de Norte. Su descenso fue forzoso pero seguro, la arena se deshizo justo cuando él tocó el suelo del taller de Norte, lo busco firmemente con la mirada hasta que lo encontró dándole ordenes a los Yetis sobre cómo hacer los regalos.
¡Hey, Norte! —Escribió Sandy sobre su cabeza intentando llamar al ocupado Santa Clause, sin dar resultado alguno, Norte caminaba por muchos sitios del taller rápidamente, llevaban algunos retrasos pues el día anterior Jack había ido a visitarlo y decidieron hacer una fiesta al estilo de los guardianes que los había llevado a dormir hasta tarde. Sandy se molestó y frunció notablemente el ceño aunque nadie lo viera, observo a un pequeño duende de Norte y recordó su hazaña en tiempos pasados, cuando Pitch por primera vez quería apoderarse de los sueños de los niños, tomó al duende y lo sacudió fuertemente para que Norte lo escuchara, pero éste intento también fue en vano pues en el taller había demasiado ruido como para que vagamente se escuchara la campanita de un duende, fue entonces cuando Sandy decidió ser más radical y así ir al grano. Reunió un montón de arena que hizo que se colocara cuidadosamente debajo de los pies de Norte, que caminaba despreocupado, dio paso en falso y comenzó a caer dando vueltas y vueltas por todo el sitio gritando una y otra vez por ayuda, entonces la arena ya llegaba a su fin y Santa dejó de resbalar.
—Al fin —murmuro levantarse— Gracias a la luna… —Dijo él. Cuando termino de levantarse vio al causante de su caída— ¿Sandy? —Musitó sorprendido— ¡Sandy! —grito alegremente abrazando al pequeño hombrecito dorado. Luego de unos segundos de ternura lo dejo cuidadosamente en el suelo— ¿Quieres una galleta? —Pregunto luego de quitarle una galleta a un duendecito que pasaba por allí, Sandy la acepto humildemente— Bien, y ¿Qué haces aquí, amigo? Tantas visitas me sorprenden, ayer Jack me visitó, hace dos meses Tooth me visitó y ¡oh! No olvidemos a Bunny, él y yo dimos un gran paseo en mi trineo a principios del año —agregó— tenías que haber oído sus gritos —reía sin observar la ira de Sandman al no tener la atención de él— aunque él dijo que no se lo dijera a nadie...
Sandy tomó una galleta que le ofrecían los duendes y se la tiro a Norte obteniendo su total atención.
Ayer —Escribió Sandy sobre él— fui como siempre a llevar sueños a los niños…
—Aja, continua —comentó Norte mientras comía una y otra galleta.
…y como sabes ahora también debo volver a darle sueños a los niños con pesadillas —continuaba Sandy— fue entonces cuando recordé las flores que aparecían en la casa de los niños con pesadillas, así que decidí investigar y…
— ¿Viste a Black? —Se exalto Norte, Sandy negó tristemente con la cabeza— él pagara Sandy, la muerte de Lucy aún pesa sobre él, no lo dejaremos ir tan fácilmente en cuanto aparezca. —suspiro— Lo que más me duele es que Jack no ha vuelto a ser el mismo a pesar de la terapia constructiva que le dio Tooth, él aún se siente culpable y yo también me siento culpable por la muerte de ella Sandy —Santa parecía no querer cerrar la boca, pero Sandy no deseaba interrumpirlo esta vez pues él sentía lo mismo que Norte, culpabilidad— decirle a Jack que no podía ver a la chica quizá fue nuestro mayor error, quizás sea cierto que somos los guardianes de los niños y sólo de ellos, pero…no lo sé Sandy, creo que hicimos mal —En ese momento Sandy decidió intervenir llamando su atención dibujando un rostro familiar sobre su cabeza— ¡Lucy! —Sandy asintió, había dibujado el rostro de Lucy sobre sí.
Ella es un espíritu ahora —escribió en su cabeza, haciendo que Norte se quedara en un estado de Shock.
— ¿Qué ella qué? —Dijo con una gran sonrisa en su rostro, se levantó de la silla en la que se había sentado y comenzó a saltar por todo el lugar— ¡Sí, sí, sí! —su sonora sonrisa se escuchaba por todo el lugar, comenzó a abrazar a los yetis, a los duendes, a Jack— Espera, ¡Jack! —Grito cuando abrazo al chico helado.
— ¿Por qué tanta felicidad Norte? —pregunto el chico con una sonrisa en su rostro.
—Chico, no lo vas a creer —Dijo con felicidad e incredulidad— ven, Sandy es el indicado para contarte —tomo la mano de Jack y lo llevo con Sandy— Vamos Sandy, cuéntale la historia…
Sandy volvió a contar la historia con la misma alegría que se la había contado a Norte, Jack no podía creerlo, había caído en un estado de Shock peor que el de norte, hasta que reacciono y una sonrisa de felicidad surco sus labios, observo la luna sobre él y dijo: — Gracias, hombre de la luna… —murmuro— ¡Viento! —Gritó Jack, dejando que el viento lo condujera a donde estaba la nueva Lucy.
(N/A: ¡Espero les haya gustado! Y Disculpen la demora, es sólo que ayer me estaba dedicando a hacerle unos detalles a mi Deviantart, pero ya estoy aquí así que disfruten. Estoy escribiendo el siguiente capítulo así que no sé si lo publicaré hoy, mañana o quizá el miércoles. ¡Así que atentos! ¡Saludos y suerte!)
