A la mañana, Inglaterra baja buscando a su madre aun por la casa, habiendo dejado a Francia durmiendo. Britania, desde luego, se ha levantado antes que Roma, como caaaaada vez que duermen juntos, y después de remolonear un rato y morirse de calor al lado del romano, se ha levantado sigilosamente a hacerse un té a la cocina, aun sonrojada por la tremendamente obscena posición del romano en su cama.
Así que las paredes retumban con los ronquidos y no es como que Inglaterra no esté más o menos igual de avergonzado e inquieto al bajar en bata. Britania intenta hacer el MENOR ruido posible.
—Mum?
SALTO mortal. Salto mortal hacia atrás en espejo.
—Eenglandddd! Bloody hell!—protesta después de recuperar la vertical.
—What the hell! —protesta porque también se ha asustado.
—Qué ganas de asustarme, ¡maldita sea!
—No estaba asustándote, creía que eras un ladrón.
—¡Qué ladrón voy a ser! ¡Si sabes que estoy aquí!
—Pues tú también sabes que estoy yo, no era difícil suponer que podía bajar a MI cocina —se acerca a la tetera.
—¡Pues no sabía qué y levantabas a esta hora!
—¿¡Y a qué hora me voy a levantar si no!? —y como aún no ha tenido el obligatorio de la mañana, no es persona. "Bruja loca" se atreve a llamarle en un susurro.
Britania murmura otra cosa también así como "Histérico loco", intentando volver a hacerse té porque lo ha tirado todo pero Inglaterra está haciéndose el suyo.
—Además no puedo usar la tetera... Fantástico —murmura yéndose a sentar.
—¡Si me lo pides quizás haga para los dos!
—¡Pues no voy a suplicarte que hagas nada!
—No se supone que tengas que suplicarme, mum, ¡solo pedir las cosas!
—¡Pues hazme un té y deja de reñirme!
—¡Pero si la que me está riñendo eres tú!
—¡Pues ya estaba yo haciéndolo! Bloody hell, y deja de chillonear.
Inglaterra bufa por paciencia.
—¿Y qué?
—¿Qué de qué?
—Pues de todo.
—¿De todo qué?
—Pues de algo, de... Ustedes. Yo que sé.
—¿Nosotros quienes?
—Solo quiero que hables.
—¡Pero no me dices de qué!
—Pues de algo.
—Mira... te voy a contar lo de ayer, necesito que me hagas un favor.
—Cual favor.
—Para Christmas. Necesito que las pases con tu nieta.
—¿Con cuál nieta?
—¡Como si tuvieras más de una! Seychelles! ¡La más descarada y poco reflexiva e insolente de todas!
—Ahh! ¡Esa niña! —sonríe un poco porque no le desagrada del todo—. La que tiene la mitad de sangre latina.
—Yes, yes... ella.
—¿Y por qué quieres que pase Christmas con ella?
—Porque está en peligro, no atiende a razones y no me hace caso... y yo no puedo ir a protegerla con la boda.
—¿En peligro de que? —levanta las cejas
—¡De hacer la mayor idiotez de su vida!
—¿Cual mayor idiotez?—le mira levantando una ceja.
—Pues... como el año pasado se acostó con Wales, este año me ha dicho que quiere acostarse con Ireland nada más para castigarme porque no estaré para Navidad! ¡Soy el padrino de Switzerland!
Britania se queda paralizada recordando claramente que ella LES ESCUCHÓ.
—Oh, cielos.
—¡Exacto!
—E-Es que...—vacila mirándole—. Ay, England...
—What?
—Pues me parece que eso que tanto temes... Ya pasó.
—En cualquier caso si vas con ella... no pasarás sola Christmas y así no me odiará y hará cosas idiotas —no te está escuchando.
—¿Ella va a pasar Christmas con Éire? —la conclusión...
—¡Pues ha dicho que lo va a invitar a si casa PARA FASTIDIARME! Si vas tú quizás no lo haga…
—Pues... —carraspea—, no sé si realmente eso vaya a funcionar.
—Why not?
—Quizás deba mejor pasarlo en casa.
—But... Why?
—Puede ser incómodo.
—Why?
—No lo sé, England... Yo... Puedo hablar con ella pero para ponerme ahí de tercera rueda...
—Yo le diré que irás y que te invite. De hecho, solo pídeselo, no se va a negar, lo único que no quiere es pasar sola las fiestas y es normal.
Britania hace los ojos en blanco otra vez.
—Puedo pasar Christmas sola.
—Si pudiera yo me la traía a la boda conmigo, pero es que Switzerland se va a poner enfermo como seamos demasiada gente y...
—Yo le hablo, pero no lo sé.
—¡No puede acostarse con Ireland! Es un bestia y un guarro y no tiene respeto alguno por las mujeres y ella es... ¡ella solo lo hace por venganza y él podría violarla o forzarla o quién sabe qué cosas horribles!
—Pues no sé quien le haga qué a quién. Solo te puedo decir que no me interesan sus guarradas.
—¡Pues deberían! ¡No está bien que le hagan eso a una chica y tú más que nadie deberías saberlo!
—Pues yo creo que Seychelles hace sufrir bastante a Éire.
—What? Que le va a hacer sufrir si ni sabe cuál de los tres es apenas.
—Ehhh... No estoy segura. Si pasaron hasta una noche juntos. Par de pervertidos.
—¡Pues justo eso quiero evitar! ¡Que la pasen!
—¡Pero si ya la pasaron!
—What?
—Yes, ¡si es lo que te estoy diciendo hace rato!
—But... ¿de qué hablas? When?
—En casa de Alba.
—¿Cuándo ha estado Seychelles con Scotland? —cara de más pánico.
—Cuando estuvimos todos. ¿Que no te enteraste?
—What? In... summer?—obviamente NO, no se ha enterado.
—Pues fue tremendamente incómodo.
—Mum, please... —niega con la cabeza—. No bromees con esto. ¿No crees que si hubiera pasado en los juegos de la Commonwealth frente a mis morros yo me habría dado cuenta?
—Pues no pasó frente a los tuyos, pero si a los míos en el hotel.
—Y con Ireland, nada menos, el ejemplo de la sutileza —sigue negando incrédulo.
—Yo hablé con ellos. Hablé con Seychelles, de hecho. Eire es muy difícil.
—What?
—Pues por brutos y pervertidos.
—What the hell? —es que sigue sin creerlo.
—De hecho no sé si siguieron o no siguieron juntos —arruga la nariz.
—Llámemosla ahora.
—¿Ahora? ¿Para lo de christmas?
—Yes.
—Como quieras, solo sírveme más té.
—Y que te lo cuente TODO de eso de Ireland —sigue, ignorando la petición, marcando desde el teléfono de su madre y poniendo en manos libres para poder oír.
—¿Que me cuente a mi otra vez? Pero Englaaaaand.
—Shhh, está llamando —la hace callar. Ella arruga la nariz y se cruza de brazos
—Hiii!—contesta Seychelles musicalmente. Britania se revuelve—. Mmm... Hello? Granny?
—Hello, niña.
—How are you? —sonríe y baja solo un poco la música.
—Despertando. ¿Tú?
—Bueno, me gusta fomentar la idea de que esto es un paraíso, pero hay que ir a trabajar muy duro para que lo sea.
—Bien. Trabajar duro es, sin duda, la manera de subsistir. ¡Y más para alguien como tú! —ese tono crispado que siempre suena a regaño, hagas lo que hagas. Seychelles aprieta los ojos pero sonríe un poco a pesar de la riña... porque está acostumbrada a Inglaterra.
—Por eso, por eso. ¿Y qué pasa, Granny? ¿Cómo están Pepé y Mamie?
—Bien, tu abuela muy contenta con esta tontería de la boda y el idiota de Rome —se sonroja y carraspea—, bien. ¿Y tú? ¿Aun con esa vida de cascos ligeros?
—Granny! ¡No digas eso! —protesta y se ríe, se nota como si se hubiera sonrojado.
—¡Pues como quieres que lo llame! En realidad, me alegraría saber que has sentado cabeza.
—Pues... no es como que me esté viendo con un millón de hombres, pero de ahí a sentar cabezaaa —se ríe.
—¿En qué quedamos la última vez?
Inglaterra levanta una ceja con esto porque él nunca consigue que le expliquen estas cosas.
—Ya sabes en qué quedamos. ¿Es que te ha hablado o algo? No le hagas caso, es un idiota.
—¿Te ha hablado a ti?
—Nah, es un borde antisocial pero yo le hablé hace poco para algo y por eso pensaba que quizás...
Inglaterra parpadea... parpadea... y parpadea una vez más. Britania mira a Inglaterra.
—¿Alguna venganza, quizás?
—¿Eh? ¿Venganza?
—¿Se han vuelto a ver?
—En realidad... no. Pero es que estoy, de verdad, lejos de Europa. Aun así, creo que sería bueno que le riñieras por andar pidiendo sexo telefónico.
Inglaterra aprieta los ojos crispaaaaaaándose con eso. Britania le toma del brazo y hace un gesto para que no vaya a decir nada.
—Seychelles! ¡Deja de estar diciendo guarradas!
—No es guarrada, es lo que él hace ¡por eso te digo que le riñas! ¡No me riñas a mí!
—¡Los riño a los dos! Ni creas que no te conozco y sé que seguramente si te lo ha pedido... Lo mismo del hotel de la vez pasada, jovencita. ¡Él tiene grandes ideas y tú le sigues!
—Nah, le reñí yo también, soy una señorita y no hago esas cosas —lo peor es que esta medio muerta de risa—. El pervertido aquí es él —añade.
—Deja de reírte porque esto es muy serio —Britania aprieta los ojos—. Voy a reñirle, claro, ¡y no debería ser un pervertido en lo absoluto! ¡Pero tú, no le des cuerda si no quieres sus tonterías!
—Vale, vale... tú no te preocupes que mientras te tenga a ti para ayudarme sabré manejarle —no que te esté pidiendo que le riñas EXPRESAMENTE nada más por fastidiarle.
—What the... —no puede evitar protestar Inglaterra en un susurrito indignado.
—¿Entonces sí que te está molestando? ¿A pesar de todo? Insisto que tú te has metido en este lío, niña tonta. Voy a reñirle, ¡pero TÚ tienes que ponerle un alto también y no dejando que pasen "deslices" como el del verano!
—Siempre está molestando a todo el mundo, Granny, si no pregúntale a England.
—¡Pues no es que tú te quedes atrás, ya me ha contado que le has amenazado con irte con Éire! ¡Quién te entiende!
—¿Irme? ¡No me voy a ir!
Britania tapa el teléfono y mira a Inglaterra.
—What the hell!? —pregunta Inglaterra.
—¿Ves? —susurra.
—¡Voy a matarlo! ¡Voy a cortarle las pelotas!
—Shh! —pide Britania y destapa el teléfono—. Bien, te ayudaré entonces a que no se te acerque.
—Ah, no, no, si fui yo quien le invitó a venir a casa —aclara, porque tampoco quiere que Britania le destroce los planes.
—What?
—¡Yo lo mato! ¡Lo mato! —protesta Inglaterra en un susurro sacando su teléfono para mandarle amenazas de muerte a Irlanda.
—Para eso le llamé, ¿recuerdas que te lo he dicho hace un momento? Le invité a venir a casa ahora por las fiestas —se encoge de hombros—. De todas formas iban a estar todos ocupados con la boda, así que era la excusa perfecta.
—¿Me estás diciendo que si quieres que pase unos días contigo? ¡Quién te entiende! Por cierto, yo voy a pasar Christmas contigo.
—Nooo, vengaaaa, deja que estemos solos —suplica ella—. Después de fiestas puedes venir tú y te preparo unas vacaciones de ensueño, ¿vale? Y te traes a alguien si quieres.
—¡Me mareas! —protesta y se sonroja al pensar en unos días en el paraíso con Roma—. Entonces sí que estás sentando cabeza con ÉL.
Inglaterra está con la mandíbula en el suelo.
—No, no, sentar cabeza es decir mucho —se ríe avergonzada—. Solo quiero pasar unos días con él y conocernos mejor a ver qué tal es cuando no está rodeado de sus hermanos y todo eso.
—¡Y hacer guarradas!
—¿Le digo a Pepé que vendréis a pasar unos días en enero entonces?
—¡Pero si serás descarada! —riñe Inglaterra en voz baja aun sin poder creer lo que escucha.
—¿Quién te dijo que iría con el barbaján ese?!
—Ah... ¿no? ¿Entonces? Scotland? —es completamente desafortunado.
—Whaaaat?!
—No? ¿Con Mamie?
—Seychelleees!
—What?
—Voy a... Voy... Hablaremos de esto luego.
—Valeeee...
—Y en relación a lo otro, jovencita...
Carraspea.
—¡... deja de hacer tonterías y perversiones!
—¿Cuáles perversiones y tonterías? —Inglaterra no puede creer que Seychelles esté preguntando eso.
—Sabes perfectamente bien.
—Nah, que va...
—Además... Eire es un poco...
—Bueno, ya lo sé, pero...
—¿Aja?
—¡Pues no sé qué decirte! ¿Cómo se lo ha tomado England?
Britania mira a Inglaterra preocupada.
—Mal.
—Ya lo sé, porque además le dije... que sería como venganza pero es que...
—¿Es que qué, niña?
—¡Es que sé que hará un berrinche y no lo entenderá! Hace lo mismo con America.
Yo creo que el ceño de Inglaterra no podría estar más fruncido, hasta saca humo de las orejas.
—¿No crees que peor es engañarle?
—No es exactamente engañarle porque pensaba decírselo, solo que poco a poco para evitarle el disgusto.
—Ehhh...Pues... Puede haber un problema con eso.
—¿Cuál?
—Yo no sabía eso...
—And?
—¿A ti qué te parece? —protesta Inglaterra en voz alta. Seychelles se queda BLANCA.
—Englaaaand! —protesta Britania apretando los ojos.
—What the hell contigo! —chilla el inglés.
—E-England... —Seychelles está en pánico.
—¡Ni England ni nada! What the hell es lo que tienes en la cabeza esa llena de pájaros que paseas eh? NOTHING! ¿Es que no tuviste bastante el año pasado? —sigue él.
—England, no se supone que te enteraras... Deja de gritarle —le riñe Britania.
—¡Pues como no iba a enterarme! ¡Y qué importa si es una imprudencia igualmente! —protesta él.
—Para ambos —sigue Britania.
—¿Para ambos? —pregunta Seychelles.
—Imprudencia de ambos. Par de idiotas, no tienen ni idea de nada, ¡parecen un par de niños pequeños! —asegura la británica.
—En cualquier caso esto que haces es tremendamente irresponsable y peligroso, ¡eres una inconsciente y una descarada! —insiste Inglaterra
—B-But... England... I… —balbucea Seychelles.
—Eh, England... —trata de terciar Britania.
—¡Me da igual lo que creas! ¡Dile en este momento que no vaya! ¡Es un bestia y un irresponsable y tú eres DEMASIADO para él y seguro te hará daño el muy imbécil!
—Englaaaand, no parecía especialmente que fuera a hacerle daño. De hecho ella le volteo la cara. Deja de chillar —chilla Britania.
—Mum! ¡Es IRELAND! ¿Es que no lo entiendes? —protesta el inglés, Seychelles aprieta los ojos.
—Yes, claro que lo entiendo, pero también es esta niña burra que no es ninguna hadita buena —le defiende la británica.
—¡Claro que lo es! ¿Es que no has visto lo fragil, flaca y pequeña que es? —insiste el inglés.
—Yes, sí que la he visto, también la he visto defenderse, no solo de Eire, sino del idiota de América y los otros muchachos —presiona su madre.
—America NUNCA le haría daño! —Inglaterra mamá gallina.
—Eire tampoco... —replica ella en el mismo tono—, intencionalmente.
—¡Claro que sí! ¡Seguro lo hace solo para fastidiarme! ¿¡Porque tiene que ir con ella!? —lloriquea él. Britania aprieta los ojos porque es que les conoce y sabe que Inglaterra tiene razón.
—¡No lo sé, habiendo tanta gente! Lo mismo les he dicho.
—¡PORQUE ME DA LA GANA! SOMOS ADULTOS Y NO TENEMOS QUE DAR EXPLICACIONES —grita Seychelles a ambos antes de colgar el teléfono. Se hace un silencio sepulcral y Britania, que estaba a punto de colgarle a ella también, mira a Inglaterra con las cejas arriba.
—What the... ¡VOY A MATARLO!
Britania hace los ojos en blanco porque ha vivido tooooda la vida con gritos como este. Lo que pasa es que Inglaterra necesita que lo calmen.
—No, no vas a matar a nadie —protesta Britania levantándose de la mesa...
—No, seguramente no lo mataré, solo lo castraré.
—Ugh, tampoco vas a castrar a nadie —se acerca a la tetera dispuesta a calentar más agua para te... Deben pasar la mitad de la vida meando estas personas.
—What? —le mira, brazos cruzados. Britania suspira.
—Es que va a llegar un momento en que aunque de verdad intentes castrarle, no vas a conseguir nada más que... Enfadarte —explica ella con voz calmada, poniendo la tetera al fuego y girándose a mirarle.
—¡Pues aun así! ¡No puedo dejar las cosas de este modo!
—Yes, entiendo la frustración... Porque además Eire es un bestia, pero ella no se queda atrás.
—¿Qué va a ser ella una bestia? ¡Insisto en que ni fuerza tiene!
—¿Crees que la necesita? Yo le vi voltearle a Eire la cara con un cachetatón.
—What?
—Yes. Estaba enfadada y le giró la cara, sin más miramientos. Pregúntale a Cymru, estaba ahí también.
Y eso le recuerda...
—También me golpeo a mi cuando se acostó con Wales en Navidad.
—Pues tú mismo sabrás que no es como que requiera protegerse demasiado. Esto es como lo de Cymru y Galia.
—What?
—Yes, es una de esas cosas que detestas y a saber si puedes evitarlas. Lo más probable es que no —se encoge de hombros—, y lo que pasa entonces es que te jodes y ya, si ellos dos parecen estar bien, lo ignoras.
—I don't care, no va a ser así!
—Está siendo así ahora mismo, a pesar de que te enfades —le mira—. Y di que no la ha embarazado como el estúpido de Cymru.
—¡LO MATO!
(Escocia opina... si no se muere él antes del susto)
—Nadie va a preguntarte si te parece, nadie va a tomarse ninguna molestia contigo. Cada quien hace lo que quiere... Tú con France, Alba con esa bruja, Galia con Cymru...
(Irlanda si que se MUERE. Huye DESPAVORIDO a vivir a la Antártida)
—¡Igualmente puedo molestarlo!
—Ahh... Yes, Well... Claro que puedes molestarle —le mira y sonríe un poco encogiéndose de hombros.
—Hasta que cambie de opinión —asegura con la mirada sombría, dispuesto a irse AHORA MISMO.
—England... Parece que acabas de conocer AYER a tus hermanos. ¿Crees que si esto es para molestarte, que el que tu vayas a fastidiarles va a detenerles?
—¡Quizás a ellos no, pero es Seychelles!
—Ya sé que es Seychelles. Hablé con ella una vez y hablaré otra vez.
—What? ¿Para qué? ¿Crees que puedas hacerla cambiar de opinión?
—¡Para que se cuide!
—¿No podemos hacerle un hechizo o algo?
—¿A Seychelles? —levanta una ceja—. Pues...
—O a Ireland...
—A Ireland no sirve... Yo le hice uno a Cymru y lejos de mejorar las cosas...
—¿Qué le hiciste? —curioso ahora. Britania se sonroja un poco y le mira de reojo.
—Ehm... Trate de quitarle el... Interés sexual.
—¿En serio?
—No te burles.
—Es que...Galia es... era obvio no funcionaría algo así.
—¿Pues qué esperabas? ¿Que se lo quitara a Galia? Tampoco iba a funcionar estando Rome —se sonroja. Él le mira pensando que es que si Galia es una tercera parte de lo que es Francia...
—¿Quieres... Algo así con Eire?
—Pues... más bien que no se le levante.
(Irlanda va a matarles a todos)
—Eso es un poco... —Britania se revuelve.
—Lo que se merece.
—¿Por hacer qué? Es que no estoy segura de que este haciendo esto por molestarte, si lo hacía sin que supieras.
—¡Por aprovecharse de ella! —y tener perspectiva de sexo cuando yo aún no he tenido esta mañana.
—Mmmm... —es que le cuesta elegir quien es el malo del cuento entre Seychelles e Irlanda, no sabe por quién tomar partido, que es básicamente lo que hace que el problema de Inglaterra sea MUCHO peor.
—Es que esa poción sí me sale —confiesa la chica que fue violada unas cuantas veces por algunos bárbaros antes de aprender a hacerla. Luego llego Roma y dejó de usarla.
—¡Pues ya está!
—¿Pero es que tú sabes lo que se va a reír ella de él?
—¡Pues se lo merecerá por intentar engañarla siquiera!
—¿Engañarla?
—Acercándosele.
—Es que me da que ella también se le ha acercado a él. Mira, puedo hacerte la poción.
Ojos en blanco.
—Tú hazla y yo se la doy.
—Es que... ¿Cómo vas a balancearlo? ¿Qué vas a hacerle a ella?
—Reñirla MUY fuerte para que entre ambas cosas pierda cualquier interés.
—¿Has oído lo que te ha gritado? Parece más Alba que Cymru como para que reñirla sirva de algo.
—¿Más Scotland? ¿Qué quieres decir?
—A Alba le reñía y me gritaba de vuelta. A Cymru le reñía y bajaba la cabeza.
—¡Pues aunque me grite!
—¿Por qué no les quieres juntos?
—¡Porque él es malo y tonto y feo y bestia y solo quiere fastidiarme!
Britania suspira porque además se siente culpable de habérselo dicho ella y de haberle además causado un disgusto.
—Y ella es frágil y sensible y se parece a France que es el MAYOR DE LOS IDIOTAS al que es muy fácil lastimar.
Ella aprieta los ojos pensando en Galia que también es frágil y sensible.
—Bloody hell...Como todos se burlen de Éire voy a darte un poco a ti de la poción.
El menor se sonroja.
—Y lo hago solo porque sí que conozco que Eire puede ser un idiota bestia, aunque creo que podría aprender de otra manera...
Inglaterra murmura algo de que igual nadie se iba a dar cuenta si se la daba a él.
—¿Y... Cuando vas a dárselo?
—Cuando vaya a verle hoy.
—¿Y crees que de aquí a navidades no se le va a levantar?
—¿Cuánto duran los efectos?
—Pues infinitos no son... Aunque si puedo hacer que de aquí a Navidad —confiesa apretando los ojos—. ¡Pero Englaaaaand!
—Pues se lo das tú cuando vayas con ellos.
—No, yo no voy a dársela —niega con la cabeza—. Te la haré y tú te las arreglas.
—¡Yo no puedo ir con la boda!
—Deja de marearme, no sé cómo le vas a hacer, te haré una de larga duración, ¡pero te advierto que eso NO es aceptable que se lo des a tu hermano!
—¿Pero es que... tú vas a ir al menos?
—Angleteeeeeeeeeeerre!
—Ehh... Ehm... No lo sé, creo que puedo ir mejor con Alba en Christmas.
Inglaterra se tensa de golpe como palo y se sonroja de muerte.
—Dale también a él —susurra él de repente buscando donde esconderse... porque no sabe cómo reaccionar.
—¿Sabes cómo voy a arreglarlo? —se le ocurre de repente. Es una pena que ya no te esté escuchando arreglándose la bata. Mejor. Ella sonríe un poco de lado y piensa que lo que va a hacer es dársela a los 4.
—Angleteeeeeeeeeeerre.
—Tu solo... hazlo —le pide tomándola de los hombros un instante antes de acercarse a la puerta de donde vienen los gritos y mirar por una rendijita.
—Vale, vale, largo...
No se ve nada... Porque Francia está esperándote en la cama a que vengas por lo que quieres desde hace rato. Inglaterra espera idiotamente un poco escondido tras la puerta de la cocina porque cree que le llama porque le está buscando.
Y como los ronquidos se vean interrumpidos... Britania se va a poner también histérica a mirar por arriba de Inglaterra.
De hecho, es posible que su hijo gritando sí le despierte. Ese sexto sentido latino. Pero Roma sí se va a levantar a buscarla (y a buscar comida)
Y quizás si Francia le oye le pida que le diga a Inglaterra que por el amor de dios SUBA.
Es posible que vaya a ver si está bien antes de bajar, así que se lo dice en cuanto le ve (porque Inglaterra no se esconde al ver que baja Roma)
Seguro se esconde cuando se lo dice.
—Que yo... que... que suYONOVOYASUBIR. Que yo... what?
Francia vuelve a gritar, para más claridad o inri.
—Waaaaah —se tapa la cabeza con las manos y se hace bolita en el suelo.
Britania sonríe un poco mirándole porque siempre le ha parecido muy mono cuando hace cosas como esa.
—Anda, pero venga hombre, que no es para tanto. Ve, que te está esperando —lo anima Roma—. Preparo un café y se lo subes en lo que te decides.
—Déjalo, si no quiere subir que no suba —Britania sonrojadita mira al romano de arriba abajo.
—Claro que quiere subir —debe llevar una sábana en plan túnica y nada más.
—Pues no parece.
—Bueeeno, porque hay que convencerle un poquito, como a su mamá.
—¡Su mamá nadaaa! —se sonroja.
—Su mamá sabe perfecto de que hablooo —canturrea encontrando unas galletas.
—No se dequehablasshutup!
—¿Y por qué me haces callar? —prepara la bandeja.
—Porque solo dices tonterías.
—Pues cuento las tonterías que haces, sic.
—¡Yo no hago ninguna tontería!
Inglaterra, puedes escabullirte y nadie se dará cuenta.
—¡Haces un millón de tonterías!
—¡¿Disculpa?!
De hecho justo eso hace poco a poco y cuando está a punto de desaparecer, Roma le detiene para que se lleve el desayuno.
—Non, no te disculpo.
Así que se sonroja de muerte, toma la bandeja y se va corriendo a esconderse en su cuarto. Esconderse en su cuarto... en donde está Francia.
—¡No te pido disculpas! ¡Te pido explicaciones! —lo siento no se podía quedar sin discutirle.
—¿Excitaciones quieres? —la atrae rodeándola de la cintura.
—Explicaciones, d-dije.
—Sé muy bien lo que dijiste y lo que estabas pensando... —susurra acercando los labios a los suyos.
—Noestoypensandoennadaaaa.
—Mejor.
Sonríe y la besa. Ella se deja, claro que se deja, con el corazón palpitándole en el cuello y las rodillas de goma.
Solo un poco más de protagonismo a los brits... prometo que ya no queda mucho ¡No olvides agradecer a Kaarla su beteo y edición!
